Uno de los lugares que teníamos muchas ganas de visitar en Guatemala era El Ceibal, unas espectaculares ruinas mayas perdidas en mitad de la selva en el departamento de Petén, lo vimos en varios panfletos de publicidad del país y nos enamoró, no es para menos ya que caminar entre sus piedras y antiguas estelas es como meterse de lleno en una película de Indiana Jones, toda una aventura!
Llegar hasta allí no es tarea fácil pero con un poco de planificación se puede organizar una visita a este espectacular lugar sin gastar mucho dinero.
Historia El Ceibal
La antigua ciudad de El Ceibal se construyó sobre un acantilado a orillas del Río de la Pasión y fue una de las más importantes en el sur del país. Su fundación data del período clásico maya (alrededor del 600 – 800 d.C) y en su mayoría fue ocupada por comerciantes y guerreros Putún que utilizaron la cercanía del río para prosperar, durante la época de máximo apogeo llegó a tener cerca de 10000 habitantes.
Tras numerosos enfrentamientos con Dos Pilas y Aguateca en la región de Petexbatún o Tikal y Calkmul en México, varios cambios de gobernantes y diversas guerras para controlar el comercio en esta parte del río, la ciudad de El Ceibal fue abandonada en el año 900 d.C, quedando todos sus templos, estelas y pirámides escondidas bajo la selva hasta que en el año 1892 el guatemalteco Federico Artes descubrió el yacimiento y lo bautizó como Saxtanquiqui, nombre maya de un pájaro típico de la región de Petén, sin embargo tres años más tarde, el explorador Teobert Maler documentó el lugar y lo llamó El Ceibal por la gran cantidad de estos gigantescos árboles que hay en la zona.
Qué ver en El Ceibal
La visita a esta antigua ciudad maya es toda una aventura desde principio a fin, la barca llega hasta unos matojos en mitad de la selva, allí hay que saltar, enfangarte un poco y andar hasta un cartel y una caseta abandonada, imagino que en su día sería la taquilla para acceder al yacimiento pero en la actualidad es una ruina más del lugar.
Desde el antiguo edificio sale un sendero de tierra y pedruscos, de aproximadamente 1 kilómetro, que serpentea cuesta arriba entre lianas, ceibas y un ejército de mosquitos zancudos dispuestos a atacar en el momento que ven un cacho de carne al aire libre, jejeje.
El Ceibal consta de unas 600 estructuras entre estelas, templos, altares y edificios aunque la mayoría están ocultas entre la vegetación de la selva y muchas fueron destruidas por Dos Pilas tras la batalla del 735 d.C en la que secuestraron a su gobernante Yihch’aak B’ahlam, todas ellas están repartidas en cuatro grupos que se conectan entre sí por calzadas, el sendero que sube desde el río desemboca en la Calzada Sur. Hay muchas cosas que ver en esta antigua ciudad maya aunque tendréis que ir investigando e imaginando alguna de ellas, lo más importante está en:
Grupo A
Este espectacular grupo es el más importante del yacimiento y consta de tres plazas en las que podemos ver más de medio centenar de montículos que en su día fueron edificios o estelas de la antigua ciudad maya, sin lugar a duda las ruinas más destacadas están situadas en la zona sur, allí se alza majestuosa una pirámide escalonada (estructura A3) que en la antigüedad fue un templo.
Esta estructura cuenta con una escalera en cada uno de sus cuatro lados, en la base de las mismas están situadas cuatro estelas, posiblemente las más bonitas y mejor conservadas de todo El Ceibal, estas lápidas de piedra caliza son como fotos antiguas en las que se reflejan los rostros de viejos gobernantes de la ciudad, las imágenes son bastante curiosas y muestran a hombres con bigote y barba, algo bastante raro en la época maya, el nivel de detalle es alucinante ya que parece que estás viendo un auténtico retrato de un hipster, jejeje.
Las cuatro estelas son la 8, situada en la zona sur del templo que representa al Rey Wat’ul Chatel con manos y pies de jaguar sosteniendo la cabeza del Dios K’awiil, la 9 en la zona oeste donde aparece el Rey Wat’ul Chatel, la estela 10, en la cara norte de la pirámide que muestra a Wat’ul Chatel con bigote, en esta estela también aparecen los emblemas de Tikal Calakmul y Motul de San José y la número 11, en la zona este que describe la fecha en la que se independizó El Ceibal en el año 830.
En lo más alto de la estructura A3 se puede ver la estela 21 que fue restaurada ya que estaba en muy malas condiciones debido a la erosión y el paso del tiempo, en ella se puede observar al Rey Wat’ul Chatel con atributos del Dios Jaguar, en su mano derecha levanta un cetro K’awiil y en la izquierda sostiene un escudo con la cara del Dios Sol.
Además, en lo más alto también hay un pequeño templo cuadrado con cuatro entradas, cada una de ellas daba acceso a las escaleras, en la antigüedad se cree que este lugar pudo tener tres salas que estaban conectadas entre sí mediante arcos.
Si os gustan los aguacates, este es un buen lugar para encontrar unos cuantos, toda la plaza sur está plagada de este fruto tropical, lástima que que no se podían traer para España que si no arraso, con lo ricos que están, jejeje.
Estructura 79
Otro de los lugares que no hay que perderse en la antigua ciudad maya es la Estructura 79, una plataforma circular de tres niveles situada en un claro de la selva, este edificio data del año 870 d.C y se cree que pudo funcionar como observatorio astronómico, frente a la misma se encuentra un pequeño altar con forma de cabeza de jaguar.
¿Cómo llegar a El Ceibal por libre?
Llegar hasta el recinto arqueológico de El Ceibal por libre no es complicado pero sí que lleva su tiempo, nosotros fuimos desde Semuc Champey y luego desde allí nos fuimos directos hasta la Isla de Flores, se puede hacer desde los dos sitios.
Para llegar desde Semuc Champey:
Hay que contratar el shuttle que sale todas las mañanas desde Lanquín sobre las 8 de la mañana, cuesta 140 GTQ por persona y tarda unas 8 horas en llegar, una vez dentro hay que avisar al conductor de que os pare en el pueblo de Sayaxché, justo antes de cruzar el ferry del Río de la Pasión.
Para llegar desde Isla de Flores:
Si estáis en la Isla de Flores, igualmente podéis llegar hasta Sayaxché, nosotros lo hicimos en un shuttle compartido, el total de trayecto nos costó 23 GTQ por persona y tardamos unas 3 horas en llegar, eso sí, va parando en todos los lugares donde le pidan. Desde Flores también tenéis la posibilidad de ir en taxi privado o con una excursión organizada, estas dos opciones son muchísimo más caras pero más cómodas porque te evitas tener que regatear con nadie.
Una vez en Sayaxché hay dos alternativas para llegar hasta las ruinas mayas, la primera es por carretera, por lo que nos dijeron, el trayecto no es muy bueno y se tarda bastante en llegar. La otra opción es la que escogimos nosotros, negociar con un barquero para que te lleve en lancha rápida por el Río de la Pasión, el recorrido dura aproximadamente 1 hora pero vale la pena para ver el paisaje, nosotros conseguimos la barca por 450 GTQ, en ella caben hasta 6 personas por lo que el precio se reparte entre todos, lamentablemente no encontramos a nadie que quisiera visitar las ruinas ese día por lo que fuimos solos con el barquero.
Precio y horario El Ceibal
El horario para poder visitar la antigua ciudad maya de El Ceibal es todos los días desde las 8 hasta las 16 horas y el precio para entrar es de 60 Quetzales por persona, se paga en la entrada principal, que no es la del río.
¿Dónde dormir cerca de El Ceibal?
Se nota que El Ceibal no es un lugar muy turístico y eso se refleja en la oferta hotelera de la zona ya que solo cuenta con dos alojamientos en Sayaxché. Nosotros nos decantamos por el Hotel del Río (250 GTQ la noche) que era el que mejor pinta tenía de los dos y la verdad, el personal era muy amable pero la limpieza dejaba mucho que desear, el suelo y el baño estaban bastante sucios y cuando encendimos el aire acondicionado nos saltaron varias cucarachas, eso sí, para pasar una noche no es mala opción.
¿Dónde comer cerca de El Ceibal?
En el recinto arqueológico no vais a encontrar ningún restaurante por lo que os aconsejo que si vais a estar mucho tiempo en las ruinas os llevéis un bocata o algo, en Sayaxché no es que esté mejor la cosa, la oferta de restaurantes es muy limitada pero a nosotros nos recomendaron el Café Maya, un local sencillo, barato y con buena comida, no es de los mejores sitios en los que comí en Guatemala pero no está mal.
Para finalizar os recomiendo que no visitéis El Ceibal sin un buen repelente de mosquitos, es increíble la cantidad de zancudos que hay allí y además los de esta zona pueden transmitir el Dengue por lo que no está de más ir preparado para la guerra contra estos molestos insectos. Aunque no es «complicado» llegar hasta allí, si os falta tiempo, mejor descartar esta visita porque requiere de al menos dos días entre desplazamientos y demás, eso sí, a mí fue uno de los lugares que me encantó, en cierta parte porque éramos los únicos junto con los monos aulladores que estábamos allí. Y vosotros, ¿Habéis visitado este lugar?, ¿Conocéis algunas ruinas como estas?






















buenas
gracias por el reportaje
creo que este sitio pertenece al periodo `preclasico medio alrededor del año 800 a.c
según leo la wikipedia y aprende guatemala
salud y gracias