San Francisco
La ciudad de las infinitas cuestas

Lamentablemente  el hotel dónde nos habíamos quedado los dos primeros días no tenía disponibilidad para la tercera noche así que tuvimos que buscar otro. Nuestra primera idea fue mirar por el centro pero el tener que cargar con todos los trastos como caracoles y ya que teníamos que volver al aeropuerto al día siguiente nos tiró para atrás y decidimos buscar por la zona dónde estábamos, eso sí, nos acercamos un poco más a la estación de Millbrae. El hotel escogido fue The Dylan a escasos 5 minutos andando de la parada de tren y uno de esos hoteles típicos americanos que están distribuidos alrededor de un parking.
Hotel The Dylan

Hotel The Dylan

El hotel tenía wifi, desayuno y servicio de shuttle gratuito al aeropuerto. Fue un gran acierto quedarse allí ya que el personal era muy amable, estaba todo muy limpio y nos dieron la habitación a las 8 de la mañana con lo que pudimos dejar las maletas y empezar nuestra segunda aventura en San Francisco bien temprano.

Hotel The Dylan

Hotel The Dylan

Nos dirigimos andando a la estación de Millbrae, nuestra intención era visitar Misión Dolores así que miramos el mapa y compramos el ticket hasta la estación de 16 Mission, una vez allí fuimos paseando unas pocas manzanas hasta llegar al lugar.

Esta pequeña iglesia colonial es el edificio más antiguo de San Francisco, fue fundada por misioneros españoles en el año 1776 con el objetivo de evangelizar a los indios Ohlone y Miwok que habitaban las tierras y de las 21 misiones que hubo en el estado de California es la única que se encuentra inalterada, ha sobrevivido a numerosos desastres y  terremotos como el de 1906 que destruyó gran parte de la ciudad.

Misión Dolores

Por 5$ se pueden visitar las instalaciones que incluyen la antigua misión dónde destacan los altares barrocos y las vigas con diseños de los nativos americanos. Además la entrada también da acceso a la nueva basílica, construida en 1918, a un pequeño museo dónde se muestra la historia de la misión y al cementerio donde descansan los restos de antiguos misioneros, de 5000 indios y de algunos residentes notables de la ciudad de San Francisco. Para volver a la salida hay que pasar sí o sí por el cementerio así que esta vez no me libré de pasear entre fantasmas, jejejeje.

Museo Misión Dolores

Museo Misión Dolores

Misión Dolores

Misión Dolores

Misión Dolores

Misión Dolores

Continuamos nuestra caminata matutina por el Barrio de Castro situado al lado del de Mission y de Haight Asbury, este lugar es el epicentro de la comunidad gay y lésbica de San Francisco. Previamente se llamó Eureka Valley y estaba poblado por una comunidad de escandinavos e irlandeses aunque en el año 1963, con la inauguración del primer bar gay cambió de vecinos y se trasladaron hasta aquí numerosos soldados expulsados del ejército por su condición homosexual y algunos habitantes del cercano Haight Asbury que promulgaban el “amor libre”.

Barrio Castro
Barrio Castro
Barrio Castro
Barrio Castro

Paseamos por las calles del lugar dónde pudimos ver muchas banderas multicolor colgando de los balcones, su arteria principal es la Calle de Castro dónde encontramos el archiconocido teatro que da nombre al barrio, como no, se nos ocurrió la maravillosa idea de acercarnos hasta el ayuntamiento andando, a pesar de que Castro está muy bien comunicado por tranvía.

Barrio de Castro
Entre el calor que hacía typical californiano y las pedazo cuestas que encontramos por poco me da un yuyu,  suerte que hay infinidad de cafeterías y tiendecitas de comida-bebida variada así que ni corta ni perezosa me metí en una de ellas para acabar encontrando una bebida que ha entrado en mi top-ten de bebidas preferidas: Fanta de Fresa, ni que decir que me la bebí en dos segundos de la sed que tenía, estaba casi deshidratada!!!

Por fin llegamos al Ayuntamiento de San Francisco, el edificio actual que data de 1915 sustituye al original que fue destruido en el terremoto de 1906. Su cúpula, con una altura de 90 metros es una de las más grandes del mundo junto con la de la Iglesia de San Pedro del Vaticano o la del Capitolio de Washington. Es posible visitar el interior gratuitamente pero nosotros nos limitamos a verlo por fuera ya que había una especie de manifestación por los alrededores y a mí eso de las masificaciones de gente no me gusta ni un pelo.

Ayuntamiento de San Francisco
Ayuntamiento de San Francisco

Seguimos caminando por las cuestas san franciscanas hasta Chinatown, habíamos estado el día anteriorpero queríamos volver para allá ya que lo habíamos visto de pasada. En este barrio se concentra la mayor comunidad china de Estados Unidos después de la de Nueva York.

Chinatown
Chinatown
Chinatown
Chinatown
Chinatown

Cruzamos la gran Puerta del Dragón que se encuentra en la Calle Grant, al sur del barrio. Me recordaba a la que visitamos en Yokohamacuando estuvimos en Japón!! Las calles de Chinatown son muy coloridas , llenas de farolillos, banderitas y guiris que acaparan las tiendas en busca de chollos, este es un buen lugar también para comprar los típicos recuerdos de la ciudad como sudaderas, tranvías en formas varias y demás cosas.

Puerta del Dragón en Chinatown

Al lado de Chinatown se encuentra Union Square, el centro neurálgico de la ciudad y uno de los puntos comerciales más importantes, aquí están algunas de las tiendas de las que llamo yo de “mirame y no me toques” por los precios que tienen, entre ellas se encuentran Versace, Chanel, Dolce & Gabbana, etc, etc…así que si os sobran algunos dólares este es vuestro lugar. Como no era nuestro caso decidimos alejarnos de allí y no encontramos mejor manera de hacerlo que subidos en uno de los varios tranvías que circulan por San Francisco.

Union Square

La línea más popular es la “F” que cuenta en su flota con algunos tranvías de más de 150 años traídos de diferentes partes del mundo para su restauración y posterior reciclaje. Nuestra idea era cogerlo en marcha, nos hacía especial ilusión ya que lo habíamos visto en infinidad de películas así que tras estudiar el modus operandi de los transportes y ver como la gente se acercaba a ellos y subía decidimos hacer lo mismo y en cuanto vimos uno aparecer por lo alto de la cuesta  allá que nos lanzamos, estaba a reventar de gente pero como pude y entre dos japoneses me senté, eso sí, tenía como 4 brazos sobrevolando mi cabeza. El trayecto de esta línea cuesta 6$ y es el revisor el que se encarga de ir cobrando a la gente, sinceramente yo creo que las pruebas para entrar en este puesto de trabajo las deben hacer en alguna selva con lianas porque el hombrecillo tenía una habilidad innata para cruzar la marabunda de gente colgado de los barrotes al más puro estilo Tarzán.

Parada Cable Car
Cable Car San Francisco

Es una pasada bajar por las empinadas calles de la ciudad y ver como manejan el tranvía a su antojo mediante una palanca que van poniendo en una posición u otra según la dirección que tome el tranvía, había algunos momentos en los que parecía que íbamos a salir disparados cuesta abajo. Muy a nuestro pesar llegó el final del trayecto en Fisherman’s Wharf así que decidimos nuevamente comer por allí, esta vez lo hicimos en Players, un curioso local dónde además de comer podréis echaros unas partidillas de cosas varias mientras esperáis, nos costó unos 40$ pero nos pusimos como el Kiko.

Parada Cable Car Fisherman’s Wharf

Tras la comida nos acercamos de nuevo al Pier 39 para ver a los leones marinos, me encantan y tenía que despedirme de ellos, jejejeje. También estuvimos haciendo una visitilla al Pamparito, un antiguo submarino perteneciente a la US Navy y que se encuentra anclado allí aunque no llegamos a entrar ya que estaba cerrado. Después proseguimos hasta Ghirardelli dónde nos zampamos un helado enorme, otra de las cosas que no podía dejar de hacer antes de irme de la ciudad y desde allí al lado cogimos el bus nº 30, el precio fue de 2$ y como dato importante y si no queréis quedaros en tierra os aconsejo que llevéis el dinero justo ya que los conductores no tienen cambio. El objetivo era el Parque de la Marina para ver el atardecer sobre el Puente del Golden Gate al que tardamos en llegar 90 minutos.

Pamparito
Fisherman’s Wharf
Fisherman’s Wharf

Si por la mañana nos habíamos achicharrado al más puro estilo pollo asado ahora empezaba a hacer muchísimo frío así que me quedé congelada, a pesar de eso aguanté allí como una jabata hasta que el sol decidió esconderse en el horizonte, fue un espectáculo increíble!!

Atardecer en el Puente del Golden Gate
Atardecer en el Puente del Golden Gate
Atardecer en el Puente del Golden Gate
Como el día anterior,  el día fue agotador así que cogimos de nuevo el bus nº 30 hasta Powell Station y de allí el Bart hasta Millbrae.
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20 Comentarios

  1. Guau! Menudo atardecer con el Golden Gate de telón de fondo… 😀

  2. Caliope dice:

    Madre mía que día más bien aprovechado! Me encanta San Franciscp, me gustaría volver, no fui a Misión Dolores, así que tengo excusa. El atardecer impresionante!! A mí todos los días me tocó mucho frío y niebla al atardecer, no nos libramos ni un día. Un saludito!

    • Babyboom dice:

      Pues a nosotros por el día nos hacía muchísimo calor y después por la tarde muchísimo frío, teníamos los dos extremos. Coincido contigo, me encanta San Francisco, es una ciudad en la que no me importaría vivir!!! Un abrazo!!! 😉

  3. ¡Que chulo! Un final de película y lo del tranvía un puntazo. Me ha gustado mucho.
    Me ha hecho gracia el nombre del submarino… ¿pamparito? Ya les vale!
    Un saludo chicos 😉

    • Babyboom dice:

      Sí, la verdad es que el nombrecito se las trae, jejejeje. Lo del tranvía me hacia ilusión y la verdad es una pasada recorrer la ciudad con sus cuestas a bordo de este transporte. Un abrazo!!! 😉

  4. Qué bonito es San Francisco!! A Luismi también le gustaría probar la Fanta de Fresa, jeje. Vaya atardecer más bonito con el Golden Gate, impresionante!!

    • Babyboom dice:

      Jejejeje, la verdad que ya me había aficionado a la Fanta de uva pero la de fresa no está mal. San Francisco es precioso y no pudimos acabar mejor, con el atardecer en el Puente del Golden Gate. Un abrazo para los dos!!! 😉

  5. Cool dice:

    Me encanta San Francisco… iría allí una y mil veces.
    Preciosas las fotos del atardecer.
    Besos,

  6. Guuuuau! Nos encantaría ver esta última puesta de sol en el Golden Gate, preciosa…A nosotros tampoco nos importaría vivir una temporadita por estas calles tan empinadas; Ya vemos que os lo pateásteis todo todo, menos mal que están los tranvías, eh? 🙂

    • Babyboom dice:

      Pues sí, menos mal que existen los tranvías porque cuando ves las pedazo cuestas que hay te dan ganas de sentarte en una terracita y no andar, jejejeje. San Francisco tiene que ser una ciudad impresionante para vivir, lástima que esté tan lejos!!! 😉

  7. Otra Mirada dice:

    Es un sitio que me encantaría conocer, siempre me ha llamado la atención y me han hablado muy bien de él y ahora al leer tu crónica y ver tus fotos, me convence aún más.
    Un saludo!

  8. Bleid248 dice:

    Increíble
    tenemos muchas ganas de conocer San Francisco , por su tolerancia y ambiente moderno, pero tambien , por sus monumentos, que habeis sabido plasmar muy bien
    la imagen del Golden Gate , preciosa
    abrazos

    • Babyboom dice:

      San Francisco es una ciudad muy completa y te puedes estar allí varios días que no te cansas de deambular por sus cuestas y lugares, no me hubiera importado quedarme unos cuantos días por allí!!! 😉

  9. M.C. Cruz dice:

    Qué bonito el atardecer! Mereció la pena pasar un poco de frío. Y qué chulo el Ayuntamiento! Fue difícil montar el tranvía en marcha?
    Besotes

    • Babyboom dice:

      Qué va, el tranvía va a paso de tortuga excepto cuando baja las cuestas, además, cuando llega a alguna parada aminora la marcha!!! La verdad es que sí que mereció la pena pasar un poco de frío para ver el atardecer, es de las postales que se te quedan grabadas en la retina toda la vida!!! Un besote para los tres!!! 😉

  10. Hasta que visité Tokyo, era mi ciudad favorita, de todos modos sigue en un honroso segundo puesto y guardo gratos recuerdos, tengo fotos calcadas, está claro que hay planos que piden sacar la cámara al instante 😀

    • Babyboom dice:

      Buf, pues a mi Tokyo no me gustó mucho pero San Francisco me enamoró y sinceramente, tengo problemas para saber cual es mi ciudad preferida, estoy entre Nueva York, San Francisco, Londres o Bangkok, jejejeje. 😉

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