En nuestro planning de Guatemala reservamos dos días para la zona de Xela y Zunil pero una vez en el Lago Atilán, nos dimos cuenta que no merecía la pena gastar tanto tiempo y dinero en alojamiento y transportes para conocer una cosa que se podía ver perfectamente con una excursión en un día, lo que hicimos fue ir a una agencia y contratar un recorrido por Xela, Zunil, las Fuentes Georginas, la Iglesia de Salcaja y la de San Andrés de Xecul, de esta manera veríamos más cosas, nos ahorrábamos dos días y medio que después dedicamos a la zona de Sayaxché y nos alegramos bastante ya que Xela nos pareció bastante fea y nos hubiera fastidiado perder el tiempo allí.
La excursión la contratamos en una agencia local llamada Destinos Turísticos Atilán que está situada en la Calle 14 de Febrero, en Panajachel, nos costó 45 $ por cabeza y fuimos solos en un coche con la guía y el conductor, la verdad que estuvo genial ya que nos trataron de maravilla y pudimos estar el tiempo que quisimos en cada lugar que visitamos.
Qué ver en Quetzaltenango
Nuestra primera parada después de dos horas de trayecto fue en Quetzaltenango, más conocida como Xela, está situada en un valle montañoso en pleno altiplano guatemalteco y rodeada por nada más y nada menos que 7 volcanes.
Aunque Xela es la segunda ciudad más grande del país personalmente me horrorizó, creo que no vale la pena perder más de tres horas allí ya que lo más interesante está en los alrededores donde se puede disfrutar de unos paisajes impresionantes, termas naturales, pequeños pueblos con encanto y numerosas rutas para caminar, eso sí, lo mejor es que todos los edificios históricos de la ciudad se concentran alrededor del Parque Centroamérica, el corazón de Quetzaltenango.
Nuestra primera parada la hicimos en la Catedral del Espíritu Santo, un templo fundado en el año 1535 por el Obispo Francisco Marroquín tras la conquista de la ciudad por los españoles, de esa época hoy en día tan solo se conserva la fachada de estilo barroco ya que el resto fue destruido durante uno de los muchos terremotos que han asolado la ciudad.
A lo largo de la historia, la catedral ha funcionado como convento dominico y de frailes franciscanos y en la actualidad es una de las iglesias más importantes de Xela donde se venera a la Virgen del Rosario y la imagen del Divino Justo Juez. El exterior es de estilo renacentista y en el interior vale la pena ver una vidriera dedicada a Maria Teresa de Calcuta.
En el parque también se puede ver la Casa de Cultura que alberga el Museo de Historia Natural, el Teatro Municipal, el Ayuntamiento de Quetzaltenango o el Pasaje Enríquez, una galería comercial de principios del siglo XX llena de restaurantes, comercios y agencias de viaje y que recuerda a las que podemos encontrar en cualquier ciudad italiana.
Originalmente el parque contaba con dos jardines diseñados por el arquitecto italiano Alberto Porta aunque en 1938 fue rediseñado por Rafael Pérez, un arquitecto guatemalteco, todos los primeros domingos de mes se puede asistir al mercado de artesanía que montan los artistas de pueblos vecinos y en el que se puede encontrar desde figuras, cerámicas hasta ropa típica del país.
Qué ver en Zunil
Nuestra segunda parada del día fue en Zunil, un pequeño pueblo situado a unos 10 kilómetros de Quetzaltenango con unas vistas impresionantes de los campos y volcanes que lo rodean, si una cosa me llamó la atención de este lugar fue el tamaño de sus hortalizas: enormes zanahorias, tomates y otros vegetales que parecen cultivados en otro planeta, por lo visto la tierra de allí es buena para el cultivo, jejeje. Un lugar perfecto para ver el fruto del trabajo agrícola es su colorido mercado cubierto donde se vende de todo: flores, comida, sartenes, telas…
Otro de los atractivos de este lugar es su Maximón o Rilaj Maam, al igual que en Santiago Atilán hay que preguntar a los habitantes del pueblo para poder encontrar al residente más ilustre ya que va cambiando cada año de casa, esta deidad maya es muy venerada en Zunil y le hacen todo tipo de ofrendas como cigarrillos, velas, dinero, cerveza y hasta ropa para vestirle, la verdad que para mí fue una de las cosas más curiosas que vi en Guatemala.
Seguimos callejeando por la localidad hasta llegar hasta Santa Ana, una cooperativa textil fundada en el año 1970 y que cuenta con más de 500 mujeres miembros que se dedican a tejer artesanalmente todo tipo de productos mediante el telar de cintura, no era tan bonita como las de San Juan La Laguna pero si tenéis tiempo merece la pena pasar por allí y que os cuenten cómo funciona el centro.
Para terminar la visita a Zunil nos dirigimos a su iglesia católica, situada junto al ayuntamiento y el mercado, data de la época colonial española y en ella destaca su fachada barroca de color blanco y amarillo, la entrada es gratuita.
Fuentes Georginas
Este balneario natural está situado a unos 8 kilómetros de Zunil, a los pies del Volcán Zunil y para llegar hasta allí hay que recorrer una «pista» de un solo carril bastante estrecha y llena de baches, eso sí, lo mejor es el paisaje, cuando vas subiendo se pueden ver los volcanes que rodean la zona, las montañas y la gente trabajando en el campo, las vistas son preciosas.
Este manantial de aguas termales fue descubierto a principios del siglo XX y lleva el nombre de la mujer del ex-presidente Jorge Ubico que visitaba este lugar casi todos los fines de semana, se dice que sus aguas son medicinales ya que contienen azufre y numerosos minerales beneficiosos para la salud, lo que sí es verdad es que sales de allí como nuevo.
Hay unas siete piscinas de agua termal a diferente temperatura aunque la mejor y más caliente es la principal, el clima allí suele ser bastante frío ya que está a unos 2500 metros de altura por lo que es recomendable no pasar mucho tiempo fuera del agua si no queréis pillar un resfriado de los buenos, jejeje.
Precio y horario Fuentes Georginas
Las Fuentes Georginas están abiertas todos los días del año desde las 9:00 hasta las 18:00 horas y el precio de entrada para los extranjeros es de 60 GTQ, hay unas taquillas para dejar las cosas que cuestan 15 GTQ, para contratarlas se hace en el bar y hay que dejar una identificación hasta que se devuelve la llave.
Si queréis pasar allí un fin de semana o varios días, existe la posibilidad de alquilar un bungalow con barbacoa, el precio suele rondar los 200 GTQ por noche.
Iglesia Salcajá
Tras salir relajados de las Fuentes Georginas nos dirigimos a la localidad de Salcajá, situada a unos 25 kilómetros de las aguas termales para conocer su histórica iglesia.
A este pequeño templo se le conoce con el nombre de «Ermita de la Concepción» o la «Conquistadora» y fue la primera iglesia que se construyó y en la que se celebró eucaristía en Centroamérica, en el año 1524.
Sus paredes son altas y gruesas y tienen pocas ventanas que se distribuyeron estratégicamente para evitar asaltos y robos durante la época colonial, destaca su ornamentada fachada donde se puede ver numerosas frutas y animales como el león o la serpiente. La entrada es gratuita y para visitar el interior hay que dirigirse al museo que está situado en la parte trasera del templo.
Como dato curioso cabe destacar que en este lugar se bautizó por primera vez a Leonor de Alvarado Xicotencatl, hija del conquistador Pedro de Alvarado y su esposa Luisa Xicoténcatl.
Iglesia San Andrés de Xecul
Para terminar nuestro recorrido por los departamentos de Quetzaltenango y Totonicapán visitamos San Andrés de Xecul para conocer su espectacular iglesia que fue construida a mediados del siglo XVII y según cuenta la leyenda, fue levantada por un solo hombre en una sola noche.
Destaca por encima de todo su vistosa fachada de color amarillo que representa el maíz en la cultura maya y el rojo que representa el sacrificio, en ella se puede ver más de 200 figuras: animales, plantas, frutas, personas y ángeles que como curiosidad llevan botas y calcetines, hay que fijarse también en su colorida cúpula, pintada de alegres colores y que representa una pelota maya. La entrada es gratuita.
Con esta visita finalizamos nuestra excursión a Xela y alrededores, una zona preciosa aunque su capital no de la talla y como ya dije al principio, se puede conocer perfectamente en un día desde el Lago Atilán. Y vosotros, ¿habéis visitado Xela?, ¿os gustó o no volveríais como yo?
























