Paisajes lapones a bordo de un trineo tirado por huskies

Una de las actividades que no queríamos dejar de hacer en Laponia era conducir un trineo tirado por perros huskies, ya lo probamos en Ushuaia (Argentina) y nos encantó, además, nos lo pasamos como enanos.

Después de buscar empresas que realizaran esta actividad nos decantamos por Bearhillhusky, un pequeño negocio familiar regentado por Verónica y Valentijn que aman lo que hacen, tienen más de 70 perros y aparte de que se saben los nombres de todos ellos, los tienen muy bien cuidados, hasta les dan masajes en sus días libres!

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Todos los animales con los que cuenta esta empresa son de la raza Alaskan Husky, una mezcla entre perro y lobo originaria de Alaska y Canadá y que se ha utilizado desde hace más de 500 años para carreras y el transporte de personas y materiales en zonas de Norteamérica debido a que poseen una gran fuerza y energía. Por lo general, estos perros suelen ser muy mansos, son más altos y delgados que los de la raza siberiana y tienen las orejas más puntiagudas, los machos pesan entre 30 y 40 kilos y las hembras entre 17 y 19 kilos.

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Y muchos de vosotros pensaréis ¿no se cansan los perros de llevar tanto peso a sus espaldas? Yo me hice la misma pregunta, la respuesta es NO, para ellos correr por el bosque es como un juego y se nota porque en cuanto les sueltan la cuerda corren como locos, como si no hubiera un mañana!

La empresa de Bearhillhusky está situada al norte de Rovaniemi, aproximadamente a unos 6 kilómetros del centro de la ciudad. Aunque tienen varias rutas de diferente duración, nosotros escogimos el Taiga Tour, una excursión de 6,5 horas que recorre los silenciosos bosques de taiga lapones e incluye el traslado y la comida alrededor de una fogata en mitad del monte.

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Sobre las 8:30 nos pasaron a recoger por nuestro hotel y en media hora ya estábamos en la cabaña de Bearhillhusky, allí nos recibió Valentijn y tras dividirnos en pequeños grupos nos explicó que debido al frío que hacía ese día (-26 grados), en lugar de comer en el bosque, lo haríamos en la cabaña, donde por cierto, se estaba bastante calentito así que haríamos una excursión de unas dos horas y media por la mañana y otra de unas 3 horas por la tarde, después de comer.

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Nos forramos como cebollas para la aventura, todo nos lo dejaron allí, botas de goma, dos calcetines de lana, mono ártico que me plantifiqué encima de mi cazadora que soporta -35 grados, pasamontañas y guantes, obviamente también me puse dos gorros, uno de lana y el otro el de la chaqueta, todo es poco para esa temperatura.

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Salí de la cabaña que no podía ni moverme, parecía C3-PO escocido y creo que si me hubieran empujado un poco me estampo contra la nieve y no me puedo levantar, jejejeje.

Lo primero que hicimos es aprender a conducir un trineo, a simple vista no era nada difícil, hay como dos esquís en los que tienes que ir montado en todo momento, justo en el centro tiene una especie de cuchilla que hay que apretar para frenar y cuando los perros van cuesta abajo para que no se embalen. Normas: la más importante de todas, NO SOLTAR BAJO NINGÚN CONCEPTO EL TRINEO, si hay una cuesta, hay que bajarse de los esquís y correr para ayudar a los perros y no intentar adelantar o hacer carreras con el resto de gente, como no lo veía muy claro preferí quedarme de paquete, es mucho más “cómodo” y fácil ya que te sientas en el trineo, te tapas con un polar y ale, listo!

TRINEO TRADO POR HUSKIES EN BEARHILLHUSKY (2)TRINEO TRADO POR HUSKIES EN BEARHILLHUSKY

Prepararon todos los equipos de perros, cada trineo llevaba 5, Valentijn iba delante de todo con una moto de nieve por si había cualquier problema. En cuanto soltaron la cuerda donde estaba atado el trineo nuestros perros salieron cagando leches, tuvimos que frenar para esperar al resto de la expedición.

PERROS EN BEARHILLHUSKY (3)TOUR EN TRINEO CON HUSKIES EN BEARHILLHUSKY

El paseo fue bastante relajante (al principio), pasamos por campos cubiertos de nieve, bosques, pequeñas cabañas perdidas en mitad del monte, pilas de leña congeladas, tan sólo se oía el trineo al deslizarse y las pisadas de los perros, justo cuando estábamos acabando la ruta de la mañana nos adentramos por un camino por el que había pasado una quita nieve, había dejado dos surcos en los laterales y un montículo en el centro, el trineo empezó a balancearse…yo me temía lo peor y justo en una curva cerrada, zasca, al suelo que nos fuimos, menos mal que era nieve, los perros se fueron con el trineo boca abajo que no había quién les parara, yo me quedé como una momia tumbada en la nieve y Raúl corriendo detrás de los huskies, qué risa!

TOUR EN TRINEO CON HUSKIES EN BEARHILLHUSKY (6)TOUR EN TRINEO CON HUSKIES EN BEARHILLHUSKY (3)

A los de detrás nuestro les pasó lo mismo solo que el hombre, como le habían dicho que no soltara bajo ningún concepto el trineo iba cogido con una mano, los perros desbocados y el arrastrado por la nieve, fue un momento bastante divertido aunque tenía el cuerpo congelado, suerte que Valentijn paró a los perros y que íbamos los primeros sino todavía están corriendo por el monte, jejejeje.

Llegamos sobre las 12, dimos de comer a los perros y nos dirigimos a la cabaña para comer nosotros, sinceramente, yo con el paseo de por la mañana hubiera tenido bastante.

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Comimos salchichas y sopa de salmón, estaba riquísima y luego pastas, café y zumo de baya calentito. Volvimos de nuevo con los perros y nos pusimos de nuevo en marcha, esta vez nos tocó ir los últimos.

CABANYA DE BEARHILLHUSKY (6)SOPA DE SALMON EN CABANYA DE BEARHILLHUSKY

El paisaje de por la tarde me gustó mucho más que el de por la mañana aunque yo estaba congelada y solo podía pensar en la lumbre y lo bien que se estaba dentro de la cabaña, tenía congeladas hasta las pestañas! Llegamos a una mega cuesta y los perros iban desbocados, aunque Raúl pisaba el freno, no hacían mucho caso así que me lo veía venir, estábamos llegando a una curva y la historia se repitió, yo salí volando y me quedé plantada como una estatua metida en el saco térmico y con la nieve hasta la cintura, Raúl consiguió controlar el trineo pero me dijo que no lo iba a soltar bajo ningún concepto así que allá estaba yo luchando contra el saco de dormir como si estuviera en una piscina de bolas, me puse de nieve hasta las orejas y mis guantes se quedaron petrificados, creo que no he pasado más frío en toda mi vida, qué mal!

TOUR EN TRINEO CON HUSKIES EN BEARHILLHUSKY (8)TOUR EN TRINEO CON HUSKIES EN BEARHILLHUSKY (4)

Como no veníamos, se acercó Valentijn para ver qué tal estábamos, yo no podía ni hablar del frío que tenía, le tartamudeé en inglés (imaginar la situación) que mi guante estaba congelado así que se quitó los suyos y me los dejó pero su mano era el doble de grande que la mía y me entraba frío por todos lados, menos mal que estábamos acabando ya! Justo en una intersección de dos caminos nos vino a preguntar si queríamos seguir o hacer un extra por otro camino, mi respuesta estaba clara, quería volveeeeeer pero si todos querían hacer el extra me sacrificaría, por suerte no fui la única y nadie quería continuar.

Cuando acabó la excursión pudimos dar de comer de nuevo a los perros, cepillarles y quitarles los patucos protectores, la verdad es que me encantó la experiencia pero con tanto frío no se disfruta muy bien, eso sí, me lo pasé pipa, me reí un montón y aprendí mucho sobre estos animales tan bonitos.

BEARHILLHUSKY

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4 Comentarios

  1. Arantxa BL dice:

    ¡Qué curioso! Nunca había leído sobre una aventura así en trineo. Parece divertido aunque complicado, yo también iría de paquete jajaja, aunque saliera volando de vez en cuando. Un abrazo

  2. Mari Carmen dice:

    Solo de leerte me ha entrado un frío enorme!! Aunque parece que a pesar de las caídas fue una experiencia muy divertida!!
    Besotes

    • Babyboom dice:

      Es una experiencia super divertida porque además, cuando te caes con la nieve no te haces daño, la peque se lo pasaría pipa aunque eso sí, mejor que no sea en enero que hace muchísimo frío, supongo que noviembre o marzo son buenos meses, sigue habiendo nieve y las temperaturas son más suavecitas, jejejeje.

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