San Marino
El dominio del Monte Titano

TORRE CESTA

Uno de nuestros objetivos cuando decidimos visitar la zona de Emilia Romaña era San Marino ya que teníamos muchas ganas de conocer la capital de este pequeño país que cuenta con un casco medieval declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, os puedo asegurar que tiene bien merecido el reconocimiento.

VISTAS DESDE LA TORRE GUAITA

La Serenísima República San Marino es el tercer país más pequeño de Europa por detrás de Mónaco y El Vaticano y el quinto del mundo. La ciudad-estado fue fundada en el año 301 por un cantero croata llamado Marino, éste se instaló en una cueva del Monte Titano huyendo de las últimas persecuciones romanas donde fundó una pequeña ermita, más tarde, el templo se amplió y dio paso a un monasterio a partir del cual crecería toda la ciudad.

Desde Rávenna se tarda aproximadamente 1 hora y media en llegar viajando por una carretera que pasa por todas las poblaciones costeras, la verdad que si vais hasta allí en verano es un poco agobio principalmente porque todos los italianos se ponen de acuerdo para ir a la playa y aquello parece el metro en plena hora punta así que os aconsejo que cojáis el autopista que es más rápido y barato aunque eso sí, no os puedo decir que os vayáis a librar de los atascos!

Una vez en Rimini, empezamos a subir hasta el Monte Titano por un espiral de cuestas, pasamos el cartel de bienvenida a San Marino donde pone “Tierra de Libertad” autodenominada así por todos sus habitantes ya que fue el primer lugar donde se redactó la primera constitución de Europa el 8 de octubre de 1600, hasta llegar a la ciudad fortificada, en cierta manera me recordó un poco a Carcassonne.

Aparcar en San Marino es otro de los hándicaps ya que toda la zona es azul y hay demasiados coches pero como llegamos sobre las 4 de la tarde la verdad que pudimos aparcar justo al lado de la Puerta de San Francisco, la entrada principal al antiguo casco medieval.

Puerta de San Francisco

Puerta de San Francisco

Esta puerta fue construida a mediados del siglo XIV en la tercera línea de murallas con la finalidad de defender la ciudad de posibles ataques, cosa bastante rara ya que el país tan sólo ha sido invadido en tres ocasiones por períodos cortos de tiempo en sus más de diecisiete siglos de historia, la verdad es que su situación estratégica en lo alto de un monte inexpugnable habrá tenido mucho que ver, jejejeje.

Nada más cruzar la puerta nos encontramos con el Museo de la Tortura, uno de los lugares que teníamos apuntados para ver. La entrada al mismo cuesta 8 € y en el interior hay una amplia exposición de aparatos de tortura principalmente de los siglos XVI y XVII que se utilizaban contra gente acusada de brujería, adulterio, traición, etc, etc… Entre los “macabros juguetes” hay sillas con pinchos, dagas, sarcófagos de madera rellenos de estacas y toda clase de artilugios horribles aunque sin lugar a dudas el que más me impactó es la llamada “Cuna de Judas”, una especie de pirámide de madera donde sentaban a la víctima, imaginaos cómo acababa…solo de pensar me entran escalofríos.

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

MUSEO DE LA TORTURA SAN MARINO (7)

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

Museo de la Tortura

Una vez fuera empezamos a subir por la Vía Basilicus, dejando a mano derecha la Iglesia-convento de San Francisco. Este templo es el más antiguo del país y fue fundado en el siglo XIV en estilo gótico, cuando pasamos por allí estaban haciendo misa por lo que no pudimos entrar pero en el antiguo claustro del convento desde el año 1966 se expone gran parte del patrimonio artístico del lugar.

Iglesia de San Francisco

Iglesia de San Francisco

Seguimos nuestro ascenso a la cima del Monte Titano pasando por estrechas y serpenteantes callejuelas, la verdad que la ciudad no tiene pérdida ya que sí o sí para subir hasta arriba pasas por la mayoría de puntos turísticos. Las calles estaban abarrotadas de gente que invadían gran parte de las numerosas tiendas que hay allí, me llamó la atención que muchas de ellas eran de artilugios de caza y guerra, no sé si tendrán mucho éxito o no pero dudo mucho que todos los días la gente compre escopetas, machetes o trajes de camuflaje y en caso que lo hiciera no entiendo porque hay diez o veinte comercios del mismo tema, no sé, igual es que yo estoy un poco pez en estos menesteres y los sanmarinenses viven en bunkers dotados de las últimas tecnologías armamentísticas, jejejeje.

Callejeando por San Marino

Callejeando por San Marino

Callejeando por San Marino

Callejeando por San Marino

Llegamos a la Plaza de la Libertad situada encima de unos antiguos tanques que recogían el agua de lluvia, éstos eran indispensables en la antigüedad para la supervivencia de los habitantes y para garantizar el suministro de agua en caso de asedio. La Plaza de la Libertad es una de las más importantes de San Marino ya que allí encontramos el Palazzo Pubblico, la sede del gobierno del país, el bonito edificio es obra del arquitecto romano Francesco Azurri que lo construyó en estilo neogótico en el año 1894 sobre el antiguo palacio de estilo románico. En la actualidad se pueden hacer visitas al interior aunque cuando llegamos ya estaba cerrado, desconozco el precio de entrada.

Plaza de la Libertad

Plaza de la Libertad

En el centro de la plaza podemos ver la Estatua de la Libertad, obra de Stefano Galletti. Este monumento representa a un guerrero que porta una corona con las tres torres de San Marino, fue donado por una condesa alemana en 1876 y está realizado en mármol de carrara. Desde este punto también hay unas espectaculares vistas de los alrededores de la ciudad, sobre todo al atardecer.

Estatua de la Libertad

Estatua de la Libertad

Continuamos nuestra ruta en busca de la oficina de turismo, situada en “Il Cantone” y al lado del Funicular que sube desde Borgo Maggiore, mucha gente deja el coche allí y sube en este medio de transporte, el viaje de ida y vuelta cuesta 4,50 €. Como era de esperar, la oficina de turismo estaba cerrada por lo que tuvimos que volver por dónde habíamos venido pero antes pudimos admirar una de las mejores vistas de la ciudad, los Montes Apeninos por un lado y la Costa Adriática por el otro.

Vistas desde "Il Cantone"

Vistas desde “Il Cantone”

Funicular de San Marino

Funicular de San Marino

Nuestra siguiente visita fue a la Basílica de San Marino donde se encuentran las reliquias del santo fundador de la ciudad, el templo fue construido en el año 1838 y destaca por encima de todo su portada de estilo neoclásico, parece un antiguo templo griego.

Basílica de San Marino

Basílica de San Marino

Basílica de San Marino

Basílica de San Marino

Seguimos ascendiendo y nos desviamos por una pequeña escalinata que pasa por delante del Museo de los Vampiros, este lo dejamos para la próxima vez, hasta llegar a la Torre Guaita, la más importante de las tres fortalezas con las que cuenta San Marino.

Museo de los Vampiros

Museo de los Vampiros

Torre Guaita

Torre Guaita

La Torre Guaita, también conocida como “La Rocca”, es la fortaleza más antigua del Monte Titano. Se construyó en el siglo XI y a lo largo de la historia ha servido como sede de varias instituciones militares del país, principalmente como cuartel de la Guardia di Rocca en 1754. A mediados del siglo XVIII la fortaleza se convirtió en prisión de la que todavía se conservan algunos grafitis que fueron dejando los presos que pasaron por allí.

Torre Guaita

Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Prisión Torre Guaita

Sin lugar a dudas uno de los lugares más destacados de La Rocca son las vistas del valle y de la Rocca Cesta desde la Torre della Penna, simplemente espectaculares! La entrada cuesta 4 € aunque se puede sacar un ticket combinado para visitar la Rocca Cesta y la Torre Guaita por 4,5o€.

Vistas Torre Cesta

Vistas Torre Cesta

Vistas desde la Torre Guaita

Vistas desde la Torre Guaita

Estaba atardeciendo y las tiendas empezaron a cerrar, aún así, empezamos a pasear por un empinado camino que discurre al borde del acantilado conocido como Passo delle Streghe o paso de las brujas, nuestro objetivo era llegar hasta la Rocca Cesta, el punto más elevado del Monte Titano. Esta fortaleza fue la segunda que se construyó en la ciudad dos siglos después que la Torre Guaita y actualmente alberga el Museo de armas antiguas aunque no pudimos verlo ya que estaba cerrado.

Torre Cesta

Torre Cesta

Torre Cesta

Torre Cesta

Hicimos un alto en el camino, queríamos continuar hasta la Torre Montale que en la antigüedad cumplió funciones de avistamiento pero estaba oscureciendo y el camino era bastante frondoso así que decidimos dejar la visita para la próxima vez que vayamos a San Marino, nos sentamos en unos bancos de piedra que hay justo al lado de la Torre Cesta y estuvimos admirando las bonitas vistas con las que cuenta este lugar.

Torre Guaita desde la Torre Cesta

Torre Guaita desde la Torre Cesta

Era ya tarde por lo que poco podíamos hacer, así que, decidimos cenar en un restaurante que habíamos visto, se llamaba La Capanna y estaba en un lugar muy bonito. Nos sentamos en la terracita y pedimos uno de los platos típicos sanmarinenses, las Piadinas, una especie de tortitas de trigo rellenas de productos típicos de la región.

Acabamos nuestra visita a la ciudad callejeando a la luz de las farolas, las tiendas habían cerrado, no quedaba nadie por la calle y la tenue luz le daba un aire místico, como si hubiéramos vuelto a la Edad Media. Sin lugar a dudas San Marino se ha convertido en una de mis ciudades favoritas a la que espero volver prontito.

San Marino in the night

San Marino in the night

San Marino in the night

San Marino in the night

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2 Comentarios

  1. Mari Carmen dice:

    Qué bonito es San Marino!! Pero parece que tiene unas cuestas importantes!!! :O
    Las piadinas esas de qué estaban rellenas??
    Un abrazo

    • Babyboom dice:

      Parece bien, piensa que está en un monte y para subir para arriba hay que hacer un poco de piernas, jejejeje. Las piadinas estaban rellenas de lo que quisieras, yo me la cogí con atún y tomate y estaba de muerte aunque había de todo tipo!!! ;-)

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