Fez: Qué ver y hacer en 3 días

Fez: Qué ver y hacer en 3 días

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos, promedio de 5,00)

Cargando…

La ciudad imperial de Fez era una de las que más ganas teníamos de visitar en Marruecos y la verdad que no nos defraudó, es un lugar alucinante y lleno de color, con razón fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1981 ya que perderte por su antigua medina es como volver a la Edad Media.

Fez se divide en tres zonas: Fez el-Bali, donde se encuentra la medina y el sector más antiguo de la ciudad y que está rodeada por las murallas, Fez el-Jdid, que abarca todo el Mellah y el barrio judío y la Ville Nouvelle o ciudad nueva que fue creada durante la ocupación francesa en el sur de la ciudad y que hoy en día cuenta con modernos hoteles, centros comerciales y restaurantes.

Vistas de la ciudad de Fez

Historia de Fez

La ciudad fue fundada en el margen derecho del Río Fez en año 789 por Idrís I y años más tarde, en el 810, su hijo Idrís II establecío su residencia en el otro margen del río y convirtió la ciudad en capital de su dinastía lo que favoreció la construcción en el 859 de la Universidad y Mezquita Al-Karaouine, una de las más antiguas e importantes de África.

A lo largo de la historia numerosos pueblos han pasado por Fez dejando su huella como la fundación del Barrio de los andaluces en el 819 por algunas familias procedentes de Córdoba tras una revuelta, la creación del Barrio de Karaouiyne que se construyó gracias a refugiados árabes expulsados de Kairuán en 825 o las imponentes murallas que son obra de los almorávides que unificaron las dos zonas de la ciudad en 1070.

Sin lugar a duda, la época de máximo esplendor de Fez se vivió entre los siglos XIII y XV bajo la dinastía Meriní, ellos fueron los encargados de construir el Palacio Real, el barrio judío, varias mezquitas y numerosas madrazas como la de Bou Inania, Al-AttarineSahrij.

Finalmente fue Mulay Ismaíl, sultán de Marruecos, quién a finales del siglo XVII trasladó la capital a Mequinez aunque Fez siguió siendo un importante centro comercial y religioso, durante todo el siglo XIX sus curtidurías se convirtieron en las más importantes del continente y la ciudad era el único productor de tarbush, el típico gorro marroquí utilizado por los hombres.

Qué ver y hacer en Fez

Hoy en día Fez es una ciudad tranquila que conserva el aire añejo en su medina pero que ha sabido adaptarse a los tiempos modernos, allí podemos encontrar numerosas tiendas, hoteles y reconocidos restaurantes donde poder degustar la tradicional comida marroquí, aquí os dejamos algunas cosas que no podéis dejar de ver o hacer si visitáis esta bonita ciudad:

Callejear por la medina Fez el-Bali

La Medina de Fez el-Bali data del siglo VIII y está considerada como la más grande del mundo, su interior alberga alrededor de 300 barrios y 13000 laberínticos callejones donde perderse es algo imprescindible para conocer todo el encanto del lugar.

Vistas de la Medina de Fez el-Bali

Dos arterias principales cruzan la medina de extremo a extremo: la Rue Talaa Kbira y la Talaa Sghira, en ellas podemos encontrar numerosas tiendas y los puntos de interés más importantes de la ciudad como la Mezquita Moulay Idriss II, la Curtiduría Chouwara, la Plaza Seffarine o la Universidad Al-Karaouine, a su vez cada barrio se organiza de forma gremial: curtidores, caldereros, ebanistas, forjadores... por lo que si buscas algún producto en concreto no es difícil comparar y regatear en diferentes locales, están todos juntos.

Mezquita de Al-Karaouine

Conseguir un mapa es algo bastante fácil, cualquier hotel de la ciudad te facilita uno pero sinceramente, no sirve de mucho ya que hay numerosas calles que no vienen indicadas o simplemente están escritas en árabe, eso sí, casi todos incluyen varias rutas para seguir, vienen indicadas con diferentes colores ( Palacios y jardines andaluces, en verde, Conocimiento y saber hacer, color azul, Artesanado, color rosa, monumentos y zocos, color marrón, Fez el-Jdid, color lila y murallas y fortificaciones, color mostaza), en los callejones hay indicaciones de colores para que sepas qué dirección tomar para llegar al siguiente punto del recorrido aunque tampoco está muy bien indicado porque a veces llegas a un punto donde no hay ningún cartel y no sabes para donde tirar, mi recomendación es que os perdáis por la medina, es divertido y además te permite conocer cosas, mercados y monumentos que no salen en ningún mapa.

Callejeando por la Medina de Fez el-Bali

Callejeando por la Medina de Fez el-Bali

Comprar en un zoco

Entre el entramado de callejuelas de la medina encontramos numerosos zocos donde poder comprar todo tipo de productos como lámparas, cremas, tambores, vestidos, alfombras, comida y todo lo que os podáis imaginar.

Antiguo zoco cubierto de Fez

Algunos de los zocos más importantes son el Zoco de Henna que desde hace varios siglos sirve todo tipo productos cosméticos, cremas y henna, el Zoco de Bousl Hame donde se pueden encontrar numerosos instrumentos de música fabricados artesanalmente, el Zoco Kissariat El Kitafah, uno de los más coloridos que está exclusivamente dedicado al mundo de las bodas: vestidos, trajes, complementos, zapatos y mucho más, el Zoco Nejjarine que expone varios trabajos de madera, os recomiendo visitar la zona donde están los tronos de boda o el Zoco Chemainne que aunque en la antigüedad estaba dedicado a la venta de velas, hoy en día es uno de los lugares donde se puede comprar todo tipo de frutos secos.

Zoco de Henna

Zoco caldereros

Zoco alfareros

 

Y recordad, no paguéis el precio que os dicen ya que seguramente esté bastante abultado, allí es típico regatear y seguramente podéis encontrar el producto mucho más barato, es muy divertido!

Comprar pasteles o fruta en el mercado central de Fez

El Mercado central de Fez es uno de los lugares más coloridos de la ciudad, cuenta con numerosas tiendas donde puedes encontrar todo tipo de comida como fruta, verdura, frutos secos, encurtidos, pasteles y carne, es curioso ver cómo tienen las cabezas de los animales colgadas en el mostrador o los pollos de corral volando entre la marabunda de gente.

Los precios son bastante baratos así que os recomiendo que carguéis con una bolsa de pasteles o frutos secos que os harán más llevaderas las largas caminatas del día.

Mercado central de Fez

Mercado central de Fez

Dormir en un riad

Muchos de vosotros os estaréis preguntando, ¿qué es un riad?, esta palabra significa "jardín" en árabe pero básicamente un riad es una casa tradicional con un patio interior alrededor del que se disponen las diferentes estancias como salones, habitaciones, cocinas y demás, alguno de ellos en el pasado fueron pequeños palacetes de familias acaudaladas y otros simplemente son casas que se han restaurado como hoteles o restaurantes.

Cuando estuvimos en Marrakech no tuvimos ocasión de probar ninguno así que en nuestra visita a Fez reservamos el Riad Al-Makan, un auténtico oasis en la ciudad. Este riad está situado a escasos 100 metros de la Plaza Batha, uno de los centros neurálgicos de Fez y a poca distancia de la medina y cuenta con numerosas habitaciones dispuestas alrededor de dos patios interiores, el personal es de lo más amable, hablan varios idiomas y además cuenta con restaurante y hammam, nos encantó el lugar.

Riad Al Makan

Riad Al Makan

Hacerte una foto en la puerta del palacio real

El Palacio Real de Fez o Palacio de Dar el Makhzen se construyó en el siglo XIV como residencia del primer rey de la dinastía alauita Moulay Ismail, debido a su enorme tamaño, ocupa alrededor de 80 hectáreas y está considerado como uno de los más grandes del país, se tuvo que edificar fuera de la medina y cerca del barrio judío.

Puerta Palacio Real de Fez

Lamentablemente no es posible visitar el interior por lo que tenemos que conformarnos con hacer una foto a una de sus 7 impresionantes puertas que representan los días de la semana y los siete niveles de la monarquía o a la impresionante muralla que lo rodea.

Las puertas son de bronce dorado y están rodeadas de un marco de azulejos con forma geométrica de color azul y verde que representan a la ciudad y al color del Islam.

Puerta Palacio Real de Fez

Pasear por los Jardines Jnan Sbil

Estos jardines ocupan alrededor de 7 hectáreas y llevan el nombre de Boujloud, una antigua fortaleza fundada por los almorávides en el siglo XI, fueron construidos durante el reinado del sultán alaouita Moulay Abdellah cerca del actual barrio judío y en la antigüedad estaban rodeados de un muro que hoy en día todavía sobrevive al paso del tiempo.

Jardines Jnan Sbil

Jardines Jnan Sbil

En 1917 los jardines se abrieron al público y se plantaron nuevas especies como pinos, bambús, eucaliptos, granados o limoneros. Jnan Sbil alberga varios vestigios de antiguas norias, fuentes y un pequeño lago donde poder descansar a la sombra de una palmera, sin lugar a duda es uno de los lugares más tranquilos de Fez para pasear, relajarse o tomar el sol, como un oasis en medio de toda la ciudad.

Jardines Jnan Sbil

Perderte por su barrio judío o Mellah

En el año 1438 los sultanes benimerines deciden trasladar a la comunidad judía a una antigua fortaleza de arqueros sirios que estaba situada justo al lado del palacio real, es así como surgió el Mellah, el más antiguo de Marruecos, que traducido del árabe significa sal, un producto que en la antigüedad era muy cotizado y que los judíos utilizaban como moneda de cambio. La protección que brindaban los monarcas no era "gratuita" ya que sabían que los judíos controlaban gran parte del comercio de la ciudad de metales preciosos y podían sacar algo a cambio, es por ello que se creó un impuesto anual que toda la comunidad estaba obligada a pagar al sultán a cambio de su protección.

Barrio judío de Fez

Los límites actuales del barrio se establecieron a finales del siglo XVIII, bajo el mandato del sultán Mulay Yazid, por lo que el barrio quedó cercado con altos muros y numerosas puertas, dada la gran cantidad de gente que vivía en el interior se construyeron casas de dos alturas en callejones por donde a veces tan solo podía pasar una persona de lado.

Barrio judío de Fez

Barrio judío de Fez

En la actualidad la comunidad judía se ha repartido por toda la ciudad y la mayor parte de la población de la Mellah es musulmana, eso sí, merece la pena perderse por sus estrechas callejuelas y ver las construcciones de las casas que todavía conservan los balcones exteriores de hierro forjado o los numerosos murales que han pintado para recordar el paso de los judíos por este lugar. Hay varios sitios que no hay que perderse allí:

Cementerio Judío

El cementerio judío está situado en el extremo sur de la Mellah, numerosas tumbas blancas se disponen una tras otra en la ladera de la montaña, en el interior hay una zona dedicada a los rabinos y los mártires pero un lugar que destaca por encima de todos es la sepultura de Solika, decorada con cerámica verde, según cuenta la leyenda, uno de los hijos del sultán se enamoró de la joven pidiéndole matrimonio a lo que ella aceptó pero tras negarse a convertirse al islam fue ejecutada en 1834 con tan solo 17 años.

Desde la cercana Sinagoga Ibn Danan se puede ver una panorámica del cementerio y todas las tumbas de color blanco.

Cementerio judío de Fez

Sinagoga Ibn Danan

La Sinagoga Ibn Danan data del siglo XVII aunque tuvo que ser reconstruida en el año 1999 con la ayuda de la UNESCO ya que se encontraba en estado ruinoso.

Cuenta con una gran sala de dos naves donde destaca el púlpito desde donde daba los sermones el rabino y el armario donde se guarda la Torá, un pergamino fabricado con piel de cordero, además, la sinagoga todavía conserva la silla de Elija (para la ceremonia de circuncisión), varios tapices bordados y antiguas lámparas de aceite.

Una de las cosas que no hay que perderse en el interior es el miqvé o baño ritual, situado bajo la sala principal o la azara, el balcón desde donde las mujeres asistían a los oficios religiosos.

La entrada a la sinagoga cuesta 40 Dirhams y os recomiendo que pidáis permiso para subir a la azotea ya que hay buenas vistas del cementerio judío y del barrio.

Sinagoga Ibn Danan

Sinagoga Ibn Danan

Sinagoga Al Fassiyine

La Sinagoga Al Fassiyine data del siglo XVII y es la más antigua de Fez, aunque ha sido totalmente restaurada en el año 2013 ya que a lo largo de la historia se ha utilizado como taller de alfombras o gimnasio, a pesar de ello todavía conserva su aspecto original. En el interior destacan las paredes decoradas con estucos y el balcón desde donde las mujeres podían escuchar al rabino. La entrada al templo cuesta 40 Dirhams.

Sinagoga Al Fassiyine

Sinagoga Al Fassiyine

Probar un hammam

Una de las cosas que queríamos hacer en Fez era probar un hammam, una especie de spa tradicional árabe que por lo general incluye baño de vapor, limpieza, exfoliación de la piel y el pelo y algunas veces hasta masaje.

Suele haber varios hammams públicos repartidos por toda la ciudad que cuestan entre 5 y 10 Dirhams aunque no son mixtos así que decidimos hacerlo en nuestro riad que podíamos hacerlo juntos, el precio era bastante más caro pero nos encantó la experiencia!

Para empezar tuvimos que quedarnos totalmente en pelotas, solo con las bragas y los calzoncillos, luego nos metieron en una sala de vapor que tenía una fuente en el centro, empezaron a echarnos cubos de agua fría por encima, luego templada y finalmente caliente, parecía que iba a ser una actividad relajante pero para nada, nos pringaron enteros de jabón negro, una especie de crema elaborada con aceitunas trituradas, aceite de oliva e hidróxido de potasio que se utiliza para exfoliar la piel y más tarde llegó lo peor, con un guante que parecía fabricado de clavos nos frotaron por todos lados, pensé que me iba a desintegrar allí dentro, jejejeje.

Nos pusieron un montón de cremas y potingues tanto en la piel como en el cabello como el Aceite de Argán que es muy utilizado en Marruecos ya que tiene muchas propiedades.

Recorrer las puertas de la muralla de Fez

Las murallas de Fez datan del siglo XIII cuando los almorávides unificaron las dos zonas de la ciudad rodeándolas de un muro de color ocre fabricado principalmente con arena y adobe a lo largo de aproximadamente 15 kilómetros, para custodiar el acceso a la medina, situada en un valle entre el Medio Atlas y el Rif, se construyeron cuatro imponentes puertas que decoraron con bonitos mosaicos, aunque con el tiempo se abrieron nuevos accesos, estas son algunas de las puertas que no podéis perderos:

Bab Bou Jeloud

También conocida como la Puerta azul, es la más famosa y bonita de Fez, fue construida en el año 1913 y está compuesta de tres arcos, uno más grande situado en el centro y dos pequeños en los laterales, toda la fachada está decorada con azulejos de color azul.

Puerta Bab Bou Jeloud

Bab Ftouh

Esta puerta es la principal del sudeste de la medina, fue modificada y restaurada en el siglo XVII por el sultán alauita Ibn Abdallah aunque se cree que ha conservado su diseño original. Bab Ftouh cuenta con dos torres rectangulares a cada lado del arco principal y mide unos 15 metros de altura por lo que es una de las más grandes de la medina.

Puerta Bab Ftouh

Bab Guissa

La Puerta de Bab Guissa data del siglo X y está situada en el norte de la medina, justo al lado de un cementerio y una pequeña mezquita. Lo que hoy en día podemos ver no es la puerta original ya que fue restaurada por orden del Sultán Abu Yusuf Ya'qub en el siglo XIII y reconstruída en el siglo XVIII tras la destrucción que sufrió por el terremoto que asoló la ciudad en el año 1755.

Puerta Bab Guissa

Bab Mahrouk

Esta puerta está situada en la esquina noroeste de la Plaza Bou Jeloud. Fue construida en el año 1204 por el Sultán almohade Muhammad Al-Nasir y se conocía como "Puerta de la Justicia o la Ley" ya que hasta principios del siglo XX, las cabezas de los rebeldes ejecutados se colgaban aquí para exhibirlas delante de toda la población.

Puerta Bab Mahrouk

Bab Rsif

La puerta de Bab Rsif está situada en pleno zoco de tintoreros y al lado de la mezquita que lleva el mismo nombre, desde aquí se puede acceder tanto al Barrio andaluz como a la Plaza Rsif. 

Puerta Bab Rsif

Ver el atardecer desde las Tumbas Meriníes

Uno de los mejores lugares para ver el atardecer y observar como los muros de la medina se van tiñendo de tonos ocres son las Tumbas Meriníes, situadas sobre una colina en el norte de Fez el-Bali.

No se sabe muy bien de qué época datan pero se cree que se construyeron sobre el siglo XIV bajo el mandato de los monarcas benimerinos y que albergan los restos de varios miembros de la familia real. En la actualidad los mausoleos están bastante deteriorados pero todavía se puede apreciar en el interior de algunos, restos de estuco y alguna que otra inscripción.

Nosotros subimos y bajamos andando pero ya os adelanto que es un poco paliza, sobre todo la subida. Se puede coger un Petit taxi que cuesta entre 8 - 10 Dirhams por trayecto aunque para bajar igual tenéis un poco de problema porque por allí no pasan muy a menudo y como no negociéis tiempo de espera, seguramente os tocará caminar.

Tumbas Meriníes

Tumbas Meriníes

Ver las curtidurías con una rama de menta en la nariz

Una de las razones por las que quería visitar Fez era por sus curtidurías, había visto muchas fotos y me moría por conocerlas, son un lugar muy curioso y colorido.

En Fez hay tres curtidurías: la Sghira, que es la más pequeña de todas, la Chouwara, la más pintoresca y famosa de la ciudad y la Sdi Musa, de tamaño medio y que no tiene nada que envidiar a la más visitada de Fez.

Curtiduría Sghira

Fue la primera que visitamos, la más auténtica y la que más nos gustó ya que pudimos visitarla un viernes (día festivo) sin gente, pudimos pasear entre las tinajas de colores, ver la lavadora en funcionamiento y todo sin ningún guiri.

Esta curtiduría está situada en la Rue Talaa Sghira y es la más pequeña de la ciudad, no es muy conocida por lo que si queréis entrar tendréis que fiaros de algún guía local que os lleve hasta allí.

Curtiduría Sghira

Curtiduría Sghira

Curtiduría Sghira

Curtiduría Chouara

Sin lugar a duda, la Curtiduría Chouara es la más grande y famosa de toda la ciudad. Se puede ver perfectamente desde cualquier balcón de los restaurantes o de las tiendas de piel que la rodean, por lo general los dueños no suelen cobrar nada y tampoco son muy pesados para que compres nada, eso sí, mejor que te pongas una ramita de menta en la nariz porque huele a muerto que echa para atrás.

Chouara se compone de varios depósitos donde los curtidores tratan las pieles de cabra, oveja y vaca para más tarde convertirlas en bolsos, zapatos, cazadoras o cinturones, en el interior de cada depósito hay agua, cal, sal o excrementos de paloma que utilizan para limpiar las pieles de los animales, una vez limpias las pasan a otros tanques donde mezclan el agua con productos naturales para obtener el color como cáscaras de granada o polvos de amapola, finalmente las suavizan, las secan y les sacan brillo con aceites, es todo un espectáculo y para ellos una de las mayores fuentes de ingreso.

Curtiduría Chouara

Curtiduría Sidi Moussa

La Sidi Moussa es la segunda curtiduría más grande de Fez y no tiene nada que envidiar a Chouara, cuenta con varios depósitos para lavar, suavizar y secar las pieles y se puede ver perfectamente desde cualquier balcón cercano.

Curtiduría Sidi Moussa

Visitar el Museo Nejjarine

Este museo está situado en lo que fue un antiguo zoco construido en el año 1711, el edificio consta de tres plantas y cincuenta y una salas y a lo largo de la historia ha servido como fonda y depósito de bienes valiosos para los comerciantes que visitaban la ciudad y como comisaría de policía, debido al deterioro en el que se encontraba en el año 1990 comenzó la restauración del mismo, los trabajos de reparación terminaron en octubre de 1996 y en el año 1998 se inauguró el actual museo. 

En el interior podemos encontrar una amplia colección de objetos de madera como instrumentos de música, cajas, frisos, muebles, instrumentos de trabajo y hasta las puertas de la Madrasa de Bou Inania, lamentablemente solo se puede hacer fotos al edificio, no a la colección. La entrada al Museo de la Madera cuesta 20 Dirhams.

Plaza Nejjarine

Museo Nejjarine

 

Visitar alguna madrasa

Fez es la capital cultural de Marruecos y todo ello se hace patente por el gran número de madrasas con las que cuenta la ciudad, en ellas se enseña el Corán y otros muchos tipos de conocimiento como lógica, astronomía, lenguas extrangeras, historia, matemáticas y mucho más. En nuestra visita a la ciudad estas son las madrasas que pudimos conocer:

Madrasa Bou Inania

Esta espectacular madrasa es uno de los pocos edificios religiosos en los que pueden entrar los no musulmanes. La escuela fue fundada en el siglo XIV por el Sultán merínida Abu Inan Faris y es una de las más bellas de la ciudad ya que el monarca no escatimó en gastos.

Madrasa Bou Inania

Una vez en el interior se llega al un gran patio con una fuente en el centro que está rodeado de varias salas, justo enfrente de la entrada principal encontramos la Sala de abluciones (donde los fieles se asean antes de la oración), la fachada está completamente cubierta de mosaicos y cuenta con numerosos paneles de yeso delicadamente esculpidos, en sus techos lucen bonitos frisos de madera de cedro, hay que destacar su hermoso mihrab (nicho de oración) y su minarete, es la única madrasa en Fez que dispone de uno.

Madrasa Bou Inania

Madrasa Bou Inania

A través de unas escaleras situadas en el vestíbulo de entrada se accede al primer piso donde se encuentran las celdas de los estudiantes. El acceso a la madrasa cuesta 20 Dirhams.

Madrasa Acharatine

Esta madrasa fue fundada en el año 1670 y aunque no es de las más decoradas bien merece una visita si os sobra tiempo en la ciudad.

La entrada principal da acceso a un gran patio con una fuente central decorada con azulejos, en los tres pisos superiores se pueden ver las habitaciones de los más de 200 estudiantes con los que contaba la escuela, os recomiendo entrar en el baño que todavía conserva los azulejos y una fuente. La entrada a esta madrasa cuesta 20 Dirhams por persona.

Madrasa Acharatine

Madrasa Acharatine

Madrasa Al-Attarine

La Madrasa Al-Attarine fue construida entre los años 1323 y 1325 por el Sultán merínida Said Othman y recibe este nombre por el barrio donde está situada, bajo mi punto de vista es una de las más bonitas que visitamos y en la antigüedad era una de las más importantes donde llegaron a estudiar más de 60 estudiantes hasta principios del siglo XX.

Madrasa Al-Attarine

Cuenta con un patio central con una fuente de mármol, diferentes salas se disponen alrededor del mismo y la decoración es de las más bonitas de la ciudad, la fachada está decorada con mosaicos donde se pueden leer varios fragmentos del Corán, las paredes y arcos tienen varios paneles de yeso ricamente esculpidos y en los pisos superiores se pueden visitar las 30 celdas de los antiguos alumnos, desde algunas hay una buena panorámica de la cercana Mezquita de Al-Karaouine, destaca también la sala de oración donde cuelga un impresionante candelabro de bronce. La entrada cuesta 20 Dirhams.

Madrasa Al-Attarine

Madrasa Al-Attarine

Visitar el Barrio andaluz y su minarete verde

Este barrio nació a principios del siglo IX en el margen derecho del Río Fez, allí se asentaron alrededor de 8000 familias que emigraron del sur de España tras las revueltas que tuvieron lugar en la ciudad de Córdoba.

Aunque este barrio no es de lo más turístico de Fez el-Bali, sí que merece una visita, por lo menos para ver la escalinata y el minarete de color verde de la Mezquita de los españoles, también es recomendable perderse por los estrechos y empinados callejones del barrio, admirar cómo trabajan los artesanos o dar una vuelta por el mercado situado cerca de la mezquita.

Barrio andaluz de Fez

Barrio andaluz de Fez

¿Dónde comer en Fez?

Hay numerosos lugares donde poder degustar la gastronomía típica marroquí en Fez tanto en Fez el-Bali, Fez el-Jdid como en Ville Nouvelle, estos fueron los lugares en los que estuvimos nosotros:

Chez Hakim

Este restaurante está situado en Rue de la poste, muy cerca de la Puerta Azul y está muy bien de precio. Tanto la comida como la amabilidad del personal es muy buena aunque el Tajine que probamos no fue de los mejores.

Chez Hakim - Fez

Chez Hakim - Fez

Cinema Café 

Este pequeño local está situado en el número 8 de Sidi Lkhayat, fuera de la medina, allí hay platos tradicionales como la Pastilla o la Harira, sopa típica marroquí, aunque la comida es más tipo sandwiches o hamburguesas, los precios no son, a mi parecer, baratos pero todo está muy rico y los camareros son muy amables.

Cinema Café - Fez

Cinema Café - Fez

Nagham Café

Está situado en el número 49 de Place Iscesco Kasbat Boujloud, muy cerca de la Puerta Azul, la comida está muy rica y las vistas a la puerta y la medina son espectaculares.

Nagham Café - Fez

Nagham Café - Fez

Chez Rachid

Sin lugar a duda, el mejor lugar donde comimos y eso a primera vista puede parecer algo cutre, está casi al lado de la Puerta azul, en medio de un callejón y os puedo asegurar que la comida estaba de muerte, tanto la atención como los precios eran muy buenos, si alguna vez vuelvo por la ciudad estoy segura que repetiré aquí.

Chez Rachid - Fez

¿Cómo moverte por Fez?

En la medina de Fez no pueden entrar vehículos por lo que sí o sí hay que hacer un poco de deporte, caminar y perderte por los estrechos callejones. Otra cosa es si quieres moverte por Villa Nouvelle o subir a las Tumbas Meriníes, en estos casos lo mejor es coger un Petit Taxi (color rojo), su precio es muy económico (alrededor de 10 Dirhams) y lo mejor de todo es que lo puedes compartir con otra gente, eso sí, ya os adelanto que hay que negociar el precio antes de subir.

Petit Taxi de Fez

Para llegar o salir del Aeropuerto de Fez Saiss o viajar a otra ciudad lo mejor son los Grand Taxis (color blanco), también se pueden compartir, nosotros hemos llegado a ir hasta 7 personas en uno, y como en los Petit Taxis hay que negociar el precio antes de subir, el trayecto desde el aeropuerto ronda los 50 Dirhams por persona.

Si quieres hacer alguna excursión fuera de la ciudad, nosotros fuimos a Meknes y Volubilis, puedes utilizar los Grand Taxis, negociando el precio primero, o hacer el recorrido con el tren, nosotros pagamos 28 Dirhams por trayecto y persona y aparte de que vas más cómodo, los trenes de allí son bastante modernos.

Callejeando por la medina de Fez

Callejeando por la medina de Fez

La verdad que nosotros flipamos en Fez, nos encantó perdernos por sus callejones, descubrir sus curtidurías, ver cómo trabajan los artesanos en la calle, probar su gastronomía y disfrutar de su espectacular arquitectura. Os recomiendo dedicarle como mínimo 3 días pero si pueden ser más os aseguro que no os aburriréis, nosotros ya estamos deseando volver. Y vosotros, ¿conocéis la ciudad?, ¿qué es lo que más os gustó?, ¿nos recomendaríais algún sitio para nuestra próxima visita?

Déjanos tus Comentarios

Close
3 Compartir
Compartir
Twittear
Pin3
Compartir