Prádena de Atienza y los pueblos negros de Guadalajara

Hoy me he puesto a recordar… ya hace más de 90 años que nací en un pequeño pueblo de la Sierra norte de Guadalajara, jejeje, me río porque seguramente estas pequeñas montañas no sean tan conocidas como los Picos de Europa o Sierra Nevada pero por aquel entonces para nosotros eran unos verdaderos colosos de pizarra que nos separaban del resto del mundo.

Vistas desde Prádena de Atienza - Guadalajara

Es curioso como ha pasado el tiempo, cuando era un niño estábamos prácticamente aislados y ahora no dejan de venir turistas a partir de la primavera recorriendo la llamada “Ruta de los Pueblos Negros” aunque yo, por más que leo y releo, nunca asociaré este nombre a mi hogar. Es cierto que cuando pasó la guerra fueron unos años negros y baldíos donde todos sufrimos en mayor o menor medida pero de ahí a pueblo negro ni hablar, suena cenizo, en invierno las pizarras de los tejados se tiñen de blanco, en primavera todo es verde salpicado por los puntos rojos de la gayuba, el verano llega secando los cereales que visten de amarillo los campos y el otoño pinta las montañas de rojos, naranjas y verdes, pero puedo asegurar que el negro no aparece por ningún lado.

Arquitectura Prádena de Atienza - Guadalajara

Los culpables fuimos nosotros cuando comenzamos a construir a base de pico y pala una carretera que nos comunicara con los pueblos vecinos, y es que las penas si se comparten parecen menos penas, jejeje. Esto fue por los años 50 y aunque los tiempos han cambiado y ya me cuesta reconocer a toda la juventud que pasa por el pueblo hay costumbres que se siguen manteniendo, los pastores salen de madrugada para cuidar del rebaño, los perros corren detrás de las cabras desvarías, las mulas abrevan cada tarde en el pilón, los huertos florecen junto al río, la gente sigue bajando hasta la fuente para coger agua fresca y los tenderos aparecen varias veces por semana pitando por la carretera para anunciar su llegada… el mundo va cambiando pero desde que nací jamás ha habido una tienda en Prádena de Atienza. Estoy convencido de que esta es la razón por la que la gente viene a visitarnos, las grandes ciudades estresan y al final parecen muy pequeñas mientras que los pueblos de la montaña ofrecen esa libertad que todos necesitamos de vez en cuando para poder seguir nuestro camino.

Alrededores Prádena de Atienza - Guadalajara

Río Pelagallinas - Prádena de Atienza

Tenemos varias casas rurales y me alegro porque en los duros fines de semana de invierno las calles estarían desiertas de no ser por los pocos turistas que bajan a la taberna para alternar con los paisanos antes de volver a subir cuesta arriba hasta la plaza. Alguna vez se paran delante de casa y hablamos durante un rato, yo siempre les convido con un poco de vino y chorizo de la matanza porque parece que anima la lengua, ellos casi no hablan de la ciudad y en cambio no dejan de preguntarme sobre mi juventud y la vida en el pueblo, el pastoreo, la siega, cuando iba de agostero para ganarme el jornal… es una pena que todas estas costumbres se vayan perdiendo con el tiempo.

Y así un buen día hablando con una pareja fue como descubrí que todos las villas de la comarca pertenecen a la “Ruta de la Arquitectura Negra”, estamos sólo a dos horas de Madrid y por eso cada fin de semana vienen decenas de turistas deseando conocer estos pequeños pueblos de la sierra que han sabido mantener sus tradiciones y que siguen construyendo sus casas con las negras pizarras de la montaña. Valverde de los Arroyos, Majaelrayo, Campillo de Ranas, El Espinar, Campillejo… casi sin quererlo hoy en día constituyen un verdadero patrimonio cultural y arquitectónico inigualable por su encanto y sus paisajes. Alguna que otra vez he tenido que ir a la capital, más por motivos de salud que otra cosa, y todavía se me empañan los ojos cuando regreso y la carretera tuerce por “pelonegro” dejando entrever las mismas casas negras con las chimeneas humeantes que he conocido desde niño, aquí es cuando me doy cuenta de que los pueblos son los que están verdes y las ciudades negras, os invito a conocerlos.

Prádena de Atienza - Guadalajara

Prádena de Atienza - Guadalajara

Prádena de Atienza está situada en la provincia de Guadalajara, a una hora y media de Madrid, cuenta con muy pocos habitantes pero tiene una gran riqueza paisajística. Hay varias rutas que salen del pueblo como la que va al Río Bornova o sube a la Peña del Medio día aunque la más importante y conocida es la que va hacia la Cueva del Oso, un camino de aproximadamente 10 kilómetros que discurre paralelo al Río Pelagallinas (su nombre lo dice todo) y atraviesa bosques, puentes de piedra y numerosos campos de jaras en los que todavía se puede ver alguna colmena o a los pastores con sus rebaños de ovejas.

La pequeña localidad cuenta también con una iglesia de estilo románico rural que alberga la imagen de San Antonio de Padua, el patrón del pueblo y restos de antiguas casillas donde la gente guardaba las ovejas.

Iglesia Nuestra Señora de la Natividad - Prádena de Atienza

¿Habéis estado alguna vez en Prádena de Atienza? ¿Sabéis que hay muchas rutas para caminar y descubrir los alrededores? A nosotros nos encanta la zona!

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