Gruyères

En nuestro último viaje a Suiza no nos podíamos ir de allí sin visitar el pequeño pueblo de Gruyères situado en la región de Friburgo, aproximadamente a una hora y cuarto de Ginebra y  en pleno Valle del Río Sarine.

GRUYERES (2)

Gruyères además de famoso por su conocido queso atesora uno de los conjuntos medievales más bonitos del país, por suerte, está prohibido el paso de vehículos así que dejamos el coche en uno de los muchos parkings gratuitos (sí, habéis leído bien) que han habilitado y empezamos a subir la cuesta rodeados de impresionantes montañas nevadas.

No se sabe bien de dónde proviene el nombre, unos dicen que de un antiguo capitán vándalo llamado Guerius, instalado en la región en el año 436, otros de una grulla, símbolo gravado en la actual bandera del municipio y algunos más cuentan que proviene del antiguo protector romano del bosque lo que sí que es verdad es que el pueblo ha sido testigo de varios hechos históricos a lo largo de más de 10 siglos como guerras, cruzadas, plagas, etc, etc…

Empezamos nuestra visita en la oficina de turismo donde nos dieron algunos consejos para visitar el pueblo, nada más salir y justo enfrente encontramos una cuesta toda llena de nieve que desembocaba en la antigua Torre de la Chupia Barb (barba quemada), este lugar era utilizado para realizar los últimos interrogatorios a los condenados a muerte, aquí les torturaban y luego quemaban su barba, de ahí el nombre de la torre. Una vez allí aprovechamos para hacer algunas fotos de Gruyères ya que hay una zona desde donde hay unas vistas espectaculares de las montañas, el castillo y las murallas, por lo visto en verano ponen una terracita pero con la rasca que hacía cualquiera se quedaba allí más de 10 minutos. Igual que habíamos subido volvimos a bajar pero esta vez tuvimos un poco más de dificultad ya que el hielo nos puso algunos obstáculos que finalmente salvamos sin pegarnos ninguna leche, jejejeje.

VISTAS DESDE LA TORRE CHUPIA BARBA DE GRUYERES

En la plaza principal se concentran la mayor parte de los lugares importantes de Gruyères incluidos bares, restaurantes y tiendas de cachivaches varios con unos precios de infarto. Si os soy sincera, este lugar es mi paraíso ya que tiene todo lo que busco en una plaza: tiendas de queso, aire medieval y CHOCOLATE!!! Eso sí, le falla el tema de los precios!!

PLAZA PRINCIPAL GRUYERES

Justo en el centro encontramos una pequeña fuente que fue construida en el año 1755, si no fuera porque es el símbolo de la llegada por primera vez del agua al pueblo pasaría desapercibida ya que no tiene nada de especial. Por lo visto en un primer momento las cañerías eran de madera pero la presión del agua las reventó y tuvieron que ser sustituidas por tubos de hierro.

Justo a la altura de la fuente y a mano izquierda está el Belluard, una de las antiguas puertas de la ciudad. Destaca sobre el portón una pintura de los héroes Claremboz y Bras de Fer que según cuenta la leyenda repelieron ellos solitos el ataque de los berneses durante la Guerra de Everdes en el año 1349. Este lugar es uno de los más bonitos de Gruyères ya que hay unas vistas de postal con las murallas, torreones y las montañas nevadas de fondo, bueno, si vais en verano supongo que no estarán nevadas, jejejeje.

BELLUARD GRUYERES

BELLUARD GRUYERES (3)

Volvimos de nuevo a la plaza y nos paramos justo enfrente del edificio de «L’Auberge de la Halle». Hoy en día este lugar es un hostal – restaurante pero en el pasado funcionaba como establo y granero, en el balcón de esta casa se situaba el corregidor que era el encargado de verificar las ventas y las transacciones que se realizaban justo enfrente, en las antiguas medidas, una especie de tinajas de piedra donde se medía el grano y otros materiales.

MEDIDAS GRUYERES

Seguimos caminando hacia el castillo y nos topamos con el Calvario, un edificio del siglo XVI que era utilizado para el almacenamiento del grano y la sal, hoy en día se usa para exposición de arte. Muy cerca de allí y frente a la tienda «Filet de Gruyères» podemos ver lo que queda de la antigua Piedra de la Picota, en el centro de esta roca todavía se aprecia el agujero donde se ponía un roble, los maleantes que habían sido pillados in fraganti se ataban a dicho palo como castigo durante todo un día.

CALVARIO GRUYERES

PIEDRA LA PICOTA GRUYERES

Gruyères en la antigüedad tuvo un personaje muy importante que misteriosamente no fue conde pero estuvo muy relacionado con él, su nombre era Girard de Chalamala y era el bufón de Pedro IV, el último conde de Gruyères. Este hombre amasó una gran fortuna y llegó a tener más influencia que el mismísimo conde, era conocido por su peculiar «maraca» realizada con plumas de pavo real y al morir quiso dejar en herencia todas sus deudas, su máscara y su traje a Pedro, ¿tal vez como venganza o quizás como última broma?. Supongo que estaréis pensando ¿y qué tiene qué ver este tío con la plaza de Gruyères? Pues bien, una de las mansiones más lujosas de esta parte de la ciudad era propiedad del Chalamala y aunque no se puede visitar sí que podemos admirar la rica y divertida decoración de su fachada, fue construida en 1531 en estilo renacentista cuando «supuestamente» ya había muerto el bufón.

CASA CHALAMALA GRUYERES (2)

CASA CHALAMALA GRUYERES

El municipio guarda muchas sorpresas al visitante, el queso, el chocolate, el chalamala y dos museos que a simple vista nada tienen que ver con este pueblo de cuento. El primero el Museo de Hans Ruedi Giger, el diseñador de varios escenarios y la horripilante criatura en la película de Alien el octavo pasajero por la que obtuvo un Oscar en el año 1980 al mejor diseño escénico. La entrada cuesta 12,50 CHF.  Si el museo os parece curioso tenéis que ir a tomar algo al bar que está situado enfrente, representa el buche del feo extraterrestre y es de lo más friki, igual que todos los precios, jejejeje.

MUSEO HR GIGER GRUYERES

El segundo museo del que os hablaba es el del Tíbet que alberga alrededor de 300 esculturas, pinturas y objetos sagrados procedentes de esta parte de Asia central. Nosotros no entramos en ninguno de los dos ya que nuestro avión salía sobre las 7, teníamos que comer y queríamos centrarnos en el castillo y el pueblo aunque reconozco que por lo menos el de Alien tiene que estar divertido.

Continuamos ascendiendo hasta el imponente castillo dejando a mano derecha la antigua escuela regional que fue construida en el año 1650 aunque el edificio que hoy en día podemos ver es una reconstrucción ya que en 1925 se quemó totalmente, algunas de sus ventanas fueron rescatadas y reutilizadas.

ANTIGUA ESCUELA REGIONAL GRUYERES

El Castillo de Gruyères es uno de los más espectaculares de toda Suiza y ofrece un paseo por la historia de ocho siglos en los que nada más y nada menos que 20 condes habitaron el lugar. Cada uno fue poniendo su granito de arena y adecuando las instalaciones a sus gustos o su economía aunque desgraciadamente Michel, el último conde tuvo grandes problemas económicos que le llevaron a declararse en bancarrota en el año 1555. A partir de esta fecha, la fortaleza pasa a manos de las ciudades de Friburgo y Berna que se reparten toda la zona, más tarde entre los años 1555 y 1798 el castillo se convierte en sede de los corregidores de Friburgo, entre 1804 y 1815 en sede de prefectos y finalmente de los jefes de distrito hasta que inevitablemente fue vendido y pasó a ser propiedad de la familia Bovy.

CASTILLO GRUYERES

PATIO CASTILLO GRUYERES

Actualmente y desde el año 1993 una fundación se encarga de la administración y mantenimiento de esta joya arquitectónica. La entrada cuesta 10 CHF y comienza con la visualización de un vídeo donde un actor explica en aproximadamente 20 minutos toda la historia de la región, el pueblo y el castillo.

Empezamos nuestra visita pasando por la cocina, las distintas salas (Borgoña, Sala de los corregidores, Salón Corot, Salón de los Condes, Sala de la Bella Lucía, del arte fantástico, etc, etc..), subimos por impresionantes escaleras de caracol, admiramos las montañas desde los balcones del castillo y nos perdimos por los bonitos jardines franceses y las murallas que datan de finales del siglo XV. Estuvimos aproximadamente una hora y media visitando este lugar y os aseguro que merece mucho la pena. Os recomiendo que prestéis atención a las bonitas vidrieras, los muebles, los tapices y a todos los objetos, algunos con grandes leyendas como la mano de una momia que encontraréis en el Corredor I.

Cocina castillo
Cocina castillo
Sala Corot
Sala Corot

Sala de los caballeros
Sala de los caballeros
Sala de los corregidores
Sala de los corregidores

Vidrieras castillo
Vidrieras castillo

Era más de la una y nuestros buches pedían a gritos comida así que nos dirigimos hacia la plaza y decidimos probar en el Restaurante Gruyère Traditions, un pequeño local de madera que alberga una terraza con unas vistas espectaculares, obviamente no hacía tiempo para estar en ella así que pedimos mesa en el interior al resguardo de los radiadores. No nos podíamos ir de allí sin probar las dos especialidades de Gruyères: el queso y el chocolate así que nos decantamos por una raclette y una fondue de fruta con chocolate que estaban de muerte. ¿y en qué consiste la raclette? Pues es una especie de barra de queso que se pone en una estufa, una vez que se va derritiendo el queso lo recoges con el cuchillo y lo esparces encima de patatas cocidas, pan o lo que te venga en gana, todo ello va acompañado de cebolletas y pepinillos. El restaurante es totalmente recomendable y hasta la camarera habla español!

RESTAURANTE GRUYERE TRADITIONS

RESTAURANTE GRUYERE TRADITIONS (2)

Una vez con la panza llena nos dirigimos a visitar los dos lugares que nos quedaban pendientes en el pueblo: las murallas y la Iglesia de St. Théodule situada a los pies del castillo junto al antiguo cementerio. Este templo fue construido a mitad del siglo XIII por orden del conde Rodolfo III de Gruyères aunque gran parte de la iglesia fue destruida en un incendio en el año 1679 y posteriormente restaurada. Del templo original aún sobrevive una de las 9 campanas que tenía conocida como Campana de la agonía así que os podéis imaginar para qué se utiliza!

IGLESIA ST THEODULE GRUYERES

VISTAS DESDE LAS MURALLAS DE GRUYERES

Eran casi las 4 de la tarde así que después de hacer unas cuantas compras de chocolate (of course) pusimos rumbo al Aeropuerto de Ginebra, me quedé con ganas de visitar algunos pueblos cercanos y la fábrica de queso para ver cómo se elabora este manjar aunque eso lo dejo para la próxima ocasión que espero que no sea muy tarde.

¿Cómo llegar a Gruyères?

Se puede hacer de dos formas:

En coche: Hay que tomar la A12 que va desde Lausanne a Berna y salir en Bulle.

En tren: Desde cualquier ciudad principal de Suiza se puede tomar el tren hasta la estación de Gruyères.

PLANO GRUYERES

Si queréis seguir nuestras aventuras y saber por dónde andamos lo podéis hacer a través de Facebook, Google +, Foursquare, Pinterest, Instagram y Twitter.

3 comentarios en “Gruyères”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *