Bruselas: Qué ver y hacer en un fin de semana

 
El viaje a Bélgica surgió de carambola, en principio la idea era ir a Londres pero los vuelos de bajo coste mandan y como había una oferta que no se podía rechazar para Bruselas allá de cabeza que nos fuimos, total, qué más da cambiar los plumeros de los guardias por chocolate y cerveza, jejejejeje. El vuelo lo hicimos con Ryanair, nos costó 100 € ida y vuelta al Aeropuerto de Charleroi, el aeropuerto está como a cincuenta minutos – una hora de Bruselas. La empresa que hace el traslado es: Brussels City Shuttle que va directo a la estación de Gare du Midi en Bruselas y sale cada media hora.
 
 
 
Nada más llegar a la estación de Gare du Midi nos fuimos directos en busca de la máquina expendedora de tarjetas de transporte, queríamos comprar la tarjeta JUMP de 10 viajes que costaba 12,30 € y la pueden usar varias personas, el caso es que fuimos a la máquina, después de chuparnos toda la cola, llegamos y la “señora máquina” sólo acepta monedas y claro está, no teníamos ni un Euro así que salimos de la cola y nos dirigimos a una tienda de cosas varias, es decir, latas, sándwiches, etc, etc… el señor, bastante desagradable, nos dio cambio pero no bastante así que como habíamos comprado una botella de zumo pensamos que nos cambiaría, pero no le dio la gana al señor así que vuelta a la búsqueda de otra tienda para ver si conseguíamos monedas. Segundo intento, de nuevo fallido, parece ser que allí ni el tato tiene monedas, desde luego que no iba a comprar nada más… De camino de nuevo a la máquina a ver si algún alma caritativa nos cambiaba monedas resulta que vimos unas taquillas, leches…, las podíamos haber visto antes. Había mucha cola pero nos esperamos y gualá!!!! Conseguimos nuestras tarjetas.
 
 
 
Para más datos aquí dejo el modus operandi de las tarjetas de transporte Belgas: La pueden utilizar varias personas y durante 1 hora puedes hacer todos los transbordos que quieras sin que te cuente un viaje más. Hay que validarla al entrar en el metro, tranvía, etc, etc… Aparte de las máquinas expendedoras dónde sólo la podéis comprar con monedas sueltas o tarjeta de crédito también la podéis comprar en: Bootik, Kiosk y Go. Esta es la Página Oficial de Transportes de Bruselas, en ella, encontraréis toda la información necesaria sobre el resto de abonos y tickets de transporte. Sólo una cosa más, la tarjeta de 10 viajes la podéis utilizar en: en todos los transportes de Bruselas: metro, bus y tranvía, excepto el tramo de la OTAN-Bruselas líneas de Aeropuerto 12 y 21.
 
 
 
Mientras nos peleábamos con las dichosas máquinas llegaron nuestros amigos que venían en otro avión desde otra ciudad, por lo menos se nos pasó rápido el tiempo…
 
 
 
Durante la búsqueda de  la estación de tranvía que debíamos coger hasta nuestro hotel se nos acercó una abuelilla con cara de simpática, nos dijo en un español un poco macarrónico que si necesitábamos ayuda, así que le enseñamos el mapa que llevábamos y le dijimos el tranvía que queríamos coger, no sabíamos desde dónde salía, la mujer nos dijo que la siguiéramos, llegó a una esquina e hizo un cambio de sentido por dónde habíamos venido, luego nos empezó a preguntar que si hablábamos Español, de verdad que no me lo creía, pero es que nos íbamos a topar con todos los “raritos” de Bruselas? Pues si nos había hablado en español….Al final cogimos el mapa e investigamos nosotros por nuestra cuenta, no nos fue tan mal.
 
 
 
Teníamos reservado el hotel: Four Points by Sheraton (Rue Paul Spaak Straat, 15 – Teléfono: (+32) 2.645.61.11 – Fax: (+32) 2.646.63.44). El precio de la habitación doble era: 65 € sin desayuno. El hotel está muy limpio y el personal es mega-amable aunque tiene un «pequeño problemilla»: está en el culo del mundo, como a 20 minutos en tranvía de la Grand Place y luego andando otros 5 – 10 minutillos.
La estación de tranvía está como a 2 minutos desde la puerta del hotel, pasa el tranvía 94 que va directo a la estación de Park, lo más cerca de la Grand Place.
El hotel dispone de wifi gratis en las habitaciones y te dan una botella de agua de regalo todas las noches.
 
Four Points by Sheraton Brussels

Four Points by Sheraton Brussels

Four Points by Sheraton Brussels
 
 
 
 
Dejamos las maletas y cogimos el tranvía 94 hasta la estación de Park, allí nos estaba esperando el resto de amigos que se habían cogido el hotel al lado de la Grand Place, que inteligentes, y encima tenían desayuno!!!!!
 
Grand Place

Grand Place

Grand Place

Grand Place
 
 
 
 
Como era la hora de comer nos fuimos directos a: DANISH TAVERN ( Dirección: Rue de la Bourse, 42 – Teléfono: 02 512 57 23). El plato por excelencia de Bruselas son los mejillones así que después de estar esperando un largo tiempo a que el empanado del camarero nos tomara el pedido, fue lo que pedimos además de cervecillas y otras cosas que no me acuerdo muy bien cómo se llamaban. Taverna cara y el servicio pésimo. Lentos a más no poder, para comer podéis echarle bien, bien dos horas o más. El personal pasa de ti y la comida deja mucho que desear: cara y encima nos la sirvieron fría. No recomendable bajo mi punto de vista.
 
 
 
De ahí nos fuimos hasta el Manneken Pis, el monumento más visitado de Bruselas, no tiene nada de especial, es un niño diminuto que está meando, si tenéis suerte le pillaréis disfrazado, nosotros le vimos de surfero que la verdad, no tenía mucho sentido en la época en la que estábamos pero no sé en qué se deben basar para vestirle. De todas maneras podéis ver el vestuario del Manneken en la siguiente página web y en  la Maison du Roi podéis ver algunas de las piezas de sus antiguos vestuarios.
 
Manneken Pis
 
 
 
 
Después de tan ajetreada visita y pelear con los guiris para poder hacerle una foto al niño meando era hora de un buen chocolate y nada mejor que la tienda de Godiva que está justo enfrente de la estatuilla. Me pedí un chocolate bebido que estaba de muerte, encima como hacía un poco de rasquilla nos vino de lujo!!!! Después nos fuimos caminando por la Rue de l’Etuve hasta la Grand Place de nuevo, es la calle comercial por excelencia y está llena de estatuillas del Manneken por todas partes, de chocolate, de madera, de bronce…en fin….
 
Rue de l’Etuve

Rue de l’Etuve

Rue de l’Etuve

Rue de l’Etuve
 
 
 
 
Nuestra siguiente parada fue la Catedral de Bruselas, al lado de la Estación Central, es de estilo gótico y la entrada es gratis. Está situada en el cruce de dos importantes rutas: la de Flandes a Colonia y la de Amberes a Mons.
 
Teatro Real de Bruselas

Galerías St. Hubert

Catedral de Bruselas

Interior Catedral de Bruselas

Interior Catedral de Bruselas

Interior Catedral de Bruselas
 
 
 
 
Era hora de separar nuestros caminos, unos se fueron al concierto de Estopa y otros a probar las cervecillas Belgas y yo opté por la segunda opción ya que a mí Estopa ni fu ni fa y encima costaba un ojo de la cara…. Nuestra primera parada cervecera fue en: CAFÉ ROY D’ESPAGNE  (Dirección: Grand Place, en una esquina). Es un restaurante,  aunque nosotros solo estuvimos tomando algo, los refrescos están en torno a los 3,5 € y las cervezas depende de la que te tomes, te ponen cacahuetes de aperitivo que no está nada mal para ser Bélgica, aquí puedo decir que me aficioné a la Mort Subite de Framboise, que rica!!!! De ahí nos fuimos hasta el Delirium Café (Impasse de la Fidélité, 4ª, Justo enfrente de la Jeanneke Pis) no sin antes visitar la Jeanneke Pis, es como el Manneken pero en versión femenina, es decir, está meando también y está justo enfrente del Delirium Café. 
 
Grand Place de noche

Delirium Café

Delirium Café

Delirium Café

Jeanneke Pis
 
 
 
 
El Delirium  es una cervecería típica y curiosa de ver, tiene más de 500 tipos de cerveza, puedes pedirte vasos que rondan los 3 – 4 €, 1 L que ronda entre los 8 – 13 € y 2 L. que ronda entre los 18 – 22 € según el tipo de cerveza que te pidas. Os aconsejo que la visitéis. Poco menos que nos tenemos que sentar encima de unos que habían allí ya que estaba petado y no cabía ni una aguja más pero vamos que yo para encontrar sitio soy muy aguililla y en cuanto divisé un hueco allá que me lancé como Popeye a las espinacas, jejejejeje.
 
 
 
Empezamos a deambular en busca de un sitio para cenar y atención, si vais por las callejuelas de los alrededores de la Rue des Bouchers llevar mucho cuidado, los restaurantes tienen muy buena pinta y en la puerta se anuncian menús desde 12 €, la realidad es otra, a nosotros nos pasó que entramos en un restaurante en la Petite Rue des Bouchers, no me acuerdo si era el primero o el segundo, el menú lo marcaba a 18 € y un señor en la puerta hablando Español nos convenció para entrar con el rollo que tenían una mega-tele con los partidos Españoles, nos dijo que nos invitaba a la primera consumición, nada más entrar nos puso vino, como le dijimos que nosotros queríamos cerveza cogió y la cambió pero con desgana, cuando nos trajo la carta era todo carísimo, platos de hasta 72 €, le dijimos que nos trajera la carta de las pastas que se anunciaban en la puerta, después de hacerse el remolón nos trajo 1 carta para 9 personas, de la cara tenía 9 pero de la barata solo 1, resulta que había 3 cosas contadas y también mega-caras, no lo que ponía en la pizarra así que cogimos las cosas y nos piramos, nos cobró la consumición a precio de cojón de obispo así que no os fieis de estos restaurantes, no recuerdo el nombre porque salí cabreada como una mona, sorry!!!!
 
 
 
Al final acabamos cenando en: SOLE D’ITALIA (Dirección: 63 – 67 Rue Grétry –
Teléfono: 02 219 08 34), es de comida italiana, es bastante asequible y está todo de muerte, recomendable 100%.
 
 
 
Tardamos en llegar como 1 hora y pico al hotel porque por la noche los tranvías como que pasan cuando les da la gana, así terminó nuestro primer día en Bruselas que por cierto, es una pasada!!!!! 

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