A mí no hay que animarme mucho para salir de viaje y si encima me ponen un vuelo a huevo a las 8 de la mañana pues ya la hemos liado!!! Eso es lo que pasó unas semanas antes de Semana Santa que entre que todavía estaba medio dormida y vi un vuelo a buen precio agarré la tarjeta de crédito sin pensarlo dos veces y cargué con un viajecito a Estocolmo, me apetecía disfrutar un poco más del crudo invierno.
Vivir en una punta de España tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes, a pesar de que tenemos al lado el aeropuerto de Reus y a poco más de una hora el de Barcelona en fechas señaladas suelen tener los precios por las nubes o simplemente no tienen disponibilidad así que decidimos salir desde Girona que nos queda a poco más de dos horas desde aquí con lo que eso conlleva, salir a horas intempestivas de la mañana, cargar con los bocatas para desayunar por el camino, buscar un lugar para aparcar el coche y chuparte las colas de salida de una gran ciudad. El tema del coche lo solucionamos reservando en uno de esos parkings low-cost que dejas el coche y luego te llevan hasta la terminal aunque tampoco es que estuviera muy lejos, más concretamente a 120 metros.
La compañía que escogimos o más bien que estaba mejor de precio era Ryanair así que después de aguantar las largas colas fantasmas dónde algunas maletas vagan solas en el espacio infinito de la puerta de embarque hasta que aparecen las azafatas y soportar la invasión de The Walking Death en primera persona por fin montamos en el avión y en poco más de tres horas nos plantamos en el Aeropuerto de Stockholm-Västerås, a 100 km. de Estocolmo. Nada más bajar fuimos directos a la parada de bus de la compañía Flygbussarna ya que los billetes pueden comprarse mediante tarjeta de crédito en el propio bus. El conductor hasta que no hubo una cola considerable esperando no abrió las puertas y esperó al calor de la calefacción en el interior, nosotros teníamos hasta estalartitas de hielo cayendo de las pestañas del frío que hacía, la noche ya había caído y a pesar de ir forrada como una cebolla me estaba congelando.Cuando por fin se abrieron las puertas me alegré de no morir congelada, compramos billete de ida y vuelta por el módico precio de 259 SEK cada uno y disfrutamos de un agradable paseo de una hora y media hasta llegar a la Estación Central de Estocolmo.
Por suerte nuestro hotel: Sheraton Stockholm estaba a escasos 10 minutos andando. El hotel era lo que cabe esperar de un alojamiento de estas características, bien situado, justo enfrente del puente que da acceso a Gamla Stan y con un personal muy amable. La habitación era enorme y con vistas a la Casa de la Nobleza y al lago Mälaren. Aunque dentro se estaba como un turroncito de caliente nuestras tripas empezaban a rugir del hambre así que lamentablemente tuvimos que salir en busca de algún lugar para comer. Nos dirigimos de nuevo a la estación ya que habíamos visto varios establecimientos abiertos aunque a las 11 de la noche tan solo quedaba el Burguer King y poco más, así que acabamos cenando hamburguesas!!
Sheraton Stockholm
Sheraton Stockholm
El día amaneció soleado pero al salir a la calle comprobamos que seguía haciendo mucho frío así que abrigados como esquimales salimos a descubrir la ciudad. Estocolmo es la ciudad más grande de Suecia y su capital, se asienta sobre 14 islas unidas por 57 puentes y puede presumir de ser una de las ciudades más bonitas de Europa. El lugar más pintoresco y característico de la capital sueca sin lugar a dudas es Gamla Stan, uno de los barrios medievales mejor conservados de Europa y dónde encontraremos muchos de los puntos turísticos de la ciudad así que ese fue nuestro primer objetivo.
Vistas desde el puente Centralbron de Estocolmo
Cruzamos el puente Centralbron andando, por no decir patinando del hielo que había en el suelo y nos dirigimos al Kungliga Slott. El palacio real, todavía en uso es uno de los más grandes del viejo continente. Se construyó en el lugar donde antiguamente se localizaba la fortaleza “Tre Kronor” que fue destruida durante un incendio en 1697. La entrada cuesta 225 SEK e incluye la entrada a los apartamentos reales, el Museo Tre Kronor y el Museo del tesoro, por desgracia está totalmente prohibido echar fotos en el interior así que tuvimos que guardar la cámara antes de cruzar la puerta de entrada.
Kungliga Slott Estocolmo
Kungliga Slott Estocolmo
Los apartamentos reales constan de más de 600 estancias distribuidas en 7 niveles. Empezamos por la sala de Rikssalen dónde se celebran fiestas y celebraciones como la reciente boda de la princesa Victoria, heredera al trono sueco. En este lugar destaca el trono de plata que fue un regalo que le hizo Magnus Gabriel de la Gardie a la Reina Cristina para su coronación en 1650 y dos estatuas colosales a cada lado que representan a Gustav II Adolf y Karl Johan XIV. Seguimos por las siguientes cuatro estancias dedicadas a las órdenes de caballería suecas que son cuatro: Serafines, Orden de la Espada, Orden de la Estrella Polar y Orden de Vasa, en ellas encontraremos insignias y trajes pertenecientes a todas ellas.
Cambiamos de ala y pasamos a visitar algunas de las salas más bonitas del palacio como el dormitorio de boda de Gustavo III, la Sala de Don Quijote o la imponente Galería de Carlos XI inspirada en la Galería de los Espejos del Palacio de Versalles en París. Como sala curiosa la del Jubileo del Rey Carlos Gustavo que contrasta por su modernidad dentro del palacio.
Seguidamente nos dirigimos al Museo Tre Kronor situado en los sótanos del Palacio Real dónde podemos admirar algunos de los primitivos muros de la antigua fortaleza. Aquí, a través de un vídeo también podemos conocer un poco más de la historia y del gran incendio que destruyó todo en el año 1697. También se conservan algunos objetos, piedras y vestimentas de la época.
Eran casi las 12:15 así que fuimos directos a Högvaktsterrasen (patio de la guardia) para ver el famoso cambio de guardia del palacio. Estaba lleno hasta las trancas pero como siempre y gracias a mis técnicas esquiva – guiris conseguí ponerme en la pole position para ver todo en primera fila. La ceremonia creo que dura unos 50 minutos pero nosotros no aguantamos más de media hora allí parados. Se inicia con el pregón de uno de los guardias en sueco e inglés y a medida que habla van apareciendo más guardias por todos los lados. Es chulo de ver pero como digo yo, con ver los primeros 5 minutos es suficiente porque el resto de tiempo hacen más de lo mismo.
Högvaktsterrasen
Högvaktsterrasen
Högvaktsterrasen
Aprovechando que todos los guiris seguían en la plaza atravesamos como pudimos y fuimos hasta el Museo del tesoro, aún así no evitamos la larga cola que había para entrar. Allí se exponen algunas de las coronas de los diferentes reyes y reinas de Suecia y otras joyas de alto valor.
Entrada Museo del Tesoro
Justo al lado del Palacio Real se encuentra la Storkyrkan o Catedral de Estocolmo. Es la iglesia más antigua de la ciudad, la primera referencia de ella data del 1279. La entrada cuesta 40 SEK y en el interior se pueden ver alguna de las cosas más destacadas de Estocolmo. La más importante sin lugar a dudas es la escultura de madera de San Jorge y el Dragón que fue inaugurada en el año 1489 como altar consagrado al santo aunque también podemos disfrutar con los asientos reales utilizados únicamente por la familia real, el cuadro del Juicio Final salvado del incendio de Tre Kronor en 1697, el candelabro de siete brazos que lleva alrededor de 600 años en Storkyrkan, el Parhelio que es el pintura más antigua en la ciudad o el globo de las velas.
Storkyrkan Estocolmo
Storkyrkan Estocolmo
Storkyrkan Estocolmo
Storkyrkan Estocolmo
Storkyrkan Estocolmo
Era hora de hacer un alto en el camino así que nos dirigimos a Stortorget, el corazón de Gamla Stan y con más de 700 años de historia, allí degustamos un delicioso chocolate blanco en Chokladkoppen mientras disfrutamos de algún que otro rayo de sol que se colaba en la plaza. En este lugar se encuentra el Edificio de la Bolsa que hoy en día se ha convertido en el Museo Nobel. Callejeando por uno de los laterales encontramos a un grupo de guiris de los cuales desconocíamos su lengua, estaban parados frente a una especie de piedra y palo y aunque no entendía ni una palabra de lo que decía la guía escuché algo de vikingos aunque no he logrado descifrar qué es ni lo que significa la piedra pero de algo estoy segura, era un sitio importante, jejejejeje.
Stortorget
Stortorget
Piedra vikinga en Gamla Stan
Llegamos a una de las calles que más me gustaron y con nombre impronunciable:Västerlånggatan, estaba llena de heladerías y tiendas por lo que aproveché para practicar uno de los deportes que más me gustan, el shopping y así perderme entre escudos suecos, gorros de vikingos, Pipi’s Lastrum y trolls aunque sinceramente, cuando vi los precios y los traspasé a Euros casi que salgo corriendo.
Calle Västerlånggatan – Estocolmo
Calle Västerlånggatan
Calle Västerlånggatan
Nos dirigimos al hotel para comer y nuevamente nos pusimos en marcha, esta vez el destino era la Isla de Riddarholmen o también conocida como “Islote de los Caballeros”. La razón de visitar este lugar era para ver su Iglesia, uno de los pocos edificios medievales conservados en Estocolmo. Fue construida en el siglo XIII y sirvió como lugar de entierro de los reyes suecos desde el siglo XVI, no me digáis por qué pero estaba cerrada y allí no había horarios ni nada que mostrara signos de que se podía visitar, estuvimos los tres días y ninguno de ellos la encontramos abierta así que por falta de ganas no fue. Nos dirigimos hacia la zona de Svea Hovrätt desde dónde hay unas vistas espectaculares del Ayuntamiento de Estocolmo y la Bahía de Riddarfjärden.
Riddarholmen Kyrka
Svea Hovrätt Estocolmo
No somos mucho de museos pero me apetecía visitar el Livrustkammaren, la entrada cuesta 90 SEK y la verdad que no me defraudó ya que está distribuido en 7 salas dónde se muestran armaduras, trajes reales, recuerdos, juguetes y espectaculares coches reales, lamentablemente estaban haciendo reformas en ese ala del museo y los tenían tapados con plástico. Junto a ellos casi que me sentía como Cenicienta en el cuento, jejejeje. Aunque parezca mentira chalé como una enana en la sala de los niños ya que había disfraces, espadas, armaduras y coronas para sentirte como un auténtico rey o reina, hasta te podías montar en un coche de caballos hecho de madera, menos mal que no había niños ni adultos por allí para verme porque me entretuve un poco con los juguetes…si es que en el fondo soy como una niña!!!!
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Livrustkammaren Estocolmo
Empezaba a hacer un poco de rasquilla pero aún quedaba mucha tarde por delante, nuestro siguiente destino fue el Katarinahissen situado en la Plaza Slussen en el Barrio de Södermalm. La actual estructura metálica de 38 metros fue construida en el año 1935, dos años después de que fuera demolida. La entrada no está en la base de la torre como pensamos al principio sino en el edificio de enfrente, a pesar de que ponía que subir en el ascensor costaba 10 SEK que se pagaban al ascensorista allí no había ni el tato ni nada para pagar así que subimos gratis. Desde lo alto se divisa una panorámica preciosa de Gamla Stan y de la bahía. Para salir lo hicimos por una puerta que daba directamente al barrio de Mosebacke.
Katarinahissen
Katarinahissen
Katarinahissen
Vistas desde Katarinahissen
Vistas desde Katarinahissen
Södermalm es el barrio bohemio y multicultural de Estocolmo, su arteria principal es la Calle Götgatan dónde se concentran gran cantidad de bares y tiendas. El frío cada vez se hacía más insoportable así que decidimos tomar algo en una especie de cafetería, se llamaba Tullys Coffe. Allí degustamos un riquísimo batido de plátano y una cerveza y nos resguardamos del frío escandinavo por un ratillo. Cuando nos vimos con fuerzas salimos de nuevo en busca de aventuras, no sé cómo llegamos ya que tuvimos que esquivar varias placas de hielo y montoncitos de nieve pero creo que fue uno de los lugares más chulos que visitamos en Estocolmo, más concretamente estoy hablando de Monteliusvägen, un camino de 500 metros en el que no nos rompimos la crisma de puro milagro ya que estaba un poco empinado y lleno de placas de hielo. Aún así disfrutamos de una de las vistas más espectaculares de la capital sueca y justo al atardecer.
Vistas desde Monteliusvägen
Estábamos cansadísimos y muertos de frío por lo que no teníamos ganas ni de buscar algún lugar para cenar así que nos dirigimos nuevamente a la estación de tren y allí había un supermercado dónde te podías hacer ensaladas al gusto así que nos pillamos unos bocatas, unas ensaladas y algunos bollos y cenamos en nuestro hotel, el día había sido muuuuy largo!!!!
Estocolmo de noche
Estocolmo de noche
Si queréis seguir nuestras aventuras y saber por dónde andamos lo podéis hacer en mis diferentes Redes Sociales.
21 comentarios en “Estocolmo: Visita a Gamla Stan y el Palacio Real”
Antonio Ruiz
Hola mujer.Me alegra enormemente que empieces a escribir el relato «estocolmero» pues en poco más de un mes salimos a conocer la ciudad, pero antes nos detendremos en Copenague. Estaré atento a las siguientes publicaciones de Estocolmo.Un abrazo.
Ya verás que chula la ciudad, te va a gustar. De todas maneras si necesitas cualquier cosilla que todavía no haya publicado me lo dices y ningún problema!!! Un abrazo!!! 😉
Qué bonitas las Vistas desde Katarinahissen y si os salieron gratis, mejor! Y Estocolmo de noche una pasada. Creo que si algún día visito Estocolmo no lo haré en invierno porque me ha entrado frío sólo con leer el relato. ;-)Un abrazo!
Qué suerte que pudiérais subir en la estructura metálica gratis!! Y joer, qué valor ir con el frío que hacía!! Si es que marcaba un grado!!! :-OUn abrazo
Jajaja, la verdad que allí arriba se notaba más el frío pero íbamos como morcillas de toda la ropa que llevábamos, solo te digo que cuando fuimos a tomar algo tardé como 5 minutos en quitarme todos los abrigos porque la calefacción dentro de los sitios suele estar alta!!! Un abrazo!! 😉
Estocolmo es una ciudad preciosa, tendré que volver ya que me dejé varios sitios interesantes y creo que el resto del país bien merece también una visita!!! Un abrazo!!! 😉
La verdad es que cada vez que me leo un diario vuestro me sacáis alguna sonrisa. Ya me imagino a Babyboom de shopping, jejejeMe ha gustado mucho el sitio ese de las armaduras. Creo que yo también me hubiera entretenido allí bastante y las vistas nocturnas son una pasada.Por lo menos, aunque hiciera frío, os salió muy buen día.Un saludo chicos! Nos vemos en breve! 😉
Pues la verdad es que no duré mucho de compras así que Carfot se alegró enormemente, menudos precios!!! El museo de las armaduras, trajes y carrozas me encantó, no soy mucho de museos pero todo lo que sean trajes y armaduras me gusta mucho así que si vas te lo recomiendo!!! Un besote!!! 😉
Muchas ganitas de visitar Estocolmo… y con lo que nos gusta el frío… :)Y que envidia, las comunicaciones no tienen nada que ver, nosotros tenemos cuatro, y a precio de oro. Así llevamos el año que llevamos, :(Saluditos!
Esperemos que vengan tiempos mejores porque ya tocan!! Estocolmo es precioso y aunque haga mucho frío tiene su encanto todo congelado, a mí también me gusta mucho el frío aunque tengas que ir como una cebolla siempre puedes combatirlo pero el calor…Un abrazo!! 😉
Que recuerdos de la encantadora Estocolmo, de las ciudades más bonitas que he visto! Yo me subí al mirador a patita, estaba el ascensor averiado pero las vistas merecieron la pena!! Muy buenas fotos pareja!! Un abrazo
La verdad que no conté los pisos pero si tengo que subir andando quizás me lo hubiera planteado, jejejeje. La verdad es que las vistas desde allí arriba son espectaculares y tienes razón, Estocolmo es preciosa!!! Un abrazo!!! 😉
Aunque hiciera frío os tocó un día con un cielo espectacular, que azul más chulo! para mí un día gris es lo peor, nada que ver como lucen la ciudades con el solete; preciosa Estocolmo por lo que veo, las fotos son chulisimas y las vistas impresionantes. Un abrazo 😉
La verdad es que fue un alivio que no estuviera nublado y lo más importante, que no lloviera o nevara porque entonces sí que es un rollo salir a ver ciudades. La ciudad es preciosa, me encantó!!! 😉
A nosotros nos tocó el cambio de guardia en verano, fue espectacular, me gusta, me encanta Estocolmo, y tu post genial, como siempre.Saludos viajerosEl LoBo BoBo
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Hola mujer.Me alegra enormemente que empieces a escribir el relato «estocolmero» pues en poco más de un mes salimos a conocer la ciudad, pero antes nos detendremos en Copenague. Estaré atento a las siguientes publicaciones de Estocolmo.Un abrazo.
Ya verás que chula la ciudad, te va a gustar. De todas maneras si necesitas cualquier cosilla que todavía no haya publicado me lo dices y ningún problema!!! Un abrazo!!! 😉
Qué bonitas las Vistas desde Katarinahissen y si os salieron gratis, mejor! Y Estocolmo de noche una pasada. Creo que si algún día visito Estocolmo no lo haré en invierno porque me ha entrado frío sólo con leer el relato. ;-)Un abrazo!
La verdad que sí que hacía un poquillo de frío pero se soportaba bien, yo es que soy más de frío que de calor, jejejeje. Un abrazo!!! 😉
Qué suerte que pudiérais subir en la estructura metálica gratis!! Y joer, qué valor ir con el frío que hacía!! Si es que marcaba un grado!!! :-OUn abrazo
Jajaja, la verdad que allí arriba se notaba más el frío pero íbamos como morcillas de toda la ropa que llevábamos, solo te digo que cuando fuimos a tomar algo tardé como 5 minutos en quitarme todos los abrigos porque la calefacción dentro de los sitios suele estar alta!!! Un abrazo!! 😉
Interesante toda tu crónica, y las fotos muy bonitas. Me ha gustado mucho Estocolmo.Saludos!
Estocolmo es una ciudad preciosa, tendré que volver ya que me dejé varios sitios interesantes y creo que el resto del país bien merece también una visita!!! Un abrazo!!! 😉
La verdad es que cada vez que me leo un diario vuestro me sacáis alguna sonrisa. Ya me imagino a Babyboom de shopping, jejejeMe ha gustado mucho el sitio ese de las armaduras. Creo que yo también me hubiera entretenido allí bastante y las vistas nocturnas son una pasada.Por lo menos, aunque hiciera frío, os salió muy buen día.Un saludo chicos! Nos vemos en breve! 😉
Pues la verdad es que no duré mucho de compras así que Carfot se alegró enormemente, menudos precios!!! El museo de las armaduras, trajes y carrozas me encantó, no soy mucho de museos pero todo lo que sean trajes y armaduras me gusta mucho así que si vas te lo recomiendo!!! Un besote!!! 😉
Muchas ganitas de visitar Estocolmo… y con lo que nos gusta el frío… :)Y que envidia, las comunicaciones no tienen nada que ver, nosotros tenemos cuatro, y a precio de oro. Así llevamos el año que llevamos, :(Saluditos!
Esperemos que vengan tiempos mejores porque ya tocan!! Estocolmo es precioso y aunque haga mucho frío tiene su encanto todo congelado, a mí también me gusta mucho el frío aunque tengas que ir como una cebolla siempre puedes combatirlo pero el calor…Un abrazo!! 😉
Pinta muy muy bien Estocolmo! Y menudas vistas desde el mirador 🙂
Es una ciudad preciosa y que merece una visita, tendré que acercarme a ver el resto del país porque me encantó!!! Un abrazo!!! 😉
Que recuerdos de la encantadora Estocolmo, de las ciudades más bonitas que he visto! Yo me subí al mirador a patita, estaba el ascensor averiado pero las vistas merecieron la pena!! Muy buenas fotos pareja!! Un abrazo
La verdad que no conté los pisos pero si tengo que subir andando quizás me lo hubiera planteado, jejejeje. La verdad es que las vistas desde allí arriba son espectaculares y tienes razón, Estocolmo es preciosa!!! Un abrazo!!! 😉
Aunque hiciera frío os tocó un día con un cielo espectacular, que azul más chulo! para mí un día gris es lo peor, nada que ver como lucen la ciudades con el solete; preciosa Estocolmo por lo que veo, las fotos son chulisimas y las vistas impresionantes. Un abrazo 😉
La verdad es que fue un alivio que no estuviera nublado y lo más importante, que no lloviera o nevara porque entonces sí que es un rollo salir a ver ciudades. La ciudad es preciosa, me encantó!!! 😉
A nosotros nos tocó el cambio de guardia en verano, fue espectacular, me gusta, me encanta Estocolmo, y tu post genial, como siempre.Saludos viajerosEl LoBo BoBo
Muy buen post y buenas fotos..Te sigo y te invito a visitar mi blog de fotos y viajes.Un saludo:Helen.http://lafragu.blogspot.com/
Preciosas panorámicas de Estocolmo. Suecia es un país que nos encantaría visitar.Saludos.