Se dice que la Gran Barrera de Coral es el único ser vivo que se puede ver desde el espacio y que por lo visto, es tan espectacular desde arriba como desde las profundidades, yo personalmente no pretendía subir tan alto, pero sí que me hacía mucha ilusión sobrevolar los arrecifes de coral para poder contemplar esta maravilla desde las alturas.
Hay dos formas para poder ver desde arriba la barrera de coral y lamentablemente ninguna de las dos es barata. La primera, en avioneta, es la manera más económica de volar sobre el arrecife y la que por lo general, dura más, la segunda opción es poco menos que prohibitiva y es en helicóptero, por 5 minutos de vuelo te pueden clavar perfectamente y sin pestañear unos 250 AUD, vamos, que no te da tiempo ni a apretar el botón de la cámara de fotos que ya estás aterrizando de nuevo. Al ver los precios por poco y me da un telele del susto!
Tengo que añadir además, que Cairns no es una de las zonas donde abunden las compañías aéreas para realizar esta actividad y encontrar información por internet es un poco difícil, por lo que como todo lo que veíamos eran paquetes bastante caros y poca cosa donde escoger, decidimos esperar a estar allí y buscar algún operador con el peligro de quedarnos compuestos y sin novio.
Al final tuvimos suerte y en la primera agencia que entramos cargamos, jejeje. Nos dirigimos hacia The Esplanade que es donde se concentra la mayor parte de las compañías turísticas de la ciudad, allí entramos en una que a simple vista parecía grande y nos llamó la atención por la gran cantidad de panfletos que tenía pegados en los cristales, el local se llamaba Cairns Discount Tours. La chica de la agencia nos confirmó que no hay mucha demanda para estas excursiones por lo que le costó encontrar una que tuviera las 3 B (bueno, bonito y barato) pero finalmente nos quedamos con Cairns Scenic, la bromita nos costó 129 AUD por cabeza más 10 AUD para que nos vinieran a buscar a la puerta del hotel.
A las 7:15 apareció como un clavo un hombre muy majete ataviado con un chaleco de emergencia amarillo que me recordaba a Doc de Regreso al futuro con unos cuantos años menos, nos acompañó hasta su coche que estaba un poco destartalado y sucio (todo hay que decirlo), para dirigirnos al Aeropuerto de Cairns y durante todo el trayecto no paró de hablar y contarnos su vida, solo esperaba que la avioneta no estuviera tan destartalada como el coche, jejejeje.
La zona de aparcamiento de avionetas del aeropuerto es pequeña y tan sólo tiene una caseta antes de entrar a las pistas, como cuando llegamos había uno explicando a unos japoneses las medidas de seguridad, nos tocó quedarnos fuera e imaginad mi sorpresa cuando aparece el conductor con una caja de cartón llena con todos los artilugios (chalecos salvavidas, cascos, TPV, etc, etc…), lo planta en el césped y nos empieza a explicar qué hacer en caso de emergencia, me parecía todo muy surrealista y hasta llegué a pensar que igual…lo barato sí que nos salía caro! Menos mal que no tengo miedo a volar!
Habíamos reservado el tour de 30 minutos pero el dueño de la avioneta nos indicó que con el de 45 minutos se veía un poco más y tan sólo eran 30 AUD extras cada uno por lo que después de pensarlo, decidimos hacer el tour largo, total, igual no volvemos para allí nunca y nos quedamos con las ganas.
El recorrido que íbamos a realizar era Green Island, Arlington Reef, Heart Shaped Reef, Vlasoff Cay, Michaelmas Cay, Oyster Reef y Upolu Cay por lo que después de que el conductor nos diera todas las instrucciones de seguridad nos dirigimos hacia la avioneta que por suerte, estaba mejor cuidada que el coche. Estábamos nosotros dos solos con el dueño y me tocó de copiloto, tenía hasta una palanca para pilotar para mí solita, como podéis ver no la toqué, ya que todavía seguimos sanos y salvos, después de mi aventura con los botoncitos japoneses decidí no tentar más a la suerte, jejejeje.
Despegamos y tras 10 minutos de vuelo divisamos la famosa Green Island. Esta pequeña isla tiene más de 5000 años de antigüedad, está rodeada de arrecifes coralinos y alberga una selva tropical donde se pueden encontrar más de 120 especies de plantas y numerosas aves. Es un destino muy popular entre los turistas que van a pasar el día hasta allí para practicar snorkel y relajarse en su paradisiaca playa de arena blanca, desde las alturas se veían varios catamaranes por lo que debía estar a reventar de gente.
Rodeando el pequeño islote se encuentran los arrecifes de Arlington, una zona poco profunda llena de corales que a vista de pájaro parece un mapa mundi con diversos círculos de coral que se distinguen perfectamente desde la avioneta.
Continuamos nuestra ruta hasta el famoso Heard Shaped Reef, una formación coralina que se asemeja a un corazón aunque personalmente yo no le vi muy bien la forma, vamos, porque el dueño de la avioneta lo dijo que sino ni nos damos cuenta.
Nuestra siguiente atracción aérea fue el Vlasoff Cay, un pintoresco cayo de arena blanca situado en mitad de la Gran Barrera de Coral y rodeado de espectaculares arrecifes coralinos que albergan numerosas especies de peces, este lugar es un sitio muy popular entre los viajeros con pasta ya que hay muchas compañías que ofrecen vuelos privados hasta allí, picnic de lujo en su playa de fina arena blanca, ver el atardecer y regresar de nuevo a bordo de un helicóptero privado, eso sí, la exclusividad se paga y podéis imaginar la cantidad de dinero que hay que desembolsar para disfrutar de ese capricho de ricos!
Pasamos de refilón el Michaelmas Cay, el cayo de coral más grande de la región de Cairns, está situado aproximadamente a 40 kilómetros de la ciudad y es el hogar de más de 35 especies diferentes de aves marinas, por lo que he leído, es uno de los mejores sitios para bucear y hacer snorkel ya que, por lo general, tiene muy poca afluencia de gente y los corales se han conservado en muy buen estado.
Para finalizar nuestra excursión aérea, sobrevolamos el Oyster Reef y el Upolu Cay donde el día de antes habíamos estado haciendo snorkel y nos dirigimos de nuevo hacia el Aeropuerto de Cairns.
Como iba en la parte delantera de la avioneta pude ver perfectamente como nos acercábamos a la pista de aterrizaje, dejando atrás el mar y viendo los campos y casas cada vez más cerca hasta tocar tierra, así acabó nuestras peripecias aéreas sobre la Gran Barrera de Coral.
Sobre esta experiencia os diré:
QUE NO ME HA GUSTADO: El precio excesivo que te cobran por hacer algo que, bajo mi punto de vista, está bien pero no es una de las mejores actividades que se pueden realizar allí, el snorkel es mil veces mejor y te permite ver esta maravilla natural desde sus entrañas. En conclusión, es una actividad que está sobrevalorada.
QUE ES LO QUE MÁS ME HA GUSTADO: Poder ver los diferentes arrecifes y cayos desde las alturas y hacerme una idea de lo grande que es la Gran Barrera de Coral.
¿Lo volvería a hacer? DEPENDE del precio y de la zona, lo que está claro es que en Cairns no.
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Hola,
Nosotros queríamos hacer una excursión muy concreto pero valía una barbaridad y al final decidimos hacer snorkel dos veces.
Aquello es una maravilla y su volviéramos haríamos snorkel sin dudarlo.
Saludos viajeros
Esa era nuestra segunda opción, hacer snorkel dos veces pero como también queríamos ver la barrera desde las alturas al final nos animamos, total, igual solo lo hacemos una vez en la vida!!! 😉
Es bueno saber de antemano los puntos positivos y negativos. Imagino que al final el alto precio es por la infraestructura… que mantener la avioneta no debe ser barato. Imagino que yo también lo hubiera hecho… total! Es algo que seguramente no vuelvas a hacer y no te vas a quedar con las ganas!
Un saludote chicos!
Supongo que sí, en el caso de la avioneta yo creo que tienen más coste que los helicópteros ya que por lo que se veía por allí, éran más habituales con lo que tienen más movimiento de viajes y de gente, de avionetas vi más bien pocas y por lo que nos comentó el piloto, los costes de parking y tasas son elevadísimos así que en cierta manera lo entiendo, eso sí, por lo menos no me arrepiento de no haberlo hecho!!! 😉
Coincido con Helena en que está bien saber lo positivo y lo negativo de todo esto, porque a veces idealizas este tipo de actividades y tal vez no sean para tanto, al menos si no te sobra el dinero (si me sobrara me hacía un picnic de esos de lujo xD).
Por cierto, que no sabía lo de tus problemas con los botones jajaja, ya me he puesto al día. Mira que tocar el botón antivioladores 😛
Bueno, os deseo felices fiestas y un estupendo 2016 🙂 Nos leemos!
Jejejeje, la verdad es que no me arrepiento de haberlo hecho pero ahora, con conocimiento de causa, creo que fue una gran turistada, eso sí, que me quiten lo bailao, jejejeje. Sobre los botones, he liado alguna más pero ya he decidido quitarme, huyo de ellos como los gatos del agua, jejejeje. Un abrazo y Feliz 2016!!! 😉