Recorrido por la Quebrada de Humahuaca y el Cerro de los 7 colores
Nuestro vuelo para variar salía prontísimo, a las 7:20 así que a las 5,30 ya estábamos en pie, nos fuimos sin desayunar porque empezaba a las 7, que rabia!!!! Menos mal que tenía unos alfajores en la recámara. Cogimos un taxi hasta el Aeroparque, dejamos las maletas en el hotel así que no tuvimos que facturar maletas, por fin!!!!!
A las 10 más o menos llegamos al aeropuerto de Salta, alquilamos un coche, en el aeropuerto de Salta hay 3 oficinas para alquilar coches ( Avis, El Álamo y Localiza), nosotros nos decantamos por la última, más que nada porque era la única que estaba abierta, jejejeje.
El precio que nos cobraron fue de 150 Pesos por día, alquilamos un Chevrolet Corsa, pequeñito pero matón, estaba genial pero no tenía dirección asistida. Mientras mi marido hacía todos los papeleos del coche justo enfrente de la oficina de alquiler había una oficina de información así que me fui para allá y pregunté rutas y cosas para ver por la zona.
Ya con el coche y plano en la mano nos pusimos rumbo a Humahuaca, nuestra idea era dormir allí e ir haciendo paradas en el camino por toda la Quebrada.
Salta es un caos, conducen un poco a lo loco, allí es la ley de la selva, el que llega primero pasa y el que llega después se joroba y espera hasta que algún alma caritativa le deje pasar…
Cogimos la ruta nº 9 y después la nº 66 hasta llegar a Jujuy, era lo que nos aconsejaron, no entendía muy bien el porqué ya que había una carretera que iba directa sin hacer tanta vuelta aunque el día que volvimos lo entendí, ya os explicaré… justo a la salida de Salta hay un peaje, hay que pagar 2,50 Pesos, la carretera estaba genial, de 2 carriles y es muy curioso los letreros que ponen tipo “ si hace fuego se va a quemar el bosque” o “si llueve la carretera estará mojada” por poner algunos ejemplos o también algún otro cartel tipo “El Quijote” en 20 líneas, quién se va a leer eso conduciendo? La verdad es que se nos hizo corto porque nos íbamos riendo de lo lindo por el camino. Cuando nos dimos cuenta ya estábamos en Jujuy, pasamos de largo porque por lo que leímos no tenía nada de especial.
Paisajes de la Quebrada de Humahuaca
Paisajes de la Quebrada de Humahuaca
La primera parada que hicimos fue en Purmamarca, el paisaje de esta zona de Argentina es totalmente distinto al resto que habíamos visto, más cálido, más árido y más parecido al que habíamos visto el año pasado en Perú.
Aparcamos el coche como quién dice en mitad de la calle, es un pueblo con mucho encanto, las calles no están asfaltadas y hay puestecillos vendiendo cosas por todos los lados, se me iluminaron los ojos cuando los vi, jejejeje.
Primero decidimos ir a visitar el Cerro de los 7 Colores, es lo más famoso del pueblo y se divisa desde la plaza principal, hay que subir una pequeña cuesta, el cerro es una pequeña montaña y parece que algún pintor haya tirado huevos de colores contra la montaña, es muy curiosa, justo enfrente hay un pequeño mirador desde donde se divisa perfectamente el cerro y por el otro lado el pueblo.
Cerro de los 7 Colores
Cerro de los 7 Colores
Después de visitar el cerro y como no había mucho que hacer era la hora de las compras!!!! Había de todo: máscaras, bufandas, chaquetas, jerseys, tarritos con arena de colores dentro, vamos ya os podéis imaginar cómo salí de allí…cargada hasta las trancas de bolsas, mi marido me miraba con ojos asesinos y no paraba de recordarme: te acuerdas que no facturamos y solo llevamos una mochila, no?
Purmamarca
Purmamarca
Purmamarca
Purmamarca
Purmamarca
Purmamarca
Llegó la hora de comer y en el pueblo no hay mucho donde escoger, preguntamos en una tiendecilla que había y nos dijeron de un restaurante…por llamarlo de alguna manera!!! Entramos en el “restaurante”, no me acuerdo como se llamaba pero fijo que lo encontráis, no hay lugar a confusión, el servicio no era muy rápido que digamos, pedimos empanadas típicas de allí, están muy ricas, las hay de choclo, llama, etc, etc… después de una hora esperando las empanadas caí en la cuenta que para cazar a las llamas se necesita mucho tiempo, jajajajaja.
Después de 2 horas salimos de comer unas simples empanadas, menos mal que no pedí un guiso o algo por el estilo sino me tengo que quedar a dormir en el restaurante, dimos una vuelta por el pueblo y nos pusimos de nuevo en carretera.
Otra cosa curiosa de la zona, hay mogollón de controles de policía, cuando llegas a uno tienes que aminorar la marcha y normalmente no te paran, a nosotros nos pararon pero para decirnos que no llevábamos las luces puestas, son obligatorias, entre tanto cartel al final se nos pasó ponerlas, jejejejeje.
Siguiente parada y muy a mi pesar Maimará, el plato estrella de este pueblo es el cementerio, está ubicado justo debajo de lo llamado Paleta del Pintor, vaya destrozo de paisaje, por lo visto es muy bonito ver las tumbas con el paisaje de fondo, que yuyu, no salí del coche, encima había un borracho en la puerta pidiendo dinero…con el panorama que tenía no me extraña que estuviera borracho.
Seguimos la carretera y llegamos a Tilcará, a mi me gustó el pueblo pero lo encuentro demasiado turístico, desde aquí se pueden hacer varias excursiones, una que me hubiera gustado hacer pero era tarde era la de la Garganta del Diablo, vi fotos y tiene que ser espectacular.
Entramos en la oficina de Turismo y preguntamos para ir hasta el Pucará, se puede ir en coche o andando, nosotros fuimos andando y tardamos como 15 minutillos, está todo cuesta arriba, la entrada al Pucará cuesta 10 Pesos y puedes visitar el Jardín Botánico de altura, el Pucará y el Museo en el pueblo.
Pucará Tilcara
Pucará Tilcara
Pucará Tilcara
Pucará Tilcara
Pucará Tilcara
Pucará Tilcara
Pucará Tilcara
Lo más bonito del Pucará es el paisaje, está lleno de Cardones, son una especie de cactus, en mi vida había visto esos pedazos de bichos, tenían unos pinchos para flipar, mejor quedarse a medio metro por lo menos, estaba genial porque parecía que estabas en pleno oeste y además el sol como que hacía de acompañamiento, menudo calor!!!! Y yo con el forro polar y la chaqueta. Bufff!!!!!
Tilcara
Tilcara
Tilcara
Regresamos al pueblo por el mismo camino que habíamos ido y fuimos a parar a otro mercadillo (como no), estaba en la plaza del pueblo, bueno yo compré otro poquillo…
Llegamos al pueblo y ya era de noche aunque no era tarde, nos alojamos en:
C/ Santa Fé, 450
Precio: 180 Pesos habitación doble con desayuno.
Hostería Solar de la Quebrada
Hostería Solar de la Quebrada
Por suerte encontramos a la primera la hostería, entramos y la chica nos dice que nos habían quitado la reserva porque por la mañana nos habían enviado un mail de confirmación y no les habíamos contestado….para flipar!!!! Le digo que cómo quiere que le conteste si estábamos en el avión y no había visto un ordenador desde hacía días. Le digo que tengo el mail de confirmación y me dice que nos mete en una habitación cuádruple y que le imprima el mail de confirmación, que fuerte!!!!! Encima no tenían wifi .
Dejamos las cosas y salimos por el pueblo en busca de un ciber, había solo 2 en el pueblo y los 2 estaban hasta el culo de niños jugando a un juego en red, por fin pudimos imprimir el dichoso e-mail, llegamos al Monumento de la Independencia y era el día del Niño y había fiesta, un grupo tocando música folklórica y mogollón de gente, menuda animación, estuvimos un rato oyendo la música y en la Pza. del Cabildo justo en una esquinita había una tienda, entré para comprarme, como no, un alfajor, los alfajores de Humahuaca son diferentes de los otros, son artesanales con hojaldre y dulce de leche artesanas, madre mía…que ricos estaban!!!! Al cabo de 5 minutos estaba yo allí en la tienda otra vez comprando 9 cajas de alfajores, la marcas es: El Humahuaqueño, mi marido me iba a matar cuando me viera…entre lo que había comprado y los alfajores….no os vayáis a pensar que todos me los zampé yo, eran para regalar….
Como ya teníamos un poco de hambre preguntamos a la gente de allí para ir a comer a algún sitio típico, nos recomendaron Pinocho, es un restaurante sencillo, barato y la comida está riquísima. Nos costó muy barato, terminamos de cenar, le llevamos el e-mail a la del hotel y a dormir se ha dicho.
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