Nuestra primera noche en Islandia decidimos alojarnos en un establecimiento poco convencional pero que en los últimos años ha adquirido relativa importancia, una granja hotel. Fuera de las grandes ciudades la mayoría de la población islandesa se dedica a la ganadería y ante el aumento del turismo ha sabido adaptar su forma de vida tradicional para obtener ingresos adicionales y mostrar a los visitantes como se vive en la isla. Estos acogedores establecimientos normalmente son construcciones de madera anexas a la granja principal y ofrecen confortables habitaciones o cabañas con todo lujo de detalles.

La granja Efstidalur se encuentra cerca de las termas de Laugarvatn Fontana, en el corazón del Círulo Dorado de Islandia, y ha sido habitada por la familia Björg desde 1850. Se dedicaban principalmente a la cría de vacas y caballos hasta que en el año 2006 abrieron la granja al turismo y comenzaron a compaginar sus labores cotidianas con paseos a caballo y alojamiento. Hoy en día dispone de 10 habitaciones dobles o triples todas ellas con entrada privada situadas junto al edificio principal. Se puede aparcar en la puerta y desde el interior hay fenomenales vistas de las montañas y el lago Laugarvatn. En invierno anochece bastante pronto así que después de darnos una ducha e instalarnos en la habitación fuimos a visitar la granja de vacas y a cenar en el restaurante, todo muy fresco y de gran calidad.

La granja Efstidalur incluye con el alojamiento un desayuno buffet bastante variado con productos frescos y locales de gran calidad que tomaremos junto a unos graciosos loros bastante parlanchines. Para conocer los alrededores lo mejor es preguntar en recepción, tienen mucha información de la zona para realizar senderismo, excursiones guiadas y otras actividades que organizan ellos mismos como paseos a caballo o pesca deportiva. Todas las dependencias tienen wifi gratuita y aparte de las habitaciones junto al edificio principal hay una zona de baño con jacuzzi, ideal para relajarse después de un largo día de excursiones.
Para terminar la jornada recomiendo cenar en su restaurante situado en la planta superior, tienen apuntado el menú en un tablero detrás de la barra y ofrecen platos tradicionales con productos de la zona. Nosotros pedimos hamburguesas con patatas fritas y puedo decir que es una de las mejores carnes que he probado nunca. En la planta baja hay una sala de estar bastante acogedora con grandes ventanales desde donde se pueden ver pastar a las vacas, también venden productos artesanales que fabrican en la granja como mermeladas o los típicos jerseys islandeses. Pero sin duda el producto estrella son los helados, los preparan ellos mismos y todos los lugareños de la zona se acercan hasta allí para degustarlos, están realmente deliciosos.
Las habitaciones se encuentran cerca del edificio principal y parecen pequeñas cabañas de madera, son construcciones bastante típicas en Islandia ya que absorben el calor y la temperatura es muy agradable. El interior también es totalmente de madera y ofrece una gran sensación de confort, todas las habitaciones tienen baño privado y servicio de té y café. El mobiliario se compone de una cama con dos mesillas, armario rinconero y un amplio escritorio donde se encuentra el hervidor de agua. Completa la estancia una pequeña mesa con dos butacas situadas junto a la puerta del baño, éste es muy sencillo y funcional con ducha, lavabo y váter. En resumen son muy acogedoras.

Un lugar muy agradable para conocer la vida en la isla.
EFSTIDALUR II FARMHOTEL
Dirección:801 Bláskógabyggð, Iceland
Teléfono:+354 486-1186
Email:info@efstidalur.is
Web:http://efstidalur.is/
Booking:Efstidalur II Farmhotel









Debe ser espectacular para la observación de auroras boreales, ya que al estar fuera de un poblado o fuente de emisión de luz.
Y aun es buen tiempo para verlas….
Hola Viajero, la verdad que sí, lástima que el día que estuvimos estaba nublado, para ver las Auroras Boreales es buena época desde principios de octubre hasta finales de abril más o menos! 🙂