Glaciales Franz Josef y Fox: Qué hacer para visitarlos y no arruinarte

Glaciales Franz Josef y Fox: Qué hacer para visitarlos y no arruinarte

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Después de pasar unos días en el Parque Nacional de Abel Tasman nos dirigimos hacia la costa oeste de la Isla Sur de Nueva Zelanda para conocer los Glaciales Franz Josef y Fox, los más famosos del país. El paisaje es alucinante pero los precios también, si queréis caminar por el hielo mínimo tenéis que desembolsar la friolera cantidad de 250 NZD por cabeza, una auténtica locura!

La ruta para llegar al pueblo de Franz Josef es increíble, pasas por una carretera escénica que discurre paralela a la costa, cruzas impresionantes montañas y puedes parar en lagos que reflejan el paisaje de los alrededores, es lo bueno de la Isla Sur, todo es majestuoso.

Ruta desde Abel Tasman a Franz Josef - Nueva Zelanda Ruta desde Abel Tasman a Franz Josef - Nueva Zelanda

Visitar las Pancake Rocks 

Nuestra primera parada del día fue en las Pancake Rocks, unas curiosas formaciones con forma de tortitas gigantes apiladas una encima de otra que están situadas al lado de la pequeña localidad de Punakaiki.

Pancake Rocks - Punakaiki

Estas rocas se formaron hace más de 35 millones de años por la acumulación de sedimentos marinos, crustáceos y arena que junto con la presión del agua del mar se transformaron en enormes pilares de rocas calizas que se han ido erosionando a lo largo de los años por el viento, el mar y la lluvia hasta conseguir lo que hoy en día podemos ver, lástima que las tortitas fueran de piedra, si llegan a ser de azúcar con Nutella no queda ni una, jejejeje.

Pancake Rocks - Punakaiki Pancake Rocks - Punakaiki

En este lugar también encontramos los géiseres marinos o Blowholes que entran en acción cuando la marea está alta gracias al impulso y la fuerza del agua del mar, es un espectáculo realmente increíble y digno de ver.

Pancake Rocks - Punakaiki

Para ver las Pancake Rocks hay un sendero circular de 1,1 kilómetros que lleva hasta el Dolomite Point desde donde hay unas vistas bastante chulas de los acantilados y los enormes pilares de roca, estuvimos allí como media hora, el sendero se hace en máximo 15 minutos.

Cuando volvíamos al coche vi un pajarillo y se me encendió la bombilla, ¿era un kiwi? Me emocioné y como si el pájaro fuera un actor famoso empecé a echarle fotos a toda leche, el ave se movía rápido y pillarle quieto fue misión imposible pero cuando entramos en el I-site y enseñé lo que yo creía "mi gran triunfo" a la chica de información, ésta me devolvió a la tierra, me dijo: "Sorry, this is not a Kiwi, is a Weka", vamos, que era su primo hermano así que me quedé con dos palmos de narices!

Los neozelandeses propietarios del bar que hay en la entrada de Pancake Rocks han sabido sacarle partido a la zona ya que anuncian a bombo y platillo unas exquisitas tortitas que puedes rellenar con lo que quieras, estuve tentada de entrar y comerme una porque no había desayunado mucho pero el precio es bastante desorbitado, o eso pienso yo.

Pancake Rocks - Punakaiki

Lago Mahinapua

Proseguimos nuestro viaje y vimos un desvío que conducía al Lago Mahinapua así que allá que nos fuimos. Mahinapua está situado a unos 500 metros de la costa y en la antigüedad era parte de ella, la acumulación de dunas de arena lo convirtió en un lago interior rodeado de un espectacular paisaje.

Hoy en día se puede caminar alrededor del lago, hacer picnic en unas mesas que han colocado o darte un baño en las gélidas aguas, el tiempo no acompañaba así que nos limitamos a caminar, a hacer fotos y a comernos un bocata tumbados encima de la hierba, es un sitio chulísimo!

Lago Mahinapua - Nueva Zelanda Lago Mahinapua - Nueva Zelanda

Glacial Franz Josef 

Llegamos sobre las 6 de la tarde a la pequeña localidad de Franz Josef y nos fuimos directos a nuestro hotel, habíamos reservado en el Franz Josef Oasis, un alojamiento que vimos el día de antes y que nos encantó, era un poco caro pero como habíamos ahorrado pasta en el alojamiento de Kaikoura pues decidimos pegarnos un pequeño homenaje, el sitio finalmente no era nada del otro mundo pero estaba todo limpio, nuevo y además tenía chimenea.

Hotel Franz Josef Oasis - Franz Josef

Esa tarde no hicimos mucho más, dimos una vuelta por el pueblo y cenamos en un asiático que se llamaba Snakebite y que tenían un Pad Thai que estaba de muerte, repetimos en este lugar todos los días que estuvimos allí.

Atardecer en Franz Josef Atardecer en Franz Josef

Nos levantamos temprano y nos dirigimos hacia el Glacial Franz Josef que está situado a unos 5 kilómetros del pueblo. El primero que exploró esta gran masa de hielo fue el geólogo alemán Julius Von Haast en el año 1865 y fue el encargado también de bautizar el sitio con el nombre actual, que corresponde al del emperador Francisco José I de Austria.

Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda

Según una leyenda maorí, la formación del glacial se debe a las lágrimas de una mujer que perdió trágicamente a su amor en las montañas, ella se llamaba Hukatere y le encantaba salir junto con su amada a escalar, un buen día el destino quiso que Wawe, su mujer, tropezara y cayera al vacío por lo que Hukatere lloró desconsolada al ver a Wawe muerta, los dioses decidieron congelar las lágrimas de amor y es así como se formó el glacial que los maories conocen con el nombre de Ka Roimata o Hine Hukatere que significa las lágrimas de Hukatere.

La lengua del Glacial Franz Josef se extiende aproximadamente 4 kilómetros hasta el final de la misma, situada a 300 metros sobre el nivel del mar y está rodeada por seis grandes montañas Conway Peak (2901 m.), Drummond Peak (2515 m.), Matenga Peak (2667 m.), Mt.Jervois (2644 m.), Mt.Rudolf (2727 m.) y St.Mildred Peak (2393 m.), para llegar hasta este gigante de hielo solo hay una forma, en avioneta o helicóptero y os aseguro que no es nada barato, una excursión puede costar mínimo 250 NZD y hay que buscar mucho para encontrar ese precio, me pareció una auténtica barbaridad por lo que nosotros nos negamos a gastarnos tanto dinero, total, ya habíamos caminado por encima del Perito Moreno y aunque nos hacía ilusión volver a pisar el hielo decidimos ahorrar y gastar la pasta en otras cosas.

Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda

Si no vas con una excursión tan sólo puedes llegar hasta un mirador que está situado a unos 7-8 kilómetros desde el aparcamiento del glacial, hay un sendero bien señalizado y que tiene varias "subiditas" que discurre paralelo al Río Waiho, el que se alimenta del deshielo del Franz Josef y que cruza todo el valle, nosotros tardamos casi dos horas en ir y volver hasta allí.

Sendero para llegar al Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda Sendero para llegar al Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda Sendero para llegar al Glacial Franz Josef - Nueva Zelanda

Además de esta ruta, hicimos tres más, la primera hasta Sentinel Rock, una caminata de aproximadamente un cuarto de hora que lleva hasta el lugar donde llegaba la lengua del glacial hace unos 150 años, es una pena ver todo lo que ha retrocedido el hielo en estos últimos años!

Continuamos caminando hasta Peter's Pool, una pequeña laguna donde se reflejan las montañas que rodean Franz Josef, esta caminata es circular y se tarda en recorrerla aproximadamente una media hora. 

Peter's Pool - Franz Josef

Finalmente nos dirigimos al Lago Wombat por un sendero de 4,8 kilómetros, sinceramente, podíamos habernos ahorrado el esfuerzo porque el lugar no valía mucho la pena y el camino era más bien feo y lleno de mosquitos, jejejeje.

Glacial Fox

Cogimos la furgoneta y fuimos directos al Glacial Fox, situado a unos 25 kilómetros del Franz Josef y que recibe el nombre del antiguo primer ministro de Nueva Zelanda Sir William Fox. Personalmente me gustó más que su vecino, básicamente porque puedes llegar muy cerca del mismo y la vista es mucho más chula.

Glacial Fox - Nueva Zelanda Glacial Fox - Nueva Zelanda

Este gigante de hielo se alimenta de cuatro glaciales alpinos y tiene una extensión de aproximadamente 13 kilómetros. Lamentablemente ha retrocedido muchísimo en los últimos años, hay una foto del 2008 y otra del 2014 y dan ganas de llorar, poco menos que ha desaparecido, como siga así los futuros visitantes no van a encontrar más que arena y roca.

Para pisar el hielo hay que ir sí o sí con un guía o contratar la cara excursión en avioneta o helicóptero que nosotros no hicimos. La forma low-cost de llegar hasta allí es mediante un sendero de una hora que sale desde el parking y que desemboca en un mirador situado a 450 metros del glacial, el último tramo del mismo es bastante duro ya que tiene una subida bestial, os aconsejo que cojáis una gorra y crema del sol, nosotros poco menos que nos achicharramos la cabeza, menos mal que nos pusimos la chaqueta de sombrero!

Sendero para llegar al Glacial Fox - Nueva Zelanda Sendero para llegar al Glacial Fox - Nueva Zelanda

Como veis, esta zona es perfecta para los amantes de las caminatas, el aire libre y la naturaleza, eso sí, mejor que vayáis con la cartera llena ya que los precios de todo son bastante desorbitados, se nota que es una zona muy turística. Y vosotros, ¿Habéis visitado los Glaciales Franz Josef y Fox? ¿Os gustó la zona?

2 Comentarios

  1. Ryan
    19 marzo, 2018 a 11:47
    Responder

    ¿Viste a algún escalador escalando las Pancake Rocks. Siempre estoy dispuesto a explorar nuevos lugares para escalar y esto se ve muy bien (espero que no con un precio de $250)

    • 19 marzo, 2018 a 13:20
      Responder

      Hola Ryan, no vimos a ningún escalador en las Pancake Rocks, desconozco si se pueden escalar pero te aconsejo que preguntes en el I-Site de Punakaiki, seguro que allí saben si se puede hacer o si necesitas algún permiso para ello. Saludos! 🙂

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