Salimos de Chillagoe justo después de visitar sus cuevas y alguna cosilla más y pusimos rumbo a Irvinebank, un pequeño pueblo minero situado en plena Meseta de Atherton, en mitad de la nada.
El «camino» (por llamarlo de alguna manera) dejó de existir de repente y dio paso a una destartalada pista de tierra roja que nos trasladó por momentos al lejano oeste, no había vegetación, hacía un calor asfixiante, bolas de palitroques cruzaban el camino y había cementerios de esos centenarios que dan mucho yuyu esparcidos por la soledad del terreno, vamos, que se nos llega a averiar el coche en medio de la nada y todavía andamos por las antípodas en plan Supervivientes porque fijo que no nos hubiera rescatado nadie, no había ni un alma.
Irvinebank fue fundada en 1884 por John Moffat, un importante empresario minero que compró los derechos de las concesiones mineras un año antes. En un primer momento, el pueblo era conocido como Gibbs Camps pero más tarde, Moffat lo cambió por el actual en memoria de su lugar de origen, cerca del Río Irvine, en Escocia.
Con los años, Irvinebank fue creciendo hasta convertirse en la mayor fundición y centro minero de Australia. Este acontecimiento propició la llegada de mineros de todas partes del país y la construcción de una presa, una fundición y diferentes servicios públicos como correos, tranvía, escuela, comisaría, iglesias, hospital, etc, etc…
Si nuestro recorrido lo habíamos hecho en total soledad, cuando llegamos al pueblo la cosa no cambió mucho, aparcamos y nos dirigimos hacia el bar donde había un hombre sentado en una silla fumando, nos miró de arriba abajo como si fuéramos extraterrestres y siguió fumando sin dirigirnos la palabra así que le preguntamos nosotros por lo que se podía ver o hacer allí, nos volvió a mirar y nos contestó «nothing», intuimos que no tenía muchas ganas de hablar así que decidimos ir por nuestra cuenta a recorrer el pueblo.
En primer lugar nos dirigimos a la State School, en funcionamiento desde el año 1885, no sé quién irá a estudiar porque en el tiempo que estuvimos en el pueblo no vimos ni un solo niño pero la realidad es que todavía sigue en uso. Este centro de enseñamiento fue el primero que tuvo Irvinebank y fue fundado por Janet McTavish como escuela privada.
Seguimos nuestro recorrido, cruzamos un pequeño arroyo por encima de un destartalado puente de madera y fuimos a parar a la Escuela de Artes del pueblo. Este edificio fue inaugurado en el año 1900 con un gran baile al que acudieron importantes personalidades de la zona y del mundo de la minería y ha sido uno de los lugares más importantes de encuentro social desde su apertura hasta la actualidad. Este lugar solo se puede visitar con cita previa, nosotros como no habíamos contactado solo pudimos verlo por fuera.
Justo al lado, encontramos el Queensland National Bank, un edificio de ladrillo que data de 1905 y que es el único que queda de este estilo en Irvinebank. Funcionó como banco desde el 6 de julio de 1905 hasta el 30 de abril de 1923, fecha en la que se cerró debido a la disminución de actividad minera en el pueblo, más tarde el inmueble fue alquilado como vivienda particular hasta el año 2004. El edificio ha sufrido grandes daños y transformaciones durante el periodo en el que estuvo alquilado por lo que hoy en día no se conserva nada original de lo que fue el banco.
Subimos por una cuestecilla para llegar hasta la antigua residencia de John Moffat, la Loudoun House, hoy convertida en museo. Este edificio es el más antiguo de Irvinebank, data de 1884 y está construido en madera de cedro rojo. Las antiguas instalaciones constaban de la vivienda principal, la oficina del empresario minero y un ala reservada para la servidumbre donde se encontraban las habitaciones, lavandería y cocina, todo estaba rodeado de un bello jardín del que poco queda ya y en el que hoy en día hay esparcidos algunos vagones, vías y antiguos artilugios mineros.
La entrada al museo cuesta 10 AUD y en el interior podemos ver una colección de objetos y fotografías sobre la historia de la localidad.
Desde la casa se puede ver la antigua estación del tranvía, inaugurada en el año 1907 con una gran fiesta a la que asistieron más de 2500 personas. La línea de tranvía unía Irvinebank con la Mina de estaño de Hills y Bonmoo a través de espectaculares gargantas y acantilados y servía principalmente para el transporte de minerales, combustible, suministros generales y más tarde para pasajeros. El tranvía estuvo en funcionamiento hasta el año 1936.
Continuamos el camino pasando por el Molino de Loudoun, construido en el año 1884, fecha en la que también se construyó la presa para abastecer al mismo, actualmente es propiedad privada por lo que solo se puede ver desde el exterior.
A medida que íbamos caminando por el Irvinebank nos daba la sensación de estar en un pueblo fantasma, no había ni un alma por la calle y a cada paso encontrábamos restos de vagones, camionetas o incluso del antiguo horno de la ciudad, como si los habitantes hubieran salido huyendo de allí y hubieran dejado abandonado todo a merced de la naturaleza.
Subiendo por unas escaleras se puede ver la antigua Oficina de Correos y Telégrafos situada en la intersección de la calle principal y la Calle McDonald, hoy en día es una casa particular donde venden artesanías de la zona ya que todas las funciones postales se gestionan desde la taberna del pueblo. Este edificio fue inaugurado en el año 1908 y funcionó hasta 1933, fecha en la que la población de Irvinebank descendió considerablemente.
Nos dirigimos hacia la Mina Vulcano pasando por la antigua Estación de policía y el Juzgado que aunque ya no está en funcionamiento fue restaurada y actualmente alberga una galería de artesanía. Este lugar fue inaugurado en el año 1886 con el traslado de dos policías hasta Irvinebank, más tarde y con el aumento de la población, las instalaciones tuvieron que ser ampliadas, el edificio funcionó hasta el año 1933, fecha en la que cerró durante dos años, fue reabierto temporalmente y finalmente cerró sus puertas definitivamente en 1965.
Para llegar hasta la Mina Vulcano hay que subir por un camino sin asfaltar durante aproximadamente 15 minutos, es aconsejable no meter el coche por aquí porque hay socavones importantes. Esta mina de estaño fue uno de los lugares más importantes de Irvinebank ya que casi toda la economía giraba entorno a ella, fue descubierta en septiembre de 1888 por un grupo de leñadores y mineros italianos en la ladera de una montaña, obviamente ya no está en uso pero se puede ver el antiguo acceso a la excavación, la chimenea y algunas estructuras y maquinaria que formaban parte de ella.
Bajamos de nuevo al pueblo y nos dirigimos a la taberna con la intención de tomar algo aunque nos encontramos de nuevo con el fumador, como ya habíamos notado que no tenía muchas ganas de atendernos decidimos irnos de allí y poner rumbo a Herberton, otro de los pueblos mineros de Queensland. Esta visita nos encantó, principalmente porque no es un sitio turístico y es de esos lugares que cuesta encontrar en las guías turísticas, eso sí, el acceso es un poco (bastante) malo.
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