Midtown de Nueva York: Guía completa para no perderte nada
Día 4 Jueves 7 de Abril de 2011 Midtown – Empire State
Tercer despertar en Nueva York, perdón, tercer despertar nublado en Nueva York, por lo menos no llueve así que después de desayunar en la habitación nos disponemos a emprender otro largo día de caminatas y sorpresas. Ayer fue un día muy intenso y hoy se presenta bastante parecido aunque pienso que ya llevo tres días aquí y apenas conozco nada de la ciudad, comienzo a dudar de que en una semana pueda verlo todo… Miro el reloj, son las 9:15 y me doy cuenta de que parezco tonto, habíamos decidido no agobiarnos en este viaje así que paramos un momento para “desestresarnos” y por fin salimos a comernos nuestro trozo de mapa diario: hoy toca Midtown y si el tiempo acompaña la subida al Empire State Building, uno de los edificios más carismáticos de la ciudad.
Mochila al hombro y cámara en mano nos dirigimos a la sede de las Naciones Unidas, no es que sea uno de los edificios más emblemáticos pero está al lado del hotel y no podemos perder la oportunidad de acercarnos. La ONU es una organización que se fundó en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial para preservar la paz en el mundo y hoy en día casi todos los países son miembros activos, mediante asambleas y otras herramientas diplomáticas intentan resolver los conflictos de forma pacífica antes de iniciar cualquier contienda, aunque como podemos comprobar no siempre se consigue. Nos ponemos en marcha por la calle 42 hacia la 1ª Avenida y parece que navegamos contra corriente porque la marea de gabardinas y maletines se dirigen hacia el centro, ya tendremos tiempo después de mezclarnos entre ellos. En apenas cinco minutos ya hemos llegado, es fácil reconocerlo por los centenares de coches patrulla que nos dan la bienvenida iluminando todo el perímetro con sus luces rojas, debe de haber alguna convención porque no creo que nos estén esperando a nosotros. Ni cortos ni perezosos comenzamos a hacer fotos que salen un poco oscurecidas por las nubes, el complejo es inmenso y está formado por varios edificios aunque el más destacado es la Secretaría, todo un coloso de cristal de 38 plantas que se eleva sobre el East River. Los terrenos ocupan 4 manzanas y fueron comprados y posteriormente donados por la familia Rockefeller para albergar esta sede, diseñada y construida en 1950 por un grupo internacional de arquitectos, cada edificio es diferente y tiene su propia función: la Asamblea General, la Secretaría, la Biblioteca Dag Hammarskjöld y el Centro de Visitantes. Nos acercamos hasta la puerta con la intención de entrar, el suelo dentro de sus verjas es internacional y de libre acceso para los ciudadanos de los estados miembros, pero hay un control especial de seguridad y de momento no se admiten personas no autorizadas así que nos tenemos que conformar con verlo desde fuera. De todos modos no teníamos planeado visitarlo y nos dedicamos a fotografiamos con las 193 banderas antes de poner rumbo al centro. Si estáis interesados en conocerlo se hacen visitas guiadas de lunes a viernes desde las 9:45 hasta las 16:45, tienen una duración de 45 minutos y aparte de explicar un poco la historia de la organización también muestran los lugares más representativos incluyendo la sede de la Asamblea General que tantas veces hemos visto en televisión. Las entradas hay que comprarlas el mismo día de la visita aunque para grupos numerosos pueden reservarse mediante el teléfono (212) 963-4440 o por el email unitg@un.org, el precio es de 16$ los adultos, 11$ los mayores de 60 años y estudiantes con acreditación y 9$ los menores de 5 años.
Todas las calles cruzan Manhattan de este a oeste pero la 42 es una de las principales arterias porque atraviesa los lugares más importantes, no en vano es una de las pocas que tiene doble sentido de circulación. Por ella nos encaminamos hacia el corazón del Midtown haciendo nuestra primera parada en el Chrysler Building, un enorme rascacielos de 319 metros de altura construido en 1930 por el magnate de los automóviles que ostentó el título de ser el edificio más alto del mundo hasta la construcción del Empire State un año después. Esta mole de acero es de estilo art decó aunque en su estructura podemos descubrir varios detalles relacionados con el mundo del motor que lo han convertido en todo un símbolo para la ciudad, incluyendo su archiconocida cúpula formada por siete terrazas a distintos niveles. Como es un edificio de oficinas no se puede visitar y nos limitamos a pasear por el vestíbulo maravillándonos con algo tan simple como sus ascensores que tienen más de 80 años.
Continuamos por la calle 42 y enseguida llegamos a Grand Central, sin duda alguna el núcleo de los transportes de la ciudad por la que pasan diariamente más de 125 mil pasajeros y otros tantos turistas. La estación original se construyó en 1871 para organizar el tráfico ferroviario de Nueva York pero tras el descubrimiento de la corriente alterna tuvo que ser demolida y reestructurada por la actual, la más grande del mundo en cuanto a número de plataformas desde su inauguración en 1913. A medida que nos acercamos al edificio ya impone, no es para nada tan alto como sus compañeros de acera pero se intuye que encierra una gran estructura, por fuera la fachada es simétrica con una bonita balaustrada, característica del beaux arts, y está coronada por un gran reloj con varias estatuas clásicas. Tras entornar una de sus múltiples puertas ya estamos dentro de la máquina, en un inmenso pasillo repleto de tiendas que conduce al hall principal, verdadero corazón de la estación donde la gente no deja de correr de un lado para otro. Al llegar a la bóveda nos quedamos impresionados, es sencillamente majestuosa, bajo una enorme bandera nacional hay varios paneles informativos y taquillas desde donde la gente sale en todas direcciones por el laberinto de pasillos, seguro que ellos sí que saben donde van. Bajamos una pequeña escalinata y nos vamos acercando lentamente a la oficina de información en el centro de la sala, hay multitud de folletos con horarios de trenes pero lo que llama nuestra atención es el reloj de cuatro caras situado sobre ella, está hecho de ópalo y tiene un valor aproximado de 10 millones de dólares aunque lo más importante es que va en hora, jejeje, no me extraña que sea el emblema de la estación. Buscando una salida que nos venga bien nos dejamos perder por varios corredores para descubrir que no sólo es una terminal de transportes sino una verdadera miniciudad donde la gente viene a comprar en las tiendas, comer en algún restaurante o simplemente a conversar huyendo del frío.
Cruzamos la 5ª Avenida y al otro lado de la acera encontramos nuestro siguiente destino: la Biblioteca Pública. Es un edificio clásico de estilo beaux arts con una bonita escalinata de entrada custodiada por dos leones de piedra, está hecho de mármol y hace apenas dos meses que ha terminado una importante restauración así que nos recibe con un blanco radiante frente a las nubes que le sobrevuelan. Se construyó en 1911 para unir otras dos importantes bibliotecas que estaban en decadencia y actualmente custodia más de un millón de ejemplares aunque sin duda el más destacado es una de las Biblias de Gutenberg, el primer libro de la historia nacido en una imprenta. Como la entrada es libre no tardamos mucho en saludar a los leones y colarnos hasta el vestíbulo principal, es inmenso y desde allí parten varias escaleras y pasillos que dividen las diferentes salas de lectura por temáticas. Las recorremos tranquilamente en busca de la famosa biblia hasta que llegamos a una interminable sucesión de estanterías y mesas donde muchos jóvenes estudian en silencio, es la sala principal y por su tamaño debe ocupar casi la mitad del edificio, la luz es tenue y los techos abovedados están pintados con frescos de motivos clásicos, sin duda alguna un lugar ideal para concentrarte profundamente en la lectura. Sin molestar demasiado hacemos varias fotos y seguimos nuestra ruta de sala en sala, algunas tienen ordenadores y otras pasillos y pasillos de estanterías repletas de libros perfectamente catalogados, menudo trabajo de chinos para los primeros bibliotecarios. Está abierta de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 (aunque los martes y miércoles cierran a las 20:00) y los domingos de 13:00 a 17:00.
Como no conseguimos encontrar la biblia decidimos darnos por vencidos y continuar nuestro recorrido por el Parque Bryant, está anexo a la biblioteca y dicen que es uno de los más bonitos de Nueva York pero ahora se encuentra en obras y no luce demasiado, imagino que en verano debe rebosar de vida porque abren un pequeño kiosco y ponen varias mesas donde la gente puede detenerse a refrescarse o tomar algo. Fue un antiguo cementerio hasta que a mediados del siglo XIX le “alcanzó” la ciudad y se convirtió en un parque público aunque ha sufrido varias remodelaciones a lo largo de su historia, la más importante fue en la década de los 80 cuando tuvo que ser excavado para ampliar las salas subterráneas de la biblioteca y vuelto a plantar posteriormente. Damos una vuelta y descubrimos que la verdadera belleza del parque reside en la situación tan privilegiada que tiene, rodeado de rascacielos es un auténtico oasis en pleno centro de Manhattan y además dispone de conexión wifi gratuita, ya me puedo imaginar a los ejecutivos de la zona conectados a la hora de la comida mientras saborean una ensalada o un perrito caliente. Durante todo el año realizan varios eventos y actividades pero el momento más importante es cuando encienden las luces del enorme árbol de navidad que colocan en su interior y que inaugura oficialmente las fiestas navideñas, en esas fechas también instalan una gran pista de patinaje que seguro que hemos visto inmortalizada en cientos de películas.
Sin dejar la calle 42 entre Broadway y la 7ª Avenida llegamos al centro neurálgico de la ciudad, todas las noches pasamos por aquí de vuelta al hotel y de día parece diferente pero aún así podemos sentir la magia de Times Square. Más que una plaza parece la sección de anuncios de un periódico, hay letreros por todas partes y no podemos apreciar todos a primera vista: tiendas, espectáculos, museos, musicales… las fachadas están inundadas de carteles que le dan un colorido espectacular en contraste con el hormigón y el vidrio del resto de la ciudad. Entramos en varias macrotiendas y no paramos de asombrarnos a cado paso que damos hasta que descubrimos que todo el mundo está mirando una enorme pantalla instalada en mitad de la plaza, resulta muy divertido porque han puesto una webcam en directo y la gente se busca por la televisión para hacerse fotos, como no, nosotros también lo hacemos, jejeje. Al fondo hay una escalinata roja y pronto nos unimos a los grupos de turistas que se sientan allí durante un rato para contagiarse de la vida neoyorquina, la verdad es que la plaza parece tener vida propia por todo el movimiento que genera y después de un rato hipnotizados nos cuesta levantarnos para continuar la ruta…
Todavía es pronto y decidimos continuar hasta el final de la calle 42, este tramo no es tan espectacular como el anterior pero está salpicado de teatros y museos donde la gente se apresura a comprar entradas para los grandes musicales. Entre la 7ª y la 8ª Avenida nos tropezamos sin querer con el actor Laurence Fishburne dando la bienvenida a los visitantes del Museo Madame Tussauds, no tardamos en descubrir que se trata de una figura de cera pero parece tan real que sólo le falta respirar. Es el museo de cera más prestigioso del mundo y tiene una colección impresionante de actores de Hollywood pero no nos llama demasiado la atención así que pasamos de largo, la entrada cuesta 36$ los adultos y 29$ los menores de 12 años aunque a través de su página web ofrecen bastante descuento. La 12ª Avenida marca el final de Manhattan, hemos atravesado la ciudad desde el East River hasta el río Hudson y al otro lado ya podemos apreciar los rascacielos de New Jersey bajo un cielo encapotado. Dos manzanas más abajo salen los ferris que conducen hasta allí pero nuestro objetivo está en dirección contraria y subimos por los muelles hasta la calle 46 donde se encuentra anclado el USS Intrepid. Este famoso portaviones fue construido en el año 1943 y participó en la Segunda Guerra Mundial y posteriormente en la guerra de Vietnam pero tenían que estar reparándolo continuamente con lo que en 1982 decidieron convertirlo en el Intrepid Sea-Air-Space Museum. Nos acercamos a preguntar pero falta más de una hora para la siguiente visita así que nos conformamos con admirarlo desde fuera y sacar las pertinentes fotografías, verlo de cerca es impresionante, imaginad lo grande que es cuando sólo en la cubierta se exponen un submarino, varios aviones de combate y un Concorde original. Hay diferentes visitas guiadas de martes a domingo a las 11:10 y a las 13:10 aunque los fines de semana se amplían los horarios, si queréis visitarlo os recomiendo consultar su página web donde también ofrecen descuentos por la compra de entradas online, el precio en taquilla es de 24$ los adultos, 20$ los estudiantes y mayores de 62 años, y 12$ los menores de 6 años.
Con la mitad de la ruta cumplida regresamos en al autobús M42 hasta la 5ª Avenida, no es que estemos muy cansados pero volver otra vez por la calle 42 no nos aporta nada nuevo y también hay que hacer uso del Metrocard que para eso lo tenemos. En apenas 10 minutos ya hemos llegado a la Biblioteca Pública y nos bajamos para comenzar a respirar el glamur de las grandes tiendas, no sólo por sus enormes escaparates sino también por sus desorbitados precios. Toda la ciudad es tremendamente comercial peor tener un negocio en la 5ª Avenida es sinónimo de prestigio, vamos paseando entre grandes marcas internacionales, joyerías centenarias y sucursales bancarias que luchan diariamente por mantener su hueco en esta gran pasarela del dinero. En la esquina de la calle 50 nos encontramos con uno de los edificios más extraños de Midtown, St Patrick’s Cathedral, no tiene nada de especial pero llama la atención porque desentona completamente con los grandes rascacielos y bloques de oficinas de alrededor. Es de estilo neogótico y fue construida en 1865 durante la hegemonía de las colonias católicas irlandesas que se la dedicaron a su patrón, San Patricio, aunque del mármol blanco original queda bastante poco ya que toda la fachada presenta un tono grisáceo debido a la contaminación. Lo más destacado son sus dos grandes torres de más de 100 metros de altura que en su día dominaban la ciudad aunque hoy aparecen oscurecidas por las nubes y las sombras de sus colosales vecinos. Después de pasar el consabido control de seguridad accedemos al interior, tiene planta de cruz latina con una nave central muy amplia destinada al culto y en los laterales hay varias capillas dedicadas a distintos santos, nada fuera de lo común, como no está permitido hacer fotografías damos una pequeña vuelta en silencio y no tardamos mucho en salir, está abierta todos los días de 7:00 a 18:00.
Enfrente de la catedral se encuentra la tienda de Legodonde hacemos una breve parada iluminados por el arcoíris de formas y colores que forman sus piezas, hay muñecos expuestos por todas partes y los niños, y no tan niños, no dejan de corretear entre las figuras haciendo peligrar lo que parece un trabajo de días e incluso semanas. Las piezas están expuestas en grandes tubos recargables como si fueran golosinas y se compran a granel pagándose según el peso, está claro que aquí todo es a lo grande. Salimos por la planta baja y nos topamos de lleno con otro de los puntos de encuentro más carismáticos de la ciudad: Rockefeller Center. Este complejo económico y comercial abarca nada más y nada menos que 4 manzanas y está formado por un total de 19 edificios entre los que encontramos teatros, centros de arte, enormes rascacielos y bloques de oficinas construidos alrededor de la plaza central donde se ubica una pista permanente de hielo. Su historia se remonta a 1930 cuando el famoso magnate petrolífero decidió construir un distrito comercial que compitiera con Wall Street y encargó este proyecto de miniciudad, finalmente no pude ver terminado su gran sueño ya que tardó casi 10 años en concluirse pero el resultado hoy en día sigue siendo asombroso. Los 14 edificios originales son de estilo art decó y están conectados por pasajes subterráneos llenos de tiendas y restaurantes creando un laberinto comercial y de ocio único en toda la ciudad. ¿Por dónde empezamos? Lo que más nos llama la atención es la pista de hieloasí que nos dirigimos hacia allí con la intención de mostrar nuestras dotes patinadoras entre la horda de niños que se deslizan, todo hay que decirlo, con muy buen estilo. Abren todos los días hasta finales de abril entre las 8:30 y las 22:00 aunque el fin de semana lo amplían hasta medianoche y el precio es de 10$ la hora pero hay un montón de tarifas dependiendo de la temporada, la hora del día y la edad, creo que incluso se pueden hacer reservas privadas para celebrar eventos sobre el hielo, el negocio es el negocio. En la puerta te proporcionan todo el equipo necesario pero según nos vamos acercando vemos que hay bastante gente y después de esperar un rato nos echamos para atrás, al fin y al cabo esta es una de las tradiciones más arraigadas para los neoyorquinos y quizás no entiendan mi estilo libre que consiste en pasar más tiempo rodando por el hielo que sobre los patines, jejeje. Con un poco de envidia sana nos metemos en el corazón del complejo, hay señales por todas partes y más que un centro comercial parece una estación de tren con indicaciones de decenas de tiendas y restaurantes, todo está muy bien organizado aunque resulta algo estresante incluso para dos turistas sin prisa. Sin intención, ni dinero, de comprar nada damos una vuelta por las grandes boutiques y salimos por la puerta principal situada en la 6ª Avenida donde un gran letrero nos recuerda que también se puede acceder a sus tres terrazas para contemplar las impresionantes vistas que ofrece de la ciudad, el mirador se llama Top of the Rock pero ya tenemos nuestras entradas del Empire State así que tendrá que esperarnos. El horario es de 8:30 hasta la medianoche, aunque la mejor hora para subir es al atardecer, y los precios incluyen tours guiados por el rascacielos o simplemente el acceso al mirador que cuesta 25$ para los adultos y 16$ para los menores de 12 años.
Anoche preparamos la ruta con la intención de comer en el Canergie Deli y la hemos cumplido al dedillo porque son casi las 14:30 y estamos bastante cerca, con un poco de hambre pasamos por la puerta del mítico Radio Music Hall y cruzamos hasta la esquina de la 7ª Avenida con la calle 55 para entrar en el conocido restaurante. Aunque la fachada es bastante pequeña una vez dentro todo cambia, el interior es inmenso y desde las paredes nos observan cientos de fotografías de famosos que han comido allí, pese a estar abarrotado un camarero nos indica que le sigamos y por un momento casi le pierdo entre los pasillos y salones porque no dejo de mirar con curiosidad los platos que van pasando por delante, menuda pinta que tiene todo. Localizo de nuevo al camarero y conseguimos sentarnos compartiendo mesa con otra pareja de españoles, que casualidad, ahora me enfrento al momento más duro del día, ¿qué no como? La carta es proporcional al tamaño del restaurante, platos, platos y más platos entre los que es imposible descartar alguno, como echo de menos el típico menú del día donde con tres primeros y tres segundos apenas tardas en decidirte. Lo mire por donde lo mire todo pinta fabuloso así que al final me decanto por el famoso sándwich Woddy Allen, una montaña de carne de ternera curada y pastrami entre dos rebanadas de pan, siempre me gusta probar el plato típico y no creo que esta vez me decepcione. Mientras espero por fin tengo tiempo de contemplar el entorno, hay cientos de fotografías y los camareros no paran de correr entre el puzle de mesas, menuda coordinación, enseguida comenzamos a charlar con nuestros compañeros de mesa sobre la ciudad y la historia del restaurante que incluso cuenta con su propia tienda y marca de merchandising donde venden comida, camisetas y todo tipo de recuerdos. Por fin veo aparecer mi plato, tiene más de un palmo de alto, que barbaridad !!!, quizás debería haber dicho que en España no comemos tanto. Todos nos quedamos asombrados por la forma en la que mantiene el equilibrio pero ni corto ni perezoso comienzo a cortar y a tragar, está bastante bueno y poco a poco la montaña va convirtiéndose en una pequeña colina hasta que ya no puedo más, si sigo comiendo reviento. Al terminar pido la cuenta con un poco de pena y una camarera viejecilla que no ha dejado de estar pendiente de nosotros como me ve un poco apurado se acerca con una bolsa de papel para que me lleve el resto del sándwich, aquí debe ser algo habitual y lo encuentro estupendo porque no me gusta nada tirar la comida, ya tenemos la cena.
Salimos de la oscuridad del restaurante, la ciudad no ha cambiado mucho en un par de horas pero el cielo está despejado, decidido, hoy es el día elegido para subir al Empire State. Como todavía hay bastante luz decidimos bajar la comida paseando hasta allí, estamos en pleno Theatre District y la mejor forma de conocerlo es por la famosa Avenida Broadway donde cada día desde hace 100 años se viven tragedias, comedias, aventuras y miles de cuentos de hadas que durante unas horas te transportan a un mundo mágico. Las dos aceras estás salpicadas de teatros y salas de espectáculos con enormes carteles que compiten por captar la atención de los transeúntes, un día tenemos planeado acudir a algún musical así que vamos tomando buena nota de las obras que hay en cartelera. Antes de llegar a Times Square paramos en la tienda de M&M’s y un poco más adelante en Toy”R”us, son como enormes escenarios y una vez dentro no parecen comercios sino verdaderos parques temáticos que abren hasta medianoche, a mí no me gusta demasiado ir de compras pero reconozco que merece la pena “visitarlas”. Todavía nos sobra tiempo antes del colofón final para entrar en dos de los centros comerciales más conocidos de la ciudad: Daffy’s y Macy’s, son edificios de varias plantas donde puedes encontrar de todo, tipo El Corte Inglés, aunque el último está situado en una esas grandes plazas que tanto me gustan de la ciudad, Herald Square. Salimos del centro comercial y aún nos quedamos un rato sentados para disfrutar de la rutina de la gente bajo la sombra del rascacielos que pronto coronaremos.
Se divisa desde toda la ciudad pero según me voy acercando por la calle 34 comienzo a entender porque lo eligió King Kong para su último envite, es colosal y a sus pies parezco una pequeña hormiguita adentrándose en el interior de un dinosaurio de acero y piedra caliza. El Empire State Building fue construido en 1931 y tuvo el honor de ser el edificio más alto del mundo durante cuatro décadas, la antena superior está situada a 443 metros de altura y toda la estructura es de estilo art decó tan característico de aquella época. Sus primeros años fueron difíciles porque coincidieron con la gran depresión pero poco a poco se adueñó del Midtown hasta convertirse en la gran ciudad empresarial y comercial que conocemos hoy en día con más de 1000 empresas y hasta su propio código postal. En cuanto compramos los billetes de avión sabíamos que uno de los objetivos era subir al techo de Nueva York así que sacamos las entradas por internet, es bastante cómodo porque son un poco más baratas y te ahorras la fila de la taquilla aunque la verdad es que hoy está prácticamente vacío, mucho mejor. El precio es de 22$ los adultos y 16$ los menores de 12 años y está abierto todos los días de 8:00 a 2:00 tal como dice su eslogan “llueva o brille el sol”. En el control de seguridad me confiscan el trípode, me fastidia un poco porque para las fotos nocturnas tengo que apoyar la cámara aunque entiendo que si todos tuviéramos uno sería imposible moverse por el mirador, me dan un resguardo para recogerlo a la salida y nos indican que sigamos una serie de líneas pintadas en el suelo hasta el ascensor. Comienza la ansiedad, se puede ver la ciudad desde dos terrazas pero nosotros sólo subimos hasta la del piso 86 porque la otra está situada en el 102 y para acceder hay que pagar un suplemento de 15$, total, las vistas serán prácticamente iguales. En apenas un minuto ya hemos llegado arriba y tras un pequeño tramo de escaleras nos encontramos con un enorme vacío que se va llenando de rascacielos peldaño a peldaño, impresionante. Nueva York se rinde a nuestros pies, el mirador está al aire libre protegido por una valla así que antes de salir de la pequeña sala nos abrochamos bien los abrigos, ahora tocar hacerse un hueco entre la gente y comenzar a disfrutar de la ciudad por los cuatro costados, noto como la cámara comienza a sonreír. Durante dos horas no puedo parar de hacer fotos, poco a poco New Jersey va escondiendo el sol y las luces comienzan a cobrar protagonismo mientras todo se llena de una oscuridad rasgada por los continuos flashes, no tengo palabras para describirlo, ver anochecer en la cima de Nueva York es una experiencia difícil de olvidar.
Ya son las 21:00, muertos de frío recogemos el trípode y regresamos dando un paseo hasta el hotel, ha sido un día lleno de experiencias y mañana lo hemos reservado para ir de compras, desventajas de viajar acompañado. En la habitación nos terminamos el sándwich Woody Allen y me despido durante un rato de la ciudad que tanto me está enamorando, seguro que sueño con las luces de los rascacielos…
Aquí os dejo el mapa de los sitios que he visitado hoy:
28 comentarios en “Midtown de Nueva York: Guía completa para no perderte nada”
Helena
Qué recuerdos me han venido a la mente al leer tu relato. Bryant Park a mí me encantó. Ver a toda la gente trajeada comiendo sentados en el parque me hizo mucha gracia.Pero veo que me dejé muchas cosas pendientes por ver como Naciones Unidas o el USS Intrepid.Un saludo 😉
Como que desventajas de viajar acompañado? jejejeje. La verdad es que subir al Empire State fue una experiencia inolvidable, qué recuerdos!!!! A ver si volvemos pronto!!! Un besote. 😉
«desventajas de viajar acompañado» Puff, qué mal rollito, a ver si vas a dormir en el sofá :-P. Como ya te dije alguna vez, Nueva York no me llamaba mucho, pero gracias a tus posts, me está empezando a gustar 🙂
Está claro que tanto en la vida como en los viajes hay que ceder y después del partido de la NBA ahora me tocaba a mí ir de compras. Me gusta transmitirte buenas sensaciones de Nueva York, si tenéis oportunidad en un futuro no la desperdiciéis porque no defrauda. 🙂
Que recorrido más completo por la ciudad, al principio era una ciudad que no me llamaba la atención, pero ahora tengo unas ganas de ir tremendas! Me apunto tu recorrido por la ciudad! Por cierto debe ser impresionante ver el USS intrepid tan de cerca!
Cada día que pasamos allí nos lo pateamos bastante e intentamos aprovechar el tiempo lo mejor posible porque es una ciudad enorme con muchos puntos de interés incluyendo el portaviones que es espectacular. Al principio a mi tampoco me llamaba la atención pero volví encantado de Nueva York y ya estoy deseando volver. 🙂
Hola Carfot,Vaya día más completo y cosa que al principio lo tomásteis con calma.Las fotos son espectaculares, las vistas desde el Empire…Nueva York es una de las ciudades que uno siempre guarda en su memoria toda la vida.Un abrazo.
Todos los días fueron ajetreados, es el único modo de conocer toda la ciudad y aún así dejamos muchas cosas pendientes. La subida al Empire fue de lo mejor del viaje, estuvimos allí arriba cerca de dos horas pasando frío y haciendo fotos pero las vistas son inolvidables.Un abrazo !!!
Un Post completísimo … más que un post, un buen relato …He estado en NYC cuatro veces … la primera, llegé en tren y salí por la Grand Station y … cuando salí, … fue un cambio radical de mundo … lo primero ante mi ojos y muy por encima de mí … el Edificio Christler … impresionante NYC.Aunque añado que no está en mi lista de Ciudades Favoritas de USA … mis ciudades favoritas (y en orden) son:1.- San Francisco2.- New Orleans3.- Chicago …Un saludo. Alfonso (www.thewotme.com)
Yo sólo he estado una vez y ya estoy deseando volver aunque antes visitaré otros lugares, de momento lo que más me llama la atención es la Costa Oeste. Nueva York es increible y cuando la vi de lejos por primera vez ya sabía que me iba a hipnotizar.Un saludo !!!
No esta nada mal todo lo que nos cuentas en Midtown de NYC. Mas no se puede contar y ver en esa jornada. De los lugares emblemáticos que nos mencionas me quedo con el Gran Central Station , nunca me canso de visitarlo cada vez que voy por allá. Start spreadin’ the news, I’m leavin’ today I want to be a part of it, New York, New York… Aunque no es mi ciudad americana favorita, hay que reconocerlo , es la capital del mundo 🙂
New York, New York … La estación me encantó, es como una pequeña ciudad subterránea donde se puede vivir sin necesidad de salir a la superficie, el día nos cundió bastante pero está claro que si quieres ver bien algo tienes que pateartelo. Por otro lado yo todavía no puedo compararla con otras ciudades americanas porque al principio era un poco aprensivo a ir a USA pero espero volver pronto y comparar.Un abrazo viajero !!!
Qué bonitas las fotos del Empire State!! (bueno, todas, pero esas más jeje). Me ha gustado mucho esta nueva entrega de tu «Guía de viaje» de NY 😉 Tiene que ser muy chulo pasear por esas calles tan cinematográficas, con los rascacielos y alguna que otra iglesia/catedral que no pega ni con cola ahí jeje.Muy buena pinta el sandwich, y muy bien aprovechado el día! Un abrazo!
Como dije el primer día es una ciudad llena de contrastes que hay que ir descubriendo poco a poco, detrás de cada esquina te encuentras un mendigo pidiendo o una limusina, un rascacielos o un edificio clásico … hay que disfrutarla paseando sin prisa por sus calles. El sandwich nos salvó el día: comida y cena, era espectacular…Un abrazo !!!
Estas guías sobre NY me las guardo para favoritos, no pueden estar más completas.
Además me pide mucho el cuerpo volver a USA y visitar la Costa Este, aunque después de Japón habrá que estar un tiempo regando la economía para que vuelvan a florecer los euros XDDD
Los días en NYC nos cundieron bastante aunque también dejamos cosas por hacer, nuestra siguiente visita será a la Costa Oeste pero todavía no sabemos cuando.Que envidia me dais con Japón, pasé allí un mes hace dos años y no me cansaría de volver, el país está genial pero la gente es sencillamente espectacular, ya veréis como venís encantados.Un saludo y disfrutar de los nipones !!!
Tengo unas ganas locas de visitar NY y con tu relato más!! Pues si que os cundió el día!!Me he quedado alucinada con lo caras que son las entradas para cualquier punto de interés de la ciudad!!! :-O Y qué chulas las fotos desde el Empire!! Para no usar el trípode quedaron preciosas!!!Un abrazo
Es una ciudad que no os podéis perder aunque es verdad que las entradas son un poco caras pero es lo de siempre, una vez que estás allí no te lo puedes perder. Las fotos son muy chulas pero estar allí es algo inolvidable…Un abrazo !!!
Callejeando por el Planeta recopila cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continuas navegando consideramos que aceptas su uso.AceptoPolítica de Privacidad
Política de Privacidad
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
Qué recuerdos me han venido a la mente al leer tu relato. Bryant Park a mí me encantó. Ver a toda la gente trajeada comiendo sentados en el parque me hizo mucha gracia.Pero veo que me dejé muchas cosas pendientes por ver como Naciones Unidas o el USS Intrepid.Un saludo 😉
Lo malo del parque es que estaba en obras y como hacía un poco de frío apenas había gente, en verano debe ser increíble.Un saludo !!!
Como que desventajas de viajar acompañado? jejejeje. La verdad es que subir al Empire State fue una experiencia inolvidable, qué recuerdos!!!! A ver si volvemos pronto!!! Un besote. 😉
Volvemos cuando quieras pero sin centros comerciales que todavía nos dejamos bastantes cosas en el tintero 😉
NY NY, una de mis ciudades favoritas, quiero volver!!
A mí no me gustan mucho las grandes ciudades pero antes de venirme de allí ya quería regresar, una ciudad impresionante. 😉
«desventajas de viajar acompañado» Puff, qué mal rollito, a ver si vas a dormir en el sofá :-P. Como ya te dije alguna vez, Nueva York no me llamaba mucho, pero gracias a tus posts, me está empezando a gustar 🙂
Está claro que tanto en la vida como en los viajes hay que ceder y después del partido de la NBA ahora me tocaba a mí ir de compras. Me gusta transmitirte buenas sensaciones de Nueva York, si tenéis oportunidad en un futuro no la desperdiciéis porque no defrauda. 🙂
Que recorrido más completo por la ciudad, al principio era una ciudad que no me llamaba la atención, pero ahora tengo unas ganas de ir tremendas! Me apunto tu recorrido por la ciudad! Por cierto debe ser impresionante ver el USS intrepid tan de cerca!
Cada día que pasamos allí nos lo pateamos bastante e intentamos aprovechar el tiempo lo mejor posible porque es una ciudad enorme con muchos puntos de interés incluyendo el portaviones que es espectacular. Al principio a mi tampoco me llamaba la atención pero volví encantado de Nueva York y ya estoy deseando volver. 🙂
Hola Carfot,Vaya día más completo y cosa que al principio lo tomásteis con calma.Las fotos son espectaculares, las vistas desde el Empire…Nueva York es una de las ciudades que uno siempre guarda en su memoria toda la vida.Un abrazo.
Todos los días fueron ajetreados, es el único modo de conocer toda la ciudad y aún así dejamos muchas cosas pendientes. La subida al Empire fue de lo mejor del viaje, estuvimos allí arriba cerca de dos horas pasando frío y haciendo fotos pero las vistas son inolvidables.Un abrazo !!!
Un Post completísimo … más que un post, un buen relato …He estado en NYC cuatro veces … la primera, llegé en tren y salí por la Grand Station y … cuando salí, … fue un cambio radical de mundo … lo primero ante mi ojos y muy por encima de mí … el Edificio Christler … impresionante NYC.Aunque añado que no está en mi lista de Ciudades Favoritas de USA … mis ciudades favoritas (y en orden) son:1.- San Francisco2.- New Orleans3.- Chicago …Un saludo. Alfonso (www.thewotme.com)
Yo sólo he estado una vez y ya estoy deseando volver aunque antes visitaré otros lugares, de momento lo que más me llama la atención es la Costa Oeste. Nueva York es increible y cuando la vi de lejos por primera vez ya sabía que me iba a hipnotizar.Un saludo !!!
No esta nada mal todo lo que nos cuentas en Midtown de NYC. Mas no se puede contar y ver en esa jornada. De los lugares emblemáticos que nos mencionas me quedo con el Gran Central Station , nunca me canso de visitarlo cada vez que voy por allá. Start spreadin’ the news, I’m leavin’ today I want to be a part of it, New York, New York… Aunque no es mi ciudad americana favorita, hay que reconocerlo , es la capital del mundo 🙂
New York, New York … La estación me encantó, es como una pequeña ciudad subterránea donde se puede vivir sin necesidad de salir a la superficie, el día nos cundió bastante pero está claro que si quieres ver bien algo tienes que pateartelo. Por otro lado yo todavía no puedo compararla con otras ciudades americanas porque al principio era un poco aprensivo a ir a USA pero espero volver pronto y comparar.Un abrazo viajero !!!
Qué bonitas las fotos del Empire State!! (bueno, todas, pero esas más jeje). Me ha gustado mucho esta nueva entrega de tu «Guía de viaje» de NY 😉 Tiene que ser muy chulo pasear por esas calles tan cinematográficas, con los rascacielos y alguna que otra iglesia/catedral que no pega ni con cola ahí jeje.Muy buena pinta el sandwich, y muy bien aprovechado el día! Un abrazo!
Como dije el primer día es una ciudad llena de contrastes que hay que ir descubriendo poco a poco, detrás de cada esquina te encuentras un mendigo pidiendo o una limusina, un rascacielos o un edificio clásico … hay que disfrutarla paseando sin prisa por sus calles. El sandwich nos salvó el día: comida y cena, era espectacular…Un abrazo !!!
Carlot te hemos concedido el premio liebster (pensamos que te lo mereces) http://viajaramundi.blogspot.com.es/p/eventos.html Un abrazo. Podata: ADORAMOS NUEVA YORK !QUE ENVIDIA!
Wau !!! Muchísimas gracias, hace unas semanas también me lo concedieron y es un gran honor ser reconocido por los amigos bloggers.Un abrazo !!!
Estas guías sobre NY me las guardo para favoritos, no pueden estar más completas.
Además me pide mucho el cuerpo volver a USA y visitar la Costa Este, aunque después de Japón habrá que estar un tiempo regando la economía para que vuelvan a florecer los euros XDDD
Un saludo!!
Los días en NYC nos cundieron bastante aunque también dejamos cosas por hacer, nuestra siguiente visita será a la Costa Oeste pero todavía no sabemos cuando.Que envidia me dais con Japón, pasé allí un mes hace dos años y no me cansaría de volver, el país está genial pero la gente es sencillamente espectacular, ya veréis como venís encantados.Un saludo y disfrutar de los nipones !!!
Tengo unas ganas locas de visitar NY y con tu relato más!! Pues si que os cundió el día!!Me he quedado alucinada con lo caras que son las entradas para cualquier punto de interés de la ciudad!!! :-O Y qué chulas las fotos desde el Empire!! Para no usar el trípode quedaron preciosas!!!Un abrazo
Es una ciudad que no os podéis perder aunque es verdad que las entradas son un poco caras pero es lo de siempre, una vez que estás allí no te lo puedes perder. Las fotos son muy chulas pero estar allí es algo inolvidable…Un abrazo !!!
Gracias por habernos hecho recordar a la Gran Manzana.Saludos.
Yo también la recuerdo con nostalgia según voy escribiendo los relatos.Un saludo !!!
Muchas gracias, acabo de conformar el recorrido de manana, digo, de dentro de unas horas. Amena y vigente la cronica. Felicidades!
Muchas gracias Marcos Antonio, nos alegra que te sirva el recorrido para preparar el tuyo!!! 😉