Recorrido de dos días por la Isla de Tenerife

Recorrido de dos días por la Isla de Tenerife

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Este año aprovechamos el Puente de Mayo para visitar un cachito de Tenerife, todavía no habíamos puesto el pie en las Islas Canarias ya que quién me conoce sabe que la playa y yo no somos compatibles y me imaginaba la isla como un lugar de fiesta y guiris tostándose al sol en plan pollo asado, qué equivocada estaba!

He venido encantada de sus paisajes, sus puestas de sol, su hospitalaria gente, su gastronomía y sus pequeños pueblos con encanto, vamos, que me ha flipado Tenerife y ya estoy deseando volver y conocer también el resto de islas.

Para nuestra aventura reservamos un coche de alquiler con Goldcar, una empresa que no conocíamos pero que nos trató de lujo así que con un flamante Peugeot 308 que recogimos en el Aeropuerto de Tenerife Norte y nos costó 50€ los dos días empezamos nuestro recorrido por la isla.

El planning lo hicimos en función de la visita al Parque Nacional del Teide, queríamos subir con el teleférico así que lo primero que hicimos en cuanto aterrizamos fue llamar a la central de reservas del mismo para ver si iba a estar abierto, nos dijeron que por problemas meteorológicos estaría cerrado así que comenzamos por la zona Norte de Tenerife y dejamos el parque para el segundo día para ver si teníamos más suerte.

Este fue nuestro recorrido del primer día en Tenerife:

Nuestra primera parada del día la hicimos en San Cristóbal de la Laguna, una bonita ciudad colonial que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 1999 y está situada en pleno Valle de Aguere.

Su historia se remonta hasta hace más de 2000 años cuando la zona estaba ocupada por los "guanches", los antiguos aborígenes de la isla aunque no fue fundada hasta el año 1496 por el adelantado Alonso Fernández de Lugo, de esa época todavía se conservan numerosas casas de estilo colonial.

Empezamos nuestro recorrido por la ciudad en la Plaza San Francisco donde se encuentra un animado mercado con productos típicos de las islas y el Santuario del Santísimo Cristo, continuamos la ruta por la Calle Viana pasando por el Convento de las Clarisas hasta llegar al cruce con la Calle San Agustín, aquí se encuentran varios bonitos ejemplos de casas coloniales como la Casa Lercaro, actual Museo de Antropología e Historia (entrada 5€), la Casa Salazar del siglo XVII donde actualmente está situada la sede episcopal o la Casa Montanés actual Sede del Consejo consultivo de aguas de Canarias.

Seguimos el recorrido por la Calle La Carrera, en primer lugar entramos en la Casa de Alvarado Bracamonte que cuenta con un bonito patio interior y alberga la Oficina de Turismo de La Laguna, tras coger un mapa de la ciudad continuamos caminando por la calle para ver la Casa de la Alhóndiga donde antiguamente la población se abastecía de trigo o la Casa del Corregidor, del siglo XVI y que en la antigüedad sirvió como residencia del gobernador civil.

Caminamos unos 250 metros y llegamos hasta la Plaza del adelantado que recibe el nombre en honor a Alonso Fernández de Lugo, conquistador de la isla de Tenerife y fundador de la ciudad de San Cristóbal de la Laguna. En el centro de la plaza podemos observar un curioso drago (era el primero que veíamos) y alrededor de la misma, varios edificios importantes como el Convento de Santa Catalina de Siena, el Ayuntamiento o antiguo Cabildo de Tenerife, el antiguo Colegio de las Dominicas que tiene una bonita fachada en color rosa o la Ermita de San Miguel, la más antigua de la ciudad.

Para terminar nuestra visita a La Laguna nos dirigimos hacia la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios, de estilo neoclásico y continuamos caminando por la Calle La Carrera hasta llegar a la Iglesia de la Concepción, situada en la zona donde se encontraba el primer asentamiento tras la conquista, destaca su torre de 28 metros de altura.

Nos dirigimos a la segunda parada del día, Icod de los Vinos, una pequeña localidad situada en la costa norte de Tenerife y que es famosa principalmente por albergar el famosos Drago Milenario, declarado Monumento Nacional en el año 1917.

Aparcamos en lo alto del pueblo, para bajar estaba genial pero no os aconsejo subir después de comer, con 30 grados y un sol de justicia, es mortal, jejejeje.

Fuimos a parar a la Plaza de la Pila donde se encuentra la Casa Lorenzo Cáceres, una vivienda señorial de principios del siglo XIX donde se pueden comprar las entradas para el Parque del Drago (5€), por el camino pudimos ver un enorme drago que tiene una especie de mirador con vistas extraordinarias a los alrededores de la ciudad.

Nos dirigimos al parque y junto con un guía (que entra con la entrada) pudimos aprender varias cosas sobre las diferentes especies endémicas de la isla, el recinto alberga una pequeña cueva que muestra cómo realizaban los enterramientos en la antigüedad los "guanches" y por supuesto, acabamos con el plato fuerte del lugar, el famoso Drago Milenario, el ejemplar más antiguo de esta especie de arbusto que tiene aproximadamente entre 800 y 1000 años.

Nos quedamos con las ganas de visitar la Cueva del Viento (20€), el mayor tubo volcánico de Europa que fue creado por las coladas de lava del Pico Viejo, situado junto al Teide. Lamentablemente hay que reservar la entrada con antelación y nosotros no lo sabíamos así que tendremos que volver ya que estos lugares nos encantan y en Islandia tampoco pudimos entrar en ninguno!

Aprovechamos para recorrer el centro histórico y comer en el Restaurante La Parada, allí degustamos la rica gastronomía canaria y sus famosas Papas arrugadas con Mojo picón, qué ricas!

A escasos 5 kilómetros de Icod de los Vinos se encuentra Garachico, uno de los lugares que más nos gustaron de Tenerife.

Esta pequeña localidad fue fundada en el año 1496 por un banquero genovés llamado Cristóbal de Ponte y durante los siglos XVI y XVII se convirtió en el puerto más importante de la isla ya que desde él zarpaban cientos de barcos cargados de azúcar y vino hacia la península, Europa y América. El 7 de mayo de 1706, la erupción del Volcán de Trevejo destruyó parte de la localidad y el puerto por lo que los comerciantes dejaron Garachico y se trasladaron a Puerto de la Cruz.

Empezamos nuestro recorrido en la Ermita de San Pedro, construida en el siglo XVII frente al Roque de Garachico, al lado del puerto y cerca de la plantación de plataneros de El Guincho.

Fuimos caminando a orillas del mar hasta el Monumento al Motín del Vino, construido en honor al acontecimiento conocido como el "Derrame del Vino", en las rocas había varios cangrejos, las olas rompían junto al paseo y había unas vistas espectaculares del Roque de Garachico, un gran islote que alberga una gran cantidad de cardones, tabaibas y es el hogar de numerosas aves migratorias, algunas amenazadas como la Pardela chica, el Petrel de Bulwer o el Paiño de Madeira.

Continuamos nuestra ruta y nos dirigimos hacia el casco antiguo, pasamos frente al antiguo Convento de San Julián y posterior Casa Soler que a lo largo de su historia ha sufrido varios incendios y actualmente alberga el Espacio cultural Caja Canarias y fuimos a parar a la Plaza Juan González de la Torre donde se encuentra el Parque de la Puerta de Tierra que marca el punto donde se encontraba el antiguo puerto de Garachico antes de que fuera destruido por la erupción de 1706.

Subimos por una callejuela hasta la Iglesia de Santa Ana, el templo más importante de Garachico, fue reconstruido después de 1706 ya que había quedado muy dañado con la erupción del Volcán Trevejo y en su interior destaca un precioso artesonado mudéjar realizado con madera de pino canario.

Para terminar nuestra visita a la localidad nos dirigimos hacia las Piscinas naturales del Caletón, qué mala suerte que no llevábamos el bañador puesto! Había mucha gente tomando el sol y dándose un bañito en los restos de antiguas coladas de lava que se llenan con agua de mar.

Justo al lado podemos ver el Castillo de San Miguel que fue construido en el año 1577 para defender a la población de los constantes ataques piratas, el interior alberga un pequeño museo pero cuando fuimos estaba cerrado.

Acabamos nuestra visita en la Heladería La Fragola, situada frente a las piscinas naturales y donde hacen unos helados artesanos que están de muerte.

Cogimos el coche y continuamos el recorrido hasta nuestro destino final del día, el Acantilado de los Gigantes. Fuimos subiendo la montaña dejando abajo Garachico, pasamos por el pueblo de El Tanque, la niebla y la lluvia hizo acto de presencia, cruzamos Santiago del Teide y llegamos a tiempo de ver el atardecer a los acantilados.

Para nuestra primera noche en Tenerife escogimos el Royal Sun Resort, un complejo vacacional que reservamos mediante la web de Hundredrooms, un meta buscador que recopila apartamentos de varias webs de alojamientos, muy útil.

El hotel, aunque no era barato, estaba de lujo, teníamos un apartamento con dos habitaciones, cocina, comedor, baño y una enorme terraza con vistas exclusivas al acantilado y desde donde pudimos ver un espectacular atardecer. El desayuno no se quedaba atrás, nos costó 8€ y había hasta zumo de naranja natural, me encantó el lugar y sin lugar a duda volvería.

Este fue nuestro recorrido del segundo día en Tenerife:

Los Acantilados de los Gigantes están situados en la costa Oeste de Tenerife y son los más elevados de toda Europa, su altitud oscila entre los 300 y 600 metros y en la antigüedad eran conocidos por los guanches como la "Muralla del Infierno o del Diablo".

Para llegar hasta ellos solo se puede hacer mediante un barco o caminando, en este caso hay que descender los barrancos de Barranco Seco, Carrizales, El Natero o Juan López para llegar a unas pequeñas calas desde donde salen barcos hasta la localidad de Gigantes.

Nosotros recorrimos la calle que discurría por debajo de nuestro hotel hasta un pequeño sendero que conducía hasta una especie de mirador sobre los acantilados, por el camino en principio no se podía pasar ya que caían pedruscos y era peligroso pero aprovechamos para echar unas fotillos.

Cogimos el coche y nos dirigimos hacia nuestra primera parada del día, Masca, un pequeño pueblecito situado en pleno Parque Natural del Teno. La carretera para llegar hasta allí es de infarto y alberga unos paisajes espectaculares, eso sí, había momentos en los que acojonaba bastante.

En principio la excursión más popular desde allí es descender desde la Iglesia de la Inmaculada Concepción hasta la Playa de Masca por un espectacular barranco por el que pasas por cascadas, paredes verticales y parajes con flora típica de la zona. Para ello hay que coger un bus desde Los Gigantes hasta Santiago del Teide y luego otro hasta Masca. Una vez que llegas a la playa hay que tomar un barco de regreso al pueblo de Los Gigantes (salen a las 13:30, 15:30 y 16:30).

Nosotros no teníamos suficiente tiempo así que fuimos hasta Masca, visitamos la iglesia, del siglo XVIII, la tienda de artesanía y nos dedicamos a hacer unas cuantas fotillos, el parking es gratis pero está bastante cotizado por lo que supongo que en verano debe estar hasta arriba y aparcar debe ser misión imposible.

Antes de salir del hotel habíamos llamado al Teleférico del Teide y nuevamente no tuvimos suerte, estaba cerrado así que como era nuestro último día, decidimos acercarnos hasta el Parque Nacional del Teide, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2007, que nos dejó enamorados, es una auténtica maravilla.

Hay diferentes miradores a lo largo de la carretera y el paisaje va cambiando, se pueden ver coladas de lava, bosques que han crecido de la nada, varios volcanes y diferentes senderos que recorren todos los recovecos de este espectacular lugar.

El primer mirador que nos encontramos fue el de Sámara, desde este punto sale un sendero que te lleva a la cima de este antiguo volcán a través de un bosque de pinos canarios y desde donde se puede ver una bonita panorámica del Teide y del Pico Viejo, todo el recorrido se hace sobre rocas volcánicas expulsadas en las diferentes erupciones que se han producido en la zona.

Continuamos nuestra ruta, paramos en Boca Tauce y en la archiconocida zona de Roques de García, un conjunto de formaciones rocosas situadas junto al Parador Nacional de Turismo.

Sin lugar a duda, la roca más famosa de este sitio es el Roque Cinchado ya que aparecía en los antiguos billetes de mil pesetas junto al Volcán Teide.

Seguimos la ruta hasta el Teleférico del Teide, el precio de subida y bajada es de 27€ y en caso de estar cerrado, como nos pasó a nosotros, se puede cambiar la fecha sin coste alguno para otro día, para reservar el ticket se puede hacer on line y así evitas la cola, el teleférico abre de 9:00 a 16:00 horas.

Una vez en la estación superior se pueden hacer tres excursiones, la Ruta del Mirador de la Fortaleza, la Ruta del Mirador del Pico Viejo y la más popular, la Ruta del Cráter del Teide, para esta última necesitas un permiso especial que se puede conseguir gratis en la página web de Parques Nacionales, es imprescindible que lo reserves con tiempo ya que tan sólo otorgan 200 pases al día y suelen agotarse pronto.

Continuamos el recorrido por el Tabonal Negro, un paisaje de dunas y montañas de lava, pasamos por el Centro de Visitantes y ya empezamos a ver el Teide despejado, sin niebla y con unas vistas perfectas.

Antes de abandonar el parque nos acercamos al Observatorio solar del Teide, empezó a funcionar en el año 1964 y es el más grande del mundo. Se puede realizar una visita guiada que incluye un taller de astrofísica, observación del sol a través de dos potentes telescopios y el guía, el precio es de 10,50€ por persona y los recorridos en español se realizan todos los lunes, jueves y viernes a las 12 horas y los domingos a las 11 horas. La reserva se hace a través de la página web de Volcano Teide.

Para finalizar la ruta del segundo día acabamos en La Orotava, una bonita localidad declarada Conjunto Histórico Artístico Nacional en 1976 y que tiene el honor de ser el municipio más alto y con mayor desnivel de España ya que en su término municipal se encuentra el Teide (3718 metros).

Empezamos el recorrido en la Plaza de la Constitución donde se puede ver el edificio de la Sociedad Liceo de Taoro, construido en 1928 y los Jardines del Marquesado de la Quinta Roja, un bonito parque adosado a la antigua residencia de los marqueses que alberga el mausoleo de Diego Ponte.

Continuamos caminando hasta el Ayuntamiento que fue construido sobre un antiguo convento de Clarisas, todos los años durante la festividad del Corpus Christi se instala frente a este edificio una alfombra de flores, la más importante de la zona.

Callejear por La Orotava es como trasladarte a otra época, las calles son estrechas, con grandes viviendas señoriales de colores, todas ellas tienen el escudo de la familia que lo habitó y están decoradas con bonitos balcones, columnas o artesonados de madera, uno de los ejemplos más bonitos es la Casa de los Balcones, construida en 1657 por la familia Méndez - Fonseca o la Casa Lercaro, de 1676.

Otro de los puntos característicos de La Orotava son sus molinos, la ciudad llegó a tener hasta trece de ellos en funcionamiento desde el siglo XVI, se utilizaban principalmente para moler el grano tostado con la fuerza del agua para la obtención del Gofio, el principal alimento de los canarios en la antigüedad. Hoy en día es posible visitar alguno de ellos, lamentablemente cuando estuvimos en La Orotava estaban todos cerrados.

Para finalizar nuestra visita a la localidad nos dirigimos a la Iglesia de la Concepción, un templo barroco del año 1788.

Nos dirigimos a Punta Hidalgo ya que teníamos nuestro alojamiento allí, el Océano Health & Spa, lo reservamos con Avios que teníamos pendientes de nuestro viaje a Australia y en las fotos tenía muy buena pinta.

El hotel no está mal pero el precio es desproporcionado para lo que ofrecen, lástima haber gastado casi todos los Avios en este alojamiento. El baño estaba destartalado, teníamos una procesión de hormigas en la habitación y el desayuno no era como para tirar cohetes, eso sí, la habitación era bastante grande y el personal del hotel muy majo.

Fuimos a cenar a Restaurante La Caseta, peor imposible! Este local no merece ningún comentario, bueno sí, comida malísima, trato pésimo y jefe vacilón, solo os recomiendo que ni piséis por allí, jejeje.

Así terminó nuestra ruta de dos días por Tenerife, una isla preciosa, con mucho que ofrecer, paisajes espectaculares y a la que esperamos volver en breve, nos han quedado muchas cosas pendientes! ¿Qué nos recomendáis para la próxima?

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2 Comentarios

  1. 8 mayo, 2017 a 14:33
    Responder

    Sí que os cundieron los dos días en Tenerife!! Me quedé con ganas de ir a Masca, pero no disponíamos de más tiempo!

    • 8 mayo, 2017 a 19:37
      Responder

      La verdad es que pudimos ver cosillas pero se nos quedó pendiente subir al Teide así que tenemos que volver. Masca es una preciosidad desde el momento que empiezas a subir por la carretera, nos quedamos con ganas de hacer el descenso por el barranco hasta la playa, tiene que ser muy chulo! Gracias por tus consejillos!!! 🙂

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