VISTAS DE PEÑÍSCOLA

Peñíscola en 1 día: Qué ver y hacer

Peñíscola siempre había estado ahí, a tiro de piedra de casa y en una ubicación por la que habíamos pasado decenas de veces. Cada vez que bajábamos hacia Andalucía o nos escapábamos a la zona de Alicante, veíamos su silueta desde la carretera y nos decíamos aquello de «algún día tenemos que parar porque todo el mundo habla maravillas de este lugar», pero entre las prisas por llegar al destino y que no nos cuadraba en nuestros planes de viaje, ese momento nunca terminaba de llegar.

Un día decidimos que ya era hora de ponerle remedio. Si todo el mundo hablaba de Peñíscola como uno de los pueblos más bonitos de España, teníamos que comprobarlo por nosotros mismos así que organizamos una escapada gastronómica, esa fue la excusa, y pusimos rumbo a esta joya del Mediterráneo, dispuestos a recorrer sus calles, descubrir su historia y ver alguno de los lugares en los que se rodó la famosa serie Juego de Tronos, una de nuestras preferidas.

VISTAS DE PEÑÍSCOLA

Historia de Peñíscola

Peñíscola no es solo una de esas ciudades que parecen hechas para Instagram. Su historia se remonta hace más de 2000 años, cuando pueblos íberos, fenicios, griegos y romanos ya se habían fijado en este espectacular peñón que se adentra en el Mediterráneo. Su posición estratégica era tan buena que nadie quería perderse las vistas… ni el control del lugar.

La ciudad vivió etapas musulmanas y cristianas, pero su gran transformación llegó cuando los caballeros de la Orden del Temple construyeron el imponente Castillo de Peñíscola entre los siglos XIII y XIV, más tarde, este castillo se convertiría en la residencia de uno de los personajes más famosos de la historia local: Benedicto XIII, el célebre Papa Luna, que eligió Peñíscola como sede pontificia durante el Cisma de Occidente a pesar de ser declarado hereje por la iglesia.

Desde entonces, la ciudad ha resistido asedios, guerras y el paso del tiempo sin perder su encanto. Hoy, pasear por sus callejuelas empedradas es como recorrer un pequeño libro de historia al aire libre, con el Mediterráneo como telón de fondo y un castillo que sigue vigilando la costa desde las alturas.

CALLEJEANDO POR PEÑÍSCOLA

Qué ver y hacer en Peñíscola

Para conocer Peñíscola, se puede hacer perfectamente en un día aunque si lo que necesitas es una escapada de desconexión: ir a la playa, comer una rica paella en uno de sus numerosos restaurantes, perderte por las callejuelas del casco histórico o simplemente descansar, te recomiendo que guardes un fin de semana entero, lo agradecerás. Estos son los lugares que creemos que no puedes dejar de visitar si decides escaparte a este rinconcito de Castellón:

Callejear por el casco antiguo de Peñíscola

Peñíscola es una de esas ciudades que se disfrutan mejor dejándose llevar que siguiendo un mapa. Lo más guay de este lugar es perderse por sus rincones con encanto: calles empedradas, fachadas blancas adornadas con flores y miradores improvisados con vistas al Mediterráneo que convierten cualquier paseo en una pequeña aventura.

CALLEJEANDO POR PEÑÍSCOLA

Uno de los lugares más curiosos que no puedes perderte es el Bufador, una grieta natural excavada en la roca sobre la que se asienta la ciudad. Cuando el mar está «cabreado», las olas empujan el agua y el aire a través de esta cavidad, produciendo un característico bufido que le dio nombre, durante siglos, este fenómeno natural alimentó la imaginación de marineros y vecinos, que atribuían aquellos sonidos a misteriosas criaturas marinas ocultas bajo la ciudad.

Siguiendo el recorrido llegarás a la Casa de las Conchas, una de las fachadas más fotografiadas de Peñíscola. Su historia es bastante simple: fue decorada por un vecino enamorado del mar que cubrió su vivienda con miles de conchas recogidas en la costa, lo que hace tener tiempo libre, jejeje.

Muy cerca de allí se encuentra el Portal de Sant Pere, una antigua puerta de las murallas construida en el año 1411 por orden del papa Benedicto XIII, el célebre Papa Luna, para facilitar la entrada a la fortaleza desde el puerto, en la parte central del mismo todavía se puede admirar su blasón.

PORTAL DE SANT PERE EN PEÑÍSCOLA

Y dominando el paisaje desde lo alto, junto al castillo, aparece el Faro de Peñíscola, fue electrificado en el año 1929 y todavía conserva el aspecto original de su torre y su linterna, está en funcionamiento desde 1899.

FARO DE PEÑÍSCOLA

Y, por supuesto, cualquier paseo por el casco antiguo termina en algún mirador inesperado, os aconsejo que los vayáis descubriendo y os asoméis a los numerosos balcones naturales que se abren sobre el Mediterráneo y que disfrutéis de las vistas que han convertido a Peñíscola en una de las localidades más bellas de la costa mediterránea. Y como no, no podéis iros de allí sin comprar algo en las numerosas tiendecillas de artesanía y cachivaches varios que hay repartidas por sus callejuelas.

Conocer los lugares donde se grabó la serie Juego de Tronos

Si paseando por Peñíscola tienes la sensación de que en cualquier momento va a aparecer Tyrion con una copa de vino en la mano, no vas desencaminado. En 2015, la ciudad se transformó durante unos días en Meereen, una de las ciudades más importantes de la Bahía de los Esclavos en Juego de Tronos. La producción de HBO eligió sus murallas, callejuelas y jardines para recrear el escenario donde Tyrion, Varys, Missandei y Gusano Gris intentaban mantener el orden mientras Daenerys estaba desaparecida. Estas fueron las localizaciones que utilizaron los creadores de esta famosa serie:

  • Plaza de Santa María: Uno de los rincones más reconocibles es la Plaza de Santa María, situada junto al castillo. En la serie aparece durante el primer episodio de la sexta temporada, cuando Tyrion y Varys recorren las calles de Meereen observando el caos que se ha instalado en la ciudad tras la marcha de Daenerys, si ves el capítulo, este lugar se convirtió en el mercado de esta ciudad imaginaria. 
  • Portal Fosc: Es una de las antiguas entradas de la ciudad amurallada y también tuvo su momento de gloria en la serie. Aquí se rodaron algunas de las escenas del recorrido de Tyrion y Varys por Meereen. Más allá de la serie, esta puerta formaba parte del sistema defensivo de la ciudad y permitía controlar el acceso al casco antiguo, es uno de esos rincones donde la historia medieval de Peñíscola y la fantasía de George R. R. Martin parecen darse la mano.

PORTAL FOSC EN PEÑÍSCOLA

  • Parque de la Artillería: Si hay una localización imprescindible para los seguidores de Juego de Tronos, esa es el Parque de la Artillería. Este jardín, situado junto al castillo, aparece en la serie y es el lugar donde Tyrion, Missandei y Gusano Gris conversan sobre el futuro político de Meereen. Este sitio es uno de los pulmones verdes de Peñíscola, con palmeras, vegetación mediterránea y vistas espectaculares al mar, no cuesta entender por qué los responsables de la serie de HBO lo eligieron.
  • La Plaza de Armas y el entorno del castillo: El entorno del Castillo de Peñíscola también sirvió para dar vida a diferentes zonas de Meereen. La producción aprovechó las murallas, patios y plazas interiores para ampliar visualmente la ciudad mediante efectos digitales, porque sí, muchas de las cosas que vemos en la pantalla están creadas con ordenador. 

IGLESIA MARE DE DEU DE L'ERMITANA EN PEÑÍSCOLA

La mayoría de las escenas rodadas en Peñíscola pueden verse a lo largo de la temporada 6, especialmente en los episodios centrados en Meereen. Lo mejor de esta ruta es que no necesitas ser fan de Juego de Tronos para disfrutarla. Peñíscola ya parece un decorado natural por sí sola, la serie simplemente hizo lo que hacemos todos cuando llegamos por primera vez: mirar alrededor y pensar que este lugar parece sacado de otro mundo.

Disfrutar de la gastronomía de Peñíscola

Hemos estado dos veces en Peñíscola, y las dos veces fuimos a comer, jejeje. Sí, la verdad es que además de que la ciudad es preciosa, nos puede la gula. La primera vez que fuimos acabamos en El Pescador Ermitaño y la segunda en La Cueva y casualidades de la vida (o no), en ambos terminamos pidiendo paella, porque cuando estás en Castellón y el arroz tiene fama de ser espectacular, ¿quién puede resistirse?

La primera visita nos llevó a El Pescador Ermitaño, un restaurante situado muy cerca del paseo marítimo y de la playa, en una ubicación perfecta para hacer una parada después de recorrer la ciudad. Aquí nos decidimos por un arroz negro, de esos que llegan a la mesa y ya sabes que has acertado, pero la comida no empezó ahí, antes cayeron unas tapas que estaban espectaculares: calamares y pescaditos fritos para abrir boca mientras esperábamos el plato principal. Y si el arroz nos gustó, los postres no se quedaron atrás ya que estaban de muerte, de esos que te hacen plantearte seriamente si pedir otro aunque ya no tengas hueco y corras el riesgo de salir rodando del restaurante.

RESTAURANTE EL PESCADOR ERMITAÑO - PEÑÍSCOLA

RESTAURANTE EL PESCADOR ERMITAÑO - PEÑÍSCOLA

En nuestra segunda visita a la ciudad decidimos probar La Cueva, un restaurante situado a los pies del casco antiguo, muy cerca de las murallas y del acceso al castillo. Esta vez cambiamos de sabores pero no de plato, nos lanzamos a por una paella de marisco, una apuesta segura en una localidad marinera como Peñíscola y tengo que decir que estaba muy rico.

RESTAURANTE LA CUEVA - PEÑÍSCOLA

RESTAURANTE EL PESCADOR ERMITAÑO - PEÑÍSCOLA

Lo bueno de este restaurante es que tenían menú, que por cierto, no estaba nada mal, tanto en variedad como en el precio, me quedé flipada que en una ubicación como la que tiene el restaurante se pudiera comer de lujo y sin tener que vender un ojo para pagar la carta, jejeje.

Nosotros ya llevamos dos visitas, dos restaurantes y dos paellas. Quién sabe, quizá la próxima escapada a Peñíscola vuelva a tener la misma excusa de siempre: «Vamos a ver la ciudad»… aunque todos sepamos que en realidad vamos a ponernos hasta el culo de comer, jejeje.

GASTRONOMÍA EN PEÑÍSCOLA

Entrar en el famoso Castillo de Papa Luna

Si hay un lugar que domina por completo el skyline de Peñíscola, ese es el Castillo del Papa Luna. Lo verás desde la playa, desde el paseo marítimo, desde las murallas… y llegará un momento en el que asumirás que no puedes irte de la ciudad sin entrar a visitarlo, la verdad es que merece muchísimo la pena. Porque sí, las vistas son espectaculares, pero la historia que esconden sus muros es todavía más impresionante.

CASTILLO PAPA LUNA - PEÑÍSCOLA

Lo primero que hay que saber es que este no es un castillo cualquiera. Fue construido por los caballeros templarios entre finales del siglo XIII y principios del XIV sobre los restos de una antigua fortaleza árabe que ocupaba este estratégico peñón frente al Mediterráneo. Los templarios eligieron este lugar porque era prácticamente una fortaleza natural, por un lado estaba el mar y era fácil de defender, hay que reconocer que no se equivocaron, porque más de siete siglos después sigue imponiendo desde cualquier punto de la ciudad.

CASTILLO PAPA LUNA - PEÑÍSCOLA

Pero aunque los templarios levantaron sus muros, el personaje que lo hizo famoso fue otro. El castillo debe su nombre a Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna. Este peculiar personaje protagonizó uno de los capítulos más curiosos de la historia de la Iglesia. Durante el llamado Cisma de Occidente había varios papas reclamando el trono de San Pedro, y Benedicto XIII se negó a renunciar a su condición de pontífice incluso cuando casi todo el mundo le dio la espalda, tan cabezota era que acabó instalando aquí su sede papal y resistiendo hasta el final es por eso que se le atribuye la famosa frase «mantenerse en sus trece», en resumen, que este personaje fue uno de los primeros «okupas» de la historia.

CASTILLO PAPA LUNA - PEÑÍSCOLA

Así que cuando recorras sus salas, patios y murallas, no solo estarás visitando un castillo medieval, sino también el lugar desde donde un papa rebelde desafió a media Europa. Más allá de la historia, lo que más nos gustó fue ir descubriendo sus diferentes espacios: el Patio de Armas, la iglesia templaria, las antiguas dependencias papales, las terrazas y los miradores que ofrecen unas vistas increíbles del Mediterráneo y de toda la ciudad.

Horarios y precios orientativos

Los horarios y tarifas pueden cambiar según la temporada, pero actualmente suelen ser aproximadamente los siguientes:

  • Temporada de verano: de 9:30 a 21:30 h.
  • Temporada de invierno: de 10:30 a 17:30 h.
  • Entrada general: alrededor de 5 €.
  • Entrada reducida: alrededor de 3,50 €.

Como estos datos cambian, lo mejor es consultar siempre la información actualizada en la web oficial del castillo antes de la visita: Castillo del Papa Luna de Peñíscola.

CASTILLO PAPA LUNA - PEÑÍSCOLA

Pegarte un baño en una de las playas con mejores vistas

En Peñíscola puedes darte un baño mientras contemplas uno de los cascos históricos más espectaculares de nuestro país. Si visitas la ciudad en verano, reservar unas horas para disfrutar de sus playas es prácticamente obligatorio, no solo para refrescarte, sino también para disfrutar de unas vistas que difícilmente vas a encontrar en otro lugar.

La reina indiscutible es Playa Norte, que se extiende junto a la Avenida Papa Luna. Son varios kilómetros de arena fina y aguas tranquilas con una imagen de postal permanente: el Castillo del Papa Luna elevándose sobre el peñón. Este lugar además fue una de las principales localizaciones de la serie «Chiringuito de Pepe», protagonizada por Santi Millán y Jesús Bonilla. De hecho, el famoso chiringuito que aparecía en pantalla era un decorado construido expresamente para el rodaje y se instalaba en esta misma playa, con el castillo de Peñíscola como telón de fondo, la primera vez que fui, estuve buscando el famoso bar hasta que ya me informaron de que ni estaba ni se le esperaba, jejeje.

PLAYA NORTE - PEÑÍSCOLA

El paseo marítimo que recorre toda la avenida suele llenarse de vida durante los meses de verano. Dependiendo de la temporada, es habitual encontrar actividades deportivas, sesiones de spinning al aire libre, clases dirigidas, eventos y propuestas para animar todavía más el cotarro. Vamos, que aquí no todo consiste en tumbarse en la toalla.

Si hay algo que no puede faltar en tu visita es la típica foto con las famosas letras de Peñíscola, están situadas junto al paseo marítimo y se han convertido en uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. La escena lo tiene todo: las letras gigantes, la playa, el mar y el castillo de fondo. Es prácticamente imposible pasar por delante y no hacer una parada para sacar unas cuantas fotos. Aunque vayas con la firme intención de no caer en la típica turistada, acabarás haciéndola. Nos pasó a nosotros y te pasará a ti.

PLAYA NORTE - PEÑÍSCOLA

Recorrer las murallas de Peñíscola

Hay muchas formas de conocer Peñíscola, pero una de nuestras favoritas es simplemente caminar sin prisas por sus murallas. Porque sí, el castillo se lleva gran parte del protagonismo, pero las fortificaciones que rodean la ciudad tienen muchísimo encanto y regalan algunas de las mejores vistas de toda la ciudad, además, recorrerlas es como viajar varios siglos atrás… solo que con móvil, zapatillas cómodas y alguna parada para hacer fotos cada pocos metros.

MURALLAS DE PEÑÍSCOLA

Las murallas de Peñíscola han protegido la ciudad durante siglos. Aunque el origen defensivo del peñón es mucho más antiguo, gran parte de las fortificaciones que vemos hoy fueron reforzadas durante los siglos XVI y XVII para proteger la ciudad de ataques por mar.

Uno de los lugares más emblemáticos es el Portal de Sant Pere, una antigua puerta abierta en tiempos de Felipe II para facilitar el acceso desde el mar, es uno de esos rincones que parecen sacados de una película medieval. Otras antiguas puertas de entrada son el Portal Fosc o el Portal de Sant Pere.

Sin lugar a duda, uno de los mayores atractivos del paseo son los diferentes bastiones y plataformas defensivas que sobresalen de las murallas. Desde ellos tendrás unas vistas espectaculares de Playa Norte y la Avenida Papa Luna, el mar, el puerto, algunas callejuelas del casco histórico e incluso la imponente silueta del castillo.

MURALLAS DE PEÑÍSCOLA

Lo mejor de este recorrido es que no consiste únicamente en caminar por una muralla recta. A medida que avanzas irás encontrando pequeñas escalinatas, callejones, túneles, arcos y pasadizos que conectan diferentes partes del recinto defensivo, algunos de los rincones más bonitos aparecen precisamente cuando te alejas un poco de las calles principales y te dedicas a explorar sin rumbo fijo.

MURALLAS DE PEÑÍSCOLA

Y hasta aquí nuestra recomendación de cosas qué ver y hacer en Peñíscola. A nosotros nos quedan algunos lugares pendientes para la próxima visita que espero que no tarde mucho en llegar. Porque sí, ahora que hemos pillado el gustillo y nos queda cerca la habrá, no hay dos sin tres escapadas gastronómicas.

MIRADORES DE PEÑÍSCOLA

Además, todavía nos quedan muchas paellas por catar, de marisco, de pescado, del senyoret o de lo que se tercie… Así que tocará seguir recorriendo Peñíscola a golpe de arroz y buena mesa porque esta ciudad tiene esa rara habilidad de hacer que quieras volver incluso antes de haberte ido. Y vosotros, ¿conocéis este rinconcito de Castellón?, ¿Nos recomendáis algún restaurante o zona que nos hayamos perdido? Toda recomendación es bienvenida.

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