CALA MACARELLETA - MENORCA

Qué ver en Menorca en 3 días: ruta completa en coche

Hay lugares que invitan a disfrutar del verano, los mercadillos, el slow travel y la buena gastronomía, y Menorca es uno de ellos. Esta pequeña isla balear es la combinación perfecta entre calas de agua cristalina, preciosos pueblos blancos y atardeceres espectaculares que convierten cualquier momento del día en uno de los mejores planes del verano. En tan solo tres días es posible recorrer algunos de los lugares más importantes de la isla: antiguos yacimientos talayólicos, playas paradisíacas, ciudades con mucha historia, bonitos faros dominando acantilados, mercados locales y terrazas donde el tiempo parece detenerse.

CALA MACARELLETA - MENORCA

Aquí os dejamos nuestro itinerario de tres días por Menorca para que puedas aprovechar al máximo tu viaje, con consejos prácticos, lugares imprescindibles y varios planes para disfrutar de la isla y su gastronomía sin prisa. Está claro que nos dejamos pendiente un montón de sitios pero esa es una buena excusa para volver…

Día 1:

  • Mahón

  • Talatí de Dalt

  • Binibeca Vell

  • Cala En Porter

  • Cala Son Saura

Mahón: Qué ver y hacer en la capital de Menorca

Llegamos a Mahón sobre las 7 de la mañana, cansados porque nos habíamos levantado a las 3 y con la necesidad urgente de desayunar, así que nuestra primera parada fue en Es Llenguet, una panadería artesana con buenas reseñas donde hacen unas ensaimadas menorquinas que fácilmente podrían provocar que canceles todos tus planes del día y te quedes viviendo allí, yo por lo menos, jejeje.

FORN ARTESÀ ES LLENGUET - MAHÓN

Una vez con el buche lleno empezamos a callejear por el centro hasta llegar al Portal de Sant Roc, uno de los últimos restos de la muralla medieval de Mahón. Su construcción data del siglo XIV aunque a lo largo de los años ha sufrido numerosas remodelaciones, básicamente en la antigüedad era la puerta de entrada a la ciudad desde Ciutadella y el interior de la isla y por la que accedían comerciantes, marineros y probablemente gente igual de perdida que nosotros.

PORTAL DE SANT ROC - MAHÓN

Atravesamos el arco y fuimos directos hasta la Plaza de la Constitución, que tiene ese aire elegante pero sin ponerse intensa. Allí está el Ayuntamiento, construido sobre lo que fue el antiguo palacio del gobernador británico cuando Menorca estuvo bajo dominio inglés en el siglo XVIII. Justo al lado está situada la Iglesia de Santa María, famosa por su órgano gigante del siglo XIX, uno de los más importantes de Europa, aunque como a esas horas tan intempestivas todavía no estaba abierta, nos quedamos con las ganas de conocerla.

PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN - MAHÓN

IGLESIA DE SANTA MARÍA - MAHÓN

Seguimos nuestro recorrido por Mahón hasta el Claustre del Carme, un antiguo convento convertido en mercado, es raro ver en un lugar así puestos de queso, embutidos, dulces y cachivaches varios entre columnas centenarias, y no la paz que se intuye dentro de un sitio como este, con fuentes y plantas. Al lado está la antigua iglesia que también estaba cerrada, para variar.

CLAUSTRE DEL CARME - MAHÓN

CLAUSTRE DEL CARME - MAHÓN

Continuamos caminando hasta el Mercado del Pescado, que es probablemente uno de los lugares más vivos de Mahón, y no lo digo precisamente por la gente que nos encontramos, que era más bien poca, sino por los pobres pescados que todavía daban sus últimos coletazos. Se construyó a principios del siglo XX y hoy sigue siendo el punto perfecto para picotear algo, tomar un vino o vermut y dejar pasar el tiempo viendo el movimiento de la gente, si vas por la mañana como nosotros, puedes ver las pescaderías a pleno rendimiento.

MERCADO DE PESCADO - MAHÓN

MERCADO DE PESCADO - MAHÓN

Nuestra siguiente parada fue en la famosa Sirena Mô, esa estatua junto al puerto que ya se ha convertido en foto obligatoria. Tiene algo curioso, como si estuviera vigilando tranquilamente toda la isla, mientras los turistas hacemos doscientas fotos desde diferentes ángulos, jejejeje. Creo que tengo más fotos de la sirena que de toda la ciudad!

SIRENA MO - MAHÓN

Y hablando del puerto… el Puerto de Mahón es una locura. Uno de los puertos naturales más grandes del mundo con casi 6 kilómetros de longitud y estratégico desde tiempos fenicios. Británicos, franceses y españoles se lo rifaron durante siglos, y cuando lo ves entiendes perfectamente por qué. Pasear por allí con las casitas, los barcos y el agua cristalina brillando es una de las cosas que no puedes dejar de hacer en la ciudad.

PUERTO DE MAHÓN - MENORCA

PUERTO DE MAHÓN - MENORCA

Otro de los puntos más importantes de Mahón es la Fortaleza de la Mola, situada en el otro lado del puerto a unos 15 minutos en coche más o menos. El camino ya merece la pena porque vas bordeando parte del puerto y las vistas son espectaculares. También hay excursiones en barco que pasan cerca y te dejan verla desde el agua, que sinceramente le da todavía más pinta de fortaleza imposible de conquistar.

La Mola, o Fortaleza de Isabel II, se construyó en el siglo XIX después de que los británicos ocuparan Menorca varias veces. España decidió que quizá ya era suficiente drama militar por una temporada y había que hacer algo al respecto, por lo que iniciaron las obras del bastión con la idea de proteger el puerto y la ciudad.

Cuando llegas allí entiendes perfectamente por qué eligieron ese sitio. Murallas gigantes, túneles, cañones, pasillos infinitos y unas vistas espectaculares del mar. Todo tiene esa estética de “aquí han pasado cosas”. De hecho, la fortaleza nunca llegó a entrar realmente en combate, pero se preparó como si fuera a resistir medio apocalipsis.

Lo mejor es ir paseando sin prisa, asomándote a los miradores y perdiéndote un poco entre las galerías de piedra. Hay rincones donde solo se escucha el viento y el mar golpeando abajo, y otros donde te imaginas perfectamente a soldados vigilando barcos durante horas.

La entrada a La Mola cuesta 8,25 € aunque para más información sobre precios y horarios puedes visitar su página web.

Aunque nosotros no llegamos a visitarla, otra de las visitas recomendadas en Mahón es la Fábrica de Gin Xoriguer. Y estaréis pensando, ¿Cómo apareció este licor típico inglés en Menorca y se hizo tan popular? Pues la respuesta es bastante fácil, la ginebra llegó en el siglo XVIII, cuando la isla estuvo bajo dominio británico. Los soldados ingleses echaban de menos su bebida y los menorquines, que tienen el talento mediterráneo de convertir cualquier influencia en algo propio, empezaron a elaborarla aquí usando alcohol vínico (de uva), bayas de enebro y una mezcla de hierbas secretas. Resultado: nació una ginebra con personalidad isleña y mucho carácter marinero.

CALLEJEANDO POR MAHÓN - MENORCA

Desde entonces, Gin Xoriguer se sigue elaborando en alambiques de cobre, algunos tienen más de 250 años y se almacena en barricas de roble, su botella también es bastante peculiar, la puedes encontrar en cualquier supermercado o pequeña tienda de «delicatesen»  y su sabor está ligado a las fiestas veraniegas, al puerto de Mahón y a esa tradición tan menorquina de la “pomada”: ginebra con limonada bien fría.

Dejamos Mahón atrás y nos dirigimos hasta nuestra siguiente visita: El  antiguo poblado talayótico de Talatí de Dalt.

Poblado Talatí de Dalt

Visitar el antiguo poblado de Talatí de Dalt es como colarse en una película prehistórica… pero con cigarras, olor a pino, muchos mosquitos y cero dinosaurios. Situado a unos 4 km de Mahón, este antiguo poblado es uno de esos lugares de Menorca que no puedes perderte porque además es uno de los mejores conservados de la isla.

Construido hace más de 3.000 años, Talatí de Dalt fue hogar de una comunidad talayótica que vivió entre rituales, agricultura y comercio con los púnicos de Ibiza. Su atractivo principal es la famosa “taula”, una gigantesca estructura en forma de T que parece desafiar la gravedad gracias a una columna inclinada apoyada sobre ella. Nadie sabe exactamente cómo acabó así… pero el resultado parece sacado de un libro de “arquitectura accidental premium”, jejeje.

TALATÍ DE DALT - MENORCA

¿Qué puedes encontrar en Talatí de Dalt? 👇

  • El enorme talayot central, que era el corazón del poblado.
  • Las salas hipóstilas, con columnas de piedra y techo de piedra.
  • Una necrópolis de cuevas artificiales donde se realizaban los enterramientos y los rituales funerarios.
  • Restos de antiguas viviendas donde residieron alrededor de unas 100 personas en su época de máximo esplendor, el siglo III a.C.
  • Algunos tramos de la antigua muralla del poblado.

TALATÍ DE DALT - MAHÓN

TALATÍ DE DALT - MAHÓN

Para llegar hasta allí desde Mahón es bastante fácil si tienes coche, sales por la  la carretera Me-1 dirección a Ciutadella y en unos 10 minutos verás el desvío señalizado hacia Talatí de Dalt . Hay aparcamiento para unos 10 coches junto a la entrada y el acceso está muy bien indicado.

Estos son los precios de entrada aunque entre noviembre y abril, el poblado suele ser gratuito:
• Adultos: 4 €
• Jubilados y estudiantes: 3 €
• Menores de 12 años: gratis

Para más información sobre horarios o precios actualizados te recomiendo que visites la web oficial de Menorca Talayótica.

Binibeca Vell: el pueblo más bonito de Menorca

Hay lugares que parecen sacados de una postal y Binibeca Vell es uno de ellos, tiene fama de ser uno de los pueblos más bonitos de Menorca y con razón. Eso sí, tendrían que hacer una versión de coche que se pudiera doblar y meter en la mochila porque todo lo que tiene de bonito este lugar, lo tiene de complicado a la hora de aparcar, hay coches y gente por todos lados, un horror!

BINIBECA VELL - MENORCA

Una vez aparcado el coche a tomar viento de lo que se considera el centro, empezamos a callejear, es de esos típicos sitios que enamoran a primera vista: casas blancas, puertas de madera azul desgastadas por la sal, laberinto de  callejones estrechos donde apenas caben dos personas y calas cristalinas donde apetece darse un chapuzón.

BINIBECA VELL - MENORCA

Lo mejor que puedes hacer en Binibeca Vell es no tener prisa porque este pequeño pueblo no se visita, se pasea. Sin mapa, sin objetivo, dejándote llevar por sus pasadizos laberínticos, descubriendo rincones donde las flores de colores caen por las paredes como si la naturaleza también hubiera decidido decorar un poco el sitio. Cada esquina parece preparada para una foto, o dos, o trescientas…con la cámara digital nunca se sabe, jejejeje.

BINIBECA VELL - MENORCA

Si vienes en plan relax siempre puedes sentarte en una terracita a degustar una tapa de pescado fresco, pasear al lado del puerto viendo los barcos flotando en el agua cristalina o pegarte un baño en una de sus calas aunque después de nuestra experiencia allí os recomiendo que vayáis a primera o última hora del día, cuando la marabunta de guiris todavía no haya llegado.

BINIBECA VELL - MENORCA

Cala En Porter: Nuestro primer chapuzón menorquín

Continuamos nuestra ruta por la isla hasta Cala En Porter, era hora de refrescarse un poco que el sol menorquín estaba en modo «tostadora plus». Esta pequeña localidad está rodeada de acantilados de piedra caliza con cuevas naturales excavadas en las paredes, una de las más famosas es la Cova d’en Xoroi, una especie de sala de tardeo con vistas al Mediterráneo. Nosotros no fuimos por varias razones, la primera, no era hora de tomar copas a las dos de la tarde, la segunda, hay que pedir cita con varios días de antelación y más en pleno agosto como fuimos nosotros y la última, por lo que nos han dicho los cócteles y bebidas son un poco «caros» así que preferimos disfrutar de la brisa del mar desde dentro del agua.

Pero antes de zambullirnos en el Mediterráneo hicimos nuestra parada obligatoria para recuperar energía en el Restaurante Samoa, un local que tenía un menú con precios razonables y una gran variedad de platos donde escoger.

Con el estómago lleno y el modo vacaciones activado al 200%, cogimos nuestra toalla y bajamos directos a la cala sin pensarlo mucho más, allí pues ya sabéis: agua cristalina, relax total, «typical siesta veraniega» y poco más, desconexión total del mundo. La vuelta ya es otra cosa, está claro que todo lo que baja luego tiene que subir y en este caso con los nervios del chapuzón no nos dimos cuenta de la cantidad de escaleras que había que subir luego, jejeje.

CALA EN PORTER - MENORCA

Cala Son Saura: Una playa virgen con muchas algas

Nuestra última parada del día la hicimos en Cala Son Saura que aunque tiene fama de ser una de las más bonitas y vírgenes de Menorca a mí fue una de las que menos me gustaron, solo os digo que ni me metí en el agua porque estaba llena de algas, bueno, más concretamente de posidonia, una planta marina clave para la vida en el mar.

Esta cala tiene un gran aparcamiento de tierra justo al lado de la entrada, cuando fuimos como ya era tarde pues estaba bastante vacío pero imagino que en plena «hora punta playera» estará a reventar de coches.  Estuvimos un rato y pusimos rumbo a nuestro alojamiento para poder ver el atardecer, uno de los mejores momentos del día en Menorca, no hay nada mejor que ver como el sol se esconde en el horizonte sentado en una terracita y tomando algo.

CALA SON SAURA - MENORCA

Día 2:

  • Cala Macarella y Macarelleta

  • Faro de Artrutx

  • Ciutadella

Cala Macarella y Macarelleta: el paraíso menorquín

Después de coger fuerza con un buen desayuno nos dirigimos a Cala Galdana, la idea era dejar el coche allí e ir caminando hasta Cala Macarella ya que en época veraniega no se puede ir con vehículo propio. Íbamos en plan  “a ver si hay suerte y no damos doscientas vueltas como en Binibeca Vell” y la tuvimos, encontramos sitio a la primera en una zona que no era de pago y sorpresa, cuando pusimos en marcha el Google Maps para ver por dónde empezaba la ruta nos dimos cuenta que estábamos a escasos 10 metros, todo un lujo en pleno agosto, jejeje.

SENDERO DESDE CALA GALDANA A CALA MACARELLA - MENORCA

SENDERO DESDE CALA GALDANA A CALA MACARELLA - MENORCA

Desde ahí pusimos rumbo hacia Cala Macarella, unos 40 minutos que empiezan como “esto está chupado” y acaban como “vale, el sol aquí juega en otra liga”. Por suerte el camino es bastante guay: árboles, mucha sombra,  y algún mirador que te obliga a parar para disfrutar de las vistas y echar la foto de rigor.

El último tramo del sendero son unas escaleras de madera, por suerte cuesta abajo, y entonces aparece Cala Macarella, un lugar espectacular, de esas calas que no necesitan presentación ni marketing: agua cristalina, arena blanca y gente con cara de “esto no puede ser real pero lo es”, no tiene nada que envidiar al Caribe.

CALA MACARELLA - MENORCA

Pero claro, aquí siempre hay un nivel extra. Un caminito un poco / bastante chunguillo te lleva hasta Cala Macarelleta, que es como la versión mini, escondida y ligeramente más coqueta de su hermana mayor. Allí el plan ya es bastante simple: entrar al agua, salir del agua, repetir hasta perder la noción del tiempo y de las responsabilidades adultas, solo os digo que estuvimos allí casi toda la mañana, nos encantó el sitio y misteriosamente no estaba petado de gente como esperábamos.

CALA MACARELLETA - MENORCA

Entre baño y baño, el estómago empezó a recordar que existía, así que nos dirigimos al único restaurante que hay allí Cafetería Susy, pedimos una hamburguesa, una pizza y un plato de zamburiñas que estaban de muerte, allí también hay duchas, previo pago de 1 € pero muy socorridas para cambiarte y no volver hecho cristo.

CAFETERÍA SUSY EN CALA MACARELLA - MENORCA

Un detalle importante: este lugar no es sitio para el coche. En temporada alta, el acceso está restringido para proteger la zona, así que lo suyo es ir en bus lanzadera desde Ciutadella, hay que coger la línea 69 de la empresa Torres y cuesta unos 9,30 € ida y vuelta, el bus sale aproximadamente cada cuarto de hora, te deja cerca del acceso y luego toca caminar un rato hasta las calas. Y sí, al principio da un poco de pereza, pero luego entiendes perfectamente por qué lo hacen así: si esto fuera fácil, sería un caos y estaría todo saturado de guiris.

Faro de Artrutx: El lugar perfecto para ver el atardecer

Después de un cansado día de agua turquesa, arena blanca y caminatas, dejamos atrás Cala Macarella y Cala Macarelleta rumbo al hotel.

En lugar de ir directos, decidimos parar en el Faro de Artrutx, situado en la costa suroeste de la isla, muy cerca de Ciutadella. De esos sitios que parecen puestos estratégicamente para que el sol haga su espectáculo final del día.

FARO DE ARTRUTX - MENORCA

El Faro de Artrutx se inauguró en 1859 y nació con una misión bastante seria: evitar naufragios en una zona especialmente complicada para la navegación. Antes de su construcción hubo varios accidentes marítimos en esta parte de la costa menorquina, y aquello empujó a levantar este vigilante de piedra frente al Mediterráneo.

La torre de 34 metros de altura es discreta, de color blanco y negro y está perfectamente integrada en el paisaje. Durante años Artrutx funcionó de manera tradicional, hasta que fue automatizado en los años 90. Desde entonces ya no vive un farero allí y casi mejor porque fijo que no podría dormir ya que alrededor del faro hay varias terrazas y restaurantes donde puedes sentarte literalmente frente al mar mientras el cielo cambia de color, la hora más concurrida de este lugar.

ATARDECER EN FARO DE ARTRUTX - MENORCA

Ciutadella: Ruta de 1 día por los lugares imprescindibles de la ciudad

Hay ciudades que se visitan. Y luego está Ciutadella, que más bien se saborea. A fuego lento. Entre calles de piedra dorada, persianas verdes con aire añejo y esa sensación constante de que en cualquier esquina podría aparecer una abuela menorquina ofreciéndote ensaimada y sabiduría ancestral.

VENTANAS DE MENORCA

Si estás planeando una escapada a Menorca, aquí tienes nuestro recorrido de un día en Ciutadella mezclando historia, un poco de compras tradicionales, como no, hay un montón de tiendas muy cuquis y finalizando el paseo en una terracita, tomando un cóctel y viendo la vida pasar. Está claro que seguramente nos dejamos un montón de cosas por conocer pero esa es siempre una buena excusa para volver!

Empezamos el recorrido en la Plaça des Born, probablemente la plaza más elegante de toda Menorca. Aquí todo tiene aire de película mediterránea: palacetes señoriales, terrazas tranquilas y una brisa que parece venir con banda sonora incorporada.

PLAÇA DES BORN - CIUTADELLA

PLAÇA DES BORN - CIUTADELLA

En el centro encontrarás el famoso obelisco, construido en el siglo XIX para recordar el asalto turco de 1558, uno de los episodios más duros de la historia de Ciutadella. Los otomanos arrasaron la ciudad y muchísimos habitantes fueron capturados y vendidos como esclavos. Hoy, por suerte, el ambiente es mucho más tranquilo.

PLAÇA DES BORN - CIUTADELLA

A pocos pasos de allí encontramos la Catedral de Santa María, discreta por fuera, impresionante cuando entras. Lo curioso de este lugar es que originalmente fue una mezquita durante la dominación musulmana de Menorca. Tras la conquista cristiana de Alfonso III en 1287, el edificio se transformó en templo cristiano. Ciutadella tiene esa mezcla histórica constante: capas y capas de civilizaciones superpuestas como una lasaña medieval.

CATEDRAL SANTA MARÍA - CIUTADELLA

CATEDRAL SANTA MARÍA - CIUTADELLA

La catedral actual conserva un precioso estilo gótico catalán, con techos altos. Incluso si no eres especialmente fan de las iglesias, merece la pena entrar unos minutos para admirar el interior, la entrada es gratuita.

Muy cerca de la catedral encontramos la Iglesia del Roser, puede que desde fuera no sea la más grande ni la más llamativa de Menorca pero su fachada bien merece una parada, nosotros no tuvimos suerte y la encontramos cerrada pero imagino que el interior debe estar chulo también.

IGLESIA DEL ROSER - CIUTADELLA

Este templo fue construido en el siglo XVII y originalmente perteneció al convento de los dominicos. De hecho, durante muchos años formó parte de un importante conjunto religioso y educativo de Ciutadella.

Arquitectónicamente mezcla la sobriedad típica del barroco menorquín con detalles góticos heredados de épocas anteriores. La fachada es elegante y discreta, bastante en la línea de Ciutadella, donde muchas joyas históricas no necesitan presumir demasiado.

Uno de los detalles más curiosos es que hoy el espacio tiene también un uso cultural. En distintas épocas del año se ha utilizado para exposiciones y actividades artísticas, algo que encaja perfectamente con el ambiente tranquilo y casi contemplativo del lugar. Historia y cultura compartiendo techo, como dos viejos vecinos que se llevan bien.

Después de la visita a la Iglesia del Roser, seguimos paseando por las calles tranquilas del casco antiguo. Y es justo ahí, entre fachadas señoriales y callejones de piedra clara, donde aparece Can Saura, una de esas casas nobles menorquinas que parecen sacadas de otra época.

CAN SAURA - CIUTADELLA

Can Saura es una antigua casa señorial construida entre finales del siglo XVII y el XVIII, considerada uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil barroca menorquina de Ciutadella. La fachada mantiene esa elegancia sobria tan típica de la ciudad: grandes portones, balcones discretos y piedra.

Actualmente el edificio alberga el Museu de Ciutadella, un espacio dedicado a contar la historia de la ciudad y de Menorca a través de piezas arqueológicas, objetos etnológicos y exposiciones relacionadas con las tradiciones locales. El museo ocupa dos plantas y quince salas dentro de la antigua casa noble, mezclando perfectamente patrimonio histórico y contenido cultural.

Aunque no pudimos visitarlo por dentro porque estaba cerrado nos quedamos con ganas de verlo. Para quien quiera visitarlo, el horario habitual es de martes a sábado de 10:30 a 13:30 y de 17:30 a 21:00 h. Los domingos y lunes suele permanecer cerrado. La entrada general cuesta 5 €, mientras que menores de 18 años, estudiantes acreditados y mayores de 65 años tienen acceso gratuito. Los miércoles la entrada es libre para todo el mundo.

Para más información sobre precios y horarios actualizados lo mejor es consultar la página del Ayuntamiento de Ciutadella: Museu de Ciutadella – Can Saura.

CALLEJEANDO POR CIUTADELLA - MENORCA

Continuamos recorriendo las calles de Ciutadella hasta llegar al Mercat des Peix es pequeño, auténtico y perfecto para picar algo mientras observas la vida local. Antiguamente era el mercado principal de pescado de la ciudad, cuando los pescadores llegaban directamente del puerto con la captura del día pero hoy en día se ha convertido en un moderno centro de reunión para tapear y tomar algo.

MERCAT DES PEIX - CIUTADELLA

MERCAT DES PEIX - CIUTADELLA

Desde el mercado, llegamos a Ses Voltes, una de las calles más bonitas y reconocibles de la ciudad. Su nombre viene de los soportales de piedra conocidos como “voltes” que hay toda la calle y que antiguamente protegían del sol y la lluvia a comerciantes y viajeros.  En este lugar hay un montón de tiendas donde puedes comprar las tradicionales alpargatas menorquinas o artesanía local, es uno de los lugares que más nos gustaron de la ciudad.

SES VOLTES - CIUTADELLA

SES VOLTES - CIUTADELLA

Callejeamos hasta llegar a unas escaleras que daban acceso al puerto, estaban llenas de puestos de artesanía y como no, no me podía ir de allí sin comprar nada, ya había tenido la cartera guardada durante todo el día, jejeje.

Durante siglos el Puerto de Ciutadella fue clave para el comercio marítimo y también para las invasiones, porque claro, todo lo bonito en el Mediterráneo acababa siendo estratégicamente codiciado por alguien.

PUERTO DE CIUTADELLA - MENORCA

Hoy el puerto es mucho más pacífico: barquitos balanceándose, restaurantes con terrazas junto al agua y ese aroma mezclado de sal, crema solar y pescado a la plancha que define el verano mediterráneo.

Aquí el plan ideal es sencillo: pasear por la orilla, mirar barcos que jamás podrás permitirte y fingir durante unos minutos que tu única preocupación es elegir entre sangría, pomada o cualquier otro cóctel, y eso es lo que hicimos nosotros. Encontramos un local que se llamaba Dreams & Drinks y allí nos sentamos a disfrutar del ambiente y de un buen cóctel.

TIENDA CHULA EN CIUTADELLA - MENORCA

Y para terminar un día de 10 nos dirigimos al Castillo de Sant Nicolau, situado justo a la entrada del puerto de Ciutadella, vigilando el mar desde finales del siglo XVII. Fue construido por orden de la Corona española como torre de defensa para proteger la ciudad de posibles ataques piratas y desembarcos enemigos, algo bastante habitual en aquella época en el Mediterráneo.

CASTILLO DE SANT NICOLAU - CIUTADELLA

Lo curioso es cómo la historia y la vida cotidiana conviven en el mismo paisaje. A pocos metros del castillo está el puerto donde llegan muchos de los barcos procedentes de la península y de otras islas Baleares. Ferris que conectan Menorca con Barcelona, Valencia o Mallorca entran y salen mientras las pequeñas embarcaciones locales se balancean tranquilamente en el agua. Ese contraste entre movimiento y calma hace que el lugar tenga una personalidad especial.

PUERTO DE FERRIES DE CIUTADELLA - MENORCA

Lo mejor de todo es que estaba atardeciendo y allí nos quedamos embobados viendo como el sol se escondía en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos naranjas y dorados que se reflejaban en el mar y en las paredes circulares del castillo, menudo broche final para un día genial!

ATARDECER EN CIUTADELLA

ATARDECER EN CIUTADELLA

Día 3:

  • Faro y antiguo poblado talayótico de Punta Nati

  • Cantera de Lithica

  • Fornells

  • Faro Cavallería

  • Es Mercadal

Faro de Punta Nati: El atardecer con aforo limitado

El faro de Punta Nati se inauguró en 1913, y no fue precisamente por capricho paisajístico. Su construcción llegó después del trágico naufragio del barco francés Général Chanzy en 1910, frente a esta costa especialmente peligrosa cuando el mar se cabrea. Murieron más de un centenar de personas y aquello dejó claro que hacía falta una señal luminosa potente en esta parte de Menorca, además de Punta Nati también se construyeron los Faros de Favàritx y Cavallería que completaban la iluminación de la zona norte de la isla.

FARO PUNTA NATI - MENORCA

Desde entonces, el faro lleva más de un siglo viendo pasar temporales, puestas de sol imposibles y turistas intentando sacar “la foto perfecta del atardecer”.

FARO PUNTA NATI - MENORCA

Muy cerca del faro se encuentra el poblado talayótico de Punta Nati, un yacimiento arqueológico que demuestra que hace miles de años alguien ya pensó: “este sitio tiene buenas vistas”.

La cultura talayótica se desarrolló en Baleares entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, y dejó repartidos por Menorca un montón de restos impresionantes: talayots, recintos funerarios y construcciones hechas con piedras gigantes colocadas con una precisión que sigue dando bastante respeto.

POBLADO TALAYÓTICO DE PUNTA NATI - MENORCA

POBLADO TALAYÓTICO DE PUNTA NATI - MENORCA

En Punta Nati se conservan estructuras de viviendas y restos defensivos integrados totalmente en el paisaje. No es un yacimiento “museizado” al estilo clásico, y precisamente ahí está parte de su magia. La entrada, de momento, es gratuita.

Aquí viene el dato práctico que mucha gente descubre demasiado tarde: no se puede llegar con el coche hasta el faro. Hay que dejar el vehículo en un parking y desde allí caminar aproximadamente unos 10 minutillos. El sendero es sencillo y llano pero os recomiendo ir a última hora del día porque nosotros fuimos por la mañana y el sol era abrasador y obviamente no hay lugares para resguardarte.

VISTAS DESDE FARO PUNTA NATI - MENORCA

Otro dato importante que descubrimos cuando intentamos ir a ver el famoso atardecer de Punta Nati, el parking cierra porque tiene aforo limitado y cuando se llena pues adiós muy buenas, te tienes que esperar hasta el día siguiente si quieres ver caer el sol allí.

SENDERO PARA LLEGAR AL FARO PUNTA NATI - MENORCA

Canteras de Lithica: Un lugar curioso en Menorca

Después de pasar un poco de calor en Punta Nati nos dirigimos a nuestro siguiente destino del día, uno de los lugares más sorprendentes en todos los sentidos de la isla: las Canteras de Lithica, descubrimos este lugar por un panfleto que encontramos en nuestro hotel y aunque el sitio es chulo, bajo mi punto de vista el precio es un poco caro.

CANTERAS DE LITHICA - MENORCA

Este lugar, oficialmente llamado Pedreres de s’Hostal, es una antigua cantera de piedra marés que abasteció durante siglos la construcción tradicional menorquina.

La extracción comenzó hace más de 200 años y estuvo activa hasta finales del siglo XX. Cuando dejó de utilizarse, la asociación Lithica decidió recuperar el espacio y transformarlo en un lugar cultural y paisajístico único. Y vaya si lo consiguieron. Aquí puedes pasear entre laberintos vegetales, jardines, enormes moles de piedra talladas a mano y espacios que hoy en día se utilizan para celebrar conciertos y eventos culturales.

CANTERAS DE LITHICA - MENORCA

CANTERAS DE LITHICA - MENORCA

Los horarios cambian  según la temporada, pero normalmente abre todos los días desde la mañana hasta última hora de la tarde. La entrada general cuesta 9 € y los niños tienen tarifa reducida. Para más información sobre horario y precios actualizados es aconsejable visitar su página web.

Después de recorrer Lithica pusimos rumbo hacia Fornells, uno de esos pueblos blancos y tranquilos donde parece imposible tener prisa, nuestro objetivo era comer en Es Cranc y probar el plato más famoso de Menorca.

CANTERAS DE LITHICA - MENORCA

Fornells: El encantador pueblo marinero

Fornells nació alrededor de una torre de defensa construida por los ingleses en el siglo XVII para proteger la enorme bahía natural, una de las más importantes del Mediterráneo occidental. Durante siglos fue un enclave estratégico y pesquero, y hoy sigue manteniendo ese aire marinero auténtico que engancha desde el primer paseo.

PUERTO DE FORNELLS - MENORCA

Calles estrechas, casitas blancas, barquitas balanceándose en el puerto, pequeñas tiendas de artesanía y olor constante a mar. Básicamente el pack completo menorquín. Lo más interesante para visitar allí es la Iglesia de Sant Antoni Abat y la Torre de Fornells, construida por los británicos en 1801 para defender la costa norte de posibles invasiones. Desde la parte más alta de la misma hay unas vistas espectaculares del mar y del pueblo.

CALLEJEANDO POR FORNELLS - MENORCA

Había llegado el momento importante del día: comer!  Como era el día de mi cumple habíamos reservado en el Restaurante Es Cranc, uno de los lugares más recomendados de Fornells y casi una institución gastronómica en Menorca.

Su plato estrella es la famosa caldereta de langosta, probablemente el plato más emblemático de la isla. Pero nosotros decidimos ir por otro camino igualmente glorioso: un arroz con bogavante que estaba sencillamente brutal. No vayáis a pensar que nos quedamos solo con eso, también pedimos zamburiñas, ensalada y como no, postre, una tarta de queso casera que estaba de muerte. Si vais en verano, como nosotros, es muy recomendable reservar con antelación si no queréis quedaros sin comer allí, cosa de la que os arrepentiréis, jejeje. Eso sí, ya os aviso que el precio no es nada barato.

ARROZ CON BOGAVANTE EN ES CRANC - FORNELLS

Faro de Cavallería: El Punto más al norte de Menorca

Salimos del restaurante con la barriga llena, parecíamos dos albóndigas a punto de salir rodando por cualquier cuesta de lo que habíamos comido, retomamos nuestra ruta hasta el siguiente punto, el Faro de Cavallería, uno de los lugares más impresionantes de toda Menorca.

FARO DE CAVALLERÍA - MENORCA

Situado en el punto más al norte de la isla, este faro comenzó a funcionar en 1857 tras numerosos naufragios provocados por los peligrosos acantilados de la zona. Antes de su construcción, esta costa era famosa por la cantidad de barcos que terminaban chocando contra las rocas.

El faro se levanta sobre unos acantilados espectaculares de más de 90 metros de altura y las vistas son absolutamente salvajes, si os gusta caminar también podéis recorrer los senderos que lo rodean y bajar hasta la Playa de Cavallería, de arena rojiza o las Calas Mica o Rotja, también podéis recorrer parte de la Ruta Camí de Cavalls (GR-223) que rodea toda la isla.

FARO DE CAVALLERÍA - MENORCA

Es Mercadal: El lugar de las ensaimadas ricas

Para terminar el día nos acercamos hasta Es Mercadal, un pueblo situado prácticamente en el centro de Menorca y famoso por su gastronomía, sus calles tranquilas y por estar a los pies del Monte Toro.

El pueblo tiene origen medieval y durante siglos fue un importante punto de paso y comercio entre diferentes zonas de la isla. Su nombre proviene precisamente de “mercado” y sus callejuelas son típicas menorquinas con casas blancas, tiendas de artesanía y mucho ambiente.

CALLEJEANDO POR ES MERCADAL - MENORCA

Si tienes coche puedes acercarte hasta el punto más alto de Menorca, el Monte Toro, desde arriba hay unas vistas panorámicas espectaculares. Además, allí se encuentra el Santuario de la Virgen del Toro, patrona de Menorca. Nosotros no subimos porque teníamos que ir al aeropuerto para coger el avión y preferimos recorrer el pueblo.

Estuvimos callejeando por el casco antiguo, visitando su iglesia y el Molí des Racó, un antiguo molino tradicional restaurado que recuerda el pasado agrícola de Es Mercadal.

Antes de terminar el día hicimos una última parada estratégica e imprescindible: comprar ensaimadas menorquinas para llevar a casa, ya nos habíamos guardado sitio en la mochila para traer mínimo dos, es uno de mis postres favoritos, sobre todo la de cabello de ángel. Elegimos Can Sucrer, uno de los hornos y pastelerías más conocidos de Es Mercadal.

Este negocio familiar lleva décadas elaborando repostería tradicional menorquina de manera artesanal y es especialmente famoso por sus ensaimadas, cocas y dulces típicos. Entrar allí es peligroso para la fuerza de voluntad aunque como yo no tengo pues me da igual, jejeje. Sales pensando que solo comprarás una ensaimada y acabas con media pastelería empaquetada.

Las ensaimadas estaban espectaculares y fueron el souvenir perfecto para cerrar un día completísimo por el norte de Menorca.

¿Dónde dormir en Menorca?

Para nuestra visita a la isla escogimos el Hotel RVHotels Sea Club Menorca, que tenía desayuno y cena incluidos y era perfecto para olvidarse del reloj y dedicarse solo a disfrutar. Tiene dos piscinas ideales para refrescarse después de un duro día de calas, caminatas y visitas y además todo estaba súper limpio.

RVHOTELS HOTEL SEA CLUB MENORCA

La habitación era enorme, como un mini apartamento con cocina, frigorífico y una terraza muy grande con vistas al mar y lo mejor de todo, está muy cerca de Cala en Blanes, así que la ubicación es comodísima para explorar la zona.

Un detalle que nos encantó: tiene un bar con sillas frente al mar donde puedes sentarte tranquilamente a ver el atardecer. De esos sitios donde el tiempo parece ir más lento mientras el cielo cambia de color y os puedo asegurar que las vistas desde aquí son impresionantes.

ATARDECER DESDE CALA EN BLANES - MENORCA

ATARDECER DESDE CALA EN BLANES - MENORCA

¿Cómo moverse por Menorca?

Una de las grandes preguntas antes de viajar a Menorca suele ser: “vale, las calas son increíbles… pero ¿cómo demonios me muevo por la isla?”. Y la respuesta corta es: depende del tipo de viaje que quieras hacer. La larga viene ahora.

Después de recorrer Menorca, tenemos bastante claro que la mejor opción para moverse es alquilar coche. Sí, es lo más cómodo con diferencia. La isla parece pequeña en el mapa, pero muchas de las calas más bonitas están escondidas entre carreteras secundarias, caminos y parkings donde el transporte público no siempre llega fácilmente.

Con coche tienes libertad total para improvisar. Puedes desayunar en Mahón, acabar bañándote en una cala perdida y terminar viendo el atardecer en un faro sin mirar horarios ni correr detrás de un bus como si estuvieras en una gymkana mediterránea.

Eso sí: en verano conviene reservar coche con bastante antelación. Muchísima gente tiene la misma idea y los precios suben más rápido que la temperatura en agosto.

Ahora bien, si no quieres conducir, también se puede recorrer Menorca en transporte público. Los autobuses funcionan bastante bien para conectar las principales localidades y muchas zonas turísticas, especialmente en temporada alta. La compañía que gestiona la mayoría de líneas es TMSA Menorca, donde puedes consultar rutas, horarios actualizados y tarifas.

Las líneas más útiles suelen ser las que unen Mahón, Ciutadella y urbanizaciones turísticas como Cala Galdana, Son Bou o Punta Prima. En verano además refuerzan bastantes los trayectos y las líneas hasta las playas y calas más populares.

Otra web útil para consultar líneas y conexiones es Menorca TIB / Transporte Público, donde también aparecen mapas de rutas y servicios según la época del año. Espero que toda esta información os sea útil para preparar vuestra próxima aventura por Menorca!!

IMÁGENES DE MENORCA

Y nuestra escapada llegó a su fin…. 🙁 Hay sitios a los que vas pensando “seguro que está bien” y luego están los lugares que te atrapan sin hacer mucho ruido. Menorca pertenece clarísimamente al segundo grupo.

Después de unos días recorriendo la isla, podemos decir sin exagerar que nos ha encantado. Tiene ese equilibrio rarísimo entre tranquilidad, paisajes brutales y buen ambiente que hace que desconectes casi desde el minuto uno. Aquí el reloj parece funcionar más despacio… y se agradece muchísimo.

Además, se come de maravilla. Muy de maravilla. Entre los pescados frescos, las calderetas, las tapas frente al mar y ese queso que debería considerarse patrimonio emocional de la humanidad, Menorca es un festival gastronómico constante. Cada comida acaba convirtiéndose en una sobremesa larga con vistas bonitas y cero ganas de levantarse de la mesa.

Y luego están las calas. Qué barbaridad. Agua transparente, colores imposibles y rincones que parecen sacados de una postal… pero reales. Algunas son más salvajes, otras más cómodas para pasar el día, pero todas tienen algo especial. De esas que hacen que acabes diciendo “solo un baño más” unas siete u ocho veces seguidas.

Eso sí, si tenemos que quedarnos con algo de Menorca, probablemente serían los atardeceres. Porque allí el sol no se pone: monta un espectáculo. El cielo cambia de color poco a poco, el mar se queda en calma y de repente todo el mundo guarda silencio unos segundos. Y entiendes perfectamente por qué tanta gente vuelve una y otra vez.

PONT D'EN GIL - MENORCA

En resumen: Menorca nos parece el destino perfecto para una escapada veraniega. Bonita, relajada, auténtica y con esa capacidad de hacerte sentir de vacaciones de verdad. De las de móvil olvidado, chanclas eternas y arena en el coche durante semanas. Y sí, nosotros ya estamos pensando en volver porque se nos quedaron muchas cosas pendientes…Y tú, ¿conoces este trocito de paraíso?, ¿nos recomiendas algún otro lugar para nuestra próxima escapada?

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