Bled es una pequeña localidad eslovena situada a orillas de un bonito lago color esmeralda en plenos Alpes julianos. Su historia se remonta al siglo VII con la llegada de los primeros eslavos que se establecieron a los pies del castillo, en el lago y en la pequeña isla del mismo, más tarde en el siglo X, el Emperador Enrique II entregó el castillo de Bled y sus tierras a los obispos de Brixen que lo conservaron durante varios siglos, hasta que la dinastía de los Habsburgo se lo arrebató.
Sin lugar a duda, la época de máximo esplendor de Bled llegó en 1855 de la mano de un doctor suizo llamado Arnold Rikli que aprovechando las fuentes de agua caliente del lago y el aire limpio de la montaña decidió abrir unos baños termales donde hoy en día se encuentra el casino, esto, propició la llegada de mucha gente adinerada de toda Europa que aumentó considerablemente en 1870 cuando se inauguró la línea de ferrocarril de Liubliana a Tarvisio, Bled se convirtió en un importante centro turístico que en la actualidad sigue creciendo y que atrae todos los años a una gran cantidad de amantes de la montaña, el deporte y la naturaleza.
Para nuestra aventura en esta parte de Eslovenia escogimos la Pensión Török, un pequeño establecimiento rústico situado a escasos 4 kilómetros del lago con una habitación muy acogedora, limpia y que tenía el desayuno incluido.
Bajo nuestro punto de vista, estas son las razones por las que no podéis dejar de visitar Bled y sus alrededores, a nosotros nos enamoró el sitio y esperamos volver con más calma en breve ya que nos cayó el diluvio universal y no pudimos hacer muchas cosas que nos hubieran gustado!
Esquí, caminatas y aguas termales
Eslovenia se ha convertido en los últimos años en un importante destino de esquí y deporte, principalmente por su cercanía con Austria y su situación privilegiada en plenos Alpes Julianos. La estación de Kranjska Gora, en el Valle del Río Saba y a escasos 40 kilómetros de Bled es una de las más famosas del país y la más antigua, en ella se puede practicar multitud de deportes y actividades de invierno como pasear en trineo, patinaje sobre hielo, esquí de fondo, etc…
El complejo cuenta con más de 20 kilómetros de pistas y se tarda en llegar allí una media hora aunque si no queréis moveros de Bled, en los alrededores hay una pequeña estación de esquí, Straža Bled Ski Centre de aproximadamente 6 hectáreas que cuenta con un tele silla que sube a la montaña y los locales utilizan como pista de esquí, eso sí, cuando te das cuenta ya has bajado, jejeje. En verano este lugar se convierte en un parque de aventuras, alberga un tobogán de 520 metros que desciende por la ladera y un circuito de cuerdas.
Para caminar hay multitud de rutas para todos los públicos y niveles de forma, una de las más bonitas es la que sube hasta Velika Osojnica desde donde hay una bonita panorámica de la ciudad y el lago.
Si lo que queréis es algo más tranquilo, en la parte noreste del lago se encuentran las piscinas termales que abastecen a la mayoría de hoteles de la zona, hay un par de playas públicas perfectas para relajarse y disfrutar de un día en familia aunque si queréis algo más sofisticado siempre se pueden visitar los baños privados del Grand Hotel Toplice, bastante caros o los Baños del Castillo que cuentan con toboganes y varias atracciones para los más pequeños.
Excursión a la Garganta de Vintgar
Este espectacular desfiladero está situado a unos 4 kilómetros de Bled y es uno de los destinos turísticos más populares de la ciudad. Fue descubierto en 1891 por el comandante Jakob Žumer y el cartógrafo y fotógrafo Benedikt Lergetporer y poco tiempo después se acondicionó con pasarelas y puentes de madera para abrirse al público el 26 de agosto de 1893.
La garganta de 1,6 kilómetros atraviesa las Colinas de Hom y Boršt por un sendero junto al Río Radovna, el camino es precioso y ha sido reconstruido en varias ocasiones, termina en un puente sobre la Cascada de Šum, de 13 metros de altura.
El precio para realizar el recorrido es de 5 € los adultos y 2,5 € los niños de 6 a 15 años, el desfiladero está abierto desde las 8 hasta las 19 horas aproximadamente y en verano (entre junio y septiembre) hay un autobús turístico de la empresa Alpetour que sale todos los días a las 10 desde Bled hacia la garganta.
Navegar o pasear por el Lago Bled
Sin lugar a duda el sitio más visitado de la zona es el bonito Lago Bled, un lago de origen glacial situado en los Alpes a una altitud de 475 metros sobre el nivel del mar, según cuenta la leyenda, este lugar se formó por castigo divino ya que la población local no cuidaba la Capilla de Madona que se encontraba en medio de pastos y los animales entraban y salían a sus anchas de allí por lo que Dios decidió inundar los alrededores para así proteger lo que hoy en día se conoce como Iglesia de la Asunción.
Es posible dar la vuelta al lago caminando, un sendero que está mitad asfaltado y la otra mitad sin asfaltar rodea el agua, el camino es bastante llano y tranquilo y las vistas son preciosas, se tarda entre una hora y media y dos horas en completar el recorrido, depende de vuestra velocidad de crucero, jejeje.
Otra de las actividades que se pueden realizar en el lago es alquilar barquitas, piraguas o kayaks y disfrutar de la tranquilidad, los precios rondan los 15 – 20 € por hora, eso sí, mejor que vuestra forma física sea buena porque la distancia de un lado a otro es de aproximadamente 2120 de largo x 1300 de ancho. Hay numerosas empresas a orillas del lago, todo es cuestión de investigar las más baratas.
Probar la gastronomía
La gastronomía de Bled y en general de todo el país es buenísima y está elaborada a base de productos locales como legumbres, vegetales y carnes, alguno de los platos que probamos fueron el Ričet (sopa de legumbres) o el Golaž o Bograč (carne estofada) aunque si hay un postre típico en Bled que hay que probar sí o sí es el Kremna Rezina, una especie de sándwich de hojaldre relleno de nata que está de muerte.
Nosotros comimos en Gostilna Murka, un restaurante con historia que prepara platos típicos eslovenos a buen precio y para probar el postre típico escogimos una cafetería a orillas del lago, no recuerdo el nombre.
Visitar el Castillo de Bled
El castillo de Bled (Blejski grad) está situado a orillas del lago sobre un acantilado de 130 metros de altura.
Su historia se remonta al año 1011 cuando aparece por primera vez mencionado en la escritura de donación que hizo Enrique II a los obispos de Brixen aunque lo que hoy en día podemos ver se construyó en el siglo XVI.
El castillo se distribuye en dos plantas que están situadas alrededor de dos patios que gozan de unas vistas espectaculares del lago.
En el interior podemos encontrar un museo donde se exponen armaduras, armas, mobiliario antiguo, joyas que pertenecieron a los primeros eslavos asentados en la ciudad y hasta una antigua bañera, un restaurante con precios un «poco» desorbitados, la antigua capilla gótica del siglo XVI que alberga pinturas del emperador Enrique II y su esposa Kunigunda, la bodega del castillo donde se puede degustar vinos de la región y varias tiendas entre las que se encuentran la herrería o la antigua imprenta.
El precio de entrada es de 10 € los adultos y 5 € los niños y los horarios son (enero, febrero, marzo, noviembre y diciembre) de 8 a 18 horas, (abril, mayo, septiembre y octubre) de 8 a 20 horas y (junio, julio y agosto) de 8 a 21 horas.
Para llegar hasta el castillo se puede hacer caminando, hay tres rutas bien señalizadas y empinadas o en coche, el parking es gratuito.
Visitar la Isla de Bled
La Isla de Bled está situada en medio del lago y es la única isla en toda Eslovenia, para llegar hasta allí hay que hacerlo sí o sí en barca, se pueden alquilar una en la orilla del lago a un precio de entre 15 – 20 € la hora, navegar con una embarcación tradicional de madera que funciona desde el siglo XII conocida como «Pletna» y que manejan los «pletnarjis» con los pies, los precios rondan los 20€ o coger uno de los botes (Bogo Mila) que circulan regularmente entre el casino y la isla a las 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16 y 17 horas, el precio es de 11 € los adultos y 6 € los niños.
En la isla podemos encontrar la Iglesia de la Asunción a la que se accede mediante 99 escalones, data del siglo XVII y el interior alberga restos de un fresco del siglo XIV, el altar de oro y el campanario del siglo XV que contiene la famosa «Campana de los deseos» que según cuenta la leyenda, si la tocas y piensas un deseo, se cumple.
La entrada a la iglesia, el campanario y la sala de exposiciones de la Casa Provost cuesta 5,50 € los adultos y 0,90 céntimos los niños.
¿Qué te ha parecido Bled y sus alrededores, te han gustado? ¿Has estado allí? Si es que sí, ¿qué tal si me recomiendas más lugares para la próxima vez que vaya allí?


















Hola, me encanta tu blog, muy ameno e interesante. voy a Eslovenia en Junio, mi idea es 4 dias Bled, 2 Liubliana y una en Trieste de camino a Bergamo para vuelo de vuelta a casa.
Voy con dos niños de 15 y 11 años, queremos hacer alguna ruta de senderismo, canoas, visitar las cuevas de postjona y skocjan.
Cambiarias los sitios para dormir,?
Gracias
Hola Marisa, yo personalmente veo que en Bled 4 días son muchos pero depende de donde quieras hacer las rutas. Te recomendaría que por lo menos pasaras una noche cerca de las cuevas o las vas a visitar el día que vayas a Trieste? Lo digo porque en verano hay bastante gente y tendrás que mirar los horarios de las cuevas para que te de tiempo de verlas todas! Cualquier cosa nos dices!!! Un saludito!! 🙂
Hola viajeros, me encanta vuestro blog, ya he leido el de las cuevas de Skocjen, Predjama y Postojna, que haremos primero ya que entramos por Trieste, nos vamos el 3 de mayo, y queremos hacer el lago Bled tras ver el lago Bohinj y subir a Vogel, ya tenía previsto las gargantas Vingtar y después iremos a kranjska Gora, el lago Jana y el paso de Vrsic, la carretera de los rusos, llegando a Tolmin, haremos raftin en Bovec, y después iremos a Pirán, para terminar en Trieste. Mi pregunta es si en este recorrido hay algo que me dejo o alguna recomendación que me des, Merece la pena Ljubiana mucho?, Vamos a parar pero sólo un día allí. Nos dejamos el este de Eslovenia, merece la pena? Somos muy viajeros y estos últimos años hemos hecho, siempre en coche, Bulgaria entera, Transilvania, Grecia. Qué me recomendarías para ver de esos paises del Este que a vosotros os haya gustado?. Un saludo y gracias por vuestro magnifico blog.
Hola Juan, Ljubiana la verdad es que a mí me gustó bastante pero con un día o día y medio tienes suficiente ya que no es muy grande. Sobre el este del país no te puedo ayudar ya que nosotros hicimos más o menos el recorrido que vas a hacer, de los países del este nosotros hemos estado en Hungría, Polonia, República Checa y Rumanía y nos han encantado todos, a mí personalmente el que más me gustó fue Rumanía! Espero que disfrutes de tu viaje y ya verás como te gusta Eslovenia, es un país muy chulo! 🙂