Tras nuestra visita a las Cataratas del Rin y Schaffhausen nos dirigimos hasta Stein am Rhein, una preciosa localidad situada a orillas del Lago Constanza.
Debido a su situación estratégica, ubicada en un cruce de caminos, ya los romanos aprovecharon para construir un fuerte y un puente de piedra que comunicaba la antigua Retia (hoy en día zona de las Dolomitas) con Alemania. Más tarde, en el año 1005, el emperador alemán Enrique II decide establecer la Abadía benedictina de San Jorge que proporciona a Stein am Rhein un gran desarrollo comercial hasta el punto que conceden a la ciudad el derecho a acuñar moneda y albergar un mercado. La etapa más negra de este lugar se vivió durante la Segunda Guerra Mundial cuando en febrero de 1945 aviones aliados bombardearon por error la ciudad y parte de su patrimonio quedó destruido.
En cuanto llegamos ya divisamos el Castillo de Hohenklingen en lo alto de la montaña y aunque me encantan este tipo de construcciones teníamos dos opciones, la primera ver la ciudad y pasar del castillo o la segunda, subir hasta el castillo y pasar de la ciudad ya que las dos cosas no nos daban tiempo así que nos decantamos por la primera muy a mi pesar, eso sí, en cuanto pueda vuelvo para allá.

Dejamos el coche en un aparcamiento (zona azul, como no) y entramos por una de las cuatro puertas medievales que todavía se conservan, la Puerta Untertor también conocida como Torre del Reloj y que data del año 1367.

Empezamos a caminar por una de las calles principales de la ciudad, Understadt que conecta la Puerta Untertor con la Plaza del Ayuntamiento y donde se concentran la mayoría de los puntos turísticos de la ciudad. Lo primero que me llamó la atención fueron las fuentes y las estrechas callejuelas llenas de pequeñas casitas adornadas con pinturas y flores, es un lugar precioso.

No teníamos intención de visitar ningún museo pero por curiosidad nos acercamos hasta el número 18 donde encontramos el edificio Lidwurm que data del año 1279 y alberga el Museo del pueblo y el juguete. La entrada cuesta 5 CHF y a lo largo de sus cuatro plantas nos podemos hacer una idea de la forma en la que vivía una antigua familia de clase media en la ciudad. Además, el edificio cuenta con una colección de más de 500 muñecos antiguos, finalmente nosotros no entramos por falta de tiempo pero creo que puede estar interesante.

Seguimos caminando por la calle hasta el cruce con Brodlaubegass donde está uno de los edificios más emblemáticos de Stein am Rhein, el Brodlaube. Esta edificación está en pie desde el año 1358 y desde entonces ha servido como sede del gremio de molineros y panaderos, como casa del médico de la ciudad y escuela de latín. Justo al lado se encuentra una casa muy pintoresca, la Casa Hirzli decorada en tonos rojos y blancos y que parece sacada de un cuento.

Sin lugar a dudas el sitio más importante de Stein am Rhein es la plaza del Ayuntamiento, un auténtico museo al aire libre y donde antiguamente se celebraba el mercado semanal y la feria. Presidiendo la plaza se encuentra el edificio del Rathause construido entre 1539 – 1542, éste, está decorado con extrañas gárgolas con forma de dragón y pinturas que fueron incorporadas en la última remodelación de 1900, obra de Carl von Häberlin y Christian Schmidt. Aunque hoy en día alberga la alcaldía de la ciudad en su pasado también hacia las funciones de tienda y granero.

Sin salir de la plaza y a mano derecha podemos ver tres bonitos edificios, en primer lugar el Weisser Adler situado en el número 1 y que conserva la pintura mural renacentista más antigua de Suiza, fue realizada en 1520 por Thomas Schmid y contiene elementos animales, frutales y de la vida cotidiana, hoy en día es un hotel – restaurante. Justo en el edificio de al lado, en el número 3, encontramos el Bürgerasil, una construcción del siglo XV que ha servido como hospital, residencia de ancianos y que en la actualidad alberga la Sede del Archivo Municipal y la Oficina de Turismo de la ciudad. Finalmente en el número 5 se puede visitar el Krippenwelt, el único museo del pesebre del país, la ilusión de cualquier amante de las fiestas navideñas, lástima que íbamos pillados de tiempo sino allá que voy de cabeza, jejejeje.

Si nos centramos en la parte derecha de la Plaza del Ayuntamiento podremos ver la esencia de Stein am Rhein, una espectacular hilera de casas pintadas que te transportan a la Edad Media, os puedo asegurar que es una de las estampas más bellas de Suiza. Los edificios son el Vordere Krone que data del siglo XIV, el Rother Ochsen (la taberna más antigua de la ciudad), el Steiner Trauben de comienzos de XVII, el Sonne de estilo gótico y rococó y el Schwarzes Horn, casa natal de Johann Rudolf Schmid. Todos ellos están bellamente decorados con pinturas murales que nos muestran desde el encuentro de Alejandro Magno y Diógenes hasta la llegada del Barón von Schwarzenhorn a la ciudad en 1664, un auténtico museo de frescos al aire libre.

Seguimos nuestra ruta por lo que dejamos la plaza principal y nos perdimos por el entramado de callejuelas de la ciudad, fuimos a parar a la Torre Obertor, levantada en 1363 y utilizada en el siglo XIX como prisión local. Muy cerca de allí se encuentra la Calle Fronhofgass que tiene unas asimétricas casas que en 1668 saltaron a la fama, no porque aquí tuviera lugar ningún acontecimiento histórico, simplemente una fumadora de pipa se despistó, se durmió y la lió parda, incendió siete casas, eso es lo que pasa por fumar en la cama, jejejeje.

Nos dirigimos hacia el río para visitar la histórica abadía benedictina de Sant Georgen, fundada en el año 1005 por el emperador Enrique II. No tuvimos mucha suerte y nos quedamos sin verla ya que estaba cerrada a cal y canto. Por lo visto es posible visitar su bonito claustro, algunas antiguas estancias y el salón que alberga pinturas de H.Holbein y T.Schmid, otra vez será. Salimos por una antigua puerta medieval de madera y fuimos a dar al río, estaba atardeciendo y la panorámica de la otra orilla era espectacular con el agua brillando. Nos sentamos un rato en un banco pero tuvimos que recogernos pronto ya que empezaba a hacer rasquilla.

Cruzamos el histórico puente de Stein am Rhein que conecta con el antiguo Barrio de Burg. Este puente se construyó en piedra durante la época romana, más tarde se reconstruyó en madera aunque a lo largo de su historia ha sufrido varios percances, el más importante en 1799 cuando las tropas francesas lo incendiaron y quedó parcialmente destruido.

Ya en la otra orilla subimos por unas escaleras hasta la Iglesia de St. Johann auf Burg situada en lo alto de una colina. Este templo es el más antiguo del cantón de Schaffhausen y conserva espectaculares frescos que datan de 1420. Nos plantamos justo en uno de sus laterales por lo que en un primer momento pensamos que estaba cerrada. Obviamente la iglesia tiene un jardincillo que una vez dentro descubrí que era un cementerio y aunque estuve tentada en salir por patas lo crucé a toda leche y fui a dar a la puerta principal que sí que estaba abierta. El interior es precioso y muy sencillo pero desde luego merece una visita, suerte que nos dio por cruzar a la otra orilla del río.

Empezaba a oscurecer y hacia bastante frío por lo que nos dirigimos hasta el coche para poner rumbo a un pueblecito de Alemania donde habíamos reservado un hotel para pasar la noche, parece mentira lo cerca que está un país del otro pero los precios bajan considerablemente al cruzar la frontera, jejejeje.
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Preciosos pueblo, como muchos ed los pequeños (y no tan pequeños) pueblos germánicos. Tuvimos la oportunidad de visitarlo hace 3 o 4 años, junto a las cataratas y de allí fuimos a St Gallen. Precioso. Nos encantó.
Saludos viajeros!
La verdad es que toda esa zona es preciosa, nosotros también estuvimos en St.Gallen para visitar la biblioteca y la verdad que me sorprendió el lugar. 😉
Cuando fuimos a Suiza hace 8 años con la autocaravana estuvimos alojados en un camping muy cerca de este pueblo, y con las prisas y la cantidad de cosas que se quieren visitar se nos pasó, aunque conocíamos de sus existencia y nos dio rabia no habernos acercado. Por lo menos lo conozco a través de tus preciosas fotos. Un saludo!
Muchas veces el tiempo juega en nuestra contra y no nos deja ver algunos lugares maravillosos pero lo bueno es que siempre tenemos excusa para volver. Sten am Rhein es una de las ciudades más bonitas que he visitado! 😉
Me encantan las fachadas de estos municipios suizos. La verdad que a mi el castillo me llamaba mucho la atención, no se en vuestro caso que habría hecho, eso sí, vaya tela con las zonas azul, a pagar se ha dicho, con la rabia que me da a mi… XD
¡Saludotes!
Pues básicamente yo me hubiera ido directa al castillo si se pudiera ver el interior pero actualmente es un restaurante por lo que seguro que la visita a la ciudad fue mucho más provechosa, jejejeje. Lo de la zona azul en Suiza es de traca, no puedes aparcar gratis en ningún sitio y suerte que todavía está la zona azul porque como metas el coche en un parking te quedas desplumado, jejejeje. 😉
Muy chulo también este pueblecito!! Creo que hicistéis bien en elegir visitar el pueblo en lugar del castillo!! Me llama la atención que pasárais fresquete en agosto!!!! jejejeje
Un abrazo
Sí, la verdad que es una maravilla pasar frío en pleno mes de Agosto, sería mi país ideal para vivir, todo el año con frío, jejejeje. El pueblo es precioso y suerte que lo visitamos aunque ya nos habían hablado muy bien de él. 😉
Que pueblo mas bonito! Hace un año estuvimos a punto de organizar un viaje a esta zona pero lo tuvimos que suspender. Algún día espero que podamos visitarla. Un saludo!
Espero que puedas visitar esta localidad y las de alrededor porque son preciosas y seguro que os gustan. Nosotros ya estamos deseando volver!!! 😉
Muy chulo! Nosotros pasaremos también por el lago Constanza en un mes 😉
Pues seguro que os encanta, todos los pueblecitos de alrededor son preciosos!!! 😉