TEMPLO DE DIONISIO EN VALLE DE LOS TEMPLOS - SICILIA

Qué ver y hacer en Sicilia en 8 días

La verdad que cualquier viaje por Italia es un gran acierto ya que es un país muy completo, cuenta con idílicas playas, ciudades llenas de historia, una rica gastronomía y paisajes que enamoran a primera vista.

Hacia tiempo que tenía ganas de visitar Sicilia, la isla más grande del Mediterráneo y un lugar marcado por la influencia de varias culturas que han ido dejando su huella a lo largo y ancho de todo el territorio. Si queréis conocer un poco más de este sitio es recomendable alquilar un coche para poder moverse con mayor facilidad, el transporte público no llega a todos los lugares de interés y puede ser un poco lento y complejo.

Nosotros estuvimos 7 días allí y esta fue nuestra ruta, que no tiene por qué ser la mejor y además nos dejamos varias cosas pendientes que no tardaremos en conocer porque quedamos enamorados de la isla, su comida y su gente.

Día 1 y 2: Qué ver y hacer en Palermo, una ciudad caótica que amas u odias

Empezamos el día con un buen desayuno a base de los dulces típicos sicilianos, los cannolis, una especie de rollos rellenos de queso Ricota con algún que otro ingrediente, reconozco que yo soy mega golosa y me lo sumergía en Nutella así que tenía energía para toda la jornada, jejeje.

Cannolis típicos sicilianos

Para nuestros días en la ciudad escogimos para alojarnos el Mercure Palermo Centro, un hotel situado a escasos metros de casi todas las atracciones principales, con un trato excelente, con habitaciones recién renovadas y un desayuno impresionante.

Si visitáis Palermo, bajo nuestro punto de vista, no os podéis perder los siguientes lugares aunque seguramente habrá algún otro más que nos quedó pendiente pero nosotros pensamos que la mejor manera de conocer la ciudad es perderse por sus decadentes callejones:

Callejeando por Palermo

Teatro Massimo, ¿te gustan las películas del Padrino?

Si has visto la famosa trilogía del Padrino, escrita y dirigida por  Francis Ford Coppola, seguramente reconocerás este sitio ya que aquí se filmó la trágica escena final del Padrino III, no desvelaré detalles para no hacer spoilers pero si te gustan estas películas no puedes perderte este lugar.

El Teatro Massimo fue construido simulando un imponente templo griego sobre las ruinas de una antigua iglesia y monasterio, las obras se iniciaron en el año 1875 aunque hubo algún que otro problema legal y político y no fue hasta 22 años después que no tuvo lugar su inauguración oficial, más concretamente en el año 1897 con la obra Falstaff de Verdi.

Es el teatro de ópera más grande de Italia y el tercero de Europa, su interior cuenta con más de 3500 asientos y está decorado por distintos pintores italianos, hoy en día es posible realizar una visita guiada al interior, los precios rondan los 12 € y la entrada se puede comprar online, el interior está abierto todos los días entre las 9:30 y 19:30 aunque la última visita se realiza a las 18:30.

Teatro Massimo - Palermo

Recorrer la Vía Maqueda hasta Quattro Canti

La Vía Maqueda de Palermo es una de las arterias principales del casco histórico, en ella puedes encontrar numerosos restaurantes, bares y tiendas. Fue diseñada y construida por orden del duque de Maqueda, Bernardino de Cárdenas y Portugal que también fue virrey de Sicilia entre 1598 y 1601. Esta avenida conecta el Teatro Massimo con el Paseo Marítimo de Palermo aunque sin lugar a duda el lugar más conocido y pintoresco de Maqueda es el Quattro Canti, un conjunto de cuatro edificios barrocos situados en la Plaza Villena.

En la zona de Quattro Canti se unen las dos vías más importantes de la ciudad: Vía Maqueda y Vía Vittorio Emanuele, sus cuatro edificios tienen las fachadas cóncavas y en cada uno de ellos hay una fuente que representa las cuatro estaciones, una estatua de los reyes españoles Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV y una escultura de las 4 santas de la ciudad: Cristina, Oliva, Ágata y Ninfa. 

Quattro Canti - Palermo

Perderse por los 3 mercados históricos de Palermo:  Capo, Ballaró y Vucciria

Una de las cosas que no puedes dejar de hacer si visitas Palermo es perderte por uno de sus mercados históricos, hay 3: el Mercado Capo, Ballaró y Vucciria, personalmente el que más me gustó fue el de Ballaró, una explosión de olores, colores y gente, mucha gente así que ve preparado para sentirte como una sardina en lata.

En los mercados puedes encontrar desde productos frescos como carne, pescado o fruta, recuerdos hasta cachivaches de segunda mano, con algunos flipé porque no creo que los compre nadie, o eso pienso yo, en algunos puestos había Pokémons a los que les faltaba la cabeza, un brazo y que no sabías si era Pikachu, Gengar o Charizard, jejejeje. Pienso que muchos de los que vendían habían recogido las cosas de contenedores cercanos, o eso parecía…

Mercados históricos de Palermo

En los mercados también puedes degustar la gastronomía local, os recomiendo que probéis los arancini, una especie de croqueta de arroz típica de Sicilia y que está bastante rica o que os toméis un vino o una cerveza autóctona en la Taberna Azzurra, un bar que está en funcionamiento desde  1896 y que fue construido en un antiguo establo.

Típicos Arancinis sicilianos

Los mercados suelen abrir de lunes a sábado desde las 7 de la mañana hasta las 14:00 horas aunque el de Ballaró también está abierto los domingos, es posible realizar una visita guiada para conocer muchos más detalles e historias de los mismos.

Mercados históricos de Palermo

Catedral de Palermo y sus cubiertas con vistas a la ciudad

La Catedral de Palermo fue construida en el año 1185 por orden del arzobispo Gualtiero Offamilio sobre un antiguo templo bizantino. Actualmente está inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su estilo árabe-normando junto con las Catedrales de Cefalú y Monreale.

A lo largo de la historia ha sufrido numerosas remodelaciones e incluso se convirtió en mezquita tras la conquista árabe de la ciudad. Su interior es bastante austero, las tres naves con las que cuenta están revestidas de mármol blanco y alberga numerosas capillas, destaca la Capilla del Sacramento, decorada con piedras preciosas y lapislázuli y la de Santa Rosalía donde podemos ver la talla de la patrona de la ciudad.

La entrada al interior cuesta 15 € por persona e incluye la visita a las cubiertas desde donde puedes ver algunas partes de la ciudad y las tumbas reales, la más importante es la del emperador Federico II de Hohenstaufen que fue rey de Sicilia durante 52 años y que era conocido como el «anticristo» por sus continuas desavenencias con el Papa.

Catedral de Palermo

Catedral de Palermo

Palazzo dei Normanni + Capilla Palatina, una visita IMPRESCINDIBLE en Palermo!

Si hay una visita que no puede faltar en Palermo es el Palazzo dei Normanni y su espectacular Capilla Palatina, son simplemente alucinantes.

La entrada al palacio y actual sede del Parlamento siciliano cuesta 15,50 € por persona e incluye los apartamentos reales, las murallas púnicas, los jardines y la Capilla Palatina, es recomendable comprar el ticket online ya que este lugar es uno de los más visitados de la ciudad y suele estar hasta arriba de gente.

Palazzo dei Normanni

Palazzo dei Normanni

El edificio fue construido durante el siglo XI sobre los restos de un antiguo alcázar y actualmente está inscrito dentro de la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Durante más de 170 años fue residencia real, más concretamente desde 1130 hasta 1300 es por ello que hoy en día podemos visitar los antiguos apartamentos de los Reyes de Sicilia que están situados en la segunda planta del palacio.

No os podéis perder la Sala de Hércules, construida entre 1560 y 1572 por orden de Carlos de Aragón y Tagliavia y que es el lugar donde se reúne el Parlamento siciliano, la Sala Pompeyana, encargada por Carolina de Habsburgo y creada por el pintor Giuseppe Patania entre 1807 y 1815 con decoraciones que se inspiran en Pompeya y Herculano o la espectacular Sala de Ruggero, el antiguo apartamento privado del monarca y que está decorada con numerosos mosaicos que representan escenas de cacería, palmerales con leones y pavos reales, una auténtica preciosidad.

Sala Hércules en Palazzo dei Normanni

Sala Ruggero en Palazzo dei Normanni

Sin lugar a duda, la joya de la visita es la Capilla Palatina, construida en 1132 por orden del monarca Rogelio II de Sicilia. El interior cuenta con tres naves de estilo normando y bizantino decoradas con millones de mosaicos de mármol y oro que representan escenas del Nuevo Testamento entremezcladas con elementos de la naturaleza.

Capilla Palatina del Palazzo dei Normanni

Si hay un sitio que destaca dentro del templo es su ábside principal donde podemos ver en la cúpula un Pantocrátor escoltado por varios ángeles con las alas abiertas. Para entrar suele haber bastante gente por lo que os recomiendo que vayáis a primera hora y así evitaréis las largas colas que se forman, eso sí, mientras esperas también puedes admirar la fachada exterior de la capilla que también vale mucho la pena.

Capilla Palatina en Palazzo dei Normanni

Plaza Pretoria + Fontana de la Vergüenza

Esta plaza está situada muy cerca de Quattro Canti y tiene una historia un «poco turbia» ya que fue el Senado de Palermo que en 1573 compró una gran fuente que en un primer momento iba destinada para un palacio de Florencia y la colocó en este lugar, para ello tuvo de demoler varias viviendas, por todo esto y por las esculturas desnudas de la misma, algo un poco escandaloso para el siglo XVI, los palermitanos la empezaron a llamar Plaza y fuente de la Vergüenza.

El monumento fue diseñado por los escultores italianos Francesco Camilliani y Michelangelo Naccherino y consta de varias piletas que representan los ríos de Palermo y están distribuidas en tres niveles concéntricos y rodeadas de numerosas esculturas desnudas de seres mitológicos y monstruos.

Fontana de la Vergüenza en Palermo

Plaza Bellini y su duo de iglesias: San Cataldo y La Martona

A decir verdad yo no soy mucho de iglesias y menos si hay que pagar entrada pero algunas veces hay que hacer una excepción para poder admirar auténticas obras de arte, esto pasa en la Plaza Bellini de Palermo donde encontramos tres templos que merecen mucho la pena.

Plaza Bellini en Palermo

En primer  lugar podemos ver la Iglesia de San Cataldo que destaca por sus raras cúpulas de color rosa, fue construida entre 1154 y 1160 como capilla privada del antiguo Palacio de Mayon de Bari, almirante del rey Guillermo I de Sicilia y hoy en día es la única parte que se conserva del mismo. En el interior destaca el suelo decorado con numerosos mosaicos de mármol, tanto el altar como el pavimento son originarios del siglo XII. San Cataldo está abierto todos los días de 10:00 a 14:00 h. y de 14:30 a 18:00 h. y la entrada cuesta 2,50 €.

Iglesia de San Cataldo en Palermo

Justo al lado encontramos el Templo de Santa Maria dell’Ammiraglio conocido como La Martorana. Este sitio es uno de los más interesantes para visitar en Palermo y fue construido en el año 1143 por orden de Jorge de Antioquía, almirante del Rey Rogelio II de Sicilia aunque su nombre actual se debe a que en el año 1185 la propiedad fue transferida al convento de monjas benedictinas fundado por Eloisa Martorana situado justo al lado.

Templo de Santa Maria dell’Ammiraglio - La Martorana en Palermo

De esta iglesia destaca su campanario bajo el cual está el pórtico principal de entrada y sus bonitos mosaicos del siglo XII que cubren techos y paredes con escenas de la Biblia. La Martorana se puede visitar de lunes a sábado desde las 09:30 a las 13:00 horas, excepto días de fiesta que suele haber misa y el precio de entrada es de 2 €.

Estos fueron los lugares más destacados que visitamos en nuestro paso por Palermo. La ciudad nos encantó y aunque unos pocos días no dan para conocerla en profundidad, os recomiendo que os perdáis por sus decadentes callejones, que visitéis sus mercados históricos, que conozcáis el arte urbano que hay y que os paréis a degustar su rica gastronomía, alguno de los lugares en los que comimos y os recomendamos son: Dadalia, un bonito restaurante situado en el Mercado de Vucciria, la pasta con marisco está de muerte o Restaurante Balata en Vía Roma, hacen unas pizzas buenísimas.

Pasta con marisco en Restaurante Dadalia - Palermo

Día 3: Visita a Segesta, Seliunte y Playa Scala dei Turchi

Nuestro tercer día en Sicilia lo dedicamos a visitar dos antiguas ciudades: Segesta y Seliunte, hay mucha gente que pasa por alto estos lugares pero a nosotros nos encantan las piedras! Nos gusta imaginar cómo vivía la gente en la época antigua, cómo serían los templos y pasear entre la historia aunque sí que es verdad que si no eres un amante de la arqueología y vas un poco pillado de tiempo estos lugares son prescindibles.

Parque arqueológico de Segesta

Esta fue nuestra primera parada tras abandonar la caótica ciudad de Palermo. Segesta fue fundada en el siglo XII a.C por los élimos, uno de los pueblos indígenas de Sicilia que según cuenta la leyenda estaba formado por antiguos habitantes procedentes de Troya.

A lo largo de la historia Segesta llegó a ser, por su situación estratégica, un importante centro político y comercial que estuvo en constante conflicto con su vecina Seliunte, debido principalmente a disputas por el control del Mediterráneo y los terrenos fronterizos. Por sus escarpados terrenos pasaron griegos, romanos, musulmanes y normandos que fueron dejando su huella en la ciudad y tras un periodo de prosperidad, especialmente bajo la influencia griega y romana, la ciudad fue abandonada en el siglo IX debido a los continuos ataques sarracenos.

Hoy en día es posible volver a pasear por estos parajes situados entre valles y colinas y admirar lo poco que queda de aquella época dorada. La entrada a este lugar cuesta 12 € e incluye el parking, el horario para visitarlo es de lunes a domingo de 09:00 a 17:00 horas y en verano hasta las 18:30 horas.

Hay dos lugares que no puedes perderte: el primero, el templo dórico inacabado que está en una pequeña colina muy cerca de la entrada principal, eso sí, hay que subir andando y cuesta «un poquillo» para los que no están acostumbrados a la vida deportiva activa y el segundo, el antiguo teatro griego ubicado en el cercano Monte Bárbaro, para llegar hasta allí se puede hacer andando por un sendero de aproximadamente 2 kilómetros o en bus, el ticket hay que comprarlo en la taquilla junto con la entrada al recinto y cuesta 2.5 € por persona. Recomiendo por lo menos uno de los trayectos hacerlo caminando, si puede ser el de bajada que cuesta menos, básicamente porque las vistas del templo desde lo alto son espectaculares y el paisaje que lo rodea también.

Parque Arqueológico de Segesta

Templo dórico inacabado

Según se cree, esta maravilla arquitectónica no llegó a terminarse por la guerra entre Segesta y Seliunte del año 415 a.C en la que Atenas tomó la cercana ciudad de Hyccara y llegó hasta las puertas de la villa aunque finalmente fue derrotada.

El templo, de estilo dórico, se construyó por el pueblo élimo alrededor de los años 430-420 a.C y consta de 40 columnas, seis de ellas en cada fachada, frontal y trasera y el resto en los laterales que miden aproximadamente unos 9,33 metros de altura y descansan sobre una gran plataforma de tres escalones. La función del edificio a día de hoy todavía no está muy clara, se cree que podría estar dedicado a la Diosa Afrodita Urania, debido a una inscripción encontrada cerca del templo en el siglo XVII.

Templo inacabado Segesta

Templo inacabado Segesta

Teatro de Segesta

La otra joya del lugar es su teatro griego, construido en la segunda mitad del siglo III a.C y situado en lo alto de una colina en el Monte Bárbaro, en la antigüedad podía llegar a albergar hasta 4000 personas en sus gradas talladas en la roca con travertino proveniente de Alcamo.

Su cavea tiene un diámetro de 63 metros, cuenta con unas vistas espectaculares del Mar Mediterráneo y su acústica es muy buena. En la actualidad se siguen celebrando representaciones de teatro clásico durante los meses de verano.

Teatro griego de Segesta

Parque arqueológico de Seliunte

Nuestra segunda visita del día fue a Seliunte, una antigua ciudad fundada alrededor del año 650 a.C por colonos procedentes de Mégara Hiblea y que gracias a su estratégica posición llegó a ser una de las colonias griegas más prósperas y ricas de la época. Sus constantes conflictos con Segesta y Cartago la llevaron a su destrucción en varias ocasiones aunque finalmente fue abandonada en el año 250 a.C y sus habitantes trasladados a Marsala. 

El parque arqueológico es enorme aunque personalmente con visitar los templos orientales del que solo queda uno en pie y el acrópolis para mí sería más que suficiente ya que el resto está en muy malas condiciones y se camina bastante mal entre todos los matojos que han ido creciendo y tapando los restos de las antiguas construcciones, por suerte tiene un pequeño museo que para mí salvó la visita porque comparada con otras zonas de la isla que visitaríamos después, deja mucho que desear.

La entrada al recinto arqueológico cuesta 12 € por persona, el aparcamiento es gratuito y existe la posibilidad de comprar un ticket para un bus que te lleva hasta el último templo y que vale 12 €, nosotros no lo cogimos pero en vista de las condiciones en las que están los caminos desconozco por donde debe transitar el autocar y si vale la pena pagarlo. El horario de entrada es de lunes a domingo desde las 09:00 hasta las 18:00 horas, en verano está abierto hasta las 19:00 horas.

Acrópolis Seliunte

Templos orientales de Seliunte

Estos templos son uno de los lugares, bajo mi punto de vista, que merece la pena visitar en Seliunte, están situados cerca de la entrada principal y en la antigüedad el complejo estaba compuesto por tres edificios: Templo F, construido a mediados del siglo VI a.C, dedicado a la Diosa Atenea y del que hoy en día no queda nada y es un mar de pedruscos esparcidos por el suelo, el Templo G, que data del siglo VI a.C, estaba dedicado a Zeus y llegó a ser uno de los más grandes de la Grecia antigua aunque nunca llegó a terminarse, del mismo tan sólo queda una columna y finalmente el Templo E, el único que queda en pie y por el que vale la pena este lugar, estaba dedicado a la Diosa Hera y data del siglo V a.C.

Templo E - Seliunte

Templos orientales - Seliunte

Acrópolis de Seliunte

En la zona del acrópolis que en la antigüedad era el centro político y social de la ciudad podréis ver lo que queda de los Templos A,B,C,D y O, bueno, os podéis llegar a imaginar como podían ser porque lo único que queda a la vista es un laberinto de matorrales y piedras mal puestas, los únicos templos que se pueden medio distinguir son el A y el O. Cuesta imaginar que en la época de máximo esplendor este lugar tuviera numerosos edificios y estuviera rodeado por una muralla.

Acrópolis de Seliunte

Acrópolis de Seliunte

Ágora de Seliunte

El Ágora o zona residencial de Seliunte está ubicada en lo alto de la Colina de Manuzza y llegar hasta allí es toda una odisea. Personalmente no aconsejo perder el tiempo porque los caminos están bastante mal, hay que subir para luego no ver mucha cosa. En este lugar se han descubierto varias tumbas pertenecientes al siglo VII a.C y la plaza pública más grande del mundo antiguo, con 33.000 metros cuadrados.

Acrópolis de Seliunte

Santuario Malophoros de Seliunte

El Santuario de Malophoros está situado en la Colina Gaggera y estaba dedicado a la Diosa de la fertilidad y la cosecha. Fue construido en el siglo VI a.C , constaba de un recinto amurallado en el que destacaba un gran altar central de forma circular. En su interior se han encontrado varias figuras que posiblemente se utilizaban para los distintos rituales que tenían lugar en este sitio.

Santuario Malophoros de Seliunte

Museo Baglio Florio de Seliunte

Este pequeño museo arqueológico está situado en un antiguo edificio del siglo XIX y fue inaugurado en el año 2017 . En el interior se pueden ver tres columnas que pertenecieron al Templo Y y varios objetos descubiertos en el Templo R. Es bastante pequeño pero si te gusta la arqueología no está mal.

Museo Baglio Florio de Seliunte

Museo Baglio Florio de Seliunte

Playa Scala dei Turchi

Para finalizar nuestra ruta del día nos dirigimos hasta la Playa Scala dei Turchi, situada a unos 15 kilómetros de Agrigento. Habíamos visto varias fotografías muy chulas con los acantilados de color blanco y sus aguas cristalinas aunque en Diciembre y con la rasca que hacía no teníamos intención de bañarnos.

Recibe este nombre porque en la antigüedad era conocida por los continuos ataques piratas sarracenos y su característico color se debe a la marga, una roca calcárea de color blanco. Para bajar hasta la playa hay un pequeño sendero pero cuando fuimos nosotros estaba cerrado, no sé si porque no era época de baño o porque por lo que he leído la zona está protegida, eso sí, el coche hay que dejarlo en la carretera y no es que haya mucho sitio para aparcar así que imagino que en los meses estivales debe estar hasta arriba de gente!

Para rematar el día pusimos rumbo a Agrigento ya que nuestro objetivo era visitar el Valle de los Templos al día siguiente, hicimos noche allí en La Terrazza sulla Valle, un pequeño alojamiento familiar con vistas espectaculares al complejo arqueológico, la habitación era enorme y muy cómoda, eso sí, no está situado en una zona con mucha animación por lo que nos tocó subir un porrón de escaleras para llegar hasta el centro de la ciudad y poder cenar algo, no todo en esta vida puede ser perfecto, jejeje.

Playa Scala dei Turchi

Día 4: Valle de los Templos y Villa Casale, dos lugares flipantes que hay que visitar sí o sí en Sicilia

El espectacular Valle de los Templos fue una de las visitas que marcamos como IMPRESCINDIBLE en nuestra ruta de una semana por Sicilia y os puedo asegurar que no nos defraudó, es simplemente alucinante. 

Valle de los Templos en Agrigento

Este enorme complejo arqueológico está situado en una colina a 350 metros sobre el nivel del mar, en la Costa Sur de Sicilia y lo que hoy podemos ver son los restos de la antigua colonia griega de Akragas, fundada en el año 580 a.C  y que fue una de las más importantes de Italia, por su valor histórico y arquitectónico en 1997 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en este lugar están alguno de los templos griegos mejor conservados del mundo junto con los del acrópolis de Grecia.

La zona de templos está abierta de lunes a domingo desde las 08:30 hasta las 20:00 horas aunque la última entrada se hace una hora antes. Para comprar el ticket se puede hacer en la taquilla o a través de la Página Oficial del Valle de los templos, estos son los precios de ingreso:

♦ Entrada general Valle de los Templos: 17 €

♦ Entrada general Valle de los Templos + Museo Pietro Griffo: 22,20 €

♦ Entrada general Valle de los Templos + Jardín Kolymbethra: 23 €

♦ Precio aparcamiento: 2 € la hora, máximo pagas 5 €.

Para conocer todo el recinto se puede hacer perfectamente a través de un pequeño sendero que recorre parte de la antigua Vía Sacra y va conectando los principales puntos de interés del parque arqueológico, estos son algunos de los sitios que no os podéis perder:

Templo de Hera Lacinia o Juno

El Templo de Hera Lacinia, más conocido como Juno fue construido en la segunda mitad del siglo V a. C. y hoy en día se conservan 30 columnas, la mayoría en la parte norte del edificio. En la antigüedad la construcción tenía un techo revestido en mármol pero un cónsul romano llamado Quinto Fulvio Flaco decidió que no le molaba y lo quitó, una pena!

Templo de Hera Lacinia o Juno - Valle de los Templos

Templo de la Concordia

Tengo que decir que fue uno de los lugares que más me gustaron del recinto arqueológico. Este imponente templo data aproximadamente de la segunda mitad del siglo V a. C. y recibe este nombre erróneamente por una  inscripción en latín de mediados del siglo I d. C. que hacia referencia a la «Concordia de los Agrigentinos» y que el historiador y teólogo italiano Tommaso Fazello creía que estaba relacionada con el mismo.

Templo de la Concordia - Valle de los Templos

Su «casi» perfecto estado de conservación se debe en parte al obispo de Agrigento, Gregorio, que en el año 579 d.C lo convirtió en una iglesia cristiana dedicada a San Pablo y San Pedro, en la antigüedad, la misma estaba revestida de estuco blanco y adornada con mármoles lo que ha permitido, a este espectacular templo, llegar hasta nuestros días casi intacto principalmente gracias a este señor que libró al edificio del saqueo que sufrían otras construcciones del valle.

Otra de las cosas que hace especial al Templo de la Concordia es la fotogénica estatua de bronce obra del escultor polaco Igor Mitoraj y que representa a Ícaro con las piernas y brazos cortados recreando el triste final del personaje. Esta escultura fue realizada en el año 2011 y sinceramente, creo que no hay mejor lugar para exhibirla.

Templo de la Concordia - Valle de los Templos

Templo de Hércules

El Templo de Hércules tiene el honor de ser el más antiguo de todo el complejo arqueológico, fue construido en los últimos años del siglo VI a.C  aunque en la actualidad tan sólo se conservan 9 columnas del lado sureste (que fueron reconstruidas en el siglo XX) de las 38 que tenía el edificio, parte del entablamento y algunos capiteles.

Templo de Hércules - Valle de los Templos

Templo de Zeus Olímpico

El Templo de Zeus Olímpico es el más grande de todo el valle, con unas dimensiones de 56,30 × 112,60 metros aunque hoy en día no se puede apreciar bien toda su grandeza debido al estado en el que se conserva. El edificio fue construido en el año 480 a.C por el tirano Terón, justo después de su victoria sobre los cartagineses en la Batalla de Hímera y lo que le hace especial son los telamones, unas enormes estatuas con aspecto humano que medían alrededor de 8 metros de alto y que estaban ubicadas en nichos que soportaban el peso del techo.

En el año 1825, el arqueólogo italiano Rafaello Politi reconstruyó uno de los telamones con piezas que encontró en la zona, esta estatua original se puede admirar hoy en el Museo Arqueológico de Pietro Griffo pero si no te gustan los museos y no tienes intención de comprar la entrada para el mismo, siempre puedes ver una copia que dejaron en el sitio del templo original.

Templo de Zeus Olímpico en el Valle de los Templos

Telamón situado en Templo de Zeus Olímpico en el Valle de los Templos

Templo de los Dioscuros

El Templo de los Dioscuros data de mediados del siglo V a.C pero lo que hoy en día podemos ver no es más que una reconstrucción que hicieron en el siglo XIX el escultor Valerio Villa Reale y el arquitecto Saverio Cavallari y que según los entendidos en temas arqueológicos no es muy buena ya que mezclan elementos de distintos estilos y épocas, eso sí, se ha convertido en un símbolo de la ciudad de Agrigento y en uno de los lugares más fotografiado del Valle de los Templos.

Templo de los Dioscuros - Valle de los Templos

Ekklesiasterion y Oratorio de Falaris

Estos dos lugares se encuentran situados justo al lado del edificio del  Museo Arqueológico Pietro Griffo y se pueden ver perfectamente aunque no tengas el ticket de entrada para el recinto arqueológico ya que están en el exterior.

Por un lado podemos ver el Oratorio de Falaris, un pequeño templo construido en el siglo I a.C que cuenta con cuatro columnas jónicas y que durante la Edad Media se transformó en una capilla dedicada a la Virgen María y el Ekklesiasterion, una especie de anfiteatro construido entre los siglos IV y III a.C  que servía como lugar de reunión para la asamblea ciudadana.

Ekklesiasterion y Oratorio de Falaris en Valle de los Templos

Museo Arqueológico regional de Pietro Griffo

El Museo Arqueológico de Pietro Griffo fue fundado en el año 1967 y está ubicado en las dependencias de un monasterio del siglo XIV, en su interior se pueden encontrar numerosas piezas descubiertas en las diferentes excavaciones a la antigua colonia griega de Akragas desde objetos personales, jarrones, monedas hasta restos de los diferentes templos.

Sin lugar a duda, lo más destacado es un enorme Telamón reconstruido junto a una maqueta del Templo de Zeus Olímpico, lugar donde fue encontrado.

Museo Arqueológico regional de Pietro Griffo

Museo Arqueológico regional de Pietro Griffo

Villa Casale en Piazza Armerina, los mosaicos de este lugar son simplemente alucinantes!

Tras pasar más de 4 horas visitando el Valle de los Templos y el museo arqueológico, pusimos rumbo a una de las visitas más alucinantes que se pueden hacer en Sicilia, una antigua villa romana situada a unos 5 kilómetros de la pequeña localidad de Piazza Armerina, Villa Casale que desde el año 1997 está inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y os puedo asegurar que no es para menos, creo que en la vida he visto un sitio tan espectacular como este.

Mapa villa romana del Casale

La entrada a la casa cuesta 14 € y el horario para visitarla es de 09:00 hasta las 17:00 horas, en verano hasta las 19:00 horas. Algunos meses al año también hacen visitas nocturnas en horario de 20:00 a 23:00 horas. Hay un aparcamiento justo al lado de pago, el ticket cuesta 1,50 € la hora.

La construcción de la villa se data aproximadamente en en siglo III a.C pero igual que su propietario es todo un misterio, se han barajado varios dueños para este lugar desde el mismísimo gobernador romano Maximiliano Hercúleo, su hijo Majencio, el prefecto y cónsul Gaio Ceionio Rufo Volusiano hasta Lucio Aradio Valerio Próculo Populonio, gobernador de Sicilia entre los años 327 y 331 y cónsul romano en el año 340, este último es la opción que cobra más fuerza según los últimos hallazgos en la zona.

Mosaicos Villa romana del Casale

El estado tan bueno de conservación de la propiedad se debe a que estuvo oculta bajo una gruesa capa de barro durante varios siglos, más concretamente hasta que el arqueólogo italiano Gino Vinicio Gentili a principios del siglo XX sacó a la luz esta maravilla de la arquitectura romana, a día de hoy todavía se siguen descubriendo más estancias y zonas de este impresionante palacete.

La propiedad ocupa alrededor de 3500 metros cuadrados y tiene más de 50 salas distribuidas en cuatro secciones: las zona termal, el patio de entrada principal, con un estanque central y desde donde se puede acceder a numerosas estancias, el comedor o zona de recepciones, decorado con mosaicos que representan seres mitológicos y las dependencias privadas donde también encontramos la basílica que aunque no es de los mejores sitios conservados impresiona por su tamaño.

Mosaicos Villa romana del Casale

Mosaicos Villa romana del Casale

Destaca también un enorme pasillo, de aproximadamente 65 metros de longitud y 5 de ancho donde se pueden ver escenas de caza con numerosos animales como elefantes, rinocerontes, avestruces o tigres.

Mosaicos Villa romana del Casale

Mosaicos Villa romana del Casale

¿Y qué es lo que no te puedes perder en Villa Casale? Pues la respuesta sería fácil: TODO!!! pero si tuviera que escoger mis lugares preferidos de esta lujosa villa romana serían:

Sala de las chicas del bikini

Para mí esta es una de las estancias que hay que visitar sí o sí, posiblemente es también una de las más famosas. En ella encontramos a nueve jóvenes (antes había 10 pero una de ellas tan sólo conserva los pies), vestidas con una especie de bikini fashion de la época y practicando deporte: jugando a la pelota, levantando mancuernas, corriendo… Lo mejor de todo es el estado de conservación de la sala, salvo por la chica decapitada, el resto se conserva como si hubieran alicatado la habitación hace unas pocas semanas, bueno tanto no…pero casi, jejeje.

Mosaicos chicas en bikini de Villa romana del Casale

Mosaicos chicas en bikini Villa romana del Casale

Zona termal

Cuesta imaginar cómo después de tanto tiempo todavía se pueda apreciar este complejo termal en tan buenas condiciones, además, igual que el resto de la propiedad está decorado con bonitos mosaicos.

Zoma termal Villa romana del Casale

Este antiguo balneario consta de una especie de recepción o vestuario que está decorado con mosaicos en el suelo, probablemente representan a la propietaria de la villa, desde este lugar y a través de una puerta se puede acceder a una pequeña sala con ábsides que probablemente se utilizaba como gimnasio o sala de ejercicios. En esta estancia podemos ver representada una carrera de cuadrigas de las que se realizaban en el Circo Máximo de Roma.

Y para completar esta zona, como no, las termas también contaban con frigidarium (sala de agua fría) y trepidarium (sala de agua caliente y sus correspondientes sistemas de calefacción), la decoración de este lugar es con motivos del mar y en ellas se puede apreciar escenas con pescadores, caballos de mar y seres mitológicos como tritones o sirenas.

Zona termal villa romana del Casale

Zona termal Villa romana del Casale

Entrada principal a Villa Casale

La entrada principal a esta espectacular villa estaba a la altura de la clase social de los dueños y se hacía por un patio rodeado por una galería de columnas con capiteles jónicos, en el centro del mismo había una gran fuente, lo mejor de todo es que puedes mirar a cualquier sitio que seguramente encontrarás un precioso mosaico decorando su pavimento.

Este patio también daba acceso a la zona termal y a las estancias privadas de la casa, alrededor del mismo podemos encontrar numerosas salas con mosaicos a cual más bonito, os recomiendo que no os perdáis ninguna habitación, se pueden visitar fácilmente desde una pasarela donde encontraréis paneles con la explicación de cada sala y su decoración.

Entrada principal villa romana del Casale

Mosaicos Villa romana del Casale

Comedor principal o sala de recepciones

Esta gran sala se puede rodear totalmente mediante una pasarela que se ha habilitado para ver el enorme mosaico que la decora en el que podemos apreciar escenas mitológicas como «Los doce trabajos de Hércules», la leyenda que narra las doce hazañas que debía cumplir este semidiós, hijo de Zeus, para expiar el crimen que cometió bajo la influencia de la Diosa Hera.

Hasta aquí dio de sí nuestra visita a Villa Casale, estuvimos como 3 horas aunque se puede ver en menos tiempo o en más…, todo depende si paras para leer todos los paneles, si haces tropecientas fotos, si te quedas flipado admirando los espectaculares mosaicos o simplemente disfrutas de esta maravilla de la arquitectura romana.

Mosaicos Villa romana del Casale

Nosotros pusimos rumbo hasta nuestro siguiente destino en Sicila:

Día 5: Siracusa, una bonita ciudad a orillas del Mar Jónico

Siracusa es una de las ciudades más antiguas de Italia, fue fundada en el siglo 734 a. C en la Isla de Ortigia. Por su situación, a orillas del Mar Jónico, y por los numerosos lugares con historia que alberga bien merece una visita de un par de días para recorrer su Parque Arqueológico de Neápolis o para conocer los bonitos rincones que vieron nacer al genio matemático Arquímedes.

Para nuestra estancia en Siracusa escogimos el Hotel Grande Albergo Alfeo, un alojamiento cercano al puente que cruza a Ortigia por lo que la ubicación era de primera. El edificio por fuera era muy chulo y el desayuno merecía la pena pero las habitaciones eran otra cosa, parecían de la mansión de Frankestein: muebles de cuando reinaron los Reyes Católicos, paredes sucias, cables colgando…en fin, que para pasar un par de noches está bien pero que con lo que cobran ya podrían renovar un poco el edificio.

Sin más os paso a detallar todos los lugares que bajo mi punto de vista no os podéis perder en la que fue una de las ciudades griegas más importantes de Sicilia:

Perderse por los estrechos callejones de Ortigia, uno de las cosas imprescindibles en Siracusa

Si hay una cosa que no podéis dejar de hacer cuando visitéis Siracusa es perderse por los bonitos callejones empedrados de la Isla de Ortigia, allí encontraréis pequeños palacetes, antiguas casas de pescadores, museos muy cuquis como el Museo dei Pupi, dedicado a las marionetas sicilianas o simplemente puedes sentarte en una terraza de la Plaza del Duomo a degustar uno de los tradicionales helados italianos y ver la vida pasar, todo un placer!

Callejeando por Ortigia

Comprar en el antiguo Mercado de Ortigia, un buen lugar donde comenzar el día

El mercado de Ortigia está situado desde la década de 1980 en la Via Emanuele De Benedictis y es una explosión de colores, olores y sabores, allí puedes encontrar de todo: pescados y mariscos frescos, especias, artesanía, verduras, carnes y lo mejor de todo, si no has desayunado o comido allí puedes hacerlo ya que hay varios puestos donde llenar el buche.

Lo ideal es ir a primera hora ya que los puestecillos están desde temprano y hay menos aglomeración de gente porque suele ser un sitio bastante concurrido. Como recomendación te diría que no te vayas de allí sin probar o comprar uno de los productos típicos de la isla como el queso, las mermeladas o el chocolate de Módica.

Mercado antiguo de Ortigia

Conocer el barrio judío y su antiguo miqvé

El Barrio judío de Siracusa es uno de los más importantes y grandes del país, se encuentra situado en la Isla de Ortigia, más concretamente en las Calles Via Giudecca y Via degli Ebrei y estuvo en funcionamiento desde el siglo II, fecha en la que se cree que los judíos llegaron a la ciudad tras su expulsión de Israel hasta el siglo XV.

Si hay un sitio interesante de esta zona de la isla es el antiguo miqvé o baño de purificación situado bajo el Hotel Alla Giudecca. La entrada cuesta 7 € por persona, la visita es guiada y no se pueden hacer fotos en el interior.

Este baño ritual se cree que data del siglo VI y está considerado el más antiguo de Europa. El miqvé está ubicado a unos 20 metros de profundidad y estuvo oculto hasta que fue descubierto en la década de 1980 durante unos trabajos de renovación del edificio donde está situado. Consta de varias piscinas de agua dulce que provienen de un manantial que desciende a través de la roca, alguna de ellas están dentro de unos pequeños nichos excavados en la roca. 

Isla de Ortigia

Templo de Apolo, el edificio reutilizado por varias civilizaciones

El Templo de Apolo está situado cerca del Puente Umbertino que da acceso a la Isla de Ortigia y su construcción data VI a.C por lo que es una de las construcciones griegas más antiguas de la isla.

Lo que hoy en día podemos ver son unas pocas ruinas que fueron excavadas por el arqueólogo italiano Paolo Orsi a finales del siglo XIX ya que a lo largo de la historia, por este mismo lugar pasaron romanos, bizantinos, árabes y normandos y todos ellos fueron dejando su huella por lo que el templo ha funcionado como iglesia, mezquita o cuartel, por suerte no todo el templo original se perdió.

Templo de Apolo en Siracusa

Parque Arqueológico de Neápolis, uno de los yacimientos más importantes de Sicilia

El Parque Arqueológico de Neápolis es uno de los mayores yacimientos de la isla y refleja la expansión de la antigua ciudad griega a partir del siglo III a.C. Visitar este lugar es como sumergirse en una película de historia ya que cuenta con varias construcciones de diferentes épocas e imperios, por todo ello, en 2005 Neápolis fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La entrada a este lugar no es nada barata, yo creo que junto con el Valle de los Templos son los sitios más caros de Sicilia, cuesta 17 € aunque podéis consultar los precios y horarios actualizados en la página web del parque.

Hay varios lugares que no os podéis perder en este conjunto arqueológico y son los siguientes:

Oreja de Dionisio y Canteras de Latomía del Paraíso

Las Canteras de Latomía del Paraíso probablemente se excavaron en el siglo V a.C con la finalidad de la construcción y fortificación de la ciudad nueva, años más tarde sirvieron como prisión para más de 7000 esclavos atenienses que murieron aquí de inanición y sin ninguna posibilidad de fuga tras la dura batalla entre Siracusa y Atenas. Siglos después, los romanos también utilizaron las canteras para el mismo fin y aquí fueron encarcelados varios prisioneros de toda Sicilia.

Si hay una cueva que destaca sobre las demás en Latomía es la conocida como Oreja de Dionisio (Orecchio di Dionisio), una enorme perforación en la roca con forma de oreja que mide 23 metros de altura, 11 de ancho y 65 de profundidad y cuenta con una acústica extraordinaria. Según cuenta la leyenda, desde este lugar Dionisio escuchaba a sus prisioneros con solo acercar el oído a alguna de las grietas de la cavidad.

Canteras de Latomía del Paraíso en Parque Arqueológico de Neápolis

Canteras de Latomía del Paraíso en Parque Arqueológico de Neápolis

Oreja de Dionisio en Parque Arqueológico de Neápolis

Anfiteatro romano de Siracusa

El anfiteatro romano de Siracusa fue construido en el siglo I a.C por orden de Augusto aunque las obras se demoraron hasta el siglo III d.C y por su tamaño (140 metros de largo x 119 metros de ancho) es el segundo más grande después de la Arena de Verona.

En su época de mayor esplendor pudo llegar a albergar hasta 15000 espectadores que se distribuían en tres niveles diferentes, la primera estaba destinada para los ciudadanos romanos, la segunda para las familias adineradas y la tercera para el pueblo, en los asientos se inscribían los nombres de las personas a las que iban destinados.

Lamentablemente a partir del año 1526, muchas de las piedras del anfiteatro fueron utilizadas para la construcción de las Murallas de Ortigia y de algunas viviendas, toda una pena!

Anfiteatro romano en Parque Arqueológico de Neápolis

Teatro griego de Siracusa

El Teatro griego de Siracusa está excavado en la roca en una de las laderas de la Colina Temenite y su construcción data del siglo V a.C. 

Esta construcción es de las más grandes de la época, su cávea estaba dividida en 9 secciones con 67 filas, hoy en día tan sólo quedan 46 ya que muchas de las piedras del teatro se utilizaron para la fortificación de Ortigia y para la edificación de viviendas a partir del año 1526.

A lo largo de la historia se han representado importantes obras de teatro y todavía hoy se sigue utilizando para obras de teatro clásico durante los meses de verano.

Teatro griego en Parque Arqueológico de Neápolis

Teatro griego en Parque Arqueológico de Neápolis

Altar de Hierón

El Altar de Hierón II fue construido en el siglo III a.C , se cree que estaba dedicado a Zeus y se utilizaba para el sacrificio de animales ya que se han encontrado varias ofrendas bajo la estructura, en una especie de gruta natural. Hoy en día es el altar griego conocido más grande desde la antigüedad con 198 metros de largo por 23 de ancho aunque solo se conserva su base.

Altar de Hierón II en Parque Arqueológico de Neápolis

Castillo Maniace, la fortaleza militar de Siracusa

Si quieres visitar algo que no esté relacionado con los griegos en Siracusa tienes que acercarte hasta el Castillo de Maniace, una fortaleza construida por orden de Federico II en el siglo XIII con la finalidad de defender la ciudad en caso de ataque.

A lo largo de la historia ha funcionado como residencia real, por sus estancias han pasado varias reinas sicilianas y hasta el mismísimo monarca Pedro III de Aragón, en el siglo XV sirvió como prisión y hasta tiene un faro que se encarga de guiar a los barcos.

La entrada a este castillo cuesta 7 € por persona y en el interior puedes ver un pequeño museo arqueológico, una sala de estilo gótico con columnas con capiteles corintios y la zona donde se instalaron los cañones para defender Ortigia de cualquier ataque. Os recomiendo que no os perdáis este lugar ya que además desde sus muros hay muy buenas vistas.

Castillo Maniace en Siracusa

astillo Maniace en Siracusa

Duomo de Siracusa

La Catedral de Siracusa fue construida sobre un antiguo templo griego del siglo V a.C, hoy en día todavía se pueden apreciar las columnas del mismo en el lateral e interior del duomo al que cuesta entrar 2 € por persona.

Lo más destacado es su fachada, reconstruida por Andrea Palma en estilo rococó tras el terremoto del año 1693 que destruyó varias ciudades sicilianas.

Duomo de Siracusa

Fuente de Diana, conoce la leyenda de Aretusa y Alfeo

Por último y no menos importante, os recomiendo visitar  la Fuente de Diana, situada en la Plaza de Arquímedes y construida en el año 1907 por el escultor Giulio Moschetti y su hijo. En ella se representa la leyenda griega de Aretusa y Alfeo con la Diosa Diana en el centro de la fuente en el momento en que está convirtiendo a Aretusa en manantial de agua dulce para rescatarla de Alfeo.

Fuente de Diana - Siracusa

Estos fueron los lugares que visitamos durante nuestro paso por Siracusa, hay otros muchos aunque depende el tiempo con el que cuentes tendrás que escoger lo que más se adapte a tus gustos y horarios, otras visitas que quizás te puedan interesar son el Museo dei Pupi, donde encontrarás las típicas marionetas sicilianas, el Museo Arqueológico regional de Paolo Orsi con una gran colección de hallazgos sicilianos del reputado arqueólogo italiano o bañarte en las cristalinas aguas de alguna playa de la ciudad, nosotros fuimos en pleno diciembre y como que no había narices a meterse en el agua, jejeje.

Para comer sí que tengo algunas recomendaciones que valen mucho la pena, la primera el Restaurante Sapuri… e Amuri, regentada por una simpática familia y que sirve pasta con marisco y pescado recién capturado, postres caseros y buenos vinos, os recomiendo que no os perdáis el tiramisú, está de muerte y os lo sirven como nunca antes lo habréis visto! 

Tiramisú Sapuri... e Amuri - Siracusa

La segunda recomendación que os hago es Pizzería Schiticchio en Via Cavour, el local es simplemente precioso y las pizzas están buenísimas! 🙂

Dejamos la ciudad de Siracusa para dirigirnos a una de nuestras visita estrella en la ruta de 10 días por Sicilia, el imponente Volcán Etna.

Día 6 y 7: Parque Monte Etna, el gigante activo más grande de Europa

Las principales razones para visitar Sicilia eran dos, la primera el Volcán Stromboli que por falta de tiempo y dificultad para llegar hasta allí no pudimos hacer así que nos queda pendiente para el próximo viaje a la isla italiana y la segunda, el Monte Etna, el volcán activo más grande de Europa que hacía mucho tiempo que queríamos conocer.

Monte Etna

Este gigante de aproximadamente 3350 metros, varía según las erupciones, está situado al lado de la ciudad de Catania, en la costa oeste de Sicilia y desde el año 2013 es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El Etna es uno de los volcanes más activos de Europa y debido a esto la tradición cristiana lo sitúa como una de las puertas de entrada al infierno.

Si buscas información de cómo conocer el Monte Etna te aparecerán numerosas compañías de excursiones a cual más cara, nosotros hicimos todo el recorrido por libre, ya que teníamos vehículo propio, aunque es MUY IMPORTANTE que antes de subir os informéis bien del estado del parque: las zonas restringidas, si hay peligro debido a la lava, condiciones climáticas, alertas de erupción o zonas prohibidas para caminar, hace poco salió por la tele una de las últimas erupciones en las que colapsó uno de los cráteres y yo flipaba con algunos guiris que en lugar de huir, como hubiera hecho yo o cualquier persona en su sano juicio, se acercaban corriendo a la zona chunga para hacerse selfies, me pareció patético jugarse la vida de esta manera. 

Monte Etna

Dicho esto, parezco Pepito Grillo, os paso a detallar cómo lo hicimos nosotros y qué partes visitamos del Parque del Monte Etna. En primer lugar nos dirigimos en coche hasta el Refugio Sapienza, situado a 1920 metros de altura, una vez allí se puede dejar el coche en un aparcamiento bastante grande que hay justo al lado pero que es de pago, cuando fuimos nosotros era temporada baja y no había nadie por lo que pudimos aparcar en las pocas plazas gratuitas que hay frente a Volcanic Myetna Street Food o el Restaurante Crateri Silvestri donde también aprovechamos para tomar algo caliente y coger fuerzas porque hacía bastante frío.

Una vez templados nos dirigimos hacia el Crateri Silvestri, dos enormes cráteres formados durante la erupción del año 1892 y que hoy en día están extintos. Primero subimos hasta el cráter superior, para llegar hasta allí se hace por un sendero de diminutas piedras volcánicas, hay que tener cuidado porque resbala bastante pero el paisaje que lo rodea es simplemente de otro planeta. Tardamos como 40 minutos en subir, rodear el cono y hacer fotos, es impresionante.

Crateri Silvestri superior - Monte Etna

Crateri Silvestri superior - Monte Etna

Cuando bajamos nos fuimos hasta el cráter inferior, este está situado al lado del restaurante por lo que no se tarda ni 5 minutos en subir y rodearlo, es más pequeño, menos espectacular porque está el edificio pero para los que no quieren o pueden hacer una caminata más larga es más que suficiente.

Crateri Silvestri inferior - Monte Etna

Desde el refugio Sapienza sale el teleférico hasta la zona conocida como La Montagnola, situada a 2500 metros del Etna. El trayecto dura unos 15-20 minutos y el billete no es nada barato, una vez arriba se pueden contratar vehículos 4 x 4 para llegar hasta los 3000 metros o guías de montaña para recorrer los alrededores, nosotros no lo hicimos porque el día que subimos había mucha niebla, la cima estaba muy nevada y descartamos gastar la pasta para no ver nada, lo dejamos pendiente para nuestra próxima visita.

Regresamos al coche y pusimos rumbo a nuestra siguiente parada, el Sendero conocido como Espalda del Burro (Schiena dell’Asino), esta ruta es bastante larga y un poquillo «dura», asciende desde los 1800 metros hasta los 1970 metros y se puede tardar entre 3 y 4 horas en recorrerla, reconozco que a mitad de camino me di la vuelta porque el principio de la misma es bastante aburrido y a mí andar por andar y no ver nada interesante pues me cansa, mi marido continuó hasta llegar a la zona más espectacular, el principio del Valle de Bove, una depresión volcánica en la parte oriental del Etna formada por la lava de diferentes erupciones.

Sendero Espalda del Burro (Schiena dell'Asino) - Monte Etna

Sendero Espalda del Burro (Schiena dell'Asino) - Monte Etna

Sendero Espalda del Burro (Schiena dell'Asino) - Monte Etna

Como me había quedado con ganas de ver el valle, lo localizamos más o menos por donde estaba en Google Maps y nos adentramos por pequeñas carreteras hasta dar con un mirador que tenía unas vistas bastante chulas, no sé deciros donde estaba porque recorrimos varias zonas pasando por cuevas volcánicas, distintas coladas y un paisaje que parecía marciano. Se estaba haciendo de noche así que pusimos rumbo a nuestro alojamiento, Land of Dreams, en la pequeña población de Fumefreddo di Sicilia, un hotel sencillo pero con unas vistas espectaculares al Monte Etna. La cena y el desayuno estaban buenísimos y elaborados con productos locales.

Valle del Bove - Monte Etna

Como nos había encantado el parque decidimos volver otra vez al día siguiente así que pusimos rumbo al Refugio Citelli, situado en la parte Norte del Etna a 1730 metros de altitud. Las vistas son preciosas y allí mismo podéis ver los restos de antiguas coladas y como dato curioso, se puede observar un cacho del tejado del antiguo albergue «Le Betulle» que fue sepultado completamente por la erupción del volcán del año 2002.

Coladas de lava al lado Refugio Citelli - Monte Etna

Si cuentas con vehículo propio te recomiendo que recorras algunas de las carreteras del parque (siempre que no estén cerradas) porque disfrutar del paisaje y de las distintas vistas del cono volcánico es una auténtica maravilla. Muy cerca de la estación de esquí de Piano Provenzana, en la población de Linguaglossa encontramos una curiosa escultura conocida como Big Bench Etna, un enorme banco de color rojo en el que hay una inscripción que pone «na ranni panchina pi na ranni muntagna», que significa «un gran banco para una gran montaña»  y que forma parte del proyecto Big Bench Community que cuenta con más de 200 enormes asientos repartidos por toda Europa.

Big Bench Etna - Monte Etna

Vistas desde el Big Bench Etna - Monte Etna

Para acceder al Big Bench tendrás que dejar el coche en un lateral de la carretera, subir una pequeña colina y ya tendrás unas vistas espectaculares: por un lado al Volcán Etna y por el otro varias coladas de lava, Taormina y el mar (estos dos últimos los visualizarás si tienes suerte y te toca un día despejado).

Era hora de dejar atrás esta maravilla de la naturaleza y poner rumbo a nuestro siguiente destino en Sicilia, Cefalú, aunque durante el trayecto paramos en Montalbano di Elicona que está considerado uno de los pueblos más bonitos de Italia. Esta pequeña localidad cuenta con un gran número de iglesias y un bonito castillo construido por los normandos en el siglo XI, la entrada al mismo cuesta 3 € por persona pero como todavía teníamos un buen trecho hasta nuestro alojamiento decidimos tan sólo callejear por este bonito lugar.

Montalbano di Elicona

Montalbano di Elicona

Día 8: Cefalú, uno de los pueblos con más encanto de Sicilia

Llegamos sobre las 5 de la tarde a Cefalú y fuimos directos a nuestro alojamiento, el Artemis Hotel, un lugar muy recomendado y que te evita uno de los principales problemas en la ciudad, el aparcamiento, es casi misión imposible poder dejar el coche y si por casualidad encuentras un hueco, hay que pagar por ello así que una de las cosas buenas que teníamos era que contaba con un parking gratuito a escasos 300 metros de la entrada principal.

Cefalú es uno de los lugares más bonitos de Sicilia y ya desde la antigüedad, por su situación estratégica, fue uno de los sitios preferidos por varias civilizaciones para asentarse: griegos, romanos, fenicios, árabes y normandos, es por ello que hoy en día podemos admirar la huella que han ido dejando cada uno de ellos a partir del siglo V a.C, fecha en la que se cree que nació la ciudad en la Rocca, un acantilado de roca calcárea que domina toda la localidad.

Puerto antiguo de Cefalú

Personalmente me encantó Cefalú, sus calles con aire medieval, sus antiguos palacetes, sus bonitos restaurantes y su antiguo puerto pesquero, un lugar precioso para ver el atardecer, darte un chapuzón o admirar una de las mejores vistas de la ciudad. Bajo mi punto de vista esto es lo que no te puedes perder de este bonito lugar:

Pasear por las callejuelas medievales de Cefalú

Una de las cosas que más me gustan de las ciudades es callejear por ellas y en Cefalú esta actividad no defrauda. Pasear por el Corso Ruggero, una de las arterias principales, la Vía Emanuele o la de Carlo Ortolani di Bordonaro es una cosa que sí o sí debéis hacer en esta antigua villa medieval. Sus calles empedradas guardan algunas joyas como palacios fortificados de la época normanda, bonitos restaurantes donde degustar la tradicional comida siciliana, iglesias con bonitas fachadas como la Iglesia del Purgatorio, del siglo XVII o pequeñas tiendas de artesanía y productos locales donde podéis comprar queso de pistacho (muy rico), pasta o las típicas piñas sicilianas que adornan muchos lugares de la isla.

Callejeando por Cefalú

Callejeando por Cefalú

Catedral de Cefalú, uno de los ábsides más espectaculares de Sicilia

La Catedral de Cefalú fue construida por orden del Rey Rogelio II de Sicilia en el año 1131 con la intención de que se convirtiera en mausoleo real pero sus sucesores, que la terminaron en el año 1240, decidieron que el panteón familiar sería la Catedral de Palermo.

Catedral de Cefalú

Según cuenta la leyenda, el monarca mandó su edificación tras volver de un viaje en barco. Durante el trayecto, fue sorprendido por una fuerte tormenta que le hizo temer por su vida por lo que prometió que construiría una iglesia dedicada al Salvador en el primer lugar donde tocara tierra así que lo que hoy en día podemos ver es fruto, presuntamente, de un gran susto naval, jejeje.

La entrada al templo es gratuita y os aconsejo que no dejéis de visitar este lugar ya que el interior guarda auténticas sorpresas: la nave central cuenta con 16 columnas con capitel que se cree que fueron extraídas del antiguo Templo de Diana, del siglo IX a.C, su techo está decorado con bigas de madera en las que todavía se pueden apreciar los dibujos originales que las decoraban pero lo que sin lugar a duda llama la atención es el ábside en el que podemos disfrutar de un espectacular mosaico de estilo bizantino presidido por un gran Pantocrátor que desde el año 2015 es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con la Capilla palatina de Palermo y la Catedral de Monreale.

Interior Catedral de Cefalú

Mosaicos ábside Catedral de Cefalú

Puerto viejo de Cefalú, uno de los lugares más bonitos de la ciudad

El Puerto Viejo de Cefalú (también conocido como Porticciolo) está situado en medio del casco medieval  y para acceder hasta el mismo se puede hacer por Porta Pescara, la única puerta que se conserva de las 4 que había en la muralla de la antigua villa medieval y que recibe este nombre en honor a Francesco Ferdinando d’Avalos, marqués de Pescara, que en el año 1570 encargó la renovación y ampliación de este lugar.

El puerto es como la imagen perfecta de un poblado pesquero: una playa con aguas cristalinas, casas de colores, las barcas rudimentarias de los pescadores y un telón de fondo perfecto con los acantilados de la Rocca. Os recomiendo que os acerquéis hasta el espigón ya que desde allí tendréis mejores vistas de la ciudad y no es broma, sino que se lo digan al director italiano Giuseppe Tornatore que utilizó esta localización para su oscarizada película Cinema Paradiso, por algo sería!

Puerto viejo de Cefalú

Lavadero medieval de Cefalú

El antiguo lavadero público está situado en el Palacio Martino, en la Vía Vittorio Emanuele y aunque fue construido en la Edad Media para aprovechar las aguas subterráneas del Río Cefalino, lo que hoy en día podemos observar nada tiene que ver con la construcción original que fue suprimida en el siglo XVI.

El actual lavadero fue construido en el siglo XVII y para acceder hasta el mismo se hace por una bonita escalinata de piedra volcánica, allí encontramos unas piscinas que se llenan mediante caños de hierro, algunos con forma de cabeza de león y que hasta hace bien poco servían para el abastecimiento de agua y el lavado de ropa.

Antiguo lavadero medieval de Cefalú

La Rocca, el símbolo de Cefalú

Aunque nosotros no subimos hasta allí porque estaba lloviendo a mares y hay que hacerlo sí o sí caminando, esta zona es una de las más emblemáticas de Cefalú ya que fue el lugar donde se asentaron los primeros pobladores de la ciudad. Por lo que he leído hay que comprar una entrada que cuesta 5 € y la subida puede durar hasta 2 horas, lo bueno es que puedes admirar los restos del antiguo Templo de Diana, del siglo IX a.C, varias partes de las murallas, dos cisternas de agua que servían para abastecer a la población que vivía en esta parte de la ciudad y las ruinas del castillo normando construido en el siglo XIII.

Nuestra visita a Cefalú había concluido, no os puedo recomendar sitios para comer porque los que probamos no nos gustaron nada. Como nuestro vuelo salía por la noche decidimos ir a visitar un sitio que habíamos visto y que nos llamó la atención: el Castillo de Caccamo, una fortaleza medieval construida por los normandos en el siglo XII como defensa para los ataques enemigos. A lo largo de la historia ha sufrido varias remodelaciones y ha sido la residencia de varias familias nobles sicilianas.

Castillo de Caccamo

La entrada al castillo cuesta 7 € por persona que da acceso a un pequeño museo donde se exhiben armas, antiguos muebles y una colección de minerales. Os recomiendo que no os perdáis el interior, más que nada porque podéis caminar por todas las estancias del castillo, incluida la prisión (una de las zonas que más me mola visitar) y además hay unas vistas espectaculares a los alrededores y al pueblo que todo sea dicho, es súper bonito.

Castillo de Caccamo

Castillo de Caccamo

Aquí terminó nuestro periplo por Sicilia, una isla que nos ha robado el corazón y a la que no tardaremos en volver ya que nos ha flipado todo: su caótica ciudad de Palermo, sus históricos templos griegos, su gastronomía, sus paisajes y como no, el imponente Etna, una de las razones por las que nos decidimos a visitar este rincón de Italia. ¿Habéis estado allí? Aceptamos sugerencias para nuestra próxima aventura siciliana que espero que no tarde mucho en llegar!!! 🙂

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