Si estás planeando una ruta por Croacia, hay un lugar que no puede faltar en tu itinerario, los Lagos de Plitvice, probablemente el rincón natural más famoso y espectacular del país. Nosotros lo teníamos claro desde el minuto cero, por muchas playas, pueblos con encanto e islas paradisíacas que fuéramos a visitar, había un sitio que era totalmente obligatorio y allá que nos fuimos.
Aunque lo disfrutamos a tope, hubo una persona del grupo que no se divirtió tanto, unos días antes del viaje Raúl había decidido que era buena idea jugar un partido de pádel, el caso es que se pegó un buen golpe en la pierna y llegó a Croacia andando bastante perjudicado, hasta el punto de que tuvo que llevar un bastón en plan abuelete durante buena parte del viaje, más que nada para no cargar con las muletas, no exagero si digo que parecía el mismísimo Dr. House, solo le faltaba ir resolviendo misterios médicos entre cascada y cascada.
Hay que reconocer que aguantó como un campeón y terminó recorriendo prácticamente todo el parque, eso sí, cuando acababa el día tenía la pierna como una morcilla de burgos, jejeje.
Anécdotas aparte, os puedo asegurar que este rinconcito croata es uno de los sitios más chulos de todo el país y perfecto para pasar un buen día entre caminatas, picnics y fotografías, es uno de esos lugares que consiguen sorprender incluso cuando llegas con las expectativas por las nubes.
¿Dónde están los Lagos de Plitvice?
Cuando visitas los Lagos de Plitvice, es fácil pensar que estás en un lugar sacado de un cuento pero lo más increíble es que este paisaje no siempre ha sido así, hace miles de años, el agua comenzó a depositar minerales que fueron creando barreras naturales de roca y gracias a este proceso nacieron los lagos y las cascadas que hoy hacen que este lugar sea uno de los rincones más espectaculares de Europa.
Como gran parte de los Balcanes, el parque también vivió momentos difíciles durante la Guerra de Independencia de Croacia en 1991. Tras varios años cerrado al público, fue restaurado y hoy vuelve a ser uno de los destinos más impresionantes del país.
Los Lagos de Plitvice se encuentran en el interior de Croacia, dentro del Parque Nacional de los Lagos de Plitvice (Plitvička Jezera), declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1979.
Aunque mucha gente piensa que están cerca de la costa, en realidad se encuentran bastante más hacia el interior del país, prácticamente a medio camino entre Zagreb y Zadar, por lo que encaja perfectamente en la ruta ya que estos dos lugares son paradas típicas en cualquier roadtrip por el país.
Desde Zagreb se tarda aproximadamente dos horas y desde Zadar alrededor de una hora y media, dependiendo del tráfico y de la velocidad tope de vuestro coche de alquiler, el nuestro ya os aseguro que era más bien baja, hasta las tortugas iban más deprisa, jejeje.
Qué ver en el Parque Natural Lagos de Plitvice
El parque está formado por 16 lagos conectados entre sí por más de 90 cascadas aunque para recorrerlo de una forma sencilla hay que saber que se divide en dos zonas diferenciadas: los Lagos Inferiores y los Lagos Superiores, cada una tiene su propia personalidad y merece la pena dedicarle tiempo.
Una de las dudas más habituales antes de visitar Plitvice es qué ruta elegir, y la respuesta es… depende del tiempo que tengas.
El parque tiene marcados diferentes recorridos que están señalizados mediante letras (A, B, C, E, F, H y K), con distintas distancias y duración así que lo mejor es empaparte el mapa antes de llegar y planificar la ruta que más te guste según tu forma física, preferencias o tiempo, ya os adelanto que una vez allí, da igual para dónde vayas, todo el parque es una auténtica pasada.
La Ruta A es la más corta de todas y una buena opción si dispones de poco tiempo o simplemente quieres hacer una primera toma de contacto con el parque, son unos 3,5 kilómetros que se recorren en aproximadamente 2 o 3 horas, desde la Entrada 1, durante el recorrido descubrirás los espectaculares Lagos Inferiores, caminarás por las famosas pasarelas de madera y llegarás hasta la impresionante Veliki Slap, la cascada más alta de Croacia, eso sí, esta ruta se realiza íntegramente a pie, por lo que no incluye ni el barco eléctrico ni el tren panorámico.
Si puedes dedicarle algo más de tiempo, la Ruta B ya incorpora uno de los grandes atractivos del sitio para el que no tenga miedo al agua, el barco eléctrico que cruza el Lago Kozjak. El recorrido tiene una longitud de unos 4 kilómetros y se tarda en hacerla aproximadamente 3 o 4 horas, pasa también por los Lagos Inferiores, pero además incluye el paseo en barco y el regreso en el tren panorámico, por lo que resulta mucho más variada que la ruta A y parece que has estado en mogollón de sitios en un solo día, o como mínimo, has cogido un montón de medios de transporte, jejeje.
Para quienes visitan Plitvice por primera vez, la Ruta C es, sin duda, una de las mejores elecciones. Son aproximadamente 8 kilómetros que se recorren en unas 4 o 6 horas, tiempo suficiente para descubrir tanto los Lagos Inferiores como los Lagos Superiores. Comenzarás caminando entre las pasarelas y cascadas más famosas del parque, visitarás el Veliki Slap y los Miradores del cañón, cruzarás el Lago Kozjak en el barco eléctrico y continuarás explorando los Lagos Superiores, donde te esperan lugares tan bonitos como la cascada Veliki Prstavac o el Lago Prošćansko, para terminar, regresarás con en el tren panorámico.
La Ruta E, que comienza en la Entrada 2, está pensada para quienes prefieren recorrer únicamente los Lagos Superiores, tiene unos 5 kilómetros y suele llevar entre 2 y 3 horas, es un recorrido mucho más tranquilo, rodeado de grandes lagos, bosques y pequeñas cascadas, ideal para quienes buscan una experiencia más relajada, también incluye el barco eléctrico y el tren panorámico.
Muy parecida es la Ruta F, aunque en este caso el protagonismo vuelve a ser para los Lagos Inferiores, tiene alrededor de 4,5 kilómetros que se completan en unas 3 o 4 horas y comienza igualmente en la Entrada 2. En este sendero cruzarás el Lago Kozjak en barco y después recorrerás la zona donde se encuentran el Veliki Slap, los Lagos Milanovac y Gavanovac y las pasarelas más famosas del parque, como la ruta B, también incluye el regreso en el tren panorámico.
Otro de los recorridos es la Ruta H, muy similar a la ruta C, pero realizada en sentido contrario, sus casi 9 kilómetros se recorren en unas 4 o 6 horas. Comienza con un trayecto en el tren panorámico hasta la parte alta del parque para visitar primero los Lagos Superiores y, más tarde, cruzar el Lago Kozjak en el barco eléctrico antes de terminar visitando los Lagos Inferiores.
Y, por último, está la Ruta K, la opción para los más «caminata lovers». Con unos 18 kilómetros de recorrido y entre 6 y 8 horas de duración, es la más larga y exigente del parque. Permite descubrir prácticamente todos los rincones de Plitvice caminando, incluyendo senderos menos transitados y zonas que la mayoría de visitantes no llega a conocer, es una experiencia fantástica si te gusta caminar y quieres disfrutar del parque con mucha más calma, aunque conviene ir preparado porque aquí sí toca hacer unos cuantos kilómetros, como ya podéis haber deducido, nosotros no fue la que escogimos, jejeje.
Si tuviera que recomendar solo una ruta, me quedaría con la C si accedes por la Entrada 1 o con la H si lo haces por la Entrada 2, ambas permiten descubrir los dos sectores del parque, incluyen el paseo en barco por el Lago Kozjak y el tren panorámico, y ofrecen un recorrido muy completo sin necesidad de pasar todo el día caminando. En mi opinión, son la mejor forma de llevarte una visión completa de uno de los lugares más espectaculares de Croacia sin llegar al hotel petado y desintegrado por el sol.
En cualquier caso, todas las rutas están perfectamente señalizadas y es muy difícil perderse, solo hay que seguir las indicaciones de cada letra.
Lagos Inferiores: donde están las postales más famosas
Los Lagos Inferiores son probablemente la parte más conocida del parque, aquí el paisaje es alucinante con estrechos cañones de roca caliza, pasarelas de madera que casi rozan el agua y cascadas que aparecen detrás de cada curva.
Veliki Slap
Si has buscado alguna vez fotos de los Lagos de Plitvice, hay un 99% de posibilidades de que la imagen que te enamoró fuera Veliki Slap, sí, esa cascada gigantesca que parece sacada de un fondo de pantalla de Windows… pero en versión mucho más espectacular.
Con sus casi 80metros de altura, es la cascada más alta de Croacia y el auténtico icono del parque. Curiosamente, a diferencia de muchas otras cascadas de Plitvice, que nacen de la unión de los lagos, Veliki Slap se alimenta del río Plitvica, lo que la convierte en la excepción que confirma la regla en Plitvice.
Lo mejor es que no solo la ves desde lejos, el recorrido te lleva prácticamente hasta su base, así que puedes sentir la fuerza del agua, escuchar el estruendo y, si el viento está juguetón, llevarte una buena ducha de recuerdo, no hace falta pagar un extra por esa experiencia refrescante.
Un consejo, intenta visitarla a primera hora de la mañana o al final de la tarde, además de evitar parte de las aglomeraciones de guiris, la luz suele ser mucho más bonita para las fotos.
Lagos Milanovac y Gavanovac
Muy cerca encontrarás los Lagos Milanovac y Gavanovac, dos de los rincones más espectaculares del parque, son de esos lugares donde, por mucho que hayas visto fotos antes del viaje, la realidad consigue sorprenderte. El agua tiene una transparencia increíble y unos tonos que van cambiando entre el azul intenso, el turquesa y el verde esmeralda según la luz del sol, es imposible no quedarse unos minutos embobado contemplando el paisaje o viendo los pececillos en el fondo del lago como si los vieras a través de un cristal, es alucinante lo clara que está el agua.
Lo mejor es recorrer esta zona con calma, disfrutando de las pasarelas de madera que serpentean sobre el agua y permiten acercarse muchísimo a los lagos sin alterar este entorno tan especial, allí encontrarás pequeñas cascadas, algún que otro pato y lugares increíbles para traerte a casa una buena foto, no hace falta ser un experto de la cámara, creo que hasta el fotógrafo más desastre fijo que sacaría una buena toma, jejeje.
El Lago Milanovac, el primero que encontrarás al adentrarte en los Lagos Inferiores, destaca por sus aguas cristalinas y por el contraste con las paredes rocosas y el bosque que lo rodean, si continuas caminando, encontrarás el Lago Gavanovac, famoso no solo por sus intensos colores, sino también por la leyenda que le da nombre. Según cuenta la tradición, bajo sus aguas quedó sumergido el castillo de un hombre muy tacaño llamado Gavan, que fue castigado por no ayudar a una anciana que en realidad era un hada disfrazada, realidad o ficción, lo que sí es cierto es la belleza del lugar.
Cueva šupljara
¿Sabías que en los Lagos de Plitvice también hay una cueva desde la que parece que estás espiando uno de los paisajes más bonitos del parque?
Se llama Šupljara y está escondida en la zona de los Lagos Inferiores, muy cerca del lago Kaluđerovac y a pocos minutos de la impresionante Veliki Slap, si recorres esta parte del parque, merece muchísimo la pena hacer el pequeño desvío para visitarla.
La cueva no es enorme ni está llena de formaciones espectaculares, no esperes encontrar una cavidad tipo Cueva del Soplao en Cantabria o la Cueva de Postojna en Eslovenia, pero tiene algo que la hace especial, un sendero con escaleras te permite atravesarla y subir hasta un balcón natural desde el que se abre una de las mejores panorámicas del cañón, desde allí se contemplan las aguas turquesas, los acantilados de piedra caliza y el bosque que envuelve los Lagos Inferiores.
Miradores del Cañón
Y si hay un lugar donde vas a querer pararte un rato, ese es en los Miradores del Cañón. Después de recorrer las pasarelas a ras del agua, subir la empinada cuesta hasta estos balcones naturales cambia por completo la perspectiva del parque, los lagos conectados como si fueran una cadena de piscinas naturales, las cascadas cayendo entre el bosque y las pasarelas de madera dibujando un laberinto que parece flotar sobre el agua.
Es aquí donde se consiguen algunas de las fotografías más bonitas de los Lagos de Plitvice ya que desde las alturas se aprecia perfectamente el contraste entre el intenso verde de la vegetación y los increíbles tonos turquesa y esmeralda del agua.
Mi consejo es que no te quedes solo con la primera plataforma que encuentres, a lo largo del recorrido hay varios miradores y cada uno ofrece una perspectiva diferente del cañón y de los lagos inferiores, merece la pena asomarse a todos, porque el paisaje cambia constantemente y siempre aparece algún rincón nuevo que te hace sacar la cámara… otra vez.
Lagos Superiores: la cara más tranquila de Plitvice
Si los Lagos Inferiores sorprenden por sus grandes cascadas, los Lagos Superiores enamoran por su ambiente mucho más tranquilo y salvaje, aquí el recorrido transcurre entre bosques frondosos, lagos de aguas cristalinas y numerosas cascadas más pequeñas que aparecen casi por sorpresa.
El lago Kozjak
El Lago Kozjak es el auténtico protagonista de los Lagos de Plitvice, no solo es el lago más grande y profundo del parque, sino también el punto que separa los Lagos Inferiores de los Lagos Superiores, y lo mejor de todo es que si estás hasta las narices de caminar durante todo el día bajo un sol achicharrante, para cruzarlo no tendrás que seguir andando, solo te tienes que subir a uno de los barcos eléctricos que conectan ambas orillas y descansar unos 10-15 minutillos a la sombra.
Depende de la ruta que hagas, el barco se puede coger entre los muelles P3 y P2, que conectan los lagos superiores con los inferiores o al revés, el orden de los factores no altera el producto, jejeje. Eso sí, tened en cuenta que los muelles suelen estar petados de gente porque casi todo el mundo utiliza este medio de transporte en algún momento del día así que tendréis que ir cargados de paciencia para esperar un ratillo.
Con más de dos kilómetros de longitud, el Lago Kozjak sorprende por sus aguas cristalinas y por el bosque que lo rodea, creando una estampa completamente diferente a la de los estrechos cañones de los Lagos Inferiores.
Además, el trayecto en barco ofrece una perspectiva diferente del parque, desde el agua puedes contemplar las orillas cubiertas de vegetación, las pequeñas cascadas que desembocan en el lago y el impresionante entorno que lo convierte en uno de los rincones más especiales de Plitvice.
Veliki Prstavac
Si hay una cascada capaz de competir en belleza con la famosa Gran Cascada de Plitvice, esa es la Veliki Prstavac. Puede que no sea la más alta del parque, pero tiene un encanto especial.
Lo primero que llama la atención es la forma en la que el agua desciende, en lugar de caer en un único salto, se abre paso sobre una barrera natural de roca y se divide en decenas de pequeñas cascadas que serpentean entre el musgo, las piedras y la vegetación, el resultado es un paisaje que parece diseñado al milímetro por la naturaleza.
Las pasarelas de madera permiten acercarse muchísimo a la cascada, así que podrás escuchar el sonido del agua, sentir el frescor que desprende, disfrutar de unas vistas espectaculares desde diferentes ángulos y con un poco de mala suerte, llevarte una picadura de mosquito de recuerdo, había un montón de ellos planeando sobre el agua y esperando un cacho de carne al aire libre para empezar su banquete, sobre todo al atardecer.
Lago Prošćansko
Casi al final del recorrido aparece el Lago Prošćansko, uno de los lagos situados a mayor altitud del parque y que se alimenta por manantiales subterráneos.
Este lago destaca por la increíble pureza de sus aguas y por el ambiente de tranquilidad que se respira a su alrededor, aquí no encontrarás grandes cascadas ni miradores abarrotados, es como el patito feo de Plitvice pero sin ser «feo», además, el Lago Prošćansko tiene un valor especial porque es uno de los principales lagos que alimentan todo Plitvice. Sus aguas, limpias y cristalinas, inician un viaje que, lago tras lago y cascada tras cascada, acaba dando forma a ese paisaje espectacular que hace famoso al parque en todo el mundo.
Es un final perfecto para la visita. Después de horas caminando entre pasarelas, cascadas y bosques, llegar a Prošćansko es como cerrar un gran libro de aventuras con una última página inolvidable.
Las pasarelas de madera, las arterias de Plitvice
Puede parecer una tontería, pero son una de las cosas que más nos gustaron, ya veis que simples somos, jejeje.
No son solo caminos de madera, son senderos que van serpenteando entre lagos, cascadas y pequeños arroyos permitiéndote acercarte muchísimo al agua sin alterar el entorno natural, hay momentos en los que los peces pasan literalmente debajo de tus pies y el agua es tan transparente que puedes ver perfectamente el fondo.
Y la pregunta sería, ¿Se puede bañar uno en los Lagos de Plitvice? La respuesta corta es no, y la larga también es no. Aunque el agua es tan transparente que invita a lanzarse de cabeza, el baño está totalmente prohibido para proteger este frágil ecosistema así que guarda el bañador en la mochila y disfruta del espectáculo desde las pasarelas. Créeme, las vistas son tan buenas que ni echarás de menos el chapuzón… aunque en verano el calor intente convencerte de lo contrario, ¿Quién quiere llevarse como recuerdo una buena multa croata y un mal rato?.
Información práctica para visitar los Lagos de Plitvice
Antes de lanzarte a recorrer el parque hay algunas cosas que conviene saber para organizar bien la visita como el precio de las entradas que cambia según la época del año, no existe una tarifa única, el precio para un adulto es aproximadamente:
- Temporada baja (invierno): desde unos 10-15 €.
- Temporada media (primavera y otoño): alrededor de 23-25 €.
- Temporada alta (verano): entre 35 y 40 €.
Los niños, estudiantes y grupos cuentan con tarifas reducidas. Nuestra recomendación es comprar las entradas con antelación, especialmente si viajas entre junio y septiembre, el parque limita el número de visitantes por franjas horarias y los días de mayor afluencia pueden agotarse fácilmente, nosotros tuvimos suerte porque visitamos Croacia en septiembre y aunque había gente, el parque no estaba tan masificado como en pleno verano.
Plitvice abre todos los días del año, aunque el horario depende de la temporada.
Durante los meses de verano suele abrir aproximadamente desde las 7:00 h hasta las 20:00 h, mientras que en invierno el horario es más reducido.
Como los precios y los horarios cambian a lo largo del año, lo mejor es consultar toda la información actualizada antes de viajar en la página web oficial del Parque Los Lagos de Plitvice.
Cómo llegar a los Lagos de Plitvice
La mejor forma de visitar Plitvice es en coche, las carreteras están en muy buen estado y llegar resulta bastante sencillo desde cualquier punto del país.
Las distancias aproximadas son:
- Desde Zagreb: unas 2 horas.
- Desde Zadar: alrededor de 1 hora y 30 minutos.
- Desde Split: unas 2 horas y media.
También existen autobuses desde las ciudades croatas más importantes, las principales líneas de bus son: Arriva Croatia y FlixBus, en sus páginas web podéis comprobar las salidas hacia los lagos u otras partes del país, los precios y los horarios, además, podéis comprar los tickets on line.
Consejos para visitar los Lagos de Plitvice
Después de nuestra visita, estos son algunos consejos que creemos que pueden venirte de maravilla:
- Llega a primera hora, evitarás las horas de mayor afluencia y podrás disfrutar del parque con mucha más tranquilidad.
- Lleva calzado cómodo, aunque los senderos son sencillos, caminarás varios kilómetros y merece la pena ir bien preparado para no volver con la pierna chunga o descalabrado.
- Carga el móvil o la cámara, lo vas a necesitar porque ya te aseguro que vas a hacer muchísimas fotos.
- Lleva agua y algo de comer, dentro del parque hay cafeterías y restaurantes, pero siempre viene bien llevar algo encima para reponer fuerzas.
- Consulta la previsión del tiempo, aunque haga calor, algunas zonas del parque son bastante húmedas y refresca cerca de las cascadas, también podéis ver si hay posibilidad de lluvia, en ese caso mejor cambiar el día de visita.
- Respeta la naturaleza, parece un consejo obvio, pero es importante recordar que estamos visitando un Parque Nacional, no está permitido bañarse en los lagos ni salirse de las pasarelas y por supuesto que tampoco puedes tirar basura.
- Mete en la mochila una gorra, crema solar, spray anti mosquitos y gafas de sol, lo agradecerás.
Dónde comer en los Lagos de Plitvice
Aunque hay restaurantes en las entradas principales del parque, suelen ser caros y la comida deja mucho que desear. Nuestro consejo es que os llevéis vuestra propia comida y hagáis un picnic en toda regla, comeréis lo que os gusta, a precio de risa y encima rodeados de naturaleza, nosotros compramos pan, embutido, frutos secos y chocolate en un supermercado y nos pusimos hasta el culo, jejeje.
Hay varios merenderos repartidos por el parque donde podréis sacar todos vuestros manjares, los principales son:
- Merendero del Muelle P3 (Kozjačka Draga): Es el área de picnic más grande e importante del parque, está ubicado entre los Lagos Superiores e Inferiores y cuenta con un montón de mesas de madera a la sombra, baños y algunos puestecillos de comida rápida tipo hamburguesa, perritos o patatas fritas, si quieres beber algo fresco viene de lujo.
- Merendero Estación de buses ST3 (Labudovac): Está situado en los Lagos Superiores y cuenta con varias mesas al aire libre y un quiosco donde venden refrescos y snacks.
- Merendero Estación de buses ST2 (Hladovina) / Muelle P1: una zona de descanso con quiosco donde se pueden comprar bebidas y bolsas de patatas.
Dónde dormir en los Lagos de Plitvice
Si estás buscando dónde alojarte para visitar los Lagos de Plitvice, debes saber que sí hay hoteles dentro del propio parque, aunque suelen tener precios bastante elevados, especialmente en temporada alta, la ventaja, es que estarás a un paso de los senderos y podrás entrar al parque a primera hora.
Nosotros preferimos buscar una opción un poco más económica y nos alojamos en Rakovica, un pequeño pueblo situado a unos 8 kilómetros de la entrada al parque, en Casa Zupan, un alojamiento muy familiar, de esos en los que enseguida te sientes como en casa, la habitación era amplia, muy cómoda y perfecta para descansar después de un día recorriendo los lagos, además, el desayuno estaba muy rico, con productos típicos de la zona, ideal para empezar la jornada con energía.
Otro punto a favor es que en Rakovica hay varios restaurantes donde cenar tranquilamente, así que resulta una base muy práctica para visitar Plitvice sin gastar tanto en alojamiento.
Después de haber visitado los Lagos de Plitvice os puedo asegurar que son uno de esos lugares que no pueden faltar en cualquier ruta por Croacia, los paisajes son alucinantes y es divertido pasar un día diferente disfrutando de la naturaleza, el aire libre y de uno de los sitios más chulos del país. Nos quedamos tranquilos ya que el parque está muy cuidado, eso sí, la organización a la hora de salir no es el punto fuerte de los croatas, allí había más gente que en plena hora punta en el metro madrileño, jejeje. ¿Conocíais los lagos?
















































