En nuestro viaje a Disneyland París decidimos dedicar un día a conocer la ciudad amurallada de Provins, habíamos leído maravillas de este lugar y os puedo asegurar que todo lo que digan sobre esta ciudad se queda corto.
Situada a unos 90 kilómetros de París esta ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2001 por su gran valor histórico. Fue la capital del condado de Champagne y durante la Edad Media la villa brilló con luz propia ya que en ella se celebraba una de las ferias comerciales más importantes de Europa, los condes de Champagne instauraron en sus dominios un salvoconducto para proteger a los comerciantes y hasta llegaron a acuñar su propia moneda (el provinois denier) por lo que gracias a esta garantía Provins experimentó un gran desarrollo comercial ya que a sus ferias acudían comerciantes procedentes de Flandes, Oriente, Italia y de toda Europa.
A principios del siglo XIV Provins comenzó su gran declive ya que los territorios de Brie y Champagne fueron anexionados a la corona de Francia, se modificaron algunas rutas comerciales en Europa y varias guerras y epidemias asolaron la ciudad.
Justo el día que visitamos Provins hacia muchísimo frío y una niebla intensa tapaba las impresionantes murallas, aparcamos el coche y subimos por una calle empinada hasta ir a parar a la Torre César, aún no estaba abierta por lo que decidimos continuar nuestro camino para ver si encontrábamos la oficina de turismo. En nuestra ruta nos topamos con la imponente Colegiata de Saint-Quiriace, la entrada es gratuita.

Este templo fue construido durante el siglo XII por orden del Conde Henri le Libéral aunque debido a problemas económicos quedó inacabado. En el interior destacan unas rejas que datan del siglo XVIII y que estaban ubicadas a la entrada del antiguo coro y el cuadro «Cristo en su Gloria» de Jacques de Letín del siglo XVII.


Seguimos nuestra ruta por una pequeña callejuela llamada Pierre Ythier que sale a la izquierda de la colegiata y va a parar a lo que antiguamente era el Palacio de los Condes de Champagne y de Brie, del siglo XII y que actualmente no se puede visitar. Justo enfrente de la puerta hay unas escaleras que suben a un pequeño parque conocido como Los Jardines de Bréban, allí encontramos un cartel con fotos que explica algunas curiosidades sobre el palacio, la colegiata y algunas casas cercanas, los jardines no son de lo más bonito de la ciudad pero sí que tienen unas vistas buenas de los monumentos cercanos y la ciudad.

Continuamos por la Rue du Palais dejando de lado el Museo de Provins ya que todavía no estaba abierto y fuimos a parar a la Plaza del Châtel, el centro neurálgico de la antigua ciudad medieval. Este lugar era uno de los más importantes durante la Edad Media, en él se realizaban la mayoría de las transacciones monetarias, se celebraban las ferias y se proclamaban los edictos condales y más tarde reales, actualmente está rodeada de restaurantes y cafeterías con precios bajo mi punto de vista un poco desorbitados, aún así y como no habíamos desayunado mucho decidimos aventurarnos y entrar en uno que a simple vista parecía muy cuco, nos pedimos una crepe de Nutella y un café con leche y la bromita nos salió por más de 10€ por barba, desde luego que por un poco más y ya hubiéramos comido.

Tras el atraco fuimos en busca de la Oficina de Turismo por lo que salimos por la Puerta de Saint-Jean que antiguamente garantizaba la defensa de la ruta comercial a París y que data del siglo XIV. Esta puerta contaba con un puente levadizo y una doble puerta para controlar el paso de carros y peatones y estaba coronada por una torre con un reloj que fue demolida en el siglo XV.


En el lado derecho de Saint-Jean y bajando una pequeña cuesta encontramos el lugar donde se representa «La leyenda de los caballeros«, un espectáculo que recrea el regreso de Teobaldo IV de las cruzadas con acrobacias, juegos de malabares, torneos medievales y una exposición de antiguas máquinas de guerra medievales, el precio es de 12€ para adultos y 7,50€ para los niños y lo mejor es consultar los horarios el día que vayáis, nosotros no tuvimos mucha suerte y no pudimos verlo pero tiene toda la pinta de que es bastante entretenido.

Una vez en la Oficina de Turismo de Provins nos agenciamos un mapa de la ciudad y compramos The Pass Card, un pase que cuesta 11,40€ para adultos y 8,20€ para los niños y te permite la entrada gratis al Granero de los Diezmos, la Torre César, el Museo de Provins y las Galerías subterráneas, como teníamos intención de entrar en todos los sitios y la media de precio es de 4,50 por monumento decidimos comprarla para ahorrar un poco de pasta, además hay descuentos en espectáculos y en el tren turístico que recorre Provins. También aprovechamos para reservar la visita guiada a las Galerías subterráneas ya que sí o sí hay que hacerla de la mano de un guía y si nos descuidamos nos quedamos sin verlas ya que es uno de los lugares más concurridos y solo pueden entrar máximo 25 personas cada vez.

Volvimos de nuevo a la Puerta Saint-Jean y bordeamos las espectaculares murallas que fueron construidas entre los siglos XIII y XIV, en la antigüedad llegaron a medir más de 5 kilómetros aunque actualmente tan sólo se conservan alrededor de 1200 metros de muro y 22 torreones. La vista me recordó a la ciudad amurallada de Carcassonne.


Pasamos el cementerio y los extensos campos verdes situados en el exterior de la ciudad medieval hasta llegar a la Puerta de Jouy, que data del siglo XIII. Esta puerta une la ciudad con la abadía cisterciense de Jouy y era una de las más importantes de la ciudad ya que era por la que salían y entraban los comerciantes que iban y venían a la feria de Provins procedentes de Lagny, Troyes y Bar sur Aube.

Continuamos por la Rue Saint Jean que por cierto es una de las más bonitas de Provins, andamos un poco y a mano izquierda encontramos el antiguo hospital o Bóveda del Espíritu Santo. Fue construido en 1177 por orden del conde Henri le Libéral para atender a los peregrinos, la gente pobre, la tercera edad y los niños, como máximo podían estar tres días y fue destruido a causa de un incendio en el siglo XVII. Hoy en día no se puede visitar.


Un poco más adelante descubrimos una joya que por cierto no salía en el mapa, una librería medieval situada en los bajos de una antigua casa, estos sótanos abovedados fueron construidos entre los siglos XII y XIV y casi todos los hogares medievales disponían de uno al que se accedía desde la calle por una escalinata de piedra. La librería es una auténtica virguería y obviamente no podía irme de allí sin comprar algo así que le compré un cuento con la historia de Provins a mi sobrinillo, los dibujos eran muy molones, eso sí, tendrá que aprender francés cuando sea mayor, jejejeje.

Nos fuimos directos hasta el antiguo Granero de los Diezmos, la entrada cuesta 4,30€ para los adultos y 2,80€ para los niños y por suerte con el ticket te entregan una audio guía que te va explicando los diferentes oficios que se llevaban a cabo en la ciudad durante la Edad Media. Este antiguo granero está situado en una casa típica de Provins y durante el siglo XIII fue utilizado como mercado cubierto, más tarde, en el siglo XVII realizó las funciones de almacén de diezmos y actualmente muestra antiguos oficios como cantero, tejedor, alfarero y hasta muestra las funciones del antiguo escribano del mercado.

Una vez fuera nos dirigimos al Museo de Provins y del Provinois situado en una antigua casa románica, probablemente este lugar funcionó como sinagoga local hasta que fue adquirida por un judío reconvertido llamado Pierre d’Orgemont en el siglo XIV aunque a lo largo de su historia ha desempeñado también las funciones de escuela primaria. Actualmente encontramos el museo con piezas que muestran la historia de Provins y de toda la región, consta de tres plantas y la entrada al mismo cuesta 3,5o€.

Eran ya más de las dos así que la Torre César ya estaba abierta por lo que allá que nos fuimos. Esta espectacular estructura octogonal se asienta sobre una base cuadrada y está coronada por 4 torres conectadas por escalinatas y pasadizos. Data del siglo XII y a lo largo de su historia ha cumplido las funciones de torre vigía, prisión desde el siglo XIII al siglo XIV y campanario de la Colegiata de Saint-Quiriace desde el año 1693. La entrada a la misma cuesta 4,30€ para los adultos y 2,80€ para los niños.


Hasta las 16:30 horas no nos habían dado hora para visitar las galerías subterráneas por lo que aprovechamos para cotillear algunas tiendas de Provins en las que pudimos ver la famosa Rosa de Damasco que se utiliza en la región para fabricar desde vinos hasta jabones y ambientadores aunque también hay un montón de comercios dedicados a la historia de la ciudad. Estuve tentada en cargar con algo pero mi maleta ya iba llena de Mickys y Minnies y no cabía ni un alfiler más así que habrá que volver, jejejeje.

Sobre las 4 empezamos a bajar por las callejuelas empedradas de Provins hasta el antiguo Hotel Dieu situado en el antiguo palacio de las condesas de Blois y Champagne. En el siglo XII este lugar se convierte en hospital para mendigos, peregrinos y gente sin recursos y más tarde fue el Conde Thibaut II el que permite a los diversos comerciantes que acudían a las ferias alojarse en el recinto. No se sabe muy bien el origen de los pasadizos subterráneos pero se cree que se empezaron a utilizar como cantera ya que durante la Edad Media la lana era uno de los pilares en la economía de Provins y la piedra que se sacaba de este lugar era idónea para la puesta a punto de las hojas de trituración de dicho recurso, a partir de aquí, estas cavidades fueron utilizadas como almacén en las ferias de la ciudad, refugio en las diversas guerras o lugar de reunión de los masones ya que se han encontrado varios gravados y escrituras en las paredes. Solo es posible visitar las galerías con un/a guía, la entrada cuesta 4,50€ para adultos y 3€ para los niños y os aconsejo que si tenéis claustrofobia evitéis este lugar, yo lo pasé bastante mal.

Eran ya casi las 6 así que como teníamos aproximadamente 1 hora y media de camino hasta el Aeropuerto de Beauvais, teníamos que devolver el coche y estar con tiempo en el avión decidimos emprender el camino de regreso. Provins me encantó y creo que merece la pena acercarse un día si estáis por París o Disney para conocer su historia y sus callejuelas con aire medieval.


Si queréis seguir nuestras aventuras y saber por dónde andamos lo podéis hacer en Facebook, Google +, Foursquare, Pinterest, Instagram y Twitter.

















Qué genial !!! es como un viaje al medievo !
La verdad que todos los edificios, plazas y tiendas parecen sacados de un libro medieval, es una ciudad preciosa y muy cercana a París!!! 😉
A nosotros no nos dio tiempo a visitarlo cuando estuvimos recorriendo esa zona y veo que merece la pena. Este tipo de pueblos medievales me encantan. Un saludo
Lo bueno es que está bastante cerca de París así que en cualquier otro viaje os podéis acercar, es una ciudad preciosa y si te gustan este tipo de lugares te encantará!! 😉
Qué chulo el pueblo! No lo conocía!! Y vaya clavada por el desayuno!! Pero yo creo que siedo Francia y estando cerca de París, es algo normal porque recuerdo que la capital me pareció bastante cara las dos veces que he estado.
un abrazo
La verdad que sí, que París es un poco caro pero se puede llegar a entender porque es la capital pero ¿Provins? Aunque sea un lugar muy bonito al fin y al cabo es una ciudad pequeña, lo malo es que es muy turística y turistas y precios caros van de la mano, jejejeje. 😉
Me encanto, tu relato es excelente y sera mi gua para visitar en mayo Provins. Gracias y saludos desde Buenos Aires. Argentina.
Hola Eva, nos alegra que te guste el relato, espero que disfrutes de Provins y ya nos contarás qué tal te fue! Saludos viajeros! 😉
Hola! Gracias por tu narración y fotos acerca de Provins! Yo tengo planificado pasar un dia por alli, en mi proximo viaje a Paris en Julio. Quiero preguntarte : Se hallan guias con habla española en las grutas subterráneas? Y en las otras atracciones? Hay audioguias en español?
Gracias por tu información!
Hola Nancy, la única visita que se hace con guía es la de las galerías subterráneas y por lo menos cuando estuve yo, solo lo hacían en inglés y francés aunque ahora desconozco si han añadido español.
Audioguías no hay, espero que disfrutes de Provins, es una ciudad preciosa!! 😉
Gracias!!
No hay de qué, ya nos contarás qué tal!!! 😉
Hola linda gente! Voy a estar en Paris en Junio, no cuento con demasiado tiempo pero quisiera conocer Provins, es muy loco pensar en recorrerla en medio día? Saben cuando demora el transporte desde Paris, y hasta que hora hay para regresar? Muchas gracias!!!
Hola Yoli, el tren desde París a Provins tarda aproximadamente una hora y media y algunas de las atracciones de Provins no abren hasta las 12 – 14 horas por lo que en medio día lo veo un poco justo pero no imposible, tendrías que mirar horarios en el RER para ver si te cuadra alguno para ir y volver en el mismo día. Saludos!!! 😉
Buenos días:
Aunque parisino nacido y haya vivido en París, no conozco la ciudad de Provins personalmente sino el nombre. Para los franceses, lo primero que nos viene a la cabeza, el nombre de Provins evoca la Rosa. El ROSAL DE PROVINS (Rosa gallica) en realidad no es oriundo de Francia sino de Oriente. Fue traído por Tibaldo II, duque de Champaña, durante una de sus cruzadas. El ROSAL DE PROVINS es el primer Rosal exótico que se plantó en los jardines europeos, justamente de Provins. Es el primero de los antepasados que es al origen de todas las rosas cultivadas.
Los productos que elaboran en Provins lo hacen con la ROSA DE DAMASCO o ROSA DE TODOS LOS MESES (Rosa × damascena) según acabo de leer, pero no de la ROSA DE PROVINS.
La ROSA DE DAMASCO (ROSE DES QUATRE-SAISONS en francés) es en realidad un híbrido entre la ROSA DE PROVINS y otras especies. En resumen, en Provins no elaborar productos con la ROSE DE PROVINS (o ROSA DE FRANCIA en español).
Una variedad de flores dobles de la ROSA DE PROVINS es la ROSA DE LOS BOTICARIOS (Rosa gallica ‘Officinalis), cuyos capullos se venden en las farmacia como hierba medicinal y para elaborar productos variados.
Así que en Provins, en realidad no elaboran productos a base de la ROSA DE PROVINS sino de la ROSA DE DAMASCO. En mi jardín, tengo el ROSAL DE LOS BOTICARIOS (Rosa gallica ‘Officinalis).
Un cordial saludo y bravo por hablar de esta maravilla ciudad que no conozco.
Eiffel, jardinero ecólogo..
Hola François, gracias por tu comentario y tus conocimientos sobre la rosa, así hemos podido conocer un poco más sobre esta planta! Un saludo! 🙂