ALBEROBELLO - PUGLIA

Qué Ver en Puglia en 1 Semana: Ruta Completa

Tenemos que confesar que Italia nos flipa, no es un secreto. Tanto es así que viajar al país de la pasta, las plazas con encanto y los pueblos de postal se ha convertido ya en toda una tradición para nosotros durante el puente de diciembre. Cada año intentamos buscar una nueva región por descubrir y, esta vez, le tocó el turno a Puglia, una de las zonas más auténticas y sorprendentes del sur de Italia.

PUERTO VIEJO MONOPOLI

Viajar en esta época del año tiene además muchas ventajas, las temperaturas suelen ser bastante suaves en comparación con otros destinos europeos, lo que permite recorrer sus calles y disfrutar de sus rincones sin el frío intenso del invierno. A esto se suma el ambiente navideño que ya empieza a inundarlo todo: plazas decoradas con luces, mercadillos de Navidad, escaparates llenos de encanto y pueblos que parecen sacados de un cuento.

Durante una semana intentamos recorrer algunos de los lugares más bonitos de esta zona, entre ciudades históricas, pueblos blancos, impresionantes costas y una gastronomía que, como siempre en Italia, nunca decepciona así que te contamos nuestra ruta de 7 días por Puglia para que puedas organizar tu propio viaje y descubrir por qué esta región nos conquistó desde el primer momento.

Día 1:
  • Bari

Qué ver y hacer en Bari, una de las sorpresas del viaje

Tengo que decir que Bari nunca me había llamado especialmente la atención. Al igual que Venecia, Roma, Florencia o Pisa siempre habían estado en mi lista de imprescindibles de Italia, esta ciudad del sur del país pasaba bastante desapercibida para mí. Sin embargo, Bari es una de las principales puertas de entrada a Puglia y, ya que estábamos allí, decidimos darle una oportunidad y os puedo asegurar que fue una de las grandes sorpresas del viaje.

Nos encontramos con una ciudad llena de historia, con un casco antiguo precioso, callejuelas llenas de vida, rincones con muchísimo encanto y una autenticidad que a veces cuesta encontrar en las ciudades más turísticas de Italia. Bari nos conquistó desde el primer paseo.

Para nuestra primera noche en Puglia elegimos el Hotel Barion, se encuentra a las afueras de la ciudad, pero nos pareció una opción muy cómoda para quienes viajan en coche ya que tiene parking gratuito. La habitación era amplia, estaba muy limpia y resultó perfecta para descansar después del viaje, además, uno de sus puntos fuertes es el desayuno, muy abundante, variado y con vistas al mar, solo os digo que me puse hasta el culo de focaccia y Nutella, qué rico estaba todo.

HOTEL BARION - BARI

Si llegáis en coche, preparaos psicológicamente porque aparcar en Bari puede convertirse en una auténtica misión imposible, nosotros terminamos aparcando, después de dar tropecientas vueltas a la ciudad, en Parking Porta, uno de los aparcamientos más económicos que encontramos cerca del centro, eso sí, aviso para navegantes: tiene tres plantas y unas rampas tan estrechas que parecen diseñadas para poner a prueba vuestra habilidad al volante, hubo momentos en los que sentimos que estábamos participando en una etapa del París-Dakar más que entrando a un parking. Si tenéis un coche grande, paciencia… y unas cuantas maniobras, menos mal que yo nunca conduzco cuando vamos de viaje, jejeje.

CALLEJEANDO POR BARI

Piazza Ferrarese, la puerta de entrada al casco histórico

Nuestra ruta comenzó en Piazza Ferrarese, una de las plazas más animadas de la ciudad y la puerta de entrada al centro histórico de Bari. Durante siglos fue el principal acceso comercial al puerto y hoy es uno de los mejores lugares para comenzar a explorar Bari Vecchia. Aquí encontraréis terrazas, ambiente local y los restos de la antigua Via Appia-Traiana, una calzada romana construida a principios del siglo II a.C, además, en este lugar también se puede ver el Antico Mercado del Pesce, un edificio del año 1840 que hoy en día se utiliza para eventos y el Teatro Margherita, construido sobre pilotes en el mar para evitar las restricciones que impedían construir otro teatro en suelo urbano. Actualmente funciona como espacio cultural y su elegante fachada es una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad.

PIAZZA FERRARESE - BARI

TEATRO MARGHERITA - BARI

Piazza Mercantile, el corazón medieval de Bari

Siguiendo el paseo llegamos a Piazza Mercantile, el corazón político y comercial de la Bari medieval. La plaza está rodeada de edificios históricos aunque sin lugar a duda, destaca la Colonna della Giustizia, una columna construida alrededor del año 1546 a la que antiguamente eran atados los deudores o estafadores como castigo público, más o menos una especie de «cobrador del frac extremo», menos mal que algunas tradiciones se han perdido.

PIAZZA MERCANTILE - BARI

COLUMNA DE LA VERGUENZA - PIAZZA MERCANTILE BARI

Basílica de San Nicola, el templo de Papá Noel

La Basilica di San Nicola es el monumento más importante de la ciudad y uno de los principales lugares de peregrinación de toda Italia. Fue construida entre los siglos XI y XII para albergar las reliquias de San Nicolás, trasladadas desde Myra (actual Turquía) por marineros de Bari en el año 1087.

BASILICA SAN NICOLA - BARI

BASILICA SAN NICOLA - BARI

Lo que hace tan especial a esta basílica es que San Nicolás es venerado tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa, por lo que cada año recibe miles de peregrinos de ambas religiones, además, este santo inspiró la figura de Papá Noel o Santa Claus que conocemos hoy en día.

SAN NICOLA - BARI

La fachada es de estilo románico con el típico rosetón central y sus dos torres inacabadas. En el interior lo más destacado es la cripta, donde se conservan las reliquias de San Nicolás desde el año 1087, además, cuenta con 26 columnas con capiteles bizantinos y románicos, la tumba del santo y una supuesta columna de mármol con «poderes» milagrosos, tanto si eres creyente o no, vale la pena entrar por su arquitectura.

CRIPTA BASILICA SAN NICOLA - BARI

CRIPTA BASILICA SAN NICOLA - BARI

Ruinas de la Iglesia de Santa María del Buen Consejo

Muy cerca encontramos las ruinas de la Iglesia de Santa María del Buen Consejo, uno de esos rincones que suelen pasar desapercibidos y que a nosotros nos encantan. La iglesia fue destruida durante el siglo XIX y actualmente se conservan parte de sus columnas y estructuras originales, creando un espacio arqueológico muy fotogénico en pleno casco antiguo rodeado de edificios.

RUINAS IGLESIA SANTA MARIA DEL BUEN CONSEJO - BARI

RUINAS IGLESIA SANTA MARIA DEL BUEN CONSEJO - BARI

Catedral de San Sabino, la joya románica de Bari

Otro imprescindible en Bari es la Catedral de San Sabino, considerada uno de los mejores ejemplos del románico de Puglia. Su exterior es espectacular, pero merece la pena entrar para descubrir la cripta y el famoso fenómeno de la luz que se produce durante determinadas fechas del año cuando los rayos del sol atraviesan perfectamente el rosetón principal, si os digo la verdad, nosotros entramos de noche y ni vimos el juego de luces ni nos pareció de las iglesias más bonitas de Italia aunque para gustos los colores.

CATEDRAL SAN SABINO - BARI

Castillo Suevo, la fortaleza más espectacular de Bari

Si hay un edificio capaz de transportarte directamente a la Edad Media en pleno corazón de Bari, ese es el Castillo Suevo. Sus enormes murallas de piedra aparecen de repente entre las callejuelas de Bari Vecchia y recuerdan que esta ciudad ha sido durante siglos un lugar estratégico disputado por normandos, suevos, aragoneses y españoles. Aunque desde fuera ya impresiona bastante, merece la pena detenerse unos minutos para conocer la historia que esconden sus muros.

CASTILLO SUEVO - BARI

Los orígenes del castillo se remontan al siglo XII, cuando fue mandado construir por el rey normando Roger II de Sicilia. Sin embargo, la fortaleza sufrió importantes daños y terminó siendo reconstruida por el emperador Federico II de Hohenstaufen en 1233, uno de los personajes más fascinantes de la Edad Media europea, precisamente por esta reconstrucción recibió el nombre de Castillo Suevo, ya que Federico II pertenecía a esa dinastía.

A lo largo de los siglos el castillo fue ampliado y reformado en varias ocasiones. Durante la dominación aragonesa se añadieron los grandes baluartes defensivos que pueden verse actualmente, diseñados para resistir los ataques de la artillería moderna de la época. El resultado es una impresionante fortaleza rodeada por un foso y protegida por enormes murallas que parecen sacadas de una película medieval.

CASTILLO SUEVO - BARI

En el interior se pueden visitar los patios interiores, diversas salas donde hoy en día se organizan exposiciones temporales, algunos restos arqueológicos de diferentes épocas, las murallas y estructuras defensivas, nosotros no entramos por falta de tiempo pero nos quedamos con ganas de visitarlo, nos encantan estos lugares.

El Castillo Suevo abre normalmente de martes a domingo entre las 9:00 y las 19:00 horas y el precio de la entrada general es de 10 €. Como los horarios y las tarifas pueden variar en determinadas fechas, lo mejor es consultar siempre la información actualizada antes de la visita en la página web oficial del Castello Svevo di Bari – Ministerio de Cultura de Italia.

CASTILLO SUEVO - BARI

La mejor focaccia de Bari en Panificio Fiori

Hablar de Bari y no hablar de focaccia debería estar penado ya que es como una religión y como no, no podíamos irnos de allí sin probarla, jejeje. Este manjar se puede encontrar en cualquier horno tradicional, hay muchos repartidos por la ciudad, nosotros nos fuimos directos a Panificio Fiore, uno de los hornos más famosos y que por lo visto es muy frecuentado por locales y guiris. Probamos una porción de la clásica focaccia barese por solo 2,50 € y entendimos inmediatamente por qué tiene tanta fama, estaba de muerte y encima después de caminar toda la mañana nos supo a gloria bendita.

PANIFICIO FIORE - BARI

Crujiente por fuera, esponjosa por dentro y con el sabor inconfundible de los tomates y el aceite de oliva, simplemente espectacular.

PANIFICIO FIORE - BARI

Largo Albicocco, la Plaza de los Enamorados

Uno de los rincones más bonitos de Bari Vecchia es Largo Albicocca, conocido popularmente como la Plaza de los Enamorados. Es una pequeña plaza escondida entre callejuelas donde destaca un antiguo olivo y una atmósfera tranquila que invita a sentarse unos minutos y disfrutar del ambiente.

CALLEJEANDO POR BARI

Según cuenta la leyenda, aquí los amantes intercambiaban albaricoques de un árbol que había en la plaza como muestra de amor, quién quiere ramos de flores ni bombones teniendo fruta gratis, jejeje. Por lo visto, hoy en día el famoso albaricoquero ya no existe, lo debieron exprimir a tope aunque el ambiente íntimo de la plaza, sigue atrayendo a parejas y románticos de todo el mundo. Hoy en día, las parejas suelen poner candados en las barandillas de este lugar como símbolo de su amor eterno.

LARGO ALBICOCCO - BARI

Strada Arco Basso, la fábrica callejera de orecchiettes

Probablemente una de las calles más famosas y pintorescas de toda Bari. En Strada Arco Basso las vecinas elaboran cada día las tradicionales orecchiette siguiendo técnicas transmitidas de generación en generación y no veas la habilidad que tienen para enrollarlas y luego aplastarlas, verlas trabajar la pasta a mano en plena calle es una de las experiencias más auténticas que ofrece la ciudad.

STRADA ARCO BASSO - BARI

STRADA ARCO BASSO - BARI

Por supuesto, nosotros no nos fuimos con las manos vacías y compramos un paquete en Nunzia por tan solo 3 euros, este lugar debe ser famoso porque tenían hasta merchandising con la cara de la mujer estampada en camisetas, bolsas de pasta y hasta tazas.

STRADA ARCO BASSO - BARI

STRADA ARCO BASSO - BARI

Teatro Petruzzelli, el teatro más importante de Bari

Da igual que seas un apasionado de la ópera o que no hayas pisado un teatro en tu vida, porque su imponente fachada rojiza y su elegante arquitectura hacen que inevitablemente acabes levantando la vista.

Situado en pleno centro de Bari, es uno de los símbolos de la ciudad y uno de los teatros más grandes del país. La historia del Teatro Petruzzelli comenzó a finales del siglo XIX, cuando los hermanos Onofrio y Antonio Petruzzelli financiaron la construcción de un gran teatro que estuviera a la altura de las principales ciudades italianas.

TEATRO PETRUZZELLI - BARI

La inauguración tuvo lugar en 1903 y rápidamente se convirtió en uno de los escenarios más prestigiosos del país, por aquí han pasado algunos de los artistas, cantantes de ópera y músicos más importantes del mundo.

La historia del Petruzzelli tiene también un capítulo bastante dramático, en octubre de 1991 un incendio destruyó prácticamente todo el interior del edificio, las llamas redujeron a cenizas gran parte del teatro y Bari perdió uno de sus monumentos más queridos. Durante años el edificio permaneció cerrado pero finalmente, tras una larga restauración, el teatro reabrió sus puertas en 2009 recuperando el esplendor que había tenido durante décadas, se puede visitar aunque nosotros no lo hicimos por falta de tiempo.

Puerto Viejo y los pulpos rebeldes

Uno de los lugares más curiosos que visitamos fue el Puerto Viejo. Aquí es posible observar una tradición muy peculiar que se realiza principalmente los domingos: algunos pescadores golpean los pulpos contra las rocas o el suelo para ablandar su carne antes de prepararlos, qué habrán hecho los pobres animalitos para acabar así.

PUERTO DE BARI

PUERTO DE BARI

Puede resultar llamativo para quienes no lo conocen, pero forma parte de una costumbre marinera muy arraigada en la ciudad, además de esta actividad tan «curiosa», en el puerto también se pueden comprar pescados recién capturados, los marineros los sacan directamente de su barca y los ponen a la venta metidos en cubos, más frescos imposible.

PUERTO DE BARI

Paseo por Corso Vittorio Emanuele II

Terminamos el día recorriendo el Corso Vittorio Emanuele II, una de las principales avenidas de Bari. Aquí se mezclan edificios históricos, comercios, cafeterías y mucha vida local, es el lugar perfecto para pasear sin prisas y observar el día a día de la ciudad antes de despedirse de ella.

El Corso Vittorio Emanuele II nació dentro del gran proceso de expansión urbana del siglo XIX, cuando Bari decidió abrirse como quien despeja una mesa para sentar invitados nuevos. Se trazó como eje de conexión entre el casco antiguo y los nuevos barrios.

En esta gran avenida hay varios edificios que destacan, el primero, el Teatro Piccinni, con su aire serio de edificio que ha visto demasiadas historias como para contarlas todas de golpe. Fue inaugurado en el siglo XIX y es el teatro histórico más antiguo de Bari.

TEATRO PICCINNI - BARI

Justo enfrente, aparece el Palazzo del Governo, es la sede institucional de Bari, un edificio rojo y bastante imponente, cuando estuvimos nosotros había una manifestación de alguna empresa que estaba en huelga, la plaza estaba llena de gente y de polis así que tampoco pudimos acercarnos mucho.

PALAZZO DEL GOBIERNO - BARI

Otro de los edificios destacados es el Palazzo Fizzarotti, más bien parece un edificio veneciano, cuenta con detalles medievales y una fachada de estilo gótico. Fue construido a principios del siglo XX por encargo de un banquero que claramente no tenía miedo a la imaginación, este palacio es puro exceso, cada ventana parece contar una historia distinta, como si el edificio no pudiera decidir en qué época quiere vivir… y decidiera vivirlas todas.

PALAZZO FIZZAROTTI - BARI

Para poner el broche final al día cenamos en Restaurante El Suevo, un lugar muy recomendable para probar algunas de las especialidades más típicas de la región. Por supuesto, pedimos las famosas orecchiette, que estaban deliciosas y fueron una magnífica manera de despedir nuestro primer día en Puglia.

RESTAURANTE LO SUEVO - BARI

RESTAURANTE LO SUEVO - BARI

Si algo nos enseñó Bari es que no siempre son las ciudades más famosas las que terminan robándote el corazón. Llegamos pensando que sería una simple parada de paso y nos fuimos convencidos de que merece mucho más protagonismo del que suele recibir en las rutas por Italia y por supuesto que volveremos.

CALLEJEANDO POR BARI

Día 2:

  • Polignano a Mare

  • Monopoli

Nuestro segundo día en Puglia lo dedicamos a visitar el pintoresco e imprescindible pueblo de Polignano a Mare, uno de los más bonitos de la zona y Monopoli, que no os vayáis a pensar que aquí se inspiró el famoso juego de compra – venta de calles eh? Es un lugar precioso con un coqueto puerto pesquero y además, en Navidad cuenta con uno de los parques navideños más curiosos de Puglia, con una pista de patinaje sobre hielo, mercadillo, actuaciones en directo y varios columpios decorados e iluminados.

Polignano a Mare, el rincón más impresionante de Puglia que no te puedes perder

Salimos desde Bari con esa energía de “hoy lo vemos todo” pero los atascos y la cantidad de coches que hay allí nos bajaron un poco de la nube, jejeje. Suerte que Polignano a Mare está a escasos 38 kilómetros y se tarda poco en llegar. Ya os voy avisando que el parking en este lugar está «complicado», hay aparcamientos públicos a precios desorbitados pero sí o sí tienes que pasar por el aro y dejar el coche allí si no quieres arriesgarte a que te casquen una multa, aún así, a nosotros nos la pusieron porque nos pasamos 5 minutillos de la hora, pensamos que como estábamos en Navidad, no era temporada alta y solo eran 5 minutos tendrían piedad, pero no, ahí estaba el papelito con la receta, 34 € de multa y sin reducción. Lo bueno es que están acostumbrados a «recaudar» y pagarla era muy fácil, lo podías hacer en cualquier oficina de correos o en un estanco así que nos llevamos un souvenir de Polignano que no teníamos previsto, que poco espíritu navideño que tienen allí, jejeje.

CALLEJEANDO POR POLIGNANO A MARE

Torre San Vito

La primera parada de la ruta la hicimos en la Torre San Vito, un rincón tranquilo con playa pequeña y aguas tan claras que nos dieron ganas de sacar el bañador y lanzarnos al agua, a pesar de que hacían tan solo 8 grados.

Su origen se remonta al sistema defensivo costero del Reino de Nápoles, especialmente entre los siglos XVI y XVII, cuando la costa adriática era una línea vulnerable. En aquella época, las torres de vigilancia se construían como una red de ojos de piedra: encendían fuegos o señales de humo para avisar de la llegada de barcos enemigos, sobre todo piratas sarracenos y otomanos que atacaban con frecuencia estas costas.

La Torre San Vito formaba parte de ese “sistema de alarmas” medieval, conectado visualmente con otras torres cercanas a lo largo del litoral de Bari y Polignano, su función era simple pero vital: ver primero… y avisar rápido.

Con el paso de los siglos y la desaparición de la amenaza marítima, la torre perdió su uso militar, como muchas otras en Puglia, quedó abandonada durante mucho tiempo, convirtiéndose en una ruina vigilante del paisaje. El mar, sin embargo, nunca la abandonó: siguió golpeando su base, erosionando la costa y convirtiéndola en parte del decorado natural.

TORRE SAN VITO - POLIGNANO A MARE

Puentes con historia y agua bajo los pies

Si visitas Polignano a Mare, es muy probable que acabes caminando sobre siglos de historia sin darte cuenta. Justo a las afueras del casco antiguo se encuentran el puente borbónico y el antiguo puente romano, dos estructuras que han visto pasar viajeros, comerciantes y curiosos mucho antes de que existieran los selfies.

PUENTE BORBONICO - POLIGNANO A MARE

El puente romano formaba parte de la histórica Vía Appia-Traiana, una importante ruta construida en el siglo II d.C. por orden del emperador Trajano para conectar mejor el sur de Italia con Roma. Durante siglos fue una vía clave para el comercio y los desplazamientos por la región, mucho tiempo después, durante la época borbónica, el puente fue ampliado y reforzado para adaptarlo a las necesidades de una nueva era. De ahí surge el llamado puente borbónico, que convive con los restos de la estructura romana y crea una curiosa superposición de épocas en un mismo lugar.

PUENTE ROMANO - POLIGNANO A MARE

¿Y qué lo hace tan especial? Además de su valor histórico, desde aquí se obtienen algunas de las mejores vistas de la espectacular cala de Lama Monachile, con sus aguas turquesas encajadas entre acantilados de piedra caliza, es uno de esos rincones donde la historia y el paisaje parecen haberse puesto de acuerdo para impresionar al visitante.

VISTAS DEL PUENTE DESDE PLAYA MONACHILE - POLIGNANO A MARE

Si te gusta la fotografía, apunta este lugar en tu lista. Las vistas desde el puente, especialmente al amanecer o al atardecer, son perfectas para capturar la esencia de Polignano a Mare, nosotros estuvimos un buen rato allí fotografiando todo desde diferentes puntos, total, las fotos son gratis, jejeje.

PLAYA LAMA MONACHILE - POLIGNANO A MARE

Lama Monachile: el lugar más famoso de Polignano a Mare

Si buscas la imagen más famosa de Polignano a Mare, tienes que ir hasta la Playa de Lama Monachile. Esta pequeña cala encajada entre altos acantilados de roca parece diseñada para triunfar en Instagram, con sus aguas cristalinas y el puente histórico que la enmarca desde las alturas.

PLAYA MONACHILE - POLIGNANO A MARE

Su nombre proviene de unos monjes que habitaron la zona durante la Edad Media, aunque mucho antes este paso natural ya era utilizado por los romanos gracias a la cercana Vía Appia-Traiana. A lo largo de los siglos, la cala también sirvió como pequeño refugio para embarcaciones y pescadores.

Hoy en día, aquí puedes darte un baño, tomar el sol, explorar los alrededores o simplemente sentarte a contemplar el paisaje. También merece la pena fijarse en las grutas excavadas en la roca que rodean la cala, en el pasado se utilizaron como almacenes para aperos de pesca, refugios para embarcaciones e incluso espacios vinculados a actividades comerciales relacionadas con el mar aunque personalmente creo que no es muy buen lugar para tener un trastero, cuando el mar está cabreado no creo que respete el espacio, jejeje.

PLAYA MONACHILE - POLIGNANO A MARE

Aunque el lugar es idílico visualmente hablando, me parece una playa mucho más bonita de ver que de disfrutar. El entorno es espectacular, sí, pero la orilla está llena de pedruscos y no es precisamente el lugar más cómodo para tumbarse durante horas, digamos que gana por goleada en fotogenia y pierde algunos puntos en confort.

No quiero ni imaginar cómo debe estar esto en verano, imagino que a reventar de toallas, bañistas y guiris en general, nosotros la visitamos en invierno y la diferencia se notaba: había cuatro gatos contados y pudimos disfrutar de las vistas con una tranquilidad que parece difícil de imaginar durante la temporada alta.

En resumen, Lama Monachile es una parada imprescindible en Polignano a Mare, quizá no sea la playa más cómoda del Adriático, pero pocas pueden presumir de ofrecer un paisaje tan espectacular en tan pocos metros cuadrados.

Arco Marchesale: la puerta de entrada al casco histórico

Después de disfrutar de las vistas de Lama Monachile, tocaba poner rumbo al corazón de Polignano a Mare. Y qué mejor forma de hacerlo que atravesando el espectacular Arco Marchesale, la histórica puerta de entrada al casco antiguo.

ARCO MARCHESALE - POLIGNANO A MARE

Construido en el siglo XVI, este arco formaba parte de las antiguas murallas defensivas de la ciudad y era uno de los principales accesos al núcleo urbano, en una época en la que los ataques piratas eran una amenaza constante en la costa adriática, cruzar este arco significaba dejar atrás el exterior y entrar en un lugar protegido.

Hoy, afortunadamente, ya no hay que preocuparse por corsarios ni invasiones. En su lugar, el Arco Marchesale da la bienvenida a viajeros armados con cámaras y ganas de perderse entre callejuelas blancas llenas de encanto.

CALLEJEANDO POR POLIGNANO A MARE

La verdad es que impresiona bastante. Su gran arco de piedra, encajado entre edificios históricos, parece una puerta temporal que conecta la Polignano actual con la de hace varios siglos. Y, como ocurre con tantos rincones de este pueblo, es uno de esos lugares donde resulta imposible no detenerse unos segundos para sacar unas cuantas fotos.

CALLEJEANDO POR POLIGNANO A MARE

Piazza Vittorio Emanuele II y Palazzo dell’Orologio

Lo mejor de Polignano a Mare es perderse por sus estrechos callejones e inevitablemente es fácil acabar llegando a la Piazza Vittorio Emanuele II, la plaza principal del pueblo y uno de sus puntos más animados. Allí se encuentran algunos de los edificios más importantes de este lugar como la iglesia o el elegante Palazzo dell’Orologio, uno de esos edificios que quizá no aparecen en todas las guías, pero que merece la pena observar con calma.

Construido a finales del siglo XVIII, este palacio fue levantado para albergar la sede del gobierno municipal y centralizar la administración de la ciudad. Su característica más llamativa es el reloj que preside la fachada, añadido posteriormente y convertido con el tiempo en uno de los símbolos de la plaza, durante siglos, el edificio fue el centro de la vida pública de Polignano. Desde aquí se gestionaban los asuntos municipales y se tomaban decisiones que afectaban al día a día de sus habitantes. Hoy sigue siendo uno de los rincones más fotografiados del centro histórico y un punto de referencia perfecto para orientarse mientras se recorren sus callejuelas.

Puede que no tenga la espectacularidad de los acantilados o las playas de la ciudad, pero el Palazzo dell’Orologio aporta ese toque de historia y elegancia que completa cualquier visita a Polignano a Mare.

TORRE DEL RELOJ - POLIGNANO A MARE

Chiesa Madre di Santa Maria Assunta

Y también en la Piazza Vittorio Emanuele II se alza la Chiesa Madre di Santa Maria Assunta, uno de los edificios más emblemáticos de la localidad. Su origen se remonta al siglo XIII y fue consagrada en 1295, aunque a lo largo de los siglos ha experimentado numerosas transformaciones que han dejado huellas de estilos románico, gótico, renacentista y barroco, vamos, una macedonia de estilos arquitectónicos.

Al cruzar sus puertas, además de su elegante interior, destacan varias obras de arte y el ambiente sereno que contrasta con el bullicio de las calles de Polignano. Un detalle importante para los visitantes: no está permitido hacer fotografías en el interior, por lo que toca guardar el móvil y disfrutar del momento con los propios ojos.

IGLESIA SANTA MARIA DE LA ASUNCIÓN - POLIGNANO A MARE

Miradores espectaculares y callejeo sin mapa

Como ya os he dicho, lo mejor de Polignano a Mare es perderse por sus callejuelas e ir descubriendo numerosos rincones con encanto y un gran número de miradores preciosos.

MIRADORES DE POLIGNANO A MARE

Cada esquina parece esconder una nueva postal: balcones sobre el mar, pequeñas plazas llenas de vida y terrazas naturales desde las que contemplar la espectacular costa adriática. Entre todos ellos, destacan los miradores con vistas a la famosa Playa de Lama Monachile, una de las imágenes más icónicas de la Puglia.

VISTAS PLAYA MONACHILE DESDE MIRADOR POLIGNANO A MARE

Mi consejo: olvidad el mapa por un rato, callejead sin rumbo y dejad que Polignano os sorprenda, sus mejores rincones suelen aparecer cuando menos os lo esperáis.

Para nuestra visita a este famoso lugar escogimos un pequeño alojamiento familiar, Casale Porto Contessa, un bed & breakfast tranquilo y rodeado de calma y viñedos, perfecto para desconectar después de un día intenso de caminatas. Sin lugar a duda, lo mejor de este lugar fue el trato de los dueños y el desayuno casero, recién elaborado y muy abundante, lo sirven en la terraza y estaba de muerte: croasanes de Nutella y pistacho, focaccias recién horneadas, salmón, zumo de naranja natural…en fin, que nos pusimos hasta el culo y si volvemos por allí, repetiremos en este sitio.

B&B CASALE PORTO CONTESSA - POLIGNANO A MARE

DESAYUNO EN B&B CASALE PORTO CONTESSA - POLIGNANO A MARE

Para la hora de la comida también os puedo recomendar un lugar que está genial y nos encantó, Restaurante Casa Mia, muy cerca del Arco Marchesale. Los precios no son caros y la comida estaba toda riquísima, fue un acierto total!.

RESTAURANTE CASA MIA - POLIGNANO A MARE

Monopoli, la joya secreta de la Puglia que te enamorará

Después de pasar toda la mañana en Polignano a Mare decidimos acercarnos a Monopoli, situada a apenas 8 kilómetros, unos 10 minutos en coche, y tengo que decir que fue una de las sorpresas más agradables de nuestro viaje por la Puglia.

CALLEJEANDO POR MONOPOLI

Monopoli es una ciudad con más de 2.500 años de historia que ha pasado por manos romanas, bizantinas, normandas y españolas. Su privilegiada ubicación junto al Adriático la convirtió durante siglos en un importante puerto comercial, algo que todavía se percibe al pasear por sus calles y su frente marítimo.

La primera alegría del día llegó incluso antes de empezar la visita: aparcar. Después de recorrer varios pueblos de la Puglia donde encontrar sitio parecía una prueba olímpica, en Monopoli resultó mucho más sencillo, menos estresante y encima gratis.

CALLEJEANDO POR MONOPOLI

Iglesia de San Domenico, el tesoro barroco de Monopoli

Nuestra ruta comenzó en la Iglesia de San Domenico. El templo fue construido en el siglo XVIII sobre un antiguo convento dominico y destaca por su elegante fachada barroca y por la tranquilidad que se respira en su interior decorado con ricos estucos, altares ornamentados y varias obras de arte religioso que reflejan la importancia que tuvo la comunidad dominica en Monopoli durante siglos.

IGLESIA SAN DOMENICO - MONOPOLI

Uno de los elementos más destacados es el magnífico techo decorado y las capillas laterales, que conservan pinturas y detalles artísticos de gran valor, además, el ambiente tranquilo que se respira en el interior contrasta con el bullicio de las calles cercanas, convirtiéndola en una parada perfecta para hacer una pausa durante la visita.

Catedral de Monopoli y la leyenda de la virgen marinera

Desde allí nos dirigimos a la impresionante Catedral de Monopoli, dedicada a la Madonna della Madia, patrona de la ciudad. La iglesia actual se construyó entre los siglos XVII y XVIII en estilo barroco, aunque su historia va mucho más atrás. Y aquí entra la parte más curiosa: la famosa leyenda de la Virgen de la Madia, que según cuenta la tradición, en el año 1117 llegó al puerto una pequeña balsa (una “madia”) cargada con la imagen de la Virgen y las vigas de madera necesarias para terminar el antiguo templo. Vamos, una llegada divina con logística incluida sin pasar por los grandes almacenes de construcción.

CATEDRAL DE MONOPOLI

El interior tiene decoración de estilo barroco, capillas laterales ricamente ornamentadas y varias obras de arte sacro, también destaca la cripta, más sobria, que añade ese punto de contraste.

CATEDRAL DE MONOPOLI

Castillo de Carlos V y sus vistas espectaculares del Adriático

Continuamos paseando hacia el Castillo de Carlos V, una fortaleza defensiva construida en el siglo XVI por orden del emperador Carlos V dentro del sistema defensivo costero del sur de Italia, pensado para proteger el puerto de los ataques otomanos y de los piratas que rondaban el Adriático. Su ubicación no es casual, está literalmente pegado al mar, dominando toda la entrada al puerto viejo. Con el tiempo también fue prisión y hoy en día funciona como espacio cultural para exposiciones y eventos.

CASTILLO CARLOS V - MONOPOLI

En el interior se pueden visitar distintas salas históricas, como la Sala de las Armas, antiguas estancias militares y zonas que recuerdan su pasado defensivo, además, desde sus terrazas y murallas se obtienen unas vistas muy bonitas del mar, el puerto viejo y del casco antiguo.

INTERIOR CASTILLO CARLOS V - MONOPOLI

Cuando estuvimos nosotros, tuvimos suerte porque la entrada era gratuita ya que había instalado un belén en el interior, lo que le daba un ambiente bastante curioso entre historia militar y espíritu navideño pero por lo general el precio de entrada es de 5 € y su horario de martes a domingo de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas, eso sí, los horarios y precios pueden cambiar según la temporada o las exposiciones, así que lo mejor es consultarlos en la web oficial de Turismo de Monopoli antes de ir.

INTERIOR CASTILLO CARLOS V - MONOPOLI

Y un consejo: aunque el interior merece la pena, lo que realmente enamora es pasear por sus murallas al atardecer, con el mar golpeando los muros y el casco histórico como telón de fondo.

MURALLAS DE MONOPOLI

Puerto Viejo de Monopoli, el lugar más fotogénico de Monopoli

Sin embargo, si tengo que quedarme con un rincón de Monopoli, ese sería sin duda el Puerto Viejo. Este pequeño puerto pesquero conserva intacto gran parte de su encanto tradicional, con sus barcas azules balanceándose suavemente sobre el agua y las fachadas blancas reflejándose en el mar. Es uno de esos lugares que invitan a sentarse un rato y simplemente observar la vida pasar.

PUERTO VIEJO - MONOPOLI

También recorrimos las murallas que protegían la ciudad antigua. Desde aquí se obtienen unas vistas preciosas del Adriático y permiten entender la importancia estratégica que tuvo Monopoli durante siglos. Después simplemente nos dedicamos a callejear sin rumbo por el casco histórico, descubriendo plazas escondidas, callejones llenos de flores, iglesias y rincones con muchísimo encanto. Sinceramente, el pueblo es precioso.

PUERTO VIEJO - MONOPOLI

Al viajar en Navidad nos encontramos además con una curiosa tradición local. Muchas iglesias, asociaciones y centros culturales montan sus propios belenes y existe una auténtica ruta de belenes repartida por toda la ciudad, lo más llamativo es cómo los anuncian: sobre las puertas colocan un angelito iluminado de colores que indica que allí hay un nacimiento. No sé quién diseñó la idea, pero a mí me pareció un poco inquietante, digamos que el angelito tiene más pinta de aparecer en una película de terror navideña que de darte la bienvenida a un belén. Una vez ves uno, ya sabes que detrás de esa puerta te espera otra representación navideña.

ANUNCIO BELÉN - MONOPOLI

BELÉN EN MONOPOLI

Para terminar el día visitamos Illuminandia, el gran parque temático de luces navideñas que se instala cada año en Monopoli. Este festival transforma una amplia zona de la ciudad en un universo de iluminación, figuras gigantes, espectáculos, zonas para niños, mercados navideños, atracciones y espacios gastronómicos. Es un plan perfecto para cerrar una jornada de turismo por este rinconcito de Puglia.

FESTIVAL NAVIDEÑO ILLUMINANDIA - MONOPOLI

FESTIVAL NAVIDEÑO ILLUMINANDIA - MONOPOLI

Día 3:

  • Conversano

  • Iglesia Santa María de Barsento

  • Alberobello

Después del pedazo de desayuno que nos pusieron en nuestro alojamiento de Polignano a Mare, estábamos listo para aguantar hasta una semana sin comer así que pusimos rumbo a nuestro primer destino del día, Conversano, un pueblo que no hace mucho ruido… pero que tiene más historia dentro de sus murallas que muchas ciudades enteras juntas y que además fue una gran sorpresa, nos encantó!.

CALLEJEANDO POR CONVERSANO

Conversano, el secreto medieval de Puglia

Conversano es una localidad del sur de Italia con mucha historia y muy “en capas”, donde cada periodo ha ido dejando su huella sin borrar del todo lo anterior.

Sus orígenes se remontan a la época prerromana, cuando ya existían asentamientos en la zona, más adelante, los romanos incorporan el núcleo a su red territorial y le dan una estructura más organizada, con mejoras en las comunicaciones y una planificación más clara del espacio urbano, como era habitual en sus ciudades.

En la Edad Media es cuando Conversano gana más peso como centro local de poder, se integra en el sistema feudal del sur de Italia y pasa a estar controlada por distintas familias nobiliarias, entre ellas destaca la familia Acquaviva, que tuvo un papel muy importante durante varios siglos y dejó una huella clara en la ciudad.

CALLEJEANDO POR CONVERSANO

De esa etapa medieval viene el elemento más visible hoy: el castillo. No era solo una residencia, sino una pieza clave defensiva y administrativa, situada estratégicamente en el centro, desde ahí se gestionaba tanto la seguridad como el control del territorio cercano.

Con el paso del tiempo, y a medida que la región se estabiliza políticamente, Conversano va perdiendo esa función militar tan marcada y se orienta más hacia la vida civil, aun así, conserva muy bien su trazado histórico y muchos de sus elementos originales, lo que hace que el pasado siga muy presente en el centro urbano.

Hoy es una ciudad tranquila, con un casco histórico bien conservado donde conviven distintas épocas. No es un lugar “congelado en el tiempo”, pero sí uno donde la historia sigue siendo fácil de leer mientras paseas por sus calles, una de las cosas que no puedes dejar de hacer si visitas este lugar de la Puglia.

Castillo de Conversano + Museo arqueológico, visita imprescindible en Conversano

Nuestra primera parada fue el Castello Aragonese, que domina el centro histórico como si todavía vigilara el pueblo desde otro siglo.

CASTILLO CONVERSANO

El castillo tiene origen normando, aunque fue remodelado por los Anjou y los Aragoneses, que le dieron ese aspecto robusto de fortaleza del sur italiano. Durante siglos fue residencia de condes poderosos, especialmente la familia Acquaviva d’Aragona, que dejó una huella importante en la historia local.

Hoy alberga el museo municipal, con restos arqueológicos, exposiciones temporales y salas históricas. La entrada combinada para el castillo y el museo cuesta 5€ y los horarios varían en función de la temporada y las exposiciones que se realizan en el interior, lo mejor es consultar la página de turismo oficial de Conversano para poder preparar tu visita con información actualizada.

Nosotros no entramos por falta de tiempo, pero solo verlo por fuera ya impone bastante, es de esos sitios que te hacen imaginar caballos, intrigas y capas largas de terciopelo atravesando patios de piedra, me quedé con ganas de visitarlo ya que a mí estos lugares me encantan.

CASTILLO CONVERSANO

Convento de San Benedetto, un rincón escondido con mucho encanto

Muy cerca del castillo está el Convento de San Benedetto, uno de los complejos religiosos más importantes de la ciudad. Su origen se sitúa en la Edad Media, cuando nació como monasterio benedictino y más tarde pasó a manos de una comunidad femenina cisterciense que llegó a tener un gran poder en la ciudad, a lo largo del tiempo fue creciendo y adaptándose, lo que explica la mezcla de estilos que se percibe hoy: bases medievales, cosas renacentistas y un acabado barroco en algunas partes del complejo.

IGLESIA CONVENTO SAN BENEDETTO - CONVERSANO

La visita suele girar en torno a dos espacios principales. Por un lado, la iglesia del convento, que sorprende por su interior sobrio, en ella destacan los altares laterales decorados, el altar mayor y las pinturas religiosas, además del ambiente recogido del presbiterio, que ayuda a imaginar la vida litúrgica del antiguo convento.

IGLESIA CONVENTO SAN BENEDETTO - CONVERSANO

IGLESIA CONVENTO SAN BENEDETTO - CONVERSANO

Por otro lado, el resto del complejo monástico y el claustro, de líneas sencillas y proporciones armoniosas, junto con espacios que hoy forman parte de un pequeño recorrido cultural y museístico. Allí se conservan elementos históricos y piezas que ayudan a entender la evolución del edificio y de la propia ciudad.

CLAUSTRO CONVENTO SAN BENEDETTO - CONVERSANO

En cuanto al acceso, entrar en la iglesia es gratis, mientras que algunas zonas del antiguo convento o del museo pueden requerir entrada o visita guiada según la época del año y la programación cultural, hay una entrada combinada que incluye en castillo y el museo que cuesta 5 €.

CLAUSTRO CONVENTO SAN BENEDETTO - CONVERSANO

En resumen, es un lugar que no te puedes perder si visitas esta joya medieval de la Puglia.

Catedral de Santa María de la Asunción, la joya románica de Conversano

La Cattedrale di Santa Maria Assunta es otro de los grandes imprescindibles de Conversano. Construida entre los siglos XI y XII sobre un antiguo lugar de culto, es uno de los mejores ejemplos del románico pugliese y ha sido remodelada varias veces a lo largo de los siglos sin perder su carácter medieval.

CATEDRAL SANTA MARIA DE LA ASUNCIÓN - CONVERSANO

Nada más llegar llama la atención su imponente fachada de piedra clara, coronada por un espectacular rosetón gótico, pero lo mejor espera en el interior: las tres naves con capiteles de inspiración bizantina, el valioso fresco medieval de la Virgen entronizada, el antiguo crucifijo de madera y la venerada Madonna della Fonte, patrona de la ciudad.

CATEDRAL SANTA MARIA DE LA ASUNCIÓN - CONVERSANO

¿La buena noticia? La entrada es gratuita, ya que sigue siendo un templo abierto al culto, tan solo conviene comprobar horarios si planeas visitarla fuera de las horas habituales o durante celebraciones religiosas.

CATEDRAL SANTA MARIA DE LA ASUNCIÓN - CONVERSANO

Iglesia de Santa Chiara, el templo reconvertido en museo

La Iglesia de Santa Chiara pertenece a un antiguo complejo de monjas. Su origen se remonta a la época medieval y está ligada a las clarisas, la rama femenina de la orden franciscana. A lo largo del tiempo ha tenido varias transformaciones: desde su función monástica original hasta etapas de abandono y reutilización, algo bastante habitual en muchos edificios religiosos del sur de Italia. En los últimos años, ha sido recuperada como espacio cultural y expositivo, integrando arte y memoria en el mismo edificio.

En el interior, lo que no te puedes perder es la sensación de “doble vida”: por un lado, la arquitectura sobria y recogida típica de los espacios conventuales; por otro, la pinacoteca diocesana, con obras de arte sacro que van del siglo XVI al XVIII, incluyendo pinturas, esculturas y piezas procedentes de iglesias de Conversano. Es como si el edificio hubiera pasado de rezar en silencio a contar historias en voz alta a través del arte.

¿Y hoy en día para qué se usa? Pues justo ahí está su encanto: ya no es solo iglesia en sentido estricto, sino también espacio cultural y museo, donde se organizan visitas y exposiciones, manteniendo a la vez su vínculo con lo religioso en determinados usos, una especie de híbrido entre lo espiritual y lo artístico, sin perder su esencia original.

IGLESIA DE SANTA CHIARA - CONVERSANO

Porta delle Gabelle

Seguimos callejeando hasta Porta delle Gabelle. Este acceso formaba parte de las murallas de la ciudad y era uno de los puntos clave de entrada al casco histórico. Su nombre no es casual, “gabelle” hace referencia a los antiguos impuestos o tasas que se cobraban sobre mercancías. Vamos, que aquí no solo se entraba a Conversano… también se pasaba por caja, una especie de Hacienda del medievo.

PORTA DELLE GABELLE - CONVERSANO

En la antigüedad, la Porta Gabelle cumplía una función muy clara: controlar quién entraba y salía de la ciudad y, sobre todo, asegurar que todo lo que llegaba a intramuros dejara su correspondiente contribución, comerciantes, viajeros, carros cargados de mercancías… todos tenían su momento de “paradita administrativa” antes de acceder al corazón urbano.

Hoy en día tan solo queda el recuerdo aunque puedes admirar su estructura imponente, con las escaleras de acceso que le dan aún más carácter, y el escudo que corona el arco, recordando la importancia que tuvo este punto de entrada en la ciudad amurallada, un detalle de piedra que, más que decorar, cuenta una historia de poder, control y ciudad, imagínala como un antiguo “torniquete medieval” con mucha historia, jejeje.

Más allá de los monumentos, lo mejor de Conversano es simplemente perderse. Sus calles son tranquilas, con fachadas de piedra clara, ropa tendida entre balcones y pequeñas plazas donde la vida ocurre sin prisa. Es un sitio muy agradable para caminar sin mapa, parando en cafés locales o simplemente observando el rico patrimonio que los nobles medievales dejaron en esta bonica ciudad.

AYUNTAMIENTO CONVERSANO

Iglesia Santa María de Barsento, la joya románica escondida de Puglia

Mientras recorríamos la carretera entre Conversano y Alberobello, decidimos hacer una pequeña parada en uno de esos lugares que apenas aparecen en las guías, pero que terminan convirtiéndose en uno de los recuerdos más curiosos del viaje: la Iglesia de Santa María de Barsento.

IGLESIA SANTA MARÍA DE BARSENTO

Rodeada de campos y con un ambiente de absoluta tranquilidad, esta pequeña iglesia románica del siglo XII parece detenida en el tiempo. Se construyó sobre un antiguo lugar de culto y durante siglos fue un importante punto de peregrinación para los habitantes de la zona, además de su función religiosa, también servía como lugar de descanso para viajeros y peregrinos que recorrían estas tierras, algo muy habitual en la Edad Media.

IGLESIA SANTA MARÍA DE BARSENTO

La iglesia es famosa por conservar prácticamente intacta su arquitectura románica y por los restos de frescos medievales que todavía decoran parte de su interior, su sencillez es precisamente lo que la hace especial.

IGLESIA SANTA MARÍA DE BARSENTO

Pero lo que más nos sorprendió fue descubrir que esconde un pequeño «secreto». Justo detrás del altar principal hay una diminuta puerta situada bajo el gran Cristo, al atravesarla se accede a una pequeña estancia escondida donde todavía pueden verse antiguas pinturas en las paredes y algunos objetos y trastos que parecen haber quedado olvidados allí desde hace décadas. Es uno de esos rincones que no esperas encontrar y que le da un aire todavía más misterioso al lugar, algo así como lo que pasaba en las Crónicas de Narnia, que abrías un armario y entrabas en otro mundo, jejeje.

IGLESIA SANTA MARÍA DE BARSENTO

IGLESIA SANTA MARÍA DE BARSENTO

Si vas de camino a Alberobello desde Conversano, merece mucho la pena desviarse unos minutos para visitar esta pequeña joya escondida de Puglia. No es una de las iglesias más famosas de la región, pero precisamente por eso conserva ese encanto de los lugares que todavía parecen ajenos al turismo masivo.

IGLESIA SANTA MARÍA DE BARSENTO

Alberobello, posiblemente el pueblo más bonito de Puglia

Después de conocer Conversano y parar en la bonita Iglesia de Santa María de Barsento, pusimos rumbo a uno de los lugares que más ganas teníamos de conocer de Puglia, de hecho fue el lugar que nos inspiró el viaje con sus pintorescos trullis.

MIRADORES DE ALBEROBELLO

Y claro, cuando uno llega a Alberobello es como entrar en un decorado que alguien ha construido con calma obsesiva y mucho amor por los tejados cónicos, todo parece un cuento de piedra blanca y tejados de pizarra, con símbolos misteriosos pintados arriba como si los trulli fueran pequeñas cápsulas de historia y superstición.

TRULLIS EN ALBEROBELLO

Nada más llegar nos fuimos directos a comer en el Restaurante Il Pinnacolo. No es barato, pero tanto el lugar (está dentro de un trullo) como la comida estaban de muerte, comer ahí es casi como sentarse dentro de una burbuja de historia, con paredes gruesas que han visto siglos pasar sin despeinarse.

RESTAURANTE IL PINACCOLO - ALBEROBELLO

RESTAURANTE IL PINACCOLO - ALBEROBELLO

Tras salir rodando del restaurante nos dirigimos a nuestro alojamiento a dejar las cosas, en un trullo, como no podía ser de otra forma. El sitio se llamaba Trulli d’Angiò y era espectacular: un pequeño apartamento con decoración preciosa y ese aire de calma que te obliga a bajar revoluciones, hasta teníamos una terracita con su mesa y sus dos sillas. El desayuno estaba incluido y se hacía en una cafetería cercana: abundante, rico y perfecto para cargar energía antes de perderse entre trulli como si no hubiera mañana.

HOTEL TRULLI D'ANGIÒ - ALBEROBELLO

HOTEL TRULLI D'ANGIÒ - ALBEROBELLO

Para aparcar lo hicimos cerca del Trullo Sovrano, en un área residencial con zona de aparcamiento gratuito, no está lejos del centro y puedes ir caminando perfectamente, te olvidas del coche los días que estés allí porque Alberobello es como un laberinto y no es un lugar «friendly» con los vehiculos.

Esta pintoresca ciudad está situada en el Valle de Itria y es famosa por sus trulli, construcciones de piedra con tejado cónico de pizarra que nacieron como solución práctica y algo tramposa: se construían sin mortero (el pegamento que se usa en las obras) para poder desmontarlas rápido y evitar ciertos impuestos feudales.

CALLEJEANDO POR ALBEROBELLO

Hoy el conjunto de trulli está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el pueblo se ha convertido en una especie de museo vivo donde la gente todavía vive entre estas construcciones únicas. Hay dos zonas que no te puedes perder:

  • Rione Monti: el barrio más turístico, lleno de trulli convertidos en tiendas, bares y miradores.
  • Rione Aia Piccola: barrio más tranquilo, con trulli todavía habitados y una atmósfera más local.

CALLEJEANDO POR ALBEROBELLO

CALLEJEANDO POR ALBEROBELLO

Iglesia Madre Santi Medici Cosma e Damiano, la iglesia que no es un trullo

Entre tanto trulli, tejados cónicos y calles que parecen sacadas de un cuento, hay un lugar que rompe un poco con la estética habitual de Alberobello y que merece una parada: la Iglesia Madre Santi Medici Cosma e Damiano.

IGLESIA SAN COSME Y SAN DAMIAN -ALBEROBELLO

Situada en la parte más moderna del pueblo, esta iglesia es el principal templo de Alberobello y está dedicada a los santos Cosme y Damián, dos hermanos del siglo III conocidos por curar enfermos sin cobrar nada a cambio, por eso se convirtieron en patronos de médicos, farmacéuticos y cirujanos, y hoy siguen siendo los protectores de la localidad.

La iglesia que vemos actualmente comenzó a construirse a finales del siglo XIX y fue inaugurada en 1885. Su imponente fachada neoclásica destaca entre las construcciones blancas del pueblo y sirve como punto de referencia para locales y visitantes, después de recorrer calles repletas de trullis, encontrarte con este edificio resulta casi inesperado.

Nada más entrar, lo primero que llama la atención es la amplitud del espacio y la luminosidad del templo, destaca su altar mayor, las bonitas vidrieras y las imágenes de los santos.

IGLESIA SAN COSME Y SAN DAMIAN -ALBEROBELLO

Trullo Sovrano, el trullo rascacielos de Alberobello

Muy cerca de la iglesia hay una visita imprescindible en Alberobello, esa es el Trullo Sovrano. Y es que no estamos ante un trullo cualquiera: es el único trullo de dos plantas que existe en la ciudad y el más impresionante de todos.

TRULLO SOVRANO - ALBEROBELLO

Construido a finales del siglo XVIII por la acomodada familia Perta, este enorme trullo rompe todas las reglas de este tipo de construcciones tradicionales. Con sus casi 14 metros de altura, fue declarado Monumento Nacional en 1923 y hoy funciona como museo, permitiendo descubrir cómo vivían las familias de la zona hace más de dos siglos.

TRULLO SOVRANO - ALBEROBELLO

En el interior encontrarás habitaciones recreadas con mobiliario de época, una cocina tradicional, dormitorios, utensilios domésticos y una curiosa escalera integrada en el grosor de los muros de piedra. Todo ello ayuda a entender cómo era la vida cotidiana dentro de estas singulares construcciones.

TRULLO SOVRANO - ALBEROBELLO

TRULLO SOVRANO - ALBEROBELLO

La entrada nos costó 2,5 €, un precio más que razonable para conocer por dentro uno de los símbolos de Alberobello, su horario puede variar según la temporada del año pero por lo general es:

  • De noviembre a marzo: de 10:00 a 13:15 y de 15:30 a 18:00 horas.
  • De abril a octubre: de 10:00 a 13:15 y de 15:30 a 19:00 horas.

Aunque para más información sobre el trullo, precios y horarios actualizados lo mejor es consultar su página web: Trullo Sovrano.

TRULLO SOVRANO - ALBEROBELLO

TRULLO SOVRANO - ALBEROBELLO

Tras pasar por el Trullo Amore, donde está situada la oficina de turismo de Alberobello para coger algún mapa, ya os adelanto que salimos de allí sin ninguno porque te cobraban por ellos así que con Google se va a todas partes, jejeeje, nos dirigimos a Rione Monti, el barrio más grande y famoso del pueblo, cuenta con más de mil trulli (las típicas construcciones cónicas), muchos de ellos decorados con símbolos esotéricos y religiosos pintados en sus tejados como cruces, corazones atravesados, signos zodiacales, etc… Hoy en día, muchos de los trulli son tiendas de recuerdos, restaurantes o bares que tienen miradores y donde te puedes tomar algo con vistas al pueblo.

TRULLO AMORE - OFICINA TURISMO ALBEROBELLO

Trulli Siameses

Si paseas por el Rione Monti de Alberobello, hay un trullo que llama la atención más que ningún otro: el Trullo Siamés. ¿La razón? En lugar de un solo cono, tiene dos cúpulas unidas, como si dos trulli hubieran decidido vivir pegados para siempre. Es una construcción muy antigua, considerada por muchos una de las más viejas de la ciudad.

Su arquitectura esconde varios detalles curiosos: tiene dos entradas independientes, cada una orientada a una calle diferente, y antiguamente las dos estancias interiores estaban comunicadas por una pequeña puerta, además, no tiene ventanas y conserva un único hogar junto a la entrada, algo típico de los trulli más antiguos.

La leyenda que le dio fama parece sacada de una novela italiana: dos hermanos vivían allí y ambos se enamoraron de la misma mujer, cuando la convivencia se volvió imposible, decidieron dividir la casa en dos partes independientes. De ahí sus dos accesos y su peculiar configuración. Nadie sabe cuánto hay de verdad en la historia, pero ha pasado a formar parte del folclore local.

¿Y qué hay dentro hoy? Tras su restauración en 1997, el Trullo Siamés alberga una pequeña tienda de recuerdos y artesanía, por lo que se puede echar un vistazo al interior mientras se visita el local.

TRULLO SIAMESE - ALBEROBELLO

Iglesia de San Antonio de Padua, la iglesia en un trullo

En lo alto del barrio de Monti se alza la singular Chiesa Parrocchiale di Sant’Antonio da Padova – Chiesa a Trullo, una iglesia que parece haber salido del mismo paisaje de tejados cónicos que ha hecho famoso a Alberobello. Construida entre 1926 y 1927, es la única iglesia del mundo realizada íntegramente con la arquitectura tradicional de los trulli.

IGLESIA TRULLO SAN ANTONIO DE PADUA - ALBEROBELLO

Lo primero que llama la atención es su enorme cúpula en forma de trullo, que alcanza más de 21 metros de altura y se integra a la perfección con las casas que la rodean, su construcción respondió a una necesidad muy particular: como el Rione Monti había sido declarado monumento nacional y no se permitían edificios modernos, se decidió levantar un templo que respetara la estética tradicional del barrio.

En el interior, merece la pena fijarse en las obras del artista Adolfo Rollo: el mural del Árbol de la Vida, el gran crucifijo, la pintura de Cristo Rey y el altar dedicado a San Antonio con escenas de su vida, también destacan el Pantocrátor y los detalles en piedra que conservan el carácter sobrio y auténtico del edificio.

IGLESIA TRULLO SAN ANTONIO DE PADUA - ALBEROBELLO

Rione Aia Piccola, el barrio más tranquilo de Alberobello

Si visitas Alberobello y quieres escapar un poco del bullicio de las tiendas de recuerdos, hay un rincón que conserva el alma de siempre: el barrio de Rione Aia Piccola. Situado en la ladera sureste del pueblo, este conjunto de trulli toma su nombre de una antigua «aia» o era de pequeño tamaño que existía aquí en el siglo XVIII, utilizada para las actividades agrícolas de la zona.

CALLEJEANDO POR ALBEROBELLO

A diferencia del concurrido Rione Monti, Aia Piccola sigue siendo principalmente residencial. Sus calles estrechas, plazas diminutas y más de 400 trulli habitados permiten imaginar cómo era la vida cotidiana en Alberobello antes de la llegada masiva del turismo. Por eso forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

BARRIO RIONE AIA PICCOLA - ALBEROBELLO

BARRIO RIONE AIA PICCOLA - ALBEROBELLO

Mejores miradores de Alberobello

Si hay algo que no te puedes saltar aquí es la vista panorámica del mar de trullis, los mejores lugares para admirar Alberobello son:

  • Belvedere Santa Lucia: probablemente el más famoso, con vista directa al barrio de Rione Monti.
  • Punto panorámico de Aia Piccola: menos masificado y más auténtico.
  • Zona cercana a Trullo Sovrano: buen ángulo para ver cómo el pueblo se va extendiendo.
  • Terrazas improvisadas en bares o cafeterías: algunas vistas sorpresa que aparecen cuando menos te lo esperas.

MIRADORES DE ALBEROBELLO

Desde arriba, Alberobello parece una colonia de hongos de piedra perfectamente alineados, es de esos lugares que parecen diseñados por gnomos. Todo es raro, armónico y ligeramente surrealista y os puedo asegurar que es un lugar que tenéis que marcar como IMPRESCINDIBLE en vuestra ruta por la Puglia.

CALLEJEANDO POR ALBEROBELLO

Día 4:

  • Locorotondo

  • Martina Franca

  • Cisternino

  • Ostuni

Locorotondo, uno de los pueblos blancos más bonitos de Puglia

Después de conocer uno de los lugares más bonitos de Puglia, Alberobello, empezamos nuestro cuarto día de ruta poniendo rumbo a Locorotondo, un precioso pueblo situado a tan solo 10 km, unos 15 minutos en coche.

CALLEJEANDO POR LOCOROTONDO

Nada más llegar entendimos por qué forma parte de la asociación de I Borghi più belli d’Italia (Los pueblos más bonitos de Italia). Su nombre significa literalmente «lugar redondo», y no es casualidad, el casco histórico tiene una curiosa forma circular que se adapta a la colina sobre la que fue construido, ofreciendo unas vistas espectaculares de todo el Valle de Itria.

CALLEJEANDO POR LOCOROTONDO

Aunque sus orígenes se remontan a la Edad Media, Locorotondo alcanzó su mayor desarrollo entre los siglos XV y XVIII. Pasear por sus callejuelas es como recorrer un pequeño laberinto de casas blancas, balcones repletos de flores y rincones llenos de encanto donde siempre apetece detenerse unos minutos, además, en Navidad las calles estaban preciosas.

CALLEJEANDO POR LOCOROTONDO

Uno de los primeros lugares que encontrarás es la Piazza Vittorio Emanuele II, la plaza principal y auténtica puerta de entrada al casco histórico, durante siglos fue el centro de la vida social y comercial de Locorotondo, y hoy sigue siendo el lugar perfecto para sentarse en una terraza antes o después de la visita.

PLAZA VITTORIO EMANUEL II - LOCOROTONDO

Muy cerca se encuentra la Iglesia Madre de San Jorge, dedicada al patrón de la localidad. El templo actual fue construido entre finales del siglo XVIII y principios del XIX sobre una iglesia medieval anterior que se había quedado pequeña para la población. Su fachada, de estilo neoclásico contrasta con un interior amplio y luminoso, donde destacan los altares de mármol, varias obras de arte religioso y una bonita cúpula que domina todo el pueblo, aunque es difícil verla entre tanta calle estrecha.

IGLESIA MADRE DE SAN JORGE - LOCOROTONDO

IGLESIA MADRE DE SAN JORGE - LOCOROTONDO

Otro de los edificios imprescindibles es la Chiesa Rettoria Madonna della Greca, considerada la iglesia más antigua de Locorotondo. Sus orígenes se remontan a los siglos VII u VIII y fue levantada sobre los restos de un antiguo lugar de culto, es uno de los mejores ejemplos del románico de la zona, con una sencilla fachada de piedra y un interior que conserva interesantes elementos medievales, como capiteles esculpidos y antiguos frescos que han sobrevivido al paso de los siglos.

IGLESIA RETTORIA MADONNA DE LA GRECA - LOCOROTONDO

IGLESIA RETTORIA MADONNA DE LA GRECA - LOCOROTONDO

También merece la pena acercarse a la Chiesa Rettoria Madonna Addolorata, una pequeña iglesia barroca construida durante el siglo XVII. Aunque pasa más desapercibida que otros monumentos, tiene un gran valor para los habitantes del pueblo, ya que alberga la imagen de la Virgen de los Dolores, protagonista de las tradicionales procesiones de Semana Santa.

IGLESIA RETTORIA MADONNA ADDOLORATA - LOCOROTONDO

Tras recorrer las calles del centro histórico, el mejor plan es dirigirse a la Villa Comunale, un agradable parque público construido sobre las antiguas murallas del pueblo. Desde su mirador se obtiene una de las panorámicas más bonitas del Valle de Itria, con kilómetros de viñedos, olivares, masías y trullos repartidos por el paisaje.

VISTAS DESDE LOCOROTONDO

Y si quieres llevarte la postal más bonita de Locorotondo, hay un truco que no todo el mundo conoce. La mejor vista del pueblo no está dentro, sino desde la carretera que pasa por la parte baja de la colina, desde allí se aprecia perfectamente su característica silueta circular, con todas las casas blancas apiladas sobre la cima.

CALLEJEANDO POR LOCOROTONDO

Martina Franca, la ciudad barroca del Valle de Itria que no terminó de conquistarnos

Después de visitar la preciosa Locorotondo, apenas 6 kilómetros nos separaban de nuestra siguiente parada: Martina Franca. En menos de diez minutos en coche ya estábamos paseando por una de las ciudades barrocas más importantes de Puglia.

Martina Franca nació alrededor del siglo X, cuando varios habitantes buscaron refugio en esta zona huyendo de las incursiones sarracenas. Más tarde, en 1310, Felipe I de Tarento concedió a la ciudad importantes privilegios fiscales, de ahí el apellido Franca, que hacía referencia a esas exenciones de impuestos, con el paso de los siglos, la ciudad fue creciendo hasta convertirse en uno de los grandes referentes del barroco en el Valle de Itria.

Nada más llegar nos encontramos con una sorpresa: coincidimos con el mercado semanal, había absolutamente de todo: puestos de fruta y verdura, quesos, embutidos, ropa, utensilios para casa… y hasta montones de bragas y calzoncillos a precios de auténtica locura, jejeje. Fue uno de esos mercados locales donde puedes entretenerte un buen rato simplemente observando el ambiente, eso sí, no andábamos muy sobrados de tiempo por lo que evitamos parar porque nos hubieran dado las uvas allí, que yo me conozco.

CALLEJEANDO POR MARTINA FRANCA

Puerta San Esteban, la entrada barroca a Martina Franca

Nosotros entramos al casco histórico por la Puerta de San Esteban (Porta Santo Stefano), y la verdad es que no se nos ocurre una forma mejor de empezar la visita. Está situada en la parte este del centro histórico y durante siglos fue una de las principales entradas a la ciudad amurallada. Lo primero que llama la atención es su espectacular fachada barroca, construida en el siglo XVIII, con un elegante arco de piedra coronado por la estatua de San Martín, patrón de la ciudad.

Es una puerta mucho más monumental de lo que uno espera encontrar y da la sensación de estar cruzando el umbral entre la Martina Franca moderna y la de hace varios siglos. Si además llegáis un día de mercado, como nos pasó a nosotros, el contraste entre el bullicio de los puestos y la tranquilidad que esconden las calles del casco antiguo hace que la entrada tenga todavía más encanto.

PUERTA SAN ESTEBAN - MARTINA FRANCA

Palazzo Ducale, el rincón con más historia de la ciudad

Nada más cruzar la impresionante Puerta de San Esteban, prácticamente lo primero que nos encontramos fue este enorme edificio que domina toda la plaza.

Lo curioso es que este palacio no siempre estuvo aquí, en este mismo lugar se levantaba un castillo medieval construido en el siglo XIV por Raimondo Orsini del Balzo, sin embargo, en 1668, el duque Petracone V Caracciolo decidió derribarlo para construir una residencia mucho más acorde con el poder y el prestigio de su familia. La idea inicial era levantar un palacio gigantesco, con nada menos que 365 habitaciones, una para cada día del año. Como suele pasar con los proyectos demasiado ambiciosos, el presupuesto acabó imponiendo sus propias reglas y el edificio nunca llegó a completarse tal y como había sido concebido, aun así, el resultado sigue siendo uno de los edificios más espectaculares de todo el Valle de Itria.

PALAZZO DUCALE - MARTINA FRANCA

Al entrar descubrirás varias salas decoradas con impresionantes frescos realizados en 1776 por el pintor Domenico Carella que representan escenas mitológicas o pasajes de la Biblia y son el principal motivo para visitar el interior del edificio, además, es uno de los pocos palacios de Puglia que todavía conserva parte de su decoración histórica, lo que ayuda bastante a imaginar cómo vivía la nobleza de la época.

Hoy en día el Palacio Ducal tiene una función muy distinta a la de sus orígenes. Una parte alberga el Ayuntamiento de Martina Franca, mientras que otra está abierta al público como espacio cultural y museo, también acoge exposiciones temporales y, durante el verano, su patio se convierte en uno de los escenarios principales del famoso Festival della Valle d’Itria, dedicado a la ópera.

Cuando nosotros fuimos, la entrada al recorrido por las salas históricas costaba 3 € por persona, un precio que nos parece más que razonable para poder disfrutar de los frescos y conocer el interior del edificio. El horario habitual suele ser todos los días de 10:00 a 12:30 horas y 16:00 a 18:00 horas, como los horarios y las tarifas pueden cambiar según la temporada o por la celebración de eventos, lo mejor es consultarlos antes de la visita en la página oficial del Palazzo Ducale de Martina Franca o del Ayuntamiento de Martina Franca.

La Piazza Roma, la antesala histórica de Martina Franca

El Palacio Ducal preside la Piazza Roma, una plaza amplia y muy animada que actúa como puerta de entrada al casco histórico, a diferencia del entramado de callejuelas estrechas que encontrarás unos metros más adelante, aquí todo respira amplitud.

En uno de sus lados se encuentra el propio palacio, mientras que alrededor verás cafeterías con terrazas, bancos donde descansar y un constante ir y venir de vecinos y turistas. Si llegas por la Puerta de San Esteban, como hicimos nosotros, esta plaza es el primer gran espacio abierto que encuentras y sirve casi como un punto de referencia antes de volver a perderte por el laberinto de calles del centro histórico.

Es un buen lugar para hacer una pausa, tomar un café o simplemente sentarse unos minutos a contemplar el ambiente antes de seguir descubriendo Martina Franca. Aunque la ciudad no terminó de enamorarnos, hay que reconocer que este rincón tiene mucha personalidad y es uno de los lugares más bonitos de todo el casco histórico.

Basílica de San Martino, la fachada más bonita de la ciudad

Entre los imprescindibles de Martina Franca está la Basílica de San Martino. La iglesia que vemos hoy es el resultado de varias vidas: primero hubo una capilla medieval, luego una iglesia tardo-románica, y tras el terremoto del siglo XVIII… boom: nace este templo barroco-rococó que se empieza a levantar en 1747 y se convierte en una auténtica joya del Valle de Itria.

BASILICA SAN MARTINO - MARTINA FRANCA

Por fuera, la fachada es un espectáculo en sí misma, altísima, con su escalinata, sus columnas y ese relieve de San Martino partiendo la capa para el pobre que parece casi una escena congelada de teatro barroco, es de esos sitios donde levantas la vista y te preguntas si estás en una iglesia o en un decorado.

El interior no se queda corto, entrar es como cambiar de película: luz dorada, mármoles policromados, capillas laterales llenas de detalles y un aire solemne que te hace bajar la voz casi sin darte cuenta. El altar mayor y las esculturas del presbiterio son simplemente espectaculares.

BASILICA SAN MARTINO - MARTINA FRANCA

En resumen: si estás en Puglia, esta basílica no es opcional, es de esas paradas que justifican el viaje por sí solas, tanto si te va el arte como si simplemente te gusta quedarte mirando techos imposibles y pensando “cómo hicieron esto hace siglos”.

Piazza Plebiscito, una de las plazas más bonitas de Martina Franca

Justo frente a la Basílica de San Martino tienes uno de esos lugares que merece la pena ver: la Piazza Plebiscito, también conocida históricamente como la plaza de San Martino. Es el auténtico “salón urbano” de Martina Franca, y desde la Edad Media ha sido el punto donde todo se cruza: lo religioso, lo político, las calles y la vida cotidiana de la ciudad.

PLAZA MARIA IMMACULATA - MARTINA FRANCA

Aquí se celebraban mercados, reuniones y decisiones importantes cuando Martina empezaba a organizarse como comunidad, con el tiempo, sobre todo entre los siglos XVII y XVIII, la plaza fue tomando ese aire tan barroco que hoy te hace parar en seco nada más llegar.

PLAZA MARIA IMMACULATA - MARTINA FRANCA

Y en medio de todo, aparece el elegante Palazzo dell’Università, uno de los edificios que mejor cuentan la historia civil de la ciudad. En su origen estaba ligado a la “Università”, que no era una universidad como la entendemos hoy, sino la institución que representaba a los ciudadanos y gestionaba la vida pública de Martina Franca, el edificio actual es del siglo XVIII, con fachada de piedra clara que encaja perfectamente con la plaza. Hoy en día ya no funciona como sede política: alberga una asociación cultural, así que su vida ha cambiado, pero sigue siendo un punto clave del corazón histórico de la ciudad.

PALAZZO DE L'UNIVERSITA - MARTINA FRANCA

Si os soy sincera, Martina Franca fue uno de los pueblos de Puglia que menos nos gustó. Caminamos durante bastante tiempo por sus callejuelas, que forman un auténtico laberinto, y orientarse resulta bastante complicado. Aunque el centro histórico tiene rincones bonitos y edificios elegantes, en nuestro caso no terminó de transmitirnos el encanto que sí encontramos en otros pueblos del Valle de Itria.

CALLEJEANDO POR MARTINA FRANCA

Al final decidimos hacer lo mejor que se puede hacer cuando uno deja de pelearse con el mapa: sentarnos tranquilamente en un bar y pedir un par de copas de vino del Valle de Itria. Entre sorbo y sorbo, viendo pasar a la gente, la visita terminó con mejor sabor de boca que el paseo por sus calles.

CALLEJEANDO POR MARTINA FRANCA

Cisternino, uno de los pueblos que más nos gustaron de Puglia

Seguimos nuestra ruta por Puglia dejando atrás Martina Franca y, tras recorrer apenas 10 kilómetros (unos 15 minutos en coche), llegamos a Cisternino, uno de esos pueblos que parecen hechos para perderse sin mirar el reloj y uno de los que más nos gustaron en esta zona de Italia.

CALLEJEANDO POR CISTERNINO

Cisternino forma parte de la preciosa Valle de Itria y está considerado como uno de los Borghi più belli d’Italia (los pueblos más bonitos de Italia). Sus orígenes se remontan a la época prehistórica, aunque el pueblo comenzó a desarrollarse durante la Edad Media alrededor de una antigua iglesia construida por monjes basilianos sobre un primitivo lugar de culto. A lo largo de los siglos pasó por manos normandas, suevas y aragonesas, dejando un casco histórico lleno de encanto que ha conservado prácticamente intacta su esencia.

PUERTA DE ENTRADA A CISTERNINO

Nosotros encontramos aparcamiento gratuito sin ninguna dificultad muy cerca del centro histórico y comenzamos la visita atravesando la Porta Piccenne, la «puerta pequeña», una de las antiguas entradas de la muralla medieval. Cruzarla es como dejar atrás el presente para adentrarte en un laberinto de calles blancas, escaleras de piedra y rincones llenos de flores.

PORTA PICCENNE - CISTERNINO

Nada más entrar llegamos a la Piazza Vittorio Emanuele, uno de los puntos más animados del pueblo y donde destaca la Torre del Reloj (Torre dell’Orologio), construida en 1850 con piedra local y en estilo neoclásico, se levantó para dotar al pueblo de un reloj público que marcara el ritmo de la vida cotidiana. Su campana sigue sonando cada hora y es uno de los monumentos más fotografiados de Cisternino. Desde aquí empezamos a callejear sin rumbo fijo, que es probablemente la mejor forma de descubrir este lugar. Sus callejuelas encaladas, los balcones adornados con macetas, los arcos de piedra y las pequeñas plazas hacen que cada esquina invite a sacar la cámara.

PIAZZA VITTORIO EMANUELE - CISTERNINO

Nuestra siguiente parada fue la Torre Normando-Sueva, también conocida como Torre Grande o Torre Cívica. Construida entre los siglos XI y XIII, formaba parte del antiguo sistema defensivo del pueblo y todavía hoy es uno de sus grandes símbolos, en la parte superior destaca la imagen de San Nicolás, patrón de la localidad, vigilando el casco histórico desde las alturas. Aunque la torre no suele estar abierta a las visitas, merece la pena acercarse para admirarla y contemplar todo el conjunto histórico que la rodea.

TORRE NORMANDA SUEVA - CISTERNINO

Justo al lado se encuentra la Iglesia Madre de San Nicola, el principal templo de Cisternino. Aunque su fachada neoclásica es relativamente reciente, el edificio se levanta sobre una antigua iglesia medieval vinculada a los monjes basilianos, lo que convierte este lugar en el origen del actual pueblo. La entrada a la iglesia es gratuita y normalmente permanece abierta todos los días aproximadamente entre las 7:00 y las 20:00, aunque estos horarios pueden variar en función de las celebraciones religiosas. Lo más recomendable es comprobar la información actualizada antes de la visita en la página de la parroquia o del Ayuntamiento.

IGLESIA MADRE SAN NICOLA - CISTERNINO

Una vez dentro merece la pena fijarse en las tres naves sostenidas por columnas de piedra con capiteles medievales; la espectacular Madonna del Cardellino, una de las esculturas renacentistas más importantes de toda Puglia, realizada por Stefano da Putignano en 1517; las capillas laterales decoradas con esculturas y pinturas y la antigua sacristía, donde se conservan varias obras de gran valor artístico.

Bajo la iglesia existe además un interesante recorrido arqueológico llamado Dal Buio alla Luce, que permite visitar la antigua iglesia rupestre de los siglos X y XI descubierta durante unas excavaciones arqueológicas. El precio habitual de la entrada ronda los 3€ y suele abrir en horario de mañana y de tarde, aunque los horarios cambian según la temporada. Es recomendable consultar la información actualizada antes de la visita.

Después seguimos paseando por los alrededores de la torre, donde encontramos varias esculturas contemporáneas que contrastan con el ambiente medieval del pueblo. Entre todas destaca el Árbol de la Vida, obra del reconocido escultor italiano Andrea Roggi, una bonita escultura que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de Cisternino. Sus formas representan el crecimiento, la unión y el vínculo entre la naturaleza y las personas, aportando un toque artístico muy curioso a esta parte del casco histórico.

ESCULTURA ÁRBOL DE LA VIDA - CISTERNINO

Cisternino fue una de esas visitas que nos sorprendieron más de lo esperado. No tiene una larga lista de monumentos, pero tampoco le hace falta, su verdadero encanto está en caminar sin prisas, perderse por sus callejuelas blancas, descubrir pequeños rincones llenos de flores y disfrutar de la tranquilidad de uno de los pueblos con más personalidad de toda la Valle de Itria. Si estáis recorriendo Puglia, dedicar unas horas a Cisternino es, sin duda, una parada que merece muchísimo la pena.

CALLEJEANDO POR CISTERNINO

CALLEJEANDO POR CISTERNINO

Ostuni, la ciudad blanca de Puglia

Después de un largo día recorriendo algunos de los pueblos más bonitos del Valle de Itria, visitando Locorotondo, Martina Franca y Cisternino, llegamos al último destino de la jornada: Ostuni, la famosa Ciudad Blanca de Puglia. Y qué mejor manera de terminar el día que perdiéndonos por sus callejuelas iluminadas al atardecer.

VISTAS DE OSTUNI

Para pasar la noche elegimos el Hotel Vico Bianco Raro Rooms, situado en Via Vanvitelli, a apenas cinco minutos caminando de la Piazza della Libertà y de la entrada al casco histórico, la ubicación no podía ser mejor para visitar la ciudad a pie. La habitación era una auténtica preciosidad, decorada con muchísimo gusto, combinando la piedra típica de la zona con un diseño moderno y elegante, el desayuno también nos sorprendió para bien, con productos dulces y salados bastante variados y de muy buena calidad.

HOTEL VICO BIANCO RARO ROOMS - OSTUNI

HOTEL VICO BIANCO RARO ROOMS - OSTUNI

Hasta aquí todo perfecto… pero no todo iba a ser de color blanco como las fachadas de Ostuni. La limpieza y el servicio brillaron bastante por su ausencia, durante nuestra estancia echamos en falta un poco más de atención al cliente y un mejor mantenimiento de la habitación, algo que deslució una experiencia que, por lo demás, prometía mucho.

Con las maletas ya olvidadas por unas horas, nos fuimos directos a descubrir la ciudad.

Plaza de la Libertad, el corazón de Ostuni

Nuestra primera parada fue la Piazza della Libertà, el auténtico corazón de Ostuni. Siempre llena de ambiente, terrazas y gente paseando, es uno de esos lugares donde merece la pena detenerse unos minutos simplemente para observar la vida pasar.

PLAZA DE LA LIBERTAD - OSTUNI

Aquí aprovechamos para entrar en la Oficina de Turismo, ubicada dentro del histórico Palazzo San Francesco, un edificio construido en el siglo XIV como convento franciscano y convertido hoy en el Ayuntamiento de la ciudad, es el lugar perfecto para recoger mapas, información y resolver cualquier duda antes de empezar la visita.

PALACIO SAN FRANCISCO - OSTUNI

Justo al lado se encuentra la Iglesia de San Francesco d’Assisi, construida en el siglo XIV aunque reformada posteriormente en estilo barroco durante el siglo XVIII. Su fachada destaca por sus líneas elegantes y su interior es sencillo pero muy bonito.

IGLESIA SAN FRANCISCO DE ASIS - OSTUNI

IGLESIA SAN FRANCISCO DE ASIS - OSTUNI

Presidiendo toda la plaza se alza el Obelisco de San Oronzo, de más de veinte metros de altura. Fue construido en 1771 para agradecer al santo patrón de la ciudad la protección que, según cuenta la tradición, ofreció a Ostuni durante una epidemia de peste, es uno de los monumentos más fotografiados de toda la ciudad y además cuando fuimos, estaba iluminado con luces de colores y lucía más chulo todavía.

OBELISTO SAN ORONZO - OSTUNI

Desde aquí nos adentramos por fin en el casco histórico y empezamos a hacer lo que mejor se puede hacer en Ostuni: callejear sin rumbo.

CALLEJEANDO POR OSTUNI

Y es que si algo tiene esta ciudad es que resulta preciosa. Cada rincón parece sacado de una postal: calles completamente blancas, escaleras llenas de flores, balcones decorados y pequeñas plazas escondidas donde siempre apetece parar un momento.

CALLEJEANDO POR OSTUNI

Museo Arqueológico de Ostuni y el famoso esqueleto de Delia

Nuestra primera parada fue el Museo de las Civilizaciones Preclásicas de la Murgia Meridional, situado en Via Cattedrale 15, junto a la Catedral, dentro de la antigua iglesia románica de San Vito Mártir.

Cuando llegamos estaba cerrado, así que nos quedamos con las ganas de visitarlo. En su interior se exponen importantes hallazgos arqueológicos encontrados en la zona, siendo la pieza más famosa el esqueleto de Delia, una mujer embarazada de hace aproximadamente 28.000 años, considerado uno de los descubrimientos paleolíticos más importantes de Europa.

El edificio que alberga el museo también merece una mención especial, ya que la iglesia de San Vito conserva buena parte de su estructura medieval y ha sido perfectamente adaptada como museo. Actualmente la entrada general cuesta 5 € y el horario habitual es de 10:00 a 18:00 horas , aunque conviene consultar posibles cambios antes de la visita en su página oficial.

MUSEO ARQUEOLÓGICO OSTUNI

Catedral de Santa Maria Assunta y Palacio Episcopal

A muy pocos metros llegamos hasta la impresionante Catedral de Santa Maria Assunta, probablemente el edificio más emblemático de Ostuni.

CATEDRAL DE OSTUNI

Fue construida entre finales del siglo XV y principios del XVI sobre una antigua iglesia románica y destaca por su espectacular rosetón de 24 radios, considerado uno de los más grandes y bellos de Italia. El interior, mucho más sobrio que la fachada, guarda interesantes pinturas y varias capillas decoradas aunque nosotros no pudimos verlo ya que cuando llegamos, la catedral ya estaba cerrada.

Junto a la catedral se encuentra el antiguo Palacio Episcopal (Palazzo Vescovile), residencia de los obispos durante siglos y sede actual del Museo Diocesano de Ostuni, donde pueden verse esculturas, pinturas, objetos litúrgicos y documentos históricos relacionados con la diócesis. Habitualmente abre los fines de semana por la mañana y el horario puede variar según la temporada, por lo que merece la pena consultarlo antes de la visita en la misma web del museo.

PALACIO VESCOVILE - OSTUNI

Justo enfrente aparece uno de los rincones más curiosos de la ciudad: el Arco Scoppa, un elegante puente elevado construido en el siglo XVIII que conecta el Palacio Episcopal con el Seminario. Muchas personas lo comparan con el famoso Puente de los Suspiros de Venecia, aunque en versión mucho más pequeña, eso sí, le faltarían algunas cosas como por ejemplo un canal pasando por debajo, jejeje.

ARCO SCOOPA - OSTUNI

ARCO SCOOPA - OSTUNI

Callejear por Ostuni, una de las mejores cosas que se pueden hacer allí

Seguimos perdiéndonos entre callejuelas hasta llegar la famosa Porta Azzurra (Blue Door).

PORTA BLU - OSTUNI

Probablemente hayas visto este rincón cientos de veces en Instagram. La famosa puerta azul se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de Ostuni gracias al alojamiento turístico que hay detrás. Es bonito, sí, pero siendo sinceros, tampoco nos pareció ese lugar espectacular que muestran las redes sociales, hay decenas de rincones mucho más auténticos repartidos por toda la ciudad.

Desde allí descendimos por unas escaleras hasta las Murallas Aragonesas, construidas durante el siglo XV para reforzar las defensas de Ostuni frente a los ataques procedentes del mar Adriático. Desde este paseo se obtienen unas vistas preciosas de los interminables olivares que rodean la ciudad y, en los días despejados, incluso puede verse el mar a lo lejos.

MURALLAS ARAGONESAS - OSTUNI

MURALLAS ARAGONESAS - OSTUNI

Cuando empezó a caer la noche tocaba reponer fuerzas, así que fuimos a cenar al Restaurante Sax, situado muy cerca del centro histórico. El local es realmente bonito y el ambiente invita a quedarse, pero la experiencia gastronómica fue bastante decepcionante.

RESTAURANTE SAX - OSTUNI

RESTAURANTE SAX - OSTUNI

Pedimos un plato de pasta que estaba exageradamente salado, hasta el punto de que costaba terminarlo, como broche final llegó un tiramisú que claramente seguía congelado por dentro, tenía auténticos trozos de hielo y estuvimos a punto de partirnos un diente intentando comerlo. Lo único que se salvó fue una pizza, que estaba bastante correcta, aunque tampoco era de esas que recuerdas durante semanas.

Aun así, la cena quedó rápidamente en un segundo plano porque Ostuni terminó conquistándonos. Su laberinto de calles blancas, el ambiente que se respira al caer la tarde y esa mezcla entre historia y encanto hacen que sea una parada absolutamente imprescindible en cualquier ruta por Puglia.  Solo hay que ir con la idea de disfrutar caminando, levantar la vista en cada esquina… y quizá elegir otro restaurante para terminar el día y otro alojamiento para pasar la noche, jejeje.

CALLEJEANDO POR OSTUNI

Día 5:

  • Lecce

  • Otranto

Lecce, la Florencia del Sur… donde pagar parece deporte nacional

Después de levantarnos en Ostuni, desayunar tranquilamente y dar una última vuelta por sus callejuelas blancas, pusimos rumbo a Lecce, una ciudad situada a unos 75 kilómetros (aproximadamente una hora en coche).

Ya os adelantamos una cosa: aparcar en Lecce es chungo de narices si no quieres pasar por caja. Nosotros, después de dar unas cuantas vueltas, conseguimos dejar el coche gratis junto a la estación de tren, pero tampoco os vamos a engañar… el barrio nos pareció un poco bastante regulero, de esos donde miras dos veces antes de dejar el coche y cruzas los dedos para encontrarlo luego igual que lo dejaste.

CALLEJEANDO POR LECCE

Y hablando de pagar… otra cosa que nos llamó bastante la atención de Lecce es que parece que hay que pagar hasta por respirar, tiene una cantidad impresionante de iglesias y monumentos, pero la mayoría son de pago. Nosotros respetamos completamente que haya que mantener el patrimonio, pero también tenemos nuestra filosofía: no solemos pagar por entrar en iglesias, salvo que estemos hablando de lugares realmente excepcionales como el Vaticano o similares.

Con esa idea empezamos nuestro paseo por una de las ciudades barrocas más bonitas de Italia.

CALLEJEANDO POR LECCE

Porta Rudiae

Entramos en el casco histórico por la Porta Rudiae, una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad. Justo al lado se encuentra un mercado y, para nuestra suerte, estaba totalmente cubierta por obras, así que las fotos no quedaron precisamente de postal, eso sí, por lo menos tienen la delicadeza de taparla con una lona con su silueta, así te puedes hacer una idea de lo que hay debajo, jejeje.

Esta puerta fue reconstruida en el siglo XVIII sobre una entrada medieval y está dedicada a San Oronzo, patrón de Lecce, su decoración barroca es una buena carta de presentación de lo que espera dentro de la ciudad.

PORTA RUDIAE - LECCE

Iglesia de Santa Teresa

Nada más cruzar la puerta apareció la Iglesia de Santa Teresa, construida en el siglo XVII para la Orden de los Carmelitas Descalzos. Por fuera ya llama la atención por su elegante fachada barroca, pero el interior es todavía más espectacular gracias a sus altares de piedra de Lecce y su enorme cúpula decorada, la entrada suele ser gratuita cuando está abierta para el culto.

IGLESIA SANTA TERESA - LECCE

IGLESIA SANTA TERESA - LECCE

Piazza del Duomo

Seguimos caminando hasta llegar a la impresionante Piazza del Duomo, probablemente el rincón más bonito de toda Lecce, lo curioso es que la plaza está prácticamente cerrada por edificios, por lo que da la sensación de entrar en un enorme patio monumental.

El Duomo de Santa Maria Assunta fue construido originalmente en 1144, aunque el aspecto actual se debe a la gran remodelación barroca realizada por el arquitecto Giuseppe Zimbalo en el siglo XVII. Nosotros no entramos porque el acceso formaba parte del billete turístico y costaba 11 €, así que decidimos conformarnos con admirarlo desde fuera.

DUOMO DE LECCE

En el interior destacan la impresionante nave barroca, la cripta medieval, los altares decorados con piedra de Lecce y su campanario de 70 metros, desde donde hay unas vistas espectaculares de toda la ciudad (requiere comprar un ticket más caro que el normal).

Actualmente existe un billete conjunto de 11 € que incluye el Duomo, la Basílica de Santa Cruz, San Mateo, Santa Clara, Santa Irene, el Antiguo Seminario y el Museo Diocesano. Si además quieres subir al campanario, el precio es de 21 €. Los monumentos suelen abrir todos los días de 9:00 a 21:00 horas en verano y de 9:00 a 18:00 horas en invierno, aunque durante las celebraciones religiosas pueden cerrar temporalmente. Para consultar precios y horarios actualizados lo mejor es hacerlo en la web oficial de LeccEcclesiae.

DUOMO DE LECCE

Antiguo Seminario y Museo de Arte Sacra (MuDAS)

Justo al lado del Duomo se encuentra el Antiguo Seminario, una joya barroca con un precioso claustro. En su interior se encuentra el Museo Diocesano de Arte Sacra (MuDAS), donde pueden verse pinturas, esculturas, piezas de orfebrería, manuscritos y objetos litúrgicos que recorren varios siglos de historia religiosa de Lecce.

La visita está incluida dentro del mismo billete conjunto del Duomo que no pagamos así que nos quedamos con las ganas.

La oficina de turismo… y los mapas de pago

En la propia plaza también entramos en la oficina de turismo con la intención de conseguir un mapa, nuestra visita duró aproximadamente treinta segundos, si llegó, cuando vimos que los mapas eran de pago, dimos media vuelta y salimos exactamente por donde habíamos entrado.

Iglesia de Santa Maria della Provvidenza

Continuamos paseando hasta llegar a la Iglesia de Santa Maria della Provvidenza, conocida por los vecinos como la Iglesia de las Alcantarinas, fue construida a comienzos del siglo XVIII para el convento de las monjas franciscanas alcantarinas, que ocupaban el monasterio situado junto a ella, hoy desaparecido. El proyecto original fue obra del arquitecto Giuseppe Cino, aunque en 1724 fue reformado y ampliado por Mauro Manieri, uno de los grandes maestros del barroco de Lecce.

IGLESIA DE SANTA MARIA DE LA PROVIDENCIA - LECCE

A diferencia de otras iglesias de la ciudad, su fachada es bastante más sobria y elegante, organizada en tres niveles y decorada con hornacinas que albergan esculturas de San Rafael Arcángel, San Antonio de Padua, San Francisco de Asís y San Miguel Arcángel. Precisamente esa sencillez hace que pase un poco desapercibida entre los espectaculares edificios barrocos de Lecce, aunque merece la pena detenerse unos minutos para admirar sus detalles antes de continuar el paseo.

Iglesia de Santa Irene

Muy cerca encontramos la Iglesia de Santa Irene, que durante siglos fue la principal iglesia de Lecce antes de construirse el actual Duomo.

Su construcción se inició en 1591 bajo la dirección del arquitecto italiano Francesco Grimaldi, y fue consagrada en 1639. La iglesia estaba dedicada a Santa Irene, antigua patrona de la ciudad hasta que en el siglo XVII fue sustituida por San Oronzo, a lo largo de los siglos, el templo ha sido testigo de episodios clave de la historia local, desde visitas reales hasta momentos decisivos de la historia italiana.

IGLESIA DE SANTA IRENE - LECCE

Pero si algo impresiona nada más llegar es su fachada monumental, un despliegue de barroco entre columnas, nichos y relieves que parecen moverse con la luz. Coronando el conjunto se encuentra la figura de la santa, vigilando la plaza como si custodiara la memoria de la ciudad.

Y sobre la portada principal, entre símbolos y escudos, aparece un detalle que suele pasar desapercibido: el lobo de Lecce. Este animal, emblema de la ciudad, no es una simple decoración, representa la fuerza protectora y la identidad del antiguo municipio.

IGLESIA DE SANTA IRENE - LECCE

El interior, más sobrio en comparación con el exterior, sorprende por su planta de cruz latina y una sola nave flanqueada por capillas. Entre lo más destacado está el altar de Santa Irene, ricamente decorado y rodeado de esculturas y reliquias, además del impresionante ciclo de altares laterales dedicados a santos como San Oronzo, San Gaetano o San Miguel Arcángel. En el ábside, una de las joyas pictóricas del templo, el “Traslado del Arca Sagrada” de Oronzo Tiso.

Actualmente también forma parte del circuito de pago de iglesias barrocas por lo que si queréis acceder al interior tendréis que pasar por caja.

Piazza Sant’Oronzo y el Anfiteatro Romano

Llegamos después al auténtico corazón de Lecce, la Piazza Sant’Oronzo, siempre está llena de ambiente y aquí se encuentran algunos de los monumentos más importantes de la ciudad, incluido la escultura del santo, que domina todo desde las alturas.

El protagonista absoluto es el Anfiteatro Romano, construido entre los siglos I y II d.C., donde podían reunirse más de 20.000 espectadores para presenciar luchas de gladiadores y espectáculos públicos. Solo puede verse aproximadamente un tercio del anfiteatro porque el resto continúa enterrado bajo los edificios actuales, sin ir más lejos, cuando visitamos la ciudad estaban desenterrando parte de este monumento en una calle cercana.

ANFITEATRO ROMANO DE LECCE

ANFITEATRO ROMANO DE LECCE

La entrada cuesta 5 €  y normalmente abre de martes a domingo. Nosotros, sinceramente, creemos que se disfruta casi mejor desde fuera, ya que desde la plaza se aprecia perfectamente todo el monumento aunque eso sí, si eres un apasionado de la historia, no nos pareció un precio desorbitado para pasear entre la antigua arena donde peleaban los gladiadores.

ANFITEATRO ROMANO DE LECCE

Basílica de Santa Cruz

Posiblemente sea la iglesia más espectacular de Lecce, su fachada barroca está considerada una auténtica obra maestra, llena de figuras, animales, columnas y decoración hasta el último rincón.

IGLESIA DE SANTA CRUZ - LECCE

Nos quedamos contemplándola un buen rato desde fuera, porque, efectivamente… también había que pagar para entrar, forma parte del mismo billete conjunto del Duomo.

Construida a lo largo de varios siglos (del XVI al XVII), es como un libro de piedra donde cada generación dejó su firma, la obra es uno de los máximos símbolos del llamado barroco leccese, ese estilo exuberante que convierte la piedra en encaje, vamos, que no queda ni un solo rincón libre que no tenga decoración.

BASÍLICA DE SANTA CRUZ - LECCE

La fachada es un auténtico “teatro pétreo”:

  • El gran rosetón central, como un sol de piedra que vigila la plaza.
  • Las columnas retorcidas y decoradas, casi como si la piedra hubiera aprendido a bailar.
  • Un zoológico fantástico de figuras, plantas y criaturas mitológicas escondidas entre los relieves.
  • La cornisa superior, rematada con detalles que parecen más orfebrería que arquitectura.

Palacio de los Celestinos

Pegado a la basílica se encuentra este enorme palacio barroco que antiguamente fue un monasterio, hoy en día alberga oficinas de la administración provincial, pero merece la pena detenerse unos minutos para admirar su espectacular fachada y su antiguo claustro, en la actualidad se utiliza como aparcamiento de los trabajadores, quién les iba a decir a los antiguos frailes que este lugar iba a cambiar la paz por el ajetreo diario de oficinas y vehículos.

PALACIO DE LOS CELESTINOS - LECCE

PALACIO DE LOS CELESTINOS - LECCE

Castillo de Carlos V

Seguimos hasta el Castillo de Carlos V, una fortaleza renacentista levantada por orden del emperador en el siglo XVI para reforzar la costa italiana frente a los continuos ataques otomanos, como quien cierra puertas antes de una tormenta que viene del mar. con los siglos, el castillo cambia de vida, de bastión militar pasa a cuartel, y después a espacio público. Hoy ya no vigila el horizonte con cañones, sino con exposiciones, actos culturales y visitantes que cruzan su entrada sin prisa.

CASTILLO CARLOS V - LECCE

CASTILLO CARLOS V - LECCE

Se puede acceder a su gran patio de armas de forma gratuita y desde allí te puedes hacer una idea de lo que te puedes encontrar en el resto del recinto.

CASTILLO CARLOS V - LECCE

CASTILLO CARLOS V - LECCE

Iglesia de Santa Maria della Grazia

En pleno corazón de Lecce, donde la Piazza Sant’Oronzo mezcla ruinas romanas, cafés y pasos de turistas sin brújula, la Iglesia de Santa Maria della Grazia no intenta llamar la atención… y aun así lo consigue.

IGLESIA SANTA MARÍA DE LA GRACIA - LECCE

La historia de esta iglesia nace de algo muy del sur de Italia: una mezcla de devoción y leyenda. Todo empieza con el hallazgo de un antiguo fresco de la Virgen del siglo XIV, descubierto en este mismo lugar, aquella imagen, venerada casi en secreto al principio, fue creciendo en importancia hasta que el barrio decidió darle casa nueva a finales del siglo XVI.

IGLESIA SANTA MARÍA DE LA GRACIA - LECCE

Lo primero que llama la atención nada más entrar es su techo de madera tallada pero lo más destacado es el fresco de la Virgen, el mismo que dio origen a todo este pequeño universo.

IGLESIA SANTA MARÍA DE LA GRACIA - LECCE

Porta Napoli

Abandonamos el centro histórico cruzando la monumental Porta Napoli, construida en 1548 para conmemorar la visita del emperador Carlos V.

Es otra de las puertas históricas de Lecce y uno de los mejores lugares para despedirse del casco antiguo.

PORTA NAPOLI - LECCE

Teatro Romano

De camino al coche todavía nos acercamos hasta el Teatro Romano, construido entre los siglos I y II d.C.

Por desgracia, estaba completamente en obras, así que no se podía acceder. Este teatro podía albergar alrededor de 5.000 espectadores y en su pequeño museo se exponen esculturas, máscaras teatrales y diversos hallazgos arqueológicos encontrados durante las excavaciones, cuando está abierto suele funcionar con la misma entrada conjunta que el anfiteatro romano.

TEATRO ROMANO DE LECCE

No hay ninguna duda de que Lecce es una ciudad preciosa, sus calles están llenas de palacios barrocos, balcones trabajados y edificios construidos con la característica piedra dorada de la ciudad, que con la luz del sol adquiere un color espectacular.

Nosotros dedicamos un buen rato simplemente a callejear sin rumbo, disfrutando de ese ambiente tan italiano que tienen sus plazas y callejuelas, eso sí, también nos fuimos con la sensación de que en Lecce todo lleva suplemento, especialmente si quieres visitar iglesias y monumentos.

Después de recorrer tranquilamente el casco histórico, volvimos al coche y pusimos rumbo a nuestra siguiente parada en este viaje por Puglia: Otranto.

Otranto, una ciudad amurallada que no te puedes perder

Después de visitar la espectacular Lecce pusimos rumbo a nuestro último destino del día: Otranto, una auténtica preciosidad. Situada en el punto más oriental de Italia. Esta pequeña ciudad amurallada lleva siglos siendo la puerta entre Oriente y Occidente. Por su estratégica ubicación ha sido codiciada por griegos, romanos, bizantinos, normandos, aragoneses e incluso por el Imperio Otomano, que la conquistó en 1480 en uno de los episodios más dramáticos de su historia. Hoy, por suerte, Otranto respira tranquilidad y es uno de esos lugares que enamoran desde el primer paseo.

CALLEJEANDO POR OTRANTO

Antes de comenzar las visitas nos fuimos hasta nuestro alojamiento, el B&B L’Ottavo Giorno, situado a unos cinco kilómetros del casco histórico, en plena naturaleza y rodeado de olivos. La verdad es que no pudimos elegir mejor, era un alojamiento muy tranquilo, completamente nuevo y decorado con muchísimo gusto. Lo gestionaban Matteo y su madre, dos personas encantadoras que nos hicieron sentir como en casa desde el primer minuto, además tuvieron el detallazo de dejarnos la nevera llena de leche sin lactosa, una botella de vino y bollería para los desayunos, un acierto total que repetiríamos sin dudar.

B&B L'OTTAVO GIORNO - OTRANTO

B&B L'OTTAVO GIORNO - OTRANTO

Ya instalados, nos dirigimos a Otranto y, para nuestra sorpresa, no tardamos nada en encontrar aparcamiento gratuito en las afueras del casco histórico.

Castillo Aragonés, una fortaleza de cuento

Lo primero que apareció ante nosotros fue el impresionante Castillo Aragonés, es de esos castillos que parecen sacados de un cuento de caballeros y princesas, con su enorme foso rodeándolo y unas murallas que impresionan nada más verlas. El castillo actual fue construido entre finales del siglo XV y principios del XVI por orden de Fernando I de Aragón, después de la invasión turca de 1480, reforzando las antiguas fortificaciones para proteger la ciudad de futuros ataques.

CASTILLO ARAGONÉS - OTRANTO

CASTILLO ARAGONÉS - OTRANTO

En su interior pueden visitarse las salas históricas, los bastiones, algunas galerías subterráneas cuando están abiertas y, dependiendo de la época del año, suele acoger exposiciones temporales de arte y fotografía. El precio de la entrada varía según las exposiciones que haya en ese momento, por lo que conviene consultarlo antes de la visita. Cuando nosotros fuimos solo aceptaban pago con tarjeta, así que tenedlo en cuenta porque no admitían efectivo, los horarios también cambian según la temporada, podéis consultar toda la información actualizada en la web oficial del Ayuntamiento de Otranto.

CASTILLO ARAGONÉS - OTRANTO

Piazza del Popolo y Torre del Reloj, el corazón de Otranto

Después comenzamos a callejear sin rumbo, que al final es la mejor manera de descubrir sitios bonitos, hasta llegar a la Piazza del Popolo, una de las plazas con más encanto del casco antiguo. Durante siglos ha sido el auténtico corazón de la vida de Otranto, punto de encuentro para vecinos y comerciantes. Allí destaca la elegante Torre del Reloj, construida en época moderna sobre estructuras anteriores y convertida en uno de los símbolos de la ciudad. Es una plaza pequeña pero con muchísimo ambiente y perfecta para hacer una pausa mientras observas el ir y venir de la gente.

TORRE DEL RELOJ - OTRANTO

Torre Alfonsina y Murallas de Otranto

Continuamos hasta el puerto y desde allí recorrimos el exterior de las murallas disfrutando de unas vistas preciosas del Adriático hasta llegar a la Torre Alfonsina. Esta torre defensiva fue levantada tras el asedio otomano para reforzar las defensas del puerto y debe su nombre a Alfonso de Aragón. Actualmente no suele estar abierta a las visitas interiores, pero merece muchísimo la pena acercarse por las vistas y por su importancia histórica.

TORRE ALFONSINA - OTRANTO

Justo enfrente se encuentra la Estatua de los Mártires de Otranto, un emotivo monumento que recuerda a los 800 habitantes de la ciudad que fueron ejecutados en 1480 por negarse a renunciar a su fe tras la invasión otomana, su historia marcó para siempre el destino de Otranto y sigue siendo uno de los episodios más importantes de la ciudad.

TORRE ALFONSINA Y MURALLAS DE OTRANTO

ESTATUA MÁRTIRES DE OTRANTO

Nuestra siguiente parada fue la pequeña Basílica de San Pedro, aunque tuvimos la mala suerte de encontrarla cerrada. Es una auténtica joya del arte bizantino, construida entre los siglos IX y X, y uno de los templos más antiguos de toda Puglia. En su interior conserva unos preciosos frescos bizantinos que cubren buena parte de sus paredes y que son considerados de los mejores de la región. La entrada es gratuita, aunque los horarios son bastante irregulares porque depende del personal encargado de abrirla, así que es cuestión de tener un poco de suerte, nosotros no la tuvimos, jejeje.

BASÍLICA DE SAN PEDRO - OTRANTO

Duomo Otranto, la flipante catedral de los mosaicos

Y entonces llegamos a la auténtica joya de la corona de Otranto: su espectacular Duomo, es imposible prepararse para lo que te espera dentro. Nada más entrar toda la atención se va directamente al impresionante mosaico que cubre prácticamente la totalidad del suelo de la catedral, fue realizado en el siglo XII por el monje Pantaleone, representa el Árbol de la Vida y mezcla escenas bíblicas con personajes mitológicos, animales fantásticos e incluso figuras de la literatura medieval, es uno de los mosaicos medievales más espectaculares de toda Europa.

DUOMO OTRANTO

DUOMO OTRANTO

Pero el Duomo tiene mucho más. También pueden verse diferentes pinturas, la Capilla de los Mártires, donde se conservan los restos de los 800 mártires de Otranto, y una preciosa cripta sostenida por decenas de columnas, que recuerda a un auténtico bosque de piedra. Lo mejor de todo es que la entrada sigue siendo gratuita, resulta casi increíble que un monumento de semejante valor histórico y artístico todavía pueda visitarse sin pagar entrada.

DUOMO OTRANTO

DUOMO OTRANTO

DUOMO OTRANTO

Para terminar el día dimos un agradable paseo por el paseo marítimo mientras caía la tarde. El ambiente era una maravilla, con el puerto lleno de vida y ese color tan especial que tiene el Adriático al atardecer.

CALLEJEANDO POR OTRANTO

CALLEJEANDO POR OTRANTO

Y como no solo de pasta vive el viajero, acabamos el día cenando en ChillOut, un local especializado en hamburguesas que nos sorprendió muchísimo, estaban realmente buenas y, aunque nos encanta la cocina italiana, después de varios días entre pasta, pizza y focaccias necesitábamos cambiar un poco de tercio. Y oye… ¡nos sentó de maravilla!

RESTAURANTE CHILL OUT - OTRANTO

Día 6:

  • Cabo de Otranto

  • Gallipoli

  • Iglesias rupestres de Mottola

Cabo de Otranto: el punto más oriental de Italia

Nos levantamos en Otranto con la calma que solo tienen las vacaciones. Un buen desayuno, un café italiano de los que espabilan al instante y, en apenas unos minutos en coche, pusimos rumbo al Cabo de Otranto (Capo d’Otranto), el punto más oriental de Italia. Es una visita rápida, pero de esas que merece muchísimo la pena.

Aquí, cuando el cielo está despejado, tienes la sensación de estar en el balcón del Adriático, de hecho, este es el primer lugar de Italia donde sale el sol cada mañana, un detalle que hace que muchos viajeros madruguen para ver amanecer desde este rincón, no fue nuestro caso, jejeje.

El Cabo de Otranto marca el extremo más oriental de la península italiana y el punto donde el mar Adriático se encuentra con el mar Jónico, al menos según la división geográfica tradicional. Frente a ti solo queda el mar y, en los días más claros, incluso es posible distinguir las montañas de Albania en el horizonte, resulta curioso pensar que el país está a apenas unos 70 kilómetros en línea recta.

CABO DE OTRANTO

El Faro de Punta Palascìa

El gran protagonista del cabo es el Faro de Punta Palascìa, construido en 1867 para mejorar la navegación en esta costa, conocida por sus fuertes vientos y sus arrecifes, durante más de un siglo fue una referencia imprescindible para los barcos que cruzaban el Adriático.

Hoy el faro ya no funciona como antes y ha sido restaurado, en su interior alberga un pequeño espacio dedicado al mar y, en ocasiones, acoge exposiciones o actividades culturales.

Desde el faro parten varios senderos que recorren los acantilados del Parque Natural Costa Otranto – Santa Maria di Leuca, ofreciendo vistas espectaculares prácticamente durante todo el recorrido. Si no quieres complicarte demasiado, basta con caminar un rato por el sendero principal que bordea la costa, en pocos minutos ya estarás disfrutando de panorámicas increíbles y de un paisaje completamente diferente al del casco histórico de Otranto.

Para quienes disfrutan caminando, existen rutas más largas que conectan diferentes puntos de la costa y permiten descubrir antiguas torres de vigilancia, pequeñas calas escondidas y una vegetación típicamente mediterránea, nosotros no teníamos tiempo para caminar así que bajamos un poco hasta que tuvimos la silueta del faro a punta de foto y volvimos a subir otra vez, jejeje.

Llegar hasta allí es muy sencillo, desde Otranto apenas hay unos 6 kilómetros, que se recorren en unos 10 minutos en coche. Al final de la carretera encontrarás una zona de aparcamiento de tierra, bastante amplia. En temporada alta puede llenarse rápidamente, sobre todo a media mañana, así que si visitas el cabo en verano es buena idea llegar pronto, desde el aparcamiento solo hay que caminar unos minutos hasta el faro por un sendero muy sencillo.

FARO PUNTA PALASCÌA - CABO DE OTRANTO

Gallipoli, un pueblo con mucha tradición marina

Tras visitar el espectacular Cabo de Otranto, pusimos rumbo a nuestro siguiente destino del día: Gallipoli. Habíamos leído maravillas sobre este rincón del mar Jónico y, después de pasar unas horas recorriendo sus calles, podemos decir que la fama está más que justificada.

Gallipoli tiene ese encanto tan italiano que enamora desde el primer momento: un casco histórico rodeado completamente por el mar, callejuelas estrechas llenas de vida, edificios de piedra y un ambiente relajado que invita a perderse sin mirar el reloj.

El nombre de Gallipoli procede del griego Kallípolis, que significa «ciudad hermosa», y la verdad es que no podían haber elegido un nombre más acertado. Sus orígenes se remontan a la antigua Magna Grecia, aunque por aquí también pasaron romanos, bizantinos, normandos, angevinos, aragoneses y españoles, dejando cada uno su huella en la ciudad.

Durante siglos fue uno de los puertos comerciales más importantes del Mediterráneo gracias al comercio del aceite de oliva, conocido como el «oro líquido» de Puglia. Desde aquí se exportaban enormes cantidades de aceite que se utilizaba incluso para iluminar las calles de muchas ciudades europeas antes de la llegada de la electricidad.

CALLEJEANDO POR GALLIPOLI

Santuario de Santa Maria del Canneto

Nuestra primera parada fue el Santuario de Santa Maria del Canneto, situado muy cerca del puente que une la ciudad moderna con el casco antiguo. Esta iglesia está dedicada a la patrona de Gallipoli y tiene un origen medieval, aunque ha sufrido numerosas reformas a lo largo de los siglos.

SANTUARIO SANTA MARÍA CANNETO - GALLIPOLI

El interior es bastante elegante, con un bonito altar mayor y varias capillas laterales decoradas con pinturas y esculturas religiosas. Lo más destacado es la imagen de la Virgen del Canneto, muy venerada por los habitantes de la ciudad.

SANTUARIO SANTA MARÍA CANNETO - GALLIPOLI

La entrada es gratuita y normalmente puede visitarse todos los días, aproximadamente de 8:00 a 12:30 horas y de 16:00 a 19:30 horas, aunque los horarios pueden variar ligeramente según la época del año y las celebraciones religiosas.

SANTUARIO SANTA MARÍA CANNETO - GALLIPOLI

Ermita de Santa Cristina

A pocos metros caminando encontramos la pequeña Ermita de Santa Cristina, un rincón mucho menos conocido por los turistas.

Se trata de una sencilla iglesia de origen medieval dedicada a Santa Cristina, una de las santas más veneradas de la zona.

Su interior es muy modesto, precisamente ahí reside parte de su encanto, conserva un pequeño altar y algunos elementos históricos que recuerdan la devoción popular de siglos atrás.

La entrada también es gratuita, aunque no siempre permanece abierta, por lo que depende bastante del momento del día y de las celebraciones religiosas.

ERMITA SANTA CRISTINA - GALLIPOLI

El puerto de Gallipoli

Después nos acercamos al puerto, uno de los lugares con más ambiente de toda la ciudad. Aquí siguen conviviendo los barcos pesqueros tradicionales con pequeñas embarcaciones turísticas, es muy curioso ver cómo los pescadores continúan descargando el pescado del día y algunos hasta los venden directamente allí, para qué pagar un alquiler de un local si te quitan de las manos los peces nada más descargarlos de la barca, jejeje.

Desde aquí hay unas vistas preciosas al mar, el castillo y las murallas de Gallipoli.

PUERTO GALLIPOLI

PUERTO GALLIPOLI

La Fontana Greca

Muy cerca del puerto se encuentra la famosa Fontana Greca, considerada durante mucho tiempo una de las fuentes más antiguas de Italia.

Aunque durante años se creyó que era de origen griego, hoy muchos historiadores sitúan su construcción en época renacentista, reutilizando posiblemente elementos mucho más antiguos. Está decorada con relieves que representan escenas mitológicas y figuras femeninas relacionadas con las metamorfosis descritas por Ovidio.

FONTANA GRECA - GALLIPOLI

El Castillo de Gallipoli

Uno de los grandes protagonistas de la ciudad es su impresionante castillo, situado justo a la entrada del casco histórico. Su aspecto actual corresponde principalmente a las reformas realizadas durante la dominación aragonesa en el siglo XV, aunque sus orígenes son bastante anteriores.

CASTILLO GALLIPOLI

En el interior pueden recorrerse diferentes salas utilizadas para exposiciones temporales, antiguos pasillos defensivos, murallas, patios y varias terrazas desde las que se obtienen unas vistas magníficas del puerto y del mar Jónico. La entrada cuesta aproximadamente 6 € por persona.

Generalmente abre todos los días de 10:00 a 13:00 horas y de 15:00 a 20:00 horas, aunque conviene comprobar los horarios antes de la visita, ya que pueden cambiar según la temporada y además creo que en este momento, está cerrado temporalmente.

CASTILLO GALLIPOLI

Basílica Catedral de Santa Águeda

Si hay un edificio que domina todo el casco antiguo es la impresionante Basílica Catedral de Santa Águeda, construida durante el siglo XVII, es uno de los mejores ejemplos del barroco salentino.

CATEDRAL SANTA ÁGUEDA - GALLIPOLI

Su fachada ya llama muchísimo la atención, pero el auténtico espectáculo está en el interior, las paredes y techos están completamente decorados con enormes pinturas, frescos, esculturas y altares de mármol policromado, resulta difícil saber hacia dónde mirar porque prácticamente cada rincón está lleno de detalles.

Entre las obras más importantes destacan las pinturas dedicadas a Santa Águeda y los grandes lienzos realizados por artistas locales del barroco.

La entrada a la catedral suele ser gratuita y normalmente abre todos los días entre 8:00 y 12:30 horas y de 16:00 a 19:30 horas.

CATEDRAL SANTA ÁGUEDA - GALLIPOLI

Iglesia de San Francisco de Asís

Nuestra última visita fue la iglesia de San Francisco de Asís, situada muy cerca de la costa. Fue construida en el siglo XIII y posteriormente reformada con un elegante estilo barroco.

Lo más famoso de esta iglesia es la impresionante escultura conocida como el Malladrone, una figura de un ladrón arrepentido que destaca por el extraordinario realismo de su expresión y que llama muchísimo la atención de todos los visitantes.

Además de esta curiosa escultura, el interior alberga varios altares barrocos y pinturas religiosa, la entrada es gratuita y suele abrir durante los horarios habituales de culto.

IGLESIA SAN FRANCISCO DE ASÍS - GALLIPOLI

Perderse por Gallipoli

Después de visitar los principales monumentos simplemente nos dedicamos a hacer lo que más nos gusta cuando viajamos: callejear y Gallipoli es perfecta para eso. Sus calles estrechas están llenas de pequeñas tiendas, balcones repletos de flores, plazas con terrazas y rincones con muchísimo encanto.

CALLEJEANDO POR GALLIPOLI

Una de las cosas que más nos llamó la atención fueron las numerosas tiendas que vendían conchas marinas, estrellas de mar y las famosas esponjas naturales del Mediterráneo, estas esponjas no son artificiales, proceden de un organismo marino llamado esponja marina, que vive en los fondos del Mediterráneo y que, una vez recolectado y tratado de forma tradicional, se convierte en las conocidas esponjas naturales que se utilizan para el baño o para la cosmética, si os soy sincera, cuando estuve en Atenas me compré una y todavía ni la he usado y eso que hace más de 15 años, eso sí, se conserva como el primer día.

CALLEJEANDO POR GALLIPOLI

Sin duda, este lugar nos sorprendió bastante, seguramente porque no íbamos sin grandes expectativas y fue una de nuestras paradas favoritas durante el viaje por Puglia.

CALLEJEANDO POR GALLIPOLI

Las iglesias rupestres de Sant’Angelo y San Nicola en Mottola, dos joyas escondidas de camino a Matera

Emprendimos rumbo a Matera, uno de nuestros imprescindibles en este viaje por Puglia, lo que no imaginábamos era que, antes de llegar allí, nos íbamos a encontrar con dos auténticas maravillas casi desconocidas: las iglesias rupestres de Sant’Angelo y San Nicola, en Mottola, en plena región de Apulia.

Si vais rumbo a Matera, os recomendamos muchísimo dedicar unas horas a descubrirlas porque merecen muchísimo la pena.

Sant’Angelo, una iglesia excavada en la roca única en Italia

Nuestra primera parada fue la Iglesia rupestre de Sant’Angelo. Se trata de una de las más singulares del sur de Italia, ya que está excavada en dos niveles, algo prácticamente único en este tipo de construcciones.

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

Su origen se sitúa entre los siglos XI y XIII y fue utilizada tanto como lugar de culto como espacio funerario. En el interior sorprende su distribución con tres naves excavadas directamente en la roca y varios ábsides decorados con antiguos frescos bizantinos y medievales. Aunque el paso del tiempo y la humedad han deteriorado muchas pinturas, todavía pueden distinguirse imágenes de santos, San Jorge, San Silvestre, una Virgen con el Niño y otras representaciones religiosas que permiten imaginar el esplendor que tuvo hace siglos.

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

Para llegar hasta allí se puede hacer perfectamente en coche siguiendo las indicaciones desde Mottola, hay una pequeña zona donde dejar el vehículo muy cerca del acceso y desde allí apenas hay que caminar unos 5 minutos por un sendero sencillo hasta la entrada de la iglesia.

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

San Nicola, la «Capilla Sixtina» de las iglesias rupestres

La segunda visita fue la Iglesia rupestre de San Nicola y, sinceramente, fue la que más nos impresionó.

IGLESIA RUPESTRE SAN NICOLA - MOTTOLA

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

No es casualidad que muchos la conozcan como la Capilla Sixtina del arte rupestre del sur de Italia, Sus frescos son espectaculares y están mucho mejor conservados que los de Sant’Angelo.

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

La iglesia fue excavada entre los siglos X y XI junto a una antigua variante medieval de la Vía Apia y durante siglos fue lugar de paso para peregrinos y cruzados que viajaban hacia Tierra Santa. Nada más entrar te recibe un impresionante Cristo Pantocrátor de tradición bizantina rodeado por la Virgen y San Juan Bautista, también pueden verse magníficas pinturas de San Miguel Arcángel, San Jorge, Santa Lucía, San Julián y otros santos que convierten la visita en un auténtico viaje al arte medieval.

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

Es uno de esos lugares que impresionan por la historia y la cantidad de detalles que esconden sus paredes. Para llegar hasta allí se puede hacer en coche perfectamente, desde el aparcamiento hay un paseo muy corto, de unos 10 – 15 minutos, bajando por un sendero y unas escaleras metálicas instaladas junto a la roca hasta llegar a la entrada, el entorno es muy chulo y el recorrido bastante fácil.

IGLESIA RUPESTRE SANT ANGELO - MOTTOLA

¿Cómo visitar las iglesias?

Las dos iglesias forman parte del conjunto conocido como las «Mirabili Grotte di Dio» de Mottola.

Las visitas suelen realizarse mediante visita guiada, ya que normalmente permanecen cerradas para garantizar su conservación. Lo más recomendable es reservar previamente a través de la oficina de turismo de Visit Mottola o contactar con ellos antes del viaje para confirmar horarios, ya que pueden variar según la temporada.

La entrada tiene un precio muy asequible, normalmente alrededor de 10 € por persona para la visita guiada de varias iglesias rupestres, aunque conviene confirmar la tarifa vigente al hacer la reserva. Nosotros cuando fuimos no nos coincidió con ningún recorrido así que visitamos lo que pudimos por libre, hay lugares de libre acceso y la zona de las pinturas está cercada pero se pueden ver algunas desde fuera perfectamente.

Las dos iglesias nos sorprendieron muchísimo, quizá porque no son demasiado conocidas o porque llegábamos sin grandes expectativas, pero salimos completamente fascinados. Nos pareció una visita diferente, muy tranquila y perfecta para hacer un parón en el viaje hacia Matera descubriendo una parte de la historia de Puglia que muchas veces pasa desapercibida.

Después de la visita ya empezábamos a tener bastante hambre y, casi por casualidad, acabamos en un restaurante de Palagianello llamado Papaya. Fue un gran acierto y nos pusimos literalmente hasta el culo.

Pedimos un risotto espectacular, un pescado a la brasa que estaba buenísimo y rematamos con un postre que estaba de auténtica muerte, de esos sitios que descubres sin planearlo y que terminan convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos gastronómicos del viaje, si pasáis por la zona, apuntadlo porque merece muchísimo la pena.

RESTAURANTE PAPAYA - PALIAGIANELLO

RESTAURANTE PAPAYA - PALIAGIANELLO

Con el estómago lleno, volvimos al coche y pusimos rumbo a Matera, que se encuentra a unos 55 kilómetros de Palagianello, aproximadamente 45 minutos en coche.

Día 7:

  • Matera

  • Gravina in Puglia

Matera, la ciudad más antigua del mundo

Aunque Matera no pertenece a la región de Puglia, no podíamos recorrer esta zona del sur de Italia sin hacer una escapada hasta una de las ciudades más antiguas del mundo. Y es que apenas la separan unos kilómetros de la frontera con Puglia, así que sería casi un pecado no incluirla en cualquier ruta por la zona.

VISTAS DE MATERA DESDE LA IGLESIA MADONA DE IDRIS

Además de ser un auténtico museo al aire libre, Matera se hizo todavía más famosa por convertirse en uno de los escenarios de la película Sin tiempo para morir, protagonizada por el agente 007, sus calles de piedra, sus escaleras infinitas y ese aire casi bíblico hicieron que James Bond protagonizara aquí una de las persecuciones más espectaculares de toda la saga.

CALLEJEANDO POR MATERA

CALLEJEANDO POR MATERA

Situada en la región de Basilicata, sobre un profundo cañón excavado por el río Gravina, Matera presume de una historia de más de 9.000 años, su mayor tesoro son los Sassi, dos antiguos barrios formados por viviendas excavadas directamente en la roca que estuvieron habitados desde la Prehistoria hasta bien entrado el siglo XX, durante décadas fueron símbolo de pobreza extrema, pero tras un enorme proceso de recuperación fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993.

CALLEJEANDO POR MATERA

Nosotros llegamos ya al atardecer, cuando la piedra comienza a teñirse de tonos dorados y toda la ciudad adquiere un encanto especial, así que, antes de empezar a recorrerla, fuimos directamente a nuestro alojamiento, el B&B La Lupa, un sitio que recomendamos totalmente. Es moderno, muy limpio, tranquilo y perfecto para descansar después de caminar durante todo el día, además, el desayuno nos sorprendió muchísimo por la cantidad de opciones que tenía y por lo rico que estaba todo.

B&B LA LUPA - MATERA

Mirador de Emilio Colombo

A la mañana siguiente comenzamos nuestra ruta en el Mirador de Emilio Colombo, uno de los mejores balcones para obtener una primera panorámica de Matera. Este mirador recibe su nombre de Emilio Colombo, político italiano nacido en Basilicata que llegó a ser presidente del Consejo de Ministros y una de las figuras más importantes de la política italiana del siglo XX.

Desde aquí se obtiene una de las imágenes más icónicas de la ciudad: los Sassi descendiendo por la ladera hasta el barranco, con cientos de casas excavadas en la roca superpuestas unas sobre otras, es uno de esos lugares donde merece la pena detenerse unos minutos simplemente para contemplar el paisaje antes de perderse por sus callejuelas.

BELDEVERE EMILIO COLOMBO - MATERA

Casa Grotta Narrante

Nuestra siguiente parada fue la Casa Grotta Narrante, cuya entrada costaba 5 € por persona. Se trata de una antigua vivienda excavada en la roca que recrea cómo vivían las familias de Matera hasta mediados del siglo XX, cuando muchas de ellas fueron trasladadas a nuevos barrios debido a las durísimas condiciones de vida.

CASA GRUTA NARRANTE - MATERA

La visita consiste en dos pequeñas salas donde, mediante un audio en tu idioma, te explican cómo era el día a día de estas familias, que compartían espacio con sus animales y apenas disponían de las comodidades más básicas.

CASA GRUTA NARRANTE - MATERA

CASA GRUTA NARRANTE - MATERA

Sinceramente, a nosotros nos pareció un poco «teatrillo». La explicación dura literalmente unos cinco minutos, así que prácticamente sale a un euro el minuto, después puedes quedarte el tiempo que quieras haciendo fotografías, aunque cuando fuimos nosotros coincidió la llegada de un autobús lleno de guiris y tuvimos que esperar una buena cola para entrar.

CASA GRUTA NARRANTE - MATERA

Iglesia de San Pietro Caveoso

Seguimos hasta la Iglesia de San Pietro Caveoso, una de las iglesias más fotografiadas de Matera.

IGLESIA SAN PIETRO CAVEOSO - MATERA

IGLESIA SAN PIETRO CAVEOSO - MATERA

Construida en el siglo XIII y reformada posteriormente en estilo barroco, destaca por su preciosa fachada y por encontrarse situada justo en el límite del barranco de la Gravina.

IGLESIA SAN PIETRO CAVEOSO - MATERA

IGLESIA SAN PIETRO CAVEOSO - MATERA

En el interior se pueden contemplar varios altares barrocos, pinturas religiosas y una bonita decoración que contrasta con la sencillez del exterior. La entrada suele ser gratuita, aunque en ocasiones puede haber alguna exposición temporal de pago.

IGLESIA SAN PIETRO CAVEOSO - MATERA

Iglesia de Madonna de Idris

Muy cerca se encuentra la espectacular Iglesia de Madonna de Idris, probablemente una de las más curiosas y bonitas de toda Matera.

IGLESIA MADONA DE IDRIS - MATERA

Está completamente excavada en una enorme roca que sobresale entre los Sassi y forma parte de un conjunto de iglesias rupestres conectadas entre sí mediante pasadizos excavados en la piedra.

IGLESIA MADONA DE IDRIS - MATERA

En su interior todavía se conservan restos de frescos medievales y un ambiente muy especial, ya que apenas entra luz natural. Es una visita muy recomendable para entender la importancia que tuvieron las iglesias excavadas en la roca durante la Edad Media.

La entrada suele formar parte de un ticket conjunto con otras iglesias rupestres de la ciudad como Santa María de Idris, San Juan en Monterrone y Santa Lucía alle Malve y cuesta aproximadamente 12 €..

IGLESIA MADONA DE IDRIS - MATERA

Palacio Lanfranchi

Continuamos nuestro paseo hasta el Palacio Lanfranchi, un elegante edificio barroco construido durante el siglo XVII como seminario.

Actualmente alberga el Museo Nacional de Arte Medieval y Moderno de Basilicata, donde pueden verse pinturas, esculturas y numerosas obras relacionadas con la historia artística de la región.

Incluso aunque no tengas pensado visitar el museo, merece la pena acercarse para admirar su fachada y la plaza en la que se encuentra. La entrada cuesta alrededor de 10 € pero para organizar mejor tu visita y saber precios y horarios actualizados lo mejor es consultar la página oficial de museos de Matera.

PALACIO LANFRANCHI - MATERA

Iglesia del Purgatorio

Después de visitar el Palacio Lanfranchi, situado en la elegante Piazza Giovanni Pascoli, uno de los miradores más bonitos de Matera con unas vistas espectaculares a los Sassi, seguimos caminando por la Via Ridola hasta llegar a uno de los templos más curiosos de la ciudad: la Iglesia del Purgatorio.

PLAZA GIOVANNI PASCOLI - MATERA

Construida entre 1726 y 1747, esta iglesia barroca llama la atención desde el primer momento por su inquietante fachada. Lo más llamativo es su puerta, decorada con calaveras, esqueletos y símbolos relacionados con la muerte, un recordatorio de la fugacidad de la vida y de las almas del purgatorio. Es imposible pasar por delante sin detenerse unos minutos para observar todos sus detalles.

IGLESIA DEL PURGATORIO - MATERA

IGLESIA DEL PURGATORIO - MATERA

Pero el interior también merece mucho la pena. Encontrarás una elegante planta de cruz griega, varios lienzos dedicados a la Pasión de Cristo y escenas del Purgatorio, un precioso órgano del siglo XVIII y pinturas de los patronos de Matera, creando un ambiente muy diferente al de otras iglesias de la ciudad.

La entrada cuesta alrededor de 4 € y normalmente abre de 9:30 a 13:00 horas y de 15:30 a 19:00 horas, aunque los horarios pueden variar según la época del año o si se celebran eventos, así que conviene comprobarlos antes de la visita.

IGLESIA DEL PURGATORIO - MATERA

Parque del Castello

Desde allí continuamos nuestro paseo hasta el Parque del Castello, un agradable espacio verde perfecto para hacer una pausa, sentarse un rato o disfrutar de una perspectiva diferente de Matera. El parque rodea al Castillo Tramontano, una fortaleza que domina la ciudad desde lo alto de la colina de Lapillo.

La historia del castillo es tan interesante como curiosa. Su construcción comenzó a principios del siglo XVI por orden del conde Gian Carlo Tramontano, que quería levantar una gran fortaleza para controlar la ciudad, sin embargo, los elevados impuestos que impuso para financiar la obra provocaron el descontento de los habitantes, que acabaron asesinándolo antes de que el castillo estuviera terminado. Por eso, hoy sigue siendo un castillo inacabado y uno de los símbolos más reconocibles de Matera.

Actualmente el castillo no está abierto al público y, por lo general, solo puede visitarse por el exterior. En ocasiones especiales, como jornadas culturales o eventos organizados por el Ayuntamiento, se abren algunos espacios interiores mediante visitas guiadas.

Aunque no pudimos recorrer su interior, merece mucho la pena acercarse hasta aquí, pasear por el parque, contemplar las tres torres cilíndricas del castillo y disfrutar de las vistas sobre Matera es un broche perfecto para esta parte del recorrido antes de seguir descubriendo los rincones de una de las ciudades más fascinantes de Italia.

PARQUE DEL CASTELLO - MATERA

Duomo de Matera

La siguiente parada fue el Duomo de Matera. Aunque es el edificio religioso más importante de la ciudad, tenemos que reconocer que no nos pareció tan espectacular como otros duomos italianos que habíamos visitado durante el viaje.

DUOMO DE MATERA

DUOMO DE MATERA

Fue construido en el siglo XIII en estilo románico sobre el punto más alto de la ciudad y está dedicado a la Virgen de la Bruna, patrona de Matera, en su interior destacan el artesonado de madera policromada, varios altares barrocos y un precioso belén de piedra, el precio de entrada es de 4 € por persona.

DUOMO DE MATERA

Justo enfrente de la catedral hay otro mirador desde el que se obtienen unas vistas magníficas de los Sassi, del barranco de la Gravina y del Parque de la Murgia Materana. Es otro de esos rincones perfectos para detenerse unos minutos con la cámara.

VISTAS DE LOS SASSI DE MATERA

Palombaro Lungo

Después bajamos hasta el Palombaro Lungo, cuya entrada cuesta 3 € por persona, es una de esas visitas «raras» que nos gusta incluir en nuestros viajes porque no es un lugar muy conocido.

PALOMARO LUNGO - MATERA

Se trata de una gigantesca cisterna subterránea construida entre los siglos XVI y XIX para almacenar agua de lluvia, algo fundamental en una ciudad donde este recurso siempre fue escaso.

PALOMARO LUNGO - MATERA

PALOMARO LUNGO - MATERA

La visita permite recorrer una pasarela suspendida sobre este enorme depósito de agua y descubrir el impresionante sistema hidráulico que permitió abastecer a la población durante siglos, la iluminación crea un ambiente muy curioso que hace que la visita resulte bastante interesante.

PALOMARO LUNGO - MATERA

Normalmente puede visitarse todos los días, con horario aproximado de 10:00 a 13:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas, aunque conviene comprobar los horarios actualizados antes de ir.

PALOMARO LUNGO - MATERA

Antigua Iglesia rupestre dello Spirito Santo

Justo en el exterior se encuentra la antigua Iglesia rupestre dello Spirito Santo, otro ejemplo de iglesia excavada en la roca que conserva parte de su estructura original y que durante siglos permaneció prácticamente oculta bajo el nivel actual de la plaza.

ANTIGUA IGLESIA RUPESTRE DEL ESPIRITU SANTO - MATERA

Sus orígenes se remontan a la Edad Media, probablemente entre los siglos X y XI, cuando numerosas comunidades monásticas, influenciadas por monjes benedictinos y de tradición bizantina, comenzaron a excavar iglesias y ermitas en la roca aprovechando la piedra calcarenita característica de la zona.

Aunque hoy solo se conservan parte de su estructura y algunos elementos originales, todavía es posible apreciar la sencillez de este tipo de templos rupestres, concebidos como lugares de oración y recogimiento. En su interior aún pueden distinguirse restos de la nave excavada en la piedra y algunos detalles arquitectónicos que permiten imaginar cómo era este espacio hace casi mil años.

ANTIGUA IGLESIA RUPESTRE DEL ESPIRITU SANTO - MATERA

Durante las obras de recuperación del centro histórico y la construcción del Palombaro Lungo, la iglesia quedó integrada en el conjunto monumental que hoy puede contemplarse desde la plaza. Aunque suele pasar desapercibida para muchos visitantes, merece la pena detenerse unos minutos para descubrir este pequeño rincón cargado de historia, que recuerda el profundo vínculo entre Matera y sus iglesias excavadas en la roca.

Desde esta misma zona también se accede al Belvedere Luigi Guerricchio, otro fantástico mirador desde donde se obtiene una perspectiva completamente diferente del casco histórico.

BELDEVERE LUIGI GUERRICCHIO - MATERA

Parco Regionale della Murgia Materana

Para terminar nuestra visita cruzamos hasta el Parco Regionale della Murgia Materana, uno de los lugares más espectaculares de todo el entorno de Matera y en el que puedes estar caminando un día entero.

PARCO REGIONALE DELLA MURGIA MATERANA - MATERA

PARCO REGIONALE DELLA MURGIA MATERANA - MATERA

Este parque natural protege el impresionante paisaje del cañón de la Gravina y decenas de iglesias rupestres excavadas por monjes entre los siglos VIII y XIII.

Entre las más conocidas destacan la Cripta del Pecado Original, conocida como la «Capilla Sixtina del arte rupestre», la Iglesia de San Falcione, la Madonna delle Tre Porte y la Iglesia de Sant’Agnese, aunque existen muchas más repartidas por todo el parque.

IGLESIAS RUPESTRES DEL PARCO REGIONALE DELLA MURGIA MATERANA - MATERA

IGLESIAS RUPESTRES DEL PARCO REGIONALE DELLA MURGIA MATERANA - MATERA

Hay varias rutas de senderismo perfectamente señalizadas, desde paseos sencillos de poco más de una hora hasta recorridos más largos que permiten descubrir numerosos miradores y antiguas cuevas.

IGLESIAS RUPESTRES DEL PARCO REGIONALE DELLA MURGIA MATERANA - MATERA

IGLESIAS RUPESTRES DEL PARCO REGIONALE DELLA MURGIA MATERANA

Para llegar hasta el parque hay que cruzar el puente tibetano sobre el río Gravina o acceder en coche por la carretera que rodea el cañón hasta el famoso Belvedere di Murgia Timone, desde donde probablemente se obtiene la panorámica más espectacular de toda Matera.

BELDEVERE DI MURGIA TIMONE - MATERA

BELDEVERE DI MURGIA TIMONE - MATERA

Después de recorrer el parque y despedirnos de una de las ciudades más sorprendentes de Italia, pusimos rumbo a Gravina in Puglia, otro de los escenarios elegidos para rodar algunas de las escenas de Sin tiempo para morir, donde James Bond volvió a dejar su huella entre puentes históricos y callejuelas de piedra.

Gravina in Puglia, el acueducto más famoso de James Bond

Tras dejar atrás Matera, una de las ciudades que más nos flipó de toda nuestra ruta por esta zona del sur de Italia, pusimos rumbo a Gravina in Puglia, una localidad mucho menos conocida pero que tenía muy buena pinta y que descubrimos gracias a la peli de James Bond.

Gravina in Puglia tiene más de 2.000 años de historia y debe su nombre al enorme barranco, la gravina, sobre el que se asienta. Desde la época romana fue un importante punto de paso gracias a la Vía Apia, aunque también vivió momentos de esplendor durante la Edad Media, hoy en día conserva un casco histórico lleno de encanto, iglesias, callejuelas de piedra y unas vistas espectaculares sobre el cañón que la rodea.

ACUEDUCTO GRAVINA IN PUGLIA

Llegamos justo para la hora de comer y acabamos en un restaurante llamado Zia Rosa. Eso sí, aquel día coincidimos con una auténtica mega comida de Navidad de una empresa, el restaurante estaba hasta arriba, así que nos tocó esperar un buen rato para sentarnos. Pero, como suele pasar muchas veces, la espera tuvo recompensa.

RESTAURANTE ZIA ROSA - GRAVINIA IN PUGLIA

Pedí un risotto con trufa que estaba de muerte, cremoso, con muchísimo sabor y de esos platos que no quieres que se acaben nunca. Y luego llegó el momento del postre… Pedí una tarta de queso y, cuando el camarero dejó el plato sobre la mesa, pensé que se le había caído por el camino. ¡Parecía que habían desperdigado los trozos por todo el plato! Estuve a punto de decir algo…jejeje. Pero menos mal que me dio por probarla antes, porque estaba buenísima, una presentación de lo más peculiar estilo Masterchef, pero un sabor espectacular.

RESTAURANTE ZIA ROSA - GRAVINIA IN PUGLIA

RESTAURANTE ZIA ROSA - GRAVINIA IN PUGLIA

Catedral de Santa María Assunta

Con el estómago lleno, comenzamos a descubrir la ciudad. Nuestra primera parada fue la Catedral de Santa Maria Assunta, el principal templo de Gravina in Puglia.

CATEDRAL GRAVINA IN PUGLIA

Construida entre los siglos XI y XII sobre una iglesia anterior, combina elementos románicos y renacentistas fruto de las diferentes ampliaciones que ha vivido a lo largo de los siglos. En su interior destacan el magnífico artesonado de madera dorada, el coro tallado, varias capillas decoradas con pinturas y esculturas, el bonito órgano y la venerada imagen de la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad.

CATEDRAL GRAVINA IN PUGLIA

CATEDRAL GRAVINA IN PUGLIA

Pero antes de marcharse de allí merece la pena detenerse unos minutos en el exterior, desde la zona trasera de la catedral se obtienen unas vistas preciosas del barranco y del famoso acueducto de piedra, uno de los grandes símbolos de Gravina.

VISTAS DEL ACUEDUCTO DESDE LA CATEDRAL DE GRAVINA IN PUGLIA

Biblioteca Capitolare Finia

Si te gusta descubrir lugares con historia, apunta esta parada, la Biblioteca Capitolare Finia es una de las bibliotecas públicas más antiguas de Puglia y un auténtico tesoro escondido de Gravina in Puglia. Sus orígenes se remontan a 1686, cuando el cardenal Vincenzo Maria Orsini, futuro papa Benedicto XIII, cumplió la voluntad testamentaria del obispo Domenico Cennini, años después, el cardenal Francesco Antonio Finy enriqueció la colección con su biblioteca personal y financió la construcción del edificio que hoy podemos admirar, inaugurado en 1743.

BIBLIOTECA CAPITOLARE FINIA - GRAVINIA IN PUGLIA

La construcción sorprende por su elegante fachada barroca, que recuerda a una iglesia, y por su curioso reloj mecánico con los retratos de Garibaldi y Víctor Manuel II moviendo los ojos para marcar el paso del tiempo, la verdad que da un poco de grima mirarlos, por lo menos a mí, parecen sacados de una peli de terror. En su interior conserva más de 20.000 volúmenes, entre ellos manuscritos y valiosas ediciones de los siglos XVI al XVIII.

Hoy forma parte del recorrido del Museo Capitolare y puede visitarse. La entrada está incluida en el billete conjunto del circuito monumental, que cuesta 10 € y permite acceder a varios de los principales monumentos de Gravina, aunque también existe la posibilidad de visitarla por separado.

BIBLIOTECA CAPITOLARE FINIA - GRAVINIA IN PUGLIA

Puente Acueducto de Gravina

Si habéis visto «Sin tiempo para morir», una de las últimas películas de James Bond protagonizada por Daniel Craig, seguro que el lugar os resulta familiar. Es precisamente desde el Puente Acueducto de Gravina desde donde se desarrolla una de las escenas más espectaculares del comienzo de la película, aunque el salto de 007 tiene bastante ayuda de ordenador, claro…

ACUEDUCTO GRAVINIA IN PUGLIA

ACUEDUCTO GRAVINIA IN PUGLIA

Este impresionante puente fue construido en el siglo XVII para llevar agua desde una colina cercana hasta la ciudad, salvando el profundo barranco de la gravina. Con sus dos niveles de arcos de piedra se ha convertido en uno de los monumentos más fotografiados de la localidad, además, desde aquí parten varias rutas senderistas que permiten bajar al fondo del cañón, recorrer antiguos caminos, visitar cuevas excavadas en la roca y descubrir diferentes perspectivas tanto del puente como del casco histórico. Si disponéis de tiempo y os gusta caminar, tiene pinta de ser un planazo.

ACUEDUCTO GRAVINIA IN PUGLIA

ACUEDUCTO GRAVINIA IN PUGLIA

Zona arqueológica de Botromagno

Nosotros continuamos subiendo hasta la zona arqueológica de Botromagno, uno de los lugares con más historia de Gravina. Aquí se encontraba el antiguo asentamiento peucetio que dio origen a la ciudad siglos antes de la llegada de los romanos. Aún pueden verse restos arqueológicos y varias necrópolis con tumbas excavadas en la roca que permiten imaginar cómo vivían los primeros habitantes de esta zona, además, el paseo merece la pena simplemente por las vistas. Desde aquí se obtiene una panorámica fantástica del casco histórico, del puente acueducto y del barranco, una de esas imágenes que te hacen parar unos minutos simplemente para disfrutar del paisaje.

ZONA ARQUEOLÓGICA BROTOMAGNO - GRAVINIA IN PUGLIA

ZONA ARQUEOLÓGICA BROTOMAGNO - GRAVINIA IN PUGLIA

Después de visitar la zona arqueológica, terminamos la tarde callejeando sin rumbo por el centro histórico, descubriendo pequeñas plazas, rincones llenos de encanto y disfrutando del ambiente tranquilo de Gravina in Puglia.

ZONA ARQUEOLÓGICA BROTOMAGNO - GRAVINIA IN PUGLIA

Torre dell’Orologio

En pleno corazón de Gravina in Puglia, junto a Piazza Scacchi y la Villa Comunale, se alza la elegante Torre dell’Orologio, uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad. Aunque muchos piensan que es mucho más antigua, la torre fue construida entre 1890 y 1892 siguiendo el proyecto del ingeniero Antonio Polini, mientras que el reloj fue fabricado por la prestigiosa firma napolitana Alfonso Curci.

Su construcción respondía a una necesidad muy práctica: dotar a Gravina de un gran reloj público que marcara las horas para toda la población. Con su característico estilo neogótico y sus cuatro esferas, el reloj se convirtió rápidamente en el punto de referencia para los vecinos , la primera vez que sonaron sus campanas fue en la medianoche de la Navidad de 1892, un momento que los gravineses celebraron como todo un acontecimiento.

Hoy sigue funcionando y es uno de esos rincones que merece una parada. Además de contemplar su arquitectura, es el lugar perfecto para comenzar o terminar un paseo por el casco histórico de Gravina y descubrir el encanto de esta fascinante ciudad de la Alta Murgia.

TORRE DEL RELOJ - GRAVINIA IN PUGLIA

Con la visita terminada, volvimos al coche y pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: Trani, donde nos esperaba el alojamiento y la última etapa de nuestro viaje por Puglia.

Día 8:

  • Trani

  • Giovinazzio

Llegó nuestro último día en Puglia y tocaba despedirse de una zona que nos ha conquistado por completo. Pero antes de empezar la ruta, tocaba dejar nuestro alojamiento, el B&B Montebello, situado en Vico Santo Spirito, en pleno centro histórico de Trani. Un alojamiento amplio, cómodo, muy limpio y perfecto para recorrer la ciudad andando.

B&B MONTEBELLO - TRANI

Y como toda buena jornada necesita un buen desayuno… acabamos poniéndonos hasta el culo de croissants de Nutella en el Café Divino. Porque sí, las vacaciones también consisten en tomar decisiones importantes… como pedir otro croissant «para compartir» y que casualmente desaparezca entero, la Nutella no se comparte, jejeje.

CAFÉ DIVINO - TRANI

Trani, la perla blanca del Adriático

Trani es una de las ciudades más elegantes de Puglia. Durante la Edad Media fue uno de los puertos comerciales más importantes del sur de Italia y un punto clave para los peregrinos que viajaban hacia Tierra Santa, su riqueza quedó reflejada en sus palacios, iglesias y en una de las catedrales más bonitas de toda Italia. Hoy mantiene ese aire tranquilo que invita a perderse sin mirar el reloj.

CALLEJEANDO POR TRANI

Lo primero que hicimos fue simplemente callejear por su centro histórico, es de esos sitios donde no hace falta seguir un mapa: calles estrechas de piedra, balcones llenos de flores, plazas con encanto y un montón de tiendecitas donde siempre apetece entrar «solo a mirar»… aunque ya sabemos cómo suele acabar eso.

Iglesia de San Giacomo

Entre las estrechas calles del casco histórico de Trani se esconde una iglesia que suele pasar desapercibida frente a la espectacular catedral, pero que guarda siglos de historia: la Iglesia de San Giacomo, conocida originalmente como Santa Maria de’ Russis.

Su origen se remonta entre finales del siglo XI y mediados del XII, durante mucho tiempo la tradición popular la consideró la primera catedral de Trani y el lugar donde reposaron inicialmente los restos de San Nicola Pellegrino, aunque los estudios históricos actuales ponen en duda ambas afirmaciones, lo que sí está claro es que es uno de los mejores ejemplos del románico de Apulia y una auténtica joya medieval.

No te pierdas su espectacular portada, decorada con un fino trabajo escultórico. Las columnas descansan sobre elefantes que sostienen un león y un grifo, mientras que la parte superior está llena de ménsulas con figuras humanas, animales y seres fantásticos, además, el pequeño campanario completa una de las fachadas más curiosas y originales de Trani. Tras el terremoto de 1647, la iglesia fue remodelada y la entrada se trasladó a la fachada norte, que es la que vemos hoy.

Se puede visitar el interior aunque no suele estar abierta de forma regular y su acceso depende de celebraciones religiosas, visitas especiales o aperturas puntuales, por lo que es recomendable informarse antes de ir.

Su única nave conserva dos altares barrocos del siglo XVII y restos de frescos medievales del siglo XII, bajo la iglesia se encuentra una antigua cripta que, según la tradición, estuvo vinculada a San Nicola Pellegrino y que forma parte de la fascinante historia del templo.

IGLESIA DE SAN GIACOMO - TRANI

Castillo de Trani

Nuestra siguiente parada fue el Castello Svevo di Trani, construido por el emperador Federico II en el siglo XIII como parte de la red de fortalezas defensivas del Reino de Sicilia. Su ubicación, junto al mar, hacía que fuera prácticamente inexpugnable, en el interior se pueden recorrer las antiguas salas, patios, murallas, las prisiones históricas, varias exposiciones y subir a las terrazas, desde donde hay unas vistas espectaculares del puerto y de la catedral.

CASTILLO DE TRANI

La entrada cuesta aproximadamente 10 € por persona y el horario es de 09:00 a 19:00 horas aunque para consultar la información actualizada lo mejor es mirar en la página web de Direzione Regionale Musei Nazionali Puglia.

CASTILLO DE TRANI

CASTILLO DE TRANI

Catedral de Trani

Si hay una imagen que representa la ciudad es la de su impresionante Catedral de San Nicolás Peregrino, construida prácticamente sobre el mar.

CATEDRAL DE TRANI

El templo comenzó a construirse en el año 1099 para albergar las reliquias de San Nicolás Peregrino, un joven griego que murió en Trani y fue canonizado muy poco después, su construcción se prolongó durante más de un siglo y hoy está considerada una de las obras maestras del románico pugliese, además, está construida con la famosa piedra de Trani, una caliza de color blanco que, según la hora del día, cambia de tonalidad con la luz del sol.

CATEDRAL DE TRANI

Pero lo que mucha gente no sabe es que, en realidad, dentro de la catedral hay tres iglesias superpuestas, algo bastante singular.

La primera y más antigua es la Iglesia inferior de Santa María. Nada más bajar las escaleras cambia completamente el ambiente. La luz es tenue, las columnas y las bóvedas crean una atmósfera muy especial y se respira una tranquilidad absoluta.

CATEDRAL DE TRANI

CASTILLO DE TRANI

La segunda es la Cripta de San Nicolás Peregrino, justo debajo del altar mayor se encuentra la auténtica protagonista del templo: la cripta donde descansan las reliquias de San Nicolás Peregrino, patrón de Trani. Es una estancia preciosa, sostenida por numerosas columnas de mármol y decorada con capiteles, todos diferentes. Aquí se conserva el sepulcro del santo, que sigue siendo un importante lugar de peregrinación.

CASTILLO DE TRANI

CASTILLO DE TRANI

Aunque no seas especialmente religioso, merece muchísimo la pena entrar por la belleza del lugar y por la historia que guarda.

CATEDRAL DE TRANI

La última es la Iglesia superior, es la imagen que todos tenemos en mente cuando pensamos en la Catedral de Trani. Sorprende por su amplitud, la luminosidad que entra por sus ventanas y la elegancia de sus líneas románicas, no está recargada de decoración, precisamente ahí reside gran parte de su encanto.

CATEDRAL DE TRANI

Destacan el impresionante altar mayor, el pavimento original en algunas zonas y las enormes columnas que sostienen toda la estructura.

Y si la catedral ya impresiona desde abajo… subir al campanario es ponerle el broche final a la visita.

Con casi 60 metros de altura, fue construido entre los siglos XII y XIII y está separado del edificio principal mediante un gran arco que permite el paso hacia el mar, una característica muy poco habitual.

La subida tiene bastantes escalones, pero las vistas compensan cada uno de ellos. Desde arriba se contempla toda la ciudad de Trani, el puerto, el castillo de Federico II y el mar Adriático extendiéndose hasta el horizonte. Es, sin duda, uno de los mejores miradores de toda la ciudad.

La entrada a la catedral es gratuita aunque si queréis subir al campanario tendréis que pagar entrada, para consultar los precios lo podéis hacer en la página oficial de Catedral de Trani.

Puerto de Trani

Después bajamos hasta el puerto, probablemente uno de los más bonitos de toda Puglia. Barquitos pesqueros, terrazas, el castillo vigilando desde un lado y la catedral dominando el paisaje desde el otro. Un lugar perfecto para sentarse un rato, pedir un café o simplemente disfrutar del ambiente. Si vais, no os perdáis el paseo al atardecer, tiene una magia especial.

PUERTO DE TRANI

Giovinazzo, una sorpresa que nos enamoró

Después pusimos rumbo a Giovinazzo, una pequeña localidad costera muy cerca de Bari cuyo origen se remonta a la época romana. Durante siglos fue un importante puerto comercial y hoy conserva uno de los cascos históricos medievales mejor conservados de la zona, aunque sigue siendo mucho menos turístico que otros pueblos de Puglia.

CALLEJEANDO POR GIOVINAZZO

Lo primero era lo primero… comer, que teníamos mucha hambre, jejeje. Fuimos a Crunch, situado en el Lungomare Marina Italiana, a apenas unos pasos del puerto. Pedimos unas pizzas enormes, buenísimas y con una relación calidad-precio espectacular, de esos sitios que encuentras casi por casualidad y acabas recomendando a todo el mundo.

RESTAURANTE CRUNCH - GIOVINAZZO

Nuestra primera parada en la ciudad fue la Fontana del Tritone, una fuente que da la bienvenida a la zona del paseo marítimo y que se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de Giovinazzo, es un lugar perfecto para comenzar el recorrido antes de entrar en el casco antiguo.

FONTANA TRITONE - GIOVINAZZO

Tras caminar unos 300 metros terminamos en el antiguo puerto, probablemente el rincón más bonito de Giovinazzo. Durante siglos fue el motor económico de la ciudad y todavía conserva ese encanto marinero con pequeñas embarcaciones de pesca, edificios históricos y unas vistas preciosas sobre el Adriático.

ANTIGUO PUERTO GIOVINAZZO

ANTIGUO PUERTO GIOVINAZZO

Si tenéis algo más de tiempo, también merece la pena visitar la Concatedral de Santa Maria Assunta, recorrer completamente las antiguas murallas y disfrutar del paseo marítimo al caer la tarde.

CONCATEDRAL GIOVINAZZO

La verdad es que Giovinazzo nos encantó, llegamos sin demasiadas expectativas y nos fuimos pensando que es uno de esos lugares que todavía conserva la esencia auténtica de Puglia.

MURALLAS DE GIOVINAZZO

CALLEJEANDO POR GIOVINAZZO

Y casi sin darnos cuenta… el viaje llegaba a su fin, nuestro vuelo hacia España salía por la noche, así que desde Giovinazzo pusimos rumbo directamente al aeropuerto de Bari, situado a unos 15 kilómetros.

Ha sido uno de esos viajes que se quedan grabados. Pueblos con muchísimo encanto, comida increíble, aguas color turquesa y una región que mezcla historia, mar y gastronomía como pocas.

Puglia nos ha robado el corazón. ❤️

Ya estamos deseando volver… quién sabe si el próximo puente de diciembre acabamos otra vez por aquí o descubriendo algún otro rincón de Italia. Porque, sin darnos cuenta, viajar a este país en estas fechas ya se ha convertido en una bonita tradición. Esperamos que nuestra ruta por la zona sur del país os ayude a preparar vuestros futuros recorridos y ya sabéis, cualquier cosa, por aquí andamos! 🙂