En nuestra última visita a Barcelona y gracias a la colaboración de la Oficina de Turismo de la ciudad y la Fundación Amatller de Arte Hispanico pudimos conocer la espectacular Casa Amatller situada en una zona privilegiada en pleno Paseo de Gracia.
Según una antigua leyenda griega en la boda de Peleo y Tetis habían sido invitado todos los dioses excepto Eris, la diosa de la discordia. Tal fue su enfado que se presentó en la celebración y dejó encima de la mesa una manzana dorada en la que ponía “a la más bella”. La manzana fue reclamada por Atenea, Afrodita y Hera. El dios Zeus para evitar conflictos designó a Paris, príncipe de Troya como juez aunque más tarde se dejaría influencia por Afrodita, lo que provocaría la Guerra de Troya.
Aunque no tenga nada que ver la leyenda con la realidad, a la zona del Paseo de Gracia situada entre las Calles Aragón y Consell de Cent se la conoce como “Manzana de la Discordia” por la rivalidad profesional que existía antiguamente entre Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch, los arquitectos de las Casas Batlló, Lleó i Morera y Amatller y que recordaba la disputa de las tres diosas por ser la más bella.
La Casa Amatller era propiedad del empresario chocolatero Antoni Amatller Costa que por 490.000 de las antiguas pesetas compró una finca en el número 41 del Paseo de Gracia donde había un edificio datado en 1875. Con la intención de convertir el inmueble en su residencia habitual contrató la remodelación a Josep Puig i Cadafalch, historiador, político y uno de los arquitectos modernistas con más reputación de la época.
Puig i Cadafalch mandó derrumbar la fachada principal, redistribuyó las plantas y estancias de toda la casa construyendo un estudio fotográfico en el tercer piso e instaló un ascensor eléctrico y una plataforma giratoria para el vehículo del propietario. En resumen transformó un edificio que pasaba sin pena ni gloria en una auténtica obra de arte.
Por suerte y desde el pasado mes de marzo de 2015 ya es posible visitar la primera planta del edificio donde residió Antonio Amatller con su única hija Teresa. Se puede conocer las habitaciones de Antonio y su hija, el baño privado, el espectacular salón de estar, el despacho de Antonio y una valiosa colección de vidrio arqueológico, una de las aficiones del industrial chocolatero.
Tanto en el interior como en la fachada, inspirada en las construcciones flamencas hay detalles relativos a las tres aficiones principales del dueño: el coleccionismo, la fotografía y los viajes. Por suerte se conserva la mayoría de los muebles originales de la época y gracias a que el señor Amatller guardaba facturas de todas las reformas que realizó, hoy en día podemos conocer cómo era y cuánto costó cada detalle, mobiliario o decoración de la vivienda por lo que se ha podido realizar una copia casi exacta de lo que se perdió por el camino.
Cómo visitar la Casa Amatller
Os animamos a conocer esta joya del modernismo catalán, la entrada la podéis reservar a través de la página web de la Casa Amatller o de su email: casa@amatller.org ya que las visitas son limitadas y se realizan en grupos pequeños de 12 personas como máximo, también hay recorridos teatralizados, ya nos contaréis qué tal vuestra visita!!
Cómo llegar a la Casa Amatller
La Casa Amatller está situada en el Passeig de Gràcia número 41, junto a la famosa Casa Batlló de Gaudí.
Para llegar allí se puede hacer perfectamente en transporte público, en metro mediante las líneas L2, L3 y L4 hasta Passeig de Gràcia o con los buses número 7, 22, 24 y V15.
Información práctica Casa Amatller
Duración visita guiada: Aproximadamente 1 hora.
Horario:
- Visita general con video guía: De lunes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.
- Visita guiada: De lunes a domingo, a las 11 horas en inglés, a las 12 horas en catalán y 17 horas en castellano.
Precio entrada:
- Con video guía (castellano, catalán, inglés y francés) + taza de chocolate: 14€ adultos, 12,60€ reducida y 7€ niños de 7 a 12 años.
- Visita guiada (castellano, catalán e inglés): 17€ adultos, 15,30€ reducida y 8,50€ niños de 7 a 12 años.
Vale la pena visitar esta joya del modernismo catalán y aprovechar para visitar a sus vecinas Casa Batlló y Casa Lleó i Morera. ¿Habéis estado alguna vez en este lugar? ¿Conocíais la existencia de esta espectacular casa? Contarnos vuestra experiencia!!









