Un día en Villa de la Angostura y Cerro Otto

Nos despertamos pronto, desayunamos y no podíamos hacer casi nada, el Cerro Tronador estaba cerrado, la Ruta de los 7 Lagos también así que decidimos irnos a pasar el día a Villa de la Angostura.

Cogimos el bus nº 20 hasta la estación de Omnibús ya que está un poco retirada y de allí el bus de Albus que cuesta 14 Pesos hasta Villa, llegamos a la estación de Omnibús y el próximo bus hasta Villa no salía hasta las 11 y eran las 9 y media así que decidimos ir a dar un voltio por los alrededores pero no muy grande porque no hay mucho por allí.

El bus está bien, los asientos están numerados y tarda como 1 hora y media en llegar, la estación de Omnibús de Villa es muy chula toda de madera, al lado hay un mercadillo de artesanías y la oficina de información.

Entramos en la oficina y la mujer nos dice que la Ruta de los 7 Lagos está abierta, nos quedamos flipados!!!! Le dijimos que en Bariloche nos habían dicho que estaba cerrada y ella nos dijo que los buses de línea de Albus venían por la ruta así que le preguntamos que agencia hacia los traslados y nos dijo que no nos sabía decir, entonces decidimos dar una vuelta por el pueblo y volvernos pronto, preguntamos en la estación de Omniús y había un bus a las 15 horas así que sacamos los billetes, el Bosque de los Arrayanes en principio se podía hacer de gratis desde Villa por un sendero que cruzaba a la Isla Victoria pero estaba cerrado por mantenimientos del sendero y el barco costaba igual o más que desde Bariloche así que lo descartamos. Empezamos a andar sin rumbo fijo por una carretera que en teoría iba hasta el puerto pero a la hora de andar nos cansamos y nos dimos la vuelta.

 
 
 
Villa de la Angostura

Villa de la Angostura

Villa de la Angostura

Comimos en una pizzería de la calle principal, se llamaba Pizza’s (un nombre muy original), lo que nos interesaba era espabilar y comer rápido así que como éramos los únicos comensales no tuvimos ningún problema.

Después de comer dimos una vuelta por la calle principal donde están concentradas la mayoría de las tiendas y restaurantes y nos fuimos directos a la estación de Omnibús, esta vez teníamos el billete con Albus pero el bus era de Vía Bariloche.

Llegamos a Bariloche y nos fuimos directos a una agencia: Bicoceánica. C/ San Martin, 484, allí contratamos la Ruta de los 7 Lagos para el día siguiente por 143 Pesos y el Circuito Chico para el día que nos íbamos por 41 Pesos, ya estábamos tranquilos así que pusimos rumbo hacia el Cerro Otto, en lugar de ir con bus decidimos ir en taxi (gran error), había atasco y nos cobró un dineral en comparación con el bus.

Para subir al Cerro Otto el telesférico cuesta 55 Pesos, arriba hay una confitería giratoria, una mini-disco, un museo con réplicas de estatuas de Miguel Ángel, un garito donde te puedes hacer fotos con San Bernardos, una tienda y creo que nada más. Tardamos como 10 minutos en subir, cada vez se iba tapando más con la niebla y al llegar arriba que en teoría debe haber unas vistas de la leche no se veía un pimiento. A todo esto hacía un frío que pelaba las gallinas y la nieve nos llegaba por encima de las rodillas.

 
 
 
Cerro Otto

Cerro Otto

Cerro Otto

Cerro Otto

Entramos en la discoteca, había un puñado de críos medio borrachos, fuimos a la confitería giratoria, no había ni el tato, dimos una vuelta por las esculturas y salimos fuera, menudo frío, no se veía nada y estaba todo nevadísimo y lleno de hielo, como para partirte la cabeza, echamos unas cuantas fotos y como habíamos subido nos bajamos otra vez.

Esta vez no pecamos de pardillos y aunque había que andar un poco fuimos a coger el bus nº 20 que ya lo conocíamos, directos fuimos a la C/ Mitre a comer nuestros habituales alfajores de Rapa Nui y dar una vuelta, cenamos otra vez en Lo de Tony’s y a dormir se ha dicho, al día siguiente teníamos el día completito.

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