CAMPOS DE MACHADO Antonio y Soria, Soria y Antonio

Un tren me trajo a estas tierras altas y otro tren me lleva de vuelta a mis raíces andaluzas, han pasado ya… 5 largos años, que deprisa transcurre el tiempo cuando la vida te da esperanza y que despacio marchita cuando te da la espalda. Hoy me voy de Soria quizás para no volver jamás y aún puedo recordar con nostalgia el primer día que pisé esta tierra agria y triste…
Era el año 1907 y después de aprobar una oposición de magisterio no tuve más remedio que abandonar Madrid y trasladarme a esta pequeña ciudad de 7000 habitantes escondida entre los montes de Castilla. No negaré que al principio fue un golpe difícil de superar pero poco a poco sus gentes, y sobre todo su paisaje, me hicieron olvidar tiempos pasados para centrarme en mi gran pasión: la poesía, y casi sin quererlo, en el amor.
TREN CAMPOS DE CASTILLA
Foto cedida por Diego Mayor

TREN CAMPOS DE CASTILLA
Foto cedida por Diego Mayor

Me trasladé a vivir a una pequeña pensión del centro entre calles empedradas y casas señoriales, allí empecé a conocer la ciudad y también a Leonor, que años posteriores se convertiría en mi mujer. Soria tiene dos caras: la buena y la mejor, por un lado te muestra sus callejas que bullen de vida durante el día y callan de noche, y por otro te aísla del mundo en cuanto te acercas a la ribera del Duero, yo me enamoré de estas dos Sorias y aún ahora que me marcho no puedo saber a cuál de las dos echaré más de menos.
¡Soria fría, Soria pura,
cabeza de Extremadura,
con su castillo guerrero
arruinado, sobre el Duero;
con sus murallas roídas
y sus casas denegridas!
¡Muerta ciudad de señores
soldados o cazadores;
de portales con escudos
de cien linajes hidalgos,
y de famélicos galgos,
de galgos flacos y agudos,
que pululan
por las sórdidas callejas,
y a la medianoche ululan,
cuando graznan las cornejas!
¡Soria fría!  La campana
de la Audiencia da la una.
Soria, ciudad castellana
¡tan bella! bajo la luna.
Lo primero que hice al instalarme en la ciudad fue hacerme socio del Casino, como buen amante de las tertulias y de la literatura liberal donde podría encontrar mejor lugar para hacer amigos… o por lo menos para pasar esas frías tardes de otoño. El edificio está situado en El Collado, la calle principal que atraviesa Soria, y sus tres plantas palaciegas están ocupadas por una cafetería y varios salones de lectura y debate donde se reúnen los socios. Es un lugar idílico para conocer la actualidad del país y todos los días me acercaba por allí para conocer las últimas noticias y descubrir como mi España se iba deteriorando lentamente. Al principio pensaba que era el único medio de información con la capital pero poco a poco me fueron sorprendiendo gratamente sus gentes ya que en estas tierras tan aisladas hasta los pastores leen los periódicos, la única diferencia es que la gente pudiente debate en el Casino y los menos adinerados lo hacen en las tabernas que inundan el centro.
CASINO DE SORIA

CASINO DE SORIA

Las mañanas las he pasado en el Instituto General y Técnico de Soria ejerciendo como profesor de francés, no voy a engañar a nadie diciendo que es mi gran pasión, simplemente era un trabajo donde intentaba inculcar a mis alumnos la pasión por la vida y los paisajes más allá de que aprendieran un nuevo idioma. Está muy cerca de mi pensión, en la Calle Santo Domingo, y todos los días acudía puntualmente para moverme entre pupitres de madera y chimeneas improvisadas viendo como mis estudiantes estaban más entusiasmados por mi poesía que por mi francés. Tras mis tropiezos como estudiante en Madrid y actor en París ahora vuelvo a escapar de mi destino esperando que en la siguiente parada encuentre por fin mi vocación.
AULA ANTONIO MACHADO

AULA ANTONIO MACHADO

Muy cerca del instituto se encuentra la Iglesia de Santo Domingo, cuantas tardes habré pasado por su puerta bajo esas figuras bíblicas que cuentan su propia historia, nunca me cansé de observarlas y maravillarme siguiendo sus estelas donde casi se puede leer el génesis, el nuevo testamento y el apocalipsis. Dicen que la mandó reformar Alfonso VIII de Castilla en el siglo XII sobre una iglesia algo más antigua y debe ser cierto porque aquí se casó el rey años después bajo los muros de esta pequeña maravilla románica. Un poco más abajo está San Juan de Rabanera, otra joya románica a la que no le presté tanta atención pero que sin duda engalana Soria con el señorío de aquellos tiempos, imponente por fuera y  sobria por dentro como era de esperar en un lugar de culto.
IGLESIA DE SANTO DOMINGO

IGLESIA DE SANTO DOMINGO

IGLESIA DE SAN JUAN DE RABANERA

Mi mente vuelve por el Collado hacia la Plaza Mayor recorriendo esas calles empedradas donde tantos zapatos habré desgastado. Los palacios señoriales se levantan al igual que las tabernas escondidos entre las esquinas: el Palacio del Vizconde de Eza original del siglo XII, el Palacio de Don Diego de Soler de finales del XVI, el Palacio de los Castejones de estilo plateresco, el Palacio de los Ríos y Salcedo que defiende el puro arte renacentista y, finalmente, el Palacio de los Condes de Gómara, que ocupa toda la calle Aguirre y donde piedras arcos y dinteles parecen escribir un soneto renacentista.
PALACIO DE LOS CONDES DE GÓMARA

PALACIO DE LOS CONDES DE GÓMARA

Todos ellos son bellos y colosales pero ante tanto estipendio siempre me quedaré con mi querida Plaza Mayor donde se celebran las fiestas y los toros entran por el Arco del Cuerno buscando vanamente su libertad alrededor de la Fuente de los Leones. La plaza es de planta rectangular y alberga los principales edificios de la ciudad construidos sobre altos soportales: la Casa del Común, el Palacio de la Audiencia, la Torre de Doña Urraca, el Palacio de los Doce Linajes que sirve de sede al ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora la Mayor, donde tuve el honor de contraer nupcias con mi esposa Leonor aquel verano de 1909. Prefiero olvidar aquel momento, los insultos, las peleas, el pueblo en contra de nuestra unión por la diferencia de edad, mientras mi recién proclamada esposa se acurrucaba contra mi pecho buscando con sus ojos de niña una respuesta que nunca podría darle.
PLAZA MAYOR

PLAZA MAYOR
La ciudad de Soria ha alimentado mi cuerpo pero sus paisajes de una belleza pura son los que han colmado mi espíritu, llegué expatriado de la capital y me voy reconfortado después de haber redescubierto esa España que tanto amo. Dejando abajo el Collado con sus tabernas, callejas, iglesias y palacios comienzan los verdaderos Campos de Castilla junto a la orilla del Duero, cuantas tardes y días enteros habré subido al cerro de Nuestra Señora del Mirón. Esta iglesia del siglo XVIII y estilo barroco sólo abre los días de liturgia, con lo que el resto del tiempo se puede disfrutar de la soledad que ofrece contemplando “las murallas roídas y la curva en forma de ballesta” que traza el río sobre la ciudad. 
ERMITA NUESTRA SEÑORA DEL MIRÓN

MIRADOR DEL MIRÓN

MIRADOR DEL MIRÓN
Bajando desde el Mirón por las ruinas de las antiguas murallas siempre he hecho el mismo recorrido a través del puente medieval que divide la ciudad del campo, lleva construido desde el siglo XII y sus arcos de medio punto han aguantado valerosos las crecientes acometidas del Duero. Pasear por la vereda exuberante de vegetación permite contemplar las dos colinas que envuelven Soria: por un lado el Mirón y por el otro el antiguo Castillo que tantas veces defendió la ciudad.
PUENTE DE PIEDRA
RIBERA DEL DUERO
Apenas cruzado el puente la primera parada obligada es en el Monasterio de Los Arcos de San Juan de Duero, sin duda ha vivido años mejores desde su construcción en el siglo XII pero tras más de cien años de abandono todavía me embeleso con los arcos del claustro ya que cada cuadrante tiene una arquitectura diferente. Está a cielo descubierto y se lo encargaron construir a los artesanos de la ciudad con lo cual cada uno trazó los arcos según había aprendido en sus viajes: románico, bizantino, gótico, mozárabe… quizás sea algo único en el mundo. La iglesia se conserva bastante bien aunque el interior es sobrio, tan característico del románico, y destaca por dos pequeños templetes que se encuentran a ambos lados de la nave: uno con la cúpula redonda y otra con forma cónica, decorados con figuras y alegorías místicas.
SAN JUAN DE DUERO

SAN JUAN DE DUERO

SAN JUAN DE DUERO

SAN JUAN DE DUERO
Desde el monasterio por la orilla del Duero sube un frondoso paseo protegido por álamos que conduce hasta la cueva de San Saturio, está salpicado por bancos donde los enamorados juegan, los ancianos descansan y los poetas se detienen a contemplar la vida. 
 
He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria —barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra—.
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.
¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!
El camino no termina, se abre paso a través de la montaña por la cueva de San Saturio, utilizada por el antiguo Consejo de las Aguas para realizar sus reuniones y donde en el siglo V moró este humilde santo. San Saturio procedía de una familia noble pero un buen día le llegó la vocación, repartió todos sus bienes entre los más necesitados y se retiró a vivir a esta cueva donde pasó el resto de sus días meditando y rezando a San Miguel. Le fueron atribuidos varios milagros así que en el siglo XVII, encima de la cueva y siguiendo la silueta de la montaña, construyeron una ermita en su honor con varias salas de juntas y una preciosa iglesia donde descansan sus restos bajo un techo pintado que narra su historia.
CUEVA DE SAN SATURIO

CUEVA DE SAN SATURIO

IGLESIA DE SAN SATURIO
La ermita se yergue imponente sobre el Duero y es custodiada por un santero que no tiene más recursos que la limosna que consigue una vez a la semana por las calles de Soria, vive de forma anacoreta al igual que el santo e incluso podría afirmar que guarda bastante parecido físico con él. El santero recibe de buen grado a todo el que se acerca y les enseña el interior de la cueva y la iglesia con historias y leyendas… eso sí, misteriosamente cuando uno desaparece al poco tiempo otro ocupa su lugar.
ERMITA DE SAN SATURIO

ERMITA DE SAN SATURIO

SANTERO DE SAN SATURIO
Si bien Soria me ha cautivado por su paisaje agreste aún recuerdo con nostalgia mi viaje hasta la Laguna Negra, todo el mundo me hablaba de aquel lugar y un día no pude por menos que ir a conocerlo. Apenas dista 50 kilómetros de la capital pero aunque hubiera estado cien veces más lejos también hubiera ido gustoso sabiendo de la recompensa que iba a obtener. En la vida he conocido paraje más extraordinario, un mar de aguas oscuras en mitad de la montaña “donde los buitres anidan y el eco duerme, rodea”, allí encontré la inspiración y allí volví a enamorarme de esta tierra castellana. Cuentan que siempre ha estado aquí, un glaciar la trajo en tiempos ancestrales y halló tal calma y sosiego que decidió quedarse para amamantar a corzos y jabalíes y para purificar las almas de todos aquellos que la contemplen.

Y como no olvidarme de Numancia, esa yerma colina desde donde nuestros antepasados celtíberos defendieron durante más de 20 años las tierras de Castilla frente al Imperio Romano, hoy poco queda ya de aquella mítica ciudad y sus valerosos guerreros pero pasear entre sus restos te llena el espíritu de fuerza y nobleza. Aún se puede apreciar el trazado de las antiguas calles zigzagueantes intentando engañar al viento, sus aceras salpicadas de piedras para no enfangarse los pies, los algibes de las casas donde acumulaban el agua de la lluvia y los restos de la muralla donde 2000 numantinos contuvieron al mejor ejército de la historia.
YACIMIENTO DE NUMANCIA

YACIMIENTO DE NUMANCIA

YACIMIENTO DE NUMANCIA

YACIMIENTO DE NUMANCIA
Las casas hechas de piedra con sus tejados de paja tenían varias estancias donde desempeñaban la vida diaria: en la entrada realizaban los trabajos de artesanía aprovechando la luz del sol, junto al hogar comían y dormían, mientras que en la parte trasera guardaban los utensilios para la caza y las labores del campo. Muchas de ellas también contaban con bodegas subterráneas que utilizaban a modo de despensa para conservar los alimentos y un pequeño corral anexo a la casa donde guardaban los animales. Todo un ejemplo de sociedad jerarquizada que nada tenía que envidiar a la codiciosa Roma.

CASA NUMANTINA
CASA NUMANTINA
CASA NUMANTINA
CASA NUMANTINA
CASA NUMANTINA

El tren avanza y ya no soy capaz de echar la vista atrás, voy abandonando Soria poco a poco sabiendo que nunca he de regresar, ya no pasearé por sus callejas ni me deleitaré en el Casino, no subiré hasta el Mirón para bajar hasta el río, no caminaré por el Duero desde San Polo a San Saturio, ni volveré a ver aquella laguna escondida en la montaña, aquí encontré el amor y aquí lo perdí…

ANTONIO MACHADO y LEONOR IZQUIERDO
Antonio Machado vivió profundamente Soria y dejó un legado que hoy podemos revivir gracias a Renfe y al Ayuntamiento de Soria que desde el año pasado, coincidiendo con el centenario de la partida del poeta, han puesto en marcha un proyecto turístico para dar a conocer la ciudad y la provincia. Este año diversos medios de comunicación hemos podido participar en el viaje inaugural de la temporada gracias a la agencia de publicidad Borrón y Cuenta Nueva que es la encargada de promocionar la pintoresca ruta en colaboración con la Cámara de Comercio e Industria de Soria y a la Agrupación Soriana de Turismo y Hostelería.

Se realiza todos los fines de semana desde Mayo hasta Octubre bajo el título “Tren Campos de Castilla” y aparte del transporte, del alojamiento y de las visitas guiadas, también se entrega un pasaporte que se debe ir sellando en los diferentes establecimientos de la ciudad para obtener descuentos y poder participar al final de la temporada en el sorteo de un lote de productos sorianos de alta calidad. El Pack Plata en hotel de 2* cuesta 105€ y el Pack Oro en hotel de 4* tiene un precio de 120€, ambos en régimen de alojamiento y desayuno.
Todo el conjunto incluye:
Sábado
8:14 – Traslado en tren desde la estación de Chamartín, teatralizado con actores a partir de la estación de Sigüenza.
10:58 – Llegada a la estación de Soria y degustación de productos típicos Saborea Soria: torreznos, mantequilla, vino Ribera de Duero….
11:30  Visita guiada a la ermita de San Saturio y al Monasterio de San Juan de Duero.
13:30 – Traslado hasta el hotel concertado y tiempo libre para comer.
18:00 – Visita guiada por la ciudad.
20:30 – Tiempo libre.
Domingo
9:00 – Traslado y visita guiada a la Laguna Negra.
12:00 – Visita guiada al yacimiento arqueológico de Numancia.
13:30 – Regreso a Soria y tiempo libre para comer.
18:00 – Traslado a la estación de tren.
18:22 – Traslado en tren hasta la estación de Chamartín.
21:00 – Llegada a Madrid y fin del viaje.

22 comentarios en “CAMPOS DE MACHADO Antonio y Soria, Soria y Antonio”

  1. Helena Botella

    ¡Que bonito relato! Un repaso a través de los ojos de Machado de aquellos lugares simbólicos de Soria.¡Un saludo! 😀

    1. Carfot El Peregrino

      Mira que he estado varias veces en Soria pero esta vez lo vi con otros ojos y me encantó redescubrirla.Un saludo !!!

    1. Carfot El Peregrino

      La verdad es que lo pasamos genial y me metí completamente en el papel de Machado, a ver cuando repetimos.Un abrazo !!!

  2. María (callejeando por el mundo)

    Que buena iniciativa y … precioso post, preciosas fotos! Y recordando… hace un montón de tiempo, mucho mucho ya que visité Soria y no sabes los recuerdos que me han traído estas fotos.

    1. Carfot El Peregrino

      Es una ciudad pequeña pero que guarda mucho encanto, sobretodo al pasear por las callejas del centro y entrar en las tabernas donde conviven pasado y presente. A ver si vuelves pronto 🙂

  3. Los pelos de punta amigos!!! Qué cercano me es todo.. y leyendo a Machado decir que no volverá más, se me pone una cosilla en el estómago, solo de pensar que a mí me pasará lo mismo.

    Qué bonita es mi tierra leñe!! y que entrada más bien relatada!!

    Un besazo pareja!!!

    1. Carfot El Peregrino

      Muchas gracias, no digas que no vas a volver que la tienes relativamente cerca y en cualquier momento te puedes escapar ;)Es una tierra preciosa tal y como nos repitieron por su paisaje y por su paisanaje.Un besote !!!

    2. Claro que voy a volver!!! Cada mes, sin ir más lejos. pero llegará un momento en que dejaré de hacerlo, sin más!!! Y me dio cosa leerlo de «boca» de Machado jejejeje.. (soy una ñoña!!) ^^

    3. Nunca se sabe, mira yo, me fui a Madrid para no volver a mi tierra y ahora estoy otra vez por aquí!!! La vida da muchas vueltas!!! Y lo mejor, Soria no la tienes muy lejos!!! Un besote!!! 😉

  4. Me ha parecido una iniciativa muy interesante, una manera diferente de conocer Soria. Me han encantado las fotos con ese aire retro.Un abrazo

    1. Carfot El Peregrino

      Soria se puede disfrutar de muchos modos y revivir el paso de Antonio Machado por esas tierras es muy interesante, lo ves todo con otra perspectiva.Un abrazo !!!

    1. Carfot El Peregrino

      Muchas gracias Bleid, Soria se puede vivir de muchas maneras y desde los ojos de Machado resulta algo especial, no hay más que trasladarse a aquella época tan convulsa con tantos ideales políticos cruzados.Un abrazo !!!

  5. Qué originalidad de entrada habéis escrito! Os felicito por ello!!! Mira que no conocer nada de Soria… no tengo perdón.Un abrazo!!!

    1. Carfot El Peregrino

      Pues habrá que poner remedio a conocer Soria porque es una ciudad pequeña pero que se disfruta mucho, todo está bastante cerca y puedas llegar andando a todas partes, tanto en la ciudad como por la orilla del Duero.Un abrazo !!!

  6. Impresionante post!! Nací y vivo en Barcelona, pero me considero soriana de arriba abajo!!Tengo toda mi familía allí… Me conozco la ciudad como la palma de mi mano y sinceramente me habeis emocionado con el post! Enhorabuena, leer relatos así es todo un privilegio!! Soria, mi bonita Soria…

    1. Hola Jeny, nos encanta que te guste el relato, Soria es una ciudad a la que tenemos mucho cariño, hemos estado allí varias veces ya que tenemos família y nos encanta!! 😉

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