Moldavia es uno de los países de Europa menos visitados, y aún así uno de los más sorprendentes. Un destino de Europa del Este todavía poco explorado que ha sobrevivido a grandes imperios, luchando durante siglos por forjar su propia identidad, moldeada entre influencias rumanas y eslavas.
El Principado de Moldavia surgió en el siglo XIV como un estado independiente en la región entre los Cárpatos y el río Dniéster. Durante siglos fue vasallo del Imperio Otomano, hasta que en 1812 la parte oriental de su territorio, conocida como Besarabia, fue anexionada por el Imperio Ruso. El resto del antiguo principado se unió en 1859 con Valaquia, dando origen a la actual Rumanía.
Tras la Primera Guerra Mundial, Besarabia se unió a Rumanía en un intento de reunificación del territorio histórico, pero en 1940 fue ocupada por la URSS y convertida en la República Socialista Soviética de Moldavia. Finalmente, tras la caída de la Unión Soviética en 1991, Moldavia proclamó su independencia como estado soberano.
Hoy en día, viajar a Moldavia significa descubrir un país joven pero culturalmente muy rico, todavía alejado del turismo masivo. Puedes encontrar monasterios excavados en la roca, bodegas subterráneas infinitas y pueblos rurales donde el tiempo parece haberse detenido. Su capital, Chisinau, es el corazón del país, donde pasear por sus calles es recorrer su historia.
Pero sin duda, el legado más singular de las diferentes influencias que han formado Moldova está representado en Transnistria, una región independiente del país, no reconocida oficialmente y con gran influencia rusa. Traspasar su frontera es entrar en una realidad paralela donde sigue gobernando el régimen soviético, manteniendo sus propias instituciones, moneda y símbolos.
Nos apasionan los países que siguen escribiendo su propia historia, así que no dudamos en visitarlo, y no nos decepcionó, al contrario, Moldavia tiene su propia forma de entender el mundo. Es un país que sorprende a cada paso, en cada conversación, en cada calle que cruzas y en cada rincón que descubres. Se percibe esa lucha por abrirse camino desde su reciente pasado soviético hacia un futuro más abierto y globalizado.
CÓMO LLEGAR A MOLDAVIA
Viajar a Moldavia es mucho más fácil de lo que parece. Aunque sigue siendo uno de los países menos visitados de Europa, está apostando cada vez más por el turismo, impulsando sectores como el enoturismo, la hostelería y la cultura. Su capital, Chisinau, es un claro ejemplo de esta transformación, con proyectos de modernización urbana y mejoras en las infraestructuras que buscan atraer al turismo internacional para dar a conocer su historia.
Estuvimos varias semanas decidiendo que destino visitar en el puente de Mayo. Como sólo eran 3 días teníamos que elegir bien, así que cuando Moldavia apareció en nuestro radar no lo dudamos ni un segundo: un destino auténtico que merece la pena descubrir antes de que el turismo masivo lo transforme por completo. Actualmente hay varias aerolíneas que ofrecen vuelos directos hasta Chisinau, nosotros viajamos con Wyzz Air desde Barcelona, un vuelo que dura apenas 3 horas y media.
Para entrar en Moldavia los ciudadanos españoles sólo necesitan tener el pasaporte en vigor, que permite una estancia máxima de 90 días dentro de un período de 180 días. Otro gran aliciente que animan a visitarlo, ya que a veces los trámites administrativos y la documentación pueden convertirse en un verdadero quebradero de cabeza. Si viajáis desde otro país, os dejo un enlace actualizado con los requisitos de entrada www.necesitovisa.com/visa, solo debéis poner vuestra nacionalidad y el destino.
CÓMO ORGANIZAR EL VIAJE A MOLDAVIA
🗺️ ITINERARIO
Después de reservar el vuelo, el siguiente paso fue planificar que queríamos visitar, más que nada para poder organizar el transporte y el alojamiento. Como somos unos frikis de las guías de viaje, lo primero que hacemos siempre es comprar una guía del país. Os preguntaréis como puede haber gente que siga comprando guías con la cantidad de información que existe en internet, aunque no lo parezca, en las guías acabas descubriendo lugares, historias y rincones que pasarían desapercibidos navegando por la red.
Así que nos pusimos manos a la obra: leyendo la guía, blogs de viajes y buscando información en internet, terminamos diseñando el itinerario. En nuestro caso planificarlo fue bastante sencillo ya que sólo íbamos a pasar 3 días en Moldavia. El primer día lo dedicaríamos a descubir Chisinau, haciendo un recorrido mixto por la capital, alternando entre los principales puntos de interés con lugares menos turísticos y más auténticos. El segundo día visitaríamos Transnistria, esa región separatista que mantiene su propia hegemonía. Y el último día lo reservaríamos para conocer una de las famosas bodegas de Moldavia antes de volver a España.
Otro consejo importante es hacer una pequeña guía, descargarse mapas offline y llevar la información en el móvil o en papel, ya que no todos los países tienen roaming o una buena cobertura de internet.
💰 MONEDA
La moneda oficial de Moldavia es el leu moldavo (MDL), lei en plural, y durante nuestro viaje el cambio rondaba los 20 lei por Euro. En Chisinau la mayoría de restaurantes, alojamientos y supermercados aceptan tarjetas, pero en zonas rurales o establecimientos más pequeños sólo se puede pagar en efectivo. De momento Moldavia sigue siendo un país muy económico para viajar, una comida en un restaurante cuesta unos 15€ por persona y el transporte resulta muy barato. Nuestro consejo es llevar siempre algo de efectivo, sobre todo si vais a salir de la capital o visitar pueblos pequeños. Calculando comidas, transporte y algunas compras, 25€ por persona y día deberían ser suficientes para moverse cómodamente por el país.
Nosotros lo primero que hicimos al llegar al aeropuerto fue sacar dinero de un cajero automático. Cada viajero tiene su propia forma de organizarse: cambiar dinero antes de salir de España, llevar euros en efectivo y buscar una casa de cambio, sacar directamente desde un banco en destino… Nosotros nos hemos acostumbrado a utilizar cajeros automáticos cuando viajamos y nos parece la opción más cómoda, si nos olvidamos de las comisiones, por supuesto.
🗣 IDIOMA
El idioma oficial de Moldavia es el rumano, durante diferentes periodos de su historia también se ha denominado moldavo, pero apenas hay diferencias lingüísticas entre ambos. En la zona oriental del país, especialmente en Transnistria, así como entre la población de mayor edad, el ruso continua teniendo mucha presencia. Moldavia es un país que vive una clara transición cultural, por lo que cada vez es más habitual que las nuevas generaciones hablen inglés, sobre todo en Chisinau y en las zonas más turísticas.
Durante nuestro viaje no tuvimos ningún problema de comunicación, aunque también es cierto que pasamos la mayor parte del tiempo en la capital. En el mercado y los comercios pequeños puede resultar más complicado entenderse, pero siempre queda el lenguaje universal de los gestos, que funciona en cualquier lugar del mundo. Al final quien te quiere entender te entiende, y a veces resulta hasta divertido.
Colecciono billetes de los países que visito, y el último día todavía me faltaban los de 1 y 5 lei. El caso es que entramos en una pequeña tienda a comprar un libro y aproveché para pedirle cambio en billetes a la mujer mayor que nos atendía. Al principio nos miró algo desconcertada, pero después de varios gestos y sonrisas acabamos entendiéndonos. Salí de la tienda con mis billetes y ella se quedó con una enorme sonrisa.
📶 INTERNET
Moldavia todavía no forma parte de la Unión Europea, por lo que el roaming gratuito no siempre está incluido y depende de cada compañía telefónica. Antes de viajar revisarlo bien para evitar sorpresas en la factura. Si el operador no lo incluye y vais a moveros por el país, una buena alternativa es comprar una tarjeta eSIM de datos durante el viaje. En ciudades como Chisinau o Tiráspol hay numerosos puntos con Wifi pública. En general la cobertura funciona bastante bien y tuvimos conexión en todo momento.
🔌 ELECTRICIDAD
Otra ventaja para visitar Moldavia es que se utilizan los mismos enchufes que en España, tipo C y F con 230 V de corriente y 50 Hz de frecuencia, con lo cual no se necesita adaptador. Si vais a pasar muchas horas fuera del hotel, como es nuestro caso, os recomiendo llevar una batería externa, principalmente para no sufrir por el móvil y dejar de hacer fotos o consultar mapas. Además, en muchas cafeterías y lugares públicos hay tomas de corriente, así que también podéis llevar un cargador y revivir vuestro móvil mientras tomáis algo.
CÓMO MOVERSE POR MOLDAVIA
Si llegáis en avión al Aeropuerto Internacional de Chisinau (RMO), hay varias formas de llegar hasta el centro de ciudad, situado a unos 13 km. La opción más cómoda es el taxi, pero hay que tener cuidado: nada más salir de la terminal se os acercarán varios conductores para ofreceros llevaros al centro, no todos ellos son oficiales y algunos intentarán negociar precios muy elevados. Un trayecto normal dura unos 25 minutos y cuesta alrededor de 200 lei. Para evitar problemas podéis solicitar un coche a través de Bolt que funciona muy bien en Moldavia.
La opción más económica es el autobús urbano número 30, que conecta el aeropuerto con el centro en aproximadamente media hora. Tiene una frecuencia de paso de unos 20 minutos y la parada está situada justo al salir de la terminal, en la parte izquierda, marcada con una señal blanca y azul. Nosotros tuvimos suerte, porque después de esquivar de los taxistas vimos aparecer el autobús. Tenía lector de tarjetas pero no funcionaba así que pagamos al revisor cuando pasó por nuestro lado, el billete nos costó 6 lei cada uno. Justo al lado viajaba un grupo de españoles que no llevaban moneda local y pudieron pagar en euros, en ese sentido no hay ningún problema.
Tanto el transporte público como el privado funcionan muy bien en todo el país. En ciudades grandes como Chisinau, el mejor medio para moverse es el autobús o trolebús, ya que conectan todas las zonas de la ciudad y son rápidos, puntuales y baratos. Los más modernos tienen lectores para pagar con tarjeta, aunque lo habitual es que pase el revisor cobrando en efectivo. Aún me sorprende como pueden acordarse de toda la gente que entra para poder cobrarles, sobre todo cuando en el autobús va completamente lleno y no cabe ni un alfiler. El billete cuesta entre 6 y 7 lei, unos 30 céntimos de euro.
Para desplazarse entre ciudades, lo más habitual, práctico y auténtico es utilizar las famosas marshrutkas. Son minibuses compartidos con capacidad para unas 12 o 18 personas que conectan prácticamente todas las poblaciones del país. Normalmente tienen rutas establecidas, pero se puede subir y bajar en cualquier punto del trayecto avisando al conductor. Los horarios tampoco son muy rígidos y suelen salir cuando el vehículo está lleno. El precio depende de la distancia, pero en general son una opción muy económica y eficiente para recorrer Moldavia.
Si vais a pasar varios días recorriendo el país, alquilar un coche puede ser la mejor opción para moveros con libertad. La mayoría de las empresas de alquiler se concentran en el aeropuerto de Chisinau, aunque también podéis encontrar alguna oficina en el centro de la capital. En general, las carreteras principales se encuentran en buen estado, aunque en vías secundarias podéis encontrar tramos más deteriorados. Conducir por Moldavia es bastante seguro y las distancias son relativamente cortas, así que el coche es una buena alternativa para explorar el país.
CÓMO ORGANIZAR EL VIAJE A TRANSNISTRIA
Aunque Transnistria pertenece geográficamente a Moldavia, en la práctica funciona como un país independiente. La influencia rusa y su pasado reciente han permitido que mantenga sus propias instituciones, idioma, moneda e incluso su propio gobierno. Esta situación tan singular limita en gran medida su desarrollo económico, que depende principalmente de la estrecha relación comercial que mantiene con Rusia y otros países de la zona. Aparentemente apenas encuentras diferencias con el resto de Moldavia, aunque en general los precios son ligeramente más bajos.
Para entrar en la región hay que pasar un puesto fronterizo gestionado por militares, donde revisan la documentación y registran la entrada y salida del territorio. Si queréis conocer esta zona, es necesario que llevéis el pasaporte aunque no os lo podrán sellar, ya que es un país no reconocido oficialmente. A la entrada os entregarán un documento donde se indica la fecha y la hora de acceso, ya que la estancia está limitada a 24 horas. Si tenéis intención de pasar más tiempo, debéis dirigiros a una oficina de migración y rellenar un pequeño formulario, el trámite es rápido y gratuito. La oficina de migración de Tiráspol se encuentra en Strada R. Luxemburg 66, dentro de un edificio administrativo del Ministerio del Interior.
La moneda oficial de Transnistria es el rublo transnistrio (PRB), aunque no está reconocido internacionalmente y sólo tiene validez dentro de la región. El tipo de cambio es parecido al leu, 1 euro equivale a 20 PRB aproximadamente. En Transnistria únicamente se puede pagar en moneda local y en la mayoría de comercios sólo aceptan efectivo, por ello lo más recomendable es cambiar el dinero justo en alguna casa de cambio nada más pasar la frontera. Los precios no son muy elevados, 20 euros por persona es un buen presupuesto por persona y día para comer y comprar algún recuerdo. En el caso de que os sobre efectivo, se puede volver a cambiar antes de salir del territorio.
En Transnistria conviven varios idiomas, aunque el ruso es el más utilizado. Hay zonas donde puedes escuchar moldavo e incluso ucraniano, pero son menos comunes. A diferencia del resto de Moldavia, en esta zona es más difícil encontrar personas que hablen inglés y a veces no es sencillo comunicarse fuera de las zonas más turísticas. En cuanto a la conectividad, la región tiene sus propias condiciones de roaming, aun así en las principales ciudades es habitual encontrar espacios públicos con redes Wifi abiertas.
Hay varias formas de llegar a Transnistria, todo depende del tiempo que tengáis y el tipo de viaje que estéis realizando. Desde la estación de autobuses de Chisinau salen marshrutkas varias veces al día con destino a Tiráspol o Bender. El trayecto dura entre 1 o 2 horas, dependiendo del tiempo que se tarde en pasar el control fronterizo, y cuesta unos 60 lei. Si habéis alquilado un coche podéis conducir hasta cualquiera de sus fronteras, pero recordar que la estancia está limitada a 24 horas.
El transporte dentro de Transnistria funciona de forma similar al resto de Moldavia, con una amplia red de autobuses urbanos para moverse por las ciudades, y marshrutkas que conectan las distintas poblaciones entre sí.
También hay agencias que ofrecen excursiones de un día para visitar Bender, su fortaleza y la ciudad de Tiráspol. Es la opción más cómoda y, además, tiene la ventaja de contar con un guía que te va explicando la historia y la compleja situación política de la región. Fue la opción que elegimos nosotros, ya que me interesaba especialmente conocer como ha evolucionado Transnistria y entender cómo ha llegado a convertirse en un país independiente no reconocido por la comunidad internacional. Escogimos Moldova Tours porque es una agencia local sin intermediarios y la experiencia fue muy positiva.
RUTA POR MOLDAVIA EN 3 DÍAS: CHISINAU Y TRANSNISTRIA
Moldavia es un país fascinante al que ya estoy deseando volver. Cómo sólo pudimos estar 3 días, centramos el viaje en conocer Chisinau y la región de Transnistria.
DIA 1 – Chisinau
Ruta a pie por la capital visitando los principales, y no tan principales, puntos de interés.
- National Hotel
- Cosmos Hotel
- Monasterio de Ciuflea
- Museo de Historia Nacional
- Moldtelecom Headquarters
- Central Market
- Organ Hall
- Ayuntamiento de Chisinau
- Saint Pantaleon Orthodox Church
- Gheorghe Asachi Romanian-French Theoretical Lyceum
- Iglesia de Santa Teodora de Sihla
- National Museum of Fine Arts of Moldova
- Biblioteca nacional de Moldavia
- Museo Nacional de la Historia
- Torre del Agua
- Parque Valea Morilor
- Museo Nacional de Etnografía
- Estadio Dinamo
- Parliament of Moldova
- Presidential Palace
- Teatro nacional de ópera y ballet
- Monumento Esteban el Grande
- Alley of Classics
- Stephen the Great Central Park
- Stefan cel Mare si Sfant Boulevard
- The Triumphal Arch
- Catedral de la Natividad
- Strada Eugen Doga
- Circus
DIA 2 – Excursión a Transnistria
Excursión de un día completo con un guía local para conocer Transnistria.
- Bender
- Tiráspol
- Fortaleza de Bender
DIA 3 – Útlimos coletazos en Chisinau
Íbamos a visitar una de las famosas bodegas de Moldavia, pero ya no había plazas disponibles y decidimos pasear por las calles menos concurridas de Chisinau
- Estación de tren
- Flea Market
QUÉ VER EN CHISINAU: LUGARES IMPRESCINDIBLES
Chisinau, la capital de Moldavia, es una ciudad que se encuentra en plena transformación y todavía pasa desapercibida para el turismo de masas. Esto la convierte en un destino perfecto para quienes buscan algo diferente en Europa del Este, simplemente perderse por sus calles y dejarse llevar sin rumbo entre oriente y occidente.
La arteria principal es el Boulevard Ștefan cel Mare și Sfânt, donde se encuentran algunos de los edificios más representativos de la ciudad. Sin embargo, lo más interesante es conocer el otro lado de Chisinau, la faceta más soviética con edificios derrumbados, solares abandonados y calles sin asfaltar que parecen haberse detenido en el tiempo.
Aunque hay bastantes puntos de interés, la mayoría se concentran en el centro, por lo que es muy fácil recorrer Chisinau en un solo día. Nosotros la visitamos durante el puente de Mayo, cuando los días son más largos, y sin madrugar demasiado pudimos aprovechar hasta última hora para seguir descubriendo algún que otro rincón escondido.
HOTEL NACIONAL
Comenzamos la ruta en el Hotel Nacional porque era el lugar más cercano a nuestro hotel. El día anterior pasamos de noche y apenas pudimos apreciarlo del todo, pero verlo de día te deja sin habla. Una enorme mole de hormigón de más de 15 plantas totalmente abandonada, convertida en uno de los mejores ejemplos de urbanismo soviético en ruinas de toda la ciudad. El acceso está restringido, sin embargo, pese a su estado, todavía transmite majestuosidad.
El hotel fue inaugurado en 1978 dentro del proyecto Intourist para alojar visitantes extranjeros de la Unión Soviética y llegó a ser uno de los más importantes del país. Su ubicación en el centro de la ciudad y sus avanzadas instalaciones para la época, lo convirtieron en un referente para los viajeros. Sin embargo, la caída de la Unión Soviética y la política económica de los años 90, lo llevaron a la decadencia y al abandono.
PLAZA DE LAS NACIONES UNIDAS
El Hotel Nacional se encuentra frente a la Plaza de las Naciones Unidas, presidida por un gran monumento soviético dedicado a la liberación de Moldavia y a los soldados caídos durante la Segunda Guerra Mundial. Este tipo de construcciones monumentales eran muy habituales durante la época de la Unión Soviética, utilizadas como símbolo de poder y propaganda.
Rodeada de edificios administrativos y amplias avenidas, la plaza es un gran ejemplo de la mezcla entre el pasado soviético y la transformación que vive actualmente Chisinau. Entre los edificios más llamativos destacan el Hotel Chisinau, otro claro ejemplo de elegancia decadente que todavía sigue en funcionamiento, y la Academia de Ciencias de Moldavia, con su imponente y peculiar fachada roja y blanca.
HOTEL COSMOS
Bajando por el boulevard Stefan cel Mare, llegamos hasta el Hotel Cosmos, otro de los símbolos de la arquitectura soviética de la ciudad. Fue inaugurado en 1983 y rápidamente se convirtió en uno de los hoteles más grandes y representativos de Chisinau. En aquella época, la mayoría de las construcciones priorizaban la funcionalidad y la monumentalidad por encima de la estética.
El edificio domina toda la zona y es visible desde varios puntos de la ciudad. Todavía sigue en funcionamiento de forma parcial y fue una de las opciones de alojamiento para nuestro viaje. Existen varios proyectos para renovarlo completamente, pero de momento están paralizados debido al debate de los arquitectos entre conservar su estética soviética original o integrarlo en la transformación moderna de Chisinau.
MONASTERIO DE CIUFLEA
Desde el Hotel Cosmos fuimos callejeando hasta el Monasterio de Ciuflea. Una vez que te sales de las principales avenidas, empiezas a descubrir la verdadera esencia de Chisinau y su legado soviético: calles sin asfaltar, edificios de apartamentos grises y gente mayor caminando como si el tiempo se hubiera detenido. Son vestigios de un pasado glorioso que ahora transmite cierta nostalgia. Con esa imagen todavía en la cabeza, llegamos al monasterio y nos sorprendió bastante, no era uno de los principales monumentos de nuestra lista pero no nos decepcionó.
Fue construido a mediados del siglo XIX y se ha mantenido activo desde entonces, convirtiéndose en uno de los templos ortodoxos más importantes de la ciudad y en un pequeño oasis para escapar del bullicio urbano. Tras ver los grandes edificios soviéticos, el contraste del monasterio con su fachada azul y sus cúpulas doradas llaman especialmente la atención. La entrada es gratuita. Nada más entrar hay un paseo ajardinado rodeado de símbolos religiosos que conduce hasta la iglesia principal, bellamente decorada con murales y detalles dorados, algo muy característico de los templos ortodoxos de la región.
MUSEO DE HISTORIA MILITAR
Continuamos caminando por el boulevard Stefan cel Mare entre edificios soviéticos y modernos centros comerciales, en esta parte de Chisinau es donde mejor se aprecia su transición. Sin duda el más representativo es el edificio Moldtelecom, un enorme bloque de unos 60 metros de altura coronado por una estructura metálica con antenas de telecomunicaciones visible desde la mayor parte de la ciudad. Es la sede de la compañía nacional de telecomunicaciones de Moldavia.
Antes de bajar al mercado nos desviamos hasta el Museo de Historia Militar. No llegamos a visitarlo por dentro, pero representa el pasado militar de Moldavia, especialmente durante su etapa como parte del Imperio Ruso. Está situado en un edificio de estilo clásico rodeado por un pequeño parque donde se exponen varios vehículos militares y piezas de artillería. Llama la atención encontrarse tanques y misiles en un entorno tan tranquilo.
| 📍 Dirección | Strada Tighina 47, Chișinău |
| 💰 Precio | Entrada 10 MDL / Suplemento de fotografías 50 MDL |
| 🕒 Horario | De 10:00 a 17:00 |
CENTRAL MARKET
Antes de llegar al mercado ya se percibe que nos acercamos al verdadero corazón de la ciudad. Las calles de alrededor están repletas de puestos y pequeños tenderetes improvisados que conducen hasta la plaza central. Hemos dejado atrás el ruido del tráfico para adentrarnos en el caótico ir y venir de gente comprando y vendiendo sus productos por los puestos del mercado. Es uno de los lugares que mejor reflejan la vida cotidiana de Chisinau, aquí todo está lleno de colores, olores y conversaciones.
El edificio principal fue inaugurado durante la época soviética como un gran centro de abastecimiento, donde los ciudadanos podían comprar productos frescos, ropa y artículos básicos. Con el paso del tiempo se ha convertido en el principal punto comercial de la ciudad, un lugar muy popular y concurrido. Hay varios pabellones dedicados a la venta de carne, verduras y quesos, pero la mayoría de los puestos se encuentran distribuidos en calles como si fuera un rastro, a veces están tan juntos unos de otros que resulta difícil pasar. Es el lugar más auténtico de Chisinau y, sin duda, el que más nos gustó.
ORGAN HALL
Volviendo hacia el centro nos encontramos con uno de los edificios más elegantes y distinguidos de Chisinau, el Organ Hall. Su estilo neoclásico, con grandes columnas y dos leones flanqueando la entrada principal, hacen que parezca sacado del centro de Europa y contrasta completamente con la arquitectura soviética del resto de la ciudad. Representa la parte más cultural y sofisticada de la capital.
El edificio se construyó a principios del siglo XX como sede de un banco, aunque durante la etapa soviética fue transformado en sala de conciertos. En 1978 se instaló en su interior un gran órgano que acabaría dando nombre al edificio. Desde entonces, la Organ Hall se ha convertido en uno de los principales espacios culturales de Moldavia, acogiendo conciertos de música clásica, ópera de cámara y festivales internacionales.
AYUNTAMIENTO DE CHISINAU
Al otro lado de la calle nos encontramos con otro de los edificios más bonitos de Chisinau: el ayuntamiento de la ciudad. Su estilo neogótico enseguida llama la atención por su elegancia y pomposidad, muy lejos de las estructuras de hormigón que domina gran parte de la capital. Lo más característico es su fachada principal coronada por una torre con un reloj, que lo convierte en un edificio muy fotogénico.
Aunque fue construido a principios del siglo XX, sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser reconstruido posteriormente, por suerte respetaron gran parte del diseño original. Gracias a su ubicación en pleno centro de Chisinau, a los bajos del edificio llenos de comercios y cafeterías, y a estar rodeado de jardines, terrazas y amplias avenidas, se ha convertido en una de las zonas con más ambiente y vida de la ciudad.
IGLESIA ORTODOXA DE SAN PANTALEÓN
Si hay algo que siempre nos llama la atención de Europa del Este son las iglesias ortodoxas, con sus innumerables torres rematadas por cúpulas de colores. San Pantaleón es una de esas pequeñas y coquetas iglesias que construirías con piezas de lego para contemplarla cada día sobre tu escritorio. Está situada en una calle lateral, medio escondida entre los árboles, y aunque no es uno de los grandes monumentos de Chisinau, no podéis dejar de visitarla, es un lugar que enamora.
Fue construida a finales del siglo XIX por encargo de la familia real rusa, lo cual se refleja en cada detalle de su rica arquitectura. Destaca su preciosa fachada de ladrillo rojizo combinado con detalles decorativos blancos y varias cúpulas que sobresalen entre los árboles. El interior es igual de espectacular, mantiene la decoración tradicional ortodoxa, con iconos religiosos, lámparas doradas y paredes completamente cubiertas con imágenes de santos.
IGLESIA DE SANTA TEODORA DE SIHLA
Continuando nuestra ruta llegamos hasta la bonita Iglesia de Santa Teodora de Sihla, situada en una pequeña plaza que nos encontramos llena de gente vestida de etiqueta. ¡Qué suerte! Estaban a punto de celebrar una boda. El exterior es menos llamativo que el de San Pantaleón, pero tiene mucho encanto con su fachada blanca rematada por cúpulas azules. Colándome entre los fotógrafos pude descubrir el interior, con iconos en las paredes y adornado especialmente con flores y detalles para la boda. Su luz tenue y los detalles dorados crean una atmósfera muy particular.
Aunque fue construida a finales del siglo XX, en plena recuperación religiosa tras la caída de la Unión Soviética, tiene su propio encanto y es uno de los lugares religiosos más importantes de Chisinau. Junto a la iglesia se encuentra el Gheorghe Asachi Lyceum, uno de los centros educativos más antiguos y prestigiosos del país. Fue fundado a mediados del siglo XIX y ha conseguido sobrevivir a las diferentes etapas históricas de Moldavia. Actualmente sigue en funcionamiento, quería entrar para ver la biblioteca pero estaba cerrado, habrá que volver.
MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES DE MOLDAVIA
En esa misma manzana, caminando por la calle 31 de Agosto de 1989, se encuentran 3 de los edificios culturales más importantes de Chisinau.
El primero es el Museo Nacional de Bellas Artes de Moldavia, uno de los espacios culturales más destacados de la ciudad. Se construyó a comienzos del siglo XX y presenta una arquitectura clásica que contrasta con los edificios de estilo soviético de alrededor. Contiene una importante colección de pintura, escultura y arte decorativo moldavo, rumano y europeo. Durante la etapa soviética, muchas de sus obras fueron trasladadas o dañadas, pero con el tiempo el museo ha conseguido recuperar gran parte de su patrimonio y hoy vuelve a ser un referente cultural de la capital.
| 📍 Dirección | Strada 31 August 1989, 115, Chișinău |
| 💰 Precio | Entrada 20 MDL / Suplemento de fotografías 50 MDL |
| 🕒 Horario | Martes a Domingo de 10:00 a 17:00 (lunes cerrado) |
BIBLIOTECA NACIONAL DE MOLDAVIA
En la acera de enfrente se encuentra la Biblioteca Nacional de Moldavia, otro de los centros culturales y documentales más importantes de Chisinau. Fue fundada en 1960 y su interior alberga millones de volúmenes que incluyen libros antiguos, manuscritos, prensa histórica y publicaciones en rumano, ruso y otras lenguas. El edificio refleja la influencia de la arquitectura soviética, aunque con el paso del tiempo se ha ido renovando para adaptarse a los nuevos tiempos.
MUSEO NACIONAL DE HISTORIA
Al final de la calle, antes de llegar al parque central, está el Museo Nacional de Historia. El edificio es de estilo neoclásico y fue construido a finales del siglo XIX, aunque ha tenido diversos usos antes de convertirse en uno de los principales museos de Chisinau. Su colección reúne piezas arqueológicas, documentos, objetos cotidianos y material histórico que abarcan desde la antigüedad hasta la época contemporánea. Hoy en día tiene una función tanto educativa como cultural, y es un lugar clave para entender la evolución histórica de Moldavia.
| 📍 Dirección | Strada 31 August 1989, 121A, Chișinău |
| 💰 Precio | Entrada 20 MDL / Suplemento de fotografías 50 MDL |
| 🕒 Horario | Martes a Domingo de 10:00 a 18:00 (lunes cerrado) |
PARQUE VALEA MORILOR
Chisinau es una ciudad muy bonita y cómoda para pasear, ya que los principales edificios y puntos de interés se encuentran bastante cerca unos de otros. Antes de continuar hacia el centro, nos desviamos para dar un paseo por el parque Valea Morilor. Cuando te alejas de las calles céntricas y monumentales, descubres la otra cara de la ciudad: los vestigios del período postsoviético, con edificios en ruinas, solares abandonados y calles sin adoquines. Una parte de Chisinau más dura, pero quizás más auténtica interesante que la solemnidad del centro.
En apenas cinco minutos llegamos al parque Valea Morilor. Fue diseñado en los años 50 como un gran parque recreativo y hoy en día continua siendo uno de los espacios verdes más grandes y populares de Chisinau, tanto para los locales como para los visitantes. No es de extrañar, ya que está situado en una zona elevada de la ciudad y es un remanso de paz con varios miradores, paseos arbolados, senderos para los deportistas y un gran lago artificial donde se desarrollan varias actividades de ocio.
TORRE DEL AGUA
Saliendo del parque por la calle Alexei Mateevici se encuentra uno de los emplazamientos de la Universidad Estatal de Moldavia: la Torre del Agua. El edificio destaca por su altura y domina la parte alta de la ciudad. Su fachada de ladrillo es un claro ejemplo de la arquitectura urbana de finales del siglo XIX y lo convierte en uno de los edificios industriales más emblemáticos de Chisinau. Fue construido para abastecer de agua a la ciudad y formaba parte del antiguo sistema de suministro urbano. Hoy en día se ha conservado como un elemento del patrimonio de la capital.
MUSEO NACIONAL DE ETNOGRAFÍA E HISTORIA NATURAL DE MOLDAVIA
Cuando pensábamos que habíamos conocido todas las facetas de Chisinau, nos encontramos frente al Museo de Etnografía e Historia Nautral, un edificio completamente diferente que contrasta tanto con la arquitectura de estilo soviético como con la neoclásica y la más moderna del centro de la ciudad. Está situado cerca del parque Valea Morilor, en una gran avenida donde se puede apreciar con detalle su preciosa fachada de estilo neomoldavo con influencias orientales.
Fue fundado en 1889 y es uno de los museos más antiguos del país, una institución clave en la preservación de la cultura tradicional moldava. Tanto en su interior como en los jardines exteriores se puede disfrutar de una amplia colección de objetos etnográficos, trajes tradicionales, herramientas agrícolas y exposiciones dedicadas a la flora, la fauna y la geología de Moldavia.
| 📍 Dirección | Strada Mihail Kogălniceanu 82, Chișinău |
| 💰 Precio | Entrada 20 MDL / Suplemento de fotografías 50 MDL |
| 🕒 Horario | Martes a Domingo de 10:00 a 17:00 (lunes cerrado) |
ESTADIO DINAMO DE CHISINAU
Regresando al centro, nos desviamos para visitar el Estadio Dinamo, otro de los puntos de interés que había incluido en el recorrido por la ciudad. Aparte de los edificios principales, Chisinau conserva numerosos lugares vinculados al patrimonio de la antigua Unión Soviética que también merecen la pena conocer.
Fue construido durante la etapa soviética como parte de la red de complejos deportivos de la sociedad deportiva Dinamo, vinculada a las fuerzas de seguridad del Estado. Desde su inauguración, se utilizó principalmente para entrenamientos y competiciones de fútbol y atletismo, y con el paso del tiempo ha sido un espacio importante para el desarrollo del deporte en la ciudad. Destaca porque no ha sufrido grandes remodelaciones y conserva su estructura original, lo que lo convierte en uno de los símbolos del deporte local en Chisinau.
PARLAMENTO DE MOLDAVIA
Después de caminar por calles prácticamente desiertas, sin apenas gente, coches ni comercios, volvemos a sentir el verdadero palpitar de la ciudad. Toda la vida de Chisinau se concentra en el centro, la zona donde se encuentran los edificios más importantes, tanto gubernamentales como culturales, rodeados por grandes avenidas muy animadas. Aquí volvemos a ver la pacífica convivencia de los diferentes estilos arquitectónicos que han influido en Moldavia a lo largo de su historia: edificios soviéticos, iglesias ortodoxas, rascacielos acristalados…
La primera parada es en el Parlamento de la República de Moldavia, uno de los edificios institucionales más importantes de Chisinau y un símbolo de la independencia del país tras la caída de la Unión Soviética. Fue inaugurado en 1976 y presenta el estilo sobrio y monumental característico de aquella época, desde entonces ha sido el eje de la vida política del país. Uno de los episodios más relevantes de su historia tuvo lugar durante las protestas de 2009, cuando parte del edificio sufrió graves daños tras los disturbios posteriores a las elecciones.
PALACIO PRESIDENCIAL
Frente al Parlamento no pasa inadvertido un gran edificio de unos 30 metros de altura, con un diseño monumental de cristal y mármol rodeado de jardines. Fue inaugurado en 1987 como sede del Consejo Supremo de la República, pero tras la ciada de la Unión Soviética se convirtió en la residencia y sede oficial del presidente de Moldavia. Durante las protestas de 2009 el edificio fue asaltado e incendiado parcialmente, pero tras varios años de restauración y reconstrucción, recuperó su aspecto original.
TEATRO NACIONAL DE ÓPERA Y BALLET
Apenas cruzando la calle llegamos a una pequeña plaza abierta presidida por las letras de la ciudad “I ❤ Chisinau”, un lugar perfecto para descansar unos minutos y hacerse las típicas fotos de rigor. Al fondo se levanta un edificio que no destaca precisamente por su estética, pero en realidad es uno de los centros culturales más importantes de la ciudad y uno de los grandes referentes artísticos de Moldavia: el Teatro Nacional de Ópera y Ballet Maria Bieșu.
Inaugurado en 1980, el edificio en un buen ejemplo de la arquitectura monumentalde estilo soviético, con amplias fachadas de mármol y líneas sobrias. El teatro recibe el nombre de Maria Bieșu, la soprano más famosa del país, reconocida internacionalmente por sus interpretaciones en los principales escenarios de ópera de todo el mundo. En su interior se celebran representaciones de ópera, ballet y conciertos sinfónicos, además de acoger cada año el prestigioso Festival Internacional de Ópera y Ballet, uno de los eventos culturales más importantes de Moldavia.
PARQUE CENTRAL STEFAN EL GRANDE
Frente al teatro, en esta zona de la ciudad todos los puntos de interés están prácticamente juntos, se levanta la imponente estatua de Stefan cel Mare, el héroe nacional que reinó el Principado de Moldavia durante 50 años y defendió su independencia principalmente frente a los otomanos. Sin duda, es la figura histórica más relevante del país, todo un símbolo de resistencia y un gran impulsor de la cultura y la religión ortodoxa.
La estatua vigila la entrada principal del parque, el pulmón verde del centro de Chisinau y uno de los lugares más agradables para pasear y hacer una pausa durante la visita a la ciudad. Inaugurado en el siglo XIX, es el parque más antiguo de Moldavia. Entre sus senderos arbolados y sus fuentes, destaca el Paseo de los Clásicos, un paseo rodeado de bustos de las principales figuras de la literatura, la cultura y la historia de Moldavia y de la cultura rumana. Un lugar muy animado lleno de locales y visitantes en busca de un poco de descanso y tranquilidad.
ARCO DEL TRIUNFO
Dejamos atrás la tranquilidad del parque para volver al bulevar Stefan cel Mare, la arteria principal de Chisinau que atraviesa la ciudad de este a oeste. A lo largo de sus 4 kilómetros de longitud se mezclan zonas institucionales con otras más comerciales concentrando gran parte de la actividad de la capital. Cada edificio sorprende más que el anterior y los locales están llenos de tiendas y cafeterías, puedes pasarte horas observando el ir y venir de la gente, una forma perfecta de entender el ritmo de la ciudad.
Antes de llegar al Parque de la Catedral nos detenemos bajo el Arco del Triunfo, otro de los edificios históricos más representativos de Chisinau y un símbolo de la ciudad que representa la victoria y la independencia de Moldavia. Fue construido en 1840 para conmemorar la victoria del Imperio Ruso sobre el Imperio Otomano y destaca por su estilo neoclásico y su elegante estructura de piedra blanca. Tiene 13 metros de altura y en su interior se añadió posteriormente una gran campana como elemento puramente ornamental.
CATEDRAL DE LA NATIVIDAD
Alineada con el Arco del Triunfo se encuentra la Catedral de la Natividad, uno de los principales templos ortodoxos de Chisinau. Ambos están situados en un parque con un gran plaza central que siempre está muy animada, pasamos varias veces por allí y es un lugar donde se reúnen familias, amigos o simplemente visitantes para descansar del bullicio del bulevar. Lo más curioso es que el campanario no se encuentra en el mismo edificio de la catedral, si no que es una construcción diferente situado al otro lado de la plaza.
La catedral fue construida originalmente en la década de 1830 y es de estilo neoclásico, aunque ha sufrido varias restauraciones a lo largo de su historia, especialmente tras los daños ocasionados durante la Segunda Guerra Mundial. Su interior destaca por la sobriedad de la tradición ortodoxa con iconos dorados, velas encendidas y paredes decoradas con frescos de santos, creando un ambiente litúrgico muy característico. Enfrente se encuentra el campanario, reconstruido en los años 90.
CALLE EUGEN DOGA
Después de descansar unos minutos en el parque observando la vida cotidiana de la ciudad, bajamos por la calle Eugen Doga, situada detrás de la catedral. Sin duda es una de las calles peatonales más agradables y con más encanto del centro de Chisinau, rodeada de tiendas y cafeterías que le dan un ambiente muy bohemio. Tiene los adoquines blancos y negros simulando el teclado de un piano ya que está dedicada al compositor moldavo Eugen Doga, una de las figuras culturales más importantes del país, a nosotros nos encantó.
Nota: aquí se encuentra una de las estatuas más bonitas de la ciudad: un chico apoyado en una farola mirando el reloj mientras su novia, que llega tarde, se acerca por detrás.
CIRCUS
Comienza a atardecer y aún nos queda por visitar uno de los edificios más interesantes de la ruta, el Circus. Está un poco alejado del centro, pero bien merece la pena el paseo, tanto por el propio edificio como por el recorrido hasta llegar a él. Una vez más, al alejarnos del centro descubrimos la parte menos turística de Chisinau: calles inacabadas, edificios de apartamentos grises y tristes, coches de otra época, solares abandonados y carteles que han sobrevivido al paso del tiempo, pero no al peso de la historia.
El Circus me pareció simplemente espectacular, es uno de los lugares de la ciudad que más me impactó. Fue construido en la década de 1980 como un gran espacio dedicado a espectáculos, pero mientras que las ciudades europeas evolucionaban hacia estilos más modernos, el edificio es un claro ejemplo de la arquitectura monumental de la época soviética, pese a todo, es mucho más llamativo que el resto de construcciones de esos años.
Durante su apogeo fue uno de los principales centros de entretenimiento de Moldavia, pero tras la caída de la Unión Soviética el edificio entró en un periodo de abandono que se ha prolongado hasta el día de hoy. Su imponente estructura circular y su estilo monumental, con grandes bloques de hormigón formando figuras geométricas, lo han convertido en uno de los símbolos arquitectónicos más impresionantes de la ciudad.
ESTACIÓN DE TREN
El último día lo habíamos reservado para visitar alguna de las famosas bodegas de Moldavia, pero como no reservamos con tiempo, nos quedamos con las ganas de ir a Cricova o Milestii Mici. En su lugar nos acercamos a la estación de tren de Chisinau, muy cercana a nuestro hotel, donde todas las mañanas ponen puestos con ropa y antigüedades. Es un rastrillo muy variado y colorido donde cada vendedor se confecciona su propio puesto y ofrece lo que tiene. Después de regatear conseguimos comprar dos medallas de la antigua Unión Soviética, al final mereció la pena habernos quedado en Chisinau.
BODEGA CRICOVA
Aunque no pudimos ir a visitarla, os dejamos la info por si queréis conocerla. La Bodega de Cricova es una de las más famosas de Moldavia y uno de los complejos vinícolas subterráneos más grandes del mundo. Sus orígenes se remontan al siglo XV, cuando la zona ya era utilizada para la extracción de piedra caliza, aunque no fue hasta el siglo XX cuando estos túneles comenzaron a emplearse como bodegas de vino. Con el tiempo, se transformaron en una auténtica ciudad subterránea dedicada al almacenamiento y envejecimiento de vinos en condiciones ideales de temperatura y humedad.
Durante la época soviética, Cricova adquirió gran importancia como centro de producción vinícola, llegando a convertirse en un lugar de prestigio reservado incluso para colecciones privadas de altos cargos del Estado. Hoy en día sigue en funcionamiento y es una de las principales bodegas del país, combinando producción, almacenamiento y turismo enológico. Sus extensos túneles no solo albergan millones de botellas, sino que también forman parte del patrimonio cultural y económico de Moldavia. Hay varios tours para conocer la bodega que incluyen el recorrido y cata de vino, consultar la página web.
| 📍 Dirección | Strada Chișinăului 124, Cricova 2084 |
| 💰 Precio | Entre 20 y 30 € por persona, dependiendo del tour y cata |
| 🕒 Horario | Lunes a Domingo de 10:00 a 20:00 |
| 📶 Web | cricova.md/en |
BODEGA MILEȘTII MICI
Tampoco la visitamos, pero es una de las más impresionantes de Moldavia y está considerada la mayor colección de vino del mundo. Sus galerías subterráneas comenzaron a formarse a partir de antiguas minas de piedra caliza, que con el tiempo fueron adaptándose para el almacenamiento y envejecimiento del vino en condiciones naturales muy estables. A lo largo de sus túneles se han ido acumulando millones de botellas, creando una ciudad bajo tierra.
Durante la época soviética, Mileștii Mici se consolidó como un importante centro de producción vinícola estatal, con gran parte de su vino destinado a la exportación dentro del bloque del Este. Hoy en día sigue en funcionamiento y combina la producción tradicional con visitas turísticas, donde se recorren sus interminables pasadizos en coche. Sus bodegas no solo son un referente económico para el país, sino también uno de los grandes atractivos turísticos de Moldavia. Hay varios tours para conocer la bodega que incluyen el recorrido y cata de vino, consultar la página web.
| 📍 Dirección | Mileștii Mici Village, Ialoveni District, MD-6819 |
| 💰 Precio | Entre 17 y 45 € por persona, dependiendo del tour y cata |
| 🕒 Horario | Lunes a Domingo de 10:00 a 19:00 |
| 📶 Web | milestii-mici.md/en |
QUÉ VER EN TRANSNISTRIA
Cómo ya hemos comentado hay varias formas de llegar y desplazarse por esta región. Nosotros decidimos ir con una agencia porque era uno de los principales lugares que queríamos visitar en nuestra escapada a Moldavia, y queríamos conocer de primera mano la curiosa historia del territorio y su actualidad. Alguien a quien preguntarle todas las curiosidades que me asaltaban!
Aquí os dejo un pequeño resumen de los lugares que visitamos, tendréis más información en el artículo de Transnistria.
BENDER
Entramos a Transnistria por el puesto fronterizo de Bender y después de cambiar dinero en un centro comercial, la primera parada de la ruta es en el Cementario Militar de Bender. Fue un antiguo cementerio militar y hoy en día es un espacio conmemorativo que conserva tumbas de diferentes épocas, siendo las más antiguo del Imperio Ruso. Es un buen punto de partida para conocer la compleja historia militar de toda la región.
Antes de llegar a Tiráspol nos detenemos en el Memorial de Bender 1992, uno de los elementos más llamativos de la ciudad. Está dedicado a los combates que hubo en la ciudad durante la guerra de 1992, que enfrentó a las fuerzas de Moldavia contra las milicias separatistas de Transnistria tras la disolución de la Unión Soviética. Llama la atención que el principal monumento del complejo es un tanque soviético situado frente a la llama eterna, símbolo del pasado militar de la región.
TIRÁSPOL
Cruzando el río Dniéster llegamos a Tiráspol, la capital de la autoproclamada República de Transnistria. Frente a la idea que tenía de encontrarme una ciudad abandonada y vacía, la realidad fue todo lo contrario: está llena de animación y vida.
La primera parada la hacemos en el Memorial de la Gloria Militar, dedicado a los civiles y soldados caídos durante los diferentes conflictos bélicos del siglo XX. Hay placas conmemorativas muy emotivas que recuerdan a las víctimas e invitan a la reflexión, en el territorio ha habido muchos conflictos a lo largo de su historia, y no quieren olvidar su pasado. En la parte inferior del complejo se expone otro tanque soviético, que se ha convertido en uno de los principales reclamos del monumento.
Frente al memorial se encuentra uno de los lugares más fotografiados de Tiráspol, el Palacio Presidencial custodiado por un gran estatua de Vladimir Lenin. Se trata de un edificio del más puro estilo soviético que refleja la estética institucional de la ciudad y representa el poder político de Transnistria. Aparte de su arquitectura, lo más llamativo es la propia estatua de Lenin, representado como héroe bolchevique, una herencia de su pasado que sigue muy presente en el día a día de la región.
Tras capturar a Lenin desde todos los ángulos posibles, llegamos al Mercado Zeleny, uno de los lugares más interesantes de la ciudad y donde se puede disfrutar simplemente observando la vida cotidiana de la gente. Es más pequeño que el de Chisinau, pero está igual de animado y nos encantó pasear por los puestos de frutas y verduras, con esos colores tan vivos. A ambos lados hay dos edificios dedicados exclusivamente a la carne y al queso, dos de los productos más típicos y apreciados de Transnistria.
Atravesamos el mercado para salir por la puerta principal que conecta directamente con la Plaza Suvorov, el verdadero corazón de Tiráspol. Es el principal punto de encuentro de la ciudad y uno de sus lugares más emblemáticos. Se trata de un gran espacio abierto, rodeado de jardines, donde se celebran desfiles y actos oficiales. En el centro de la plaza se alza la estatua del general ruso Alexander Suvorov, considerado el fundador de Tiráspol y una figura clave en la expansión militar del Imperio Ruso en la región.
Cruzando la Avenida 25 de Octubre llegamos al Parque de la Victoria, un pequeño jardín presidido por la estatua de Catalina la Grande, otro de los personajes históricos más relevantes en la expansión del Imperio Ruso. Entre árboles y bancos de madera de estilo clásico, continuamos el paseo hasta la orilla del río Dniéster, que tiene un nivel muy bajo. Normalmente lleva mucho más caudal, pero la gestión de los embalses en Ucrania por el conflicto bélico con Rusia ha afectado al río y a la población.
Después de parar para comprar algún recuerdo en la única tienda que encontramos, Mak, subimos de nuevo a la furgoneta para acercarnos a la Casa de los Soviets. Es uno de los edificios más representativos de la ciudad y, en mi opinión, simplemente impresionante, con su arquitectura institucional de estilo soviético y su fachada principal sobria, sostenida por columnas decoradas con la bandera de Transnistria que dan color a la plaza. A sus pies se encuentra un imponente busto de Lenin, un recordatorio visible de la identidad política y simbólica de la región.
Llevamos todo el día en Transnistria y apenas nos damos cuenta de que son las 15:00 y tenemos que ir a comer, las explicaciones del guía nos han embelesado, transportándonos a una época no tan lejana.
Regresamos a Bender y paramos en una típica cantina rusa, todo un acierto para entender mejor su forma de vida. El local está totalmente decorada con banderas y símbolos comunistas, es curioso que mires donde mires siempre aparece la figura de Lenin. Para comer hay dos mujeres sirviendo de varias bandejas con platos de carne, sopa y verdura, son muy amables y te ponen lo que vas eligiendo. No hay mucha variedad, pero todo está muy bueno y es muy barato, más que la comida, el lugar nos llamó la atención por su funcionalidad y su decoración que parece sacada de otra época.
FORTALEZA DE BENDER
La última visita del día es la Fortaleza de Bender. Fue construida en el siglo XVI por el Imperio Otomano debido a su estratégica ubicación a orillas del río Dniéster, aunque más tarde pasó a manos del Imperio Ruso, que reforzaron su uso militar. Hoy en día, aunque ya no tiene una función defensiva, se ha convertido en uno de los principales monumentos históricos de Transnistria. Parte del complejo se ha transformado en museo y espacio turístico, aunque sus murallas y torres siguen siendo un símbolo del pasado militar de la región.
En el recinto de entrada nos encontramos con una fiesta de moteros, con barbacoas, bebidas e incluso hinchables para los niños. Sin embargo, nada más cruzar los muros de piedra de la fortaleza, te invade una extraña sensación de paz. Apenas había gente, y tras las explicaciones del guía nos dedicamos a pasear por los patios interiores y recorrer las murallas con vistas al río Dniéster, imaginando cómo sería la vida entre soldados y cañones. Nos sorprendió por su gran tamaño y por lo bien conservado que está, especialmente teniendo en cuenta todos los conflictos que han marcado la historia de la región.
QUÉ COMER EN MOLDAVIA
La gastronomía moldava es muy parecida a la de sus países vecinos: sencilla y contundente, con platos basados principalmente en carnes guisadas, sopas y verduras. Comer en Moldavia es una forma de conocer su estilo de vida, con menús muy económicos, raciones generosas y la sensación constante de estar probando comida auténticamente casera. Nosotros probamos varios platos tradicionales y no tienen desperdicio.
Entre los platos principales más típicos de Moldavia destacan recetas tradicionales y llenas de sabor:
- Sarmale: hojas de col rellenas de carne picada y arroz, cocidas lentamente y servidas normalmente con crema agria.
- Mamaliga: una especie de polenta de maíz, muy típica en la región, que se sirve como acompañamiento de carnes, quesos o guisos.
- Zeama: sopa tradicional de pollo con verduras y un toque de hierbas, ligera y llena de sabor, ideal como primer plato.
- Placinte: empanadillas tradicionales que pueden estar rellenas de queso, patata, col o carne, muy comunes tanto en casas como en puestos callejeros.
- Tochitura: guiso contundente de carne de cerdo acompañado de mamaliga, huevo frito y queso, uno de los platos más completos de la cocina moldava.
- Friptura: carne asada o a la parrilla, normalmente servida con guarniciones sencillas como patatas o verduras encurtidas.
- Mici: salchichas a la parrilla hechas con carne especiada y servidas con mostaza o pan, muy comunes en puestos callejeros y terrazas.
Chisinau tiene una oferta gastronómica bastante variada, donde conviven restaurantes de cocina tradicional moldava con nuevos locales más internacionales. En general, comer es fácil, económico y una experiencia auténtica.
Entre los sitios más conocidos para probar comida local destacan algunos restaurantes tradicionales muy frecuentados por locales:
- Taifas: el mejor sitio para probar cocina moldava auténtica. El local tiene una decoración rural y los camareros van vestidos con trajes tradicionales, parece una casa antigua moldava. Precio 15€ por persona.
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- Placinte (empanadas rellenas)
- Sarmale (hojas de col rellenas)
- Mamaliga (tipo polenta con queso y carne)
- Vino local
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- La Placinte: importante cadena local que populariza la cocina moldava tradicional en versión accesible. Es donde comen muchos locales. Precio 10 € por persona.
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- Placinte (de queso, patata, cereza…)
- Zeama (sopa tradicional)
- Mici (salchichas a la parrilla)
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- Acasa la Mama: el nombre significa literalmente “en casa de mamá”, y esa es la idea: comida casera tradicional auténtica. Es menos turístico que otros y muy valorado por locales. Precio 10 € por persona.
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- Platos caseros del día
- Sopas tradicionales
- Platos de carne con guarnición
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- Andy’s Pizza: muy extendido en la ciudad. Más informal, con pizzas, pastas y platos rápidos a buen precio.
DÓNDE ALOJARSE EN CHISINAU: MEJORES ZONAS Y HOTELES
Chisinau es una ciudad muy tranquila y os recomiendo alojaros en el centro, ya que es la zona donde se concentra la mayor parte de restaurantes, cafeterías y principales puntos de interés. Además, la ventaja es que podéis ir andando prácticamente a cualquier sitio, y es la parte más animada de la ciudad, porque cuando te alejas del centro parece que ya no hay vida.
En cuanto al alojamiento, hay opciones para todos los presupuestos, desde hoteles boutique modernos hasta apartamentos y hoteles más económicos. Nosotros elegimos el Flowers Hotel porque está muy bien situado cerca del centro y las críticas eran bastante buenas. Quizás no es de los hoteles más baratos de Chisinau, pero la verdad es que estuvimos muy bien: la habitación era amplia, tipo suite, con muchos detalles y el desayuno espectacular, con bastante variedad tanto dulce como salada.
CUÁNTO CUESTA VIAJAR A MOLDAVIA: PRESUPUESTO DETALLADO
Moldavia todavía es uno de los países más baratos de Europa para viajar, por lo que resulta un destino perfecto si buscáis hacer una escapada económica. Todavía no ha explotado el auge del turismo y el país sigue siendo muy auténtico. El presupuesto diario depende bastante del tipo de viaje que queráis hacer, pero en general se puede viajar por Moldavia gastando mucho menos que en los países de alrededor, 30€ por persona y día puede ser suficiente para transporte, comida y entradas.
Os recomiendo coger el vuelo y los alojamientos con antelación, más que nada porque no hay mucha disponibilidad y las mejores opciones se pueden agotar rápidamente. En Chisinau se pueden encontrar hoteles modernos a muy buen precio y comer en restaurantes locales suele ser bastante barato. Lo único que puede aumentar un poco el presupuesto son las excursiones a bodegas, ya que muchas incluyen catas y visitas guiadas, aunque aun así siguen teniendo precios razonables comparados con otros destinos europeos.
💰 Costes aproximados de viajar a Moldavia
| Concepto | Precio aproximado |
|---|---|
| ✈️ Vuelo ida y vuelta desde España | 80–250 € |
| 🛏️ Hotel económico | 25–40 € / noche |
| 🏨 Hotel gama media | 50–90 € / noche |
| 🍽️ Comida en restaurante local | 6–12 € por persona |
| ☕ Café | 1,5–3 € |
| 🍺 Cerveza | 1,5–3 € |
| 🚕 Taxi dentro de Chisinau | 2–5 € |
| 🚌 Transporte público | 0,30–0,50 € |
| 🍷 Tour en bodega | 17–45 € |
| 📱 Tarjeta SIM | 4–10 € |
CONSEJOS PARA VIAJAR A MOLDAVIA POR PRIMERA VEZ
Aquí os dejamos algunos consejos para que los tengáis en cuenta antes de viajar a Moldavia.
👮 SEGURIDAD
Moldavia es un país bastante seguro para viajar y durante nuestra estancia no tuvimos ningún problema. Chisinau es una ciudad tranquila, incluso por la noche, aunque como en cualquier destino conviene tener cuidado con las pertenencias en zonas concurridas y evitar calles poco iluminadas por la noche. En general, es un destino muy seguro y cómodo para moverse tanto andando como en transporte público.
🇲🇩 Seguridad en Moldavia – Información útil para viajeros
| Categoría | Número | Detalles |
| ⚠️ Emergencias | 112 | Policía, bomberos, ambulancia |
| ☣️ Protección civil | 22 738 545 | Situaciones de desastre y emergencias mayores |
| 🏥 Urgencias médicas (Chisináu) | 1463 | Servicio de ambulancia y urgencias |
| ✈️ Aeropuerto de Chisináu | 22 525 111 | Información y asistencia aeroportuaria |
🇪🇸 Embajada de España en Moldavia
| Categoría | Información |
| 📍 Dirección Embajada | Strada Louis Blanc 3, Sector 1, 011751 Bucarest, Rumanía |
| 📍 Representación en Moldavia | Bd. Ștefan cel Mare şi Sfânt, Nr. 115/1, Chisináu |
| ☎️ Teléfono consular Chisináu | +373 22 212 031 / +373 22 226 113 |
| alexander.turcan@turcanlaw.md | |
| 🚨 Teléfono de emergencia consular | +40 745 102 780 (24/7) |
| 🕒 Horario | L–V: atención con cita previa (oficina honoraria en Chisináu) |
| 👤 Cónsul honorario | Alexander Turcan |
| 🌐 Web | www.exteriores.gob.es |
📌 Nota importante: el teléfono de emergencia es exclusivamente para situaciones graves (accidentes, fallecimientos, catástrofes), no para información general o citas.
🏥 SANIDAD
La sanidad en Moldavia es bastante básica comparada con la de otros países europeos, especialmente fuera de Chisinau, con lo cual antes de viajar es recomendable contratar un seguro médico. Ante cualquier percance, en la capital hay hospitales y clínicas privadas con una buena atención, pero en las zonas rurales los servicios médicos pueden estar más limitados. Nosotros afortunadamente no tuvimos ningún inconveniente durante el viaje.
☀️ CUANDO VIAJAR
La mejor época para viajar a Moldavia es entre los meses de mayo y septiembre, ya que el clima es más agradable y los días son largos. En esta época la temperatura es muy buena, las ciudades tienen mucha animación y se puede disfrutar de los parques verdes llenos de flores El otoño, especialmente septiembre y octubre, es una buena opción porque coincide con la vendimia, una de las mejores experiencias del país para los amantes del vino. En invierno las temperaturas bajan bastante y el ambiente es más tranquilo, aunque hay que ir bien abrigado y tener cuidado con las carreteras.
🚗 COCHE DE ALQULER
Todo depende del tipo de viaje que tengas en mente, Moldavia es un país pequeño y muy fácil de recorrer. Si vas a salir de la capital te recomiendo alquilar un coche para moverte con libertad y no depender de transporte ni horarios. Las ciudades están bien comunicadas con el sistema de marshrutkas, pero los horarios no son muy convencionales y no siempre llegan a todas partes. Es importante tener en cuenta que algunas carreteras rurales puede que no estén en buenas condiciones, sobre todo en invierno, y hay que conducir con más precaución.
ℹ️ INFORMACIÓN TURÍSTICA
En Moldavia no hay una red muy extensa de centros de información turística como en otros países más grandes. De hecho, fuera de la capital, son bastante limitados y normalmente no se encuentran en oficinas específicas, sino en hoteles, museos o centros culturales. Por este motivo conviene prepararse toda la información antes de viajar y llevarla en formato digital o en papel, incluyendo mapas offline. La oficina de turismo de Chisinau está situada en el centro, dentro del edificio del ayuntamiento.
⚠️ ERRORES COMUNES
Uno de los errores más comunes al viajar a Moldavia es pensar que se trata de un país poco adaptado al turismo. Aunque es cierto que es uno de los países menos visitados de Europa, ciudades como Chisinau cuentan con muy buenas ofertas y servicios. De hecho, para visitar algunas bodegas, si no reservas con bastante antelación te puedes quedar sin verlas, como nos pasó a nosotros.
Otro fallo habitual suele ser no llevar efectivo en moneda local. Cada vez es más común poder pagar con tarjeta, pero en zonas rurales, comercios pequeñas o incluso en el transporte público todavía sólo aceptan efectivo. Por último, muchos viajeros no planifican bien los traslados entre lugares y terminan perdiendo mucho, sin embargo, con una mínima organización Moldavia es un país muy fácil de recorrer.
💡 CONSEJOS PERSONALES
Si viajas a Moldavia, mi recomendación es dedicar al menos dos días para conocer Chisináu y alguna de las bodegas más famosas del país, recordad reservar con antelación, sobre todo en temporada alta o durante la vendimia.
También merece mucho la pena probar la gastronomía local en restaurantes tradicionales y moverse en marshrutkas o transporte público, para introducirte en la vida cotidiana de la gente local.
Si alquiláis un coche, viajar con calma e improvisar un poco para disfrutar de una Europa diferente y todavía muy desconocida.
Si vais a estar varios os recomiendo visitar Transnistria, bien con una excursión o contratando un guía local para entender esta parte del país. Es una experiencia muy curiosa y diferente. Aunque es una región no reconocida internacionalmente, cruzar la frontera y visitar lugares como Tiráspol permite conocer una realidad muy distinta y única en Europa.
Aunque mi principal consejo para conocer Moldavia es dejarte llevar y viajar sin horarios, es un país que se ha mantenido intacto en el tiempo y merece la pena descubrirlo a un ritmo tranquilo.
INFORMACIÓN ÚTIL PARA VIAJAR A MOLDAVIA
Aquí os dejamos toda la información práctica para organizar tu viaje a Moldavia de forma rápida y sencilla.
| ℹ️ Información | 🧭 Datos útiles |
| 🛂 Documentación | Para ciudadanos europeos basta con pasaporte o DNI en vigor |
| 🛂 Transnistria | Es recomendable llevar siempre el pasaporte encima |
| 💰 Moneda | La moneda oficial es el leu moldavo (MDL) |
| 💶 Cambio | 1 € ≈ 19–20 MDL (variable) |
| 💳 Tarjetas | En Chisináu se puede pagar con tarjeta casi en todas partes |
| 💵 Efectivo | En pueblos y zonas rurales es recomendable llevar efectivo |
| 🗣️ Idioma | Se habla principalmente rumano y ruso |
| 🗨️ Inglés | Fuera de la capital poca gente habla inglés |
| 🌐Internet | Muy buena cobertura y datos móviles baratos |
| 📱 Apps útiles | Yandex Go y Bolt funcionan muy bien para moverse |
| 🚕 Transporte | El transporte público es barato pero algo lento |
| 🚗 Coche de alquiler | Muy recomendable para recorrer el país con libertad |
| ⛽ Gasolina | Más económica que en muchos países europeos |
| 🕒 Horario comercial | Tiendas abiertas normalmente de 9:00 a 19:00 |
| 🍽️ Horario comidas | Muchos restaurantes cierran pronto, cenar antes de las 22:00 |
| ☕ Cafeterías | Suelen abrir desde primera hora de la mañana |
| 💸 Precios | Moldavia nos pareció un país bastante económico |
| 🚰 Agua | Mejor beber agua embotellada |
| 🔌 Enchufes | Tipo C y F (como en España) |
| ⚡ Voltaje | 230V / 50Hz |
| 🚨 Emergencias | Teléfono general de emergencias: 112 |
| 👮 Seguridad | Nos pareció un país tranquilo y seguro para viajar |
| 🏛️ Embajada | Conviene apuntar dirección y teléfono antes del viaje |
| 📸 Drones y fotos | En Transnistria mejor evitar fotografías en controles militares |
| 🌦️ Mejor época | Primavera y otoño son las mejores épocas para viajar |
| ☀️ Verano | Puede hacer bastante calor durante julio y agosto |
| ❄️ Invierno | Los inviernos son fríos y con posibles nevadas |
| 🍲 Gastronomía | La comida moldava es abundante, casera y con mucha influencia rumana y soviética |
| 💡 Curiosidad | Es uno de los países menos visitados de Europa |
¿MERECE LA PENA VIAJAR A MOLDAVIA? LO QUÉ NADIE TE DICE
Sinceramente, creo que merece mucho la pena viajar a Moldavia y conocer el país. Es una parte de Europa que parece escondida y un poco olvidada, tanto por los turistas como por el paso del tiempo. A primera vista no es un país que impresione, pero tiene algo especial que sólo descubres cuando estás allí y paseas por sus calles sacadas de otra época, un poco perdidas en la historia.
Chisinau es un claro ejemplo. No es una capital bonita en el sentido más clásico de la palabra, pero tiene un encanto especial que se nota en toda la ciudad: parques tranquilos, edificios soviéticos, cafeterías sencillas… y una vida muy auténtica alejada de las redes sociales. Es uno de esos lugares donde no tienes que ir corriendo de un monumento a otro, sino simplemente pasear y observar.
Una de las cosas que más me han gustado es que no hay masas de turistas ni rutas marcadas, el recorrido lo vas creando a tu medida según caminas por sus calles. Es un destino que recomiendo si buscas algo diferente, sin grandes expectativas pero con ganas de descubrir. Y esa imperfección es precisamente lo que se te queda grabado en la cabeza.























































































