GRAN CANARIA

Qué ver en Gran Canaria en 4 días: ruta completa

El año pasado por mi cumple ya nos escapamos a Menorca y este año no iba a ser menos, decidimos seguir con la tradición cumpleañera y conocer otra isla.

ATERRIZANDO EN GRAN CANARIA

Vimos un vuelo a Gran Canaria a buen precio y… allá que nos fuimos porque a veces no hace falta darle muchas vueltas a los planes, simplemente aparece un vuelo barato y de repente tienes la mochila encima de la cama, el bañador en modo «on» y la duda existencial de qué meter en la dichosa bolsa de los líquidos.

MAPA DE NUESTRA RUTA DE 4 DÍAS POR GRAN CANARIA

Ya habíamos estado en Tenerife y Lanzarote, y hasta ahora Lanzarote era nuestra isla canaria favorita pero después de recorrer Gran Canaria durante 4 días, tengo que decirlo: nos ha conquistado y ha conseguido desbancarla.

Gran Canaria nos ha parecido una auténtica caja de sorpresas: paisajes volcánicos, montañas, barrancos, pueblos preciosos, dunas, cafetales, miradores de infarto y una naturaleza impresionante, tiene unos contrastes flipantes y la sensación de que cada día estás descubriendo una isla completamente diferente, eso sí, hay una cosa que no nos acaba de convencer del todo: sus aguas mega / ultra frías. Que sí, que hay piscinas naturales muy molonas y lugares donde pegarse un buen baño, pero una cosa es bañarte en el Mediterráneo y otra muy distinta enfrentarte al Atlántico. Yo, para qué engañarnos, no tuve narices a meter más que un dedo del pie, jejeje.

VISTAS DESDE TEJEDA

Pero dejando de lado mi cobardía acuática, Gran Canaria nos ha parecido preciosa y perfecta para una escapada de varios días. Si os gusta conducir, descubrir rincones, perderse por carreteras de montaña de infarto (nunca mejor dicho) y combinar naturaleza, buena gastronomía, pueblos y costa, apuntadla en la lista.

PUERTAS DE TEJEDA - GRAN CANARIA

Itinerario de la Ruta por Gran Canaria en 4 días

Antes de entrar en detalle, os dejamos un resumen de nuestra ruta de 4 días por Gran Canaria para que podáis haceros una idea del recorrido y organizar vuestra escapada.

Día Lugares visitados
Día 1 Barranco de las Vacas → Dunas de Maspalomas → Puerto de Mogán → Pueblo de Mogán → Mirador de Veneguera → Los Azulejos → Mirador del Balcón
Día 2 Teror → Arucas → Museo del Plátano → Cenobio de Valerón → Valle de Agaete y sus cafetales → Agaete
Día 3 Roque Nublo → Diferentes miradores del Roque Nublo → Tejeda → Artenara → Acusa Seca → Bañaderos de Arucas
Día 4  Las Palmas de Gran Canaria

Duración del viaje: 4 días completos.

Tipo de ruta: combinación de pueblos, naturaleza, miradores, costa y paisajes volcánicos.

Kilómetros aproximados: dependerán de dónde tengáis el alojamiento y de las carreteras elegidas, pero prepararos para unos cuantos kilómetros de curvas y paisajes espectaculares.

Día 1: Qué ver en el suroeste de Gran Canaria

Nuestro primer día en Gran Canaria decidimos dedicarlo a conocer algunos de los lugares más emblemáticos del sur y del oeste de la isla. Y ya os adelantamos que fue de esos días en los que miras el móvil al final y piensas: «¿Pero todo esto lo hemos hecho hoy?», acabamos un poco reventados porque además nos habíamos levantado a las 3 de la mañana y hacía muchísimo calor, pillamos una mega ola asfixiante con temperaturas que rondaban los 40 grados.

Barranco de las Vacas

Para empezar nuestra ruta por la isla nos fuimos hasta el municipio de Agüimes para conocer uno de esos rincones de Gran Canaria que parecen de otro planeta, el famoso Barranco de las Vacas. Bueno, siendo sinceros, lo que todo el mundo viene a buscar aquí son las Tobas de Colores, un pequeño tramo del barranco que se ha hecho muy popular por sus paredes curvas y onduladas, y que inevitablemente recuerda un «poquillo» al Antelope Canyon de Arizona, aunque en versión canaria, bastante más pequeña y sin necesidad de cruzar medio planeta para verla.

BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

El acceso se encuentra en la carretera GC-550, entre Agüimes y Temisas, aproximadamente a la altura del kilómetro 14, justo en la zona donde la carretera cruza el barranco mediante un puente. Y aquí viene uno de los principales problemas de esta visita: aparcar, no hay un gran parking preparado para recibir hordas de visitantes, sino varios pequeños espacios y zonas donde se puede estacionar con mucha precaución, básicamente en la carretera porque junto al acceso apenas hay sitio para uno o dos coches aunque algo más abajo, en dirección a Agüimes, existe otra zona donde se puede aparcar y después subir andando por el arcén hasta el comienzo del sendero.

BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

Nosotros dejamos el coche en la parte alta, después de cruzar el puente, en un lado de la carretera donde había tropecientos coches más y desde allí comenzamos a bajar andando por un sendero, las vistas son espectaculares y por el camino vas viendo una gran cantidad de plantas autóctonas de la zona, muy chulas, por cierto.

PLANTAS DEL BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

Si vuestra intención es simplemente conocer la parte más famosa del Barranco de las Vacas, la excursión es bastante sencilla y corta. Desde la carretera hay que localizar el acceso que baja hacia el barranco y seguir el sendero hasta pasar por debajo del puente, una vez abajo, hay que continuar unos metros por el cauce hasta llegar a las famosas Tobas de Colores, el recorrido hasta este punto puede hacerse en muy poco tiempo y, dependiendo de dónde hayáis conseguido aparcar, el paseo completo puede rondar entre media hora y una hora contando paradas y fotos.

BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

El sendero no está señalizado, por lo que es recomendable llevar localizado previamente el acceso y, si utilizáis una aplicación de rutas, descargar el recorrido antes de llegar porque en algunos puntos la cobertura puede ser inexistente, nosotros en aproximadamente un cuarto de hora llegamos a lo que veníamos buscando: las Tobas de Colores, unas formaciones de roca moldeadas por la acción erosiva del agua que han creado un estrecho pasillo de paredes curvas y onduladas, el tramo espectacular es bastante pequeño, de alrededor de 50 metros, así que no esperéis encontrar aquí un cañón kilométrico, es más bien una pequeña joyita geológica concentrada en unos pocos metros, pero precisamente por sus formas y colores resulta tremendamente fotogénica, eso sí, preparaos para esquivar guiris por todas partes, es una zona muy conocida y además la gente no tiene respeto por nada, se subían en rocas, paredes, te metían el palo selfie por las narices, en fin…que no todo es tan idílico como aparece en Instagram.

BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

Hay otras rutas por el barranco, el recorrido hasta las Tobas de Colores es solamente la visita más popular y sencilla, pero el entorno del barranco ofrece posibilidades de senderismo bastante más largas.

BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

Una opción es realizar rutas que parten desde Agüimes y llegan hasta las Tobas de Colores siguiendo diferentes tramos del sendero S-40, que conecta Agüimes, Temisas y Santa Lucía, en estos casos ya no hablamos de bajar del coche, hacer cuatro fotos y volver, sino de una caminata de varios kilómetros que permite disfrutar mucho más del paisaje del barranco y de los alrededores, algunas rutas circulares desde Agüimes superan los 10 kilómetros, aunque incluyen tramos por carretera y otros senderos, por lo que son bastante diferentes de la visita turística habitual a las Tobas.

También existen recorridos de senderismo más exigentes que conectan el Barranco de las Vacas con otros barrancos y zonas del interior de Gran Canaria, llegando incluso a enlazar con el entorno de Guayadeque y Pajonales, estas rutas ya son excursiones de montaña de varias horas para gente nivel pro, con bastante más desnivel y tramos de terreno irregular, por lo que no tienen nada que ver con el pequeño paseo que hace la mayoría de visitantes.

Si vais con poco tiempo, nuestra recomendación sería hacer la ruta corta para guiris, que es la que realmente merece la pena si queréis conocer el lugar más famoso. Si sois aficionados al senderismo y tenéis varias horas o días disponibles en la isla, entonces sí merece la pena plantearse una ruta más larga por los barrancos de la zona y aprovechar para descubrir otros paisajes que quedan completamente fuera del recorrido turístico habitual.

En resumen, el Barranco de las Vacas es una visita corta pero muy curiosa si vais únicamente a las Tobas de Colores, y una zona bastante más interesante si decidís dedicarle tiempo al senderismo. Nosotros como era la primera vez que íbamos pues hicimos lo que todo el mundo, bajar por el camino corto, recorrer el pequeño cañón, echar un montón de fotos y marcharnos por donde habíamos venido, eso sí, como recomendación os diría: llevad gorra, protección solar y unas buenas zapatillas cerradas, no es que vayas a escalar la montaña pero sí que hay tramos con un montón de pedruscos que resbalan un montón.

BARRANCO DE LAS VACAS - GRAN CANARIA

Dunas de Maspalomas

Desde el barranco nos fuimos directamente a un paisaje que parece sacado de otro continente, las Dunas de Maspalomas. Y sí, después de estar rodeados de volcanes, encontrarte de repente con semejante extensión de arena frente al Atlántico es de esas cosas que te hacen pensar que Gran Canaria tiene un poquito de todo.

DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

Nosotros aparcamos en Playa del Inglés, en un parking donde pagamos 0,26 € el primer minuto y 0,02 € los siguientes, desde allí resulta bastante cómodo acercarse a las dunas y, ya que estás, puedes aprovechar para darte un bañito en la famosísima Playa del Inglés… si tienes el valor suficiente para meterte en ese agua que parece haber sido enfriada expresamente para poner a prueba tu dignidad.

Las Dunas de Maspalomas forman parte de una Reserva Natural Especial de unas 400 hectáreas situada en el extremo sur de Gran Canaria. El espacio protegido no está formado únicamente por dunas, aquí conviven un enorme campo de arena, la playa, un palmeral y la Charca de Maspalomas, una laguna salobre de gran importancia para las aves migratorias, es precisamente esta combinación de desierto, oasis y océano la que hace que el paisaje sea tan especial y delicado.

DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

Lo curioso es que estas dunas no son simplemente «un montón de arena que ha ido acumulando el viento», su formación está relacionada con la dinámica litoral de esta zona, donde la arena es transportada y acumulada por la acción del mar y del viento, con el paso del tiempo se ha creado este enorme sistema de dunas móviles, que continúa cambiando de forma y posición, por eso, si volvéis dentro de unos años, algunas de las dunas que veis hoy no estarán exactamente en el mismo sitio.

DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

¿Desde dónde se ven mejor las Dunas de Maspalomas?

Uno de los mejores puntos para contemplar las dunas está junto al Hotel Riu Palace Maspalomas, allí se encuentra el conocido Mirador de las Dunas, junto al centro de visitantes de la reserva, es probablemente el punto panorámico más emblemático y, además, desde aquí comienza uno de los recorridos señalizados que permite adentrarse en el paisaje dunar sin cargárselo por el camino.

Además del Mirador de las Dunas del Riu Palace, podéis disfrutar de buenas vistas desde distintos puntos del Paseo Costa Canaria, en Playa del Inglés. Este paseo discurre junto al borde de la reserva y cuenta con diferentes perspectivas elevadas hacia el campo de dunas, especialmente en el entorno del mirador que conecta con la zona del Riu.

MIRADOR HOTEL RIU EN DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

Y si tenéis tiempo, no os limitéis a mirarlas desde arriba. Caminar por las zonas y senderos autorizados es la mejor manera de apreciar cómo cambia el paisaje, porque desde dentro las dimensiones de las dunas impresionan todavía más, hay rutas señalizadas que atraviesan diferentes tipos de dunas y permiten llegar hacia la zona de la playa, nosotros hicimos algunos recorridos pero por poco y llegamos deshidratados así que mejor que tengáis a mano unos buenos litros de agua, sombrero y zapatillas cerradas.

DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

Eso sí, aquí hay una cosa MUY importante: no podemos meternos por donde nos dé la gana, las Dunas de Maspalomas son un espacio natural protegido y existen zonas delimitadas y senderos habilitados precisamente para proteger la vegetación, la fauna y la propia dinámica de las dunas, salirse de las zonas permitidas puede provocar daños en un ecosistema mucho más delicado de lo que parece y, además, puede conllevar que os llevéis un recuerdo no deseado, una buena multa.

DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

Así que nada de subirte a cualquier duna para conseguir «la foto definitiva», pisotear plantas porque «total, es solo una», mover piedras, dejar basura o alimentar animales, el paisaje parece un desierto deshabitado, pero aquí hay bastante vida escondida. Y créenos: la foto queda mucho mejor cuando no aparece de fondo una multa por hacer el cabra.

Por último, si podéis elegir la hora de la visita, el amanecer y el atardecer son probablemente los momentos más espectaculares, eso sí, al mediodía la arena puede alcanzar temperaturas bastante altas, así que en verano conviene tenerlo muy en cuenta antes de lanzarse a cruzar el desierto en chanclas, lo digo por propia experiencia, la arena se colaba en la planta del pie y parecía que la había metido en aceite hirviendo.

DUNAS DE MASPALOMAS - GRAN CANARIA

Puerto de Mogán

Después de tanta caminata, tocaba lo verdaderamente importante: ¡comer! así que nos fuimos a nuestra siguiente parada en la ruta, Puerto de Mogán, uno de esos lugares que entiendes perfectamente por qué tiene fama cuando llegas allí.

MOGÁN PUERTO - GRAN CANARIA

Lo primero que hicimos fue buscar un sitio para comer porque teníamos mucha hambre así que nos pedimos una mega parrillada de pescado y marisco en el Restaurante Porto Alegre, salimos encantados y rodando de allí. Un sitio con precios bastante apañados, comida muy rica, camareros súper amables y, además, justo enfrente de la Playa de Mogán y como no, tuvimos nuestra primera toma de contacto, después de mucho tiempo, con las famosas Papas arrugadas, una delicatesen canaria a la que nos hemos hecho fans.

PARRILLADA DE PESCADO Y MARISCO EN PUERTO DE MOGÁN - GRAN CANARIA

Con el buche lleno nos dedicamos a pasear sin ninguna prisa por las calles del puerto, llenas de flores, casitas blancas, puentes y pequeños canales. Compramos algún que otro recuerdo, porque aparentemente viajar no cuenta si no vuelves con varios cacharros que probablemente no necesitabas, y terminamos tomando algo tranquilamente en Sía Heladería, todo muy relajado, «vacaciones mood».

PLAYA DE MOGÁN PUERTO

Puerto de Mogán fue originalmente un pequeño barrio marinero ligado a la pesca, los pescadores utilizaban la playa para varar sus embarcaciones y vender parte de sus capturas, y a comienzos del siglo XX llegó incluso a existir una fábrica de salazón, con el tiempo, el antiguo núcleo pesquero se transformó en el puerto turístico que conocemos hoy, manteniendo ese aire marinero que lo hace tan especial.

MOGÁN PUERTO - GRAN CANARIA

MOGÁN PUERTO - GRAN CANARIA

Y sí, tiene esos famosos canales que le han valido el sobrenombre de «la Venecia de Canarias», salvando las distancias con Italia, claro.

MOGÁN PUERTO - GRAN CANARIA

Por cierto, los viernes hay mercadillo en Puerto de Mogán, de 8:00 a 14:00, con artesanía, souvenirs, fruta, ropa y todo tipo de cosas, nosotros fuimos un sábado y no lo pillamos… y casi que lo agradecimos, porque pudimos aparcar gratis en la explanada donde se monta el tinglado, eso sí, tiene que estar chulo, ya sabéis que soy mega fan de estos sitios, jejeje.

MOGÁN PUERTO - GRAN CANARIA

Mogán pueblo

Cogimos el coche y pusimos rumbo a Mogán pueblo, adentrándonos poco a poco en el interior de Gran Canaria y dejando atrás la imagen más turística y costera que suele asociarse al municipio. El valle de Mogán tiene una historia estrechamente ligada a la agricultura y a una forma de vida tradicional marcada durante siglos por el aislamiento, la escasez de agua y la dificultad de las comunicaciones.

MURALES MOGÁN PUEBLO

Antes de llegar al casco de Mogán hicimos una parada en el Molino Quemado, situado a unos 500 metros del núcleo del pueblo, junto a la carretera y en el barrio que precisamente recibe el nombre de Molino de Viento. Es uno de esos lugares que, visto desde fuera, puede parecer simplemente una antigua construcción de piedra, pero que en realidad guarda una parte importante de la historia agrícola de la comarca. El molino fue construido durante el siglo XIX, aunque no se conoce con exactitud el año de su construcción, y funcionaba como molino harinero, su principal función era aprovechar la fuerza del viento para moler cereales, especialmente millo, y obtener harina y gofio, uno de los alimentos fundamentales en la dieta tradicional canaria.

MOLINO QUEMADO - MOGÁN PUEBLO

Y aquí aparece la parte más curiosa de su historia: ¿por qué se llama Molino Quemado? El nombre no es una ocurrencia moderna ni una referencia a su aspecto sino que procede de un incendio que sufrió a finales del siglo XIX, el edificio llegó a quemarse por completo, aunque no se conoce con absoluta certeza cómo ocurrió, las malas lenguas cuentan que el incendio fue provocado por un pastor procedente de La Aldea como acto de venganza contra el poder municipal, sea cual sea la verdadera causa, después de aquel incendio empezó a conocerse como Molino Quemado, nombre que ha llegado hasta nuestros días.

Hoy este lugar ya no funciona como molino harinero, pero su valor es precisamente el de conservar la memoria de aquella época, tras su restauración se convirtió en uno de los símbolos del patrimonio etnográfico de Mogán y en una imagen muy reconocible del municipio, además, en 2008 fue declarado Bien de Interés Cultural.

Ya en Mogán pueblo, nos encontramos con un lugar bastante diferente a los grandes núcleos turísticos de la costa, el casco conserva ese ambiente de pueblo del interior, mucho más tranquilo, rodeado por las montañas y el paisaje del valle. Aunque no es un lugar con una interminable lista de monumentos, sí merece la pena recorrerlo tranquilamente y fijarse en esos pequeños detalles que ayudan a conocer la cultura local.

MOGÁN PUEBLO

Uno de ellos lo encontramos junto al aparcamiento donde dejamos el coche, allí hay una zona infantil decorada con murales de azulejos que representan diferentes trajes tradicionales canarios, son de esos detalles que quizá no aparecen siempre en las listas de lugares imprescindibles, pero que hacen que un paseo por un pueblo tenga mucho más encanto. Los murales funcionan como un pequeño homenaje a la indumentaria tradicional y a la cultura popular de las islas, además, en la zona también encontramos un gorro y diferentes objetos representados a tamaño gigante, algo que nos llamó especialmente la atención.

MOGÁN PUEBLO

Continuamos el paseo hasta la Iglesia de San Antonio de Padua, situada en la Plaza de Sarmiento y Coto y considerada uno de los edificios con mayor valor histórico del casco de Mogán. El templo comenzó a construirse a comienzos del siglo XIX y quedó terminado en 1814.

Tuvimos mala suerte porque encontramos la iglesia cerrada, una pena, ya que su interior guarda algunos elementos interesantes, conserva un artesonado de madera labrada, además de imágenes de San Antonio de Padua y de la Inmaculada Concepción, elementos que reflejan la tradición religiosa y artística de la localidad.

IGLESIA SAN ANTONIO DE PADUA - MOGÁN PUEBLO

Nos dedicamos a hacer lo que más nos gusta en los viajes, callejear por los pueblos, así descubrimos algunas murales chulos, estatuas de vecinos ilustres…nos llamó la atención que se premie a la gente del pueblo con una escultura y su nombre, debe molar tener tu propia imagen a tamaño real con un cartelito con tu nombre y a lo que te dedicas o dedicabas, la verdad que nos gustó bastante aunque eso sí, ya podéis preparar las piernas, todo son cuestas, jejeje.

MOGÁN PUEBLO

Mirador de Veneguera

Seguimos la carretera hacia la costa oeste y llegamos al Mirador de Veneguera, situado en la espectacular carretera GC-200.

MIRADOR DE VENEGUERA

Desde este mirador se pueden contemplar los barrancos de Mogán y Veneguera, las montañas de colores de Los Azulejos y, dependiendo de las condiciones, el océano Atlántico como telón de fondo, nosotros tuvimos un pequeño enemigo, la calima, aun así, las vistas eran espectaculares y se podía apreciar perfectamente la inmensidad del paisaje.

MIRADOR DE VENEGUERA

Si os soy sincera, no estuvimos mucho tiempo allí porque hacía muchísimo calor, vimos una especie de sendero que descendía y en otra situación seguramente lo hubiéramos seguido pero preferimos meternos en el coche con el fresquito del aire acondicionado.

MIRADOR DE VENEGUERA

Los Azulejos de Veneguera

Como estábamos cerca de Los Azulejos de Veneguera, allá que nos fuimos.

Paramos junto a una especie de bar que encontramos cerrado y desde allí comenzamos el sendero hacia Los Azulejos. Estas montañas son una auténtica paleta de colores naturales: verdes, amarillos, ocres, rojizos… El origen está en antiguos procesos volcánicos e hidrotermales que alteraron la composición de las rocas y dieron lugar a esta curiosísima combinación de tonalidades, no vayáis a pensar que encontraréis una especie de mural alicatado o algo así, recibe este nombre por el parecido de la montaña con los tradicionales azulejos de cerámica.

LOS AZULEJOS DE VENEGUERA - GRAN CANARIA

Aunque nosotros solo nos «asomamos» al inicio del sendero, hay diferentes rutas y recorridos, uno de los itinerarios circulares señalizados por la zona ronda los 12 km, aunque existen rutas más cortas que permiten acercarse a las formaciones sin hacer el recorrido completo.

Nosotros hicimos un tramo para acercarnos a la zona de Los Azulejos y aquí tenemos que confesar algo, era todo cuesta arriba y hacía un calor que, por poco, nos desintegramos así que llegamos, vimos el paisaje, echamos unas cuantas fotos y, después de recuperar el alma, continuamos nuestra ruta.

LOS AZULEJOS DE VENEGUERA - GRAN CANARIA

Mirador del Balcón

Recorrimos el espectacular valle y seguimos por la carretera hacia el oeste hasta llegar al Mirador del Balcón, ya en el municipio de La Aldea de San Nicolás, nos llamó mucho la atención porque en esta parte empezamos a ver un montón de plantaciones de plátanos, las reconocimos porque estaban tapadas con lonas.

MIRADOR DEL BALCÓN - GRAN CANARIA

El mirador está literalmente colgado sobre la costa y ofrece unas vistas brutales de los acantilados y macizos volcánicos de la costa occidental de Gran Canaria que se conocen popularmente como «La cola del dragón», con el Atlántico extendiéndose hasta donde alcanza la vista, algunas de estas paredes alcanzan alrededor de 1.000 metros sobre el nivel del mar.

MIRADOR DEL BALCÓN - GRAN CANARIA

Además, el propio mirador tiene ese famoso balcón acristalado que hace que asomarse tenga un puntito de «¿seguro que esto aguanta?», yo no estuve mucho tiempo por si las moscas, jejeje.

Y aquí, con el océano delante, los acantilados debajo, la calima flotando en el ambiente y el sol empezando a bajar, decidimos dar por terminado nuestro primer día de ruta por Gran Canaria.

MIRADOR DEL BALCÓN - GRAN CANARIA

Día 2: Qué ver en el noroeste de Gran Canaria

Cuadramos nuestra visita a Gran Canaria para que nuestra parada en Teror coincidiera con domingo, principalmente por una razón, queríamos conocer su famoso mercadillo dominical. Y ya que nos poníamos, decidimos aprovechar el día para recorrer parte del norte y noroeste de la isla, combinando pueblos con historia, arquitectura, mercados, productos típicos y alguna que otra experiencia gastronómica.

Teror y su famoso bocata de chorizo

Nuestra primera parada fue Teror, una de las localidades con más personalidad de Gran Canaria y uno de esos pueblos que merece la pena recorrer sin demasiada prisa, su historia está estrechamente vinculada a la aparición de la Virgen del Pino, cuya devoción convirtió a este lugar en uno de los principales centros religiosos de la isla, la parroquia se creó en 1514 y, desde entonces, la localidad fue adquiriendo una enorme importancia como lugar de peregrinación.

CALLEJEANDO POR TEROR

Tengo que decir que llegar hasta allí desde nuestro hotel fue una auténtica aventura, decidimos atravesar las montañas pensando que los paisajes serían espectaculares y sí, eran flipantes pero la carretera era terrorífica, de un solo carril, no cabía casi ni el coche, además, las plantas de los alrededores en algunos puntos invadían el único carril transitable y como no, había mogollón de curvas, tuvimos suerte que no nos cruzamos con ningún coche porque sino no pasamos, cosa que me parece normal, no creo que la gente de allí que se conoce la zona atraviese esa «pista canaria», jejeje.

Uno de los primeros lugares que visitamos en Teror fue la famosa Calle Real de la Plaza, también conocida por sus casas tradicionales y sus balcones canarios, es una de las calles más bonitas del casco histórico y recorrerla es casi obligatorio, está llena de fachadas de colores, balcones de madera y pequeñas tiendas donde puedes encontrar desde productos gastronómicos hasta recuerdos y artesanía y como no podía ser de otra manera, nosotros también picamos y además nos trajimos un décimo para la lotería de Navidad, a ver si hay suerte y nos hacemos ricos.

CALLE REAL DE LA PLAZA - TEROR

La calle desemboca en la Basílica de Nuestra Señora del Pino, el gran símbolo de Teror y uno de los edificios religiosos más importantes de Gran Canaria, la entrada es gratuita y merece mucho la pena aunque sea simplemente para echar un vistazo al interior, nosotros no paramos mucho dentro porque estaban haciendo misa y no era plan de ponerse a echar fotos con el cura allá arriba predicando.

BASÍLICA NUESTRA SEÑORA DEL PINO - TEROR

El templo actual comenzó a levantarse en el siglo XVIII para sustituir a la antigua iglesia, que se había quedado pequeña para acoger a todos los peregrinos que llegaban atraídos por la devoción a la Virgen del Pino, en su interior se pueden contemplar diferentes obras religiosas, además de la imagen de la Virgen del Pino, patrona de Canarias, también destacan varias piezas relacionadas con la tradición artística canaria y obras de autores como Luján Pérez.

BASÍLICA NUESTRA SEÑORA DEL PINO - TEROR

Después de la visita tocaba precisamente lo que habíamos venido a buscar, el mercadillo dominical de Teror. Cada domingo, aproximadamente entre las 08:00 y las 14:00, las calles y alrededores de la basílica se llenan de puestos, hay artesanía, productos típicos, dulces, ropa, flores, objetos religiosos, alimentación y todo tipo de pequeños souvenirs pero lo que realmente nos interesaba era el famoso bocata de chorizo de Teror con queso, una auténtica delicatesen de la tierra, lo compramos en uno de los puestos del mercado a una chica majísima que, además, nos cobró solamente 4 euros, solo puedo decir que estaba muy rico, el chorizo era como una especie de crema y la mezcla con el queso estaba flipante, estuvimos a punto de comprar otro para cuando volviéramos a tener hambre pero no era plan de cargar con el bocadillo todo el día y sin nevera, jejejeje.

MERCADILLO DOMINICAL DE TEROR

BOCATA DE CHORIZO DE TEROR CON QUESO

Tras nuestro momento gastronómico continuamos nuestro paseo hasta el Palacio Episcopal, situado justo detrás de la basílica.

PALACIO EPISCOPAL DE TEROR

El edificio tiene bastante historia, su parte más antigua se construyó entre 1760 y 1767, aprovechando materiales sobrantes de la construcción de la iglesia, posteriormente, en 1867, se añadió el ala derecha, quedando la puerta principal situada entre ambas partes, el edificio presenta una mezcla de elementos barrocos y neoclásicos y cuenta con varios patios y amplios salones aunque nosotros tuvimos mala suerte porque estaba cerrado y no pudimos verlos, eso sí, merece la pena fijarse en la puerta principal, coronada por el escudo episcopal del obispo Lluch y Garriga, responsable de la ampliación del edificio.

PALACIO EPISCOPAL DE TEROR

Nuestra siguiente parada fue el Monasterio Cisterciense de Teror, también conocido como Monasterio del Císter. La historia del monasterio se remonta al siglo XIX cuando las monjas bernardas habían tenido que abandonar su convento de Las Palmas durante la desamortización así que se instalaron inicialmente en el Palacio Episcopal y después, cuando terminaron las obras en el año 1888, la comunidad se trasladó definitivamente a este lugar.

MONASTERIO CISTERCIENSE DE TEROR

Cuando llegamos estaba cerrado, pero tampoco nos sorprendió demasiado porque vimos que se trataba de una comunidad de monjas de clausura, eso sí, divisamos que anunciaban la venta de dulces artesanales y aquí surgió nuestro problema, no encontramos la famosa puerta-torno por la que comprar las dichosas galletitas y demás tentaciones conventuales y eso nos dolió especialmente porque tenemos una pequeña tradición cuando viajamos, si vemos un convento que vende dulces, hay que comprar. En Santiago de Compostela, por ejemplo, siempre que podemos nos pasamos por el Convento de Belvís a por nuestra correspondiente dosis de repostería monástica, esta vez nos quedamos mirando la puerta como quien ha llegado cinco minutos tarde al buffet libre.

CALLEJEANDO POR TEROR

Continuamos nuestro paseo y aprovechamos para probar una bebida que teníamos ganas de catar, Clipper de fresa, todo un clásico canario y que forma parte de la cultura popular de las islas desde 1956. El sabor de fresa es probablemente el más representativo y todavía hoy sigue siendo una de esas bebidas que los canarios identifican inmediatamente con su tierra, tenemos que decirlo, nos encantó, tiene ese sabor dulce y bastante particular que puede parecer un poco peculiar si nunca lo has probado, pero a nosotros nos conquistó. Vamos, que si hubiéramos encontrado una máquina de Clipper en cada esquina, probablemente habríamos salido de allí haciendo colección de botellas.

CLIPPER DE FRESA

Para terminar nuestra visita a Teror nos dirigimos hasta la Fuente Agria, situada junto al Barranco de Teror, y aquí tengo que hacer una confesión, yo iba preparada con mi botella de litro y medio vacía pensando que iba a llenarla con aquella famosa agua milagrosa y llevármela como recuerdo, al llegar había incluso una especie de guardián improvisado que facilitaba vasos a quienes querían probarla.

FUENTE AGRIA - TEROR

Pues nada, yo con mi botella preparada la llené, la probé y madre mía, qué cosa más mala! Que sí, que el agua tiene sus propiedades, que tiene una larga historia y que ha sido valorada durante siglos por sus características minerales pero una cosa no quita la otra: está agria de narices, y no es una forma de hablar, el nombre no engaña.

Para mí, aquello sabía como si alguien hubiera exprimido una piedra volcánica dentro de una botella y hubiera decidido que era buena idea bebérsela, eso sí, allí había bastante gente llenando garrafones como si acabaran de descubrir la fuente de la eterna juventud, yo, de momento, sigo prefiriendo el Clipper.

MERCADILLO DOMINICAL DE TEROR

Con Teror ya recorrido y después de haber descubierto que no tengo futuro como catadora de aguas minerales, cogimos de nuevo el coche y pusimos rumbo a nuestra siguiente parada de la ruta.

Arucas

Arucas es otra de las grandes paradas que merece la pena incluir en una ruta por el norte de Gran Canaria. La ciudad tiene una historia vinculada a la agricultura y, especialmente, al cultivo de la caña de azúcar, que tuvo una enorme importancia en el desarrollo económico de la localidad, además, Arucas tiene una particularidad que hace que sea muy fácil orientarse: hay un edificio que prácticamente aparece desde cualquier rincón de la ciudad, hablamos, evidentemente, de la Iglesia de San Juan Bautista.

IGLESIA SAN JUAN BAUTISTA - ARUCAS

Popularmente conocida como la “Catedral de Arucas”, aunque técnicamente no es una catedral, es probablemente el edificio más impresionante de la ciudad. Está construida con la característica piedra azul de Arucas, trabajada por los famosos canteros locales, y su aspecto neogótico hace que destaque muchísimo sobre el resto del casco urbano.

La iglesia actual comenzó a construirse a finales del siglo XIX sobre el lugar donde anteriormente existía una pequeña ermita y las obras se prolongaron durante décadas, el resultado es un templo enorme para una ciudad de este tamaño, con torres, grandes ventanales y una fachada que parece sacada de una ciudad europea mucho más grande.

IGLESIA SAN JUAN BAUTISTA - ARUCAS

Intentamos entrar pero a la hora que llegamos, la iglesia estaba cerrada así que continuamos con nuestro paseo por la ciudad y nos dedicamos a recorrer el centro de Arucas sin demasiada prisa, pasamos por la Calle León y Castillo, una de las principales arterias del casco histórico, llena de edificios tradicionales, comercios y terrazas y aquí hicimos otra parada fundamental para la supervivencia del viajero, el vermut, jejeje.

CALLE LEÓN Y CASTILLO - ARUCAS

Hacía un calor de tres pares de narices, así que encontramos una terraza y decidimos que estudiar el mapa de Arucas podía esperar unos minutos, el patrimonio cultural es importante, sí, pero la hidratación también.

CALLE LEÓN Y CASTILLO - ARUCAS

Cuando nos cansamos de estar sentados bajo la sombrilla de una terracita, nos acercamos hasta el Ayuntamiento de Arucas y justo enfrente encontramos otro de los clásicos modernos de cualquier visita, las famosas letras de ARUCAS, un lugar imprescindible en la lista de Raúl, no sé que le ha dado con las letritas pero se tenemos que ir buscándolas por todas las ciudades o pueblos que recorremos, no perdona irse sin su foto, jejeje.

AYUNTAMIENTO DE ARUCAS

AYUNTAMIENTO DE ARUCAS

Seguimos caminando y llegamos al Parque Municipal de Arucas. Después de andar bajo el sol, entrar allí fue como cambiar de planeta, un auténtico oasis en medio de la ciudad, árboles, plantas, zonas ajardinadas y sombra por todas partes, tengo la sensación de que dentro del parque había fácilmente cuatro grados menos, y si no los había, nos daba exactamente igual porque allí se estaba de lujo a la sombra de los árboles.

PARQUE MUNICIPAL DE ARUCAS

PARQUE MUNICIPAL DE ARUCAS

El parque reúne una interesante variedad de especies vegetales y es uno de los espacios verdes más agradables de Arucas y justo en uno de los laterales nos encontramos con otro edificio que nos llamó la atención, la Heredad de Aguas de Firgas y Arucas.

EDIFICIO HEREDAD DE AGUAS DE FIRGAS Y ARUCAS

La construcción del edificio actual comenzó en 1909 y terminó en 1912. Fue levantado para albergar a la asociación de propietarios de regantes, una institución relacionada directamente con la gestión y distribución del agua, algo fundamental en una isla donde este recurso siempre ha tenido un valor enorme.

Y llegamos al último punto que teníamos previsto para Arucas, la Destilería Arehucas, pero claro, era domingo y estaba cerrada.

Después de haber pasado por delante y ver que no podíamos entrar, nos quedamos con las ganas de conocer una de las fábricas de ron más famosas de Canarias. Arehucas nació en 1884 y está profundamente vinculada a la tradición azucarera de la ciudad y a la elaboración de ron en Gran Canaria, su bodega conserva alrededor de 5.000 barricas de roble americano, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos de la visita.

DESTILERÍA AREHUCAS

La visita guiada permite conocer el origen de la marca, recorrer la bodega, descubrir el proceso de elaboración del ron, pasar por el molino, las salas de fermentación y destilación y conocer también la planta de embotellado y, evidentemente, el recorrido termina con una degustación de rones y licores, porque después de escuchar durante 45 minutos cómo se fabrica el ron sería bastante cruel mandarte a casa sin probarlo.

La visita dura aproximadamente 45 minutos y actualmente el precio ronda los 10 € por persona, aunque conviene comprobar las condiciones y horarios antes de ir en su página web, especialmente si, como nosotros, tenéis pensado visitarla en domingo.

ARUCAS

Museo del Plátano de Arucas

El Museo del Plátano de Arucas era uno de mis imprescindibles de Gran Canaria desde que leí que, además de conocer de cerca el mundo del plátano, durante la visita había degustación de bizcocho, plátanos, mermeladas y un montón de productos elaborados con esta fruta y claro, si hay una cosa que me gusta, allá que voy.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

Aprovechamos que habíamos pasado el día visitando Arucas para acercarnos hasta el museo, la visita se realiza en una antigua hacienda vinculada al cultivo del plátano, Hacienda la Rekompensa y, nada más llegar, ya te das cuenta de que aquí el protagonista absoluto es el que probablemente sea uno de los productos más reconocibles de Canarias.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

Durante el recorrido nos fueron explicando la historia del lugar y, sobre todo, cómo es todo el proceso que hay detrás de un plátano desde que empieza a crecer hasta que finalmente llega a nuestra mesa.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

Y aquí empezaron algunas de las curiosidades que más me llamaron la atención, por ejemplo, descubrimos que de cada platanero solamente se obtiene un ramillete de plátanos, puede parecer algo muy sencillo, pero cuando te explican todo el trabajo y los cuidados que necesita la planta, empiezas a mirar ese plátano del desayuno con otros ojos, como con más cariño.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

También nos explicaron cómo se cultiva, los diferentes cuidados que necesita la planta durante su crecimiento y algunas de las variedades que se plantan por allí, fue interesante descubrir que detrás de una fruta que tenemos tan asociada a Canarias existe todo un proceso bastante más complejo de lo que uno podría imaginar.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

Reconozco que había una parte de la visita que esperaba con especial interés, la degustación y no me decepcionó, al finalizar el recorrido nos prepararon una pequeña cata en la que pudimos probar diferentes productos relacionados con el plátano, había licor, vino, vino espumoso de plátano y diferentes mermeladas, además de otros productos para acompañar, también nos pusieron mojo picón.

Aquí tengo que hacer una pequeña puntualización, el mojo picón no tiene demasiado que ver con el plátano porque, curiosamente, no lleva esta fruta entre sus ingredientes pero oye, estaba rico, y además fuimos a la visita a eso de mediodía, así que a esas alturas nuestras tripas ya empezaban a emitir señales bastante claras de que necesitábamos comer, digamos que la degustación llegó en el momento perfecto.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

La experiencia nos permitió conocer una parte bastante curiosa de la cultura agrícola de Gran Canaria y, de paso, descubrir hasta dónde puede llegar el mundo del plátano porque después de esta visita queda claro que con esta fruta se puede hacer bastante más que pelarla y comérsela.

El tour del Museo del Plátano de Arucas cuesta 15 € por persona e incluye la visita guiada y la degustación de productos, en cuanto a los horarios, conviene consultarlos antes de ir, ya que pueden variar según el día y la temporada.

Si os gusta conocer los productos locales y descubrir cómo se producen más allá de la típica visita turística, creo que es una parada bastante curiosa para añadir a una ruta por Arucas y  si además sois de los que no podéis ver un bizcocho de plátano, una mermelada o un licor sin querer probarlo… entonces probablemente esta visita tenga vuestro nombre escrito.

Nosotros salimos de allí sabiendo bastante más sobre plátanos y, sobre todo, con la sensación de que habíamos elegido bien el momento para hacer la visita porque entre tanta historia, cultivo y degustación, lo único que nos faltó fue que alguien nos preparara un bocadillo para completar la experiencia.

MUSEO DEL PLÁTANO - GRAN CANARIA

Cenobio de Valerón

Después de nuestra visita al Museo del Plátano de Arucas, volvimos a ponernos en marcha. Todavía con el sabor de la degustación en la memoria y el estómago algo más contento que antes, pusimos rumbo al Cenobio de Valerón, uno de los yacimientos arqueológicos más curiosos de Gran Canaria.

CENOBIO DE VALERÓN

El Cenobio se encuentra en el municipio de Santa María de Guía, en el norte de la isla. Está situado en la ladera de la Montaña del Gallego, en un entorno de barrancos y paredes volcánicas que ya hacen que el lugar resulte bastante especial incluso antes de conocer su historia, las vistas durante todo el camino son simplemente espectaculares.

CENOBIO DE VALERÓN

Cuando llegas allí y ves las numerosas cavidades excavadas en la montaña, lo primero que piensas es: ¿y todo esto para qué servía? Pues aquí viene lo interesante, el Cenobio de Valerón es, en realidad, un enorme granero colectivo utilizado por los antiguos habitantes de Gran Canaria hace más de 800 años. Aprovechando las características de la roca volcánica, excavaron más de 350 cavidades, distribuidas en diferentes niveles de una pared prácticamente vertical de la montaña, en ellas almacenaban cereales y otros alimentos, protegidos de las condiciones del exterior.

CENOBIO DE VALERÓN

Y viendo dónde está situado, se entiende perfectamente por qué era un lugar tan estratégico, desde fuera no se aprecia lo que se esconde en la montaña y, una vez dentro, las cavidades quedan resguardadas en esta especie de fortaleza natural.

CENOBIO DE VALERÓN

El gran protagonista del lugar, evidentemente, es el propio granero aborigen, con sus cientos de pequeñas cuevas y huecos excavados en la pared de la montaña pero la visita no consiste únicamente en acercarse a mirar las cavidades, el recinto cuenta con un recorrido en el que encontramos paneles informativos, maquetas y recreaciones que ayudan a entender cómo vivían los antiguos canarios y cuál era la función de este curioso lugar.

CENOBIO DE VALERÓN

La entrada general cuesta 3 € por persona y, como curiosidad, el propio billete permite acceder al recinto durante todo un año, eso sí, preparaos porque hay un buen número de escaleras para llegar hasta el sitio arqueológico, en la entrada el chico se reía de mí porque entre el calor que hacía y cuando vi la enorme escalinata estuve tentada de quedarme allí dándole conversación mientras Raúl subía y luego me enseñaba las fotos, al final subí como una campeona y no me arrepiento eh?, me encantó el sitio.

Los horarios son:

  • De octubre a marzo: de martes a domingo, de 10:00 a 17:00 h.
  • De abril a septiembre: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 h.
  • Lunes: cerrado.

CENOBIO DE VALERON

 Valle de Agaete y sus cafetales

Tras nuestra visita al Cenobio de Valerón volvimos a coger el coche para poner rumbo a uno de los lugares que más ganas teníamos de conocer de Gran Canaria: el Valle de Agaete.

Dejamos atrás las montañas y el paisaje más seco que habíamos ido encontrando durante la ruta para adentrarnos en un valle verde, fértil y tremendamente bonito. El Valle de Agaete es uno de esos rincones de Gran Canaria que te obligan a bajar la ventanilla y observar porque entre palmeras, plataneras, árboles frutales y montañas escarpadas parece que la isla haya decidido sacar su versión más exuberante, hasta parecía que estábamos en un país tropical de América.

CAFETALES VALLE AGAETE

Aquí se cultiva algo que, al menos a nosotros, nos parecía bastante curioso, café. En el Valle de Agaete se encuentra uno de los pocos lugares de Europa donde se cultiva, gracias a las especiales condiciones climáticas de esta zona, la combinación de temperaturas suaves, humedad y el abrigo natural que proporcionan las montañas que crean un pequeño microclima que permite cultivar estas plantas, así que, como somos incapaces de pasar por un sitio curioso sin ir a cotillearlo, decidimos visitar uno de los cafetales de la zona.

Terminamos en Cafetal Platinium, un lugar pequeñito, familiar y bastante alejado de la idea que uno podría hacerse de una gran explotación cafetera, de hecho, una de las cosas que más nos gustó fue precisamente ese carácter cercano y artesanal.

CAFÉ PLATINUM - VALLE AGAETE

La historia del cultivo del café en Agaete se remonta al siglo XIX, cuando empezó a introducirse este cultivo en la isla junto con otros productos tropicales, con el paso del tiempo, el café quedó ligado a pequeñas explotaciones familiares del valle y se convirtió en uno de esos productos singulares que hacen que Agaete tenga una identidad agrícola muy particular.

Y aquí viene un dato que nos llamó bastante la atención: Cafetal Platinium produce muy poca cantidad de café y prácticamente todo se vende allí mismo, también se puede encontrar en algún supermercado de esos que todos conocemos, con precios que hacen que uno mire la etiqueta dos veces antes de meter el paquete en el carrito, no diremos el nombre, pero seguro que muchos sabéis perfectamente de cuál hablamos, algo así como muy inglés, jejeje.

CAFÉ PLATINUM - VALLE AGAETE

Precisamente por esa producción limitada, visitar un lugar así tiene mucho más sentido que simplemente comprar un paquete de café, aquí puedes ver todo el proceso y entender por qué este café es considerado un producto tan especial y como no, si te gusta siempre puedes llevarte un paquetito, o dos a casa.

La visita guiada comienza recorriendo la propia plantación, nos llevaron entre las plantas mientras nos explicaban cómo se cultivan, qué necesitan para crecer, cuándo se recogen los frutos y cómo se lleva a cabo todo el proceso hasta conseguir los granos que finalmente terminan convertidos en café.

CAFÉ PLATINUM - VALLE AGAETE

Y aquí descubrimos que producir café de manera artesanal tiene bastante más trabajo del que imaginábamos, nos hablaron de la recogida, del tratamiento de los frutos, del secado y de las diferentes fases por las que pasa el café antes de llegar a la taza, todo explicado de una manera muy cercana y sin convertirlo en una clase magistral, que también se agradece cuando estás de vacaciones.

Pero si la visita a la plantación estuvo muy bien, la siguiente parte fue, para mí, lo mejor, terminamos el recorrido y nos llevaron a la zona de degustación y aquello fue flipante. Nos prepararon una cata en la que, evidentemente, el protagonista absoluto era el café, pero lo acompañaban con diferentes productos locales: pastitas, queso, mermeladas y otras cosas que hicieron que la mesa empezara a tener un aspecto peligrosamente tentador.

CAFÉ PLATINUM - VALLE AGAETE

Y entonces llegó el momento de probar el café, nos explicaron que, para poder apreciarlo bien, teníamos que tomarlo sin leche y sin azúcar así que tuve que hacer un pequeño esfuerzo de supervivencia porque tengo que confesar una cosa: a mí no me gusta el café, básicamente siempre pido una mega taza de leche con una gota de café para darle el gustillo a la leche y le pongo veinte kilos de azúcar así que imaginad mi cara.

Ya que habíamos ido hasta allí, nos estaban explicando todo con tanta ilusión y además aquello era una delicatessen, por educación no podía hacer otra cosa que coger la taza y darle un sorbo, lo probé y pensé para mis adentros: madre mía, qué malo está esto, suerte que nos dieron botellas de agua para «limpiar el paladar» antes de la degustación, yo la utilicé para después, jejeje.

CAFÉ PLATINUM - VALLE AGAETE

Que conste que probablemente el café sea magnífico, de hecho, nos explicaron sus características y todo el proceso que hay detrás, y entiendo perfectamente que para alguien cafetero pueda ser una auténtica maravilla pero yo, que soy del club de los que prefieren que el café esté lo más lejos posible de su taza, no fui capaz de apreciar semejante exquisitez, eso sí, con las pastitas, el queso y las mermeladas me puse hasta arriba, ahí sí que no tuve ningún problema para hacer una cata profesional, una detrás de otra con absoluta dedicación.

Para terminar la visita nos enseñaron cómo tuestan el grano de manera artesanal, fue muy interesante ver cómo se transforma el grano durante el proceso, parece como una palomita de maíz, y entender que el tostado también es una parte fundamental para conseguir las características finales del café.

CAFÉ PLATINUM - VALLE AGAETE

La visita guiada más la degustación tiene un precio de 15 € por persona, y sinceramente, nos pareció una experiencia muy recomendable, no solo por conocer los cafetales de Agaete, que ya de por sí es algo bastante curioso, sino por poder ver de cerca cómo se cultiva, cómo se recoge y cómo se transforma el café.

Agaete

Después de pasar el día entre plátanos, café y un montón de kilómetros por el norte de Gran Canaria, decidimos terminar la jornada visitando Agaete. Y aquí empezó una de esas pequeñas aventuras que, en el momento, no hacen tanta gracia, pero que después acaban siendo de las que más recuerdas del viaje.

Nada más llegar a Agaete nos encontramos con que el pueblo estaba hasta arriba de gente, resulta que eran las Fiestas de la Virgen de las Nieves, una de las celebraciones más importantes del municipio, y el ambiente era espectacular, había calles llenas de gente, bares improvisados, puestos, escenarios y pequeños tablaos preparándose para la fiesta, todo tenía ese ambiente de pueblo en fiestas que hace que cualquier plan que tuvieras pensado se vaya un poco al garete.

CALLEJEANDO POR AGAETE

Viendo el percal, nuestro primer objetivo era bastante sencillo, aparcar y ya os adelanto que no fue nada sencillo, dimos unas cuantas vueltas y, cuando ya estábamos desesperados y pensando seriamente en marcharnos, vimos un arco por el que se podía pasar y acabamos llegando a una especie de barranco donde había dos gorrillas.

Nos buscaron un sitio para dejar el coche y, en ese momento, nos pareció que nos habían solucionado la vida, les dimos una propina porque, sinceramente, ya estábamos al borde de tirar la toalla y largarnos pero lo mejor de todo es que después descubrimos que en la zona del puerto hay un montón de aparcamiento, cosas que pasan cuando uno viaja.

CALLEJEANDO POR AGAETE

Una vez solucionado el tema del coche, nos fuimos hacia el centro del pueblo, Agaete tiene ese encanto de los pueblos canarios de casas blancas, detalles de colores y calles tranquilas que contrastan muchísimo con el bullicio que había aquella tarde por las fiestas.

Nuestra primera parada fue la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, uno de los edificios religiosos más importantes de Agaete. El templo actual fue construido después de que el antiguo edificio religioso que existía en el lugar sufriera un incendio a finales del siglo XIX, la nueva iglesia, de estilo neoclásico, se levantó entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.

IGLESIA NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN - AGAETE

Por fuera resulta bastante sencilla, pero merece la pena entrar para ver su interior, donde destacan el altar mayor, diferentes imágenes religiosas y varias obras de arte vinculadas a la tradición religiosa de Agaete.

IGLESIA NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN - AGAETE

Fuimos andando hacia el puerto y, poco a poco, el paisaje iba cambiando, dejábamos atrás el centro del pueblo para acercarnos a la costa, Agaete nos pareció una auténtica cucada, las casitas blancas y azules, las calles, el ambiente marinero y el contraste entre las montañas y el océano hacen que sea uno de esos lugares donde apetece simplemente pasear sin demasiada prisa.

CALLEJEANDO POR AGAETE

Y entonces llegamos a uno de los símbolos más conocidos de Agaete, el Dedo de Dios, bueno… o lo que queda de él.

ROQUE DE LAS NIEVES - AGAETE

Esta enorme mole era una espectacular formación rocosa que sobresalía verticalmente del mar junto a la costa de Agaete, durante décadas fue uno de los iconos naturales más fotografiados de Gran Canaria, hasta que en 2005 la tormenta tropical Delta provocó su derrumbe, la parte que se conserva todavía permite hacerse una idea de cómo era aquella enorme aguja de roca que parecía señalar directamente hacia el cielo, el nombre, evidentemente, le viene precisamente de esa forma tan característica.

ACANTILADOS TAMABADA - AGAETE

Después continuamos hacia el muelle, donde había bastante gente aprovechando para darse un baño así que como nos entró envidia nos dirigimos hacia Las Salinas de Agaete, uno de los lugares más populares para bañarse en esta zona.

LAS SALINAS DE AGAETE

Las Salinas son tres piscinas naturales de agua de mar formadas aprovechando la propia roca volcánica de la costa y conectadas entre sí mediante túneles, el nombre procede de la antigua actividad relacionada con la obtención de sal que existía en esta zona.

CALLEJEANDO POR AGAETE

El sitio tiene todo lo necesario para pasar un buen rato junto al mar y, además, cuenta con vestuarios, así que vimos la oportunidad perfecta para ponernos el bañador y allá que fui yo, dispuesta a darme un baño, metí un pie en el agua y automáticamente lo saqué, qué fría estaba!

LAS SALINAS DE AGAETE

Después de todo el calor que habíamos pasado durante el día, mi cuerpo había decidido que aquello no era una piscina, sino un congelador así que hice lo más sensato, me senté tranquilamente en un rincón y observé cómo los demás se bañaban mientras yo esperaba recuperar la sensibilidad del pie y entonces descubrimos que había una razón bastante buena para quedarse allí aunque uno no quisiera bañarse, el atardecer.

El sol empezó a bajar y el cielo comenzó a cambiar de color, desde Las Salinas se puede disfrutar de un atardecer espectacular sobre el océano, con las piscinas naturales en primer plano y el horizonte completamente despejado, nos quedamos allí disfrutando del paisaje mientras el sol iba desapareciendo poco a poco.

ATARDECER EN AGAETE

Estuvimos un buen rato allí y luego volvimos hacia el puerto para cenar, terminamos sentándonos en el Restaurante Ragú, todo un acierto.

RESTAURANTE RAGÚ - AGAETE

RESTAURANTE RAGÚ - AGAETE

Pedimos unas papas arrugadas, una fritura de pescado y, para acompañar, una cervecita bien fría, después de todo el día andando, visitando lugares, pasando calor y haciendo kilómetros, aquella combinación nos supo a gloria.

Y con la barriga llena, llegó el momento de enfrentarnos a nuestro pequeño error logístico del día, volver al coche, media hora de reloj andando de noche después de haber estado todo el día pateando, si llego a ver un taxi por allí le paro y me voy en coche porque realmente estaba reventada, no hubo esa suerte!.

CALLEJEANDO POR AGAETE

Mientras caminábamos hacia aquel coche que habíamos dejado alegremente en un barranco, solo podíamos pensar una cosa:¿En qué hora dejamos el coche allí? Pero bueno, así son los viajes, a veces encuentras el sitio perfecto para aparcar y otras veces te conviertes voluntariamente en peregrino nocturno, lo importante es que el día había terminado de la mejor manera: con Agaete iluminado, el recuerdo de un atardecer precioso, unas papas arrugadas y una buena fritura de pescado y con una nueva lección aprendida: si vas a visitar Agaete, mira primero dónde aparcas, tu yo de después de cenar te lo agradecerá.

VISTAS NOCTURNAS DE AGAETE

Día 3: Qué ver en el centro de Gran Canaria

Si hay una imagen que representa a Gran Canaria, esa es la del Roque Nublo. Da igual que hayas visto cien fotos antes de viajar: cuando aparece delante de ti entiendes por qué es el gran símbolo de la isla, Sus casi 80 metros de altura, plantados a 1.813 metros sobre el nivel del mar, dominan la cumbre como si llevaran allí desde siempre y, en cierto modo, es así.

VISTAS DESDE EL PARADOR CRUZ DE TEJEDA

El Roque Nublo nació hace millones de años como el núcleo de un antiguo volcán, con el paso del tiempo, la lluvia, el viento y la erosión fueron desgastando la montaña hasta dejar al descubierto esta enorme aguja de piedra que hoy forma parte del Monumento Natural del Roque Nublo. Los antiguos canarios lo consideraban un lugar sagrado, allí realizaban ceremonias religiosas y, cuando el mar de nubes cubre la Caldera de Tejeda, es fácil imaginar por qué.

Nuestro tercer día estaba reservado por completo para subir hasta allí, llevábamos más de dos meses con la reserva hecha, horarios de la guagua calculados al minuto y muchísimas ganas de hacer la excursión pero justo la semana que viajamos, Gran Canaria sufrió una mega ola de calor, el riesgo extremo de incendios obligó a cerrar los accesos a la cumbre y nos quedamos sin poder hacer la ruta, cosas que pasan en verano.

Después del disgusto inicial decidimos cambiar el plan, si no podíamos llegar al Roque Nublo, al menos íbamos a verlo desde todos los miradores posibles y, siendo sinceros, terminó siendo uno de los días más bonitos del viaje.

ROQUE NUBLO DESDE EL MIRADOR CRUZ TIMAGADA

Cómo visitar el Roque Nublo (lo que debes saber antes de ir)

Desde que se reguló el acceso para proteger el entorno natural, visitar el Roque Nublo requiere un poco de planificación, no puedes plantarte allí con las botas, el bocata y ponerte a caminar sin más.

PARKING CRUZ DE LOS LLANOS - GRAN CANARIA

Lo primero que hay que hacer es reservar una franja horaria gratuita en la web oficial de reservas del Roque Nublo. Es imprescindible hacerlo con antelación, especialmente en temporada alta, porque las plazas vuelan, nosotros la reservamos con más de dos meses de margen y menos mal, porque suele llenarse con bastante facilidad, aun así, si hay riesgo de incendio, cancelan la visita. La clave está en cuadrar la hora de acceso con los horarios de la guagua, ya que la reserva corresponde al momento en que entras al sendero, no cuando coges el bus, así que hay que planear muy bien antes de lanzarse a reservar.

WEB DE RESERVAS ROQUE NUBLO

El coche hay que dejarlo en el Parking Cruz de Los Llanos, situado a pocos minutos del inicio oficial de la ruta, es el aparcamiento habilitado para los visitantes y desde allí salen las dos opciones para llegar hasta la entrada del sendero.

PARKING CRUZ DE LOS LLANOS - GRAN CANARIA

La opción más popular, la más recomendable si no quieres caminar de más y la más cómoda es la de ir en guagua, desde el parking pasa la línea 18 de bus, que en unos diez minutos te deja en Degollada de La Goleta, donde comienza la ruta oficial hacia el Roque Nublo, conviene revisar bien los horarios  antes de reservar porque la frecuencia no es continua.

PARADA DE BUS EN PARKING CRUZ DE LOS LLANOS - GRAN CANARIA

Si prefieres ir andando, también es posible, desde el Parking Cruz de Los Llanos parte un sendero perfectamente señalizado que recorre aproximadamente 3,7 kilómetros hasta el control de acceso, el recorrido atraviesa pinares, zonas de roca volcánica y sirve como una buena toma de contacto con el paisaje de la cumbre antes de comenzar la ruta principal.

RUTAS AL ROQUE NUBLO

Desde Degollada de La Goleta arranca el sendero más famoso de Gran Canaria, el recorrido total es de 3 kilómetros entre ida y vuelta, así que en aproximadamente en una hora lo puedes hacer perfectamente. Por lo que leímos, no es un sendero muy difícil, aunque sí tiene un poco de subida al principio, durante el camino aparecen algunos de los paisajes más espectaculares de la isla: la Caldera de Tejeda, el Roque Bentayga (uno de mis preferidos), enormes pinares canarios y, si el día está despejado, incluso el Teide asomando sobre Tenerife . Nosotros, aunque hubiéramos podido hacer la excursión, seguramente no habríamos visto todo, ya que había bastante calima, que es otro de los problemas de Canarias.

ENTRADA SENDERO ROQUE NUBLO EN DEGOLLADA LA GOLETA

La realidad para nosotros fue bastante distinta, el sendero estaba cerrado por riesgo de incendio, no había forma de subir ni al Roque Nublo ni a ningún lado que se adentrara en el paraje natural porque habían acordonado todos los accesos a los senderos de la zona y en algunos incluso estaba la poli por si había algún guiri despistado y dispuesto a saltarse la prohibición.

Vamos, que nos quedamos compuestos y sin novio pero como era uno de nuestros imprescindibles, decidimos dedicar el día a verlo desde diferentes puntos. Por suerte, la cumbre de Gran Canaria está llena de balcones naturales desde donde el Roque Nublo sigue siendo el gran protagonista.

VISTAS DESDE DEGOLLADA DE LA GOLETA

Decidimos empezar la mañana en el Parador de Cruz de Tejeda, además, aquel día era mi cumpleaños y esa noche nos íbamos a alojar allí, así que aprovechamos para disfrutar del entorno y las vistas con calma.

CRUZ DE TEJEDA - GRAN CANARIA

Fue un comienzo perfecto, las vistas sobre la Caldera de Tejeda son espectaculares, desde allí ya empiezan a aparecer el Roque Bentayga, los barrancos infinitos y esa sensación de estar viendo una Gran Canaria completamente distinta a la de las playas.

VISTAS DESDE EL PARADOR CRUZ DE TEJEDA

Mirador Degollada de Becerra

Después de dejar el Parador de Cruz de Tejeda atrás… aunque solo por un rato, porque esa noche volveríamos a dormir allí, pusimos rumbo a nuestra primera parada del día: el Mirador Degollada de Becerra.

MIRADOR DEGOLLADA DE BECERRA

El Mirador Degollada de Becerra se encuentra entre Tejeda y Vega de San Mateo, en pleno corazón de la cumbre de Gran Canaria. La palabra degollada hace referencia a un paso natural entre montañas, y este lugar lleva siglos siendo un punto de conexión entre distintos caminos que cruzaban el interior de la isla, con el paso del tiempo dejó de ser solo un lugar de paso para convertirse en uno de los miradores más famosos de Gran Canaria, gracias a unas vistas espectaculares del paisaje volcánico de la isla.

El mirador cuenta con un aparcamiento gratuito justo al lado, así que no hace falta caminar prácticamente nada para disfrutar del panorama, nosotros encontramos sitio sin demasiados problemas, eso sí, no había ni un alma allí porque era bastante temprano, imaginamos que a media mañana aquello debe estar hasta arriba de gente.

Además del propio mirador, hay bastante más de lo que esperábamos, allí encontrarás un Centro de Visitantes, donde explican cómo se formó este paisaje y la importancia de la Reserva de la Biosfera, una pequeña tienda de recuerdos, una cafetería perfecta para hacer una pausa con vistas e incluso un albergue para quienes quieran pasar la noche en plena montaña.

Pero si hay algo que convierte este lugar en una parada imprescindible es lo que aparece al otro lado de la barandilla, desde aquí se abre de golpe la inmensa Caldera de Tejeda, un paisaje de barrancos profundos y montañas que parecen sacados de otro planeta.

El protagonista absoluto es, cómo no, el Roque Nublo, que se alza imponente sobre el horizonte y muy de cerca le vigila el Roque Bentayga, otra de las grandes joyas naturales de la isla y un lugar sagrado para los antiguos canarios, y si tienes la suerte de encontrar un día despejado, todavía hay premio extra: el Teide, en la vecina Tenerife, aparece flotando sobre el Atlántico como si estuviera mucho más cerca de lo que realmente está.

MIRADOR DEGOLLADA DE BECERRA

Cruz de Los Llanos

Después llegamos al lugar donde debería haber empezado nuestra excursión, la sensación fue un poco extraña porque no había ni un alma allí pero aprovechamos ya que desde el Parking Cruz de Los Llanos sale un senderito muy corto, de aproximadamente un kilómetro, que ofrece unas vistas preciosas del Roque Nublo sin necesidad de llegar hasta él.

RUTA DESDE EL PARKING CRUZ DE LOS LLANOS - GRAN CANARIA

No era la excursión que habíamos imaginado durante meses, pero fue una forma de acercarnos un poco más y poder ver esta maravilla de la naturaleza.

VISTAS DESDE EL PARKING CRUZ DE LOS LLANOS - GRAN CANARIA

Mirador Cruz de las Nieves

Después de hacer la pequeña rutilla desde Cruz de Los Llanos, más pensada para ir parándonos cada dos pasos a hacer fotos que para caminar de verdad, hicimos una última parada antes de seguir la ruta, nos acercamos hasta la entrada del sendero oficial del Roque Nublo, ese que llevábamos meses soñando recorrer y que aquel día estaba cerrado por el riesgo extremo de incendio, al menos pudimos asomarnos un momento y contemplar dos de las formaciones rocosas más curiosas de la zona: el Peregrino y la Rana.

EL PEREGRINO Y LA RANA - DEGOLLADA LA GOLETA

El Peregrino es una roca vertical que recuerda a una persona caminando con una capa sobre los hombros, mientras que la Rana parece estar mirando hacia el valle, son de esos lugares curiosos que a cada persona le puede parecer una cosa distinta, como las nubes, de hecho, si no hubiéramos leído nada antes de ir probablemente ni nos hubiera llamado la atención pero vamos, que sí que hay algo de parecido, jejeje.

RODEANDO EL ROQUE NUBLO

Con esa última mirada al Roque Nublo desde la distancia, pusimos rumbo al Mirador de las Nieves, habíamos leído que era un mirador muy popular, pero no esperábamos semejante panorama, aquello parecía la M-30 en plena hora punta.

MIRADOR CRUZ DE LAS NIEVES - GRAN CANARIA

El pequeño aparcamiento estaba completamente colapsado y la carretera de acceso se había convertido en un aparcamiento improvisado, fácilmente habría un centenar de coches repartidos por los márgenes, por suerte encontramos un hueco relativamente cerca y no tuvimos que caminar demasiado, menos mal, porque con el calor que hacía aquel día, cualquier paseo extra habría sido una prueba de supervivencia, y para rematar, en la cumbre soplaba un viento bastante fuerte, de esos que te despeinan en dos segundos y te hacen sujetar el móvil con las dos manos cuando intentas hacer una foto, más que nada porque corre el riesgo de salir volando.

El Mirador de las Nieves se encuentra muy cerca del Pico de las Nieves, uno de los puntos más altos de Gran Canaria, y durante muchos años fue uno de los grandes balcones naturales de la isla. Su nombre proviene de una antigua cruz levantada en este lugar y de la tradición de almacenar nieve en las cumbres durante los meses más fríos, cuando las temperaturas permitían conservarla antes de bajarla a los pueblos, hoy sigue siendo una de las paradas obligatorias en cualquier ruta por Gran Canaria.

MIRADOR CRUZ DE LAS NIEVES - GRAN CANARIA

Como era de esperar, todos los senderos que parten desde el mirador estaban cerrados por el riesgo de incendio pero sinceramente, las vistas bien valen acercarse hasta allí, desde aquí la isla se despliega como un mapa en tres dimensiones, la Caldera de Tejeda aparece inmensa, con el Roque Nublo y el Roque Bentayga sobresaliendo entre barrancos que parecen no tener fin.

Nos quedamos un buen rato apoyados en la barandilla, peleándonos entre el viento, el calor y las ganas de hacer otra foto más.

MIRADOR CRUZ DE LAS NIEVES - GRAN CANARIA

Cruz de Timagada

La última parada  en miradores terminó convirtiéndose en nuestra favorita, el Mirador Cruz de Timagada.

MIRADOR CRUZ TIMAGADA - GRAN CANARIA

Si alguien nos preguntara desde dónde vimos mejor el Roque Nublo, responderíamos sin pensarlo: desde aquí el monolito aparece perfectamente enmarcado entre montañas, barrancos y el paisaje volcánico de la cumbre, es una de esas perspectivas que hacen justicia al tamaño y la fuerza de este lugar.

El Mirador Cruz de Timagada está situado en el municipio de Tejeda, en el corazón de Gran Canaria, dentro del paisaje protegido de la cumbre, desde aquí no solo se disfruta de una de las mejores vistas del Roque Nublo, sino también de un entorno que cuenta la historia volcánica de la isla, con laderas erosionadas, profundos barrancos y montañas que se fueron moldeando durante millones de años.

MIRADOR CRUZ TIMAGADA - GRAN CANARIA

Su nombre hace referencia a la antigua cruz de Timagada, un punto de referencia para quienes recorrían estos caminos de cumbre mucho antes de que existieran los miradores tal y como los conocemos hoy, en una isla donde estos senderos conectaban pueblos y pastores, lugares como este servían para orientarse y marcar el camino.

Si estáis recorriendo la isla, de verdad merece la pena hacer esta parada.

MIRADOR CRUZ TIMAGADA - GRAN CANARIA

Tejeda

Después de ver el Roque Nublo desde todas las perspectivas que pudimos, nos dirigimos a Tejeda, uno de los pueblos más bonitos de nuestro país  y, en cuanto empiezas a recorrer sus calles blancas llenas de flores, entiendes perfectamente por qué.

TEJEDA

Tejeda está situado en el corazón montañoso de Gran Canaria, a unos 1.000 metros de altitud, rodeado por un paisaje de barrancos, almendros y algunas de las montañas más emblemáticas de la isla, como el propio Roque Nublo y el Roque Bentayga, además, fue uno de los antiguos asentamientos de los aborígenes canarios, así que cada rincón parece tener un pedacito de historia.

CALLEJEANDO POR TEJEDA

 

Nuestra primera parada fue la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro, que preside la plaza principal del pueblo. La iglesia original se levantó en el siglo XVI, poco después de la conquista de la isla, aunque sufrió varios incendios y tuvo que reconstruirse en distintas ocasiones, hoy es uno de esos lugares sencillos y tranquilos que apetece visitar antes de seguir perdiéndose por las callejuelas, más que nada porque dentro se está fresquito.

IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO - TEJEDA

IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO - TEJEDA

Hacia un calor de tres pares de narices así que hicimos lo que cualquier persona con sentido común haría, buscar una terracita para tomar algo fresquito y vaya si acertamos, terminamos en la Dulcería Nublo, que fue una auténtica perdición, madre mía, qué flipada de escaparate, palmeras de todos los tamaños, sabores y colores: de Nutella, de pistacho, de chocolate… Creo que encontré mi paraíso durante unos minutos.

DULCERÍA NUBLO - TEJEDA

Más allá de callejear y dejarse sorprender por sus rincones, otra de las cosas más famosas de Tejeda es uno de esos miradores con una cesta gigante desde donde puedes hacer la foto perfecta con el Roque Nublo de fondo, la teníamos localizada, sabíamos exactamente dónde estaba… pero entre el calor y las piernas que ya empezaban a pedir vacaciones, nos faltaron fuerzas para llegar, habrá que dejar alguna excusa para volver, ¿no?

CALLEJEANDO POR TEJEDA

Artenara

Después de visitar Tejeda, pusimos rumbo a Artenara, el pueblo más alto de Gran Canaria. La idea era hacer una parada rápida, ver un par de miradores y seguir la ruta, pero al final acabó siendo uno de nuestros lugares favoritos.

CALLEJEANDO POR ARTENARA

Cuando aparcamos el coche hacía un calor absolutamente infernal, de ese que miras el asfalto y parece que esté echando fuego, durante unos segundos nos planteamos seriamente volver a subir al coche y poner el aire acondicionado a tope, porque la sensación era que nos íbamos a derretir antes de dar dos pasos, pero al final dijimos: “venga, cinco minutos”, menos mal que nos bajamos, porque Artenara nos terminó enamorando.

CALLEJEANDO POR ARTENARA

Es un pueblo pequeño, tranquilo, lleno de casas blancas, calles cuidadísimas y rincones con muchísimo encanto, además, tiene una historia muy especial, ya que forma parte del paisaje cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas, una zona reconocida por la UNESCO por conservar algunos de los vestigios prehispánicos más importantes de Gran Canaria.

Lo primero que vimos fue el Mirador de Artenara, y aquí va nuestra opinión más sincera, no está mal… pero tampoco es para tanto.

MIRADOR ARTENARA

MIRADOR ARTENARA

Las vistas existen, claro, pero después de todo lo que íbamos a ver más adelante se queda bastante flojo, así que si vais con el tiempo justo, este es uno de esos sitios que os podéis saltar perfectamente porque, siendo honestos, no se ve gran cosa.

Desde allí caminamos hasta la Iglesia de San Matías y aquí sí que cambió completamente la película, es preciosa. Su origen se remonta al siglo XVII, cuando se levantó sobre una antigua ermita dedicada a San Matías, con el paso de los años fue ampliándose hasta convertirse en uno de los edificios más representativos del pueblo.

IGLESIA SAN MATÍAS - ARTENARA

Por fuera ya llama la atención con esa fachada blanca tan típica de la arquitectura canaria, pero merece muchísimo la pena entrar, lo que más nos gustó fue el impresionante techo de artesonado de madera, una auténtica joya que le da muchísimo carácter al interior, también destacan el altar y varias imágenes religiosas que conservan ese aire tradicional de las iglesias de los pueblos.

INTERIOR IGLESIA SAN MATÍAS - ARTENARA

Muy cerca del templo hay una especie de bar o restaurante, sinceramente no recuerdo ahora mismo si era una cosa o la otra, pero tiene un mirador que es una auténtica maravilla, este sí que mola, desde allí se ve perfectamente el Roque Nublo, acompañado de unas vistas espectaculares del paisaje montañoso del interior de la isla, fue uno de esos sitios donde acabamos haciendo muchísimas más fotos de las que pensábamos porque el paisaje es simplemente brutal.

VISTAS DESDE ARTENARA

Seguimos paseando hasta llegar al Mirador de Unamuno y, probablemente, fue uno de los rincones que más nos gustó de todo Artenara. Este mirador lleva el nombre de Miguel de Unamuno, que visitó Gran Canaria en 1910 y quedó completamente fascinado por el paisaje que contempló desde aquí, de hecho, fue él quien describió estas montañas como una “tempestad petrificada”, una frase que todavía hoy sigue muy ligada a este lugar.

MIRADOR DE UNAMUNO - ARTENARA

Desde el mirador se obtiene una panorámica increíble del macizo central de la isla, con el Roque Nublo, profundos barrancos y ese paisaje volcánico tan característico de Gran Canaria pero además tiene un detalle que le da muchísimo encanto, está decorado con un montón de flores rosas que hacen que el lugar tenga un toque súper bonito y muy fotogénico, sin duda, fue uno de nuestros favoritos.

VISTAS DESDE EL MIRADOR DE UNAMUNO - ARTENARA

La siguiente parada fue el Museo Etnográfico de las Casas Cueva y fue una de las visitas que más nos sorprendió. La entrada es gratuita, aunque podéis dejar la voluntad, y de verdad que merece muchísimo la pena hacerlo, la chica de la entrada era encantadora, nos explicó todo el museo con tanto entusiasmo que hizo que la visita fuese muchísimo más interesante, solo por las explicaciones que nos dio ya habría merecido pagar entrada.

MUSEO ETNOGRÁFICO CASAS CUEVA ARTENARA

El museo conserva siete casas cueva tradicionales acondicionadas para mostrar cómo vivían las familias de esta parte de Gran Canaria durante generaciones, estas viviendas excavadas en la roca volcánica han formado parte de la vida de Artenara desde hace siglos y tenían una ventaja enorme: mantenían una temperatura bastante constante durante todo el año, después del calor que habíamos pasado al llegar, entendimos perfectamente por qué este tipo de viviendas tenían tanto sentido y fue como un oasis en medio del desierto infernal, jejeje.

MUSEO ETNOGRÁFICO CASAS CUEVA ARTENARA

Durante la visita se pueden recorrer distintas estancias que recrean la vida cotidiana de la época, hay cocinas tradicionales, dormitorios, zonas de almacenaje, herramientas antiguas, mobiliario original y todo tipo de objetos que ayudan a imaginar cómo era el día a día de quienes vivían allí, como si visitaras la casa de tus abuelos, es una visita muy auténtica y una de las que más recomendamos del pueblo.

MUSEO ETNOGRÁFICO CASAS CUEVA ARTENARA

La chica de la recepción nos recomendó el Museo de Interpretación de Risco Caído y las Montañas Sagradas, otra visita completamente gratuita que también merece muchísimo la pena, aquí se explica la enorme importancia histórica y arqueológica de toda esta zona del interior de Gran Canaria, donde los antiguos habitantes de la isla excavaron cuevas, santuarios y asentamientos que hoy forman parte del Patrimonio Mundial.

MUSEO INTERPRETACIÓN RISCO CAÍDO Y MONTAÑAS SAGRADAS - ARTENARA

Lo más espectacular del museo es la réplica de la famosa Cueva 6 de Risco Caído, la original se encuentra en un barranco cercano y tiene un acceso muy limitado para protegerla, vamos, que los guiris de andar por casa como nosotros no la pueden visitar.

MUSEO INTERPRETACIÓN RISCO CAÍDO Y MONTAÑAS SAGRADAS - ARTENARA

MUSEO INTERPRETACIÓN RISCO CAÍDO Y MONTAÑAS SAGRADAS - ARTENARA

Para recrearla utilizaron tecnología de escaneado en tres dimensiones para copiar con muchísimo detalle el interior de la cueva, permitiendo reproducir incluso el fenómeno de la luz que ocurre en la original, y es que esta cueva esconde algo realmente sorprendente, a través de un pequeño orificio excavado en la roca, la luz del sol entra durante determinadas épocas del año y proyecta figuras luminosas sobre las paredes interiores, lo que hace pensar que fue utilizada como un calendario astronómico por los antiguos canarios.

MUSEO INTERPRETACIÓN RISCO CAÍDO Y MONTAÑAS SAGRADAS - ARTENARA

Cuando salimos ya era bastante tarde, pero todavía nos quedaba una última parada. La chica del Museo de las Casas Cueva nos había recomendado el Restaurante Cueva del Molino y  menudo acierto, simplemente flipante.

Lo primero que nos encantó fue que puedes comer dentro de una cueva, algo que ya convierte la experiencia en algo muy especial, empezamos probando un queso a la brasa con mermelada de tomate que estaba espectacular y después llegó un pedazo de chuletón que nos metimos entre pecho y espalda y con el que literalmente flipamos en colores, estaba todo de muerte.

RESTAURANTE CUEVA EL MOLINO - ARTENARA

RESTAURANTE CUEVA EL MOLINO - ARTENARA

El dueño era simpatiquísimo, igual que prácticamente toda la gente con la que nos cruzamos durante el día en Artenara y  lo mejor de todo fue el precio, nos pareció increíblemente barato para la calidad de la comida, el entorno y el trato recibido.

Acusa Seca

Tras dejar atrás Artenara nos dirigimos hacia Acusa Seca, situada a unos 8 kilómetros, la distancia engaña bastante porque esos ocho kilómetros se convierten en una pequeña aventura sobre ruedas, y cuando digo aventura, lo digo con conocimiento de causa.

VISTAS DESDE ACUSA SECA

VISTAS DESDE ACUSA SECA

La carretera, por llamarla de alguna manera, era patética, curvas sin fin, el asfalto bastante castigado, tramos estrechísimos y algún que otro sitio donde parecía que a la carretera le habían arrancado un trozo y nadie había pensado en devolverlo a su sitio, íbamos despacito, agarrando el volante con más cariño del habitual, mientras el GPS insistía en que íbamos perfectos, yo tenía serias dudas, la verdad, eso sí, hay que reconocer una cosa, las vistas eran flipantes, a cada curva aparecían barrancos enormes, paredes volcánicas y ese paisaje tan salvaje del interior de la isla que hace que, por un momento, se te olvide el estado del asfalto.

ACUSA SECA

Al llegar al poblado vimos que no se puede entrar con el coche, justo antes del acceso hay un parking techado que apareció casi como por arte de magia, después de semejante carretera, encontrarte un aparcamiento cubierto resulta hasta sospechoso, no sabemos quién decidió poner un techo ahí, pero con el calor canario se agradece muchísimo, desde ese punto toca continuar andando.

ACUSA SECA

Acusa Seca forma parte del conjunto de poblados de Acusa, uno de los asentamientos trogloditas más importantes de Gran Canaria. Sus cuevas fueron habitadas por los antiguos canarios mucho antes de la conquista castellana del siglo XV, aprovechando la toba volcánica, una roca lo bastante blanda como para excavar viviendas, graneros y espacios de almacenamiento, además, la zona forma parte del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2019, es uno de esos lugares donde el paisaje y la historia van de la mano.

ACUSA SECA

Lo curioso es que muchas de aquellas cuevas siguen teniendo vida, algunas continúan habitadas y otras se han transformado en alojamientos turísticos con muchísimo encanto, así que no es raro encontrarse puertas perfectamente integradas en la roca y pequeñas terrazas con unas vistas privilegiadas sobre el barranco.

ACUSA SECA

Aunque el poblado no es muy grande, merece la pena dedicar un rato a recorrer sus alrededores y contemplarlo desde distintos puntos, el ambiente es muy tranquilo y transmite esa sensación de estar visitando un rincón donde el tiempo parece haberse quedado quieto.

Si te apetece caminar, desde el aparcamiento sale un sendero que baja hasta el poblado y continúa bordeando la montaña, formando una pequeña ruta circular que permite conocer mejor todo el conjunto de cuevas y disfrutar de diferentes perspectivas del barranco, incluso alguna está abierta y puedes entrar.

La teoría era perfecta, la práctica… bastante menos. Lo primero que descubrimos es que hay que bajar muchísimo, el camino empieza con una pendiente bastante seria y, teniendo en cuenta el calor infernal que hacía aquel día, ya empezábamos a sospechar que la subida de vuelta iba a ser bastante divertida y dura, yo incluso empecé a bajar hasta que vi aparecer a dos guiris subiendo con una pinta de llevar media vida escalando aquella cuesta, les pregunté qué tal estaba la ruta y me dijeron que el sendero daba toda la vuelta a la montaña, les pregunté si merecía la pena y su respuesta fue un maravilloso: » depende de tus gustos» así que como aquello no despejaba precisamente mis dudas, les pedí que me enseñaran las fotos que habían hecho, jejeje.

Vi las fotos, las estudié durante unos segundos y entonces tomé una decisión absolutamente lógica para mí, me senté a la sombra de una especie de cactus a esperar que volviera Raúl de la excursión de reconocimiento, hacía un calor infernal y no quería acabar desintegrándome en mitad del sendero, a veces una retirada a tiempo es una victoria y sinceramente, las vistas desde mi sombrilla improvisada eran chulas también.

ACUSA SECA

Piscinas Naturales Los Charcones

Como el día había sido largo, el calor era sofocante y estábamos un poco cansados de tanta curva, decidimos terminar la jornada en las Piscinas Naturales Los Charcones, situadas en Los Bañaderos, una pequeña localidad del norte de Gran Canaria, muy cerca de Arucas. Estas piscinas, formadas por antiguas coladas volcánicas que el océano ha ido moldeando con el paso del tiempo, son uno de esos rincones donde el mar crea auténticas pozas de agua cristalina que, cuando la marea acompaña, invitan a darse un buen chapuzón con vistas al Atlántico.

La verdad es que tuvimos suerte con el aparcamiento porque, justo cuando llegamos, un coche salía de una plaza al lado de la entrada, además, el lugar cuenta con baños, que yo aproveché como cambiador improvisado, un detalle que siempre se agradece después de un día entero de ruta.

Hacía muchísimo calor, así que dejamos la toalla en una de las zonas habilitadas para ello y me dispuse a meterme en el agua, metí el dedo del pie y, tal y como entré, salí disparada, como ya imaginaba, el agua estaba fría nivel Dios, supongo que el contraste con el calorazo que hacía fuera tampoco ayudaba demasiado.

Tengo que decir que, a diferencia de las piscinas naturales de Agaete, estas no me conquistaron tanto, creo que la culpa la tuvo, en parte, la cantidad de gente que había: estaban hasta arriba y no cabía un alfiler, además, el acceso al agua no me pareció especialmente cómodo, el suelo está cubierto por una especie de cemento muy rugoso, con pequeños pinchos que castigan bastante las plantas de los pies, así que llevar escarpines me parece casi imprescindible, la zona para dejar la toalla tampoco es la más bonita del mundo, ya que predominan las plataformas de hormigón sobre un entorno más natural.

PISCINAS NATURALES LOS CHARCONES

Al final, mientras Raúl disfrutaba del baño durante un rato, yo me dediqué a contemplar el mar y a descansar un poco antes de poner rumbo a nuestro alojamiento: el Parador de Cruz de Tejeda, era un pequeño capricho viajero por mi cumpleaños y ya os adelanto que fue un acierto total, después de un día tan intenso, llegar allí fue el broche perfecto para la jornada.

Día 4: Las Palmas de Gran Canaria

Después de tres días recorriendo paisajes volcánicos, pueblos con encanto y miradores espectaculares, nuestro cuarto y último día en Gran Canaria fue para descubrir Las Palmas de Gran Canaria, una ciudad con muchísimo ambiente, historia y una mezcla muy curiosa entre casco antiguo, calles comerciales y una de las mejores playas urbanas de Europa.

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Las Palmas fue fundada en 1478 por Juan Rejón durante la conquista castellana de la isla y, desde entonces, se convirtió en un puerto estratégico para las rutas entre Europa, África y América. De hecho, Cristóbal Colón hizo escala aquí en varios de sus viajes hacia el Nuevo Mundo, algo que todavía se respira en el barrio histórico de Vegueta.

Empezamos el día dejando el coche en el Parking de Vegueta, una opción comodísima para recorrer todo el casco histórico andando, el precio ronda los 0,03 € por minuto, así que sale bastante razonable si vas a pasar allí unas horas y además está a tiro de piedra de los principales puntos de interés de la ciudad.

Nuestra primera parada fue el Mercado de Vegueta, inaugurado en 1856 y considerado el mercado más antiguo de Gran Canaria, es uno de esos sitios donde apetece entrar aunque no tengas pensado comprar nada.

MERCADO DE VEGUETA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Dentro encontramos puestos de fruta tropical, pescado recién traído del Atlántico, embutidos, dulces canarios, especias y, cómo no, quesos con una pinta espectacular, estuvimos seriamente tentados de llevarnos alguno para casa porque tenían una pinta increíble y los quesos de allí están de muerte, al final nos pudo la lógica, todavía nos quedaba caminar hasta las seis de la tarde con la compra a cuestas, así que preferimos no arriesgarnos a convertir la mochila en una quesería ambulante.

MERCADO DE VEGUETA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

MERCADO DE VEGUETA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Muy cerca del mercado está al bonito Teatro Pérez Galdós, situado junto al barranco del Guiniguada. El teatro abrió sus puertas en 1890, aunque un incendio lo destruyó parcialmente en 1918 y fue reconstruido pocos años después, está dedicado a Benito Pérez Galdós, el escritor más universal nacido en la ciudad.

Su interior es famoso por la impresionante sala principal y por el espectacular techo pintado por el artista canario Néstor Martín Fernández de la Torre, se puede visitar mediante visitas guiadas cuando la programación lo permite, el precio suele rondar los 8 € por persona y toda la información puede consultarse en su página web oficial.

TEATRO PÉREZ GALDÓS - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Desde allí seguimos caminando por la preciosa Calle Pelota, una de las calles empedradas con más encanto de Vegueta, hasta llegar a la Plaza San Antonio Abad, aquí encontramos una pequeña iglesia cuya entrada cuesta 1,50 €, según indicaba el cartel del exterior, era el lugar donde Cristóbal Colón acudía a rezar antes de partir hacia América, se trata de la Ermita de San Antonio Abad, uno de los templos más antiguos de la ciudad, su origen se remonta prácticamente a la fundación de Las Palmas y formaba parte del antiguo campamento castellano durante la conquista de la isla, es un edificio pequeño, sencillo y cargado de simbolismo histórico.

ERMITA SAN ANTONIO ABAD - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

A escasos metros entramos en uno de los lugares que más disfrutamos del día, la Casa de Colón, la entrada cuesta 4 € por persona y, para nosotros, merece bastante la pena.

CASA DE COLÓN - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Aunque no está completamente demostrado que Colón durmiera exactamente aquí, la tradición sostiene que este edificio fue residencia del gobernador de la isla y que el navegante pasó por él durante las reparaciones de sus barcos antes del primer viaje a América, el edificio mezcla arquitectura canaria con patios llenos de vegetación y balcones de madera. En el interior hay maquetas de las carabelas, mapas antiguos, instrumentos de navegación, salas dedicadas a los viajes colombinos, exposiciones sobre la relación entre Canarias y América, réplicas de documentos importantes de Colón y los Reyes Católicos y unos patios preciosos donde apetece quedarse un rato.

CASA DE COLÓN - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

CASA DE COLÓN - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Continuamos hasta la impresionante Catedral de Santa Ana, uno de los edificios más emblemáticos de Gran Canaria. Su construcción comenzó en 1497 y tardó varios siglos en completarse, por eso combina elementos góticos, renacentistas y neoclásicos, además de su impresionante fachada, desde una de sus torres se obtienen unas vistas espectaculares del casco histórico, la entrada cuesta 8 € por persona, aunque nosotros decidimos no entrar porque nos pareció bastante cara y, además, no solemos pagar para visitar iglesias.

CATEDRAL SANTA ANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Justo enfrente se encuentra el Palacio Arzobispal, sede del Obispado de Canarias desde hace siglos. Este elegante edificio de estilo neoclásico preside la Plaza de Santa Ana junto a la catedral y completa una de las estampas más bonitas de toda la ciudad.

PALACIO ARZOBISPAL - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Después de recorrer Vegueta pusimos rumbo al Barrio de Triana, probablemente el más pintoresco de Las Palmas, aquí el ambiente cambia por completo: calles peatonales, fachadas modernistas, terrazas, mogollón de tiendas y muchísima vida.

BARRIO DE TRIANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

BARRIO DE TRIANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Uno de los edificios que más llama la atención es el Gabinete Literario, una institución cultural fundada en 1844, su espectacular fachada modernista destaca en plena Plaza de Cairasco y durante décadas ha sido punto de encuentro de intelectuales, artistas y escritores de la isla.

GABINETE LITERARIO - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Muy cerca también está la Casa Natal de Benito Pérez Galdós, donde nació el escritor en 1843, hoy funciona como museo y conserva muebles, objetos personales, manuscritos y distintas salas que permiten conocer mejor la vida del autor de los Episodios Nacionales, cuando llegamos estaba cerrada a pesar de que el horario indicaba que tenía que estar abierta así que nos quedamos sin visitarla, misterios turísticos.

CASA NATAL PÉREZ GALDÓS - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

CASA NATAL PÉREZ GALDÓS - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Además de estos dos edificios, merece la pena perderse por Triana fijándose en las fachadas modernistas, los balcones de madera, la Plaza de Cairasco, el Teatro Cuyás y los pequeños comercios tradicionales que conviven con tiendas mucho más modernas.

BARRIO DE TRIANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Con el calor apretando de verdad, hicimos una pausa en el Parque San Telmo, uno de los pulmones del centro de la ciudad, bajo las palmeras corría algo de aire y se agradecía muchísimo después de tantas horas caminando, eso sí, hay que llevar cuidado si no quieres llevarte de recuerdo una buena cagada de pájaro, hay muchísimos, el suelo está lleno de cagarrutas y vimos a gente que se bautizó con una de ellas, jejeje.

PARQUE SAN TELMO - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Seguimos nuestra ruta recorriendo la Calle Triana, entrando en alguna que otra tienda con la excusa de mirar escaparates, aunque la verdadera misión era aprovechar el aire acondicionado para escapar durante unos minutos del calor infernal y como no, comprar!.

CALLE TRIANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

CALLE TRIANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Terminamos el día en la espectacular Playa de Las Canteras, situada al noroeste de la ciudad y considerada una de las mejores playas urbanas de Europa, con más de tres kilómetros de arena dorada, esta playa tiene una característica muy especial, La Barra, un arrecife natural que actúa como rompeolas y crea una enorme piscina de aguas tranquilas durante buena parte del año.

PLAYA DE LAS CANTERAS - GRAN CANARIA

Durante siglos fue un lugar ligado a la pesca y al puerto de la ciudad y, hoy en día, es el auténtico centro social de Las Palmas, gente paseando por el paseo marítimo, surfistas entrando al agua, terrazas llenas y un ambiente relajado que invita a quedarse mucho más tiempo del previsto, nosotros como teníamos que ir al aeropuerto no pudimos disfrutar del sitio con tranquilidad, una lástima.

CALLEJEANDO POR LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Dónde dormir en Gran Canaria

Elegir dónde dormir en Gran Canaria parece una tontería hasta que te das cuenta de que la isla tiene mil caras, puedes despertarte viendo las olas en Las Canteras, acabar el día entre las dunas de Maspalomas o dormir rodeado de montañas con unas vistas que te dejan sin palabras. Después de nuestro viaje, creo que, si tuviera que recomendar las mejores zonas, me quedaría con Las Palmas de Gran Canaria si buscas ambiente y buena base para recorrer el norte, Maspalomas o Meloneras si lo tuyo es la playa y el relax, Puerto de Mogán para una escapada tranquila y, sobre todo, Tejeda si quieres descubrir el lado más espectacular del interior de la isla.

Nosotros terminamos probando dos alojamientos completamente diferentes:

Nuestra primera parada fue el Hotel LIVVO Maipez, un hotel rural situado a unos 10 kilómetros del centro de Las Palmas de Gran Canaria, el sitio tenía mucho encanto, está rodeado de naturaleza, el edificio conserva ese aire de antigua casa canaria y el entorno invita a desconectar. Las habitaciones eran bastante amplias, el baño también, todo estaba muy limpio y el personal fue de diez, tanto en recepción como las chicas que servían el desayuno fueron majísimas y siempre tenían una sonrisa pero apareció un enemigo imposible de esquivar, una ola de calor de las buenas, nosotros no habíamos caído en un detalle importante y es que las habitaciones no tienen aire acondicionado, teníamos reservadas tres noches, pero no conseguimos aguantar las tres, el calor era tan intenso que dormir se convirtió en toda una aventura, así que decidimos cambiar los planes sobre la marcha, eso sí, creo que es justo decir que, si no coincide una ola de calor como la nuestra, probablemente sea una opción bastante agradable. Lo único que sí  que pensamos es que el mobiliario ya pide una renovación, porque se nota que ha pasado el tiempo por él.

HOTEL LIVVO MAIPEZ - GRAN CANARIA

HOTEL LIVVO MAIPEZ - GRAN CANARIA

Y entonces llegó el segundo alojamiento, el Parador Cruz de Tejeda, y fue de esos sitios top.

Este parador, inaugurado en 1937 y considerado uno de los primeros paradores de montaña de España nació para acercar a los viajeros al corazón de Gran Canaria, mucho antes de que el turismo de costa se llevara todo el protagonismo. Está situado a 1.560 metros de altitud, junto al mirador de Cruz de Tejeda, con unas vistas increíbles al Roque Nublo, al Roque Bentayga y, cuando el cielo está despejado, incluso al Teide, nos encantó desde el minuto uno.

PARADOR CRUZ DE TEJEDA - GRAN CANARIA

Abrir la ventana de la habitación y encontrarte ese paisaje fue una de las mejores imágenes del viaje, todo transmitía tranquilidad: la habitación, las zonas comunes, el silencio… era de esos hoteles donde apetece quedarse un rato más sin hacer nada y luego estaba el desayuno, además del buffet y de zumo de naranja recién exprimido, podías pedir cosas recién hechas como churros o tortitas, así que la mañana se convertía casi en un evento, de esos desayunos que empiezas pensando que vas a tardar diez minutos y acabas levantándote una hora después y os puedo asegurar que ese día ni comimos ni cenamos de lo llenos que estábamos, salimos de allí casi rodando, jejeje.

PARADOR CRUZ DE TEJEDA - GRAN CANARIA

PARADOR CRUZ DE TEJEDA - GRAN CANARIA

No voy a decir que sea un hotel barato, porque no lo es pero coincidía con el día de mi cumpleaños y decidí que era el momento perfecto para darme un capricho y la verdad… no me arrepiento absolutamente de nada, si volviera a Gran Canaria, repetiría el Parador Cruz de Tejeda sin pensarlo porque al final eso es lo bonito de esta isla: puedes pasar de una playa a una carretera entre montañas en menos de una hora y sentir que estás descubriendo dos destinos completamente distintos.

GRAN CANARIA

Este fue nuestro recorrido de cuatro días por la Isla de Gran Canaria. Nos ha encantado tanto por su historia, sus paisajes y sus pequeños pueblos con encanto, como por esa mezcla de mar, montaña y rincones que te sorprenden cuando menos te lo esperas, sin duda, es una de esas islas a las que volveríamos sin pensarlo dos veces, porque siempre da la sensación de que aún quedan lugares por descubrir.

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