Segundo día en Budapest: para que bajar cuando se puede subir

BUDAPEST: Viaje a una ciudad de cuento de hadas
 
Después de 12 horas durmiendo estábamos más frescos que una rosa, como el desayuno en el hotel era mega-caro, desayunamos con provisiones de un supermercado que había cerca, hay que ahorrar en estos tiempos de crisis…

Nuestra expedición se dirigía hoy hacia la colina del Castillo, atravesamos en Puente de las Cadenas y dado que el funicular estaba changado decidimos subir andando, para qué íbamos a usar el transporte público, fuimos caminando a la vereda del río hasta llegar a la Iglesia Calvinista, está justo enfrente de la estación de metro: Batthyány, de ahí atravesando la Iglesia de Santa Ana salen unas escaleras que van a parar justo debajo del Hotel Hilton, al lado del Bastión de los Pescadores, pero no os vayáis a pensar que cogimos ese camino…la cosa era ponerlo más difícil así que subimos escaleras giramos a la izquierda, subimos más escaleras, giramos a la derecha, subimos una cuesta que había que parecía un camino de cabras y GUALÁ!!!! Aparecimos justo en la Puerta de Viena, que casualidad…queríamos empezar nuestra ruta aquí porque en la Lonely lo ponía, desde aquí fuimos callejeando hasta la Iglesia de Matías, está en restauración así que no se puede ver nada, nos dirigimos hacia el Bastión de los Pescadores, la mitad también está en obras y la otra mitad estaba plagada de guiris intentando hacer fotos al Parlamento, como pudimos hicimos unas cuantas fotos y nos dirigimos hacia la Plaza donde está la entrada a la Iglesia de Matias, aquello parecía el Rastro en pleno domingo, no cabía ni un alfiler más. La Iglesia estaba cerrada por la Semana Santa así que hasta el domingo no estaría abierta, como hacía mucho calor y la Pastelería RUSZWURM estaba a tiro de piedra, hicimos una parada técnica parando antes en las tiendas que había al lado. 

 
 
Iglesia Calvinista

Bastión de los Pescadores

Plaza de la Iglesia de Matías

Iglesia de Matías

Plaza Santísima Trinidad

Plaza Santísima Trinidad

La pastelería es como el paraíso de los golosos (o sea yo), había cachos de tarta de todas maneras y con una pinta estupenda, la camarera nos trajo la carta y….problema!!!! estaba en húngaro y no entendía nada, no sabía por cual decidirme así que lo único que entendí (Dobos), lo había leído en la guía y ponía que era de nata, chocolate y caramelo, pues esa me pedí, estaba de muerte!!!!! Aproveché para ir al baño, cobraban 50 Ft.

A la salida y justo enfrente de la pastelería está la famosa estatua de los huevos, la que los estudiantes soban para que les traiga buena suerte, hicimos la foto de rigor y seguimos andando hasta la entrada de los Laberintos del castillo.

 
 

Los huevos del torito que dan buena suerte

Puente de las Cadenas

Puente de las Cadenas

Puente de las Cadenas

Los laberintos son una pasada y creo que de lo más divertido de Budapest, la entrada cuesta 1400 Ft, al principio está todo oscuro e iluminado con bombillitas pequeñas, da un poco de yuyu pero cuando descubres que no salen monstruos ni nada por el estilo ya vas más tranquila, al principio no tiene pérdida pero llegas a un punto que salen mogollón de caminos, ahí me puse un poco nerviosa pero bueno, lo peor fue cuando llegamos al laberinto de la Valentía, yo me dije para mí misma…para dentro que me voy, no será muy chungo pero a los 5 minutos ya me había dado la vuelta, está todo oscuro y encima unos críos estaban escondiéndose y asustando a la gente así que mi marido se tiró por ese laberinto y yo me di la vuelta y me fui por otro, menos mal que después nos encontramos, sobretodo no os perdáis la fuente de vino, la encontraréis porque en los alrededores huele muchísimo a vino. Estuvimos como 1 hora larga dentro.

 
 
Laberintos del castillo

Laberintos del castillo

Laberintos del castillo

Laberintos del castillo

A la salida nos dirigimos hacia el Museo de Farmacia, yo me imaginaba un mega-museo pero son 3 habitaciones chiquititas, la entrada cuesta 500 Ft. y no se pueden hacer fotos, a la entrada te entregan una hoja con la historia y las explicaciones pero no tienen en español así que os las tendréis que leer en otro idioma. A mí personalmente esta visita me parece prescindible.

Como ya se había hecho la hora de comer empezamos a buscar, los restaurantes que ponía en la guía o eran muy caros o algunos no estaban así que cerramos la guía y en el que nos pareció bien allá nos metimos:

RESTAURANTE PESTBUDA
Fortuna, 3

Aquí como típicos guiris y con nuestro afán de probar la comida húngara nos pedimos el menú turístico, te incluía sopa de gulash de primero, de segundo Pollo a la Paprika con algo de guarnición que no os sabría decir que es pero que estaba de muerte y de poste un pastel de manzana. El precio no lo recuerdo pero no era muy caro, además durante la comida había música húngara en directo, estaba bien.

 
 
Castillo de Buda

Castillo de Buda

Castillo de Buda

Castillo de Buda

Castillo de Buda

Después de la paradita nos dirigimos directamente hacia el castillo, dentro hay un museo pero como a nosotros estas cosas no nos gustan nos dimos unas vueltas por allí, echamos unas fotos, hicimos unas compras y nos bajamos en ascensor hasta abajo, el ascensor se pilla en el Castillo y cuesta 100 Ft. La cuestión era que queríamos ir a la Colina Geller para visitar la ciudadela, el primer intento no llegó a buen puerto, como pudimos a un señor que pasaba por allí le dijimos que bus subía a la colina, no sé si no me expliqué bien con los signos, si no nos entendió bien o que puñetas pasó pero el caso es que aparecimos a tomar por el saco de la colina, de Budapest y de toda señal humana de por allí. Cogimos el mismo bus de retorno al sitio, como pasamos delante del Hotel Geller nos bajamos. El segundo intento llegó a buen puerto pero era el que quería evitar a toda costa, subir andando. Antes hicimos una pequeña paradita en la Capilla Rupestre, es muy chula y vale la pena.  

 
 
Capilla Rupestre

El caso es que después de media hora y con la lengua fuera estábamos a los pies de la Estatua de la Libertad, la colina está bastante animada, hay mogollón de puestecillos vendiendo lo típico de allí, mantelerías, muñecas, incensiarios (o como se llamen), bolsas de paprika con las cucharas pintadas, huevos de Pascua, etc, etc… Nos dirigimos hacia la puerta de la ciudadela porque ya se estaba haciendo un poco de noche. Dentro de la ciudadela está un búnker donde hay una pequeña exposición de muñecos de cera, la entrada cuesta 1200 Ft, lo único que me gustó fueron las vistas pero…cada cual que valore…

 
 
Estatua de la Libertad

Fortaleza

Fortaleza

Búnker

Búnker

Todo lo que sube tiene que volver a bajar así que como la bajada era mejor nos fuimos andando, atravesamos el Puente Elisabeth y nos dirigimos hacia la CALLE VACI UTCA, es Patrimonio de la Humanidad y muy larga, la cosa es que a mí me pareció una calle de lo más normal, con muchas tiendas de marcas muy conocidas, cadenas, restaurantes, etc… Nos paramos en el Burguer King a cenar y seguimos hasta el final de la calle para llegar a una plaza donde había como una feria gastronómica, nos dimos unos paseos y nos dirigimos al río para hacer unas cuantas fotos nocturnas. 

 
 
 Vistas del castillo de Buda por la noche

Vista del Puente de las Cadenas por la noche
Vista del Puente de las Cadenas por la noche

Vista del Bastión de los Pescadores y la Iglesia de Matías por la noche

Vista del Parlamento de Budapest por la noche

Vista del Parlamento de Budapest por la noche

Sobre las 12 o así volvimos al hotel que ya nos merecíamos un descanso.

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