Aunque hoy era nuestro último día de viaje por la región de Rhône-Alpes no por eso íbamos a malgastarlo y después de desayunar ya nos esperaba nuestro guía Stéphane de la Oficina de Turismo de Valence para enseñarnos la ciudad. Fue fundada por los romanos en el siglo II a.C. y aunque no se conserva ninguna huella de aquella época Valence ha tenido un pasado glorioso debido a su estratégica situación como puerta hacia los países del este. A principios del siglo XV tuvo gran esplendor gracias a la construcción de una universidad donde acudían estudiantes de todo el país y el año 1785 también será recordado en la historia de la ciudad porque allí estuvo estudiando Napoleón Bonaparte en la Nueva Escuela de Artillería. En los últimos tiempos se sustenta gracias a una importante industria tecnológica y al turismo potenciado por su gran patrimonio cultural.
Comenzamos la visita subiendo desde la Estación de Tren hasta el monumento más conocido de Valence: el Kiosco, se construyó en 1890 a orillas del Ródano junto al Parque Jouvet y adquirió su fama gracias a un cuadro pintado por Raymond Peynet a mediados del siglo XX, desde entonces es un lugar de cita imprescindible para los enamorados. Desde allí nos dirigimos al centro histórico de la ciudad donde se encuentran los principales monumentos: la Catedral de Saint Apollinaire, de estilo románico que data del siglo XI, Le Pendentif, un monumento funerario renacentista, y la Casa de los Rostros, un edificio clásico en cuya fachada y patio interior hay esculpidos personajes emblemáticos. Una hora y media después terminamos la visita para dirigirnos a Romans pero no nos podemos despedir de Valence sin hablar de su famoso Festival de Música que se celebra todos los veranos y de su rica gastronomía galardonada con tres restaurantes con estrellas Michelín.
Con el buen sabor de boca que nos ha causado Valence nos ponemos rumbo al norte donde apenas a 20 km se encuentra nuestra siguiente parada: el Museo Internacional del Zapato en la ciudad de Romans. Fue construido en 1971 en las instalaciones de un antiguo monasterio del siglo XVII y sus salas representan por orden cronológico y temático la evolución que ha tenido este complemento desde la antigüedad hasta los tiempos modernos.
Durante la visita guiada hemos podido descubrir como el calzado se ha ido transformando desde una simple protección de nuestros pies a una verdadera prenda de vestir y de moda ya que desde hace siglos el diseño ha ido obteniendo más protagonismo que la funcionalidad. El Museo abre todos los días del año y aparte de la gran exposición con más de 20.000 objetos también ofrece talleres de muestras y cuenta con una pequeña fábrica donde realizan sus propias “piezas de arte”.
La mañana se ha pasado volando y como llega la hora de comer nos dirigimos al café-théatre La Charette, está situado en la Plaza Charles de Gaulle muy cerca del museo así que vamos caminando entre los puestos del mercadillo de Romans. Más que un restaurante La Charette es toda una institución en Francia ya que desde su fundación en 1968 han sido innumerables los artistas que han pasado por su escenario. Desde sus comienzos fue un local pionero en la ciudad ofreciendo espectáculos musicales nocturnos y con el tiempo fue adquiriendo tal fama que hoy podemos contemplar como las paredes cobran vida con fotografías de los cientos de artistas que han pasado por su salón.
Sin embargo no sólo es un restaurante de moda sino que también ofrece los mejores raviolis de la región y ya que estábamos allí no podíamos dejar escapar la oportunidad de probarlos. Hay menús diarios por 13€ y como es obvio el plato estrella son los raviolis cocinados de mil y una formas, yo opté por raviolis con salmón y tarta de albaricoques con requesón de postre y puedo asegurar que salí encantado.
Con el estómago lleno aún nos quedaba por disfrutar de la última visita de nuestro viaje, The Palais Idéal, una encantadora excentricidad situada en el pueblo de Hauterives. El palacio es muy curioso de contemplar pero aún más extravagante resulta la historia de su construcción, Ferdinand Cheval fue un cartero nacido en la región que estuvo ejerciendo su profesión durante más de 30 años y en sus innumerables recorridos soñaba con construir su propio palacio y demostrar que cualquier hombre por muy humilde que fuera podía llegar a convertir sus sueños en realidad.
Dicho y hecho, en 1879 comenzó a dibujar los primeros esbozos y a construir lo que 33 años después llegaría a convertirse en la obra de arte de un humilde cartero, un mausoleo hecho puramente de piedra donde hasta el más mínimo detalle ha sido concebido y esculpido con mimo. Ferdinand Cheval quiso ser enterrado dentro de su propio monumento pero finalmente no pudo llegar a completar este sueño y desde su muerte en 1924 descansa en el cementerio de Hauterives. Durante la visita todos quedamos bastante impresionados por esta curiosa historia de superación y es fundamental conocerla para valorar la importancia de todo el conjunto donde cada relieve de cada piedra ha sido tejido por las manos de un artesano. Mientras recorríamos el palacio no dejaba de pensar en Justo Gallego, otro soñador que lleva más de 60 años construyendo su propia catedral en Madrid.
Todavía impresionados por este curioso lugar volvemos a la furgoneta para encaminarnos hacia el aeropuerto de Lyon donde dos horas más tarde termina nuestro viaje por Francia. Sin duda ha sido una experiencia fantástica tanto por la organización como por la compañía y por todos los lugares que hemos visitado de los que no sabría cual destacar ya que todos han merecido mucho la pena. Paisajes, cultura, cuevas, gastronomía, actividades de aventura, naturaleza, patrimonio, hoteles con encanto, historia, sueños….. todo esto ofrece la región de Rhône-Alpes donde espero regresar pronto para seguir descubriendo todos sus encantos.



















El Palacio ideal me ha recordado a la catedral de Justo Gallego! Qué ganas de volver a Francia!
Tiene muchas similitudes y fuera del valor arquitectónico tiene mucho más valor humano, nos ayudan a comprender que en la vida merece la pena luchar por nuestros sueños.
El blogtrip estuvo genial, muy variado, la verdad es que se lo curraron mucho
Estoy de acuerdo, muy bien organizado, variado y con muy buena compañia 🙂
Qué curioso lo de palacio-mausoleo!!! Y lo que me parece más curioso es que exista un museo del zapato!! jejeje Qué cosas! Suena interesante la zona!Besotes
Jejeje, la verdad es que la región tiene actividades y lugares que visitar para todos los gustos, la mejor palabra que la define es sorprendente.Un besote!!!
Un broche final estupendo, aunque el palacete éste es quizás lo que más llame la atención. A mí como a Mari Carmen también me ha llamado la atención lo del museo del zapato; tiene que ser curioso ver la evolución de la prenda.Un saludo 😉
Para ser el último día realmente no paramos de ver sitios cuando menos sorprendentes, no me esperaba el Museo del Zapato y mucho menos el Palais Idéal que es una obra de arte.Un saludo !!!
El palacete de LE PALAIS IDÉAL me ha parecido un colofón magnífico a una ruta como esa!.Buen verano
Feliz Verano para tí también, Alfonso!!!Realmente fue un día lleno de sorpresas que nos encantaron, toda la región tiene muchísimas cosas que ver y que hacer y estoy seguro que volveré pronto para seguir descubriéndola.
me encanta la zona y la veo tan cercana… Crees que para ir con niños pude ser buena?? calurosos saludos desde malaga!!
Hay un monton de actividades al aire libre y visitas ideales para familias, los niños se lo pasarian en grande ya que pueden interactuar con el entorno.No paséis demasiado calor.Un saludo!!!
No sabía que existía ese palacio-mausoleo, qué curioso! Por la fotos Valence parece precioso, apuntado queda y también apunto el restaurante, vaya pintaza tienen los raviolis, hasta me ha dado hambre y eso que es la hora de desayunar, je je. Un saludito!
En general la comida ha sido excelente y los raviolis de este día aún los recuerdo y se me hace la boca agua, para ser el último día descubrimos bastantes cosas ya que la ciudad de Valence me encantó y el palacio es muy interesante de visitar ya que encierra muchos valores más allá del arte.Un saludo !!!
Muy curioso el Palais Ideal … admiro a esos excéntricos soñadores que no paran hasta hacer realidad sus sueños.Una zona muy interesante!!Un abrazo
Yo también los admiro ya que son personas que defienden sus ideales y por muchas trabas que encuentren en el camino siguen adelante hasta ver cumplidos sus sueños, hay muchos entre nosotros y realmente son de admirar.Un abrazo !!!
¿Museo de los Zapatos? Por dios, Eri se volvería loca allí. Solo espero que no haya cerca un Museo de los Bolsos XDXDXD El post está genial chicos! 🙂
Jejeje, yo también pensé lo mismo aunque he de decir que el museo es interesante para todos los públicos ya que no sólo se habla de moda sino de la evolución que ha tenido. 😉
Pronto marcharemos a Francia, muy interesante el post.Saludos viajerosEl LoBo BoBo
Pasarlo genial y si necesitáis cualquier información no tenéis más que preguntar.Un saludo !!!
Que pasada el mausoleo, anda que no está chulo, aquí en Benalmádena tenemos uno muy parecido y con una historia similar.
Un saludote!!!
Ya nos llevaréis a visitarlo cuando vayamos pal sur, estos sitios tan curiosos siempre me llaman mucho la atención.Un abrazo !!!
El palacio Ideal es un lugar de esos «frikis» que me gusta visitar! A mi me pillaba un poco retirado de la ruta que llevaba y lo dejé de lado, pero si que quiero ir a verlo algún día. Según te leía la descripción de la historia estaba pensando lo mismo que tu… de Justo y su catedral.
Cuando regreses por la zona acércate a visitarlo porque es muy interesante, tal y como dices una historia que recuerda mucho a la de Justo Gallego.Un abrazo !!!