BARRIO FRANCÉS - NUEVA ORLEANS

Qué ver en Nueva Orleans: 15 planes imprescindibles

Desde que vi la serie de «Los Originales», ambientada en Nueva Orleans, me entraron ganas de visitar todos los lugares por donde caminaban Klaus, Elijah y el resto de los personajes. Y es que esta ciudad tiene algo especial: una mezcla única de historia, música, arquitectura y ese aire misterioso que parece esconder una historia en cada esquina.

Cuando por fin tuvimos la oportunidad de volver a Estados Unidos para recorrer la Ruta 61, descubrimos que Nueva Orleans es mucho más que el famoso Barrio Francés o la animada Bourbon Street. Entre mansiones históricas, cementerios legendarios, clubes de jazz, mercados llenos de sabor y paseos junto al Misisipi, la ciudad ofrece planes para todos los gustos.

Imágenes de Nueva Orleans

Hemos recopilado las 15 cosas que creemos que no te puedes perder en Nueva Orleans, esos lugares y experiencias que hacen que una visita a la ciudad sea realmente inolvidable. ¿Preparado para descubrir el lado más auténtico de la cuna del jazz?

Buscar el grafiti de Banksy

Si te gusta el arte urbano y disfrutas descubriendo rincones «diferentes» durante tus viajes, apunta este plan porque tiene un punto de búsqueda del tesoro bastante divertido. En Nueva Orleans se esconde una de las obras de Banksy, el artista callejero más famoso y misterioso del mundo.

Por si no te suena, Banksy es un artista británico cuya identidad sigue siendo un misterio. Sus obras, siempre cargadas de crítica social, aparecen por sorpresa en ciudades de todo el mundo y se han convertido en auténticos lugares de peregrinación para los amantes del arte urbano, una de las más famosas y que seguramente habréis visto en numerosos cuadros, revistas o por la tele es la de «Girl with Balloon» situada en Londres.

La pieza que puedes encontrar en Nueva Orleans se conoce como «NOLA» y fue creada en 2008 tras el paso del huracán Katrina, uno de los más devastadores del país. El grafiti muestra a una niña protegida bajo un paraguas, pero con la particularidad de que la lluvia cae desde el interior del paraguas y no desde el cielo. Una imagen sencilla pero con un mensaje muy potente sobre las consecuencias de la tragedia que vivió la ciudad y en especial el barrio donde está situado el grafiti.

La obra se encuentra en la esquina de North Rampart Street y Kerlerec Street, justo en el límite entre los barrios de Marigny y Tremé y muy cerca del Barrio Francés. Llegar hasta ella es una buena excusa para pasear por un barrio menos turístico y conocer una cara diferente de la ciudad.

Eso sí, aunque esta zona recibe cada vez más visitantes, algunas calles pueden resultar algo solitarias fuera de las áreas más transitadas. Por eso, nuestra recomendación es visitar el grafiti durante el día y evitar acercarte por la noche ya que las recomendaciones que leímos antes de llegar a la ciudad sobre este lugar no eran muy alentadoras.

Encontrar esta obra de Banksy es uno de esos pequeños planes diferentes que te permiten salir de las rutas más típicas y descubrir una Nueva Orleans menos conocida, pero igual de interesante.

Grafiti Banksy NOLA en Nueva Orleans

Celebra el Mardi Gras de Nueva Orleans

Si hay una celebración que define a Nueva Orleans, esa es sin duda el Mardi Gras. Aunque nosotros no tuvimos la suerte de visitar la ciudad durante esos días, es imposible pasear por sus calles sin notar la huella que deja esta fiesta. De hecho, encontramos varios bares y tiendas  donde se respiraba el espíritu de esta festividad, así que, de una forma u otra, también pudimos sentirnos parte de la celebración.

Pero, ¿qué es exactamente el Mardi Gras? Su nombre significa «Martes Gordo» en francés y hace referencia al último día de fiesta antes del inicio de la Cuaresma. Con el tiempo, la celebración fue creciendo hasta convertirse en uno de los carnavales más famosos del mundo, atrayendo a miles de visitantes cada año.

RESTOS DEL MARDI GRAS EN NUEVA ORLEANS

La tradición llegó a Luisiana de la mano de los colonos franceses en el siglo XVIII, aunque el Mardi Gras tal y como lo conocemos hoy comenzó a tomar forma durante el siglo XIX. Desde entonces, la ciudad se transforma durante varias semanas en un enorme escenario donde la música, los disfraces y la diversión son los protagonistas. Lo más conocido de esta fiesta son sus espectaculares desfiles, organizados por asociaciones llamadas krewes. Cada una prepara desfiles, bailes de gala y las famosas carrozas, decoradas con todo tipo de detalles, desde las que se lanzan al público los famosos collares de cuentas de colores, monedas conmemorativas y pequeños recuerdos, ver a la gente intentando atrapar estos objetos forma parte del espectáculo tanto como los propios desfiles.

También son inconfundibles los colores oficiales de la fiesta: el morado, que simboliza la justicia; el verde, la fe; y el dorado, el poder. Durante esos días la ciudad se llena de estos colores y prácticamente todo el mundo lleva algún accesorio relacionado con la celebración, además, también te puedes hacer con uno de ellos en las numerosas tiendas de recuerdos de Bourboun St.

Si tienes pensado visitar Nueva Orleans durante el Mardi Gras, conviene reservar alojamiento con mucha antelación, ya que los hoteles suelen llenarse rápidamente y los precios suben como la espuma. También es buena idea llegar temprano a los desfiles si quieres conseguir un buen sitio y llevar algo de agua y protección solar, porque las jornadas pueden hacerse bastante largas.

Y un último consejo: aunque Bourbon Street es probablemente la zona más famosa durante la fiesta, merece la pena explorar también otras áreas de la ciudad para disfrutar de un ambiente diferente. El Mardi Gras es mucho más que una gran fiesta; es una tradición profundamente arraigada en la cultura de Nueva Orleans y una de las experiencias más auténticas que se pueden vivir en la ciudad.

MARDI GRAS EN NUEVA ORLEANS

Comer los famosos Beignets

Hay comidas que se convierten en una visita turística más, y los beignets son uno de esos imprescindibles que no puedes dejar de comer en Nueva Orleans. Da igual si eres más de dulce o de salado, porque tarde o temprano acabarás cruzándote con estas pequeñas delicias cubiertas de azúcar glas.

Los beignets son una especie de masa frita tipo churro, parecida a un buñuelo pero sin relleno, servida tradicionalmente con bastante azúcar que acaba inevitablemente en tu ropa, en las manos y, con un poco de mala suerte, hasta en la nariz, pero eso también forma parte de la experiencia.

Aunque hoy en día son uno de los símbolos gastronómicos de Nueva Orleans, su origen se remonta a la influencia francesa que marcó la historia de la ciudad. Con el paso de los años se han convertido en un auténtico icono local y en una de las cosas que todo visitante quiere probar y que os puedo asegurar que están muy ricos.

El lugar más famoso para comerlos es sin duda Café du Monde, una institución de la ciudad que lleva sirviendo beignets desde el siglo XIX y donde es habitual encontrar largas colas de turistas y locales esperando su ración. Acompañados de un café con achicoria, forman uno de los desayunos más típicos de Nueva Orleans.

Nosotros, sin embargo, vimos la larga cola de guiris esperando y salimos corriendo así que aprovechamos para probarlos de una forma un poco diferente. Los encontramos en la carta de postres de uno de los restaurantes donde fuimos a comer y no pudimos resistirnos a pedirlos. Y la verdad es que no nos decepcionaron, estaban literalmente para chuparse los dedos.

Así que ya lo sabes: si visitas Nueva Orleans, reserva un hueco para los beignets. Ya sea en el mítico Café du Monde o como postre improvisado después de una buena comida, son uno de esos pequeños placeres que hacen cualquier viaje mucho más dulce.

BEIGNETS DE NUEVA ORLEANS

Conocer la ciudad a bordo del tranvía histórico

Hay muchas formas de recorrer Nueva Orleans, pero pocas tienen tanto encanto como hacerlo a bordo de uno de sus históricos tranvías conocidos como streetcars. No es solo un medio de transporte, es una auténtica máquina del tiempo sobre raíles.

La historia de los tranvías de la ciudad se remonta a 1835, cuando comenzó a funcionar la línea de St. Charles. Casi dos siglos después sigue en servicio, lo que la convierte en la línea de tranvía en funcionamiento más antigua del mundo. Sus icónicos vagones verdes de madera son ya uno de los símbolos de la ciudad y han sobrevivido a guerras, huracanes y a la llegada de los automóviles.

El tranvía cuenta con 4 líneas aunque la que no te puedes perder es la de St. Charles Streetcar Line que recorre algunas de las zonas más bonitas de Nueva Orleans, pasando por el elegante Garden District o el French Quarter. Si solo vas a subirte a un tranvía en la ciudad, que sea este.

El billete sencillo cuesta aproximadamente 1,25 dólares y el pase diario (Jazzy Pass) ronda los 3 dólares, permitiendo viajes ilimitados durante 24 horas en tranvías y autobuses de la red RTA. Los precios pueden cambiar, así que conviene comprobarlos antes del viaje en la página oficial de New Orleans Regional Transit Authority (RTA). Para comprar los billetes se puede hacer mediante la aplicación móvil Le Pass o en algunos tranvías directamente a bordo pagando siempre en efectivo (importe exacto), ojo porque si no lleváis el precio justo no podréis pagar, a nosotros nos pasó en San Francisco y tuvimos que andar más de 1 hora, jejeje.

TRANVÍA HISTÓRICO DE NUEVA ORLEANS

Escuchar jazz en algún pub de la Calle Bourbon

Si Nueva Orleans tiene banda sonora, esa banda sonora es el jazz. Y aunque hoy se escucha en toda la ciudad, sus raíces nacieron precisamente aquí, entre los barrios multiculturales del siglo XIX donde se mezclaban influencias africanas, europeas y caribeñas. A finales de ese siglo, músicos locales empezaron a fusionar ritmos, improvisación y notas hasta crear un género completamente nuevo que acabaría conquistando el mundo. Figuras como Louis Armstrong dieron el salto desde Nueva Orleans a los grandes escenarios internacionales, convirtiendo a la ciudad en la cuna oficial de este estilo de música.

Cuando cae la noche, una de las mejores formas de empaparse de ese legado es entrar en algún local con música en directo de Bourbon Street, pedir algo para beber y dejar que el piano y el contrabajo hagan el resto. Nosotros terminamos en Maison Bourbon, situado en el 641 de Bourbon St. y fue uno de esos sitios que te hacen sentir que has viajado en el tiempo. Entre las luces tenues, las paredes históricas y las bandas tocando jazz tradicional en directo, el ambiente tiene mucho más de club auténtico que de bar turístico y eso que nosotros no somos mucho de este tipo de música.

Además, no es un local cualquiera. Es uno de los clubes de jazz más antiguos que siguen funcionando en Bourbon Street y uno de los pocos que continúan apostando por el jazz tradicional de Nueva Orleans. Por aquí han pasado músicos que más tarde alcanzarían fama internacional, como Harry Connick Jr., el autor de la banda sonora de la peli «Cuando Harry conoció a Sally».

Lo mejor es entrar sin prisa, pedir una cerveza, un refresco o un cóctel y quedarse escuchando. En una calle famosa por el ruido y las fiestas, este lugar conserva el espíritu musical que hizo famosa a Nueva Orleans.

JAZZ EN MAISON BOURBON EN NUEVA ORLEANS

Excursión a un pantano de Louisiana

Si hay una experiencia que no puede faltar en un viaje a Nueva Orleans, es navegar por alguno de los míticos pantanos de Louisiana. Porque sí, la ciudad tiene jazz, casas coloniales y mucho ambiente, pero basta con conducir un ratillo para encontrarte en un escenario que parece sacado de una película: cipreses cubiertos de musgo, aguas tranquilas, aves y mosquitos por todas partes y algún que otro caimán tomando el sol.

LAKE MARTIN - PANTANO DE LOUISIANA

LAKE MARTIN - PANTANO DE LOUISIANA

Como nosotros teníamos coche de alquiler, decidimos alejarnos de las excursiones más turísticas de los alrededores de Nueva Orleans y poner rumbo a Lake Martin, cerca del pequeño pueblo de Breaux Bridge, el trayecto desde Nueva Orleans es de unos 220 kilómetros (aproximadamente 2 horas y media en coche), eso sí, merece mucho la pena ir hasta este lugar.

Allí hicimos una excursión con Cajun Country Swamp Tours, una empresa local que opera directamente desde el lago. El recorrido dura alrededor de una hora y media, tiempo más que suficiente para sumergirte en uno de los paisajes más espectaculares de Louisiana.

Durante el paseo vimos enormes cipreses emergiendo del agua, multitud de aves acuáticas y varios caimanes. Lake Martin forma parte de la Reserva Natural de Cypress Island Preserve, considerada uno de los mejores lugares de Norteamérica para la observación de aves y dependiendo de la época del año, pueden verse garzas, águilas pescadoras, búhos y muchas otras especies, los caimanes también son habituales y se dejan ver durante todo el año, nosotros vimos bastantes.

LAKE MARTIN - PANTANO DE LOUISIANA

LAKE MARTIN - PANTANO DE LOUISIANA

La buena noticia es que puedes presentarte directamente en el embarcadero y contratar la excursión allí mismo, la menos buena es que, especialmente en temporada alta o fines de semana, las plazas vuelan. Por eso recomiendo reservar con antelación en la web oficial de Cajun Country Swamp Tours.

Si no tienes coche o prefieres algo más cercano a la ciudad, estas son algunas alternativas populares:

  • El Honey Island Swamp, a unos 70 km de Nueva Orleans, uno de los humedales más famosos de Louisiana.
  • El Jean Lafitte National Historical Park and Preserve, situado muy cerca de la ciudad y perfecto para combinar senderos y naturaleza.
  • Los pantanos del Atchafalaya Basin, el mayor pantano fluvial de Estados Unidos y una de las zonas naturales más impresionantes del estado.
  • El Maurepas Swamp, al oeste de Nueva Orleans, una enorme extensión de bosques inundados típica del paisaje de Louisiana.

LAKE MARTIN - PANTANO DE LOUISIANA

LAKE MARTIN - PANTANO DE LOUISIANA

Explora la Bourbon Street y el French Quarter

Si hay una imagen que representa Nueva Orleans, probablemente sea la de Bourbon Street. Esta famosa calle, situada en pleno Barrio Francés, es el epicentro de la fiesta de la ciudad: música en directo saliendo de cada puerta, balcones de hierro forjado decorados con flores y un ambiente que parece no apagarse nunca, muchas de las escenas que aparecen en «Los Originales» están rodadas en este lugar.

BOURBON STREET - NUEVA ORLEANS

BOURBON STREET - NUEVA ORLEANS

Curiosamente, pese a su nombre, la calle no tiene nada que ver con el whisky, fue bautizada así en honor a la Casa de Borbón, la familia real que gobernaba Francia cuando se fundó la ciudad en 1718. Hoy es una de las calles más famosas de Estados Unidos y el corazón de la vida nocturna de Nueva Orleans.

Pero la verdadera magia está en recorrer el Barrio Francés, el núcleo histórico de la ciudad y el barrio más antiguo de Nueva Orleans. Aunque muchos de sus edificios actuales datan de finales del siglo XVIII y principios del XIX, conserva el encanto colonial que lo ha convertido en uno de los lugares más singulares del país.

Entre los imprescindibles del barrio está la impresionante St. Louis Cathedral, considerada la catedral en funcionamiento más antigua de Estados Unidos, justo delante se encuentra la emblemática Jackson Square, una plaza llena de artistas, músicos y puestos de arte local.

CATEDRAL SAN LUIS - NUEVA ORLEANS

CATEDRAL SAN LUIS - NUEVA ORLEANS

Muy cerca merece la pena visitar el Cabildo, donde se formalizó la compra de Luisiana en 1803, y el vecino Presbytère, dos de los edificios más importantes de la ciudad.

CABILDO DE NUEVA ORLEANS

JACKSON SQUARE - NUEVA ORLEANS

Otro lugar que no te puedes perder es la elegante Beauregard-Keyes House, una preciosa mansión histórica que permite asomarse a la vida de la Nueva Orleans de siglos pasados. Y si te gustan las historias curiosas, también puedes acercarte a la famosa Lalaurie Mansion, considerada una de las casas más misteriosas, embrujadas y legendarias de la ciudad.

Para disfrutar de las vistas del río Mississippi, nada mejor que pasear por el Moon Walk y la zona portuaria junto al Steamboat Natchez, donde todavía pueden verse los clásicos barcos de vapor que recuerdan la importancia comercial que tuvo Nueva Orleans durante siglos. Cuesta imaginar que por este mismo puerto llegaron miles de personas esclavizadas durante los siglos XVIII y XIX, convirtiendo a Nueva Orleans en uno de los principales centros del comercio esclavista de Norteamérica.

BARRIO FRANCÉS - NUEVA ORLEANS

Desde aquí también merece la pena acercarse a Esplanade Avenue, la elegante avenida que marca el límite oriental del Barrio Francés. Hoy está flanqueada por majestuosas mansiones, robles centenarios y preciosas casas criollas, pero también fue una zona estrechamente vinculada a la expansión de la ciudad durante el siglo XIX. Pasear por ella permite descubrir una Nueva Orleans más tranquila y residencial, muy diferente del bullicio de Bourbon Street, además de conectar fácilmente con lugares tan interesantes como Congo Square y el cercano Louis Armstrong Park.

Y, por supuesto, reserva algo de tiempo para perderte por las calles menos transitadas: Royal Street, Chartres Street o Decatur Street están llenas de galerías, patios ocultos, edificios históricos y rincones con muchísimo encanto. En el Barrio Francés no hace falta seguir una ruta estricta, muchas veces los mejores descubrimientos aparecen simplemente al doblar una esquina.

BARRIO FRANCÉS - NUEVA ORLEANS

Hacer un tour de fantasmas o vampiros

Nueva Orleans tiene muchas caras: la del jazz, la de la fiesta, la de las mansiones históricas… y también la de las leyendas, los fantasmas y los vampiros. De hecho, pocas ciudades en Estados Unidos tienen una relación tan estrecha con lo sobrenatural como esta.

Basta con pasear de noche por las calles del Barrio Francés para entender por qué. Las farolas iluminan tenuemente los balcones de hierro forjado, las casas centenarias parecen guardar secretos tras sus persianas y cada rincón parece esconder una historia inquietante. Aquí los relatos de fantasmas forman parte de la identidad de la ciudad casi tanto como el jazz.

Uno de los lugares más famosos es la Lalaurie Mansion, una elegante mansión vinculada a una de las historias más oscuras de Nueva Orleans, según cuenta la leyenda, en su interior se descubrieron terribles abusos contra personas esclavizadas en el siglo XIX y desde entonces abundan los testimonios sobre apariciones, ruidos extraños y fenómenos paranormales, la verdad que da un poco de acojone.

LALAURI MANSION - NUEVA ORLEANS

La ciudad también está estrechamente relacionada con los vampiros. Parte de esa fama se debe a la novela «Entrevista con el vampiro» de Anne Rice, ambientada en Nueva Orleans y convertida posteriormente en película. Sus libros transformaron la ciudad en uno de los grandes escenarios vampíricos de la cultura popular y a esto se suman antiguas leyendas locales sobre misteriosos personajes nocturnos que frecuentaban el puerto y el Barrio Francés durante los siglos XVIII y XIX.

Muchos recorridos también incluyen paradas en antiguos cementerios, hoteles históricos, callejones con fama de estar encantados y lugares relacionados con el vudú, una tradición que llegó a Louisiana a través de las comunidades africanas y caribeñas y que sigue formando parte de la cultura de la ciudad.

Aunque no creas en fantasmas o vampiros, estos tours son una forma fantástica de descubrir la historia menos conocida de Nueva Orleans entre anécdotas, asesinatos, leyendas urbanas y personajes chungos, acabarás viendo la ciudad con otros ojos e igual al siguiente día te retiras al hotel antes de que caiga el sol, jejeje.

Algunas de las empresas más conocidas para realizar este tipo de recorridos son:

La mayoría ofrecen recorridos nocturnos a pie por el Barrio Francés y conviene reservar con antelación, especialmente durante fines de semana y festivos.

¿Existen realmente los fantasmas y vampiros de Nueva Orleans? Nosotros no nos topamos con ninguno pero después de caminar por sus calles a medianoche, rodeado de historias chungas y edificios de más de doscientos años, entenderás perfectamente por qué tanta gente está convencida de que sí.

FANTASMAS EN NUEVA ORLEANS

Navegar por el Misisipi (si puede ser en el Natchez)

Hay muchas formas de conocer Nueva Orleans, pero pocas tan icónicas como navegar por el río Misisipi en uno de esos barcos de ruedas de paletas que parecen sacados directamente de una novela de Mark Twain.

Durante el siglo XIX, el Misisipi fue la gran autopista de Estados Unidos, por el río se transportaban pasajeros, algodón, azúcar y mercancías, convirtiendo a Nueva Orleans en uno de los puertos más importantes del país. Antes de la llegada del ferrocarril, la vida económica de la ciudad dependía en gran medida de estas embarcaciones que recorrían miles de kilómetros río arriba y río abajo.

BARCOS NAVEGANDO POR EL MISISIPI - NUEVA ORLEANS

Hoy en día ya no transportan mercancías, pero siguen siendo uno de los símbolos más reconocibles de Nueva Orleans. El más famoso de todos es el Steamboat Natchez, uno de los símbolos más reconocibles de Nueva Orleans. Empezó sus recorridos en el año 1975 para recrear los legendarios barcos de vapor que surcaban el Misisipi durante el siglo XIX, es actualmente la embarcación más famosa de la ciudad y una de las pocas que mantiene la estética clásica de los antiguos barcos, con su enorme rueda de paletas en la popa.

Su nombre rinde homenaje a una larga saga de barcos históricos llamados Natchez que navegaron por el río durante la época dorada del vapor. A bordo encontrarás cubiertas de madera, detalles de época, música jazz en directo y una sala de máquinas que puede visitarse durante la travesía para observar el funcionamiento de sus motores., eso sí, os va a sorprender que el Natchez que hoy podemos admirar no es más que una recreación moderna, nada queda ya del histórico barco, una pena!

BARCOS NAVEGANDO POR EL MISISIPI - NUEVA ORLEANS

La mayoría de los cruceros parten desde el muelle situado junto al Barrio Francés y recorren varios kilómetros del río Misisipi, ofreciendo una perspectiva completamente diferente de la ciudad. Durante el trayecto se obtienen magníficas vistas del puerto, de Nueva Orleans y de algunos de los lugares que fueron fundamentales para el desarrollo económico de Louisiana.

Si quieres vivir la experiencia más clásica posible en Nueva Orleans, difícilmente encontrarás una imagen más representativa que la del Natchez avanzando lentamente por el Misisipi mientras una banda de jazz toca en cubierta al caer la tarde. Hay cruceros para todos los gustos: panorámicos durante el día, con comida y jazz en directo, cruceros para ver el atardecer o para cenar y ver la ciudad con las luces encendidas, la mayoría duran entre una hora y media y dos horas, tiempo suficiente para disfrutar del río, recorrer las cubiertas y visitar la sala de máquinas, uno de los rincones más interesantes del Natchez.

Los precios cambian según la temporada y el tipo de experiencia, pero como referencia:

  • Crucero panorámico: desde unos 25-45 dólares.
  • Crucero con almuerzo: alrededor de 65 dólares.
  • Crucero nocturno con cena: entre 90 y 110 dólares aproximadamente.

La mejor opción es reservar directamente en la web oficial del barco Steamboat Natchez, también existen otras alternativas como el Creole Queen, que ofrece recorridos históricos por el Misisipi y visitas relacionadas con la Batalla de Nueva Orleans.

ATARDECER EN EL RÍO MISISIPI

Pasear por Garden District

Después del bullicio del Barrio Francés y la animación de Bourbon Street, recorrer Garden District es como cambiar completamente de escenario. Aquí no encontrarás neones ni música saliendo de cada esquina, sino calles tranquilas, enormes árboles centenarios y algunas de las mansiones más impresionantes del sur de Estados Unidos.

GARDEN DISTRICT - NUEVA ORLEANS

Este barrio nació durante la primera mitad del siglo XIX, cuando Nueva Orleans crecía rápidamente gracias al comercio del algodón y el azúcar. Los estadounidenses adinerados que llegaban a la ciudad decidieron establecerse lejos del Barrio Francés, que hasta entonces estaba dominado por la población criolla de origen francés y español, así nació Garden District, un elegante barrio residencial que pronto se llenó de espectaculares casas rodeadas de jardines, de ahí su nombre.

La mejor forma de llegar es utilizando el histórico tranvía de St. Charles Avenue, una auténtica institución en Nueva Orleans y uno de los tranvías más antiguos del mundo que sigue funcionando, solo el trayecto ya merece la pena.

Una vez allí, lo mejor es pasear sin prisa por calles como Prytania Street, First Street o Coliseum Street, admirando las mansiones de estilo victoriano, griego y colonial. Entre los lugares más conocidos destaca la Buckner Mansion, una de las casas más fotografiadas del barrio y escenario de varias producciones cinematográficas como American Horror History.

Garden District es una de esas zonas donde no hace falta seguir una lista de monumentos, el verdadero atractivo está en caminar bajo los robles centenarios, descubrir casas espectaculares detrás de verjas de hierro forjado y disfrutar de una Nueva Orleans mucho más tranquila y elegante. Un paseo perfecto para bajar el ritmo y conocer otra cara de la ciudad.

GARDEN DISTRICT - NUEVA ORLEANS

Recorrer el Barrio de Tremé

Tremé es uno de los barrios afroamericanos más antiguos de Estados Unidos y una pieza clave en la historia cultural de la ciudad, este lugar puede presumir de ser la cuna del jazz. Nació a finales del siglo XVIII, cuando la zona era parte de la antigua plantación Morand, el terreno pasó a manos de Claude Tremé, un promotor de origen francés que empezó a parcelarlo y venderlo fuera del núcleo original de la ciudad, además, aquí se asentó una de las primeras comunidades de personas libres de ascendencia africana en el país, eso convirtió a Tremé en un espacio singular en el sur: un barrio donde personas afrodescendientes libres, criollos y europeos convivían y comerciaban.

BARRIO DE TREMÉ - NUEVA ORLEANS

BARRIO DE TREMÉ - NUEVA ORLEANS

Durante el siglo XIX y XX, Tremé fue hogar de músicos, artesanos, activistas y pequeños negocios negros. Era un barrio vibrante, lleno de vida callejera y tradición, no era solo “residencial”, era una fábrica cultural constante, especialmente para la música de Nueva Orleans hasta que llegó el huracán Katrina, aunque Tremé no fue de las zonas más devastadas de la ciudad, sí sufrió daños importantes y, sobre todo, las consecuencias indirectas del colapso urbano: hubo grandes inundaciones en varias áreas del barrio y muchas familias fueron evacuadas y no pudieron regresar ya que gran parte del barrio quedó destruido.

Hoy en día Tremé es uno de los lugares más curiosos para visitar en Nueva Orleans: todavía se puede ver parte de la devastación que dejó el Katrina en algunas casas que no fueron reconstruidas, aunque la verdadera esencia del barrio está en Congo Square, el corazón de este lugar, aquí se reunían personas esclavizadas cada domingo para bailar, comer y escuchar música.

BARRIO DE TREMÉ - NUEVA ORLEANS

Otro lugar que no puedes perderte en Tremé es St.Augustine Church, una de las iglesias católicas más antiguas de la ciudad y la primera parroquia donde las personas libres de color pudieron comprar bancos para esclavos. No os perdáis la famosa ”Tumba al esclavo desconocido», situada en los jardines del templo y que rinde homenaje a todos los esclavos que fueron enterrados en tumbas sin nombre.

Lo mejor que se puede hacer aquí es callejear por el barrio, ver la antigua arquitectura criolla, casitas bajas con mecedoras en el porche y el gran número de grafitis con gran simbolismo que hay repartidos por toda la zona que hablan de lucha, música y orgullo cultural, uno de los que no te puedes perder es el de Banksy, eso sí, os recomiendo que vayáis de día ya que algunos lugares del barrio no gozan de muy buena fama y menos cuando cae el sol.

ST. AUGUSTINE CHURCH - BARRIO DE TREMÉ EN NUEVA ORLEANS

TUMBA DEL ESCLAVO DESCONOCIDO EN ST. AUGUSTINE CHURCH - BARRIO DE TREMÉ EN NUEVA ORLEANS

Relajarte en el Louis Amstrong Park y ver su estatua

Este parque está justo en el borde del barrio francés, en la zona del histórico Tremé. Es como cruzar una puerta invisible: sales del bullicio turístico y entras en un espacio donde el ritmo baja y el jaleo de los guiris disfrutando de la fiesta en las calles también. El parque está dedicado a la leyenda del jazz Louis Armstrong, hijo musical de la ciudad y probablemente el embajador más conocido del jazz.

LOUIS AMSTRONG PARK - NUEVA ORLEANS

LOUIS AMSTRONG PARK - NUEVA ORLEANS

Louis Amstrong Park está situado en North Rampart Street, pegado al French Quarter así que puedes ir caminando fácilmente dando un paseo. En el interior lo más destacado es la estatua del conocido músico que posa con su característica trompeta como si fuera a cobrar vida en cualquier momento y tocar una melodía y Congo Square, donde se reunían antiguamente cada domingo las comunidades de esclavos, para comer, bailar y escuchar música.

ESTATUA LOUIS AMSTRONG - NUEVA ORLEANS

Sin lugar a duda, lo mejor que puedes hacer es caminar por los diferentes senderos del parque o simplemente descansar a la sombra de un árbol, es un lugar muy tranquilo, además, si tienes suerte, hasta puedes encontrar algún pequeño concierto improvisado de músicos callejeros, nunca se sabe…

LOUIS AMSTRONG PARK - NUEVA ORLEANS

Tomate algo en el encantado Lafitte’s Blacksmith Bar

Lafitte’s Blacksmith Bar es uno de los edificios más antiguos de Nueva Orleans, construido a principios del siglo XVIII (se suele fechar entre 1722 y 1732). Está situado en pleno corazón del Barrio Francés, en la esquina de Bourbon Street con St. Philip Street y su aspecto de cabaña con paredes de ladrillo, vigas de madera y velas en lugar de neones, ya te avisa: aquí no vienes solo a beber, vienes a entrar en una historia.

La leyenda más potente dice que el famoso pirata y contrabandista Jean Lafitte y su hermano usaron este lugar como herrería de día… y como tapadera para negocios bastante menos legales de noche. ¿Realidad o mito? Lo que sí que es verdad, es que el bar alimenta su aura con historias de contrabandistas, reuniones secretas y apariciones, se dice que el propio Jean Lafitte sigue apareciendo de vez en cuando, sentado cerca del piano, como si estuviera esperando su siguiente ronda.

También hay quien habla de luces que parpadean solas, pasos en salas vacías y esa sensación de que el edificio “escucha” pero en realidad, el verdadero embrujo no necesita fantasmas: lo crea la combinación de luz tenue, música de piano en directo y ese ambiente de taberna detenida en otra época. La realidad es que cuando fuimos nosotros, hacía un calor infernal en la calle, nos sirvió de cobijo y no tuvimos la suerte o desgracia de coincidir con ningún fantasma que nos pagara las cervezas, jejeje.

LAFITTE'S BLACKSMITH BAR - NUEVA ORLEANS

LAFITTE'S BLACKSMITH BAR - NUEVA ORLEANS

Tour nocturno por el Cementerio Lafayette Nº 1

Este cementerio fue fundado en 1833 y es uno de los más antiguos de la ciudad. Aquí no hay tumbas bajo tierra como en otros lugares: por el nivel del suelo y por las inundaciones, las sepulturas son sobre el suelo, en mausoleos blancos que parecen mini ciudades de piedra así que puedes encontrar pasillos claustrofóbicos, estructuras apiladas y un ambiente que mezcla historia, belleza y un puntito de “esto aquí de noche debe ser bastante acojonante”.

Entre sus más de 7.000 tumbas, hay familias criollas, inmigrantes, comerciantes y personajes que ayudaron a construir la Nueva Orleans del siglo XIX, algunas de las más conocidas son de familias criollas enterradas en mausoleos familiares que parecen pequeñas capillas y tumbas decoradas con símbolos masónicos y referencias religiosas mezcladas.

No es un cementerio de “famosos concretos tipo Hollywood”, sino por la historia que guarda, por su arquitectura única, por haber aparecido en varias series y pelis y sobre todo, por las historias de fantasmas y leyendas que lo rodean. Nosotros no lo visitamos, y menos de noche, solo de pensarlo ya me entran los sudores de la muerte. Porque una cosa es ver tumbas a la luz del día con sol bonito, que tampoco, y otra muy distinta es ir de paseo nocturno por un sitio donde todo sugiere que alguien te está mirando… desde el mármol o el más allá.

Si lo visitas de día, dicen que es uno de los lugares más interesantes de la ciudad. Si lo haces de noche… bueno, asegúrate de que tu imaginación esté de vacaciones. Entiendo que haya gente que le gusten estos lugares pero yo huyo de ellos, jejeje.

CEMENTERIO LA FAYETTE Nº 1 - NUEVA ORLEANS

Visitar el escalofriante Museo del Vudú

El New Orleans Historic Voodoo Museum es uno de esos lugares pequeños pero cargados de personalidad en pleno Barrio Francés. Abrió en 1972 y desde entonces se ha convertido en una parada casi obligatoria para quien quiere asomarse al universo del vudú de Luisiana, entre historia, folklore y un punto de misterio muy “Nueva Orleans”

Está en el 724 Dumaine Street, a dos pasos de Jackson Square, y es bastante pequeño: más bien dos salas que parecen un cofre lleno de símbolos, arte y gente, casi no cabíamos dentro. El horario del museo normalmente es de 10 a 18 horas todos los días aunque para consultar los precios y horarios actualizados lo mejor es visitar su página web.

En el interior puedes encontrar algunos altares de vudú con ofrendas y símbolos, máscaras, amuletos, muñecos o la historia de figuras míticas de esta religión originaria de África occidental, como la de la famosa Marie Laveau, conocida como «la reina del vudú».  En resumen: no es un museo grande tipo Louvre, sino más bien un rincón oscuro y fascinante donde Nueva Orleans susurra sus historias entre velas, polvo y algo de teatro místico, reconozco que algunas figuras me provocaron pesadillas la noche siguiente así que si eres un poco «acojonado», mejor que ni pises por allí, jejeje.

MUSEO DEL VUDÚ - NUEVA ORLEANS

¿Dónde comer en Nueva Orleans?

La gastronomía de Nueva Orleans es una de las más singulares de Estados Unidos, fruto de la mezcla de influencias francesas, españolas, africanas y criollas. Entre los platos más típicos destacan el gumbo, un contundente guiso con marisco o carne; la jambalaya, elaborada con arroz, especias y diferentes ingredientes según la receta; los famosos crawfish (cangrejos de río) y los po’boys, unos deliciosos bocadillos rellenos de carne o marisco. Y para los más golosos, los imprescindibles beignets, una especie de buñuelos espolvoreados con azúcar glas.

Durante nuestro viaje tuvimos la oportunidad de probar varios sitios y platos típicos de la ciudad, estos fueron alguno de los lugares que visitamos:

  • El Copper Monkey Bar & Grill fue uno de esos lugares que parece un pub pero en su interior puedes degustar auténtica comida criolla. Ambiente relajado, buenas raciones y el tipo sitio donde apetece quedarse un rato más de la cuenta.
  • Si os gustan los mariscos, el Fiery Crab merece una visita. Probamos su famoso seafood boil y fue toda una experiencia: los típicos cangrejos de río, gambas y mucho más en una mesa donde es imposible no mancharse las manos. Una forma divertida de acercarse a la pasión local por los mariscos.
  • Para una comida rodeados de música y recuerdos del rock, elegimos el Hard Rock Cafe New Orleans. Un clásico que combina hamburguesas contundentes con una ubicación perfecta en la mismísima Bourbon St., para hacer una pausa mientras se explora la ciudad, aquí la comida no es la típica de Nueva Orleans pero el interior bien merece una visitilla.

Nuestra conclusión: en Nueva Orleans es difícil comer mal, recomendamos probar al menos un plato criollo o cajún durante tu estancia para descubrir la auténtica esencia gastronómica de la ciudad.

GASTRONOMÍA TÍPICA NUEVA ORLEANS

¿Dónde dormir en Nueva Orleans?

Elegir bien dónde alojarse en Nueva Orleans puede marcar la diferencia. Para una primera visita, las mejores zonas suelen ser el Barrio Francés (French Quarter), perfecto para estar en el corazón de la ciudad; el Central Business District (CBD), más tranquilo pero igualmente céntrico o el elegante Garden District, ideal para quienes buscan un ambiente más relajado y residencial aunque un poco lejos de la zona más turística.

Entre los hoteles más emblemáticos de la ciudad destacan el histórico The Roosevelt New Orleans, el elegante Hotel Monteleone o el clásico The Ritz-Carlton, New Orleans, auténticas instituciones de la hotelería local pero con precios bastante abultados para bolsillos de gente con bajo presupuesto.

Nosotros nos alojamos en el The Troubadour Hotel New Orleans, situado en el Central Business District (CBD), una ubicación muy cómoda para explorar la ciudad. Desde el hotel se puede llegar al Barrio Francés en unos 10 minutos a pie, por lo que resulta una buena alternativa para quienes quieren estar cerca de la acción sin alojarse en pleno bullicio. Las habitaciones nos parecieron amplias y cómodas, algo que siempre se agradece después de un día recorriendo Bourbon Street, el río Mississippi o los clubes de jazz de la ciudad, sin embargo, nuestra experiencia con el personal fue bastante decepcionante.

THE TROUBADOR NEW ORLEANS HOTEL

Tuvimos un problema con el teléfono de la habitación y acabaron cargándonos una cantidad absolutamente desproporcionada por una llamada, cuando reclamamos para intentar aclarar lo ocurrido, la respuesta del hotel fue cualquier cosa menos amable, sin llegar a faltarnos al respeto de forma explícita, la sensación fue que no tenían el menor interés en escuchar nuestra versión ni en buscar una solución razonable, por suerte, hoy en día las RRSS ayudan bastante en estos casos «injustos» así que finalmente tuvieron que bajarse del burro y devolver la pasta de la «llamada de la discordia», jejeje.

En resumen, The Troubadour destaca por su ubicación y el tamaño de sus habitaciones, pero la atención recibida durante esa incidencia empañó bastante nuestra estancia. Si volvemos a Nueva Orleans, seguramente buscaríamos otra opción.

IMÁGENES DE NUEVA ORLEANS

Nuestra visita a Nueva Orleans llegó a su fin y tenemos que decir que es una ciudad que nos ha encantado y a la que tenemos muchas ganas de volver algún día. Estos 15 planes son solo una muestra de todo lo que ofrece la ciudad, pero son una excelente forma de empaparse de su esencia, su gente, su gastronomía y su lado «más dark». Nuestro consejo: dejad espacio para la improvisación, porque en Nueva Orleans muchas veces los mejores recuerdos aparecen cuando uno se sale del guion y llevad cuidado, nunca se sabe si en alguna esquina os vais a topar con un fantasma, un vampiro o un ser de otro mundo, jejeje.

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