La República checa es el mayor consumidor de cerveza del mundo, sus habitantes se beben una media de 150 – 160 litros anuales por cabeza ya que desde la antigüedad forma parte de la cultura de este país y la han utilizado entre otras cosas para combatir todo tipo de enfermedades, sobre todo en la Edad Media que el agua era insalubre y portaba numerosas bacterias.
Hoy os vamos a enseñar todo lo que necesitáis saber sobre la cerveza checa, cómo pedirla, dónde beberla, cuantos tipos hay y mucho más ¿nos acompañáis por este tour?
Historia cerveza checa
La historia de la cerveza checa se remonta al año 993 cuando un monje del Monasterio de Břevnov elaboró con lúpulo el primer ejemplar de esta bebida, inicialmente solo se producía cerveza negra y los monasterios eran los únicos que tenían licencia para fabricarla, esto cambió a partir del siglo XIII cuando el Rey Wenceslao II dio permiso a varias familias para que elaboraran sus propias cervezas lo que supuso que las ventas y la fama de la cerveza checa se dispararan.
El año 1842 marcó un hito en la elaboración cervecera ya que por primera vez en Pilsner el maestro cervecero Josef Groll fabricó la primera cerveza rubia, fue todo un acontecimiento de la época, se pasó de beber cerveza en jarras de barro a hacerlo en jarras de cristal para admirar el color del «nuevo» invento y esta cerveza se convirtió en la más solicitada del país y del resto de Europa.
La cerveza checa es conocida popularmente en el país como «pan líquido» ya que es un elemento imprescindible en cualquier hogar checo e incluso jugó un papel muy importante durante la Edad Media, muchas familias se salvaron gracias a esta bebida que sustituyeron por el agua que en aquella época era insalubre y estaba cargada de bacterias.
10 cosas que necesitas saber sobre la cerveza checa
- Para brindar los checos utilizan la frase «Na Zdravi» que significa salud, hay que brindar mirando a los ojos del otro, apoyar la jarra o vaso en la mesa y beber.
- Para que te sirvan cerveza en República checa hay que colocar el posavasos encima de la mesa, si el camarero no lo ve es como si fuerais fantasmas, no vale llamarle, levantar la mano o cualquier otra cosa por el estilo.
- El camarero entiende que eres un monstruo de la cerveza por lo que si tu vejiga está que peta, no te cabe una gota de bebida más o te has bebido 20 cervezas y no puedes con tu alma, tendrás que colocar el posavasos encima de la jarra o vaso de cerveza, si no, puedes estar bebiendo hasta el 5020, jejeje.
- Si ya estás listo para salir corriendo y quieres pagar, coloca la cartera encima de la mesa, se suele dejar aproximadamente un 10% de propina.
- Hay más de 30 pequeñas fábricas de cerveza (Pivobar) en Praga que elaboran artesanalmente sus cervezas.
- La cerveza más consumida en la antigüedad en Praga era la negra o turbia ya que no fue hasta 1842 cuando se fabricó la primera rubia en Pilsner.
- Si no avisas al camarero antes, éste te servirá siempre una jarra de medio litro, entiende que si estás allí es porque eres un gran apasionado de la cerveza.
- La cerveza más «famosa» o «consumida» de Praga es la Pilsner Urquell, una bebida con baja fermentación y a la que no inyectan CO2.
- Para saber si una cerveza checa es buena, ésta tiene que dejar una marca de espuma en la jarra o vaso. La cerveza checa hay que consumirla a temperatura media, ni muy fría ni muy caliente.
- Si eres de los que sueña con la cerveza y no puedes dejar de pensar en ella tienes que saber que en Praga ya puedes irte de spa cervecero, sí, allí tienes barra libre de esta bebida, una sauna de lúpulo situada dentro de un barril y hasta puedes comer pan de cerveza, el sueño cualquier amante de esta bebida. Para más información puedes visitar la web del spa.
Tipos de cerveza checa
Si vamos a Praga y pedimos una cerveza seguro que nos parece algo raro su sistema de graduación ya que no coincide con el nuestro. Ellos utilizan la graduación Balling que mide la concentración de azúcar fermentado en el mosto, es decir, cuanto más azúcar más fuerte es la cerveza, además, en la antigüedad este sistema se utilizaba también para calcular los impuestos sobre esta bebida. Estos son algunos tipos de cerveza que puedes encontrar en Praga y el resto del país.
- Por colores: Světlé (clara), Polotmavé (semi oscura), Tmavé (oscura) y Rězané (mezcla de oscura y clara).
- Por tamaño: Malé Pivo (cerveza pequeña), Velké o Pùllitr (cerveza grande) y Tuplák (1 litro de cerveza).
- 10, 11 o 12º (Desitka, Jedenáctka, Dvanáctka): El número no indica los grados de alcohol sino el % de azúcares extraídos antes de la fermentación.
- ALE: Se utiliza para denominar las cervezas de alta fermentación, elaboradas por lo general con lúpulo.
- ALT: Un tipo de cerveza malteada, moderadamente amarga y fermentada.
- Pilsner: La típica cerveza rubia que todos conocemos pero sin inyección de CO2.
- Kvasnicové: Cerveza sin pasteurizar, por lo visto tiene muchísimas propiedades para la salud.
- Pšeničné pivo: Cerveza de trigo.
Dónde beber cerveza en Praga
Hay millones de bares, restaurantes, pubs y tabernas donde probar la cerveza checa en Praga, obviamente no nos dio tiempo de conocer todos los lugares pero sí que hicimos nuestros pinitos, jejeje. Estos fueron los lugares que visitamos:
Pivnice U Glaubicu
Fue el primer lugar en el que entramos y nos encantó tanto el ambiente como la amabilidad de los camareros. Está situado en el 266 de Malostranské náměstí, justo enfrente de la Iglesia de San Nicolás en el Barrio de Malá strana.
En este lugar encontramos una antigua bodega de más de 700 años y varios salones con mucho encanto decorados con madera, escudos y varios frescos, la cerveza típica de este sitio es la Pilsner Urquell que cuesta unos 33 CZK (0,5 l.), aprovechamos para pedir algo para picar, eran las 7 de la tarde y no habíamos comido y os puedo asegurar que estaba todo riquísimo así que repetimos, jejeje.
Un consejo, los camareros te ofrecen chupitos de Becherovka, el licor típico de Praga, ojo porque no son gratis y además son bastante caros, más que una cerveza. Nosotros pensamos que como habíamos comido y repetido nos invitaban, algo normal en España, pero nos llevamos una desagradable sorpresa cuando vino la cuenta, pagamos la novatada, jejejeje.
Pivnice U Glaubicu está abierto todos los días desde las 10:30 hasta las 23:00 horas.
U Fleků
La cervecería más famosa y antigua de Praga, se estableció en el año 1499. Está situada en el número 11 de la Calle Křemencova, al lado del Teatro Nacional en el Barrio de Nové Město y hoy en día alberga un museo de la cerveza (entrada 100 CZK), una tienda de merchandising, un restaurante, un cabaret y varias salas conocidas como Akademies y que están decoradas con cristaleras de colores, pinturas y arcos góticos, vale la pena dar una vuelta por el complejo.
En este lugar solo se sirve la cerveza negra Fleků 13º que ronda los 60 CZK (o,5 l.) y hay que llevar cuidado ya que los camareros te intentan colar todo tipo de productos: chupitos, cosas para picar, multitud de cervezas…no entienden la palabra NO y se hacen incluso pesados así que andar con ojo si no queréis tener una sorpresa a la hora de pedir la cuenta.
La comida está rica, la cerveza también y el sitio es agradable si no fuera por los camareros, además, por lo general hay un hombre vestido con el traje típico checo tocando el acordeón por los diferentes salones.
U Fleků está abierto todos los días desde las 10:00 hasta las 23:00 horas.
U Vejvodu
Esta cervecería está situada en el número 4 de la Calle Jilská, en pleno casco histórico de Praga y lo que hoy podemos ver es una reconstrucción del siglo XVII, por sus estancias han pasado numerosos famosos y el ambiente y los camareros son muy agradables.
En este lugar se sirve la tradicional Pilsner Urquell que cuesta 42,90 CZK (o,5 l.), la comida también está rica y consta de platos tradicionales checos, en cada mesa hay un gancho con varios Pretzel que puedes coger por el módico precio de 1 CZK para acompañar a la cerveza.
U Vejvodu abre todos los días, de lunes a viernes de 10:00 hasta las 3:00 horas, viernes y sábado de 10:00 a 4:00 horas y los domingos de 10:00 a 2:00 horas.
U Zajice
Esta bonita cervecería está situada en el número 432 de la Calle Michalská, en el centro histórico de Praga y es propiedad de la fábrica de cerveza de la ciudad de Kynšperk nad Ohří, cuenta con varios salones subterráneos con paredes decoradas con motivos cerveceros, además en este lugar es posible probar la tradicional cocina checa.
En este sitio se sirven seis tipos de cerveza artesanal de la marca Zajíce y también es posible probar el Pivovice, una bebida de 50 grados que se elabora a partir de la cerveza.
U Zajice abre todos los días de 12:00 a 24:00 horas.
Zlatá Lyra
Este restaurante está situado en el número 11 de la Calle Michalská y personalmente fue el que menos me gustó de todos. Aquí probamos dos tipos de cerveza, una negra que tenía un toque de sabor a café y la tradicional Pilsner Urquell, lo que más destaca de este lugar es su cocina checa con precios muy asequibles, aprovechamos para probar el Codillo, uno de los platos típicos de República Checa.
Zlatá Lyra abre todos los días de lunes a viernes de 10:00 a 23:00 horas y los sábados y domingos de 11:00 a 23:00 horas.
Tour de la cerveza checa
Para nuestro tour de la cerveza checa escogimos a la empresa Unity Tours que tienen varias excursiones y cuenta con guías muy simpáticos como el nuestro, se llamaba Borja y realmente nos hizo disfrutar de la velada ya que además es un apasionado de esta bebida.
El precio del tour es de 14 € (350 CZK) por persona e incluye la degustación de 4 tipos de cerveza ( 3 de 0,33 ml y 1 de 0,50 ml) en tres cervecerías diferentes, en la última es posible cenar comida típica checa, está todo muy rico y es bastante asequible. La excursión dura aproximadamente 3 horas.
Y vosotros ¿Habéis probado la cerveza checa? ¿Sabíais cómo se brindaba o pedía una? Queremos saber vuestra experiencia y que nos recomendéis lugares para nuestra próxima vez en la ciudad.













Muy buenos tus comentarios
Hola Santiago, nos alegra que te hayan gustado y esperamos que te sirvan si viajas por Praga en breve! 🙂