Santillana del Mar: Qué ver y hacer en la Villa de las 3 mentiras

La última vez que visitamos Cantabria, hace ya mucho tiempo, nos encantó Santillana del Mar y estábamos deseando regresar para poder volver a pasear por sus callejuelas empedradas, recorrer sus plazas llenas de tiendas de artesanía y restaurantes o degustar la rica gastronomía del lugar pero ir en plena Semana Santa no es buena idea, aquello parecía un hervidero de guiris y casi no podías dar un paso, eso sí, la villa de las tres mentiras (ya que ni es santa, ni llana, ni tiene mar) sigue conservando todo su encanto y nos sigue pareciendo uno de los lugares más bonitos de nuestro país.

Calle del Río en Santillana del Mar

Un poco de historia de Santillana del Mar

Aunque Santillana del Mar ha estado habitada desde la prehistoria, la Cueva de Altamira es una de las joyas arqueológicas más importantes del mundo, no fue hasta la Edad Media cuando se formó un primitivo núcleo de población alrededor de la Abadía de Santa Juliana que según se cree fue fundada por unos monjes en el siglo VIII cuando regresaron de Turquía con las reliquias de la santa, años más tarde en el siglo  XI, el Rey Fernando I otorgó a la abadía un fuero que la convirtió en colegiata por lo que recibió numerosos privilegios por parte de los Reyes de Castilla.

Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

No fue hasta el año 1209 cuando el Rey Alfonso VIII concedió el privilegio de villa a la pequeña localidad lo que propició el desarrollo urbano de este pequeño pueblo cántabro que hasta llegó a ser capital de la Merindad de Asturias de Santillana.

Aunque durante el siglo XVI Santillana sufrió una importante pérdida de poder administrativo no impidió que años más tarde se instalaran en la villa varios nobles y gente adinerada que construyeron numerosos palacios y casas nobles (hoy en día se conservan un buen número de ellas con sus correspondientes escudos de armas), algunos ejemplos son las Torres de Borja y de Merino, las construcciones más antiguas de Santillana que datan del siglo XV o la Casa-Palacio de Peredo-Barreda del siglo XVIII.

Qué ver y hacer en Santillana del Mar

En cuanto llegamos a Santillana del Mar ya nos dimos cuenta que no habíamos escogido la mejor época para visitar la villa ya que era imposible aparcar así que estuvimos dando vueltas un buen rato hasta que no nos tocó otra opción que pagar un parking. En primer lugar nos dirigimos a la Oficina de Turismo que está situada en el número 20 de la Calle Jesús Otero para coger algunos mapas e información sobre horarios y precios para visitar los distintos museos y monumentos de Santillana, esto es lo que no os podéis perder si pasáis un día por esta antigua villa medieval:

Colegiata de Santa Juliana

La Colegiata de Santa Juliana es sin lugar a duda el sitio más destacado de Santillana del Mar y uno de los edificios románicos más importantes de Cantabria por lo que fue declarada Monumento Nacional en el año 1889. Según se cree el primitivo monasterio se fundó en el IX por unos monjes peregrinos que portaban las reliquias de Juliana de Nicomedia, una mártir torturada en Turquía por el Emperador Diocleciano.

Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

El primer templo conocido fue una pequeña ermita para custodiar y venerar las reliquias de la santa que fue construido por orden del Rey Alfonso III en el año 870 aunque en el siglo XII, la capilla primitiva fue sustituida por la actual iglesia de estilo románico que cuenta con una planta basilical de tres naves. Destaca la puerta principal de la misma que tiene un gran arco de medio punto con cinco arquivoltas sostenidas por columnas con capiteles decorados con leones y basiliscos, en el centro se puede ver un gran Pantocrátor sujetado por cuatro ángeles y varias figuras a cada lado junto con la imagen de Santa Juliana, lamentablemente el friso de la puerta no está en muy buenas condiciones.

Portada principal de la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

Personalmente creo que el lugar más bonito de la colegiata es su claustro románico del siglo XII, situado en la zona norte del templo y que cuenta con 43 capiteles decorados con motivos vegetales, geométricos e incluso con escenas bíblicas como uno en el que se ve a un caballero luchando contra un dragón. En uno de los laterales del claustro podemos ver la Capilla gótica de Polanco en la que están los sarcófagos de Don Luis de Polanco, consejero de los Reyes Católicos y Regente de Castilla, y su esposa que además estaban emparentados con los Reyes de Francia.

Claustro de la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

Claustro de la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

Claustro de la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

La entrada a la colegiata cuesta 3 € por cabeza y además incluye una audio guía con la explicación de cada capitel del claustro, su historia y mucha información. El horario para acceder al templo y al claustro es de martes a domingo 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 19:30 horas.

Capilla de Polanco en la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

Capilla de Polanco en la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

Museo de Jesús Otero

Este museo que está dedicado al escultor cántabro Jesús Otero se encuentra situado en el antiguo edificio que ocupaba la casa cuartel en la Plaza del Abad Francisco, justo al lado de la Colegiata de Santa Juliana.

Museo de Jesús Otero en Santillana del Mar

En el interior se puede admirar cerca de cincuenta esculturas (casi todas creadas en los últimos años de vida del escultor), varios bocetos y numerosos objetos que pertenecieron al artista que dejó toda su herencia a la villa de Santillana del Mar antes de morir. La entrada al museo es gratuita y el horario para visitarlo es de miércoles a sábado de 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 20:00 horas, los martes de 11:30 a 13:30 y de 16:00 a 20:00 horas.

Museo de Jesús Otero en Santillana del Mar

Museo de Jesús Otero en Santillana del Mar

Museo de la Tortura de Santillana del Mar

El Museo de la Tortura de Santillana del Mar está situado en el número 1 de la Calle Bertrand Clisson y en su interior se puede ver más de 50 aparatos de tortura originales que fueron utilizados por la Santa Inquisición entre los siglos XIV y XIX para castigar a los acusados de brujería, adulterio, traición y todo lo que se les ocurría.

Entre los objetos podemos encontrar cinturones de castidad, potros, sillas con pinchos, la doncella de hierro y muchas barbaridades más, la verdad que me alegro de no haber vivido en la Edad Media. 

La entrada al Museo de la Tortura cuesta 4 € y los horarios para visitarlo son en verano de lunes a domingo de 10:00 a 21:00 horas y en invierno de lunes a domingo de 10:30 a 14:30 y de 15:30 a 19:30 horas.

Neocueva de Altamira

La Neocueva de Altamira está situada a unos 2 kilómetros de Santillana del Mar y es uno de los lugares arqueológicos más importantes del mundo, por esa razón fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1985, lamentablemente no es posible visitar la cueva original debido a los serios problemas de conservación que presenta y tan sólo 5 afortunados a la semana tienen ese privilegio, para poder optar a la visita hay que ir allí los viernes y comprar la entrada antes de las 10:30 horas, si hay suerte, serás uno de los pocos privilegiados que pueden ver esta maravilla del hombre.

El resto de personas tienen que conformarse con visitar una réplica casi exacta de la cueva y el Museo de Altamira en el que se exhiben objetos y huesos encontrados en Altamira y en cuevas cercanas como las del Chufín, el Salitre o la del Castillo.

El precio de entrada a la Neocueva de Altamira y el museo es de 3 € por persona y los horarios son desde mayo a octubre de martes a sábado de 9:30 a 20:00 horas y los domingos y festivos de 9:30 a 15:00 horas y de noviembre a abril de martes a sábado de 9:30 a 18:00 horas y los domingos y festivos de 9:30 a 15:00 horas.

Neocueva de Altamira - Santillana del Mar

Plaza Mayor de Santillana del Mar

La Plaza de Ramón Pelayo, Mayor o del Mercado es el centro neurálgico de Santillana del Mar y donde se concentran alguno de los edificios más bonitos e importantes de la villa, entre ellos no te puedes perder:

Plaza Mayor de Santillana del Mar

Plaza Mayor de Santillana del Mar

Ayuntamiento Santillana del Mar: Está situado en un edificio que data de principios del siglo XVIII aunque a lo largo de su historia ha sufrido numerosas remodelaciones, la más importante la del año 1883, fecha en la que se adaptó para acoger la sede del ayuntamiento. Sin lugar a duda, lo más destacado de este edificio es su fachada del siglo XIX y el gran escudo de armas de la villa con la corona del Marquesado de Santillana del Mar.

Ayuntamiento de Santillana del Mar

Casa de los Barreda – Bracho: Este edificio barroco acoge desde el año 1944 el Parador de Turismo de Santillana del Mar aunque su construcción data del siglo XVII, destaca su fachada con el escudo de armas de la Familia Barreda Bracho, los primeros propietarios de la casa.

Casa del Águila y Torre de la Parra: Estos dos edificios fueron construidos entre los siglos XVI y XVII y reciben este nombre gracias a un águila que está situada en el escudo que adorna la casa del Águila y a una parra que adornaba la fachada de la torre, en la actualidad estas dos construcciones albergan un centro cultural donde se expone “Los Oficios del Ayer”, una exhibición con numerosos objetos que pretende dar a conocer alguno de los oficios rurales más importantes de la zona. La entrada a la exposición cuesta 3 € y el horario para acceder es desde el 1 de octubre al 30 de abril de martes a domingo de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 18.30 horas y del 1 de mayo al 30 de septiembre de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas. 

Casa del Águila y Torre de la Parra - Santillana del Mar

Monumento al Bisonte: Este monumento está situado frente a la Casa del Águila y la Torre de la Parra y fue esculpido por el escultor local Jesús Otero en honor a los bisontes pintados en la cercana Cueva de Altamira, el bisonte tiene una inscripción en la que se puede leer: «Santillana al Hombre de Altamira».

Monumento al Bisonte - Santillana del Mar

Torre de Don Borja: Es uno de los edificios más antiguos de la villa junto con la Torre del Merino, data del siglo XV y su fachada está adornada por dos escudos de armas góticos de la Familia Barreda, uno de sus múltiples propietarios. En la actualidad la Torre de Don Borja alberga la Fundación Santillana.

Torre de Don Borja - Santillana del Mar

Torre del Merino: Esta torre fortificada posiblemente fue construida en el siglo XIII por el estado para el merino de las Asturias de Santillana, desde su edificación pertenece a la Familia de los Barreda.

Torre del Merino - Santillana del Mar

Recorrido por el casco medieval

Pasear por Santillana del Mar es todo un placer para los amantes de la historia, calles adoquinadas, numerosas casas y palacios, pequeños hoteles con encanto y un aire medieval que convierten a la villa en uno de los pueblos más bonitos de nuestro país. Mi consejo es que os perdáis por sus calles y admiréis los balcones llenos de flores, los entramados de madera y algunos escudos de armas que son auténticas obras de arte, estos son algunos de los edificios y lugares que no podéis dejar de ver:

Vista de la Calle del Río desde la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar

Antiguo abrevadero: El abrevadero de Santillana del Mar data del siglo XVI y está situado en una de las vías más transitadas de la villa, la Calle del Río, justo enfrente de la Colegiata de Santa Juliana y al lado de la Casa de los Quevedo y Cossío y en la antigüedad se utilizaba para que el ganado que pasaba por el centro del pueblo pudiera beber agua.

Casa de Leonor de la Vega: La Casa de Leonor de la Vega está situada en la Calle Cantón y recibe este nombre en honor a la madre del primer marqués de Santillana del Mar que según cuenta la leyenda residió en este lugar aunque por la fecha de su construcción, el siglo XV, se puede afirmar que no fue así. Destaca la fachada principal donde se encuentran los tres escudos de armas de la familia De la Vega, en la actualidad la casa alberga un hotel

Casa de los Villa o los Hombrones: Esta casa de estilo barroco que data del siglo XVII está situada en la Calle Cantón y recibe este nombre por las dos grandes figuras de soldado que tiene el gran escudo de armas de la familia Villa, ubicado en la fachada principal y en el que además se puede leer una inscripción que pone: «Un buen morir es honra de la vida». 

Arquitectura típica de Santillana del Mar

Casa de los Quevedo y Cossío: Este edificio consta de dos casas que en la actualidad forman una sola vivienda, las dos datan del siglo XVII y en ellas destacan los bonitos escudos de armas que están situados en ambas fachadas y la forja de sus balcones, hoy en día, los bajos de la Casa de los Cossío albergan desde el año 1950 la Pastelería «Casa Quevedo» donde se puede comprar los típicos sobaos pasiegos que tanto engordan pero que están de vicio, en el mostrador suelen tener bandejitas para degustar galletas, quesadas y los productos típicos de la zona, no hubiera salido de allí, jejejeje.

Casa de Valdivieso: Esta casa fue construida a principios del siglo XVIII y está situada en el cruce del Callejón de las Lindes con la Calle Cantón, como en casi todas las construcciones de Santillana del Mar destaca por su escudo de armas, sus puertas adinteladas y la forja de sus balcones. En la actualidad la Casa de Valdivieso alberga el Hotel Altamira.  

Palacio de Peredo – Barreda: Este palacio fue construido en el año 1700 por el indiano Don Francisco Miguel de Peredo sobre una antigua construcción gótica. En los años 90, los últimos propietarios del palacio, los Marqueses de Benemejís, vendieron la casa a Caja Cantabria que la ha conservado tal y como la dejaron los mismos. En el interior destaca la biblioteca del siglo XVIII, numerosas obras de arte que se han ido incorporando a la colección y varios muebles originales del palacio. 

Torre de los Velarde: Esta torre del siglo XV está situada en la Calle Cantón y aunque su estructura no está en muy buenas condiciones todavía se puede observar su fachada que en la antigüedad tuvo dos entradas principales y los huecos superiores terminados con arcos canopiales.

Como veis Santillana del Mar tiene mucho por descubrir y aunque en un día se puede ver los principales puntos de interés, no está de más pasar unos cuantos días por la zona para disfrutar de su amplia oferta hotelera y gastronómica, seguro que la villa de las tres mentiras os deja huella y estaréis deseando volver para allí como me ha pasado a mí y como bien se dice, no hay dos sin tres así que espero volver en breve para allí! ¿Habéis estado por Santillana del Mar? ¿Añadiríais algún lugar a nuestra lista de imprescindibles? 

Callejeando por Santillana del Mar

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