Hacía mucho tiempo que tenía ganas de visitar la localidad de Ayllón ya que está incluida dentro de la lista de los pueblos más bonitos de España y me llamaba la atención así que un fin de semana que estábamos por Madrid decidimos acercarnos hasta allí para conocerla, puedo asegurar que todo lo que dicen de este lugar es cierto, es precioso.
Ayllón es una antigua villa medieval que está situada al norte de la provincia de Segovia, aproximadamente a unos 135 kilómetros de la capital. Su historia se remonta a la época celtíbera aunque más tarde pasó por manos de los romanos, los godos, los visigodos y los musulmanes, todos estos pueblos han ido dejando su huella en la pequeña localidad y los parajes que lo rodean, se han encontrado restos celtíberos en el cerro donde hoy está situada la Torre de la Martina, romanos en Tiermes, un poblado cercano a Ayllón o visigodos en la zona de Estebanvela, además, son muchos los reyes, obispos y miembros de la nobleza que escogieron este lugar como residencia, algunos de ellos son Fernando III, Alfonso VI, los Marqueses de Villena o el mismísimo Cid Campeador.
Llegamos sobre las 11 y aparcamos en el Paseo fluvial, al lado del Río Aguisejo que divide la localidad en dos, por un lado la zona nueva y por el otro, la antigua villa medieval. Desde este punto hay una buena vista del Puente de piedra que cruza dicho río y sobre el que está situada la Carretera N-110, la entrada principal al pueblo si vienes desde Madrid.
Nos adentramos en el casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico en el año 1973, a través del Arco de Ayllón. Esta puerta es la única que todavía se conserva de las antiguas murallas que descendían desde el castillo y rodeaban toda la localidad, fue mandada reformar por los señores de la villa (los Marqueses de Villena) a mediados del siglo XVI y consta de dos arcos de sillería y un matacán que servía para arrojar todo tipo de cosas a los enemigos en caso de ataque. El arco todavía conserva cuatro escudos de las familias más influyentes de la época, entre ellos destaca el de los Pacheco, condes de San Esteban de Gormaz, Duques de Escalona y Marqueses de Villena y Moya.
Nada más cruzar el arco y a mano derecha se encuentra el Palacio de los Contreras, construido en el año 1497 sobre la antigua residencia de Álvaro de Luna, valido del Rey Juan II y Condestable de Castilla. Destaca la fachada principal, edificada en estilo plateresco y en la que se puede ver tres escudos de armas inclinados y una puerta adintelada enmarcada con una cenefa que simula un cordón franciscano.
Callejeamos hasta llegar a la Plaza Mayor, el centro de la villa y escenario de varios pasajes destacados de la historia de Ayllón. En este lugar se concentran algunos de los edificios más importantes de la localidad, en un primer plano y al fondo de la misma, podemos ver el Ayuntamiento, construido en el siglo XVI por orden de los Marqueses de Villena, en su fachada todavía se conservan los escudos de la familia. El reloj que está ubicado en lo alto del edificio es obra de Juan José de Casajús, relojero de Calatayud y fue añadido en el año 1756.
A la izquierda del ayuntamiento encontramos la antigua Iglesia de San Miguel, actual Oficina de turismo. Este templo románico data del siglo XII y el interior alberga el antiguo retablo de de la iglesia, de estilo barroco, la tumba de Don Juan de Contreras y los sepulcros de Don Pedro Gutiérrez de César y su esposa, tesorero y secretario de Don Diego I López Pacheco, Marqués de Villena.
Por el lateral derecho del ayuntamiento fuimos a parar a la Plaza Ángel del Alcázar donde se encuentra la Iglesia de Santa María la Mayor, situada en el lugar de un antigua parroquia que se hundió en el año 1697. No pudimos entrar ya que estaba cerrada y según nos comentaron en la oficina de turismo, solo abría para la celebración de misa a las 8 de la tarde, obviamente no íbamos a esperar allí. De esta iglesia destaca su campanario, tiene 40 metros de alto y cuenta con seis arcos donde están situadas las campanas, hoy en día también es la residencia de algunas cigüeñas que le dan un toque curioso.
Nos adentramos por un estrecho callejón y empezamos a subir hasta el Paseo de las Bodegas, situado a los pies del Cerro del Corazón de Jesús y la Martina donde todavía se conservan algunas de ellas excavadas en la ladera de la roca, muchas están en estado de abandono y sin puerta, en teoría y según nos contaron, sirven como merendero pero allí había restos de «todo» y me pareció más un lugar de fiesta que una zona familiar, no entramos mucho dentro porque algunos agujeros daban un poco de yuyu y olían fatal pero todavía se divisan las diferentes estancias.
Continuamos subiendo hasta el punto más alto del pueblo donde se encuentra la Torre de la Martina, el único resto de la antigua fortaleza árabe del siglo XIV junto con un muro que era parte de la muralla, conocido como Los Paredones, desde aquí los musulmanes defendían el avance de los cristianos desde la línea del Duero. En este lugar hay unas vistas espectaculares de la localidad y de la cercana Sierra de Ayllón.
Hacía mucho viento y empezaba a chispear por lo que después de hacer las típicas fotos chorras con el Cristo bajamos de nuevo a la Plaza Mayor y buscamos un lugar para comer, no era cuestión de andar por la calle con la que estaba cayendo. Escogimos el Restaurante el Parral, situado en el número 25 de la Calle Parral y frente al antiguo Convento de las Concepcionistas.
La comida estaba rica, el servicio era amable y rápido y el local estaba impecable por lo que bajo mi punto de vista, lo recomiendo totalmente ya que salimos de allí como auténticos globos de lo que comimos, como no, destaco los postres, me hubiera comido toda la carta de dulces, jejejeje.
El Convento de las Madres Concepcionistas no se puede visitar salvo que te alojes en él ya que actualmente es una hospedería privada, la imponente fachada es de estilo románico, habrá que probar algún día ahora que me he aficionado a los lugares con historia!
Continuamos nuestra ruta por la Calle del Dr.Tapia, cruzamos nuevamente la Plaza Mayor para ver la Casa de la Torre, el edificio civil más antiguo de Ayllón y que ha servido a lo largo de la historia como residencia de nobles, prisión, cuartel de la Guardia Civil y actualmente como sede de Bankia.
Seguimos caminando por la Calle del Pozo hasta llegar al Palacio del Obispo Vellosillo, construido a finales del siglo XVI por Don Fernando Vellosillo, obispo de Lugo aunque finalmente fue su sobrino el que residió en la casa. En la actualidad, el edificio alberga el Museo de Arte Contemporáneo y la Biblioteca Municipal, no pudimos entrar ya que estaba cerrado por lo que desconozco cuánto cuesta la visita.
Para finalizar nuestro recorrido por Ayllón nos dirigimos hacia la antigua Iglesia de San Nicolás de la que tan sólo se conserva la portada románica y que está situada fuera de las murallas de la localidad. La antigua fachada da acceso al cementerio viejo que por cierto da bastante cague así que os aconsejo que no paséis por allí de noche, por lo visto, ya no se entierra a nadie aquí, las cruces son de forja, de esas que aparecen en las pelis de miedo, no os las muestro porque no me mola echar fotos a cementerios así que si vais por allí y os gustan los sitios tétricos podéis hacerle una visita.
Para los que vayáis a visitar Ayllón en verano, todos los fines de semana desde el día 1 de mayo al 1 de noviembre es posible realizar una visita teatralizada a la villa medieval, los sábados a las 12 y a las 19 horas y los domingos a las 12 horas. El recorrido tiene una duración de aproximadamente una hora y media, hay que hacer reserva como mínimo 10 días antes de la visita en los emails: visitasteatralizadas@ayllon.es y turismo@ayllon.es y el precio es de 6,50€ o 5,50€ si el grupo es de más de 10 personas, la próxima vez no me lo pierdo!
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Creo que me llevaron mis padres por allí cuando era pequeña, pero no tengo un recuerdo muy nítido.
Da lástima estos sitios que son históricos y la gente los usa para cualquier cosa, como has comentado en el Paseo de las bodegas…
Un saludito!
La verdad que sí, aquello parecía un vertedero en lugar de unas bodegas, había de todo!! La verdad es que hacía tiempo que tenía ganas de visitar Ayllón pero siempre se me resistía a pesar de que he pasado por la puerta medieval en numerosas ocasiones! 😉
Un pueblo muy bonito y que es interesante conocer.
Totalmente de acuerdo, es bonito y se come de lujo. Saludos! 😉