Bergen: Qué ver en la puerta de entrada a los Fiordos y alrededores

Llegamos sobre las 6 de la tarde a Bergen, una ciudad que parece sacada de un cuento infantil y que está situada en la Costa sudoeste de Noruega. Sus orígenes se remontan al año 1070 cuando fue fundada por el Rey Olav Kyrre, con el tiempo llegó a convertirse en una de las principales ciudades de la Liga Hanseática principalmente gracias al comercio de bacalao seco.

Bergen ha sido testigo de numerosas batallas como la de Vågen, entre barcos ingleses y holandeses, guerras y hasta un gran incendio que en 1916 destruyó gran parte de la localidad, todo ello no ha impedido que se convirtiera en la segunda ciudad más importante del país llegando a ser capital del mismo durante el siglo XIII.

Embarcadero de Bergen

Nos fuimos directos a nuestro alojamiento para dejar todos los trastos y salir inmediatamente a explorar la ciudad, el hotel se llamaba Augustin, era pequeño, limpio y estaba muy bien ubicado, a unos 5 minutillos andando del famoso Mercado de Pescado, eso sí, el precio también era majo, 100€ la noche por algo que tampoco era para tirar cohetes pero descubrimos enseguida que Bergen tiene precios todavía más prohibitivos que Oslo.

Nos faltó tiempo para ir hasta Bryggen, uno de los lugares estrella de la ciudad, tiene mucha fama y os puedo asegurar que toda es merecida, es una auténtica maravilla, las casas parece que descansan unas encima de otras y que se sostienen entre sí.

Bryggen en Bergen Bryggen en Bergen

Este barrio histórico de Bergen era donde se asentaban los comerciantes de la Liga Hanseática desde 1360, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 y sus casas de colores son uno de los lugares más fotografiados del país. Lo que hoy podemos ver lamentablemente no son las construcciones originales ya que numerosos incendios han asolado el lugar a lo largo de la historia, eso sí, se ha intentado reconstruir los edificios tal y cómo lucían en la antigüedad.

Bryggen en Bergen

En la actualidad Bryggen alberga varias tiendas de precio no apto para bolsillos como el nuestro, cafeterías y el Museo Hanseático, es un lugar muy agradable para dar un paseo.

Bryggen en Bergen Bryggen en Bergen

El día no dio mucho más de sí, regresamos a nuestro alojamiento y cenamos en la habitación un bocata con chorizo que habíamos porteado desde España, jejeje. A la mañana siguiente nos volvimos a despertar temprano, bajamos a desayunar y de nuevo me fui directa al salmón, había que aprovechar el desayuno incluido ya que por el precio no iba a tener la posibilidad de probar ese manjar en un restaurante, jejeje.

Estaba cayendo una nevada impresionante, todo estaba muy chulo pero hacía mucho frío, yo me acoplé el gorro y la bufanda, compañeros indispensables durante todo el camino, y pusimos rumbo a Información Turística situada justo enfrente del Mercado de Pescado que por cierto no encontramos abierto ningún día.

Nevando en Bergen Nevando en Bergen

Aquello parecía un supermercado, hay que coger número como en la carnicería y no sé de dónde había salido tanta gente porque la noche anterior no vimos ni un alma por la calle. El edificio es impresionante y muy bonito, allí venden recuerdos, cambian dinero y se pueden reservar toda clase de excursiones, nosotros aprovechamos para comprar la Bergen Card para dos días, una tarjeta que te permite viajar gratis en todos los transportes de la ciudad, entrar en todos los museos (gratis o pagando solo el 50%) y alguna que otra ventaja más.

Agarramos la Bergen Card, los mapitas que nos dieron y nos fuimos directos al Bryggen para visitar el Museo Hanseático, el Museo Bryggen y la Torre Rosenkrantztarnet pero estaba todo cerrado, en Noruega cuando es fiesta no funciona nada, bueno, en Noruega ni en ningún sitio, ya nos podían haber avisado en turismo…

La Torre Rosenkrantztarnet es un antigua fortaleza construida por los escoceses que data del año 1560, servía como residencia y torre de vigilancia y aunque es posible visitar el interior donde se encuentra la Capilla del Rey Magnus Lagabøte y las antiguas estancias reales no pudimos hacerlo porque era día festivo así que le echamos unas cuantas fotos y nos dirigimos a Maria Kirke que como no, también estaba cerrada, es raro que ni los curas trabajen, ¿no tienen que hacer misa?

Torre Rosenkrantztarnet - Bergen Torre Rosenkrantztarnet - Bergen

Estuvimos dando una vuelta por el barrio que hay detrás de Bryggen y como no sabíamos que hacer nos dirigimos al Strandkaien, que es donde venden los billetes para todo tipo de barcos y cruceros. Le dije a la chica que quería ir a cualquier lado que se pasara por algún Fiordo, creo que pensó que era tonta o algo por el estilo, me dijo en inglés: disculpe señorita pero hasta el 1 de Mayo no hay ningún crucero por los fiordos, lo único que puede hacer es coger un ferry a Stavanger o a otro pueblo de nombre indescifrable que no me acuerdo de cómo le llamó, pero el barco iba por la costa, no por los Fiordos…. Pues vaya, tanto que Bergen es la puerta de los Fiordos, debía estar cerrada porque no había manera de ver nada allí.

Callejeando por Bergen Callejeando por Bergen

Decidimos ir hasta la Iglesia de madera de Fantoft Stave, un bonito templo noruego que fue destruido en el año 1992, el original databa del siglo XII. Para llegar podéis coger los buses 20, 21, 22, 23 y 24, el billete cuesta 25 Kr. pero a nosotros nos salió gratis con la Bergen Card, ya era hora de que la empezáramos a amortizar, cogimos el bus nº 20 que fue el primero que pasó en la parada del Bryggen, para llegar tardamos como un cuarto de hora, le dijimos al conductor que nos avisara cuando llegáramos a la estación de Fantoft y así lo hizo.

Fantoft Stave Church - Bergen

Bajamos del bus, cruzamos el puente al otro lado de la carretera y empezamos a subir una cuesta, en teoría no tiene pérdida pero los letreros con las indicaciones son un poco escasos así que decidimos preguntar a una buena mujer que pasaba por allí y le fuimos a preguntar a la súper-abuela, la abuelita nos dijo que no nos preocupáramos que ella vivía al lado y nos acompañaba hasta la iglesia, mira que yo suelo andar rápido pero la abuela parecía Speedy González, paraguas en mano y con el cohete en el culo, mi marido y yo detrás de ella con la lengua fuera, mientras yo intentaba respirar, ella nos iba contando sus peripecias de cuando era joven por Ibiza, las fiestas que se pegaba y todas sus conquistas españolas, qué risa!

En 5 minutos estábamos en Fantoft pero andando a toda leche, la mujer nos empezó a explicar la historia del templo, por lo visto un miembro de una secta o algo así la quemó enterita y lo que hoy podemos ver es una réplica idéntica de la del siglo XII, se portó muy bien, nos despedimos de ella y nos quedamos allí viéndola, como no, estaba también cerrada.

Fantoft Stave Church - Bergen Fantoft Stave Church - Bergen

Para volver a Bergen la mujer nos dijo que podíamos coger cualquier bus que pasara por la parada, el primero que llegó fue el mismo que habíamos utilizado para la ida así que no tuvimos problema alguno.

Al llegar nos fuimos al hotel a comer nuestros maravillosos bocatas made in Spain, salimos de nuevo y subimos al Monte Floyen, una de las siete montañas más visitadas de las que rodean la ciudad, con la Bergen Card y hasta el 1 de Mayo el Fløibanen era gratis (menos mal, alguna ventaja tenía que tener ir antes del 1 de Mayo), las vistas desde arriba son impresionantes, puedes ver todos los barcos y toda la ciudad perfectamente.

Vistas desde el Monte Floyen - Bergen

Para bajar en lugar de utilizar de nuevo el funicular decidimos hacer una rutilla que venía en un panfleto que nos habían dado en la Oficina de Turismo así que pusimos rumbo para la ciudad, el camino era precioso y atravesaba un bosque muy chulo, solo había un inconveniente: estaba nevado y tenías que ir haciendo patinaje sobre nieve, tardamos como 40 minutos en llegar a la ciudad pero mereció la pena, además del camino que utilizamos nosotros había muchos más senderos por lo que en verano tiene que ser precioso caminar por allí.

Una vez abajo decidimos ir haciendo tiempo hasta la hora de cenar, era el cumpleaños de mi marido y me iba a invitar a comer en algún restaurante, fuimos mirando las cartas de los restaurantes ya que queríamos probar la ballena pero los precios que veíamos eran desorbitados (por lo menos para nosotros) así que al final acabamos en una especie de restaurante medieval llamado Egon, solo recuerdo que pedimos una ensalada con salmón frito, una lasaña, un plato de pasta y una Coca cola y nos soplaron 80€, vamos, que nos fundimos el presupuesto de todo el viaje en una cutre – cena.

Al día siguiente amaneció soleado, no me lo podía creer!!!! Decidimos aprovechar el día e ir a visitar la casa del músico Eduard Grieg, una bonita construcción del siglo XIX situada a unos 10 kilómetros de Bergen y donde residió el compositor.

casa de Eduard Grieg - Bergen

casa de Eduard Grieg - Bergen

Aunque no os suene el nombre de Eduard Grieg seguro que habéis escuchado alguna canción de él, una de las más famosas es esta, yo supe quién era cuando escuché su música:

Para ir se pueden coger los mismos buses que para ir a la Stave Church, la parada es Hopsbroen, nuevamente le dijimos al conductor que nos avisara. Cuando bajas del bus tienes que andar entre 20-30 minutos (depende de lo rápido que vayáis) hasta la casa del músico, nosotros como teníamos ya el cohete en el culo del día anterior llegamos rápido.

Con la Bergen Card la entrada son 30 Kr. y tienes derecho a ver el museo, la casa y la tumba del músico y su mujer Nina. En la entrada te dan una pegatina que tienes que ponerte en la solapa de la chaqueta, no sé muy bien para qué sirve, el caso es que la perdí a la primera de cambio, para mí que servía para identificar tu idioma, como nadie nos explicó nada nosotros fuimos por libre, vimos el museo y nos acoplamos con un grupo de guiris para ver la casa, creo que era una excursión privada pero nadie notó nuestra presencia aunque nos tuvimos que tragar toda la explicación en inglés, lo peor es que eran como 30 personas e iban más despacio que un desfile de tortugas, yo ya me quería pirar de allí así que nos pusimos en la puerta y en cuanto el segurata de la casa abrió salimos escopeteados para fuera.

casa de Eduard Grieg - Bergen

Estuvimos dando una vuelta y regresamos de nuevo a Bergen en el primer bus que pasó. De ahí nos fuimos al Museo Hanseático, la entrada cuesta 30 Kr. y no hay posibilidad de descuento con la Bergen Card ya que es un museo privado.

Este museo fue inaugurado en el año 1872 y alberga una exposición de cómo vivían, trabajaban y comerciaban los mercaderes alemanes de la Liga Hanseática, el interior del mismo es el único edificio que se ha conservado en su estado original, personalmente me encantó.

Museo Hanseático - Bergen Museo Hanseático - Bergen

Como no hacía suficiente frío tienen puesto el aire acondicionado para que te hagas la idea como vivían los primeros habitantes de Bergen, menos mal que llevaba puesto el gorro, los guantes y la bufanda si no me da un telele. 

Bryggen - Bergen

Cuando salimos probamos visitar el museo de Bryggen y la torre pero no hubo suerte, el viernes también estaba cerrado. Cogimos el bus nº 20 y nos fuimos directos al Gamble Park, un bonito parque con casas típicas noruegas que está situado a unos 10 minutillos en bus, cuando regresamos estuvimos dando una vuelta por la ciudad y así acabó nuestra aventura en Bergen, una ciudad preciosa y a la que espero volver pronto pero no en Semana Santa!

Gamble Park - Bergen Gamble Park - Bergen

¿Habéis estado allí alguna vez? ¿Pudisteis visitar los Fiordos desde Bergen? ¿Visitasteis alguna cosa más? Esperamos vuestras recomendaciones para cuando volvamos.

4 comentarios en “Bergen: Qué ver en la puerta de entrada a los Fiordos y alrededores”

  1. ME estoy recorriendo internet buscando experiencias de viajeros por Noruega para preparar mi propio viaje y tus entradas me están pareciendo las más afortunadas y simpáticas, me arrancas una sonrisa a cada línea.

    Gracias por compartir vuestras experiencias y ponernos la sonrisa en la cara.

    1. Hola Rafael, me encanta que te gusten mis relatos, la verdad es que este tiene bastantes años y las fotos están un poco mal, si necesitas cualquier cosilla ya sabes por dónde ando!!! Saludos viajeros!!! 😉

  2. Muchas gracias por compartir vuestra aventurilla….sobre todo porque ya se como ir a la iglesia de Fantoft,la cual por cierto no fue quemada por nadie de ninguna secta sino por integrantes de grupos de música de black metal(en Noruega en esa época quemaron varias).
    Lo dicho,me guardo esto y lo de Oslo en favoritos para el verano que viene….saludos!

    1. Pues bueno saber lo de la iglesia, a nosotros nos lo contó la mujer que nos acompañó hasta allí!!! Nos alegra que te haya servido de ayuda, disfruta de tu próximo viaje!!! 😉

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